Reseña: SHADOWS OF THE SUN.- ‘Losing My Mind EP’

Los hasta ahora desconocidos para mí SHADOWS OF THE SUN se presentan como tres tipos británicos que hacen música heavy-psych desde Madrid. Su primer retoño es un sorprendente y sobresaliente Ep de cuatro fascinantes canciones que se desarrollan en un entorno psicodélico que no reniega de las vibraciones stoner y el crudo rock de los 70’s. Manteniendo un tono relajado, sus canciones fluyen con naturalidad. Piensa en bandas como Colour Haze o The Sonic Dawn y encontraras un sonido familiar que acaricia los sentidos del oyente.  Sin duda una grata sorpresa para cualquier amante de la psicodelia y a la vez una banda a tener en cuenta, ya que estos chicos saben muy bien lo que hacen, y además, lo hacen muy bien. El poder balsámico de estas cuatro pistas se presenta en un bello envoltorio en el que todos los detalles parecen cuidados al máximo. Con trabajos así, la psicodelia moderna demuestra que goza de una salud envidiable. ‘LOSING MY MIND’ es un Ep de fácil escucha y a su vez, un trabajo cautivador del que no querrás salir nunca. Su música es un aliciente para todos aquellos que tras muchos años de búsqueda no dejamos de tener fe en encontrar tesoros como este. Si tienes alguna duda, solo tienes que darle al play y al momento, caerás rendido a este gratificante hechizo sonoro.

SHADOWS OF THE SUN son: Mike Brotherton (guitarra y voces), Paul Southern (bajo) y  Kester Jones (batería y producción).

‘Old friends’ se desarrolla en una humeante atmósfera en el que el blues se impregna de cautivadores pasajes heavy-psych en un espacio con tonos vintage. Suaves melodías se enriquecen con poderosos riffs y un ritmo ondulante que reposa en mágicos pasajes lisérgicos para elevarse con fuerza a un entorno más rockero en el que los elementos Stoner afloran con naturalidad. Un constante ir y venir por seductores desarrollos instrumentales que son enriquecidos por una cálida voz.

En un tono hendrixiano la refrescante ‘Winding’ se empapa de wah wah que contrastan con potentes riffs de vocación Stoner. Con un aroma añejo el corte suena a rock honesto, rock de siempre, pero con apetecibles elementos desérticos.

Naciendo de buenas dosis de fuzz, ‘Losing my mind’ mantiene la esencia psicodélica con delicados pasajes atmosféricos en los que la psicodelia empapa nuestros sentidos con gran delicadeza. Con un sonido que seguramente te resultará familiar estos chicos hacen que su música funcione. Podríamos encontrar referencias de bandas del pasado, pero sobre tono, su sonido suena contemporáneo y no desmerece de la mejor psicodelia del siglo XXI. Su tono en línea The Sonic Dawn nos recuerda que el género está vivo y coleando. Todo un regalo para los oídos.

En ‘Drifting Apart’ encontramos momentos mas propios de bandas como Colour Haze, pero también de formaciones como All Them Witches. Un plácido y hermoso paseo por sendas lisérgicas con momentos de gran intensidad y un gran poder de seducción. Contenidos en su propuesta sonora, SHADOWS OF THE SUN saben como enriquecer sus canciones con ondulaciones que contrastan con la delicadeza de su mágica melodía. Un corte aterciopelado con unos cimientos sólidos .

Shadows of the Sun

Reseña: DEADPEACH.- ‘The cosmic haze and the human race’

DEADPEACH regresan casi una década después de la publicación de su último álbum ‘AURUM’, con su cuarto álbum ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, reflejando la evolución de su sonido y su brillante capacidad compositiva a lo largo de este periodo de silencio. Ciertamente me había olvidado como se las gasta el trio en esta fascinante combinación de géneros hábilmente mezclados, pero cuando recibí este álbum, mi mente recobró la memoria. Sus intrincadas melodías y el carácter psicotrópico de sus canciones, son adornadas con la contundencia de poderosos riffs empapados de fuzz narcótico, haciendo que sus canciones se conviertan en irresistibles. Así logran crear una bruma cósmica con la que atrapar al oyente en un viaje expansivo en el que las vibraciones heavy-psych copan el protagonismo. Pero si algo caracteriza al trio, es su habilidad para entrelazar sus melodías dotándolas de los elementos que esperarías de una banda Stoner. Cautivadores en su propuesta, DEADPEACH saben como conquistar al oyente, bien sea con su narcótica psicodelia, con sus riffs empapados en fuzz, o con crudas armonías mas propias de los pioneros de los 70’s. Si a estos elementos unimos la capacidad para construir estribillos que te atrapan en unos riffs que ponen a prueba tus cervicales, la fiesta está servida. Cada canción contribuye al tema general del álbum, creando una experiencia cohesiva e inmersiva para los fanáticos del género con canciones cuyas letras invitan a la reflexión. Estas embriagadoras pistas son fruto de unos músicos veteranos que ya en los 90’s mostraban al mundo su talento, y que ahora se reafirman con un álbum impactante en el que no faltan unas gotas de blues para darle carácter a sus narcóticas canciones. Chamánicos, crudos y con la capacidad para sorprenderte, el trio italiano no podía regresar de mejor forma. Su cantante y guitarrista Giovanni Giovannini nos da las claves:  «Nuestro objetivo es trascender los límites del tradicional ‘álbum de un solo riff’ y sumergir al oyente en una amplia gama de emociones musicales. Queríamos que el álbum te llevara a través de sonidos y atmósferas únicas, y crear meticulosamente cada pista para proporcionar una experiencia atractiva. y una experiencia estimulante”.

Iza la vela mayor y configura los controles para el corazón del sol; ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, te servirá como banda sonora, salvador y luz guía en 2024.

No se podía abrir un álbum de mejor manera que los italianos lo hacen con ‘Madras’. Hipnóticos pasajes heavy-psych nos van introduciendo en un humeante entorno arenoso. La rica línea de bajo y el magnetismo de los acordes líquidos de la guitarra van minando la consciencia del oyente para trasladarle a un mundo desértico custodiado por una hechizante atmosfera psicodélica. A mitad de la canción todo se violenta en una combinación de Stoner rock y crudo rock 70’s con estribillos pegadizos. Una pista turbia, pero rebosante de frescura a pesar de su aroma añejo.

Subiendo la dosis de dinamismo, ‘Motor Peach’ se sustenta en altas dosis de fuzz intoxicante y estribillo con carácter contagioso y un espíritu punk. Una pista sencilla a la par que borrosa, a la que DEADPEACH empaña con elementos diferenciadores que rompen el ritmo una y otra vez, algo que le dota de carácter al corte. Una pista con unos arreglos intricados pero efectivos.

Por la vía directa y sacando toda la fuerza de la banda ‘Man on the Hill (The Fisherman and the Farmer)’ avanza cadenciosa por un espacio arenoso y borroso con golpes de blues y un tono vintage. Las melodías vocales aportan todo el gancho a una pista oscilante. Es una canción sobre el deseo humano de alcanzar lo que actualmente está fuera de su alcance, y a menudo lo desea de inmediato cuando el esfuerzo de hoy es la cosecha del mañana. A veces, basta con permanecer en silencio, escuchar los huesos de los árboles y captar las profundas enseñanzas de la vida.


Prescindiendo de las voces, ‘Ouroboros’ transita por espacio psicodélico con una suave armonía repetitiva que bebe de la fuente del kraut-rock. La canción pone la calma bajo una colorista atmósfera hipnótica.  

Monday’ es otra canción que gravita en una órbita lisérgica y chamánica. En una atmósfera empapada de psicotrópicos. Con unos coros rituales y un ritmo suave, la pista avanza sumiendo al oyente en un trance sonoro sumamente apetecible. Heavy-psych en estado puro en una pista con pinceladas desérticas en sus surcos en un aparente viaje de peyote a través de las dunas. La parte final nos ofrece un sonido más pesado con una crudeza más propia de los 70’s y unos ganchos de guitarra de los que es difícil escapar. Prepárate para el headbanging final.

‘Rust’ es una invitación al ‘pogo’ con sus riffs desérticos al uso y una estructura que se contonea para llevarnos en volandas a una fiesta desenfrenada de Stoner ,hard rock fresco y divertido bajo un espíritu punk.

Poniendo el cierre al álbum ‘Loop (Set the Control to Mother Earth)’ emerge lentamente de un bosque lisérgico en una nebulosa atmósfera en la que todo se muestra borroso. Un paseo por campos rebosantes de hongos mágicos que esparcen su dietilamida impulsándonos a un rugoso espacio sonoro en el que el desert-rock pide su protagonismo. Si bien la pista mantiene el tono heavy-psych sus gruesos y repetitivos riffs ponen momentáneamente la pesadez a unos surcos en los que los sonidos expansivos nos sumen en un auténtico trance sonoro con influencias floydianas que construyen una suite psicodélica.  

Deadpeach

Reseña: MINERALL.- ‘B​ü​geln’

El sello alemán Sulatron Records incorpora su legión cósmica el primer álbum de este nuevo colectivo centrado en la improvisación con el nombre de MINERALL. Compuesto por tres sospechosos habituales de la escena psicodélica y espacial europea, el infatigable Dave Schmidt (SULA BASSANA, ZONE SIX, INTERKOSMOS, ex ELECTRIC MOON, etc.) al bajo, efectos y sintetizador, Marcel (SPECK): Guitarra, efectos, eco espacial y Tommy (KOMBYNAT ROBOTRON, EARTHBONG): Batería, nos presentan el que a buen seguro será el primero de muchos álbumes. Con este elenco reunido en la primavera de 2023 en una sesión en los estudios Buffbergen de Hannover celebrando durante horas una fiesta de cumpleaños, nada podía salir mal. Los tres tipos ponían en común un amplio espectro de ideas, para improvisar durante horas creando interminables paisajes sonoros ambientales cubiertos de una intensa y cautivadora psicodelia cósmica. Visiones líquidas generando un trance sonoro en el que los ritmos kraut, cohabitan con bosques repletos de hongos mágicos expulsando sus sustancias psicotrópicas. Dos largas jams de más de veinte minutos cada una, con dos visiones diferentes, la primera gravitando en el espacio sideral, y la segunda, narcotizando al oyente con balsámicas fragancias psicodelicas. Sintetizadores y guitarra creando un ambiente único e irrepetible, impulsados por una base rítmica diabólica e imperturbable. Una sesión creando música fresca, con un sonido orgánico, que solo podemos disfrutar con este álbum, pero con la esperanza de que, como dice la propia banda, este sea el primero de muchos, porque ‘B​ÜGELN’, es un auténtico regalo para los amantes de la psicodelia espacial y los trances sonoros.

MINERALL son: Marcel (SPECK): Guitarra, efectos, eco espacial; Tommy (KOMBYNAT ROBOTRON, EARTHBONG): Batería; Dave Schmidt (SULA BASSANA, ZONE SIX, INTERKOSMOS, ex ELECTRIC MOON, LIQUID VISIONS,  etc.): bajo, efectos, sintetizador

‘B​ÜGELN’ está disponible vía Sulatron Records, fue grabado por Yannick Aderb en su Studio Buffbergen, fue masterizado por Eroc y cuenta con un diseño de portada de Sula, sobre una fotografía de banda de Marcel.

Emanando de un entorno sideral ‘Bügeln/Unerforscht’ se nutre de la habitual psicodelia cósmica que estos tipos nos vienen ofreciendo desde hace tiempo. Un hipnótico ritmo kraut va disipando la neblina astral y taladrando nuestra neurona has sumirnos en un trance letárgico. Una vez calentados los motores la nave parte hacia algún lugar indeterminado del universo en una jam infinita que no cede en su dinámico avance. Todo un trance lleno de ritmo contagioso y narcóticos momentos de sonidos futuristas. La embarcación espacial de MINERALL gravita recorriendo diferentes orbitan sonoras en las que su intensidad y carácter va mutando con fluidez. Dejándose llevar por sus sensaciones, estos músicos logran conectar su música con el oyente haciéndole partícipe de su relato futurista. La improvisación se muestra al oyente en toda su esencia, al no haber sido sobre-produccida con posterioridad. Una sensación orgánica que se palpa en cada pasaje de esta.  En la parte encontramos una calma psicodélica que parece alejarse brevemente del entorno sideral en el que transcurre la pista. Ahí, logra crear una insondable atmósfera en la que se siente el misterio, pero también una gratificante sensación de calma reflexiva antes de dejarla morir lentamente.

La segunda jam, ‘Sachebene’, con sus más de veinte minutos, repite la fórmula de la pista anterior, partiendo desde el punto en el que lo dejaron. Metidos ya en el papel, los instintos e ideas de cada músico se plasma en un acolchado tapiz psicodélico con un gratificante efecto narcótico.   La jam avanza lentamente, sin prisas, haciendo que cada nota tenga su importancia. La guitarra empapada en dietilamida, y es acompañado por un suave y magnético ritmo. Todo un bosque rebosante de hongos mágicos expulsando toda su magia. Un onírico paisaje sonoro que se perpetúa para llevarnos a un emocionante viaje sonoro. Esto es la psicodelia en estado puro, un género que estos chicos mamaron en los biberones que alimentaron su vocación musical, y que saben plasmar en fascinantes jams como esta. Un auténtico bálsamo para nuestros sentidos y un inmenso placer para cualquier amante de este caleidoscópico género. La pista se desarrolla en su integridad sin elevar el tono, logrando que el trance se alargue sin que nos demos cuenta del paso del tiempo. Un auténtico ejemplo de como tiene que ser una jam psicodélica.

Reseña: CRACKED MACHINE.- ‘Wormwood’

Sin perder la esencia mostrada en sus primeros álbumes, CRACKED MACHINE se adentra en las profundidades de los espacios psico-progresivos y el post-rock en su álbum más complejo hasta ahora. ‘WORMWOOD’, el cuarto álbum de los británicos avanza en el sonido de una banda que no necesita cantante para transmitir el amplio abanico de sensaciones que contienen sus canciones. El argumento del álbum parece bastante actual… es decir, ¡la perdición de la humanidad, causada por nuestra propia locura! El título del álbum proviene de las numerosas referencias en todas las culturas del mundo al ajenjo (tanto la planta como la estrella) y sus vínculos con la locura y el fin del mundo. Con una mayor complejidad compositiva en los desarrollos atmosféricos, la banda nos sitúa en un espacio ya visto con anterioridad, pero consiguiendo dar una vuelta de tuerca a sus vibraciones lisérgicas con elementos mas propios del post-rock. Las inspiradas canciones muestran imágenes de locura con melodías que nos enseñan un horizonte nuevo en la evolución de una banda que hasta ahora nos había ofrecido gratísimas sensaciones. A su relato cinematográfico CRACKED MACHINE incorporan sintetizadores haciendo que sus canciones se inclinen a un espacio expansivo con el que hacer partícipe al oyente de su particular relato musical. Instalados en transmitir un sinfín de emociones, el trio ejecuta sus canciones con una solidez destacable. Bebiendo a partes iguales de la fuente del post-rock, como del manantial de rock del desierto, la psicodelia de los británicos adquiere una personalidad propia mediante esos impactantes desarrollos progresivos. A veces puede resultar complicado llegar al oyente con este tipo de vibraciones, pero estos chicos saben como llamar la atención de una audiencia que no se conforma con sonidos convencionales. Algo muy de agradecer y que aporta muchos alicientes para el público más exquisito que no se queda con la apuesta sonora que utilizan multitud de bandas pesadas y psicodélicas.

‘WORMWOOD’ estará disponible en formato físico a través del sello Kozmik Artifactz

‘Into The Chronosphere’ nos muestra las cartas de los británicos a las primeras de cambio. Fuertes desarrollos instrumentales empapados en psicodelia son enriquecidos con un tono hipnótico y complejos desarrollos progresivos, algo que veremos en mas canciones del álbum. Sustentados en una potente base rítmica, la guitarra se encarga de llevarnos por diferentes espacios sonoros sin perder jamás el rumbo.

En la segunda pista ‘Song Of Artemis’ bajan las revoluciones para llevarnos a un mundo mágico en el que todo parece suceder desde la calma. En la pista, los elementos post-rock se alternan con complejos pasajes instrumentales que evolucionan constantemente sin dejar de lado un relato que se soporta en la melancolía. La pista contiene bellos pasajes de guitarra custodiados por un cálido sonido de bajo que amortigua la intensidad con destreza. En este crisol sonoro encontramos también referencia al sonido del desierto.

‘The Glowing Sea’ nos trae un sonido más difuso y oscuro sin renunciar al magnetismo de sus composiciones. La vocación cósmica del corte se manifiesta con la incorporación de unos sintetizadores envolventes aportando el tono sideral a una canción que parece gravitar en alguna remota galaxia del cosmos.

Las cosas cambian de alguna manera en Eigenstate’. En esta ocasión los británicos optan por poner algo mas de músculo sin salirse del guion establecido. Palpitante y progresivo el corte se muestra poderoso e imponente. Sus oscuros pasajes van alternando la fuerza con el misterio en un relato que funciona.  

‘Return To Antares’ escarba en las vibraciones psicodélicas mediante la repetición de su melodía. La combinación de bajo y guitarra logra un efecto narcótico que acaba por atraparnos en un entorno a caballo entre lo inquietante y lo hermoso. Una dualidad que se refleja en la complejidad de una pista que bebe también de la fuente del post-rock para crear su propio y cautivador brebaje sonoro.

Con una nueva bajada de intensidad, ‘Burning Mountain’ mantiene la tensión con suaves pasajes instrumentales a los que incorporan ese tono progresivo tan presente en este nuevo álbum. Con una aparente sensación de simplicidad, una escucha intensa nos hará descubrir un mundo sonoro lleno de matices.  

‘Desert Haze’ se desarrolla entre inquietantes riffs atmosféricos creando una atmósfera de misterio. En este espacio el sonido de la banda se aparta de la placidez para sumirnos en un agujero de gusano con el que surcar el insondable espacio sideral. Ese carácter cósmico se manifiesta en la pista con una mayor nitidez que el resto de las composiciones. Todo un relato de ciencia ficción con un carácter cinematográfico.

Como cierre, ‘Wormwood’ la canción que da nombre al álbum, explora territorios heavy-psych con algunos rugosos momentos stoner y una nítida vocación espacial. Una impactante travesía sideral en busca de nuevos espacios en los que expandir su sonido. Toda una evolución de una banda que mantiene su espíritu indómito en busca de nuevas rutas.

Cracked Machine

Kozmik Artifactz

Reseña: SLIFT.- ‘Ilion’

A pesar de que los meteorólogos de los informativos no nos avisaron, el huracán SLIFT regresa con su nuevo álbum ‘ILION’ mostrando al mundo que ellos no son una banda cualquiera. Un álbum arrollador que no desfallece en ninguna de sus perturbadoras canciones. Partiendo desde el punto en el que el trío lo dejó en su último álbum, este es un álbum construido a la manera de una historia homérica. Pero si ‘UMMON’ contaba una historia épica, esta nueva entrega, versa sobre las emociones y sentimientos humanos, representando la caída de la humanidad y el renacimiento de todas las cosas en el tiempo y el espacio. ’ILION’ lleva el nombre de la antigua palabra griega para la ciudad de Troya, un lugar que ha pasado a la historia por su pasado bélico, algo que de alguna manera queda reflejado en estas agresivas y aturdidoras canciones. Sin duda estamos ante un álbum feroz, con un sonido abrumador que sume al oyente en una turbadora bacanal de vibraciones heavy-psych, con un espíritu cósmico. Si bien SLIFT han ido en los últimos años labrándose una gran reputación en A la escena psicodélica, su música no es apta para todos los oídos. Abrumadores en el desarrollo de sus canciones, su compleja experimentación del espacio sideral requiere de una apertura mental y una voluntad para dejarse sorprender. Sus incursiones progresivas pueden no ser fáciles de asimilar, pero la excelencia de sus composiciones supone un reto para el oyente. ‘ILION’ es un disco monumental y complejo, que refleja la evolución de una banda que se aleja de lo convencional y que, sin ningún pudor, explora intrincados escenarios sonoros en los que lo progresivo se adorna de golpes de metal, enriqueciendo así su propuesta heavy-psych. Estos sonidos masivos nos llevan a un relato épico en el que todo puede suceder. Con una importante densidad melódica, SLIFT escudriñan todos los rincones del cosmos a través de una voluptuosas y oscuras canciones que no dejan espacio a la esperanza. Sin ningún génereo de dudas, para disfrutar al completo la experiencia narrativa de ‘ILION’. 75 minutos a través de ocho canciones en las que el trio desata su furia con guitarras monolíticas, acidas que guían unas canciones que te invitan a una odisea sónica de proporciones descomunales. Ellos son así, con SLIFT no hay medias tintas, o los amas o los odias.

‘ILLION’ está disponible vía Sub Pop.

‘Ilion’ la canción de apertura y que da nombre al álbum resume en sus once minutos la esencia de este segundo álbum del trio francés. Todo un torbellino de riffs ácidos que gravitan en una órbita sideral manteniendo un tono hipnótico y una atmósfera de oscuridad. Denso en su composición, las voces atormentadas aportan un carácter indómito y rabiosos. La guitarra extenuándose en los habituales solo imposibles, y el dinamismo de su base rítmica crean una espiral que nos arrolla con la fuerza habitual del trio. SLIFT son una banda de excesos y eso se plasma en un corte que es ejecutado a una velocidad sideral. Toda una seña de identidad de una banda psicodélica que gusta de los elementos siderales para hacer gravitar sus canciones. Pesados e inquietantes, los franceses toman la senda tortuosa para desarrollar esta impactante pista. La travesía espacial se frena en su segunda mitad llevándonos a deambular por un entorno ingravitatorio en el que lo espacial toma el protagonismo. Tras la pausa el corte eclosiona para ofrecer un final épico y pesado. La canción representa monumentos a dioses antiguos que se elevan hacia el cielo desde el polvoriento suelo del desierto de un planeta moribundo, azotado por feroces vientos. Se trata del pueblo condenado a vivir en esta tierra desolada. Y sobre los asesinos de este mundo, que lo abandonan por el espacio y la esperanza de un mundo nuevo, en una cruzada frenética que los llevará a la locura”

Las cosas no parecen cambiar mucho en ‘Nimh’. Otro corte frenético que nos lleva en volandas hacia un insondable y aterrador espacio sonoro en algún rincón de la Vía Láctea. Aquí la banda cuida la melodía entre voces aterradoras haciendo que su impactante fuerza sea amortiguada con pasajes más accesibles. Pero la aturdidora apuesta sonora de los franceses parece inclinarse por estos espacios en detrimento de los pasajes atmosféricos. Pero si escarbamos en sus entrañas, el frenesí sónico esconde bellos pasajes ocultos entre la bacanal sónica de la banda. SLIFT continúan sumiéndonos en las tinieblas en una nueva canción difícil de escuchar sin sentirse abrumado, pero ellos saben como poner la pausa a su estruendosa apuesta. Esto se traduce en ensoñadores pasajes adornados con coros celestiales que compensan la virulencia de sus riffs creando un espacio narcótico y meditativo que no tarda en romperse con esas voces aterradoras.


Con algunos golpes de metal ‘The Words That Have Never Been Heard’ se convierte en una pista con elaborados pasajes psico-progresivos que se contiene por momentos. Las cuidadas melodías nos sitúan en un escenario diferente a esas orgías psicotrópicas de las que tanto gustan los franceses. Pero sus momentos atmosféricos solo son el preludio de una nueva embestida. Porque estos chicos son así, su tendencia a abrumarnos aflora en cada una de las canciones por muy pausadas que estas sean. El corte supone un compás de espera ante una nueva bacanal, si bien en esta ocasión la cosa parece desollarse con más sosiego, lo que hace que SLIFT se centre más en ese relato para ofrecer un corte excelso y lleno de expectación sobre lo que pueda suceder en este entorno cósmico.

‘Confluence’ persiste en el relato de la pista anterior con enigmáticos pasajes de vocación cósmica en el que los desarrollos progresivos explorar los confines del espacio sideral con brillantes momentos de una psicodelia progresiva que sirve como banda sonora al relato de ciencia ficción del trio. En su segunda mitad la pista se torna turbia y virulenta son incisivos pasajes impulsados por una tormentosa base rítmica. SLIFT abre la marmita de los psicotrópicos dejando de su esencia vague por el espacio sideral.

‘ Weaver’s Weft’ a diferencia de las canciones precedentes, decide poner pausa a la ferocidad mostrando un espacio casi devocional. Lentos en su ejecución van creando ese entorno sonoro con el que atrapar al oyente. Voces que se alternan en una neblina psicotrópica van creando un corte inquietante y monumental que evoluciona a un estado de pesadez aterradora. Este equilibrio se manifiesta en la alternancia de delicados acolchados desarrollos enriquecidos por un buen trabajo de voces que acaban por dar cuerpo a otra pista inquietante y hermosa a la vez. La pista pasa por diferentes momentos haciendo que su fisonomía mute constantemente.

Tras la tempestad llega la calma con ‘Uruk’. Entre inquietantes pasajes con un aura misteriosa las voces etéreas van creando un relato oscuro sin un destino que podamos anticipar. Envuelta en efecto y con acordes que se repiten, el bajo va marcando el devenir de la canción. Elevando la intensidad hasta un espacio de pesadez más propia del post-metal o el doom consiguen atrapar al oyente en su peculiar jaula sónica. Ondulante en su ímpetu la pista en una montaña rusa de emociones.

SLIFT no son una banda que vaya directa, sino que se toman su tiempo para hacer sus canciones. La prueba de ello son los doce minutos de ‘The Story That Has Never Been Told’. Otra turbadora canción que nace de un sonido fuerte, pero que contiene delicados pasajes de psicodelia aromatizada nacida de algún remoto lugar en el cosmos. Empapada de efectos y voces etéreas en línea Yes, sus desarrollos progresivos son una vez mas evidentes. Hermosos y melancólicos momentos ejercen de bálsamo a la tormenta que generan en cada una de sus canciones. Con una parte central más sosegada, la pista retoma la senda de la complejidad en la parte final.

A modo de epílogo a esta odisea épica ‘Enter The Loop’ gravita en una órbita atmosférica más propia de otros mundos poniendo un inquietante broche final a un relato complejo no apto para todos los idos.

SLIFT 

Sub Pop Records