La era digital supuso, entre otras cosas, el rescate de cintas olvidadas en el fondo de algún cajón o sótano polvoriento, para deleite de los coleccionistas o amantes de la música.
Aquí tenemos un claro ejemplo de ello. En realidad FOX, son los miembros de la banda DAY BLINDNESS, y este disco es el resultado de unas sesiones en San Francisco de tres de sus componentes. Gary Phil(guitarra y voz) Johnny Vernazza (bajo) y Roy García(batería).
Seis temas de hard blues ácido que bien pudieran haber formado parte de ese segundo disco nunca editado de DAY BLINDNES y que fueron rescatadas en el año 2.010.
Siguiendo la estela de BLUE CHEER o CREAM, los californaianos ejecutan con total crudeza blues-rock empapado de alucinógenos. Una conjunción de una guitarra hiriente, incisiva, custodiada por una batería arrolladora y un bajo incesante.
Un power-trio salvaje, con unas voces con carisma, un feeling divertido y vacilón, que se aleja del trabajo posterior de Phil en la banda BOSTON en la que militó años después. Otro de los miembros, Roy Garcia, formaría de la formación californiana GOLD.
Estamos antes unas grabaciones fechadas en 1969-1970, periodo en el que el LSD formaba parte del menu de muchos múscos de la época, y eso queda plasmado en estas sesiones. El espíritu de la Costa Oeste queda plasmado a la perfección en sus surcos.
Los amantes de formaciones como GROUNDSHAKER, MARIANI o tantas y tantas banda similiares de la época tienen aquí un plato para darse un buen festín.
Desarrollos esculturales con una estética florida, vigorosos, ondulantes. Una inyección de adrenalina basado en esos viejos blues que se transforman en piezas robustas, majestuosas. El groovy vocal y los coros de temas como Sun city, hace que estemos ante un trabajo dinámico y nada aburrido.
Así tenemos temas como «Keep on livin’ this way» que se ciñen más a la esencia del blues eléctrico clásico, mientrás otros como «Susie S. Kalator» muestra en todo su esplendor el verano del amor más ácido y lisérgico.
Unas graciones sublimes de las que debemos su difusión al coleccionista suizoRaymond Dumontresponsable de que vieran la luz.
En activo desde finales de 2.014 la banda de ZEN BISON publica su primer trabajo, amén de unas demos en directo que vieron la luz el pasado año. Con Philipp Ott (guitarra y voces) Steffen Fischer (bajo) Martin Konopka (batería) Hans Kirschner (teclados y órgano) y Bobby Müller (percusión), «KRAUTROCKER» es una bomba que hace explotar las cabezas. un torrente de acidez psicotrópica junto a riffs desenfrenados de puro hard rock. Uno de los mejores discos que he escuchado en los últimos tiempos. Ecos reforzados de bandas como MAY BLITZ , CACTUS y riffs que firmaría el mismísimo JIMI HENDRIX. Conteniendo una versión incendiaria del clásico de Don Nix «Going down», que llega a la altura de la que realizó JEFF BECK en 1972 y eso ya es decir mucho.
«KRAUROCKER» deja claro desde la primera nota de «Blow my mind», que ZEN BISON no hace prisioneros. Una energía de riffs desbordantes con el espíritu de Hendrix sobrevolando cada nota, un bajo terrorífico, los alemanes derrochan energía en la primera mitad del corte, para descender a la marmita de los psicotrópicos, ofreciéndonos pasajes de pura psicodelia sin aditivos en los que el fuzz brilla por sí mismo. «Blow my mind» resucita del narcotismo para retomar el vigor de su inicio. Los registros vocales están llenos de tensión, transmitiendo toda la fuerza que el tema necesita.
Los riffs incediarios abren «Back lovers». Siguiendo la linea marcada por el primer tema, los ritmos oscilantes no se pierden en el camino, manteniendo la travesía que la banda se ha trazado. Un sinuoso camino en el que los retazos bluseros aparecen con sutileza. El resto es pura energía. Ritmos y solos de guitarra que a muchas bandas stoner les gustaría ejecutar.
El tema más largo del álbum, y que da título al mismo, «Krautrocker», la banda nos ofrece su otra cara, o más bien, su otro perfil. Un rostro entremezclado por una acidez heavy-psych a base de acordes humeantes. Plácidos momentos de un viaje humeante en el que la magia de los alucinógenos envuelve nuestras neuronas en un crescendo afrodisíaco y gratificante. Majestuoso corte que intoxica los sentidos con un tono chamánico gracias a los sonidos de un órgano que manteniéndose en un segundo plano, eleva la grandeza de la composición.
«La madrugada» sigue la estela viajera y psicodélica de «Krautrocker». Está vez yendo más allá. Un mantra sonoro de psicodelia reconfortante, chamánica. una invocación afrodisíaca que evoluciona lentamente a una metamorfosis. Renaciendo de sus entrañas para ir robusteciéndose en una lisergia, pesada, turbadora y amenazante. Mostrando todo su explendor ZEN BISON se atreven con ritmos latinos que bien pudiera haber firmado el Carlos Santana de sus comienzos. el ritmo dota de colorido a unos surcos que habían nacido de la umbría. Los teclados y sobre todo la sección rítmica, con una batería y un bajo casi doom, consiguen una fortaleza impresionante. Una aceleración contagiosa con un espíritu y vitalidad desbordantes.
Pocas veces se puede cerrar un disco de una manera tan espectacular. Un majestuoso cover de «Going Down» en el que ZEN BISON a lo largo de diez minutos, reinventa el original con esquemas stoner, ácidos hasta la médula. Un groove vocal muy apetecible reafirma el espíritu del tema de una manera acojonante. En pura linea CACTUS, las notas arden con el manto de ese bajo terrorífico. Solo tengo una palabra para definir esto, IMPRESIONANTE!!!.
Estamos ante el mejor disco que he escuchado en tiempos. Y eso es mucho decir, teniendo en cuenta la proliferación de grandes trabajos que han pasado por mis oídos en lo que va de año. Seguramente solo sea una opinión, pero os invito a que os dejéis atrapar por éste «KRAUTROCKER«.
DenpaFuzz no se hace responsable de los efectos de una escucha repetida. O si…. jajajaja
Demasiado tiempo a pasado desde que publicaron su brillante EP homónimo en el año 2.012 hasta el día de hoy en el que publican«SOLAR PEXUS».
GREEN DESERT WATERson: Kike Sanchís(voz y guitarra), Juan AriasGarcía (bajo) y Javi González(voces y batería), Pablo Martínez Pérez colaboró en las guitarras del tema «The deepest sea».
«SOLAR PEXUS» fue grabado por Pablo Martínez Pérez en Ovni Estudio de Bonielles (Asturias), siendo masterizado por Kike Sanchís en Green Desert Mastering (Oviedo). El diseño de la maravillosa portada del disco corrió a cargo de Hector Castañón (Osobuko).
Todos los temas fueron compuestos por la banda, corriendo la publicación a cargo del selloSmall Stone Records.
Si en su EP homónimo el sonido de la banda se encuadraba en torno a blues psicodélicos, en esta ocasión sus resonancias se muestran muchas más pesadas y compactas, sin olvidarse de esa esencia blusera y lisérgica, siendo más presentes los aires retro en sus composiciones.
«Open your wings» abre con atmósferas retro, con ciertos vientos sureños que nos recuerdan de alguna manera a BLACK CROWES. Bajo un prisma psicodélico, los riffs de Kike van acercando el corte al teritorio stoner a base de ritmos repetitivos que van mutando su esctructura. Sus registros vocales emanan de los clásicos del blues-rock setentero, con acompañamientos en forma de coros. En su parte final el tema se encabrita tomando el protagonismo el bajo de Juan. todo ello sobre una estructura dinámica que va variando huyendo de la montonía.
La frescura siguiendo la fórmula que les presentó como banda, con ese regusto blusero aparece en «Chaman».Los registros vocales pintan de colores cálidos el ambiente. Como resultado aparece una gran luminosidad que custodia unos acelerados ritmos que van compaginando el trote con el galope de ese caballlo que sirve de montura a la banda para que camine su composición. Desbocado en ritmos stoner que son reprimidos para retornan al blues del establo del que partió.
Los sonidos más vintage se reflejan en «The deepest sea».Hard rock clásico en vena.
La intro de bajo y platillos crea la atmósfera perfecta para la entrada de riffs ácidos sobre esa base pesada con brillantes cadencias vocales. Una estructura medida dota de matices al corte. La locomotora rítmica va frenandose y acelerandose al antojo de la banda consiguiendo un viaje placentero.
«Souls of the woodland» confirma una tensión contenida en los genes blueseros de GREEN DESERT WATER. Para la ocasión, es impregnada de dietilamida 25, lo que lo convierte en un psicotrópico tema que mama de esos origenes empapándose de una acidez que nos narcotiza con sus efectos. Introduciendose en nuestras venas, recorriendo nuestras arterias e invadiendo las neuronas del oyente.La sustancia contenida en sus acordes son saca del letargo para zarandearnos con fvirulencia a través de contundentes riffs. toda una inyección revitalizante en una espiral alucinógena de subidas y bajadas. Sublime!!!. Recomiento su escucha acompañado de alguna sustancia que ayude a percibir todo lo que contiene sus surcos.
Si la banda en este trabajo gusta de los sonidos clásicos, herederos de bandas como MOUNTAIN, consigue una revitalización de aquellos sonidos. Una actualización comtemporanea con tintes stoner, en la que el blues y el rock más duro se entrelazan con bajo la atenta mirada magnánima del blues-rock (especialmente en las voces). el resultado es «Mother moon».Un corte dinámico e irreductible.
El tema que dá título al disco, «Solar pexus» pone el punto y final al trabajo, con un vibrante y emicionante sonido sólido. El hard más contundente se reprime ante el protagonismo que toman unas voces que ocupan el espacio amablemente cedido por la instrumentación para brillar con luz propia. Asímismo el ritmo arropa las voces con diabólicos riffs llenos de poderio. La pesadez campa a sus anchas sin perder la vocación heavy-psych que aparece de soslayo intercalandose en una espiral sónica.
Nos llena de satisfacción poder degustar un registro como «SOLAR PEXUS». Parido por una banda española que nada tiene que enviar a formaciones foráneas. Esperemos que la publicación del album por un sello como Small Stone Records, suponga el aldabonazo para que la banda irrumpa en la escenación como se merece.
Mención aparte merece la portada del disco. No hay mejor envoltorio para una joya.
Una de las bandas pioneras de la escena psico-progresiva española de los 70’s.
Compuesta por Guillermo Paris (Voz, flauta) Alfons Bou (Guitarra y voces) Arturo Domingo (bajo y voces) Pedro Van Eeckout (batería y percusiones) triángulo.
En los duros momentos en los que censura estaba instalada en España estos barceloneses hacía una música a la que pocos estaban acostumbrados. Coetaneos de bandas catalanas como MÁQUINA,TAPIMAN, TABACO o madrileñas como EVOLUTION,CEREBRUM puede que sean uno de los puntos de partida del rock nacional
Tras publicar un Ep con el nombre de «Agua de regaliz» publicaban en 1971 esta maravilla que a más de uno sorprenderá. Bandas progresivas inglesas como Jethro Tull, Family o Traffic son sus referencias musicales.
ORIGENSpublica su segundo disco titulado «ADAPTAÇAO».
Desde Brasil nos llega un disco cargado con Hard Rock, Rock progresivo y psicodelia, todo en la misma olla. El proyecto consiste en la grabación de una trilogía de álbumes conceptuales que se entrelazan, musicalmente y estéticamente, que tratan temas cotidianos de la banda.
En esta ocasión ORIGENS se compone de: Alessandro Aru, Daniel Gontijo, Daniel Queiroz, Dinho Zampier, Fernando Coelho, Fred Holland, Helio Flashes, Jeff Joseph, Juan Pablo, Leonardo Luiz, Nardel Guedes, Ney Guedes, Pedro Salvador, Phillipe Hollanda, Railton Sarmento, Renan Carvalho, Ricardo Lopes, Rogério Cavalcante y Ronaldo Rodrigues que contribuyeron con su inspiradas e indispensables interpretaciones y arreglos.
«ADAPTAÇAO» fue grabado y mezclado por Dácio Mesías en el estudio Concha Acústica, Maceió / AL, entre enero de 2017 y febrero de 2018.
El album se abre con «Acordar», en el que los aires sureños con ráfagas de viento retro forman una amalgama de heavy-psych con un dinamismo envolvente. Complejas estructuras que se van transformando en un tema con sabor añejo. El sonido del órgano es el responsable principal de tal transformación, recordándonos al hard- progresivo de bandas como Uriah Heep.
En una linea más rural, el bajo denso de «O ceu e o inferno» unido a los coros, mantiene la esencia sureña mezclada con elementos progresivos en una conjuncción Allman Bross vs. Uriah Heep, aderezado por la armónica. El corte se va introduciendo en psicodélicos campos florales en los que los elementos folk tienen una notable presencia.
El latido de un corazón custodiado por voces rituales abren «Adaptaçao» da paso a unas plegarias que se acompañan de una dulce flauta, en linea con su disco debut. Los territorios progresivos ya conocidos por ORIGENSse tornan trovadorescos, cortesanos con voces medievales propias de otras tierras lejanas en tiempo y espacio.
A través de sintetizadores, los brasileños consiguen una atmósfera mágica en la segunda parte de «Adaptaçao». Una idea común, dividida en dos temas. La banda nos seduce con episodios psicotrópicos que se van transformando en experimentación progresiva. Una misteriora linea de bajo imprime aceleración para levitar sobre mágicos entornos de relax donde el sosiego envuelve al oyente.
La faceta psico-progresiva innata de ORIGENS, tiene su máximo exponente en «Eis o que es». Como si de una banda inglesa de mediados de los setenta, presentan un tema dinámico en el que los desarrollos de guitarra custodiados por las teclas de un órgano envolvente nos aportan momentos de acídez teñida de oscuridad.
Los fans de la psicodelia progresiva estamos de enhorabuena, ya que las expectativas que generó su primer trabajo se han visto confirmadas en «ADAPTAÇAO».