Reseña: DEADPEACH.- ‘The cosmic haze and the human race’

DEADPEACH regresan casi una década después de la publicación de su último álbum ‘AURUM’, con su cuarto álbum ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, reflejando la evolución de su sonido y su brillante capacidad compositiva a lo largo de este periodo de silencio. Ciertamente me había olvidado como se las gasta el trio en esta fascinante combinación de géneros hábilmente mezclados, pero cuando recibí este álbum, mi mente recobró la memoria. Sus intrincadas melodías y el carácter psicotrópico de sus canciones, son adornadas con la contundencia de poderosos riffs empapados de fuzz narcótico, haciendo que sus canciones se conviertan en irresistibles. Así logran crear una bruma cósmica con la que atrapar al oyente en un viaje expansivo en el que las vibraciones heavy-psych copan el protagonismo. Pero si algo caracteriza al trio, es su habilidad para entrelazar sus melodías dotándolas de los elementos que esperarías de una banda Stoner. Cautivadores en su propuesta, DEADPEACH saben como conquistar al oyente, bien sea con su narcótica psicodelia, con sus riffs empapados en fuzz, o con crudas armonías mas propias de los pioneros de los 70’s. Si a estos elementos unimos la capacidad para construir estribillos que te atrapan en unos riffs que ponen a prueba tus cervicales, la fiesta está servida. Cada canción contribuye al tema general del álbum, creando una experiencia cohesiva e inmersiva para los fanáticos del género con canciones cuyas letras invitan a la reflexión. Estas embriagadoras pistas son fruto de unos músicos veteranos que ya en los 90’s mostraban al mundo su talento, y que ahora se reafirman con un álbum impactante en el que no faltan unas gotas de blues para darle carácter a sus narcóticas canciones. Chamánicos, crudos y con la capacidad para sorprenderte, el trio italiano no podía regresar de mejor forma. Su cantante y guitarrista Giovanni Giovannini nos da las claves:  «Nuestro objetivo es trascender los límites del tradicional ‘álbum de un solo riff’ y sumergir al oyente en una amplia gama de emociones musicales. Queríamos que el álbum te llevara a través de sonidos y atmósferas únicas, y crear meticulosamente cada pista para proporcionar una experiencia atractiva. y una experiencia estimulante”.

Iza la vela mayor y configura los controles para el corazón del sol; ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, te servirá como banda sonora, salvador y luz guía en 2024.

No se podía abrir un álbum de mejor manera que los italianos lo hacen con ‘Madras’. Hipnóticos pasajes heavy-psych nos van introduciendo en un humeante entorno arenoso. La rica línea de bajo y el magnetismo de los acordes líquidos de la guitarra van minando la consciencia del oyente para trasladarle a un mundo desértico custodiado por una hechizante atmosfera psicodélica. A mitad de la canción todo se violenta en una combinación de Stoner rock y crudo rock 70’s con estribillos pegadizos. Una pista turbia, pero rebosante de frescura a pesar de su aroma añejo.

Subiendo la dosis de dinamismo, ‘Motor Peach’ se sustenta en altas dosis de fuzz intoxicante y estribillo con carácter contagioso y un espíritu punk. Una pista sencilla a la par que borrosa, a la que DEADPEACH empaña con elementos diferenciadores que rompen el ritmo una y otra vez, algo que le dota de carácter al corte. Una pista con unos arreglos intricados pero efectivos.

Por la vía directa y sacando toda la fuerza de la banda ‘Man on the Hill (The Fisherman and the Farmer)’ avanza cadenciosa por un espacio arenoso y borroso con golpes de blues y un tono vintage. Las melodías vocales aportan todo el gancho a una pista oscilante. Es una canción sobre el deseo humano de alcanzar lo que actualmente está fuera de su alcance, y a menudo lo desea de inmediato cuando el esfuerzo de hoy es la cosecha del mañana. A veces, basta con permanecer en silencio, escuchar los huesos de los árboles y captar las profundas enseñanzas de la vida.


Prescindiendo de las voces, ‘Ouroboros’ transita por espacio psicodélico con una suave armonía repetitiva que bebe de la fuente del kraut-rock. La canción pone la calma bajo una colorista atmósfera hipnótica.  

Monday’ es otra canción que gravita en una órbita lisérgica y chamánica. En una atmósfera empapada de psicotrópicos. Con unos coros rituales y un ritmo suave, la pista avanza sumiendo al oyente en un trance sonoro sumamente apetecible. Heavy-psych en estado puro en una pista con pinceladas desérticas en sus surcos en un aparente viaje de peyote a través de las dunas. La parte final nos ofrece un sonido más pesado con una crudeza más propia de los 70’s y unos ganchos de guitarra de los que es difícil escapar. Prepárate para el headbanging final.

‘Rust’ es una invitación al ‘pogo’ con sus riffs desérticos al uso y una estructura que se contonea para llevarnos en volandas a una fiesta desenfrenada de Stoner ,hard rock fresco y divertido bajo un espíritu punk.

Poniendo el cierre al álbum ‘Loop (Set the Control to Mother Earth)’ emerge lentamente de un bosque lisérgico en una nebulosa atmósfera en la que todo se muestra borroso. Un paseo por campos rebosantes de hongos mágicos que esparcen su dietilamida impulsándonos a un rugoso espacio sonoro en el que el desert-rock pide su protagonismo. Si bien la pista mantiene el tono heavy-psych sus gruesos y repetitivos riffs ponen momentáneamente la pesadez a unos surcos en los que los sonidos expansivos nos sumen en un auténtico trance sonoro con influencias floydianas que construyen una suite psicodélica.  

Deadpeach

Reseña: THE SLOW AND EASY.- ‘Hand me down’

SLOW AND EASY, la banda canadiense de blues psicodélico está de regreso con un EP que hace un viaje a lo surrealista lleno de distorsión, voces sensuales y texturas instrumentales inmersivas. Sustentando sus canciones en la pasión y la garra de su cantante Kel Bennet, la banda aplica a sus canciones la fórmula de ’menos es mas’. Porque estas sencillas pero fascinantes cinco pistas, se sustentan en el blues ácido de comienzos de los albores de los 70’s. Ese sonido que popularizaron luminarias como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Free… y que en el nuevo milenio es rescatado por bandas como Blues Pills o incluso Lucifer, en sus momentos más calmados. Desarrollándose en un escenario retro, las canciones fluyen entre bellos y sensuales pasajes vocales y una difusa instrumentación empapada en humo cannabico. Sus conmovedores ritmos y su fantástico groovy hace que desde el primer riff cautiven a oyente en una fiesta de sonidos vintage enriquecida con fuzz y riffs stoner, dotándolos de una fuerza descomunal. Un EP que te invita al baile pero que también produce un gratificante efecto balsámico con emocionantes y suaves pasajes llenos de sentimiento. Sin duda un trabajo honesto, sencillo, y con un magnetismo, al que no podrás resistirte.


THE SLOW AND EASY  son: Kel Bennett (Voz/ Teclados), Liam Deak (Guitarra),
Tarun Dawar (Bajo) y Nick Roussel (Batería).

HAND ME DOWN’ fue producido por THE SLOW AND EASY , grabado por Steve Chahley en Palace Sound en asociación con Fuzzed and Buzzed. Mezclado por Steve Chahley, masterizado por Rubén Ghose.

A golpe de hard blues stonerizado ‘Baby (Don’t Let Me Down)’ enseña su poder desde sus primeros riffs. La voz sensual y cautivadora aporta el tono vintage a una canción que toma elementos contemporáneos para engrosar su sonido retro de inclinación 70’s. Divertidos ritmos retro nos invitan al baile desenfrenado en la segunda mitad de un corte que evoluciona a un especial escenario en el que el heavy-rock se fusiona con el blues y las vibraciones Stoner contemporáneas. Piensa en una fusión de BLUES PILLS y LUCIFER. La canción versa sobre alguien que trata de volver con un amante que no sirve para nada en tus tiempos oscuros 

Con atractivos pasajes armónicos ‘Alhambra’ se desarrolla en un tono más suave y un ritmo cadente, pero efectivo. Con una nebulosa de guitarras que beben de la fuente del blues y el boogie rock de los 70’s el corte avanza con buenos ganchos sonoros entre humeantes atmósferas sonoros. Usando por momentos Slide guitarra, los tonos sureños se unen a una pista dinámica y con entrañas fornidas. La piste trata sobre una experiencia visceral en motocicleta

‘Middle’ reposa su sonido en suaves pasajes de blues psicodélico representando un escapismo poético entremezclado con sentimientos de anticipación». Con una atractiva combinación de un ritmo de swing contagioso las voces seductoras crean un paisaje etéreo que mantiene al oyente fascinado. Una pista lenta y comedida con un fascinante poder cautivador.

Romantizando la fuga con tu amante en un tren a través de la tierra de ninguna parteDown the Line’ con delicados acordes acústicos pone el lado melancólico al Ep con la sensualidad de una magnífica cantante a flor de piel. Susurrante, la pista describe un escenario bucólico rebosante de dulzura y belleza. Los medios tiempos van llevando la canción en sus brazos hasta la explosión final en la que todo se vuelve más enérgico y virulento con unos solos de guitarra asesinos.

La tortuosa y enérgica ‘Safer Place’ nos cuenta a ritmo de heavy-blues, la historia de una mujer mayor seduciendo a un chico joven. Con un registro vocal que me recuerda por momentos a Patti Smith, el lamento melancólico gravita entre fuertes ritmos y una instrumentación cruda y difusa. La pista eclosiona en una bacanal de solo lisérgicos creando un entorno sonoro corrosivo y sumamente ácido.

The Slow and Easy 

Reseña: FUZZ FORWARD.- ‘Parasites’

Los barceloneses FUZZ FORWARD liberan ‘PARASITES’ Seis años después de que viera la luz su álbum debut ‘OUT OF NOWHERE’. Un periodo en el que la banda no ha estado quieta, realizando numerosos conciertos y publicando su EP acústico ‘REVOLVE’. Si en el Ep se alejaban de los estándares del stoner tradicional, ahora con este nuevo álbum la banda evoluciona alejándose de convencionalismos. Con varios cambios de formación hasta convertirse en el trio actual, su evolución musical continúa apostando por los sonidos alternativos de los 90’s sin desdeñar esos crujientes riffs stoner, para centrarse más en el lado melódico de sus canciones, con lo que logran enriquecerlas marcadamente. Así cada una de ellas contiene diversos elementos que las hacen frescas y con gancho. Una transgresión que se traduce en un notable y por otro lado, arriesgado trabajo que conjuga diferentes estilos. Siempre resulta valiente esta fórmula, aún a riesgo de no contentar a nadie, ni a los fans mas ortodoxos del Stoner, ni a los del grunge ni a los del hard rock, pero sin duda, puede ser un plato de buen gusto para todos.  Salvando esas barreras de sonidos ya ejecutados una y mil veces, FUZZ FORWARD logran ofrecer al oyente canciones dinámicas con muchos y variados alicientes en sus surcos. El álbum presenta otro cambio importante, ya que, en esta ocasión, no han autoproducido ni mezclado el álbum ya que dicha tarea ha corrido a cargo del experimentado Dani Salat, lo cual, a la postre queda refleja en un sonido fresco y limpio.

El disco ‘PARASITES’ es editado por los sellos:  Glory Or Death Records, Discos Macarras, Violence In The Veins, Hombre Montaña  y  Demons Records.

Dejando patente toda su potencia, ‘Shout To Forget’ arranca con golpes de fuzz intoxicante y un nítido espíritu desértico que se envuelve en las habituales melodías grunge de los barceloneses. El resultado es un rugoso corte, contundente y desgarrador

‘Intoxicate’ no baja el listón. En una línea similar al tema de apertura, sus cuidadas melodías aportan la suavidad suficiente como para compensar sus crujientes riffs sin caer en la ñoñería. Reflejando una mayor complejidad de sus melodías consiguen un corte cohesionado y cautivador.

Sin duda, a pesar de que los genes de FUZZ FORWARD están definidos, en este nuevo álbum los detalles son cuidados con esmero como refleja la delicada ‘Fade Away’, donde la apacible melodía vocal se nutre de momentos más dinámicos sin caer en la estridencia. Un corte de nítidos genes grunge y pasajes acolchados.

‘You Never Learn’ rompe los esquemas con estribillos contagiosos y una neblina psicodélica que aflora en un ir y venir sumamente atractivo. Ese dinamismo en sus canciones hace que nada resulte aburrido en este nuevo trabajo, ya que el trio enriquece sus canciones con una dinámica que funciona.

En una bajada de intensidad, la melancólica ‘She Comes’ refleja el lado más sosegado de una banda que tiene las cosas claras. Melódica y apacible, la canción reposa en suaves pasajes de guitarra con unos acertados a la vez que fascinantes arreglos.

En un tono más divertido y dicharachero ‘S.O.S.’ se sitúa en un punto medio de intensidad en el conjunto del álbum. Los ecos de la música americana y el hard rock afloran en esta pista de ritmo y melodías contagiosas. El corte está custodiado por una instrumentación contúndete gracias un logrado trabajo de bajo.

Las hostilidades parecen desatarse en ‘Set me free’. Otra canción a caballo entre el grunge y el Stoner con unas entrañas poderosas y pesadas en contraste con la aptitud de los pasajes vocales. El corte gira su sonido completamente en la parte final explorando un entorno más sofisticado con una instrumentación asequible y reconfortante para el oyente.   

‘Hand It Over’ se desboca con crudos riffs de puro Stoner rock para ir avanzando por una senda desértica con incrustaciones de versátiles elementos sonoros que van desde el hard rock hasta el grunge en una fusión que resulta absolutamente convincente.

Por si le faltaba algo al álbum en ‘Dead Friends’ al margen de los sonidos alternativos de los 90s encontramos unas gotitas de psicodelia en un tema en el que destacan las voces y los coros. Una fiesta de rock en estado puro que te pone en la rampa para danzar, pero también te susurra cautivándote. El tema pasa por distintas fases tanto estilísticas como de intensidad.

Con una fuerte línea de bajo ‘These Flowers’ nace de un ortodoxo sonido arenoso, para transformarse en una pista de innegable espíritu alternativo. Estribillos contagiosos y un ritmo colorista hacen el resto para que la piste funcione.

Fuzz Forward

Discos Macarras Records

Glory or Death Records

Violence In The Veins 

Hombre Montaña

Demons Records

Reseña: HEBI KATANA.- ‘III’

Los Guerreros de élite del proto-doom japonés publicaban el pasado mes de diciembre su álbum ‘III’, y en el día de hoy hacemos justicia a uno de esos álbumes asesinos que te va a volar la cabeza. Porque los japoneses no hacen prisioneros y van directos al grano con su proto-doom vintage de fuerte inspiración 70’s. Retomando el sonido crudo, enérgico y pesado de aquellos pioneros, incorporan brillantes melodías vocales rebosantes de gancho para atrapar al oyente en una bacanal sónica impresionante. Stoner, proto-doom, heavy-rock, psicodelia pesada, blues…. Son muchos los argumentos del trio para conquistar a una audiencia que se convertirá en hordas de fieles seguidores como trabajos como este. Estamos ante un álbum pegadizo, de fácil escucha y con el que HEBI KATANA te va a conquistar. Creando un caos controlado, el speed rock se enriquece con pasajes oscuros y plomizos en pura vena Sabbath, pero también con ecos de Blue Cheer, The Skull, The Obssesed, o de sus compatriotas Church of Misery. Instalados en esas pesadas vibraciones vintage, las canciones de ‘III’ son un reconstituyente para salir de la depresión y elevar el ánimo para unirte a una fiesta desenfrenada de rock despiadado y primitivo. Un paso adelante de una banda que da un puñetazo en la mesa con una energía desbordante y salvaje, que derretirá los amplificadores. Chulesco por momentos, el álbum cuenta con melodías que no suelen ser habituales en este tipo de propuestas, lo que hace que este tercer capítulo se postule, presentando su candidatura para convertirse en un álbum de culto. Las bandas japonesas no suelen defraudar, y HEBI KATANA, los autoproclamados ‘Samurais del doom’ son el claro ejemplo de ello. ¿Estas preparado para una horda de riffs? Ha llegado el momento de la batalla y de poner a punto vuestros ‘tsurugis’.

HEBI KATANA son: Nobu (Guitarras y voces), Laven (bajo y voces) y Goblin (batería y teclados)
‘III’ fue grabado y mezclado por Ryuhi Inari en Void)))Lab, masterizado por Soichiro Nakamura en PEACE MUSIC, correspondiendo el arte de la portada a Doomolith. ‘III’ está disponible vía Unforgiven Blood Records

El álbum abre con los crujientes y crudos riffs de ‘Hallelujah Anyway’ Sin hacer prisioneros los japones se zambullen en el proto-metal de los 70’s con un acierto digno de mención. Tomando el testigo de los grandes del género estos chicos saben cómo incorporar cautivadoras melodías a su andanada de riffs pesados.

La embestida continúa con la diabólica ‘The Debtor’. Un corte cegador y pesado con ensoñadoras melodías más propias de una banda de finales de los 70’s. El legado de BUDGIE parece salir a la luz en una canción vibrante y bien construida de auténtico rock primitivo. Su flujo constante es alterado con pasajes melódicos y estribillos pegadizos, toda una garantía de éxito.

Con un nombre como ‘Depressed Blues’ y una banda como los japoneses podríamos intuir su contenido. Heavy-blues, pero sobre todo proto-doom oscuro y denso, en una combinación acertada que evoca sin rubor el legado de Sabbath con riffs lentos y oscuros y una energía desbordante.

‘No Sorrow’ sube la apuesta con un frenético torrente de riffs ortodoxo que conectan con el oyente. Una actitud vacilona y un espíritu punk nos sumen en un corte desenfrenado y que te invita al baile.  

El blues empapado en psicotrópicos es el argumento musical de ‘Pennsylvania Blood’ La hilarante línea de bajo ejecuta sus acordes con parsimonia mientras la guitarra exhuma acidez en cada solo para desatar la locura. Una canción ideal para ejecutar pogos desenfrenados.

‘The Hole’ mantiene los cánones del rock pesado de los 70’s dotándolo de buenas dosis de fuzz intoxicante. Estos chicos saben cómo dotar del groovy preciso para que sus canciones calen en el oyente sin fisuras. Nuevamente los ecos del pasado salen a la luz con una apuesta brillante en la que la melodía juega un papel primordial. Sin ella, no sería lo mismo ya que unos riffs vibrantes ejecutados a toda velocidad van transformándose en un monumento al doom y a la psicodelia pesada. Jugando con los tiempos y la intensidad, el corte arranca desenfrenado para súbitamente pararse y explorar pasajes psicodélicos de alto nivel. Su esencia proto-doom es amortiguada con pasajes chamánicos por un cantante, que, si bien no es el mejor del mundo, tiene la suficiente personalidad como para resultar efectivo.  Fuzz y un ritmo trepidante completan una fórmula efectiva, una fórmula con un resultado brillante en la que el rock ocultista es tocado con personalidad.

En ‘Darkest Priest’ los crudos riffs se adornan con ritmo colorista y un tono macarra muy propio del siglo pasado. Con guiños alternativos completan un corte poderoso y vacilón que activará tu sistema neuronal sin remisión.

El cierre nos llega con ‘Lost’, una canción a priori más pausada en la que HEBI HATANA baja las revoluciones para impregnarnos de psicodelia pesada en un ejercicio compositivo en el quelas cautivadoras melodías nos atrapan en un gratificante espacio sonoro. El lado más suave de los japoneses se plasma en una canción con momentos de belleza y una persistente neblina lisérgica. Así demuestran su versatilidad no encasillándose en tópicos de un género que para ellos tiene muchas ramificaciones, y todas muy sugerentes.  

Hebi Katana

Reseña: SATURNA.- ‘The reset’

‘THE RESET’ el quinto álbum de los barceloneses SATURNA, llega con diez canciones y cuatro versiones en forma de bonus en la edición digital para erigirse como el álbum más versátil y maduro de la banda. Con algún cambio de formación en los últimos tiempos, esta nueva entrega viene con canciones que combinan con gran acierto el hard rock y la psicodelia que se hacía en los 70’s, pero también con cautivadores momentos acústicos y riffs a todo trapo que nos recuerdan su amor por las vibraciones stoner. Un ejemplo del amplio espectro estilístico en el que se lleva moviendo el sonido de los barceloneses, una banda que da la sensación de que tiene mucho que decir y que no está dispuesta a renunciar a nada para componer magníficas canciones de rock duro con un toque contemporáneo, pero manteniéndose fiel a los orígenes del rock. Así, cada pista de ‘THE RESET’ nos lleva por un escenario sonoro oscilante y cambiante a cada momento. Esto hace que sus temas sean un auténtico antídoto contra el aburrimiento y un reflejo de su buen hacer como banda ya veterana. Con ellos, tanto los viejos rockeros como las nuevas generaciones, se sentirán gratificadas por este genial álbum. Qué duda cabe que estamos ante una de las bandas españolas más destacadas en los géneros musicales que tocan, y esto, nuevamente se refleja en unos surcos llenos de alicientes para el oyente. Sus magistrales melodías vocales contrastando con la contundencia de sus riffs, hacen de ‘THE RESET’ un álbum para degustar en bucle, porque el final de cada escucha es el comienzo de otra nueva. Así las cosas, el álbum se ve gratificado por una fantástica producción que hace que todo suene genial.  Esto, unido al amplio crisol estilístico que contienen sus canciones, hace que la banda de un paso adelante ampliando su sonido a todos los estilos que han influido en el sonido de la banda. Si buscas riffs crudos y pesados, los encontrarás, pero si miras más allá, también vas a disfrutar de las canciones más suaves en las que SATURNA pone el alma. Este equilibrio y la enorme calidad de sus canciones, hacen que ‘THE RESET’ se postule como el álbum más importante de la banda hasta la fecha. Este quinto álbum es el auténtico reseteo de una banda que no quiere quedarse anquilosada en un sonido único en sus trabajos. Una exploración estimulante y selectiva con la que se erigen en uno de los candidatos a ser el mejor álbum español del año. En unos días tendremos la respuesta, ya que este nuevo álbum suena compacto y real.

SATURNA son:
Rodrigo Tirado: bajo
James Vieco: voz, guitarra eléctrica y acústica
Alexandre Sánchez: guitarra eléctrica, coros
Enric Verdaguer: batería

Músico adicional:
Toni del Amo: teclados

Todas las canciones han sido escritas y producido por SATURNA.
Letra de James Vieco y SATURNA.
Grabado por Christian A. Korn en Analog Drive-in.
Mezclado por Dani Pernas.
Masterizado por Estanislao Elorza en Doctor Master.
Ilustraciones y portada de Jondix.
Diseño y maquetación de Marta Ramón.

Disponible vía Spinda Records y Discos Macarras.

Sin hacer prisioneros, los primeros riffs de ‘Your whimsical selfishmess’ nos hace intuir que estamos ante algo grande. Una cuidada melodía y golpes de hard-rock stonerizado son los argumentos que los barceloneses llevan usando desde hace años, pero ahora, la madurez de canciones como esta nos hace confirma que la banda está en plenitud de facultades. Su cautivadora melodía y su férrea instrumentación confirman que SATURNA acaba de publicar un auténtico tesoro. La canción cuenta con todo, elementos acústicos, voces magistrales, riffs crudos, sonidos desérticos, vamos, puro rock del que nos gusta.

‘The never ending star’ fue el segundo sencillo que la banda nos desveló de este nuevo álbum. En sus surcos aparecen plácidos momentos de tonos progresivos que crean una atmósfera más propia de legendarios relatos. La conjunción acústica con una psicodelia flotante, nos sitúan en un plácido escenario sonoro de fácil digestión. Hermosa en su aspecto, sus balsámicos pasajes nos envuelven en un manto de melancolía bajo brillantes desarrollos progresivos impulsados por un cálido sonido de órgano. Si escarbamos mas en su interior, podemos vislumbrar unas entrañas prog-rock que rivalizarían con algunas de las propuestas de los 70’s en este género. Algo así no está en manos de una banda Stoner al uso. 

Si algo tiene ‘THE RESET’ es que en cada canción encontramos un nuevo filón sonoro en el que escarbar. Así ‘Smile’, con sus riffs desérticos se muestra cruda y pesada, pero SATURNA saben como ornamentar sus canciones con variados elementos con los que enriquecerlas, algo que aquí sucede con nitidez. Esa atmósfera oscura en la que se desarrolla el corte, nos sitúa en un espacio psicodélico bajo un todo inquietante y por momentos hasta lúgubre. Pero estos chicos saben como sacarnos de ahí, y lo hacen a base de buenos momentos hard & heavy en su parte final.

Retomando los acordes acústicos, ‘December’s dust’ es una bucólica canción en la que las vibraciones de los 90’s se fusionan con elementos de décadas pasadas para conseguir una canción suave y apacible con la que mitigar la furia de la pista anterior. Sus aromas rurales y sus apacibles melodías vocales hacen el resto para que la pista nos cautive.

Despertándonos del letargo de la pista anterior, ‘Into the sun’ nos pone en danza con sus pegadizos riffs en una fusión de momentos proto-metal y el hard rock más abrasivo y salvaje. Son evidentes los guiños a los sonidos de los 90’s con los que nacieron, pero estos pasajes, son acoplados con solvencia para crear una pista fresca en la que también afloran algunos sutiles pasajes psico-progresivos en los que el órgano vuelve a tener su cota de protagonismo.

En un escenario en el que el rock más crudo de los 70’s se empapa con buenas dosis de fuzz, ‘A few words to say’ se muestra como un corte sólido y contundente. Aquí la banda mantiene ese espíritu retro que les ha caracterizado con riffs difusos, buenas melodías y un sonido realmente contundente con aroma a heavy-rock por momentos.

En ‘The sign’ la banda baja las revoluciones para crear una canción suave con innegables elementos psicodélicos y buenos ganchos melódicos. La pista seduce al oyente creando un apacible y agradable espacio que se ve solo alterado por alguna embestida de pesadez. La pista toma algún elemento progresivo para llevarnos a un espacio vintage más propio de finales de los 70’s, pero lo hace con elementos tomados del Stoner contemporáneo.

Con casi ocho minutos y erigiéndose como la canción más larga del álbum ‘Made of stone’ brota de relajadas melodías con un nítido carácter vintage. Golpes de psicodelia y un tono pausado van construyendo un relato bien hilvanado usando un amplio espectro estilístico. Bellas voces nos susurran en modo ‘balada’ auspiciadas por un órgano penetrante que en un segundo plano complementa los fantásticos solos de guitarra. En esta ocasión la banda parece dejarse llevar por la experimentación psico-progresiva en un ambiente lánguido, pero sumamente cautivador.

Tras el balsámico corte anterior, la furia se desata en ‘On fire’. Un corte de rock crudo tocado a la vieja usanza. Todo un torrente de energía que nos arrolla entre fascinantes melodías y estribillos. El espíritu de los 70’s se muestra aquí en todo su esplendor gracias a una banda que ha mamado de aquellas aguas y que sabe como manejarse en ellas. Esta canción es la prueba de ello, un corte contundente y lleno de vibrantes ritmos.

‘A way to reset’ pone el cierre a lo que es el álbum en su formato físico con buenos momentos de Stoner rock embutidos en un ropaje vintage de alto calado para el oyente. Jugando con los tiempos, el corte oscila entre ensoñadores pasajes melódicos y golpes de riffs crudos y pesados que nos recuerdan que estamos en el siglo XXI. El trabajo de guitarra y la terrorífica línea de bajo hacen el resto. Otro corte con el sello inconfundible de SATURNA.

En la edición digital de ‘THE RESET’, el cuarteto barcelonés incluye cuatro versiones de alguna de las bandas legendarias que han marcado de alguna manera su carrera.

‘A national acrobat’ del clásico álbum ‘Sabbath bloody Sabbath’de la mítica banda de Birmingham.

Una salvaje versión de otro clásico de THE BEATLES como es ‘Come together’ ejecutado manteniendo el espíritu original, pero con su particular toque.

Dando un espectacular giro, la versión de ‘Five to one’ de THE DOORS resulta fresca y atractiva con un tempo milimétrico y un registro vocal muy fiel al original. ¿Qué decir de una guitarra que calca el sonido de Krieger con acierto? Todo un regalo para un amante de banda de Los Ángeles como un servidor.

El colofón al álbum lo pone ‘Who knows’, otra versión de otro clásico como es JIMI HENDRIX. En esta ocasión resulta curioso que SATURNA se fije una canción secundaria de Hendrix para adaptarla con gran acierto a su sonido más personal.

SATURNA

Discos Macarras Records

Spinda Records