Reseña: BENTREES.- ‘Two of swords’

Desconocidos hasta ahora par mí, el dúo italiano BENTREES, me sorprenden con su segundo álbum ‘TWO OF SWORDS’. Un álbum que consigue entrelazar narcóticos momentos heavy-psych, con cegadores riffs Stoner empapados de fuzz, y un groovy más propio del proto-metal de los 70’s. Un álbum narcótico, con mágicos momentos psicodélicos y una gran agilidad en el desarrollo de sus largas canciones. Mantener al oyente atento y sumido en la trama con largos temas, no es tarea fácil, pero BENTREES lo hace con facilidad.  ‘TWO OF SWORDS’ es un trabucazo de psicodelia pesada, turbia y arenosa, pero un innegable espíritu 70’s. Parece como si BENTREES no tuvieran definido su sonido, ya que en cada canción encontramos un coctel sin agitar de stoner ortodoxo, bellos momentos de psicodelia pesada, y un innegable espíritu 70’s. Sin embargo, esta conjunción de elementos y estilos, la logran aglutinar con acierto en sus canciones, lo que me hace pensar, que no quieren renunciar a nada y ahí reside la seña de identidad de su sonido. Las canciones contienen letras introspectivas, referencias a su tierra natal y la conexión con la naturaleza. Estas las hacen ondular con fases de pesadez y fuzz, en contraposición con pasajes de psicodelia narcótica y hechizante impregnada en unas gotitas de blues y hard primitivo. Así la banda cierra el círculo con cada tema, aciendolo morir en mismo lugar en que comenzó. Un interesante trabajo de una banda a seguir, para comprobar la evolución de un sonido prometedor que me da la sensación de que tiene margen de ser pulido, pero que, en cualquier caso, resulta fascinante.

‘TWO OF SWORDS’ está disponible vía través de Argonauta Records.

.La banda nos comenta: ‘TWO OF SWORDS’ se compone de seis pistas de rock pesado; habla de la dualidad en sus múltiples formas y nos abre nuevos caminos musicales. En este viaje sónico, pesados riffs y tambores fuertes se encuentran con paisajes psicodélicos, cada canción cuenta una historia que de alguna manera tiene contornos ambivalentes.

En una conjunción de doom, de proto-metal y de psicodelia pesada nos sumerge ‘Sunrise And Sunset’. Una cadente línea de bajo entre efectos va dando forma a un corte turbio y nebuloso. Con vibrantes momentos heavy-psych, el tema va evolucionando a una atmósfera más propia de los 70’s, con emocionantes y crudos momentos de buen proto-metal. Con un cierto carácter chamánico los italianos hacen un buen uso de voces y coros, creando un ambiente narcótico. Pesado, pero con un groovy contagiosos, al que es difícil no caer rendido.

Tras los 8 minutos llenos de intensidad del tema de apertura, ‘Yellow’, también con ocho minutos, se desarrolla en una atmósfera menos pesada. Con suaves acordes evocadores de la música ancestral, se va construyendo un tema que explota en una tormenta de fuzz. Riffs crudos y plomizos, y una nueva mirada a los 70’s en su melodía, hacen que el tema conjugue los sonidos heavy-psych de espíritu Stoner, con el legado de aquellos pioneros de melenas largas y pantalones de campana. Ensoñadores pasajes ponen la calma en la parte central del tema, creando un entorno balsámico. Lógicamente, el tema tiene un final épico con momentos de gran intensidad.

‘Hermit’ mantiene el nivel con envolventes acordes de guitarra ácida y narcótica. Como si tratara de echar un sortilegio sobre el oyente, los italianos nos hipnotizan antes de zarandearnos con su pesadez. Sabiendo conjugar el hard-rock salvaje y primitivo con una horda de fuzz arenoso. Serpenteando por esos territorios hostiles y rugosos, van descendiendo a prados acolchados. Allí despliegan todos sus encantos psicodélicos, impregnando el ambiente de sustancias psicotrópicas en forma de magnéticas melodías.  

De nuevo en esa frontera entre la psicodelia pesada y el Stoner ‘Brain war’ suena crudo y sucio. Usando las voces para salir de su cegadora atmósfera, con ese carácter añejo, crear una cortina sónica con una nube de riffs difusos. Con la sombra de Sabbath en el horizonte y algunos momentos más psych, estamos ante un corte áspero por fuera, pero completamente lisérgico por dentro. Manteniendo la estructura con ondulaciones de intensidad en las que la calma aparece en la parte central, el tema no tarda en retomar tortuosos caminos.

Con 11 minutos ‘Flowing waters’ se decanta por una apertura en la que la melodía nos sume en entorno de psicodelia mística y chamánica. Obviamente la cabra tira al monte, y BENTRESS no puede renunciar a golpear con su arsenal de riffs pesados. Subidas de intensidad que nos sacan del trance letárgico en el que consiguen sumirnos con un sonido narcótico y adormecedor de los sentidos. Esto no evita que en sus entrañas habiten buenos momentos de intenso hard-rock entre su atronador y turbulento sonido.

‘Dust and gold’ esconde las mas bellas fragancias lisérgicas de todo el álbum. Magnéticos pasajes de psicodelia ensoñadora nos seducen con toda su belleza entre ecos Sabbath y momentos de fuzz intoxicante. Un tema lleno de emotividad que parece jugar con el oyente con sugestivos momentos en los que destapan el tarro de las esencias. Por este sendero lleno dietilamida, la banda consigue conquistarme con un apasionante corte de psicodelia aromática y balsámica. Solo queda esperar ver cómo evoluciona el sonido de los sardos en futuras entregas.

Bentrees

Argonauta Records

Reseña: THUS LIVE HUMANS.- ‘Light of Ancient Times, Vol. 2’

El dúo francés compuesto por Jérémy Payan (guitarras, teclados, bajo y batería) y Lucas Serra (guitarras y voces), THUS LIVE HUMANS, acaba de publicar el volumen segundo de su álbum ‘LIGHT OF ANCIENT TIMES’. Un esperanzador álbum que transmite un viaje entre pesadillas y esperanzas de que brille una nueva luz, a través de delicadas canciones que beben del manantial de la psicodelia. Pausados tragos que se enriquecen con buenos momentos de blues y ocasionales embestidas Stoner., así como ciertos coqueteos con el jazz. Desde su cálida y reconfortante voz, hasta los solos de guitarra incluidos en sus canciones, nos llevan a ese viaje tan repetido a lo más profundo de los 70’s. Sus cuidadas melodías sirven de plácido susurro al oyente entre duelos de guitarras y excursiones a otros entornos estilísticos en los que se visten de gala para ofrecer un sonido sofisticado. Húmedos pasajes de blues pantanoso conviven con pasajes más propios de Pink Floyd en contraste con las montañas de fuzz y overdrive rebosantes de fuerza. Hard rock con medios tiempos en un conjunto de cautivadoras canciones llenas de magnetismo. Incluso podríamos hablar de un ‘verso libre’ dentro de la escena pesada francesa, pero precisamente eso es lo que les hace tan fascinantes. THUS LIVE HUMANS componen sus canciones con una estructura sencilla heredera del rock clásico, pero saben como moldearlas para que se muestren seductoras. ‘LIGHT OF ANCIENTE TIMES’ es un álbum que se digiere bien, y que contiene oscuros momentos Sabbath y un tema final, en el que a lo largo de 15 minutos nos ofrecen su mejor versión como banda, imprescindible.

El blues pantanoso abre el álbum con ‘Bring the night’ y sus pausados y húmedos pasajes vocales. Susurrante, va evolucionando entre suaves melodías, riffs punzantes y un bajo crujiente, hasta convertirse en un corte de rock clásico.

‘The run’, con sus casi siete minutos, se muestra más oscuro y pesado. Con elementos del Stoner rock y una cautivadora voz, el tema oscila contoneándose. Seduciendo al oyente con un tempo ágil, oscuro pero cautivador, nos lleva a un espacio psicotrópico. Allí, los solos guitarra reparten su acidez en una orgía lisérgica, arropada por un fuerte ritmo stoner.

Mas elegante y sofisticado, la conjunción con acordes acústicos y ese denso bajo de ‘What’s in your mind’ nos invita a un espacio en el que el blues y jazz aparecen con sutileza. Acolchado, pero con una base sólida, el corte contiene buenas melodías y coros. Al igual que en los cortes anteriores, el lucimiento de la guitarra aparece en la segunda parte de la canción. Siempre con ese fantástico groovy, el tema concluye con bellos acordes de guitarra acústica en tonos clásicos.

‘Hear my prayers’ vuelve a hechizarnos con una lograda apertura de bajo. Blues con unas dosis de psicodelia humeante entre riffs hard-rock 70’s. Absorbiéndonos con ese groovy cautivador, su sonido difuso nos envuelve en un cautivador entorno sonoro.

El blues regresa con más fuerza en ‘The wake’. Con un sonido ortodoxo, pero algo endurecido, el tema avanza contoneándose entre seductoras y cálidas voces. Con riffs crujientes elevando la intensidad, el tema oscila entre los chamánicos momentos de psicodelia y la aspereza de las vibraciones Stoner. Sin duda, su cautivador groovy hace que tus articulaciones oscilen en un gratificante balanceo.

El álbum cierra con una canción que por sí misma, hace que este ‘Vol. 2’ merezca la pena. Los quince minutos de ‘‘Light of Ancient Times’ con el misticismo de su apertura,sus inclinaciones floydianas, y ese aroma a blues pantanoso son todo un regalo final para un álbum notable. Acordes de blues acústico con envolventes sonidos de folk medieval y esa susurrante y cálida voz van construyendo una atmósfera cortesana más propia de siglos pasados. Cinco minutos mágicos que dejan paso a una especie de hard-progresivo con suaves melodías. Optando por la calma construyen un relato de cuentos y leyendas de fácil digestión. Ya hemos comprobado como el dúo se toma su tiempo para hacer explotar sus temas, aquí, tras diez minutos de atmosféricos pasajes, el corte explota entre riffs pesados y solos asesinos. Todo un espejismo que no hace cambiar la vocación sosegada del tema, ya que éste, retoma ese espacio de calma. Alterado brevemente por un final más esplendoroso.

TLH – Thus Live Humans

Reseña: STEW.- ‘Taste’

Definitivamente, tocando un género como el rock-retro, es muy difícil mostrarse originales, pero STEW son capaces de componer canciones de rock de los 70’s llenas de autenticidad, aun haciendo uso de sus influencias. Si con su álbum debut STEW dejaron boquiabiertos a una parte importante de los amantes del rock de siempre. Ahora, con su nuevo LP ‘TASTE’, dejan claro que han encontrado su propio sonido. Evidentemente las referencias de bandas como WHITESNAKE o FREE, son obvias en muchas de sus canciones. Unas vibraciones de hard-rock o de blues desgarrador, que se soportan en un groovy pegadizo, que rápidamente consigue engancharte. Estos restauradores de los sonidos vintage, cuentan con la voz de Markus para transmitir emociones como pocos. Si bien no es un cantante virtuoso, consigue imprimir a cada canción todo el sentimiento con su registro desgarrador, pero también en los momentos en los que se pone mas tierno. Una voz que transmita es algo fundamental en una banda, pero si a eso unes tres jóvenes, pero talentosos músicos, se produce la cuadratura del círculo. Solventes, tanto en momentos más salvajes, como en esas pausas en las que una atmósfera placentera lo inunda todo, STEW sigue con paso firme afianzándose como una banda a tener muy en cuenta. Porque el trío de Orebro tiene algo, tiene magia, y su amor por el hard y el blues rock, es el motor que les mueve. Una banda que en sus directos conquista al publico con su rock directo y desgarrado, como puede comprobar por segunda vez el pasado verano en tierras alemanas, donde dejaron un fantástico sabor de boca a los asistentes al festival Hoflärm Bakyard Session tocando alguna de las canciones contenidas en este álbum.

Por la senda del blues pesado, «Keep On Praying» suena poderoso con sus riffs stonerizado de puro heavy-blues desgarrador. Su turbio sonido nos lleva a una espiral ácida entre buenos estribillos y coros. EL lado negroide de STEW aflora entre vibraciones plomizas consiguiendo un corte sólido e impactante para ir abriendo boca a lo que nos espera.

‘Still got the time’ gravita entre el blues y el heavy-rock.Los ecos de los comienzos de bandas como WHITESNAKE y y un groovy más propio de FREE van moldeando un corte que suena primitivo y auténtico. Sin salirse de su habitual atmosfera 70’s, el tema camina con paso firme sorteando los meandros con buenos solos afilados. El resultado es un corte evocador y lleno de sentimiento.

Vistiéndose de tonos sureños, ‘You don’t need me’ cambia el registro para presentarnos al trio aparentemente más calmado y con cierto carácter bucólico. Guitarras que emulan por momentos a Duane Allman, y un registro vocal completamente penetrante nos ponen en situación. Haciendo balancearse la melodía desde pasajes suaves hasta momentos de una intensidad desgarradora.Sin duda un corte lleno de luz.

‘Earthless woman’ nos trae pegadizos estribillos y una inclinación por los sonidos heavy-rock con algunas incrustaciones sureñas y pasajes en los que se toman una relativa pausa antes de retomar sus embestidas de hard rock desgarrado y potente. A pesar de la fuerza, el tema mantiene un esmerado trato a la melodía para que el resultado sea completamente apetecible para el oyente. En su versatilidad, podemos encontrar alguna reminiscencia de bandas como CREAM.

En una atmósfera descaradamente retro, ‘All that i need’ juega con el ritmo entre riffs heavy-rock. Un tema divertido y pegadizo que insufla vitalidad. Rabia y tonos de blues decoran en envoltorio de rock clásico con mucha fuerza. La dualidad de voces en esta ocasión consigue dar brillo a los pasajes mas intensos. Mientras, el corte desciende a impostados momentos de pausa, ya que el corte está rebosante de energía. Como viene siendo habitual, el trio juega con los tiempos logrando que el resultado sea atractivo por la versatilidad que ofrecen al oyente. EL tema contiene buenos solos de guitarra asesina en línea a lo que nos tienen acostumbrados

‘Heavy wings’ es puro hard rock setentero de altos vuelos. Siempre con esa carencia más propia de Whitesnake, el tema toma elementos blues que le dotan de una cierta acidez a su vez. Las melodías y sus embestidas de rabia complementan una base rítmica que por momentos coquetea con el Stoner sin perder su esencia de puro rock 70’s. Rock rudo, pero con cuidadas voces y coros para que el resultado sea satisfactorio.

En un tono más festivo, los sonidos retro de ‘Stranger in the city’ beben del blues y del hard rock, pero no reniegan de la psicodelia para colorear sus momentos de pausa. Con un fantástico groovy el tema rezuma buenas vibraciones. Un olor a rock vintage de calidad cubre un tema dinámico y con un ritmo contagioso. Una pausa de tambores deja paso a el virtuosismo de unos solos de guitarra que coquetean con el heavy-rock sin perder su esencia. Dejando también espacio a pasajes de calma en los que crean una cálida atmósfera, para reemprender la subida de intensidad final.

Volviendo a su verdadero ser, el blues regresa en ‘New moon’. Otro corte marca de la casa, que se sumerge en el legado de FREE manteniendo ese groovy imperecedero. Que duda cabe que los giros y cambios que imprimen a sus temas hacen que estos, rompan las cadenas del rock retro al uso. Esto nos lleva a canciones en las que los giros y cambalaches son su argumento principal. De esta manera STEW mantiene la creatividad y se gana su propia reputación

Demostrando que son buenos tanto en los momentos de intensidad como en los más intimistas, ‘When lights go out’ refleja el lado más sentimental de la banda. Con una base de blues y soul, las estrofas vocales se cargan de sentimientos, que van aflorando con fuerza según avanza la canción. Elevando la intensidad en los momentos mas desgarradores, el tema se adorna con una neblina psicodélica, con una guitarra que, en esta ocasión, decide seducirnos con bellos pasajes. Una fascinante canción que pone el broche de oro a un álbum que confirma que STEW tienen un sonido personal a pesar de una banda retro-rock, algo que muchos agradecerán.

STEW

Uprising Records

Reseña: FEVER DOG.- ‘Alpha waves’

Siete años esperando un Lp de los californianos FEVER DOG, y la espera, por fin ha terminado con su fascinante nuevo álbum ‘ALPHA WAVES’. Un crisol de sonidos de los 70’s que nos hace bailar a ritmo de glam-rock, emulando a THE SWEET. Vibrar con los coloristas aromas sureños herederos de MARSHALL TUCKER BAND o de THE OUTLAWS. Vestirnos de negro para travestirnos en una mutación de RAINBOW y ALICE COOPER o lucir las melenas al viento en modo DEEP PURPLE para sgitar los pantalones de campana como LED ZEPPELIN. Pero no solo eso, porque ‘ALPHA WAVES’ también nos ofrece cruces de caminos entre David Gilmour y Ray Manzarek en una chamánica conjunción astral en la que por momentos Pink Floyd se cruzan con The Doors. Y por si faltara poco, T. REX derrochando sensualidad y chulería en contraste con la sobriedad y melodía de Phil Collins. La lista de referencias podría ser interminable en este logrado catálogo de canciones vintage. ¿Se puede pedir más?. Pero no nos engañemos, FEVER DOG han vuelto a la actualidad diciendo: ¿Querías música nuestra? Pues aquí la tenéis bastardos. Sin miedo a sumergirse en atmósferas psico-progresivas, y tampoco a caminar por duros desiertos sonoros; su enérgico hard-rock primitivo, no teme emparejarse con nadie, y si hay que tomar elementos de distintos estilos, se toman sin complejos. Aún así no pierden su esencia, porque ‘APHA WAVES’ es una auténtica fiesta del rock vintage, directo y sin artificios, hecha desde frescura y la honestidad. Un álbum que refleja a una banda apasionada y que contiene emocionantes canciones con una mayor elaboración, pero que funcionan como auténticos ganchos para el oyente. Una gran noticia el regreso de los californianos a la actualidad.

‘Frewhelin’’ nos sitúan a las primeras de cambio en una fiesta de rock sureño en clara línea Marshall Tucker Band. Colorista y lleno de vitalidad, el corte danza entre vibrantes ritmos de rock and roll clásico con un inequívoco aroma vintage. Coros y estribillos pegadizos así como un aire glam, acompañan esta impactante apertura con aroma del sur. Toda una bacanal de órgano y guitarra entre vigorosos tambores.

Mas cadente y con aires de psicodelia 60’s ‘Solid ground’ profundiza en sonidos del pasadoahora con carácter más progresivo. El control de los mandos por parte de los teclados es algo que marca el devenir de la canción. Un caleidoscopio colorista con un carácter amable.

Casi ocho minutos necesita FEVER DOG para desarrollar todo su potencial en la canción que da nombre al álbum. ‘Alpha waves’ y sus ondas expansivas nos impregnan de hard rock 70’s una especie de Led Zeppelin con vocación glam. Efectos, solos ácidos y la superposición de voces y coros conforman un espacio versátil en el que caben distintas vibraciones, sin perder su vocación retro. Con una parte central en las que las vibraciones cósmicas llegan de mano del teclados y sintetizadores, consiguen narcotizarnos en una espiral de hipnóticos sonido con un carácter floydiano. El aquelarre culmina con un lento amerizaje en una acolchada plataforma lisérgica.

‘Hold on you’ se precipita en unos surcos que rezuman hard-rock crudo y directo. Con guiños Rainbow, el tema se deja seducir por una aparición de  Alice Cooper. Esas incursiones glam, vienen de la mano de riffs crudos de puro rock pesado, algo con lo que se manejan a la perfección los californianos. Subiendo la intensidad, llegan a un escenario más propio del heavy-rock más arcaico arrollándonos con sus riffs.

Con un nombre tan evocador ‘Star power’, un insondable universo cósmico, se abre ante nuestros sentidos con cálidos y sosegados pasajes psico-progresivos. Entre teclados doorsianos, y suaves melodías, el tema fluye entre nebulosos pasajes de pausada psicodelia. Guiados por las armonías salidas de los teclados, la ácida guitarra aparece en la parte central evocando a los mismísimos Pink Floyd en una conjunción astral con los jinetes de la tormenta, esta vez, guiados por el espíritu de Ray Manzarek. El registro vocal me suena familiar, pero no soy capaz de identificar de donde viene esa cadencia. Lo cierto es que estanos ante uno de los temas más mágicos del álbum.

quitándose la careta psicodélica y pintándose la cara con estrellas, ‘Bruiser!’ emula con descaro el legado de T. Rex, vistiendo a FEVER DOG de pura glam-rock entre luces de neón y esferas multicolores. Adornando el tema con una capa cósmica, los efetos se suceden entre ritmos oscilantes. Glam del siglo XXI ejecutado de manera fiel a los pioneros. La canción te invita al baile.

Los tonos pastorales abren ‘The demon’. El órgano ceremonial es el argumento para sumergirnos en un oscuro bosque del que escapan a toda prisa. Golpes de blues proto-metal nos golpean entre voces ecualizadas y un frenesí de solos y tambores. Una ceremonia pagana que exorciza nuestros demonios con una sensacional banda sonora. Toda una danza macabra y ácida envuelta en tonos retro más propia de los primeros Deep Purple. Todo un golpe de efecto en este crisol de canciones más propias de los 70’s.

Aplastante y cósmico, ‘The King of the street’ retoma los contagiosos ritmos de raw & roll ahora vistiéndose de The Sweet. Si los británicos armaban jaleo en el salón de baile, FEVER DOG toman las calles con un frenesí de rock and roll con lentejuelas y amplios pantalones de campana. Esto suena genial, y además es imposible escapar de su seductor y contagioso ritmo. ¿Te unes a la fiesta?

‘Mystics of Zanadu’ se desboca en una especie de boogie cósmico que se ejecuta a la velocidad de la luz. De nuevo la herencia de Deep Purple se conjuga con momentos de hard-progresivo alegre y colorista. Siete minutos de torbellino sónico que nos lleva a lejanos entornos siderales en los que el vacío se muestra ante nuestros ojos y nuestros sentidos. Un cambio radical en el guión que nos deja gravita en un mundo cósmico con agradables impulsos sensoriales.  El corte acaba en un descenso majestuoso a un gratificante lugar que parece evocar un reino lleno de color y gratificantes sensaciones.

FEVER DOG vuelven a dar una vuelta de tuerca a su sonido con ‘In my hands’. En un espacio de soft-rock, el sonido de los ochenta de formaciones como Genesis o de melódicas bandas AOR. Aquí se despojan de su crudeza para componer una suave canción en la que la melodía es su principal aval.

Fever Dog

Reseña: PIEDRA ROJA.-‘Mar en el desierto’

Una banda novel, que se nota que está dando los primeros pasos de su carrera, pero que tiene unos argumentos sólidos para que esos pasos sean firmes. Con su debut, los sevillanos PIEDRA ROJA nos ofrecen un álbum prometedor nacido de una banda con ganas de mostrar al mundo sus emotivas creaciones sonoras, algo que comprobamos en la presentación en vivo que la banda hizo semanas atrás, en Madrid, donde hicieron la puesta de largo de este prometedor álbum. Una banda arriesgada que parece no querer renunciar a la música que han mamado, pero que pretende ampliar su espectro sonoro hacia otras vibraciones. ¿Arriesgado? Sin duda, pero el resultado ofrecido en este debut me hace augurar un futuro prometedor una vez que consigan centrarse en su sonido propio y donde realmente puedan hacer brillar sus mejores cualidades.  Estamos ante un álbum conceptual con un sonido envolvente a la vez que pesado, en el que las raíces del rock andaluz y los ritmos tribales nos invitan a un ritual chamánico. Irreverentes y cuidando plenamente su imagen ( en sus actuaciones en directo aparecen con sus cuerpos pintados con colores rituales) no tienen problema en mostrarse descarados y atrevidos en su sonido, algo que les aporta originalidad en su ecléctica propuesta. Todo un estimulante para los sentidos que nos golpea con pasajes progresivos con letras cargadas de mística y misterio. Hard-rock y mucha esencia de su Andalucía natal, unido a pesados riffs Stoner y altas dosis de psicodelia trascendental, hacen de `MAR EN EL DESIERTO’, un álbum peculiar, sorprendente y fascinante a su vez. La vida, la muerte, el tiempo, la memoria o las gestas románticas arropadas por la Madre Tierra, son el argumento de un álbum que no te dejará indiferente.

Los componentes de la banda se presentan al mundo como Cazador a la guitarra rítmica, Explorador en la guitarra solista, Guerrero a la batería, Gran Jefe  al bajo y Chamán  a las voces, teclados y programaciones.  crean la atmósfera perfecta para atraer la atención del espectador e hipnotizarle con su impecable puesta en escena. Las atmósferas son más envolventes y las partes contundentes suenan compactas y directas, creando una comunión perfecta entre la banda y el público.

El disco ha sido coeditado entre la banda y los sellos Ruidoteka Records y Nooirax Producciones. La edición limitada del LP en vinilo rojo puede reservarse desde el bandcamp de la banda.

‘Ritual’ nos introduce en el mágico mundo de los sevillanos PIEDRA ROJA. Una banda ecléctica que no reniega de incorporar a sus canciones tanto elementos progresivos como psicodélicos. Aquí los chamánicos cantos se complementan con una inquietante instrumentación a modo de preludio para lo que nos espera con los siguientes temas.

Desatando las hostilidades con un paisaje heavy-psych impregnado de psicotrópicos. ‘Si algún día’ con un tono trascendental en unas voces que recitan casi más que cantar, la banda crea un tema lleno de magia y misterio. Buenos acordes de guitarra y un relato oscuro van construyendo el tema desde la calma. Con reminiscencias de los pioneros andaluces de los 70’s y con pinceladas progresivas, conjugan las vibraciones más pausadas con golpes de riffs stonerizados con un resultado realmente fascinante.

Inmersos en ese insondable entorno trascendental, ‘Que me lleve la locura’ recupera las vibraciones de su Andalucía natal en otro relato dual en el que la suavidad de sus melodías se enriquece con una fuerte y pesada instrumentación. Susurrante por momentos, el tema gravita en un espacio nebuloso bajo sus místicos y trascendentales pasajes vocales. Cualquier amante del rock andaluz, percibirá las raíces de una banda que no reniega de la tradición con exóticos pasajes de guitarra acoplados a una tupida base rítmica. La conjunción de lo liviano con lo pesado alcanza aquí cotas de alto nivel. El tema nos proporciona un gratificante estado sensorial con sus múltiples efectos y ornamentos heavy-psych y sus tonos andaluces.

La colorista y rítmica ‘El tiempo dirá’ con sus ecos 70’s nos saca del trance para ofrecernos una pieza de rock sólido y pesado en la que la psicodelia se inserta con esmero. Con esa cadencia andaluza, el tema, construido sobre un riff que se repite, ondula por una senda de rock clásico entre elementos progresivos y psicodélicos, toda una constante de este atractivo álbum debut. Los sevillanos dejan patente su buen hacer en los entornos Stoner, sin renegar a su esencia psicodélica y de puro hard & heavy rock.

Ahora en tonos más atmosféricos y progresivos, ‘Mar en el desierto’ cambia el registro para ofrecernos intrincados pasajes envolventes y penetrantes. Los teclados toman las riendas del tema para ir moldeándolo sin prisa y sin salir del entorno oscuro y trascendental. Todo un entorno experimental que sirve como pausa a su relato. 

‘Bailaré’ índice en una fórmula que a PIEDRA ROJA le funciona. Oscuras melodías vocales se custodian con riffs ásperos en contraste con el verdadero espíritu psico progresivo de la canción. Sin renunciar a sus gens andaluces, construyen un tema psico-progresivo con fuertes dosis de pesadez. Algo que queda patente en la descomunal estampida de pesadez que el corte nos ofrece en su parte central. Como en cada canción, nada es lineal en este debut, el tema serpentea en distintos entornos sonoros rozando las fronteras de la psicodelia pesada y el hard-progresivo, en esta ocasión con unas entrañas más plomizas.

Cuando una banda compone un tema de larga duración, siempre se prepara un espacio para desarrollar todo su potencial. Ese es el caso de ‘Suplicándole a la muerte’. Oscura poesía y una mirada al pasado se palpan en una canción que mantiene la dualidad entre lo pesado y lo ensoñador. El carácter trascendental del relato flota entre acordes más propios de los post-rock estratificados en un nivel inferior a sus solos ácidos y pesados. Todo un espacio para el lucimiento de una banda novel, pero con muy buenos argumentos. Contundentes, pero con el suficiente arte como para ofrecer salidas diferentes a cada canción manteniéndose fieles a su esencia.

Con otro tema largo de ocho minutos, ponen el cierre a un trabajo prometedor. Los cantos ancestrales de ‘Respira’, son sumergen en un entorno chamánico. Pinceladas post-rock y un manto de psicodelia oscura y humeante van tejiendo el verdadero sonido de la canción. Profundos pasajes trascendentales y una delicada e inquietante ambientación instrumental, nos lleva a un espacio redentor. La rudimentaria voz trata de transmitir todo su desasosiego entre una ambientación lisérgica en la que los elementos progresivos no fallan a su cita. El protagonismo del relato vocal en la primera parte del tema da paso a desarrollos psico-progresivos de alto nivel. El tema se dota de épica en su parte final, dejándonos la sensación de que la historia continuará….

Piedra Roja

Nooirax Producciones

Ruidoteka Records