Reseña: QUEEN MARSA.- ‘I am the land’

Tres años después de su homónimo y prometedor EP debut, ya tenemos entre nosotros ‘I AM THE LAND’, el primer Lp de los hard-rockers mallorquines, QUEEN MARSA. Un trallazo de hard-rock crudo, primitivo, salvaje, sin aditivos, en el que el quinteto recupera la esencia del rock más auténtico. Un álbum irreverente y lleno de fuerza, con canciones directas que se balancean en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en las vibraciones pesadas de los 90’s. ‘I AM THE LAND’ recopila las dispares personalidades de los músicos de la banda para conseguir un trabajo redondo, de fácil digestión. Aquí logran explotar sus cualidades, a través de canciones directas, de esas que no hacen prisioneros. 8 temas, sin intros ni historias, cargados de riffs bailongos y contundentes, una atronadora base rítmica y, sobre todo, una actitud combativa y macarra que lo envuelve todo. Unas canciones mas propias de una banda sonora de un bar de carretera en una noche de sábado. Uno de esos garitos de mala reputación en los que la cerveza corre a raudales y en los que el humo lo invadía todo. Con este impactante álbum, QUEEN MARSA nos recuerdan lo que es el rock más aguerrido y auténtico. Un rock sin poses, en el que caben pequeños detalles para enriquecer unas canciones con un halo vintage y en las que la vez, muestran un sonido contemporáneo. Ese bajo endiablado que cruje y que parece que va a reventar, hace que el sonido setentero que sirve de hilo argumental a la banda, adquiera un aspecto mas acorde con los sonidos pesados del siglo XXI. Sin duda estamos ante un trabajo que deberá ser un punto de inflexión en la carrera de QUEEN MARSA situándolos en el lugar que merecen, porque calidad y buen hacer, no les falta a los mallorquines.

El álbum fue grabado y masterizado en los Psychosomatic Recording Studios del infalible Miguel Ángel Riutort “Mega”. ‘I AM THE LAND’ muestra temas personales en cuanto a estados de ánimo y emociones, así como asuntos más etéreos como nuestro final y el legado que dejaremos el día de mañana.

‘I AM THE LAND’ está disponible vía Discos Macarras Records y Runaway Records.

QUEEN MARSA son: Manuel Pintos (voces), Jaume Rado (guitarra), Xavi Cárceles (guitarra, Toni Coronado (bajo) y Juan Bonet (batería)

La contundente ‘Gaugamela’ nos arrolla con riffs Stoner de fuerte influencia 70’s. Todo un torbellino con sabor añejo rebosante de garra. Los mallorquines ponen a prueba nuestras cervicales a las primeras de cambio con un sonido crudo y directo, un sonido salvajemente primitivo en el que no faltan buenos solos ácidos.

En un tono más vacilón ‘Made for lovers’ juega con una voz aguardentosa y golpes que parecen no se atreven a explotar. Un poderoso e impactante bajo nos golpea sin piedad entre riffs sucios e incisivos. Con un tono blusero la banda mira al pasado sin rubor con una mirada del siglo XXI.

En un tono a caballo entre el boogie y el heavy-rock, la pegadiza ‘The trick is you don´t mind’ se deja llevar por esos desgarradores tonos bluseros en otra canción vintage con un pesado y oscuro sonido. Pero estos chicos a pesar de tener clara su vocación, no dudan en poner la pausa con pasajes de tonos progresivos, sin que esto haga perder un ápice de fuerza a la canción. Y si, tranquilos, la guitarra no falta a su cita con esos solos afilados y penetrantes que afloran de su fornida base rítmica.

Retomando es sonido atronador ‘I am the land’, la canción que da nombre al álbum se balancea en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en el rock de los 90’s. Todo un crisol estilístico en el que no faltan unas dosis de psicodelia para que todo se vuelva más difuso y lisérgico.

‘Stop dry’ nos invita al baile desenfrenado a través de desgarrados pasajes vocales que son acompañados por un sonido potente y explosivo.  

La bacanal continúa con otro corte impactante y rabioso. ‘Treat me like you do’ se contonea en tonos lascivos con ritmo contagioso y momentos de hard rock de la vieja escuela. Con un alma de blues y un espíritu de rock and roll, la canción no deja de sorprendernos con momentos ácidos y un pegada increíble.

En un espacio entre el hard-rock y el Stoner ‘The truth you don´t want to know’ se oscurece y volviéndose más denso y pesado, pero también más psicodélico por momentos. Avanzando como un paquidermo, el corte no deja títere con cabeza en su avance. Arrasando con su fuerza hasta sumirse en un espacio más psicotrópico del que también salen airosos.

El álbum cierra con un corte de heavy-metal como ‘Outlaw on the run’. Aderezado con estribillos pegadizos y algún guiño Sabbathico, la canción refleja la garra del sonido de la banda en su faceta mas metalera. Otra canción para poner a la audiencia patas arriba.

Queen Marsa
Discos Macarras Records
Runaway Records

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Luz e sombra’

Retomamos la publicación de reseñas de álbumes tras un periodo de inactividad debido a los múltiples viajes y festivales, haciendo justicia a un álbum publicado hace unos meses y que estaba preparado para ser destripado. Siguiendo la estela del debut ‘A NEW DIMENSION’ (reseña aquí) con su nuevo proyecto FUZZ SAGRADO, Chris Peters, el líder de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, se deshace de las angustias y sinsabores del final de su etapa con su banda matriz con su segundo lp ‘LUZ E SOMBRA’. Un título lo suficientemente explícito como para darnos pistas de su evocador contenido. Mostrándose inmerso en un sonido en el que la guitarra, y sobre todo las voces, nos devuelven toda su esencia musical, esta segunda entrega, está llena de alicientes para todos aquellos fans que nos quedamos huérfanos con el final de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Sin duda un álbum liberador, con letras profundas y con el que el músico alemán, ahora instalado en Brasil, parece ejercer su particular catarsis interior. Si con su debut nos dejó claro que sus devaneos experimentales bajo el seudónimo de  Surya Kris Peters no le alejaban del rock pesado y psicodélico que tocó durante tantos años, ahora ‘LUZ E SOMBRA’ sirve de confirmación de que la creatividad de Chris, continúa en plena forma. El propio músico manifiesta que el álbum representa su regreso al mundo del rock mas pesado, un mundo en el que las guitarras afiladas se siente cómodas entre ritmos más pesados, algo que conoce a la perfección. Tocando todos los instrumentos, las letras de canciones y el trabajo vocal, son dos de los puntos a tener en cuenta en esta nueva entrega. En el aspecto musical, nadie debería de tener ninguna duda, porque sus más longevos fans, encontraran aquí ese sonido psicodélico, pesado, progresivo, que mira sin rubor al legado de los 70’s, pero que lo hace con una mirada contemporánea y sumamente respetuosa. Sus nueva canciones se desarrollan en oscuras atmósferas en las que se reflejan los sinsabores del pasado y en las que se vislumbra la luz de la esperanza. Luces y sombras en las entrañas de un gran músico, que una vez más no nos defrauda con otro fantástico álbum. Un álbum oscuro, sólido, lisérgico, vintage, en el que el rock progresivo juega un importante papel, y sobre todo, en el que el sonido de SAMSARA BLUES EXPERIMENT está muy presente para gozo de sus seguidores.

‘There’s No Escape’ nos introduce en el álbum a través de atmosféricos pasajes psico-progresivos en los que se percibe una cierta influencia floydiana. Agolpándose los sonidos y tomándose su tiempo el corte nos devuelve a la esencia que nos conquistó en los primeros álbumes de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Oscura y con unas entrañas fornidas, la canción escarba en la melancolía con buenos pasajes de guitarra y una voz cautivadora. Este es el sonido auténtico de Christian.

Sin abandonar los sonidos psico-progresivos’ Wake Them Up’ habita entre tenues pasajes nebulosos. Creando una cortina espesa y brumosa, los devaneos guitarrísticos se ejecutan entre una densa instrumentación que no abandona ese espacio psico-progresivo de inspiración 70’s, pero con un enfoque completamente contemporáneo.

La canción que da nombre al álbum, ‘Luz e Sombra’ se desarrolla entre atmosféricos pasajes psico-progresivos aportando al oyente una sensación de relajación. El corte se desarrolla en un ambiente de oscuridad y en el aparecen numerosos cambios estilísticos haciendo del corte una pieza intensa y versátil.

La esencia de SBE aflora sin rubor en ‘One Endless Summer» Con la mirada puesta en los 70’s, cualquier fan de SAMSARA encontrará aquí un apetitoso bocado. Sus tonos vintage y la penetrante voz nos llevan de viaja a un espacio en el que las sombras parecen tomar a las luces en esta distopia musical.

‘Leaving Samsara’ es un canto de liberación a todas las cadenas que atrapaban a Chris con su anterior banda. Tratando de emprender un nuevo camino los ecos del sonido que le aupó la fama, están presentes en esta catártica canción con la que definitivamente parece emprender su aventura en solitario. Musicalmente el corte se desarrolla entre buenos pasajes de guitarra y un ritmo difuso empapado de psicodelia.  

Con un tono más dulcificado, las guitarras acústicas se mezclan con profundos pasajes eléctricos en Memories Of A Future Passed. La canción prescinde de las voces para trasmitir la esperanza con un ambiente relajado y ensoñador.

Con buenas de dosis de hard rock 70’s ‘Love In Progressse balancea entre efectos y una mirada al Stoner a través de sus gruesos riffs. Su turbio sonido y un halo de esperanza. Los elementos progresivos están presentes en una canción que usa estribillos reconocibles en detrimento de grandes desarrollos instrumentales.


‘Learning To Live, And Live Again’
es un canto de liberación para olvidar las angustias del pasado. De nuevo, el inconfundible sonido de SBE sirve de sustento para este melancólico paseo sonoro. Con una mayor presencia de teclados y de pasajes atmosféricos, el hard-progresivo adquiere una nueva dimensión.

Poniendo el broche final a este maravilloso álbum, Broken Earth’ baja las revoluciones dejando brillar la guitarra con melodiosos acordes llenos de belleza. Completamente instrumental, el corte parece ejercer de apropiado epílogo para un álbum catártico y liberador, un álbum intimista en el el que Chris se desprende de sus demonios.

Fuzz Sagrado

Reseña: SMOKEY MIRROR.- ‘Smokey Mirror’

WOW!! ¡Esto es pura dinamita! La pandemia impidió que pudiéramos degustar antes el álbum debut del cuarteto tejano SMOKEY MIRROR, pero ahora ya no hay escusas. ¿Estas preparado para una auténtica orgía de heavy-blues, psicodelia ácida y hard-rock rugoso al estilo de Texas? Sube el volumen y dale al play, porque este puto álbum lo merece. Estos ‘hijos bastardos’ de bandas como SEOMPI, JOSEFUS, WILDFIRE, MARIANI o JPT SCARE BAND, conjugan la crudeza de los pioneros texanos de los 70’s, con el psicotrópico sonido de bandas contemporáneas como EARTHLESS, TIA CARRERA o especialmente RADIO MOSCOW Asícrean una erupción volcánica de explosivas vibraciones acidas impregnadas en blues y boogie. Crudo, ruidoso, enérgico y espontaneo, este debut hace que los amplificadores chirríen, los platillos resuenen y los cuerpos se dejen llevar por sus ritmos provocadores. Una banda sonora perfecta para un local humeante con cerveza derramada, vidrios rotos y gente enardecida dejándose llevar por sus instintos mas primarios. Todo un caleidoscopio ácido con un sonido y corrosivo que te dejará indiferente. Originalmente programado para ser grabado a principios de 2020, el debut de SMOKEY MIRROR se enfrentó a los mismos retrasos que arruinaron los mejores planes de todos en ese maldito año, junto con más obstáculos imprevistos con los que lidiar. No obstante, el rock ‘n’ roll simplemente se niega a ser detenido y ahora está aquí para poner la escena ‘patas arriba’. Los texanos difunden un evangelio de adoración de riffs de tierra quemada y abandono, con canciones salvajes y psicotrópicas con un espíritu indomable y un sonido orgánico del que no querrás escapar. Estamos ante un trabajo impactante, caótico y adictivo, uno de esos álbumes que te hacen seguir creyendo en el poder de la música, y que cautivará al rudo amante de los sonidos pesados de los 70’s pero también a las nuevas generaciones amantes de las vibraciones heavy-psych.

SMOKEY MIRROR son: Mario Rodríguez (voz y guitarra), Tyler Davis (bajo), Caleb Hollowed (guitarra) y Cam Martin (batería).

‘SMOKEY MIRROR’ está disponible vía Rise Above Records.

Sin contemplaciones, ‘Invisible Hand’ nos da muestra del salvaje contenido del álbum. Sin ningún tipo de miramiento, los tejanos crean una bacanal ácida de proporciones descomunales. Solos asesinos, tambores estruendosos y un frenesí inagotable son los argumentos de esta primera pista. Mostrando toda la crudeza del proto-metal de antaño, el corte se despeña por una senda tortuosa en la que el heavy-blues, la psicodelia ácida y el hard-rock se mestizan en una auténtica orgía sónica en línea RADIO MOSCOW.

‘Pathless Forest’ incide en la fórmula con un sonido sucio y pesado al que incorporan momentos de blues desgarrador. Con los ecos del proto-metal muy presentes, estos chicos crean otra pista arrolladora que no deja títere con cabeza. Su innegable aroma a 70’s aflora entre un espeso humo cannabico a semejanza de algún garito de mala reputación de aquellos años. Los solos interminables de guitarra recuerdan a momentos mas propios de TIA CARRERA en otro frenesí sónico.

En una atmósfera vintage, ‘Magick Circle’ con un sonido turbio, se despeña por un torrente heavy-psych con un flujo constante de riffs corrosivos. El corte se retroalimenta en una atmosfera vintage mas propia de los 70’s pero en él encontramos desarrollos mas propios de bandas como EARTHLESS. Sin duda estos chicos dejaron caer sus instrumentos en el pozo de los psicotrópicos, ya que cada nota, cada acorde rezuma una acidez corrosiva que solo se frena a base de golpes de blues sutilmente integrados.

Dando un pequeños giro ‘Alpha-State Dissociative Trance’ se impulsa por pasajes psico-progresivos mas propios de una jam . Los texanos en esta ocasión amortiguan su embestida con unas voces ecualizadas que tratan de hacerse paso entre la espesa y caótica neblina lisérgica. Un corte anárquico y caótico que índice en una psicodelia más expansiva.

En una vuelta de tuerca más, ‘Fried Vanilla Spider Trapeze’ es un blues rural con guitarra acústica y armónica ejecutado a la vieja usanza. Un respiro en este enardecido álbum.

Abriendo de forma monumental ‘Sacrificial Altar’, con sus mas de siete minutos, ofrece un sonido más apaciguado con el blues y la psicodelia como argumentos. Usando un sonido más acolchado en su apertura, el hard rock crudo de antaño aparece en una turbia estancia. La pista desciende a una exploración de sonidos psicodélicos con elementos que coquetean incluso con el jazz. Largos desarrollos de guitarras y un ritmo contenido impulsan la pista a un espacio atmosférico en gran parte de la canción hasta la orgía final en la que todo se vuelve alocado. En todo caso el corte no pierde la esencia vintage que contiene sus corrosivos surcos.  

‘A Thousand Days in the Desert’ vuelve a poner la pausa a ritmo de blues y boogie ácido. Marcando mas los tiempos la banda consigue crear otra canción a semejanza de RADIO MOSCOW. De nuevo, demuestran que les gusta hacer las cosas sencillas, y a pesar de su controlada estructura la pista tiene mil matices que enriquecen su sonido base. Con una mayor presencia del bajo, el corte avanza firmemente en su serpenteante camino psicotrópico. Otro corte lleno de garra y solos imposibles, con un innegable poder para absorber al oyente. La pista se complementa con coros y estribillos no vistos hasta ahora.

Instalados en el blues psicodélico, ‘Who’s To Say’ nos ofrece hermosos pasajes instrumentales con un ritmo acolchado. Pero ya sabemos cómo se las gastan estos chicos, la canción no tarda en elevar su intensidad con solos profundos. Un continuo transitar entre constantes ondulaciones que acompañan las notas de blues. Marcando el tempo con destreza, el bajo comanda la pista entre solos que van y vienen haciendo que el tema suba y baje constantemente. En la parte final aparecen melodías llenas de fuerza con un sonido más asequible y reconocible para cualquier amante del rock mas crudo de los 70’s.

‘Recurring Nightmare’ pone el cierre a modo epílogo acústico con acordes de guitarra que miran al clasicismo.

Smokey Mirror

Rise Above Records

Reseña: BLOOD CEREMONY.- ‘The old ways remain’

Manteniéndose fieles a su pasado y tras siete años de sequía, los canadienses BLOOD CEREMONY regresan a lo grande con un álbum soberbio, con el que expanden su sonido en nuevas direcciones, y a la vez su leyenda. Ha pasado demasiado tiempo sin música nueva de la banda, pero ahora nos compensan, ¡y de qué manera! Porque ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum sin fisuras, con fantásticas melodías, canciones pesadas, guiños folk, mágicas atmósferas, elementos progresivos y con la esencia de la banda brillando en todo su esplendor. Que duda cabe que sus fans desearían un regreso así, y ahora, solo queda caer rendido a sus pies y dar las gracias por esta maravilla sonora. El álbum se inspira en el concepto de espíritus pasados ​​que acechan el presente, lo que está magistralmente encerrado en su música, con unas canciones que vivirán en tu carne y huesos en los años venideros. A medida que su destreza en la composición de canciones crece y su música adquiere colores más profundos y brillantes en respuesta, el cuarteto está perfectamente preparado para renovar su relación especial con los nostálgicos adoradores de los riffs en todas partes. Con la llegada de la primavera, las viejas costumbres lanzarán su hechizo de nuevo. En este nuevo álbum, BLOOD CEREMONY consiguen que sus canciones atrapen al oyente, ya que son de todo, menos aburridas. En cada pista puedes encontrar una narrativa versátil, que siempre hace que las piezas encajen, haciendo que cada giro, cada cambio estilístico, resulte fluido y cautivador. Diversas, hipnóticas y eminentemente maravillosas, con una mezcla sonora de pesadez y alucinación, sus canciones toman el vuelo llevando el sonido de los canadienses a un nuevo territorio, al mismo tiempo que honran el espíritu atávico que los ha llevado a tales triunfos en el pasado. ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum para aquellos que aman las grandes canciones, los grandes riffs y las historias crípticas de los límites exteriores.

‘THE OLD WAYS REMAIN’ está disponible vía Rise Above Records.

BLOOD CEREMONY son: Alia O’Brien (voz, fluta, órgano), Sean Kennedy (guitarra), Lucas Gadke  (bajo) y Michael Carrillo (batería)

Con una entrada ceremonial, los primeros riffs de ‘The Hellfire Club’ parecen devolver a un pasado glorioso. La seductora voz y un tempo contenido pero sólido van desgranando las entrañas de una canción que lleva el sello de la banda. La atmósfera retro recrea ensoñadores pasajes en los que el rock ocultista muestra su lado mas sensual. Mágicos pasajes de flauta, una atmósfera oscura y cautivadores riffs, son argumentos suficientes para caer rendido a sus pies.

Emulando a las bandas hard-progresivas de los 70’s ‘Ipsissimus’ se desarrolla en una atmósfera mas propia de otros tiempos. Con una cuidada melodía, la canción desprende elementos diferenciadores de un trabajo bien hecho. Cambios de ritmos que no entorpecen la trama, y una narrativa fluida equilibran la pesadez de la banda con su lado más aterciopelado. La pista evoluciona a un espacio más pesado y rockero con un ritmo trepidante y algunos solos asesinos.

‘Eugenie’ vuelve a soportarse en el sonido de la flauta en su apertura para crear una ecléctica canción con variadas influencias estilísticas. Con una armonía sencilla y repetitiva, los canadienses van coloreando la pista con gotas de blues, estribillos melancólicos y un ritmo luminoso que les aparta por momentos de sus tonos ocultistas. Un cierto exotismo se incrusta en bellos pasajes de guitarra manteniendo el magnetismo de una pista sosegada pero que no te da pausa. La entrada del órgano hace que la canción mute a un espacio vintage, en el que los ritmos calientes y los vientos nos sumen en un cautivador corte retro. El tema resume la facilidad de la banda para modular sus canciones.

Instalados en esos escenarios vintage que tan bien saben crear, ‘Lolly Willows’ mira al hard-progresivo de los 70’s con una mirada creativa. Con una melodía pegadiza la canción avanza custodiada por una potente base rítmica y numerosas cabriolas que hace que su escucha sea divertida y fluida.

En un tono más poppie y florido,  ‘Powers of Darkness’ desprende un néctar almibarado mas propio de los 60’s o 70’s. Suave, con coros celestiales y una voz apacible y seductora, la canción no ofrece una instrumentación enrevesada, pero siempre con su punto pesado. No hay que confundir lo suave con lo ñoño, y aquí encontramos el ejemplo perfecto, ya que la guitarra no falta a su cita para ofrecernos su particular néctar en forma de solo afilado.

En un tono más rockero ‘The Bonfires at Belloc Coombe’ recrea pasajes de puro rock 70’s. Siempre con la cautivadora voz de Alia, poniendo el contrapunto a la contundencia de sus riffs, y consiguiendo el equilibrio y ese poder cautivador que imprimen a cada pista. Dando un giro en su segunda mitad, el corte desciende a un espacio más psicodélico por momentos. Un breve espejismo, ya que la flauta y un ritmo trepidante nos devuelven a un aquelarre de hard-prog de clara inspiración 70’s.

‘Widdershins’ se empapa de acidez para crear un sonido más dinámico e incisivo. Con pasajes proto-doom a los que se une la flauta, los canadiense construyen una pista pesada, oscura y mágica a partes iguales.

Retomando las melodías aterciopeladas ‘Hecate’ es una pista con sabor a miel en el que la psicodelia pop de los 60’s se refleja con acierto. Una pista vintage, en la que la banda deja de lado su sonido más reconocible. Toda una paradoja que una banda como ellos, compongan canciones así, y estas resulten auténticas y fascinantes. A buen seguro, será una sorpresa par a muchos de sus seguidores.

Dejándose llevar por el folk progresivo ‘Mossy Wood’ aporta aromas rurales con un dulce sonido de flauta. Siempre con la cautivadora voz como abanderada, la canción combina mágicos pasajes de flauta con una estructura más rock. Por momentos enigmática, la pista se balancea en un espacio ocultista

Song of the Morrow’ pone el epílogo a este maravilloso álbum con suaves coros y dulces melodías que conjugan los elementos usados en el resto de las canciones. Mirando a la West-coast, el tema se contiene por momentos, dejando que su armonía mute suavemente entre pasajes psicodélicos golpes pesados y una estética cambiante.

Blood Ceremony

Rise Above Records 

Reseña: BLACK MOON CIRCLE.- Leave the ghost behind’

Han pasado cinco años desde su último álbum ‘PSYCHEDELIC SPARCELORD’, demasiado tiempo sin poder disfrutar de nueva música de estos magos de la psicodelia espacial y la improvisación. Ahora, la banda noruega nos compensa con 80 minutos de ‘viaje psicodélico’ sin ataduras, a través de siete impactantes canciones. En su décimo álbum (quinto de estudio), la banda parece explorar nuevos territorios con los que enriquecer su creación compositiva para empujar los límites del sonido que nos habían presentado hasta el momento. La incorporación a la batería del miembro de MOTORPSYCHO Tomas Järmyr, aporta una solidez palpable a unas canciones que no se rigen por ninguna regla. Ese espíritu libre a la hora de componer sus canciones hace que las mismas resulten fluidas, a pesar de su larga duración, algo que no está al alcance de todos. Es posible que sea el álbum más pesado y versátil de la banda hasta ahora. Evidentemente la improvisación es una fuente de creatividad para la banda de Trondheim, pero dentro de esas jamás espaciales en esta ocasión encontramos riffs rugosos melodías bien arregladas, y elementos progresivos. Todo esto hace que el sonido de BLACK MOON CIRCLE se muestre más sólido e incluso pesado. Pero no se asusten, los devaneos de efectos y los sintetizadores de Dr. Space, siguen ahí, surcando el cosmos entre efluvios psicotrópicos. Sus conmovedoras y largas canciones (una de ellas de mas de veinte minutos), no dejan espacio para la monotonía, ya que su fluida narrativa, hace que cada una de ellas siempre ofrezca un aliciente al oyente. Ya sea por los golpes de rock pesado de inspiración 70’s, como en los múltiples momentos en los que se dejan llevar por la exploración mas alocada. En ‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ todo parece diseñado para el disfrute del oyente ya que el álbum es un constante tira y afloja entre lo impredecible y lo que las fuerzas caóticas de la improvisación libre espaciada decidan. Todo unido en el lado más arraigado de la estructura proporcionada por medio de la una composición exquisita de sus canciones.

BLACK MOON CIRCLE son: Vemund Engan, Tomas Järmyr, Øyvin Engan y Scott Heller

El bajo, la guitarra y la batería se grabaron fuerte, salvaje y en vivo en Nautilus Studio en dos partes separadas. sesiones en diciembre de 2020 y marzo de 2021. Luego, Scott lanzó su sonido de sintetizador en la ubicación en Penalva da Alva, mientras que las voces se hicieron de vez en cuando en Trondheim.

Finalmente se registraron gaviotas en vivo en el lugar junto al muelle de la bahía contigua a Dora. El álbum fue mezclado en Nautilus por Øyvin Engan y masterizado por Magnus Kofoed en Estudio Brygga, Trondheim, Noruega. Las esculturas de la portada del álbum fueron talladas en madera por el artista Erlend Leirdal. El diseñador Steffen Telstad junto con el fotógrafo Endre Forbord prepararon el escenario y ejecutaron la sesión de fotos La portada fue diseñada por Håvard Gjelseth. El álbum fue grabado con el apoyo de Trondheim Kommune.

‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ está disponible vía Glover Records / Stickman Records (Soulfood Music)

Con una duración de once minutos y una presencia doom en su apertura, ‘Snake Oil’ se erige como una pista pesada y psicodélica a la vez. Los incesantes sonidos espaciales salidos de los sintetizadores de Scott, una contundente batería y la lentitud de la ejecución de sus riffs me confunden en su inicio. No tardan mucho en situar al oyente en el punto en el que mejor se manejan, Una espiral de psicodelia espacial con ritmos pesados y una voz rebosante de sentimiento. Con una vibración vintage, la canción transita por el particular cosmos de la banda de Trodheim con melodías vocales cautivadoras. Jugando a la perfección con los elementos crean una composición superlativa que mantiene su espíritu de improvisación con sólidos y pesados pasajes de hard-rock, psicodelia y atmósferas espaciales. Mostrándose por momentos como una canción pesada compuesta el los 70’s, BMC, no renuncian a esos efectos y espirales que nos sumen en un trance psicotrópico, manteniendo su espíritu intacto. La larga duración del corte permite pasar por distintos estados de ánimo. Desde las bacanales lisérgicas, la pesadez de su sonido, y las cuidadas melodías rockeras. Todo ejecutado de una forma fluida y atractiva, y si, psicodélica por supuesto.

‘Serpent’ se muestra mas experimental. Con un sonido grueso, el corte se desarrolla en una atmósfera cósmica de la que salen sus cautivadoras melodías. La dualidad de su difuso sonido, y las vibraciones de los 90’s se conjugan con gran acierto. El tema camina a trompicones con una sucesión de vibraciones agolpadas de una forma aparentemente caótica, pero en cuanto llegan los estribillos, la canción se convierte en un plato apetecible. Es posible que el sonido de la banda haya variado respecto a anteriores entregas, pero el espíritu de los noruegos está presente.

La cosa cambia con ‘Psychedelic Spacelord (Lighter than Air)’, una canción cercana a los veinte minutos en la que BMC reflejan su esencia psicodélica con un sonido áspero en su parte inicial. Golpes de riffs rugosos, y un registro vocal que mira inexorablemente al pasado, hacen que la pista consiga el objetivo de sumir al oyente en una narrativa fluida. Con una pesadez caustica, la banda golpea entre constantes cambios de ritmos y sintetizadores envolventes que aportan el espíritu sideral característico de la banda. Al igual que hemos visto en los álbumes de MOTORPSYCHO, una legión de bandas noruegas parece mirarse en ellos para ofrecer un sonido versátil y atrayente a partes iguales. La pista no da respiro en ningún momento, teniendo el punto de mira en un avance constante. El trabajo de la línea de bajo destaca entre los poderosos tambores y los pasajes de guitarras. Con aspecto de haber nacido de una improvisación, la canción va explorando diferentes estados sin que nada resulte anodino. El corte se pierde en una espiral psicodélica en la que banda ejecuta sus instrumentos de una forma anárquica que acaba por dejarnos en un insondable entorno cósmico. Una vez allí la guitarra destila pasajes lisérgicos de alto octanaje, demostrando que estos chicos se manejan bien en estos escenarios lisérgicos.

Cambiando el registro ‘Bubbles in the air’ es una suave canción ejecutada con pausados acordes acústicos y una voz cálida a la vez que cautivadora. Todo un bálsamo para los sentidos con reminiscencias psico-progresivas adornado con algún efecto de sintetizador en la expresión mas minimalista de los noruegos.

‘Cohiba’ nos devuelve a los riffs gruesos con su espíritu 70’s. Con una impactante guitarra, la pista gravita en una atmósfera vintage y psicodélica con algún devaneo blues.  El corte mantiene su carácter contenido con un ritmo cadente pero firme. En su segunda mitad, las hostilidades psicotrópicas se desatan con una especie de jam en la que la guitarra copa todo el protagonismo con bucles interminables. Los efectos siderales no faltan a su cita aportando el carácter cósmico de muchas de las canciones de los noruegos.

Con diez minutos de duración, ‘Magellanic Cloud’ explora los confines de la psicodelia espacial. Auspiciado por una introducción de extraños efectos de sintetizador, el corte fluye en un insondable espacio psicodélico. Una magnética línea de bajo va creando el clima de este ceremonial chamánico. Pasajes heavy-psych de alto nivel van surcando ese escenario antes de la entrada de la voz. Con sólidos pasajes la banda alterna los momentos instrumentales (de gran peso en la pista) con otros en los que la canción se muestra más accesible y menos experimental. Con una estructura de jam convertida en canción, los noruegos logran un mágico equilibrio en el que cautivadores pasajes de vocación floydiana se enriquecen con agradables melodías vocales que se inclinan a un espacio más progresivo. Lea exploración psicodélica se vuelve más tormentosa en una parte final en la que la intensidad se incrementa sin que el corte pierda su esencia.

El corte final, ‘Radiant Sun’, se desarrolla durante mas de veinte minutos en los que la banda se siente libre para hacer fluir su creatividad. Un contagioso ritmo rockero inicia a andadura de esta nueva exploración sónica. Con el espíritu de los 70’s inmerso en sus surcos, la sólida pista ofrece multitud de matices y reverberaciones en un exuberante escenario psico-progresivo. Llegado a su mitad, el corte sucumbe sin rubor al caos de la improvisación con una orgía lisérgica de grandes dimensiones. Podría parecer que BLACK MOON CIRCLE han perdido el rumbo, pero su capacidad para lograr que la pista se muestre conexa, evita que el oyente se pierda en exuberancia de su instrumentación. Efectos de guitarra, sintetizadores una línea de bajo completamente hipnótica y unos tambores alocados son los elementos usados para este tormentoso recorrido una jam que se vuelve más espacial en esta parte central. Tras la tempestad siempre llega la calma, y ésta, se representa en la descripción de un espacio en el que el vacío del cosmos es el protagonista. Sorteadas todas las adversidades del camino, la susurrante voz parece para crear el sosiego necesario tras la monumentalidad de los caóticos pasajes previos. Un epílogo perfecto con tintes psico-progresivos que hace que esta canción sea de lo más interesante de este brillante e inusual álbum.

 

Black Moon Circle

Stickman Records

Crispin Glover Records