Reseña: GJENFERD.- ‘Black smoke rising’

Hace cerca de un par de años los noruegos GJENFERD despertaban mi interés con su prometedor álbum debut homónimo (reseña aquí), ahora con la publicación de su segundo álbum BLACK SMOKE RISING, dejan claro que aquello no fue un espejismo y que estamos ante una banda solvente. El cuarteto de Bergen vuelve a dar en el clavo con un enfoque de composición más sólido sustentado en una emocionante dupla de guitarra y órgano vintage como protagonistas de sus composiciones. Estamos ante un álbum que según se va avanzando en su escucha va creciendo en complejidad y maestría de sus canciones. Porque BLACK SMOKE RISING es un álbum épico que de despeina con unas pistas imponentes con las que atrapan al oyente en su particular mundo sonoro. Un espacio que puede resultante familiar gracias a la facilidad de los noruegos en el manejo de sonidos de los 70’s en toda su extensión: hard-progresivo, psicodelia, heavy-rock, blues…, pero que también se desenvuelven con soltura con el Stoner de una manera sutil y convincente. Abrumándote y golpeándote con fuerza, acariciándote e hipnotizándote o sencillamente poniéndote a bailar GJENFERD logran el objetivo de atraer al oyente a su causa como si de una droga se tratara. Esos continuos ‘sube y baja’ y la enorme cantidad de giros de sus canciones son elementos a los no me puedo resistir. Impulsando riffs sólidos y líneas vocales pegadizas con una clara sensibilidad pop junto a la pesadez e hipnotismo de su base rítmica competan una jugada maestra. Sin andarse con rodeos BLACK SMOKE RISING se convierte en un álbum adictivo del que no querrás salir nunca, y lo haces, estarás deseando regresar a él, ya que tiene la capacidad para que en cada nueva escucha descubras un mundo nuevo que no percibiste con anterioridad. De nuevo GJENFRED me han conquistado con un trabajo descomunal que hace que mis ganas de verles tocar en directo se disparen. ¡¡¡Ojalá suceda pronto!!!

BLACK SMOKE RISING está disponible vía Apollon Records.

GJENFERD son:
Jakob Særvoll – Teclado y voz
Vegard Bachmann Strand – Guitarra y voz
Samuel Robson Gardner – Bajo
Sivert Kleiven Larsen – Batería y voz

‘Crimson rain’ golpea sin contemplaciones a las primeras de cambio con sus estribillos pegadizos de hard-rock setentero y ese órgano vintage que marca el devenir de gran parte de las canciones del álbum. Contundente en su sonido, los tonos vintage envuelven una pista enérgica y pesada en la que los ganchos melódicos aparecen veteados. Rock sin contemplaciones a la vieja usanza.

En un espacio sonoro psicodélico ‘Bound to fall’ emana efluvios lisérgicos antes de despeñarse por un torrente de teclados impulsados por una línea de bajo excelsa. Con una estructura melódica bien diseñada la pista se muestra rugosa y firme manteniendo el tipo con una voz

La contundente ‘Black smoke’ combina la solidez Stoner con el legado del hard-progresivo y el proto-doom de los 70’s. Oscura y con ciertos tonos psicodélicos la pista sube y baja en una emocional montaña rusa de intensidad.

Los ecos vintage de la suave ‘Calling your name’ son como un bálsamo tras la embestida del corte anterior. Esta acolchada pista evoca los más crudos momentos del hard-progresivo en un desgarrador relato en el que lo almibarado se va tornando más agrio. Esta fuerza intrínseca contrasta con los delicados pasajes melódicos en los que la psicodelia apacible nos invada como un gratificante sueño. Un monstruo bicéfalo de canción.

‘Attergangar’ es un breve interludio con pasajes de órgano.

Evocando el sonido de DEEP PURPLE, la penetrante ‘The thrill’ es una pista vintage en la que la fusión de guitarras mas propias de MOUNTAIN se adorna con una melodía fascinante. Otra magnífica canción que taladra tus neuronas con ese órgano diabólico pero que amortigua su ímpetu con melodías vocales que te atrapan. Con el legado del hard de los 70’s como sólidos cimientos, los noruegos consiguen un edificio sonoro monumental.

‘Stillferd’ es otro interludio acústico con melodías folk que nos amortigua la transición a la oscura e inquietante ‘The silence’. Aquí la penumbra cubre unos acordes lentos y misteriosos con un tono lúgubre que explota en solos asesinos y tempo cadente y plomizo. Pero estos chicos tienen la habilidad de huir hacia adelante con una acertada fusión de hard-progresivo y heavy-rock de antaño. Un torrente desbordado.

Entre acordes de blues psicodélico y una atmósfera lisérgica ‘Ride on’ va creciendo a lo largo de sus cinco minutos mostrando que GJENFERD son una banda versátil, una banda con las ideas claras, pero que no se anquilosa en sonidos trillados, sino que tiene la capacidad para darles una vuelta total sin desmerecer de los pioneros. Posiblemente, aunque los ganchos vocales no destaquen tanto, los constantes cambios de registro hacen de ella uno de los tesoros de este álbum que según se escucha va creciendo. La banda cierra el circulo cona parte inicial psicodélica, una locura de ritmos salvajes en su parte central y un final que se apaga entre efluvios psicodélicos.

Y tristemente llegamos al final con la canción más larga del álbum. ‘Spread like wildfire’ nace con riffs stoner para sumirnos en un viaje al corazón de los sonidos psico-progresivos de mediados de los 70’s. Poderosa en su apertura, la fuerza de sus riffs se va moldeando hasta convertirlos en un viaje psico-progresivo que atraviesa un espacio sonoro completamente estimulante para el oyente. Suave por momentos, los melódicos momentos dejan paso a una deflagración de riffs monumentales coloreados con melodías cautivadoras. Rugoso y acolchado a partes iguales, el corte se contonea con una narrativa fluida que abarca diferentes espacios estilísticos con un nexo común. Ese punto central de partida hay que encontrarlo en el rock de los 70’s antes de su expansión por otros mundos sónicos, todos ellos muy apetecibles. Lisérgica, sinfónica, pesada y con un sonido cautivador, ‘Spread like wildfire’ se convierte en mi pista favorita ya que en ella puedo reconocer ecos de muchas de las bandas que me han cautivado a lo larga de mi trayectoria vital. Su guitarra floydiana su órgano pastoral y esa base rítmica inquebrantable hace que la pista se corone como el punto culminante de un trabajo superlativo.

Gjenferd

Apollon Records

Reseña: SYKOFANT.- ‘Leaves EP’

Casi un año después de la publicación de su EP ‘RED SUN’, (reseña aquí), los noruegos SYKOFANT vuelven con la segunda parte de lo que supone su segundo álbum ‘RED SUN LEAVES’. ‘En esta ocasión ‘LEAVES’ se centra en bosques frondosos a través de la reflexión, el movimiento y la transformación,  profundizando en ese enfoque progresivo y sin olvidarse del sonido orgánico de tonos vintage impulsan sus canciones con una inmediatez para el oyente gracias a su fluida narrativa y a arreglos complejos que se ejecutan con la destreza necesaria, haciendo que el oyente se sienta parte del relato. Con evidentes vestigios de bandas como CAMEL o PINK FLOYD (solo por citar alguna), la paleta cromática de la banda se expande por variados territorios sonoros logrando una escucha reconocible de unas canciones con una esmerada composición. Esta evolución adquiere su culmen con la última pista del álbum, en la que, en dieciséis minutos excelsos, logran poner el broche de oro a su cautivador relato. Con una profundidad de elementos y con unas voces aterciopeladas huyen del ruido en beneficio de la melodía y la pureza de unas hermosas canciones. Con pasajes de rock pastoral, con comedidas excursiones psicodélicas y algún momento heavy-rock, el rock progresivo de los noruegos ha evolucionado manteniendo la esencia de los pioneros de mediados de los 70’s, y lo hacen sin vivir del pasado sino mirando al futuro, un horizonte que debería darles grandes alegrías, porque de calidad, van sobrados. Su música es un campo de juego para lo inesperado, impulsada por líneas de bajo con groove, un trabajo de guitarra expansivo y angular, baterías polirítmicas y voces evocadoras y cambiantes. La interacción entre estos elementos da como resultado composiciones que se sienten a la vez cuidadosamente construidas y peligrosamente desquiciadas, un delicado equilibrio de precisión y emoción cruda y sin filtros. Su enfoque compositivo es tan poco convencional como su sonido. En lugar de adherirse a las estructuras tradicionales de estrofa y estribillo, sus composiciones se despliegan en movimientos, y cada sección revela nuevas dimensiones y estados de ánimo. Las canciones pueden comenzar en una neblina introspectiva, para luego estallar en riffs irregulares y tempos cambiantes momentos después. Esta imprevisibilidad es lo que hace que la música de Sykofant sea tan cautivadora: invita a los oyentes a embarcarse en un viaje sin destino seguro, pero cada giro merece la pena.

SYKOFANT comenzó como un espacio creativo para los guitarristas Emil Moen y Per Semb, un espacio donde las convenciones del género podían modificarse, romperse y reconstruirse de maneras nuevas e inesperadas. Lo que comenzó como improvisaciones nocturnas espontáneas en un sótano de ensayo en el centro de Oslo evolucionó gradualmente a algo mucho más grande: una odisea de rock progresivo que tomaría forma a lo largo de 3 o 4 años. Para cuando su álbum debut homónimo llegó en 2024, SYKOFANT había forjado un sonido tan impredecible como inmersivo. Los 55 minutos de duración del álbum debut se despliegan como un sueño febril, entrelazando a la perfección composiciones progresivas extensas, grandeza cinematográfica y energía pura y sin filtros. La crítica elogió sus ricas texturas sonoras, su narrativa dinámica y su experimentación audaz, comparándolos tanto con los clásicos gigantes del progresivo de los 70 como con las corrientes más vanguardistas del rock moderno. La música oscila entre baladas delicadas y melancólicas y estallidos de funk angular, entre conmovedores motivos de blues y eufóricos coros pop, todo ello sin perder en ningún momento su sentido de cohesión ni profundidad narrativa. ‘LEAVES’ se erige como una continuación y una conclusión, una contraparte natural de ‘RED SUN’ que cierra el círculo del proyecto con más elementos acústicos que los experimentados anteriormente. Destaca el compromiso de SYKOFANT con la narrativa extensa y la composición detallada.

Tras el eclecticismo se esconde una visión artística más profunda. En esencia, SYKOFANT se centra en la narración, no solo a través de las letras, sino a través del sonido mismo. La banda crea intrincados mundos sonoros donde los cambios de compás y las progresiones de acordes poco convencionales evocan emociones que las palabras por sí solas no pueden capturar. Su música no se limita a seguir una estructura; se retuerce, gira y evoluciona, creando una experiencia tan cerebral como visceral.

SYKOFNT está formada por Emil Moen (guitarra, voz), Melvin Treider (batería), Per Semb (guitarra) y Sindre Haugen (bajo).

‘Roots and canopy’ es una cautivadora canción que te traslada a un lugar reflexivo en el que la música fluye exhalando hermosas melodías de rock progresivo vintage. Voces acogedoras, guitarras elegantes y un ritmo pausado solo alterado por la embestida final que nos lleva la siguiente canción.

Con un inequívoco acento floydiano ‘Mycelium march’ se vuelve más oscura e inquietante con una estructura más elaborada y experimental. A diferencia de la pausada canción anterior las cosas se vuelven más rugosas y empíricas.

La tercera canción, ‘Heart of the Woods’, es una pista de más de dieciséis minutos en los que podemos encontrar, desde acordes acústicos de folk-progresivo, pasajes psico-progresivos completamente reconocibles en los que los noruegos parecen venerar a bandas como CAMEL con algodonadas melodías y elementos más pesados en un flujo constante de música vintage llena de encanto. Solos asesinos que coquetean incluso con un ambiente heavy-rock, elevan la apuesta en una pista llena de matices, cambiante, y siempre sorprendente. Con muchas reminiscencias del pasado, SYKOFANT consiguen equilibrar lo vintage con un orgánico sonido contemporáneo haciendo que la pista se presente como majestuosa hata con un final ceremonial guiado por coros celestiales y una temática pastoral con sutiles acordes acústicos. Una buena forma de cerrar este capítulo doble.

La banda ha puesto en su página de bandcamp el Ep completo en una sola pista para poder gozar de una experiencia más global.

Para celebrar la finalización de este lanzamiento en dos partes, ambos EP —Red Sun y Leaves— se lanzarán juntos como un álbum en formato físico . El lanzamiento combinado estará disponible en vinilo y CD (la preventa comienza el 23 de enero y los envíos están previstos para los próximos meses). Esta edición física presenta el proyecto tal como se concibió originalmente: una experiencia de álbum unificada, diseñada tanto para la escucha inmersiva como para coleccionistas.

Sykofant

Reseña: HÄLLAS.- ‘Panorama’

Las trompetas suenan desde lo alto de almenas mientras la puerta del castillo se abre sobre el foso para invitarnos a un viaje épico de fantasía y ancestrales leyendas medievales con ‘PANORAMA’ el nuevo álbum de los suecos HÄLLAS. Si en su anterior álbum la banda me pareció algo anquilosada en un sonido poco estimulante, ahora con su cuarto álbum, me sorprenden con la ejecución de su trabajo más experimental y progresivo hasta el momento. Con una canción de más de veintiún minutos, hacen desaparecer los fantasmas que me habían asediado con la banda en los últimos tiempos. Hard progresivo a la vieja usanza con un sinfín de recursos compositivos para que nada resulte anodino. Impresionante. Conocidos por sus discos conceptuales épicos y fantásticos, HÄLLAS fusiona guitarras gemelas aventureras, sintetizadores vintage y narrativa mística en lo que ellos llaman ¡adventure rock!, una imaginativa mezcla de rock progresivo de los 70, heavy metal, folk y psicodelia. El mundo fantástico del quinteto se desarrolla cona mayor presencia de teclados en una aventura progresiva de grandes dimensiones. Místicos, épicos y con un predominante tono vintage esto chicos forjan su propio género. Sin duda es el trabajo más complejo de la banda en una colisión de influencias que van desde GENESIS, RUSH, YES, OPETH Y tantos otros grandes del rock progresivo de los 70’s. Esta narrativa atemporal se erige como aliciente para el oyente ofreciendo un escape a la monotonía gracias ese sonido orgánico que aquí llega a su culmen. Indudblemente más sinfónicos y algo apartados del heavy-rock de sus últimas entregas HÄLLAS se revitalizan como una banda solvente con una amplia paleta sonora con la que se mantienen fieles ese sonido y lirismo característicos, en el que a buen seguro es el trabajo más variado y complejo hasta la fecha. Olvídate de la vida cotidiana y sumérgete en un mundo de fantasía y aventuras de HÄLLAS.

`PANORAMA’ está disponible en el sello de la banda Äventyr Records

HÄLLAS  son: 
Tommy Alexandersson: voz, bajo 
Rickard Swahn: guitarra 
Marcus Petersson: guitarra 
Nicklas Malmqvist: teclados 
Kasper Eriksson: batería

‘Above the Continuum’ son veintiún minutos que dan para mucho y suponen el esfuerzo más titánico de la banda hasta el momento. Abriendo con una introducción atmosférica, cajas de ritmos y voces en castellano acompañan a unos sintetizadores presiden una introducción que nos va llevando a un espacio en el que los sonidos vintage del hard progresivo de los setenta hacen acto de presencia con la épica de las grandes Leyendas. Melodías de ensueño conviviendo con desarrollos complejos en una atmósfera melancólica son plasmados en esta larga canción que según avanza, va a más. Con un cierto clasicismo en un segundo plano los sonidos fluyen sin perder su esencia a la vez que mutan y se contoneen. HÄLLAS opta por la suavidad en sus pasajes melódicos haciendo que la escucha resulte plácida. Sus coros se visten de clasicismo en este flujo constante de refinadas vibraciones progresivas. Nunca habíamos visto antes a la banda mostrarse así, y el resultado es ciertamente interesante. Pasajes narrados evocando la tragedia en modo doorsiano preceden en otro nuevo giro del corte que en su parte final ofrece momentos más pesados e intensos. Aunque la niebla se disipa rápidamente dejando paso a un epílogo experimental en que afloran coqueteos de jazz rock incluso. 

Con un formato de canción tradicional la divertida ‘Face of an Angel’ toma elementos del prolífico rock de los ochenta. Melodías pegadizas, teclados omnipresentes y ritmos amables son los ingredientes para una canción para hacer sonar con esferas de espejos y luces de neón.

Por el contrario ‘The Emissary’ devuelve a la banda en su faceta progresiva y alguna pincelada heavy-rock. Transitando por el lado más acolchado HÄLLAS nos devuelve a la combinación de experimentación y estructuras tradicionales con un flujo constante de vibraciones prog en un épico escenario sinfónico presidido por los tonos grises. La parte final del tema nos ofrece estructuras más complejas en contraste con el punto de partida

Desde la dulzura melódica ‘Bestiaus’ mantiene el tipo con sus pausados pasajes sinfónicos en línea GENESIS. Otra maravillosa canción presidida por una melodía vocal cautivadora y el sinfonismo de los sutiles acordes de los teclados. Una de las canciones más emotivas del álbum

El epílogo de este relato fantástico llega con ‘At the Summit’. Partiendo de un tono folk los acordes acústicos crean un ambiente melancólico que eclosiona con un hammond penetrante y un desgarrador relato impulsado por una pesadez contenida. HÄLLAS en estado puro. Sinfónicos, rockeros, progresivos, los suecos muestran su esencia en un corte oscilante entre plácidos pasajes y momentos dolorosos en un ejercicio de revitalización del sonido que bandas como GENESIS ofrecieron en los 70’s. Un broche de oro a un álbum maduro y sólido.

Hällas 

Reseña: VOODOO QUEEN.- ‘Violet Crown’

Nacida de un encuentro casual y una pasión compartida por el rock y el stoner, VOODOO QUEEN ofrece en su álbum debut ‘VIOLET CROWN’ espiritualidad, introspección y autotrascendencia combinando riffs potentes, ritmos contundentes y pasajes etéreos empapados de psicodelia y blues. Los riffs monolíticos se amortiguan con una vocalista cautivadora, así como con interludios melódicos creando canciones intensas, a veces oníricas, siempre conmovedoras, donde la energía pura se fusiona con una genuina sensibilidad musical en la que los ecos de rock de los 70’s tiene su espacio. Impulsadas por letras personales, sus composiciones invitan a la introspección, al cuestionamiento ante ciertas dificultades y a la búsqueda del crecimiento personal. Estas emociones aparecen en cada canción actuando como un reflejo de las emociones humanas, entre dudas, esperanzas y revelaciones, donde se entrelazan la espiritualidad y la voluntad de mantenerse firme en las propias convicciones. Con buena dosis de fuzz y con la crudeza del heavy rock de antaño, la banda adorna sus canciones con elementos modernos haciendo que las mismas resulten siempre ganadoras. Las siete pistas de ‘VIOLET CROWN’ marcan el amanecer de un primer capítulo, un viaje donde la luz mística se entrelaza con los matices más enigmáticos de nuestro universo sonoro entre serenas atmósferas, casi silenciosas por momentos creando un entorno de misterios con enigmáticos pero cautivadores pasajes. Presentado con una magnífica portada, tratando de reflejar su propio universo. Algo rocoso, místico, con una sensación real de poder y misterio, para devolver una imagen icónica del proyecto. La Reina está aquí, frente a la enormidad de una nueva búsqueda, avanzando hacia el agua hacia este gigantesco y casi sagrado árbol. A su alrededor, un paisaje con pantanos, árboles imponentes, y a lo lejos, un cielo que permite a cada uno ver su propio paso, un cielo suspendido entre el final y el principio, mostrando una corona morada y la aurora boreal. Sin duda una grata sorpresa para cualquier amante de la psicodelia, el blues y por supuesto de los pesados sonidos stoner.

Hipnótica y psicodélica en su apertura ‘Morning Sun’ nos invita a un trance chamánico gracias a sus guitarras volátiles y a su psicodélica atmósfera. Una ilusión inicial que se transforma por momentos en un monstruo de riffs crujientes y pasajes heavy-psych sumamente atrayentes. Siendo en su mayor parte instrumental, la voz aparece la mágica voz de Fabiola Thoreau

Con incisivos golpes Stoner cósmico ‘Bright Cage’ galopa como búfalo en estampida por praderas desérticas. Alternando el fuzz con el hipnotismo pasajes de rock setentero nos inundan de blues. Una combinación bien ejecutada en un serpenteante transitar sin mirar a atrás. Una canción asesina que te noquea con sutileza.

Navegando entre riffs ruidosos y delicados pasajes de blues nebuloso ‘Sad Attitude’ es otra canción en la que su vocalista xxx exige su talento con desgarrados pasajes que se tornan sugerentes. Arropada por un muro de sonido la pista desciende a seductores pasajes en los que la psicodelia y el blues se unen en un rito vintage.

‘Free way Out’ se desarrolla en un magnético escenario sonoro presidido por la una estimulante psicodelia. Creando su propia seña de identidad la belleza de sus melodías nos insufla relajantes momentos de introspección. Con un notable trabajo de guitarra la pista se muestra cohesionada y solvente.

Sensual y cautivadora ‘Between my troubles’ baja la intensidad con un sonido poderoso que gravita en un espacio psicodélico en el que el blues, el heavy-rock y rock arenoso confluyen en un punto en común. La calmada pista pone freno al ímpetu mostrado en los cortes previos.

Una desgarradora canción rebosante de sentimiento como ‘I’ define el puro sonido de los franceses. Melodía y contundencia en una ondulante narrativa en la que faltan buenas dosis de lisergia. Narcótica por momentos, sus solos de guitarras consiguen llegar al alma, una compañía perfecta para una voz que brilla con luz propia pero que también permite el lucimiento del resto de la banda. Cohesionada y fluida.

Entre tonos vintage y un ritmo poderoso ‘Shine of my Soul’ se siente como una banda sonora de un relato legendario. Ecos del heavy-rock, aderezados con una gotitas de blues y melodías épicas hacen que la pista se eleve sin perder el rumbo hasta llevarnos a un cautivador entorno psicodélico. Antes del final el caos se desata con una deflagración de pesadez antes de un lento epílogo final.

Voodoo Queen 

Reseña: GRUSOM.- ‘III’

La banda danesa GRUSOM regresa como el Ave Fénix siete años después de haber publicado su segundo álbum. Y lo hace más talentosa que nunca con ocho canciones que hará despertarse de su letargo esos viejos rockeros amantes de los mejores sonidos del heavy rock vintage que afirman que ya no se hace música la de antes. Porque sí, esto es música como se la que se hacía antes, música con alma y con fuerza, envuelta en un relato de fantasía. Esta joya del rock vintage viene acompañada de voces trabajadas que te cautivan arropadas por coros de ensueño y un aroma a cuentos legendarios aderezados con un órgano pastoral irresistible. Canciones bien construidas que consiguen un relato conexionado con unos sensacionales arreglos. A pesar de la intensidad, GRUSOM no sabe de estridencias y el resultado es un álbum genial que parece rescatado de algún lugar perdido en los tiempos. Manteniendo su esencia, la banda se renueva con melodías aún más cautivadoras, riffs aún más pesados y unas letras sombrías. ‘III’ es un trabajo que rezuma honestidad en cada acorde, en cada estrofa, en cada canción, y eso lo hace un álbum único y especial. Porque si su sonido evoca al rock que conociste hace décadas, ese rock de los 70’s GRUSOM lo ejecuta abriéndose en canal, para darnos una enorme alegría a los que amamos aquellas vibraciones vintage. No esperes una copia revival de retro-rock, porque ‘III’ puede soñar añejo, pero su calidad lo convierte en una gema pulida que te enamorara con su personalidad y fuerza unido a sus arreglos contemporáneos. Estas sólidas composiciones exploran las profundidades de la vida y la muerte a través de relatos sombríos e historias reales. Deja que su sonido te guíe en un viaje inolvidable e inquietante hacia el más allá, ya que ‘III’ es una pequeña obra maestra del género que merece de un disfrute pleno. Ojalá pueda ver en directo pronto a esta talentosa banda, mientras tanto, seguiré escuchando este auténtico tesoro sonoro.

‘III’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

GRUSOM son:

Voz – Nicolaj Jul
Guitarra – Thomas Ulrik
Guitarra – Dennis Warburg
Teclados – Peter Partner
Bajo – Søren Olesen
Batería – Peter Østergaard

‘Shadow Crawler’ la canción de apertura nos traslada directamente al corazón del mejor hard progresivo de los 70’s. Hermosas melodías rebosantes de épica bajo el domino de unos teclados cautivadores arropadas por coros siempre efectivos y una atmosfera vintage salida de un órgano soberbio. Pocas dudas debería haber de como se manejan estos chicos en ese ambiente retro, pero esta canción lo deja meridianamente claro.

El relato épico prosigue en ‘Hell Maker’. La canción presenta una lograda alternancia de guitarra y órgano bajo un tono sosegado. Con una voz cálida y quebrada unida a estribillos pegadizos el cuento prosigue explorando sonidos setenteros como si el tiempo de hubiera detenido.

‘Le Voyage’ brota invadida por un tono melancólico en un desgarrador relato oscuro, pero placido. Una especie de balada atormentada que parece llorar tragedias pasadas. Desgarradora, hermosa, pero sobre todo emotiva.

Susurrante y con un ritmo cadencioso, en ‘Euphoria’ la banda mantiene el tono en otra pausada canción en la que los elementos psicodélicos afloran con sutileza en su talante progresivo.

La impresionante ‘Night Hunters’ se muestra más luminosa que las pistas precedentes, el relato prosigue sin salirse del camino por el que transita el álbum al completo. Hechizantes melodías vocales de un cantante que no posee la mejor voz del mundo, pero que la exprime y la usa sacando toda su alma, resultando absolutamente fascinante. Maravillosa.

‘Fatal Romance’ es una nueva joya progresiva que transita por caminos rodeados de prados evocadores de tiempos pasados. Su sonido sinfónico y la brillantez de sus guitarras destacan en una nueva pista monumental en la que la épica y la fantasía están presentes.

Caballeros, castillos y princesas se reflejan en Memories’, otra suave y cohesionada canción con algunas aristas. En ella los daneses abren una puerta para que entren rayos de luz en su tenue y melancólico relato consiguiendo un brillante resultado. El heavy-rock de bandas como Hällas o Tunga Moln cobra vida nuevamente en una versión acolchada pero eficaz.

Un órgano pastoral nos introduce en la oscura ‘Mortal Desire’. La canción bien podría ser el resumen perfecto de este magistral álbum. Sustentada en esa cálida voz y sus melancólicas melodías en un brillante trabajo de órgano, sus ocho minutos son el cierre perfecto a uno de los mejores álbumes del año. Desgarradora

Grusom 

Kozmik Artifactz