Reseña: RAY TEMPLE.- ‘II’

Si con su primer álbum homónimo (reseña aquí) los alemanes RAY TEMPLE ya me sorprendieron, con su nuevo trabajo ‘II’, corroboran las buenas sensaciones de su debut. Con su álbum debut, plantaron unas semillas que ahora dan sus frutos en seis canciones lisérgicas empapadas de blues pantanoso. Porque RAY TEMPLE saben construir canciones con cautivadoras atmósferas, a las que dotan de pesadez con golpes de Stoner-doom y un divertido tono de garage-rock. Siempre con mesura y sin estridencias, los cortes fluyen entre boscosos caminos que nos llevan a un mar de psicodelia pesada vigilado por altas dunas construidas a base de arenosos riffs stoner. Un antídoto contra la monotonía, ya que los alemanes siempre se las apañan para dotar a sus canciones de pinceladas de una amplia gama cromática, lo que hace que las mismas, resulten siempre divertidas y de fácil digestión. Manejándose a la perfección en atmósferas psicotrópicas, pero también en tormentosas sendas en las que la contundencia de sus riffs arenosos es nublada por buenas dosis de fuzz; parece que RAY TEMPLE no quieren etiquetarse ni caer en convencionalismos, o más bien, tratan de reflejar en estas seis fascinantes pistas, todas sus influencias musicales, que son variadas. Porque si unes el rock del desierto, el blues, la psicodelia, el garage rock, y el hard rock de aroma vintage, probablemente el resultado sea algo parecido a este álbum. Por poner una pega al mismo, la media hora de duración de ‘II’, sin duda sabe a poco. Pondremos esto en el ‘debe’ de la banda, para que nos compense en su próxima entrega.

Los pesados riffs de vocación doom de ‘Wave The Grave’ nos ponen en una senda que tendrá una fisonomía cambiante a lo largo del álbum. Tras la apertura los efluvios lisérgicos del blues más pantanoso toman los mandos de la canción. Fuzz difuso sobre desarrollos heavy-psych llevan a la canción a un bosque humeante en el que la neblina y una cautivadora y cálida voz nos seducen bajo un grovvy cadencioso. Hipnóticos pasajes que se ven asediados por golpes de pesadez van guiando al corte a una atmósfera chamánica llena de magnetismo. Allí, la guitarra ácida va alternando el protagonismo con un bajo contundente y seco y un ritmo lleno de gancho.

Con un tono más setentero el hard-rock y los dictados del Stoner se fusionan en ‘No. 2 is doing well’. Una canción con sabor a desierto con guiños skifle y voces garageras poniendo la nota de color. Una atmósfera añeja con unas entrañas de fuzz y divertidos pasajes más propios de finales de los 60’s, en una atrevida combinación que acaba por funcionar yendo directos al grano en algo menos de tres minutos.  

‘Naked B’ bebe del legado de los 70’s entre ritmos contagiosos y una combinación de garage rock macarra y atmósferas psicodélicas. Mas pronto que tarde, los riffs desérticos aparecen en escena para llevar la canción a una especie de caos en el que se amontonan las vibraciones estilísticas. Con momentos más propios de Nebula, la canción serpentea tanto por espacios desérticos como por laderas pantanosas en las que la psicodelia encuentra su mejor lugar.  

Dejándose llevar por los dictados del Stoner y la psicodelia pesada, ‘Golden hanju’ recupera esa combinación de entornos chamánicos con las arenas de las dunas del desierto más caluroso y estéril. Los cautivadores pasajes vocales se adornan de una fluida narrativa que sube y baja constantemente su intensidad. Como siempre, en la misma canción cada oyente encontrará pinceladas de su estilo favorito, porque RAY TEMPLE se las apañan siempre para sus cortes no resulten monótonos. Embestidas de riffs rugosos, con un frenético ritmo que contrasta con los riffs headbanding que volarán tu cabeza. Pero también el corte contiene pasajes psicotrópicos más propios de un placentero viaje de peyote.

‘Sidemen’ vuelve a mirar al pasado con su crudo y cautivador sonido. Pero de reojo, RAY TEMPLE también mira a los 90’s y a esos pioneros del desert-rock. Desgarradores pasajes que transmiten un tormento a semejanza de como lo hacía Jim Morrison. Fuzz y un trepidante ritmo,  acelera el corte dejando una espesa polvareda. De nuevo consiguen que todo fluya y se desparrame por un amplio espacio de vibraciones, tanto Stoner como hard-rock, y sobre todo psicodélicas.

Con un nombre como ‘Dark Forest’, no es difícil intuir el contenido de sus surcos. Un corte que navega entre remansos psicodélicos, torrentes Stoner y meandros de blues. Con un flujo constante, desde su cautivadora apertura de blues lisérgico, la canción parece contonearse por momentos en un baile seductor, gracias a la calidez vocal, para desmelenarse entre riffs rugosos y de inequívoca vocación desértica en un frenesí rítmico. Una montaña rusa llena de pasajes chamánicos pero también de partes agrestes en las que todo se vuelve más pesado. Es destacable el buen uso de unas voces que saben transmutar para transmitir variadas sensaciones en otra canción que no se limita en su entorno estilístico y en la que nuevamente podemos encontrar distintas referencias sonoras.

Ray Temple

Reseña: ZALOMON GRASS.- ‘Space opera’

Tras la publicación de dos prometedores EP’s, ZALOMON GRASS publican su primer LP ‘SPACE OPERA’. Culminando un ciclo, el trio abre las puertas a un universo lleno de posibilidades sonoras con un disco conceptual, rico en matices analógicos y repleto de velados y sutiles guiños a obras clásicas del género, tanto en lo lírico como en lo musical. Así consolidan su estilo personal y navegando a través de un sonido único, abordan sin miedo todo el espectro del Rock and Roll con mayúsculas, desde las notas más clásicas a los matices más vanguardistas. La banda sabe ejecutar a la perfección las atmósferas vintage que tuvieron su esplendor en la década de los 70’s con canciones vibrantes que rezuman auténtico rock. Con cuidadas melodías e intercambio de registros vocales, el trio consigue que sus canciones tengan el suficiente gancho como para seducir al mas exigente de los fans de los sonidos vintage. Descargado altas dosis de adrenalina consiguen equilibrar los pasajes más suaves en los que el blues y la psicodelia se unen al particular viaje en el tiempo de los gallegos. Este trabajo supone la confirmación de una banda que lleva labrando su reputación desde hace ya un tiempo, y que merece un mayor protagonismo en la escena del rock retro español, porque de calidad andan sobrados. Alegorías aeronáuticas en un disco de sonido y estética atemporales que os transportará a través del cosmos, un viaje intergaláctico por las emociones humanas más intensas. Naves en llamas, tormentas de plasma y tripulaciones al borde del motín, éste es el escenario que Zålomon Grass han escogido para hablar de temas universales como la frustración, el abuso de poder o cómo liberarnos de las cadenas de una ansiedad que se expande más rápido que cualquier virus

ZALOMON GRASS son:

G. Mckenzie: voces, guitarras
David Rodd: bajo , sintetizadores y coros
Mauro Comesaña: batería, percusión y coros.
Hendrik Röver aparece como invitado a los mandos de la guitarra, Fender Rhodes & percusión.

’SPACE OPERA’ abre al ritmo de rock and roll y rythm & blues con ‘Cosmic relief’. Instalados en un ambiente vintage, los gallegos componen una corte vibrante y divertido con un aroma a rock auténtico y añejo.

Las cosas cambian de alguna manera en ‘The drill’. Sin perder la esencia rockera, aquí las guitarras se tornan más ácidas y afiladas. Una atmósfera psicodélica y uno tambores inquebrantables marcan el ritmo en un corte más lisérgico y rabioso. Unas pinceladitas de blues ponen color a esta lograda canción.

Con desarrollos más elaborados y pausados, ‘All hands on deck’ baja las revoluciones para acariciarnos con sus bellas y profundas melodías susurrantes. Con la voz como protagonista el corte transita por caminos de rock clásico suave y penetrante. La canción se eleva en su parte central con un flujo de ritmos funk, y efectivos juegos de voces y coros.

A caballo entre el rock clásico atemporal y un espacio casi progresivo ‘Harder to rise’ pone la emotividad. Desgarradora por momentos, la canción mantiene el ritmo pausado esparciendo atractivas melodías vocales entre un ritmo contenido y sólido a partes iguales. Un perfecto escenario lírico que se enriquece con pasajes bien construidos y rebosantes de matices.

El rythm & blues y el hard rock más auténtico se desfogan en ‘Hear i ton the news’. Otro corte de rock atemporal sin aditivos y con el suficiente gancho como para conquistar a cualquier amante del rock de los 70’s. Referencias Zeppelin y melodías atractivas, componen una canción solvente y de fácil escucha.

‘Too late now’ borbotea sutilmente en un estado en el que el blues y el soul complementan un espíritu de rock retro, en su forma mas calmada. Delicados y profundos acordes nos recuerdan que el blues es la esencia del rock, y aquí los gallegos ponen el alma.

Si algo encontramos en el álbum y la versatilidad y no ceñirse a un solo estilo. Así ‘Groove to prove’ vuelve a incidir en el hard-rock de siempre con acordes más propios de Zeppelin y melodías vocales llenas de fuerza. Blues de ojos azules adornado con profundos y afilados solos de guitarra y una voz que va sacando toda su garra en desgarradores pasajes que se aplacan con tonos melódicos. Sin duda, la fórmula funciona.

Para el final, ZALOMON GRASS nos dejan el corte más logrado de un álbum interesante. En ‘Don’t let me go down (space opera) el trio nos ofrece una mayor experimentación. Desde su suave apertura la banda se deja llevar por delicados y cálidos pasajes y una aterciopelada melodía. Sin guitarras estridentes, los gallegos componen una canción llena de emoción, sobre una base firma y sólida, Algunos solos de guitarra complementan ese espacio casi psicodélico en el que se desarrolla el corte.

Aquí os dejamos las fechas que la banda ha anunciado para la presentación de ‘SPACE OPERA’:

-Sábado 8 de abril, Teatro Corroios, Lisboa
-Jueves 13 de abril. Sala Azkena, Bilbao
-Viernes 14 de abril. Sohho, Burgos
-Sábado 15 de abril. TBD
-Viernes 21 de abril. Fun House, Madrid
-Sábado 22 de abril. Babylon, León
-Viernes 5 de mayo. Masterclub, Vigo
-Viernes 12 de mayo. Cofradía Cultural, Vilanova
-Viernes 19 de mayo. Auriense, Ourense
-Sábado 20 de mayo. La Alquitara, Béjar
-Domingo 21 de mayo. El Zagal, Valladolid
-Viernes 26 de mayo. Mardi Gras, A Coruña
-Sábado 27 de mayo. Sala Jagger, Lugo
-Sábado 2 de septiembre. TBA-Sábado 9 de septiembre, La Guarida del Ángel, Jerez de la Frontera
-Domingo 1 de octubre, Krazzy Kray, Cambados

Zålomon Grass

Reseña.- WOLVES OF SATURN.- ‘The deserts echo and the peyote delusion’

Durante la pandemia, los tres miembros de WOLVES OF SATURN cortaron cualquier conexión con el mundo y se encontraron juntos en un búnker de la Segunda Guerra Mundial en un pequeño pueblo alemán. Muy por debajo de la superficie, entre el silencio masivo del underground, crearon y auto-grabaron las canciones de su primer LP, que ahora ve la luz bajo el nombre de ‘THE DESERT ECHO AND THE PEYOTE DELUSION‘. Como estas canciones aspiraban a abrirse paso hasta el suelo y desplegarse, un desierto podría ser el lugar adecuado para sumergirse profundamente en ellas. Seis largos cortes en los que los ecos del desierto se impregnan de peyote para caminar por un viaje sensorial a través de desoladas dunas arenosas. Un álbum inspirador con el que consiguen abrir la mente del oyente a gratificantes y psicotrópicas sensaciones. Pesado, y sumamente psicodélico, sus impactantes riffs se amortiguan con pasajes ensoñadores que hacen explotar tu cabeza. Sin bajar el listón, en el álbum no hay una canción mala, ya que todas ellas transmiten una innumerable cantidad de sensaciones. Sin prisa para ejecutar cada canción, WOLVES OF SATURN se dejan llevar por la creatividad de su encierro abstrayéndose del mundo, para crear su propio espacio sonoro. Un mundo narcótico que logra penetrar en las neuronas del oyente para proporcionarle un estado sensorial sumamente fascinante. Guitarras pesadas, tambores atronadores, y una sensación lisérgica, son suficientes argumentos como para caer rendido a sus pies. Si a eso añadimos una ejecución pausada y una atmósfera vintage, y esos tonos chamánicos de inspiración doorsiana, y algún guiño a NEBULA,  el circulo se cierra con un resultado cautivador. Prepara tus sustancias psicotrópicas favoritas, relájate, y déjate llevar por este maravilloso viaje a una nueva dimensión sensorial. No te arrepentirás. A partir de aquí, solo queda esperar nuevas entregas de una banda joven con un potencial superlativo.

‘THE DESERT ECHO AND THE PEYOTE DELUSION está disponible en vinilo a través de Clostridium Records.

Una inquietante locución nos introduce a ‘Wolves Of Saturn’. Profundos riffs heavy-psych impulsan la canción a un territorio en el que los ecos del desierto se empapan de sustancias psicotrópicas en un auténtico viaje sensorial. Narcótico y chamánico, el corte contiene elementos stoner en su pausado gravitar por dunas cósmicas. Con un tempo pausado, la canción se recrea en insondables espacios lisérgicos con brillantes desarrollos de guitarra. Con visiones de peyote en sus surcos el corte evoca un viaje tras la ingesta de sustancias psicotrópicas

‘Eye Of The Buffalo’ nos trae el blues ácido con un carácter 70’sEse espíritu vintage se manifiesta entre ritmos vivaces y guitarra distorsionas. Ondulando en su intensidad el corte es una montaña rusa de riffs que oscilan constantemente. Poco a poco la canción se sumerge en aguas lisérgicas con solos empapados de fuzz. Ralentizando todo, la banda prosigue su transitar por esos espacios más propios de otros tiempos con un groovy más contenido y vacilón.

En una atmósfera envolvente auspiciada por el sonido del órgano y los efectos, ‘Escape To Mars’ explora un espacio psicodélicoen el que podemos encontrar algún elemento progresivo. Todo un trance psicotrópico presidido por la calma en el que las sustancias narcóticas nublan la mente del oyente haciéndole partícipe del ‘viaje’. Explorando insondables espacios a través de los teclados, WOLVES OF SATURN crea otro corte de innegable carácter vintage prescindiendo de las voces en esta ocasión. Siempre con elementos cambiantes, la canción mantiene la tensión y proporciona una agradable escucha.

Chile’ nos ilumina con sus sonidos campestres demostrando que la banda no se circunscribe a un estilo únicamente. Tomando un tono sureño la guitarra aflora entre un ritmo de tiempos medios más propio del rock clásico de los 70’s. nueve minutos dan para mucho esto hace que la canción explore distintos escenarios sonoros. Refrescante y rebosante de luminosidad, el corte se torna más experimental dejando fluir toda la creatividad. En la parte central los elementos psicodélicos hacen acto de presencia ´custodiados por una magnética línea de bajo que es complementada con bellas melodías. Con pasajes recitados en español con un particular acento la banda hace eclosionar el corte por un sendero más propio del rock desértico. La canción es un magnífico termómetro para medir el potencial de una banda, cuando menos, prometedora.

En este versátil trabajo también encontramos canciones como ‘Fragile’, un corte lleno de fuerza alternativa más propio de bandas como Nebula. Un torrente de fuzz y una dinámica más intensa. Ecos de los 90’s se conjugan entre golpes de distorsiones y riffs ásperos, en una pista cegadora que recupera la rabia y que nos empapada de vibraciones arenosas con un contagioso tono macarra.  Al igual que la mayoría de las canciones del álbum, a lo largo de su desarrollo, va mutando su aspecto para explorar diferentes vibraciones inspiradas en el sol abrasador que ilumina las dunas. En su parte final la canción se torna más psicodélica y chamánica con pasajes recitados y una guitarra que exhuma acidez, en lo que parece un guiño doorsiano.

‘Enceladu’ nos devuelve a la calma lisérgicaInsondables desarrollos instrumentales con el protagonismo de la guitarra y un sobresaliente trabajo de bajo nos sumen en un trance en el que la psicodelia pesada más luminosa se une a la fiestaAportando alguna pincelada progresiva, sus pasajes psicotrópicos nos invaden mostrando de lo que son capaces estos chicos. Una canción solvente y sólida llena de alicientes y en la que no aparecen las voces, algo que se mantiene en todo el trabajo. Una alternancia que hace que cada canción se muestre con su propia identidad ante el oyente.

Wolves Of Saturn

clostridiumrecords

Reseña: CHILD.- ‘Soul murder’

Ha pasado demasiado tiempo sin tener un álbum de una de las mejores bandas de heavy-blues del siglo XXI, pero finalmente, el mundo está hoy de enhorabuena con la publicación del tercer álbum del trio australiano CHILD. El álbum fue grabado a finales de 2018, pero han tenido que pasar mas de cuatro años para que estas magníficas grabaciones vean por fin la luz. Un álbum cautivador que combina la garra, con la belleza en unas canciones que transitan por la senda lisérgica del blues, pero que no dudan en tomar prestados elementos de rock clásico y soul. ‘SOUL MURDER’ es un álbum elegante, psicodélico, embriagador, introspectivo, con desgarradoras canciones rebosantes de sentimiento y fuerza, con las que CHILD nos acarician proporcionándonos estimulantes sensaciones. No solo de riffs monolíticos vive la escena, y como ya dijo el gran MUDDY WATERS: ‘El blues tuvo un hijo y lo llamaron rock and roll’, y bandas como CHILD, rinden pleitesía a los ancestros, a esos culpables de toda la música rock que escuchamos, los músicos de blues. Sería interesante conocer la opinión de esos pioneros  sobre una banda como los australianos, porque su música es auténtica, y capta la esencia del blues de siempre, con un tono contemporáneo, algo que no todos consiguen. Si la mayoría de las canciones del álbum, transitan por una senda pausada, las mismas contienen también riffs poderosos que hacen de su escucha, un manjar para cualquier fanático gourmet del heavy blues. Con constantes referencias a Paul Rodgers y a los FREE de sus comienzos, cada corte es una invitación a una orgía de hechizantes sonidos ácidos. ‘SOUL MURDER’ nace de la desesperación y sus desgarradores canciones, nos invita a apretar el botón de pausa, y a evadirnos de los malos rollos, para degustar unas impresionantes pistas que rebosan calidad y que contienen sentimientos profundos. ‘SOUL MURDER’ es de estos álbumes que para su disfrute completo, requiere ponerse cómodo, bajar la intensidad de la luz, descorchar una botella de buen vino, encender un canuto de buena hierba, y dejarse llevar a un mundo repleto de gratificantes sensaciones, en el que el blues es el Rey. Sin duda, el mundo es hoy más feliz con la publicación de una de mis bandas favoritas contemporáneas, una banda por la que hace años recorrí 2.000 kilómetros para verla en directo, y aquella actuación, todavía queda en mi corazón.

«Cuando uno básicamente se acepta la responsabilidad de las cosas que no hiciste, algo muere dentro de ti. Usted es el que sostiene la estaca y el que lo conduce a su propio corazón. Permitiste que otros te convencieran de que lo hicieran. Como el rutero de la basura que renuncia a luchar por su parte. Por un corto tiempo fingí ser una oveja y fui cegado por la espesa lana negra que me escondió de la vista. ¡El lobo proverbial con ropa de oveja que también tenía la lana sobre sus ojos! Hambriento de hambre en medio de un banquete. Si eres un lobo, nunca te disfrazes como oveja. Si eres lobo, sé un lobo porque ser un lobo es mejor que ser una oveja. Al menos sabrás lo que eres ”. ‘SOUL MURDER’ (Mathias Northway, guitarra y cantante de CHILD)

No volverá a suceder … El lobo vive. CHILD vive

‘Free and humble’ nos recuerda a las primeras de cambio el espíritu de los australianos. Blues empapado en psicotrópicos para aliviar el alma. Solos de guitarra acida y una voz profunda nos trasmite el sentimiento de una banda impresionante que se muestra en plena forma un tiempo después. Golpes de hard y nota de blues humeante componen este cálido corte.

En una línea más ortodoxa Trouble With A Capital «T»’ es un corte pantanoso lleno de magia. Sus suaves líneas de guitarra y la voz desgarrada nos trasladan a humerales en lo mas profundo del bosque. El espíritu de bandas como FREE, se refleja en una canción pausada, pero llena de sentimiento. Acompasando las melodías vocales con los pasajes de guitarra, la pista nos empapa de ese blues nacido de ciénagas en las que parece haberse vertido una toneladas de sustancias narcóticas.

‘Standing on my tail’ se desarrolla entre agradables pasajes en los que el soul aparece susurrante y acogedor.  Pinceladas de rock clásico pro el lado más acolchado con calidad voces y una instrumentación pausada y contenida. El blues en su lado más sensual bajando las revoluciones para demostrar que estos chicos no se circunscriben a un solo registro.  Una bella canción caminando por el lado más sosegado del trio.

Detenidos en esa vertiente suave, ‘Feels Like Hell’ nos ofrece esa maravillosa combinación de blues y soul con la que tan cómodos se sienten. Tiempos medios, y fantásticos solos de guitarra, soportan los devaneos de una voz almibarada y sumamente cautivadora. No puedo evitar nuevamente recordar a Paul Rodgers en sus mejores tiempos. La canción se recrea en ácidos pasajes con golpes de riff que se acercan al Stoner, sin salirse de la senda del blues. Esta combinación de lo viejo y lo nuevo resulta sumamente atractiva y gratificante.

El corte que da nombre al álbum, ‘Soul murder’ mantiene la esencia del blues sobre cautivadoras melodías vocales en las que el soul aparece mostrando su faceta mas sensual. El hipnótico bajo consigue atrapar al oyente en este pozo de blues ácido lleno de emociones. Con algunos riffs mas pesados el corte eclosiona en una espiral acida elevando la intensidad notablemente.

‘Moment in time’ no baja el nivel de calidad de este superlativo álbum. Desarrollándose desde la pausa, cada nota, consiguen llevar a las terminaciones nerviosas del oyente con aplastante facilidad. Profundo y sensual, el corte, sabe como seducirnos antes de evolucionar a un espacio más fuerte en el que los sonidos del pasado se presentan ante nosotros en todo su esplendor. Su cedente ritmo es el soporte perfecto para que su melodía se eleve a un entorno más rockero sin eclosionar plenamente. Desgarrador por momentos, el tema contiene afiliados solos de guitarra que llegan hasta el alma.

Para cerrar el álbum CHILD reserva el corte de mayor duración. ‘Coming Up Trumps’ con sus narcóticos 8 minutos pone el broche de oro a un álbum superlativo en el que el blues es el rey. Una susurrante apertura en la que los acordes de guitarra preparan el terreno y una voz cautivadora, van dando forma a una canción llena de magia. Manteniendo la tensión, la canción va elevándose lentamente. La prisa no existe para estos chicos, ellos se toman las cosas con la calma que requiere sus fantásticas canciones. El tema se desarrolla en una atmósfera más oscura y densa que las canciones precedentes, y en ella, encontramos embestidas de pesadez. Siempre con sutileza, CHILD sabe como mover los hilos tocando la nota justa en cada momento.

CHILD

Reseña: SIENA ROOT.- ‘Revelation’

A estas alturas ya nadie podrá dudar de lo que nos pueden ofrecer los puntales del retro-rock sueco SIENA ROOT. Una banda en constante evolución y en la que los fundadores Sam Riffer y Love Forsberg, recuperan la dulzura de sus composiciones (si es que en algún momento la había perdido) con la sensibilidad de su cantante Zubaida Solid, para erigirla en una parte muy importante de este, su octavo álbum. Un trabajo con canciones que trasmiten buenas vibraciones susurrándonos y acariciándonos con delicadeza. Esto no quiere decir que no haya momentos intensos en los que los suecos rebosan garra y fuerza, Gravitando en una atmósfera retro, los ecos del Verano del Amor’ aparecen en unas composiciones llenas de sensibilidad y magia. Sus esplendorosas y bellas melodías se nutren del mejor rock creado en los 70’s, para convertirlas en canciones atemporales que nos invitan a un gratificante viaje lleno de alicientes y versatilidad. El blues, los ecos de la West-Coast, el hard-rock, los pasajes progresivos y acertadas dosis de psicodelia, se fusionan en hermosas y aterciopeladas canciones rebosantes de color. Un aroma de melancolía y guiños jazz complementan unas pistas brillantes con las que consiguen que el denominado ‘rock vintage’ adquiera unas altísimas cotas de calidad. Esta claro que los suecos no son una banda anquilosada, pero si son una banda fiel a un estilo, que siempre saben como reactualizar para que se muestre cautivador ante sus múltiples fans. En ‘REVELATION’ también aparecen esos sonidos exóticos que les caracterizaron en sus comienzos y a los que nunca han renunciado, pero que ahora se sienten con una mayor presencia. Los hechizantes sonidos del sitar nos envuelven en una atmósfera mística y reconfortante en alguna de sus canciones, en contraste con otras en las que el sonido de su penetrante órgano vintage nos seduce con sus atractivas melodías. El álbum rezuma frescura y ratifica a SIENA ROOT como auténticos abanderados del rock atemporal en estado puro, algo que no todas las bandas pueden conseguir, sin que parezcan una copia, porque los suecos se mantienen fieles a su esencia, una particularidad que sigue regalándonos fantásticos álbumes como este casi tres décadas después de su nacimiento como banda. ¡¡Larga vida a SIENA ROOT!!. 

SIENA ROOT son:
Zubaida Solid – voz, teclados
Johan Borgström – guitarras
Sam Riffer – bajo
Love Forsberg – batería

Músicos invitados: Erik “Errka” Petersson (Clavinete), Stian Grimstad (Sitar) y
Lisa Isaksson (Flauta).

Las once canciones de ‘REVELATION’ fueron grabadas de manera analógica en Silence Studio en Koppom, Suecia y Root Rock Studios en Estocolmo, Suecia, donde también se mezcló. La masterización se llevó a cabo en el Cutting Room de Estocolmo.
‘REVELATION’ está disponible vía Atomic Fire Records.

Como si de un viaje en el tiempo se tratara ‘Coincidence and fate’ nos traslada al corazón de los 70’s. Marcado por esa magnética línea de bajo con brillantes guitarra y un aroma vintage, la canción parece nacer de los tiempos del Verano de Amor para enriquecerse con elementos progresivos aportados por un órgano comedido pero presente. Las melodías vocales se muestran esplendorosas aportando un brillo especial a una canción de rock atemporal que acaba por recostarse en bellos pasajes psico-progresivos en su parte final.

 La colorista ‘’Profesional procrastinator’ contiene tanto pasajes de blues ácido, como momentos de hard-rock clásico. Dinámico y con un ritmo vivaz, el corte mantiene la esencia del combo sueco. Ondulante y con numerosos efectos, la intensidad aumenta por momentos en un ir y venir hacia un espacio hard-prog lleno de fuerza. Cualquier cosa menos aburrida, aquí se pone de manifiesto el portento vocal que posee su cantante Zubailda.

Contundente y rebosante de fuerza ‘No peace’ con sus solos afilados y ese carácter blusero, índice en un escenario sonoro en el que SIENA ROOT saca a relucir todo su potencial y en el que la banda se siente cómoda. Jugando con los momentos de protagonismo cada instrumento tiene su momento de gloria. Un corte directo en el que el blues desgarrador acaba por sentirse seducido por vibraciones más acolchadas.

Algo más psicodélica ‘Fighting gravity’ se llena de color sobre tapizadas melodías en un tono suave. Buenos pasajes de guitarra aportan brillo a un tempo pausado y contenido, en otro nuevo balanceo de vibraciones vintage, más propias del pasado siglo.

En un tono más bucólico, ‘Dusty roads’ se nutre de acordes acústicos y un ambiente campestre. Sacando su registro más sensual, Zubaida nos enamora con cada estrofa, con cada verso, mientras los delicados acordes de una guitarra mágica afloran entre pausados ritmos. Sumidos en la melancolía y con unas gotas de psicodelia aromática, SIENNA ROOT consiguen una hermosa canción. Un manto de terciopelo que nos acaricia suavemente entre el olor de las flores. La parte final nos ofrece una mayor intensidad con riffs retro y una voz más atormentada.

En un tono más progresivo ‘Winter solstice’ coquetea con elementos de jazz mientras la flauta mágica esparce su aroma. Por el lado más folk, la banda completa una canción con múltiples estilos fusionados en algo menos de tres minutos.

Con un dulce sonido de flauta en su apertura, ‘Gaanglateen’ se envuelve en un manto vintage manejado por el cálido y penetrante órgano, para transitar por una senda psico-progresiva con tonos ancestrales. Su cadente rtimo hace que todo suceda con calma, desde los pasajes cercanos al jazz y el blues hasta los momentos más cálidos y progresivos. Bajo esa atmósfera retro, consiguen una canción instrumental, que lleva los genes de la banda.

Una de las características de SIENA ROOT es la capacidad para incorporar instrumentos y sonidos exóticos, En ‘Leaving the city’ el sitar nos invita a paseo meditativo entre bellas armonías y calmados ritmos llenos de magia. Un reflejo del verano del amor en su vertiente mística y espiritual. No solo de riffs pesados vive la escena, y la prueba es la capacidad de algunas bandas como los suecos, para conseguirlo, con la misma brillantez. Enciende el incienso y relájate en este hermoso mantra espiritual.

‘Little burden’ refleja apacibles espacios sonoros sobre su base acústica. Un corte delicado y en el que los ecos de la West Coast afloran con una ejecución certera y gratificante. Con un cierto tono soul la canción se eleva lentamente sin abandonar su esencia acústica. Un corte reflexivo e intimista con el que renuncian a la electricidad para sumergirse en un espacio folk.

Recuperando el sonido del sitar, ‘Madhukauns’ recrea su composición en una atmósfera mística mediante la cual parecen buscar una cierta experimentación.  Sustentado en esos acordes exóticos la canción refleja un carácter devocional al que la banda añade diferentes ornamentos. De nuevo en esta canción prescinden de las voces, creando un curioso corte instrumental con distintos capítulos en su desarrollo.

‘Keeper of the flames’ pone el broche de oro a otro gran álbum de SIENA ROOT sacando de la chistera toda la sensibilidad de una banda que ama las vibraciones del rock clásico de los 70’s. Desde la pausa la voz de Zubailda se erige nuevamente como protagonista de una canción en la que la instrumentación contenida soporta con maestría una canción suave y hermosa en la que el blues aparece en sus genes.  En la parte final el corte explota en un derroche de color reflejando ese amor por el rock de siempre, sin aditivos.

Siena Root

Atomic Fire Records