Reseña: FUZZY GRASS.- ‘The Revenge Of The Blue Nut’

El heavy-blues y la psicodelia ácida de inspiración vintage llevan moviendo al cuarteto francés FUZZY GRASS desde su nacimiento en el año 2015. Ahora, con la publicación de su nuevo álbum ‘THE REVENGE OF THE BLUE NUT’, y tras sus últimas y fantásticas actuaciones en Europa, llega el momento de que sean reconocidos como la gran banda que son. Su inspiración en el legado de bandas como LED ZEPPELIN (en alguna de sus canciones es evidente su influencia), CREAM, CANNED HEAT, JIMI HENDRIX o CACTUS, por solo citar algunas, nos lleva a un álbum con seis impactantes canciones en las que el espíritu retro está muy presente. FUZZY GRASS mantiene vivos el blues, el rock y la psicodelia de los 70’s sin traicionarlos, su fórmula es actualizarlos y adaptarlos a los nuevos tiempos, y eso lo hacen a la perfección. Con sus canciones nacidas desde la improvisación, harían palidecer a alguna de las bandas más renombradas de la escena hard y heavy-blues de los 70’s. Su afán de superación los lleva a crear un viaje en el tiempo en el que la psicodelia y el blues son los protagonistas. Así consiguen canciones en las que se percibe su sello personal y en las que encontramos letras que se ciñen a estas ideas vintage, insertando conceptos pseudo-filosófico-épicos, sobre temas muy introspectivos como la soledad, la búsqueda de uno mismo y la relación con sus emociones y las relaciones con las personas, en un contexto fantástico y psicodélico. THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ cuenta la psicodélica aventura de un hombre maní. Tras una introducción en forma de viaje introspectivo y liberador, el personaje se enfrenta a una ruptura que lo sume en una amarga decepción. Se escapa a un mundo onírico surrealista de éxtasis y angustia, donde viaja a través del espacio en busca de sí mismo. Una búsqueda que termina en otro fracaso. A esto le sigue una rabia narcisista que alimenta su sed de venganza. Finalmente, Peanut Man despierta en un deambular místico. Siente que un nuevo poder surge dentro de él y que ya no puede controlar. Se hunde en una locura asesina, como un regreso a la bestialidad. Al igual que su música, la banda busca reinterpretar los códigos gráficos de los años 70, desbordantes y coloridos, tan kitsch como psicodélicos, a través del prisma del siglo XXI. Con su portada, un collage surrealista lleno de guiños a las aventuras de la banda en la carretera, FUZZY GRASS pretende llevar el legado de los años 70 a nuevos horizontes, siempre con un toque de humor y auto burla. Estamos ante una banda con un magnífico cantante , una guitarra prodigiosa que rememora el espíritu de Hendrix, y un batería a semejanza de John Boham y un bajista que sigue los dictados de KYUSS, ¿Se puede pedir más? Desde DenpaFuzz, solo puedo invitar a dejarte llevar por este divertido viaje a los confines del mejor blues y la mejor psicodelia pesada de ambientación vintage, porque con los franceses, el rock está vivo.

FUZZY GRASS son: Laura Luiz (Guitarra) Thomas Hobeck (bajo), Clement Gaudry-Santiago (batería) Audric Faucheux (voz y órgano).

THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

‘Living in time’ va directo al grano con sus pegadizos riffs de inspiración 70’s. La rabia del heavy-blues de bandas como CREAM, HENDRIX, CANNED HEAD o CACTUS se conjuga en una canción vintage en la que el blues el hard-rock y la psicodelia se mestizan con un resultado abrumador. Los riffs de guitarra llenos de gancho y la garra vocal, impulsados por un ritmo arrollador. Solo ácidos, apacibles pasajes lisérgicos y momentos divertidos que invitan al baile completan un corte que marca el devenir del álbum. El virtuosismo de estos jóvenes músicos se refleja en una canción ondulante llena de matices y en la que los sonidos retro adquieren una nueva dimensión.

Embutidos de lleno en el blues de comienzos de la década dorada ‘I’m allright’ parece poner a prueba al oyente con su sonido más propio de finales de los 60’s y primeros 70’s. Estamos ante una pista de blues ortodoxo, y ese se percibe en cada estrofa de una canción que no traspasa el umbral y se mantiene contenida entre efluvios psicodélicos perfectamente incorporados. Manteniendo la suavidad casi todo el tiempo, en la parte final el corte se precipita en una espiral de solos ácidos y un ritmo atronador.

‘The dreamer’ es otra canción psicodélica de alto nivel. Emergiendo lentamente entre borboteos lisérgicos la pista eclosiona tras el primer minuto de introducción. Pero no estamos ante una explosión de intensidad que haga deflagrar la canción, sino una pincelada de fuerza que rompe la rutina de una pista suave y rebosante de sentimiento en la que la psicodelia chamánica se colorea con esas gotas de blues presentes en la mayoría de las canciones del álbum.

Sin complejos la banda se sumerge en ese espacio retro que tanto les gusta con un corte de hard rock sin artificios. ‘Insight’ evoca el rock de los 70’s con golpes de blues y armonías contagiosas evocadoras de bandas como Zeppelin. Wah wah oscilante y un ritmo que te invita al baile, son argumentos suficientes como para conquistar el éxito con una de las canciones más coloristas del álbum.

Por la vía directa y con algunos elementos stoner, la divertida ‘Why you stop me’ muestra el lado más pesado de una banda que ama los sonidos retro de los 70’s, y eso se siente en canciones como esta. El rock está vivo y es divertido, ¿Crees que podrás resistirte?

Como suele ser habitual en muchas bandas, el plato fuerte se encuentra al final. Así ‘Moonlight shades’ con sus mas de once minutos, y siendo la canción más larga del álbum, se sumerge sin rubor en un pantanoso y humeante blues lisérgico. Penetrante y cautivadora, la pista explora un bosque invadido por las emanaciones de hongos mágicos aportando un gratificante efecto narcótico.  Con dos partes diferenciadas, en su primera mitad, todo sucede lentamente, aumentando la intensidad con la suficiente pausa como poder percibir cada uno de los matices de la canción. Piensa en una especie de ‘Dazed and confused’ o Since I’ve Been Loving You’ en versión francesa. Una vez mas comprobamos la importancia de contar con un buen cantante en la banda, ya que Audric, logra transmitir la rabia y la desesperación en cada estrofa, algo, que no muchos consiguen realmente. Un corte tenso, psicotrópico y con la pesadez suficiente como para aplastarte la cara, ya que su parte final es una orgía ácida en la que todo se revoluciona en un gran caos.  

Fuzzy Grass

Kozmik Artifactz

Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: DEAD FEATHERS.- ‘Full circle’

Desde Chicago, DEAD FEATHERS nos embarcan en un viaje conmovedor y convincente con el que el deslumbrante quinteto, invocan brillantemente el rock de los años 60’s y 70’s a través de su canto multifacético finamente cincelado, el recipiente perfecto para la poderosa voz de Marissa Welu, auténtico motor de esta fantástica banda. La sensualidad puesta al servicio de la psicodelia y el blues más cautivador. Nueve hermosas canciones de pura felicidad auditiva, con riffs heavy-psych y ritmos seductores que nunca sueltan al oyente. Sensual, rebosante de frescura, y sumamente psicodélico, pero también con elementos folk marcados por esa voz a caballo entre Inga Rumpf (FRUMPY) o Linda Hoyle (AFFINITY). Un álbum en el que los latidos psicodélicos y esa fascinante voz etérea impulsan unas canciones lo suficientemente versátiles como atrapar al oyente en un mundo colorista e introspectivo. Un álbum en el que las estimulantes melodías se nutren de buenos riffs para sacarnos de la monotonía. Sedosas canciones con unas entrañas robustas empapadas de wah wah y reverberaciones, para reglarnos momentos esplendorosos.  Si bien su anterior trabajo me gustó, en esta ocasión estos chicos han hecho que caiga rendido a su música. Con unas armonías celestiales que habitan en atmósferas vintage al estilo de bandas como Blood Ceremony, Graveyard, Purson, pero que contiene igualmente la garra de Blues Pills. Siempre sorprendiendo al oyente, las canciones gravitan en un espacio blusero en el que la lírica y ese impactante sonido orgánico logran su objetivo. Álbumes como este son los responsables de que uno siga creyendo en el poder terapéutico de la música que se hace en la actualidad. Porque el amplio espectro sonoro en el que se mueven DEAD FEATHER, hace que tanto los amantes de la psicodelia contemporánea, como los viejos rockeros, encuentren aquí su espacio para el gozo. Una voz superlativa, unas guitarras perfectamente complementadas, un ritmo siempre cautivador, y unas hermosas melodías, hacen de ‘FULL CIRCLE’ un álbum para disfrutar, y aúpan a DEAD FEATHERS, como una banda a tener muy en cuenta, ya que sus canciones siempre acaban en una bacanal psicotrópica en la que el espíritu del blues y la psicodelia de los 70’s están muy presentes. Olvídate de los prejuicios, ponte cómodo y disfruta de esta maravilla sonora, porque el viaje, merece la pena.

‘FULL CIRCLE’ está disponible vía Ripple Music.

DEAD FEATHERS son:

Marissa Welu – Voces
Tony Wold – Guitarra
Rob Rodak – Bajo
Tim Snyder – Guitarra rítmica
Joel Castanon – Batería y percusión 

Bajo los vientos de la neo-psicodelia ‘Full Circle’ se desarrolla entre cautivadoras melodías con las que rápidamente la banda atrapa al oyente. De inmediato esa fascinante voz nos hechiza desplegando todo su potencial. Dinámico y lisérgico, el corte juega con los elementos para mostrarse atractivo ante el oyente. Los ecos de cantantes como Inga Rumpf o Linda Hoyle, nos trasladan a corazón de los 70’s. el tema cuenta con buenas guitarras y ritmos poderosos, pero sobre con un groovy del que no podrás escapar. En su parte final, la canción se sumerge en aguas psicodélicas con un gran poder de persuasión.

Sin dejar de la psicodelia ‘Lightning’ parece abajar las revoluciones momentáneamente. Con reminiscencias folk, la psicodelia de los 70’s nos ofrece su cara más amable entre golpes de blues pesado. Delicado por momentos, el tema oscila entre momentos de pausa y golpes de rabia en los que todo se alborota. La canción evoluciona desde su inicio a la impactante bacanal final

En una oscura atmósfera lisérgica la apacible ‘Daughters’ es otro escaparate para comprobar la portentosa y emotiva voz de Marisa. Sin estridencias la canción parece susurrarnos mientras nos introduce en un misterio espacio en el que la psicodelia encuentra su hábitat perfecto.

‘One Year Before The Sand’ se erige como un suave interludio de poco menos de dos minutos sobre acordes psicodélicos que se repiten creando una envolvente atmósfera.

Con acordes que se superponen la balsámica ‘The Swell’ define el sonido de una banda que ama la psicodelia balsámica. Con un tempo lento pero lisérgico, la canción cuenta con el registro cálido y susurrante de la voz para sumirnos en un espacio de relajación que no tardará en verse alterado por riff heavy-psych de alto nivel. Un espejismo que no tarda en disiparse para seguir con las dulces melodías. Estas subidas de intensidad insertadas en el momento junto hacen que la canción vea alterada levemente su suavidad. La banda describe con su música un bello mundo en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por gratificantes sensaciones. El corte cuenta con pasajes recitados que le dan un aire mas místico si cabe.

Con sus diez minutos de duración, ‘Robbery’ es una montaña rusa de emociones. Desde la hipnótica apertura coloreada de cautivadoras melodías vocales, a la intensidad de unos riffs que arrastran a esa prodigiosa voz a un espacio más tormentoso, la canción contiene fantásticos momentos con los que sorprender y a su vez, atrapar al oyente. Dinámica y fluida, la lírica vocal encaja a la perfección entre unos riffs difusos que deambulan en habitual entorno lisérgico en el que se mueve la banda. Guardando el equilibrio entre lo delicado y lo abrupto, ‘Robbery’ es una magnífica canción que se toma su tiempo para describir todo su legado.

Cerrando el álbum ‘Galapagos’ nos ofrece la delicadeza a través de acordes acústicos y un marcado carácter folk. Las seductoras melodías vocales nos recuerda que la música tiene su lado sensual y delicado. Así DEAD FEATHERS, ponen el broche de oro a un álbum cautivador en el que la psicodelia es enriquecida con bellas fragancias sonoras provocando un gratificante efecto balsámico en el oyente. Sensacional.

DEAD FEATHERS :
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: CENTER OF THE EARTH.- ‘Mars’

‘MARS’ el nuevo álbum de los daneses CENTER OF THE EARTH, nos trae 36 minutos de locura de dunas rojas, mientras te llevan a dar un paseo por el mar de las arenas rojas. Con tres elementos fundamentales, la banda nos presenta tres largas canciones en las que la psicodelia pesada, el blues y los elementos Stoner son los protagonistas. Canciones narcóticas de entre 9 y 17 minutos que se ejecutan con la pausa suficiente para poder degustarlas en su máxima expresión. Un brebaje diabólico que mira al pasado y al legado de los pioneros del proto-doom, pero que también presta atención al desierto y al poder de la desolación de las dunas. Si a esto unes al alma de blues en las melodías vocales, el resultado es un álbum crudo, impactante, pesado y con un poder magnético superlativo. Completamente lisérgico, el álbum contiene cautivadores momentos chamánicos con los que el cuarteto consigue expandir la mente del oyente en un viaje más propio de una ingesta de peyote. ‘MARS’ es el segundo álbum de la joven banda danesa, y fue grabado en directo en el estudio para captar toda la fuerza de una banda prometedora, que sabe rendir culto a los sonidos primitivos del pasado, pero que también venera a las deidades cósmicas del desierto.

CENTER OF THE EARTH son: Frederik Holm (guitarra y voz), Jesper Laugmann (guitarra y coros), Aksel Brammer (batería) y Sebastian Wilsleff (bajo).

‘MARS’ fue grabado en vivo en Elværket Helsingør, contando como ingeniero de grabación a Enok Bjerkstad, habiéndose mezclado y masterizado por Jesper Laugmann, y tendrá una edición en vinilo a través de Majestic Mountain Records.

‘Old Fang’, nace entre sintonizaciones de radio y una enigmática atmósfera entre efectos y distorsiones para surfear por dunas cósmicas. Lentamente el corte avanza a golpes de pycho-doom parsimonioso y plomizo. La quebrada y aguardentosa voz hace acto de presencia con una lenta cadencia con alma de blues. Solo han sido tres minutos y el corte nos aplasta con un alma proto-doom y toneladas de psicotrópicos en el ambiente. Su rugoso sonido de aroma vintage evoca noches salvajes en garitos de dudosa reputación entre humo y alcohol. Desgarradores momentos llenos de fuerza suceden entre un ritmo insistente y sumamente absorbente. Una perfecta combinación de rock del desierto en un espacio sideral. Evidentemente casi 18 minutos de canción permite a la banda desarrollar variadas vibraciones sin salirse del guión. Así la pista se enloquece entre guitarras ácidas para traspasar el umbral a un mundo mágico. Haciendo que todo se ralentice, magnéticos pasajes lisérgicos se ejecutan con una calma narcótica mas propia de un viaje de LSD. Un escenario chamánico en el que las visiones del peyote parecen expandir nuestra mente con un cambió ceremonial en los pasajes vocales. Una ceremonia liberadora nos masajea invitándonos a dejarnos llevar por esa psicodelia meditativa. La pista cierra el circulo aumentando su pesadez en la parte final, para regresar a su génesis.

Si la canción anterior ocupa una de las caras del álbum, la cara B está compuesta por dos canciones de 9 minutos. La inquietante Witchqueen’, con ese bajo crujiente y penetrante y sus riffs de evidente carácter doom. Pero la combinación funciona con esos momentos de blues tormentoso y desgarrador. Los lastimeros pasajes vocales se envuelven en una densa neblina custodiada por riffs monolíticos y fuzz intoxicante. Como un gran paquidermo inyectado en psicotrópicos con momentos de proto-metal y blues narcótico, la canción prosigue su camino lentamente.  Al igual que el corte anterior, la parte final nos presenta momentos de desert-rock crudos y chirriantes con verdaderos ganchos en forma de riffs.

Los últimos diez minutos del álbum están reservados al blues psicodélico de ‘HC Mechadevil’. Otra pista psicotrópica que combina a partes iguales elementos de blues, de Stoner y de rock de los 70’s en una fórmula que funciona a la perfección. Tomándose su tiempo para llegar a rampa de salida, el corte se toma su tiempo para despegar en esta travesía cósmica al Planeta Rojo. Una atmósfera vintage con elementos Stoner y pasajes heavy-psych de alto poder narcótico son los argumentos sobre los que se desarrolla esta nueva trama. Pasando de la calma inicial a momentos desgarradores en los que el blues ácido toma los mandos en una bacanal lisérgica de grandes proporciones.

Center Of The Earth

Reseña: MORASS OF MOLASSES.- ‘End all we know

END ALL WE KNOW’, el impactante nuevo álbum de los británicos MORASS OF MOLASSES, es un álbum que nos saca de la monotonía, y en el que a pesar de usar elementos desert-rock y heavy-psych ortodoxos, tiene su propia identidad, mostrándonos una vez más que el género puede tener muchas ramificaciones, sin renunciar a su esencia y autenticidad. Los británicos construyen sus canciones siguiendo un patrón común, equilibrando la suavidad y la intensidad, lo que hace que cada corte contenga elementos balsámicos y embestidas de pesadez en un juego compositivo absolutamente fascinante. ‘END ALL WE KNOW’ contiene 8 pistas pantanosas, sinceras y que inducen a pisar fuerte, rebosantes de maestría y profundidad de una banda que no tiene miedo de amplificar su blues con un poco de peso carnoso y difuso. El ´álbum nace tanto de las cenizas fértiles de la frustración como de la luz iluminadora de la esperanza, y refleja una banda totalmente inmersa en su propia transición hacia algo nuevo. La experimentación, que siempre ha sido su alma, se ha convertido ahora en el factor más definitorio. No en vano el álbum fue creado de forma remota, lo que propicio una mayor experimentación y valentía en sus composiciones. Manteniendo en algunas de sus canciones el ritmo desértico de Brant Bjork, los británicos meten en la coctelera el hard-rock crudo y primitivo aderezándolo con unas gotas de blues, oleadas de fuzz turbio y arenoso y atmósferas de psicodelia aromatizada. El resultado es un trabajo monumental que rescata el espíritu del desierto para mostrárselo al mundo en un envoltorio sumamente apetecible.  
 
MORASS OF MOLASSES son: Bones Huse (Voz y guitarra barítono) , Phil Williams (Guitarra solista) y Raj Puni (Batería y voz).

‘END ALL WE KNOW’ está disponible vía Ripple Music.


Con un ritmo contagioso ‘The origin of no’ nos da el nivel del álbum. Hard-rock sencillo y elementos stoner se fusionan en un tema caliente con un groovy pegadizo. La pista cumple la máxima de ‘menos es más’, ya que precisamente en su sencillez, radica su atractivo. Con un súbito parón, el corte desciende a un espacio psicodélico en el que todo se ralentiza creando una atmósfera inquietante con voces más agresivas y amenazantes y un guiño sludge.  

‘Hellfayre’ cabalga a lomos de una montura de fuzz desértico en una nueva conjunción de hard-rock áspero y stoner-rock ortodoxo. La canción tiene el suficiente gancho como para atraparnos entre sus difusos sonidos auspiciados por voces rabiosas. Un corte vibrante que pondrá a prueba tus cervicales.

Partiendo con una locución, ‘Sinkhole’ nos devuelve el groovy contagioso con un aroma añejo. Una canción divertida que contiene elementos arenosos y un ritmo vibrante. Solos asesinos y un tempo controlado hacen que el corte se contonee seductor. Una canción muy en línea Brant Bjork que mantiene la esencia del sonido del desierto intacta y en la que los ecos blues hacen acto de presencia con sutileza.

‘Naysayer’ se desarrolla en un ambiente psicodélico que contrasta con la rugosidad de los cortes anteriores. Un espacio heavy-psych de manual asediado por voces rabiosas en un contraste curioso pero que finalmente resulta efectivo. Su cautivadora melodía se soporta en una estructura que se repite con ondulaciones constantes.
 
La suave melodía principal de ‘Slingshot around’ nos sugiere un entorno de ensueño en contraposición con la garra de los otros cortes. De nuevo los dictados de la psicodelia pesad se reflejan en una canción solvente, sólida pero un gran poder de seducción. Dulcificando su sonido la banda nos ofrece un paseo por un Jardín del Edén con floridos pasajes lisérgicos que aromatizan un álbum versátil. Una magnífica producción acompaña unos surcos llenos calidad que se ejecutan con suma solvencia. Los balsámicos pasajes dan brillo a unas hermosas y cautivadoras melodías.

Instalados en un propuesta heavy-psych ‘Terra nova’ eclosiona desde su floral apertura a un espacio más rugoso en constantes idas y venidas en la que los riffs monolíticos se disipan por el poder seductor de unas hermosas melodías. La incorporación de algunos pasajes de flauta dota la canción de un tono suave y dulce que amortigua la fuerza de sus pesados riffs.

En esa fina frontera entre los límites de la psicodelia pesada y los abrasivos territorios stoner ‘Prima materia’ se contonea en un espacio apacible impulsada por rugosos riffs que ondulan entre bellos pasajes y golpes de fuerza. Un entorno borroso que siempre da una oportunidad a la luz y en el que las voces juegan un importante papel acompañando buenos solos de guitarra.
 
Para que no falte de nada, ‘Reverie’ se nutre del blues lisérgico para proporcionar al oyente el epilogo perfecto para cerrar un álbum sorprendente y maravilloso a partes igualesAl igual que en el resto de las canciones, los riffs monolíticos no faltan a su cita con los desarrollos psicotrópicos en este paseo por un bosque mágico con una atmósfera ensoñadora y narcótica a partes iguales. Dulce y susurrante, la canción sube y baja en una montaña rusa de gratificantes sensaciones.  

Morass Of Molasses 

Ripple Music