Reseña: THE RIVEN: ‘Visions of Tomorrow’

Después de unos discos en los que definían su sonido y la ruta a seguir, THE RIVEN encuentran su esencia en el heavy rock de los 80’s con un álbum con canciones para corear en grandes estadios. Frescura y energía con las aristas bien pulidas y en las que el rock de masas se llena de frescura y buenas vibraciones. Sus canciones invitan a la fiesta y el ‘buen rollo’ con un derroche de energía que se amortigua con las acertadas melodías vocales poniendo el contrapunto a la fiereza de sus riffs, más afilados que nunca. Porque ‘VISIONS OF TOMORROW’ refleja a la banda en estado puro, que THE RIVEN continúan siendo una banda incendiaria, como cualquiera que haya asistido a sus shows habrá podido comprobar. Un disco colosal, tanto en sonido como en composición, que hace que sus incendiarias canciones nos atrapen en un espectáculo de rock a la vieja usanza marcado por el torrente vocal de su cantante Totta, todo un prodigio no al alcance de cualquiera. Un buen ejemplo de rock ‘n’ roll tocado en su máxima expresión, y como dice la propia banda: es honesto, es urgente, te llama y te hará sacudir el puño y golpear la cabeza, todo mientras piensas en dónde estamos y hacia dónde vamos. De nuevo aquellos que aseguran que ya no se hace música como antes, deberían de guardar silencio después de escuchar ‘VISIONS OF TOMORROW’, la perfecta banda sonora para que atruenen los estadios.

THE RIVEN son:
Totta Ekebergh – Voz
Joakim Sandegård – Guitarra
Arnau Díaz – Guitarra
Max Ternebring – Bajo
Elias Jonsson – Batería

‘Far away from home’ es una vuelta al corazón de los 80’s. Heavy-rock y A.O.R. con una cuidada producción y ganchos melódicos como para no resistirse. Con la impactante voz de Totta y una estructura bien diseñada la pista refleja el espíritu de estos chicos y su amor por el heavy-rock clásico.

Dando otra vuelta de tuerca a los sonidos de mediados de los años 80’s, ‘Killing machine’ se muestra como una canción de rock amable y de fácil digestión. Su ritmo contenido y las incursiones de la guitarra aporta músculo a los devaneos vocales de su cantante. Alternado la fuerza con la melodía, los coros y estribillos aportan frescura a una canción que contiene pasajes psicodélicos en los que la intensidad se desmorona por momentos.

‘Set my heart on fire’ transita por la senda del heavy rock en vena con ‘Thin Lizzy’ en el horizonte. Fresca y colorista la pista se erige como un corte para interpretar en grandes estadios con el público coreando sus estribillos. Rock de alto nivel con todos los elementos característicos del género.

El camino de los suecos está claro escuchando el carácter retro de sus canciones. Como refleja ‘Travelling great distance’ y sus armonías de rock clásico y sus medios tiempos.

Con un sonido crudo pero contenido a la vez ‘Crystals’ es otra canción ochentera que funciona entre desgarradoras melodías vocales antes de adentrarse en un espacio de misteriosa psicodelia instrumental. Ese sonido atmosférico corta el ímpetu de la banda ofreciendo su lado más dulce y envolvente como preludio a un torrente de NWOBHM emotivo.

Los tonos épicos del heavy-metal nos arrollan en ‘On my mind (tonight)’. Otra canción en la que el cuidado de las melodías hace que la pista se presente esplendorosa. Una especie de soft rock con alteraciones rítmicas y un torrente de frescura.

Tirando de fuzz y atronadores ritmos, ‘Visions of tomorrow’ es una pista diabólica reflejando el lado más crudo de THE RIVEN, una banda que siempre sabe como colorear sus canciones con cautivadoras melodías vocales rebosantes de garra.

La vibrante y ondulante ‘Seen it all ’ golpea con ritmos optimistas y una energía arrolladora por la senda del rock de siempre incorporando un toque de la mala leche a su carácter heavy metal.

La poderosa ‘En dag som aldrig föör’ con voces en sueco revitaliza el heavy-rock de antaño dotándolo de un carácter más amable persistiendo en lo indómito del género. Con una base rítmica potente, la pista se balance grácil en melodías sosegadas y un groovy cadente acompañado por buenos solos ortodoxos de heavy-metal

‘We love you’ es un derroche de energía con estribillos pegadizos y un ritmo trepidante que te invita al baile en una ejecución por la vía directa.

Cerrando el vibrante álbum ‘Follow you’ es un pedazo de rock clásico con unos arreglos cuidados y sus aristas pulidas para mostrarse luminoso ante sus fans. La banda no escatima esfuerzos y los solos asesinos se unen a esta fiesta del rock and roll.  

The Riven 

Dying Victims Productions

Reseña: MESSA.- ‘The spin’

MESSA desde hace un tiempo tiene claro el camino por el que encauzar el sonido de sus canciones como lo demuestra su nuevo álbum ‘THE SPIN’. Puede que alguno de sus fans más precoces se sienta defraudado por la evolución que ha tenido su sonido, especialmente en los dos últimos álbumes, pero si te paras a escuchar con detenimiento este nuevo álbum, entenderás que el cuarteto italiano da un paso adelante en su carrera con un trabajo auspiciado por una magnífica producción y arreglos logrando ofrecernos canciones emotivas y de mucha calidad. Expandiendo los designios del doom-metal, MESSA siguen desarrollando sus composiciones en las mismas atmósferas oscuras que brindan a sus fieles desde sus comienzos, pero lo hacen dotándolas de unas melodías de las que es difícil sobreponerse. Sus épicas canciones se nutren de ritmos aplastantes, guitarras brillantes y la brillantez de una cantante con un talento como pocas dentro de la escena. Esta experimentación nos lleva a recorrer unos paisajes sonoros realmente hermosos, con los que logran poner la sensibilidad del oyente a flor de piel. Todo ello sin renunciar por completo a su carácter pesado, ya que entre esas bellas y melancólicas canciones incluyen embestidas de fuerza que te harán palidecer. Con una enorme habilidad estos chicos saben componer canciones con una narrativa fluida y cambiante gracias a los múltiples giros y matices que contienen. He de reconocer que MESSA no ha sido una de mis bandas favoritas, pero siempre había tenido curiosidad por ver lo que pueden ofrecer en directo, y cuando tuve la oportunidad de ver su show en las playas del dunajam hace un par de años, definitivamente me conquistaron con una actuación épica y llena de sentimiento, algo que nuevamente han conseguido con ‘THE SPIN’, un álbum oscuro y con muchos guiños al rock gótico, mas llamado a copar puestos de honor entre los destacados de este año. Los italianos dejan patente que son capaces de expandir su exploración sónica por nuevas e sorprendentes rutas musicales llenas de alicientes sin renunciar a su esencia, pero manteniendo su reputación intacta.

‘Void meridian’ nos sumerge en una atmosfera presidida por la oscuridad y las hechizantes melodías vocales. Un inquietante espacio en el que el rock gótico se erige en protagonista de una canción que difícilmente se vislumbra la esencia doom que vio nacer a la banda. Abriéndose a otras luminosidades, la canción nos ofrece solos virtuosos de puro heavy rock entre un ritmo aplastante que se retroalimenta con ese poderoso bajo siendo amortiguado por la cautivadora melodía vocal de Sarah Bianchin .

Mas rítmica y asequible, ‘At races’ se devanea entre ecos de rock de los 80’s y ritos complacientes alejados de los estándares de cualquier banda doom. Un equilibrado ejercicio entre la complejidad y pesadez de sus armonías y un espíritu dócil y pausado que siempre amortigua la energía de la banda. De este modo la pista reposa en su parte central con una lírica penetrante y unos acordes ejecutados a cámara lenta para crear esa pausa que precede a la tormenta. De nuevo saben como drle brillo a una canción oscura con elegantes pasajes de guitarra contrarrestando los golpes de doom que aparecen en un segundo plano. Un escenario multidisciplinar en el que todos los ornamentos encajan.

Alternado un espíritu melódico con su versión más pesada ‘Fire on the root’ es el claro reflejo de la evolución del sonido de los italianos. Siempre misteriosos, sus melodías ensoñadoras acaban por resistir las embestidas de su grueso sonido con un resultado brillante que denota que la banda sabe cual es su camino. Nada parece dejado al azar, y cada giro que nos ofrece la canción resulta sumamente previsto y diseñado para que el oyente se encuentre con el mejor regalo. 

Invadidos por la melancolía, ‘Immolation’ nos susurra bajo un halo de romanticismo y la delicada y sensual voz de su cantante. Todo un portento vocal capaz de ofrece mil registros y todos maravillosos. Minimalista y oscura, la canción pone la pausa con un clasicismo elegante que acaba por conquistar al oyente por el lado de la dulzura y sensibilidad. La pista sigue el patrón de la mayoría de las canciones del álbum, con una pausa central que permite el lucimiento de su guitarrista trs la estela de su talentosa cantante.

A golpe de metal progresivo ‘The dress’ hace acto de presencia con una introducción grandilocuente ante de rendir una nueva pleitesía a las tinieblas con sensuales pasajes vocales y una instrumentación sutil que la banda sabe moldear a su antojo para llevar al oyente al punto justo. Un murmullo tumultuoso que se torna monumental y épico con unas elevaciones de intensidad que rozan lo celestial. Golpes de doom y balsámicos pasajes llenos de sensibilidad, se alternan creando un espacio en el que tienen cabida múltiples elementos sonoros para lograr la excelencia. En su parte final el jazz aparece creando un dialogo en forma de jam alocada que la banda reconduce con talento haciendo que todo cobre sentido y que nos olvidemos donde habíamos comenzado esta travesía. Apoteósica canción. “Esta canción viene del lugar más oscuro y del vacío insondable de uno mismo. El dolor da vueltas, emerge violentamente y luego se ahoga nuevamente en las profundidades. Esto se refleja en el riff: la escala descendente sigue regresando y gira repetidamente. El vestido, en este caso, es la puerta de entrada a un crucifijo personal construido con odio a uno mismo y reflejando la desesperación”.

El blues rural es el punto de partida de ‘Reveal’ en su apertura. Pero los italianos no se quedan ahí, y crean un espacio en el que su guitarra Alberto, se defiende con soltura entre crudos riffs y ritmos aplastantes. La magia aparece (como en el resto de las pistas) cuando la voz de Sara entre en escena con sus melódicos y sensuales pasajes que nos llevan más allá., mientras la guitarra presenta solos extenuantes.

Envueltos en un halo de melancolía ‘Thicker blood’ acaricia al oyente con ensoñadoras melodías vocales capturadas en un ambiente de oscuridad en el que la banda inserta embestidas de riffs poderosos sin ensombrecer el talento de su vocalista, auténtica estrella de una banda diferente que explora otros territorios menos pesados y ortodoxos para expandir su creatividad aportando la pausa y la sensibilidad que con demasiada frecuencia carecen las bandas pesadas. Esto no significa que el corte no suene pesado, sino que mantiene un brillante equilibrio entre ambos mundos.

MESSA

Metal Blade Records

Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘Kryptonomicon’

Si en una primera escucha el álbum de la banda de Bergen me dejo un poco frio, pero lo cierto es que después de repetidas audiciones, solo tengo que reconocer la valía de los noruegos y su capacidad para hacer evolucionar un sonido muy tradicional, pero siempre efectivo. Una banda que en sus dos álbumes previos (‘KRYPTOGRAF’ de 2020 (reseña aquí)  y ‘THE ELDORADO SPELL’ de 2022 (reseña aquí) ya dieron muestras de su talento, y que ahora regresan manteniendo intacto el sonido que les vio nacer, en una apuesta mas pesada y compleja, pero igual de atractiva. Centrándose en un enfoque más profundo de las melodías KRYPTOGRAF nos sumerge en un pozo de vibraciones pesadas con un evidente aroma vintage. Tomando elementos progresivos para dar brillo a sus contundentes canciones, el cuarteto corrobora que no son una banda efímera, sino una formación que profundiza en sus canciones para que estas tengas un aspecto contemporáneo alejándose así de ciertos convencionalismos que puedan sugerir sus clásicas canciones de hard-rock setentero. Sus dinámicas canciones son dotadas de una apetecible complejidad que hace que se abstraigan de propuestas lineales y sin gancho. Pasionales y sin demasiadas estridencias KRYPTOGRAF presentan otro álbum notable en el que plasmar su magia y creatividad, un perfecto bocado para los devoradores de ecos hard & heavy rock de innegable inclinación psico-progresiva. A semejanza de los clásicos del género, la brevedad del álbum hace que su escucha se convierta en fluida y emocionante, proporcionando nuevas sensaciones y matices con cada nueva escucha, ¿Se puede pedir más de este recomendable álbum? Disfruta de su escucha empapándote del poder de su criptonita y saca tus propias conclusiones.

‘KRYPTONOMICON’ está disponible vía Apollon Records.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand (guitarra y voces), Odd Erlend Mikkelsen (guitarra y voces), Eirik Arntsen (batería y voces) y Eivind Standal Moen (bajo).

Sin ningún tipo de preámbulo, ‘Beyond The Horizon ‘nos arrolla con sus sonidos retro con sabor a 70’s. En algún espacio entre el sonido de los dinosaurios de los 70’s y el sonido de bandas contemporáneas como Graveyard, las melodías de los noruegos nos conquistan a las primeras de cambio. La banda combina a la perfección su rock más crudo con apacibles y ensoñadoras melodías psico-progresivas llenas de encanto. Dejando patente la capacidad para hacer mutar sus canciones la pista nos brinda la oportunidad de de escuchar a KRYPTOGRAF en toda su esencia.

‘The Blade’ rebosa energía proto-metal coloreada con complejos pasajes progresivos con un sonido pesado que mantiene la esencia de los pioneros del género. Con mucho fuzz y sus habituales melodías rebosantes de gancho, la pista nos aturde con un sonido psicotrópico y denso entre constantes giros argumentales.

La canción que da nombre al álbum ‘Kryptonomicon’ resume a la perfección la propuesta sonora de los noruegos. Hard y heavy-rock ejecutados a la vieja usanza. Sin rubor las variaciones de intensidad van y vienen como una goma que se contrae y estira por la senda del hard rock clásico enriquecido esos elementos progresivos tan habituales en muchas bandas noruegas. Poco a poco la canción se enreda en una espiral heavy-psych sin perder nada de su pesadez innata.

La vibrante y enérgica You and I’ destila impactantes vibraciones de los 90’s con una honestidad a prueba de cualquier duda. Con ese tono de rock crudo, la banda nos invita a una fiesta de ritmos oscilantes y riffs rugosos entre sus habituales descargas vocales.

El proto-doom más tenebroso hace acto de presencia en la oscura y pesada ‘From Below’. Riffs monolíticos con reminiscencias de bandas como MASTODON son ejecutados a cámara lenta viéndose atraídos por una tormenta de sonidos pesados con aroma viejas glorias. La pista refleja el camino emprendido por la banda en esta tercera entrega expandiendo su sonido a territorios casi desconocidos hasta ahora. La complejidad y los acertados arreglos hacen que la canción no se centre en un solo sonido sino, que entre sus surcos aparecen ornamentos que abarcan un amplio espectro estilístico con un resultado brillante.  

‘Lost at Sea’ nos lleva a un escenario sonoro en el que los paisajes hard-progresivos de inclinación retro nos seducen sin remisión en otra pista épica llena de encantos.

La estética retro de ‘The Gales’ índice en el uso de las cuidadas melodías de los noruegos insertadas en una instrumentación densa en la que la melancolía preside la tenue instrumentación. Una epopeya con todos los genes de la banda luciendo entre tonos comedidos de vibraciones más propias de los 70’s, el espacio en el que mejor se mueven KYPTROGRAF.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: NO MAN’S VALLEY.- ‘Chrononaut Cocktailbar’

El nuevo álbum de la banda holandesa Psych Rock / Alternative Rock viene con doble título y doble arte en una sola portada. De esta forma, NO MAN’S VALLEY dejan patente el contraste entre su espíritu post-punk mas propio de bandas como NICK CAVE & THE SEED y la psicodelia de formaciones como THE DOORS. Dividido en dos caras completamente distintas, y con canciones escritas por separado en la época pandémica, la banda nos presenta en la primera mitad del álbum canciones más propias del rock gótico de los ochenta en un ambiente oscuro y melancólico en el que se siente la tristeza. Canciones cortas guiadas por una cálida y cautivadora voz con la que logran transmitir el desasosiego. Mientras, la otra cara del álbum viene ocupada por una pista monumental de dieciocho minutos que se sumerge en un espacio completamente psicodélico en el que los ecos chamánicos se manifiestan con brillantez. Así, NO MAN’S VALLEY encuentran la paz consigo mismos en un álbum dual sin estridencias. Como la propia banda comenta, aquí se reflejan los dos lobos que hay en la banda: a un lobo le gusta escribir canciones con estructura y melodía sólidas, mientras que al otro lobo le gusta volverse completamente loco cuando se trata de creatividad psico-progresiva.

‘CHRONONAUT COCKTAILBAR / FLIGHT OF THE SLOTHS’ está disponible vía Tonzonen.

A modo de breve introducción ‘Chrononaut Cocktailbar’  se desarrolla entre ecos post-punk en una atmósfera oscura y melancólica.

Love’ combina ese espíritu gótico del post-punk con momentos de neo-psicodelia guiado por una cálida voz y un predominio de los teclados bajo un ritmo sencillo. Enturbiando su atmósfera la pista baja las revoluciones antes de retomar el punto donde nació. La melodía de los teclados resulta hipnotizante.

Con una mirada a los sonidos del siglo pasado Creepoid Blues’ es un blues suave empapado de chamánica psicodelia. Una especie de vodevil doorsiano que se desarrolla en un entorno sombrío presidido por la calma. Me viene a la cabeza el recuerdo del glorioso álbum debut de PHAMTON DIVINE COMEDY al escuchar su sonido y su vibra blusera.

‘Seeing Things’ no sale de ese entorno oscuro y melancólico. Pausado y con cálidos pasajes envueltos en ligeras nebulosas psicodélicas continúa en el punto donde lo dejo la pista anterior. El carisma de la voz recitando sus desgarradores versos junto a sutil instrumentación lo hace un corte relajante e introspectivo. Con sosegadas melodías salidas de la guitarra la pista adquiere unos tonos vintage en ese marco triste.

En un tono algo más progresivo en ‘Shapeshifter’ las cosas no cambian demasiado. Incorporando coros y voces oscilantes, su instrumentación transita por un espacio suave y psicodélico que enriquece su alma post-punk.

En un viaje a finales de los 80’s ‘Orange Juice’ mantiene la atmósfera lúgubre acompañada de un ritmo contenido y melodías cautivadoras. Su sencilla estructura es suficiente para mostrarse atractiva para el oyente.

El plato fuerte del álbum llega en la cara B. En los dieciocho minutos de ‘Flight of the Sloths’ encontramos a la banda en un ambiente completamente psicodélico en contraste con las pistas anteriores. Aquí el otro lado de la banda aparece para ofrecernos la psicodelia más compleja de los holandeses. Una suave apertura acústica con un aroma vintage nos pone en el camino de un pista compleja y llena de alicientes. Tomándose su tiempo la combinación de susurrantes pasajes nos va llevando un espacio sonoro en el que la psicodelia se manifiesta con un espíritu misterioso. Sin darnos pistas de la dirección que tomará, cultivadores acordes de guitarra acolchado registros vocales ejercen de bálsamo hasta llevarnos a un letárgico entorno en el que relajar nuestros sentidos. Ese espíritu chamánico impulsa el corte a un mundo lisérgico lleno de belleza. La desesperanza se nutre de pasajes ácidos en los que la psicodelia de NO MAN’S VALLEY adopta formas cambiantes con momentos intensos que contrastan con la calma generalizada del corte. Hermosa y oscura la canción acaba por cautivarnos con sus pausados y hermosos pasajes. Un lamento constante preside una pista sólida y absorbente que te llevará al otro lado.

No Man’s Valley

Tonzonen

Reseña: FREEDOM HAWK.- ‘Take all you can’

El cuarteto de Virginia Beach regresa con más confianza que nunca y ofrece su esfuerzo más sincero hasta la fecha, derramando sus corazones en cada latido y nota de las nueve canciones de su nuevo álbum ‘TAKE ALL YOU CAN’. La promo que recibí decía: ‘Imagina a Ozzy Osbourne estrellándose en una fiesta de generadores con Fu Manchu en la costa de Virginia Beach. Lo tienes: un álbum proto-pesado divertido y de sonido cálido con suficiente combustible para que dure años’. Palabras sumamente acertadas que bien definen su espíritu, pero son muchos más los alicientes para sumergirte en su escucha. Alejados de propuestas estereotipadas, FREEDOM HAWK, dejan patente su talento en un álbum con un gran cariz melódico, pero con un corazón primitivo. Sus vibraciones de proto-metal herederas de los primeros Sabbath, están marcadas por el registro vocal de su cantante T.R. Morton y su similitud con Ozzy Osbourne, pero no se quedan ahí. Las atmósferas retro se enriquecen con golpes de hard-rock acido de los 70’s y con arrebatos de heavy-rock 80’s. Un cóctel único, pero sumamente apetecible en el que la psicodelia tiene su parcela de protagonismo. Sin duda, un trabajo fresco que hace que cada canción ondule constantemente entre subidas y bajadas de intensidad, haciendo que nada resulte monótono.  Sin duda un álbum oscuro, pero sumamente refrescante en su presentación que recoge todos elementos que un verdadero amante de los sonidos pesados de inspiración retro puede esperar. Una forma única de crear canciones inspirándose en sus experiencias que solo podían provenir de vivir cerca del océano, hablando de ese estilo de vida y evocando imágenes del cálido sol, cabalgando las olas, navegando con la capota abierta y festejando en la playa. 

‘TAKE ALL YOU CAN’ está disponible a través de Ripple Music

FREEDOM HAWK son:

TR Morton : voz y guitarra  Lenny
Hines : batería
Mark Cave : bajo
Brendan O’Neill : guitarra

‘Age Of The Idiot’ rezuma riffs de alto octanaje adornados con una conmovedora voz etérea destilando atractivas melodías. Estribillos pegadizos que no te podrás sacar de la cabeza. Heavy-rock con reminiscencias Sabbathicas especialmente en el registro vocal. El tema ondula entre distintas influencias estilísticas sin perder su verdadera esencia.

Por la senda del proto-metal de los primeros 70’s, ‘Take All You Can’ recupera esos vestigios Sabbath para componer una canción llena de gancho. Riffs oscuros que golpean constantemente entre ondulantes ritmos de vocación retro. Su sonido heavy-rock se enriquece con las cuidadas melodías voces y un ritmo trepidante del que afloran solos asesinos.  Toda una cabalgata de rock ocultista lleno de vitalidad.

En un tono más pausado ‘We All Need Rock N’ Roll’ parece beber del manantial del blues y el rock clásico de los 70’s en otro brillante episodio sonoro. Con una roma campestre, la banda construye un tema contenido en el que no faltan buenos solos de guitarra bajo una sencilla melodía. Eso no impide que la cabra tire al monte y los riffs retro se vuelvan más turbios y contundentes a medida que la canción avanza.

Seize The Day’ parte de susurrantes pasajes en los que la psicodelia hace acto de presencia. El lado más calmado de FREEDOM HAWK refleja a una banda que sabe manejarse bien en diferentes registros. El corte ondula con bajas y subidas de intensidad con un resultado brillante.

Con energías renovadas ‘Never To Return’ arde entre riffs difusos y poderoso tambores bajo un escenario heavy-rock y voces evocadoras del legado de Ozzy, algo presente en gran parte de las canciones. Nuevamente construyendo el corte a partir de un riff, se sencilla estructura se desarrolla con el suficiente atractivo como para caer rendido a sus pies.

Sin salirse del guion From The Inside Out’ navega entre aguas retro con ecos de Kadavar y su canción ‘The old man’ en su riff principal. Coros y estribillos pegadizos, completan otra canción divertida y llena de dinamismo con un inequívoco sabor a proto-metal 70’s y con la sombra de Sabbath en el horizonte.  

‘Skies So Blue’ se mantiene explorando esos sonidos más propios de los 70’s. Con una guitarra afilada y una armonía difusa y pesada, la canción ondula a toda velocidad por territorios hard & heavy sin complejos, pero también es capaz de poner la pausa con pasajes atractivos y contagiosos para el oyente. El tema se adorna con unas pinceladas blues.  

En una atmósfera humeante el blues lisérgico hace acto de presencia en la entrada de ‘Comin’ Home’. Pero estos chicos tienen muchas inquietudes y en lugar de ceñirse al guion, insertan golpes de heavy-rock en un corte que se sustenta en pasados pasajes de plácida psicodelia con reminiscencias de blues ye incluso algún elemento progresivo. Uno de los cortes más narcóticos del álbum, que demuestra que FREEDOM HAWK saben cambiar el registro, y hacerlo con solvencia. El tema se encabrita en su parte final, con diabólicos pasajes de tintes retros ejecutados a un frenético ritmo. Aquí, los ecos Sabbath vuelven a aparecer en la voz.

Como broche final ‘Desert song’, mantiene las revoluciones bajas entre el envolvente sonido del órgano vintage y hermosos pasajes psico-progresivos más propios de los 70’s. Un corte de gran magnetismo en el que la banda de Virginia mira más que nunca al pasado con un sonido retro auspiciado por una magnífica melodía.  

FREEDOM HAWK:
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RIPPLE MUSIC:
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