Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: O’K AND THE NIGHT CREW.- ‘Zen and the art of rock and roll maintenance’

En activo desde 2018, y absolutamente desconocidos para mí hasta este momento, O’K AND THE NIGHT CREW, han conseguido que mi cabeza estalle con su nuevo álbum ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’. Un poderoso artefacto sonoro en el que el trio de Connecticut explora con gran acierto las vibraciones heavy-blues y hard rock de los 70’s, con un sonido acido y unas guitarras estelares a las que incorporan rugosos riffs stoner.  Sonidos primitivos llenos garra y fuerza, ejecutados como unos auténticos veteranos. Siempre con un aroma añejo, cada canción ofrece al oyente un punto de vista diferente sin renunciar a su esencia vintage. Pero también encontramos momentos más propios de los sonidos desérticos de los 90s en unas canciones poderosas como un trueno. El álbum es un perfecto collage de vibraciones de los 70’s y en sus surcos no hay ninguna canción de relleno.  ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ es la perfecta banda sonora para una noche de desenfreno, una de esas noches que se largan hasta el amanecer. Este power trio emula a los pioneros, pero sabiendo a le perfección que hacen, y además lo hacen bien, porque este nuevo álbum una colección de éxitos repleta de fuzz, riffs, funk y buen rock a la antigua. Un álbum que no es para los débiles, y que a buen seguro hará que tu cuerpo se estremezca con esas fantásticas vibraciones de antaño. ¿Te atreves a degustar estas nueve salvajes canciones? No te dejes engañar por su portada, el viaje merece la pena.

Advertencia: Este álbum puede resultar adictivo. Desde Denpafuzz no nos hacemos responsables de una escucha prolongada. ¡Avisados estáis!

‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ está disponible vía Oak Honest Records.

‘The Poor Surgeon’ eclosiona en riffs poderosos con una voz desgarrada que directamente nos traslada a algún sucio garaje usado como local de ensaño en los primeros 70’s. Su primitivo sonido y su cadencioso groovy tienen todos los elementos para atrapar al oyente a las primeras de cambio. Ese sonido difuso y el aura vintage son alicientes suficientes para seguir explorando un álbum que te sorprenderá.

Mas contundente y rugoso, ‘Walk on’ se desarrolla con un aroma más noventero al que los solos de guitarra y las voces aportan su tono rockero más clásico. 

Con un groovy que te atrapa ‘Phaedrus the Wolf’ juega con elementos funk y con ritmo colorista bajando algo la intensidad. El ritmo por encima de unos riffs omnipresentes que se balancean por un espacio animado en el que los ganchos Stoner afloran con naturalidad.  Un torbellino de fuzz completa otra notable canción construida sobre una estructura sencilla pero efectista.

En ‘100 miles’ la banda nos invita a orgía de ritmos vintage de la que no podrás escapar. Un corte bailongo que te cautivará sin remisión. Por momentos con un tono más propio de bandas como Blue Cheer, el corte contiene solos ácidos acompañando a ese ritmo imparable. Los tonos blues hacen acto de presencia con un ropaje retro de alto nivel.

La bacanal vintage continúa con la trepidante ‘Cosmic Meditations’. Una canción salvaje y arcaica llena de garra en la que el blues y los ritmos retro nos sumen en otra orgía de riffs y ritmos que te volarán la cabeza y harán que tu cuerpo se active sin remisión. Una perfecta banda sonora para una noche de sábado en la que el rock manda. El corte tiene distintos cambios de ritmo que siempre van a más. Retro-rock irreverente y bien tocado.

‘Outsiders of the Mind’ nos noquea con golpes de hard-rock poderoso y estribillos contagiosos. En esta ocasión la banda toma una senda más ortodoxa para mostrar al mundo todo su potencial. Rock directo, sin contemplaciones, con un ritmo trepidante y unos solos de guitarra que nunca faltan a su cita.

El contagioso ritmo de ‘Law of One’ nos devuelve al corazón de los 70’s con una mezcla efectiva de rock crudo y unas gotas de blues. Los estribillos pegadizos aportan color a un corte turbio en el que el rock de siempre se manifiesta mostrando su cara más sucia, pero a su vez divertida. Con alguna dosis de fuzz intoxicante la banda nos envuelve entre humo cannábico para hacer el corte más aturdidor. La banda no hace prisioneros en otra canción aguerrida y de fácil escucha.

Con un tono stonerizado, ‘Voyage to Ecstacy’ incide en el rock primitivo a paso lento. Una mezcla atractiva que combina momentos de blues pesado y una atmósfera vintage. Aquí los golpes de riffs retro acompañan un groovy contagioso y efectivo.

Volviendo al corazón de los 70’s, ‘From Neptune to Mars’ rezuma blues ácido y riff intoxicantes. Estribillos vacilones hacen que la pista adquiera un tono alegre que contrasta con su turbio sonido. Su guitarra asesina nos recuerda que estos chicos beben del manantial del rock ácido de los 70’s, y así lo reflejan está fantástica canción.

O’K and the Night Crew
Oak Honest Records

Reseña: DEAD FEATHERS.- ‘Full circle’

Desde Chicago, DEAD FEATHERS nos embarcan en un viaje conmovedor y convincente con el que el deslumbrante quinteto, invocan brillantemente el rock de los años 60’s y 70’s a través de su canto multifacético finamente cincelado, el recipiente perfecto para la poderosa voz de Marissa Welu, auténtico motor de esta fantástica banda. La sensualidad puesta al servicio de la psicodelia y el blues más cautivador. Nueve hermosas canciones de pura felicidad auditiva, con riffs heavy-psych y ritmos seductores que nunca sueltan al oyente. Sensual, rebosante de frescura, y sumamente psicodélico, pero también con elementos folk marcados por esa voz a caballo entre Inga Rumpf (FRUMPY) o Linda Hoyle (AFFINITY). Un álbum en el que los latidos psicodélicos y esa fascinante voz etérea impulsan unas canciones lo suficientemente versátiles como atrapar al oyente en un mundo colorista e introspectivo. Un álbum en el que las estimulantes melodías se nutren de buenos riffs para sacarnos de la monotonía. Sedosas canciones con unas entrañas robustas empapadas de wah wah y reverberaciones, para reglarnos momentos esplendorosos.  Si bien su anterior trabajo me gustó, en esta ocasión estos chicos han hecho que caiga rendido a su música. Con unas armonías celestiales que habitan en atmósferas vintage al estilo de bandas como Blood Ceremony, Graveyard, Purson, pero que contiene igualmente la garra de Blues Pills. Siempre sorprendiendo al oyente, las canciones gravitan en un espacio blusero en el que la lírica y ese impactante sonido orgánico logran su objetivo. Álbumes como este son los responsables de que uno siga creyendo en el poder terapéutico de la música que se hace en la actualidad. Porque el amplio espectro sonoro en el que se mueven DEAD FEATHER, hace que tanto los amantes de la psicodelia contemporánea, como los viejos rockeros, encuentren aquí su espacio para el gozo. Una voz superlativa, unas guitarras perfectamente complementadas, un ritmo siempre cautivador, y unas hermosas melodías, hacen de ‘FULL CIRCLE’ un álbum para disfrutar, y aúpan a DEAD FEATHERS, como una banda a tener muy en cuenta, ya que sus canciones siempre acaban en una bacanal psicotrópica en la que el espíritu del blues y la psicodelia de los 70’s están muy presentes. Olvídate de los prejuicios, ponte cómodo y disfruta de esta maravilla sonora, porque el viaje, merece la pena.

‘FULL CIRCLE’ está disponible vía Ripple Music.

DEAD FEATHERS son:

Marissa Welu – Voces
Tony Wold – Guitarra
Rob Rodak – Bajo
Tim Snyder – Guitarra rítmica
Joel Castanon – Batería y percusión 

Bajo los vientos de la neo-psicodelia ‘Full Circle’ se desarrolla entre cautivadoras melodías con las que rápidamente la banda atrapa al oyente. De inmediato esa fascinante voz nos hechiza desplegando todo su potencial. Dinámico y lisérgico, el corte juega con los elementos para mostrarse atractivo ante el oyente. Los ecos de cantantes como Inga Rumpf o Linda Hoyle, nos trasladan a corazón de los 70’s. el tema cuenta con buenas guitarras y ritmos poderosos, pero sobre con un groovy del que no podrás escapar. En su parte final, la canción se sumerge en aguas psicodélicas con un gran poder de persuasión.

Sin dejar de la psicodelia ‘Lightning’ parece abajar las revoluciones momentáneamente. Con reminiscencias folk, la psicodelia de los 70’s nos ofrece su cara más amable entre golpes de blues pesado. Delicado por momentos, el tema oscila entre momentos de pausa y golpes de rabia en los que todo se alborota. La canción evoluciona desde su inicio a la impactante bacanal final

En una oscura atmósfera lisérgica la apacible ‘Daughters’ es otro escaparate para comprobar la portentosa y emotiva voz de Marisa. Sin estridencias la canción parece susurrarnos mientras nos introduce en un misterio espacio en el que la psicodelia encuentra su hábitat perfecto.

‘One Year Before The Sand’ se erige como un suave interludio de poco menos de dos minutos sobre acordes psicodélicos que se repiten creando una envolvente atmósfera.

Con acordes que se superponen la balsámica ‘The Swell’ define el sonido de una banda que ama la psicodelia balsámica. Con un tempo lento pero lisérgico, la canción cuenta con el registro cálido y susurrante de la voz para sumirnos en un espacio de relajación que no tardará en verse alterado por riff heavy-psych de alto nivel. Un espejismo que no tarda en disiparse para seguir con las dulces melodías. Estas subidas de intensidad insertadas en el momento junto hacen que la canción vea alterada levemente su suavidad. La banda describe con su música un bello mundo en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por gratificantes sensaciones. El corte cuenta con pasajes recitados que le dan un aire mas místico si cabe.

Con sus diez minutos de duración, ‘Robbery’ es una montaña rusa de emociones. Desde la hipnótica apertura coloreada de cautivadoras melodías vocales, a la intensidad de unos riffs que arrastran a esa prodigiosa voz a un espacio más tormentoso, la canción contiene fantásticos momentos con los que sorprender y a su vez, atrapar al oyente. Dinámica y fluida, la lírica vocal encaja a la perfección entre unos riffs difusos que deambulan en habitual entorno lisérgico en el que se mueve la banda. Guardando el equilibrio entre lo delicado y lo abrupto, ‘Robbery’ es una magnífica canción que se toma su tiempo para describir todo su legado.

Cerrando el álbum ‘Galapagos’ nos ofrece la delicadeza a través de acordes acústicos y un marcado carácter folk. Las seductoras melodías vocales nos recuerda que la música tiene su lado sensual y delicado. Así DEAD FEATHERS, ponen el broche de oro a un álbum cautivador en el que la psicodelia es enriquecida con bellas fragancias sonoras provocando un gratificante efecto balsámico en el oyente. Sensacional.

DEAD FEATHERS :
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: QUEEN MARSA.- ‘I am the land’

Tres años después de su homónimo y prometedor EP debut, ya tenemos entre nosotros ‘I AM THE LAND’, el primer Lp de los hard-rockers mallorquines, QUEEN MARSA. Un trallazo de hard-rock crudo, primitivo, salvaje, sin aditivos, en el que el quinteto recupera la esencia del rock más auténtico. Un álbum irreverente y lleno de fuerza, con canciones directas que se balancean en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en las vibraciones pesadas de los 90’s. ‘I AM THE LAND’ recopila las dispares personalidades de los músicos de la banda para conseguir un trabajo redondo, de fácil digestión. Aquí logran explotar sus cualidades, a través de canciones directas, de esas que no hacen prisioneros. 8 temas, sin intros ni historias, cargados de riffs bailongos y contundentes, una atronadora base rítmica y, sobre todo, una actitud combativa y macarra que lo envuelve todo. Unas canciones mas propias de una banda sonora de un bar de carretera en una noche de sábado. Uno de esos garitos de mala reputación en los que la cerveza corre a raudales y en los que el humo lo invadía todo. Con este impactante álbum, QUEEN MARSA nos recuerdan lo que es el rock más aguerrido y auténtico. Un rock sin poses, en el que caben pequeños detalles para enriquecer unas canciones con un halo vintage y en las que la vez, muestran un sonido contemporáneo. Ese bajo endiablado que cruje y que parece que va a reventar, hace que el sonido setentero que sirve de hilo argumental a la banda, adquiera un aspecto mas acorde con los sonidos pesados del siglo XXI. Sin duda estamos ante un trabajo que deberá ser un punto de inflexión en la carrera de QUEEN MARSA situándolos en el lugar que merecen, porque calidad y buen hacer, no les falta a los mallorquines.

El álbum fue grabado y masterizado en los Psychosomatic Recording Studios del infalible Miguel Ángel Riutort “Mega”. ‘I AM THE LAND’ muestra temas personales en cuanto a estados de ánimo y emociones, así como asuntos más etéreos como nuestro final y el legado que dejaremos el día de mañana.

‘I AM THE LAND’ está disponible vía Discos Macarras Records y Runaway Records.

QUEEN MARSA son: Manuel Pintos (voces), Jaume Rado (guitarra), Xavi Cárceles (guitarra, Toni Coronado (bajo) y Juan Bonet (batería)

La contundente ‘Gaugamela’ nos arrolla con riffs Stoner de fuerte influencia 70’s. Todo un torbellino con sabor añejo rebosante de garra. Los mallorquines ponen a prueba nuestras cervicales a las primeras de cambio con un sonido crudo y directo, un sonido salvajemente primitivo en el que no faltan buenos solos ácidos.

En un tono más vacilón ‘Made for lovers’ juega con una voz aguardentosa y golpes que parecen no se atreven a explotar. Un poderoso e impactante bajo nos golpea sin piedad entre riffs sucios e incisivos. Con un tono blusero la banda mira al pasado sin rubor con una mirada del siglo XXI.

En un tono a caballo entre el boogie y el heavy-rock, la pegadiza ‘The trick is you don´t mind’ se deja llevar por esos desgarradores tonos bluseros en otra canción vintage con un pesado y oscuro sonido. Pero estos chicos a pesar de tener clara su vocación, no dudan en poner la pausa con pasajes de tonos progresivos, sin que esto haga perder un ápice de fuerza a la canción. Y si, tranquilos, la guitarra no falta a su cita con esos solos afilados y penetrantes que afloran de su fornida base rítmica.

Retomando es sonido atronador ‘I am the land’, la canción que da nombre al álbum se balancea en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en el rock de los 90’s. Todo un crisol estilístico en el que no faltan unas dosis de psicodelia para que todo se vuelva más difuso y lisérgico.

‘Stop dry’ nos invita al baile desenfrenado a través de desgarrados pasajes vocales que son acompañados por un sonido potente y explosivo.  

La bacanal continúa con otro corte impactante y rabioso. ‘Treat me like you do’ se contonea en tonos lascivos con ritmo contagioso y momentos de hard rock de la vieja escuela. Con un alma de blues y un espíritu de rock and roll, la canción no deja de sorprendernos con momentos ácidos y un pegada increíble.

En un espacio entre el hard-rock y el Stoner ‘The truth you don´t want to know’ se oscurece y volviéndose más denso y pesado, pero también más psicodélico por momentos. Avanzando como un paquidermo, el corte no deja títere con cabeza en su avance. Arrasando con su fuerza hasta sumirse en un espacio más psicotrópico del que también salen airosos.

El álbum cierra con un corte de heavy-metal como ‘Outlaw on the run’. Aderezado con estribillos pegadizos y algún guiño Sabbathico, la canción refleja la garra del sonido de la banda en su faceta mas metalera. Otra canción para poner a la audiencia patas arriba.

Queen Marsa
Discos Macarras Records
Runaway Records

Reseña: ACID ROOSTER.- ‘Flowers & Dead Souls’

‘FLOWERS & DEAD SOULS’, el nuevo álbum del trio alemán ACID ROOSTER, mantiene todos los elementos con los que estos jóvenes músicos se dieron a conocer. Largos desarrollos instrumentales creados para sumir al oyente en un trance cósmico en el que expandir su mente. Prescindiendo de las voces, ACID ROOSTER consiguen crear pistas cautivadoras. Melodías ensoñadoras se fusionan con una sucesión de elementos espaciales y un espíritu inspirado en los grandes dinosaurios de la kosmic music de los 70’s.’ Jugando a la perfección con la repetición, los sintetizadores nos envuelven en agradables nebulosas de las que afloran bellos pasajes de una guitarra inspirada. Hace unas semanas tuve la oportunidad de ver su directo en el marco del festival Krach am Bach. Allí dejaban patente toda su calidad y su buen hacer en esto de la psicodelia cósmica de inspiración kraut con una actuación impecable y sumamente cautivadora. Una maquinaria perfectamente engrasada que mantiene la exploración por insondables entornos lisérgicos como pocas bandas son capaces de hacerlo. Con guitarras oscilantes, el motorik rítmico siempre nos empuja para adelante. No parece haber obstáculos en esta exploración de sonidos futuristas que toman como referente a los pioneros del siglo pasado. El álbum, a pesar de ceñirse a un estilo completo, se muestra versátil con la gran variedad de elementos y giros que se producen en cada una de sus canciones. De esta manera logran sortear la monotonía de una apuesta sonora que se fundamenta, en la repetición de elementos para hipnotizar al oyente. ‘FLOWERS & DEAD SOULS’ es un álbum catártico, introspectivo, sideral, experimental y sumamente cautivador. En el mismo podemos encontrar las citadas referencias a la escena alemana de los 70’s, sin olvidarnos del legado de los omnipresentes HAWKWIND,  pero también nos topamos con pasajes más propios de banda contemporáneas como ELECTRIC MOON. Que duda cabe, que no todos los oídos están preparados para degustar este suculento majar psicodélico, pero a su vez, cualquier amante del género encontrará su particular filón. Porque este trabajo es una gema, pulida desde un espíritu psicotrópico, para enriquecer cada nota, cada acorde, y cada desarrollo. Todo un bálsamo sensorial que cualquier psiconauta de pro, sabrá disfrutar. Estamos ante uno de esos álbumes que te atrapan en sus surcos, que masajean tus sentidos y que anulan tu consciencia en 45 minutos mágicos y estimulantes.

‘FLOWERS & DEAD SOULS’ está disponible vía Tonzonen, Cardinal Fuzz y Little Cloud Records.

Usando con prudencia algunos elementos drone, ‘Sounds of ilusion’ se desarrolla en un mar de ritmos kraut que son una hipnótica invitación a la entrada en el particular mundo sensorial del trio.

Mientras, la misteriosa apertura de ‘On the run’, gravita en ese espacio sideral en el que la repetición rítmica se erige como mejor argumento para atrapar al oyente, y vaya si lo consiguen. El corte tras navegar por el espacio parece aterrizar en un particular Jardín del Edén cósmico con momentos relajantes y penetrantes a partes iguales.  

‘Schattenspiel’ se nutre de una ambientación llena de misterio mostrando el lado robótico de estos psiconautas. Multitud de efectos arropan el cadencioso ritmo de su batería en una evolución hacia un espacio más amable y gratificante.

Despeñándose con una intensidad mayor que los cortes anteriores, ‘Dead bodies’ ofrece un sonido más dinámico. Todo un viaje en el que afloran pasajes vintage en una especie de banda sonora de película de serie B en una huida hacia insondables espacios siderales. Aquí los tambores explotan en un espacio pesado que hace que la banda muestre su lado más contundente sin renunciar a su esencia psicodélica.

Poniendo el contrapunto al corte anterior, ‘Good mourning’ presenta el lado más ensoñador de los de Leipzig. En esta ocasión la guitarra esparce un arco iris colorista a través de hermosos pasajes que parecen acariciarnos transmitiendo una gratificante sensación. Un bálsamo sonoro que refleja que estos chicos saben bien lo que hacen.

El álbum cierra con ‘Heaven scent’, el tema mas largo del álbum con sus mas de diez minutos de duración. Una introducción atmosférica nos va señalando el camino a un mundo repleto de gratificantes sensaciones. Sintetizadores envolventes y un tempo pausado va recorriendo bellas estancias sonoras en las que todo sucede de forma liviana y plácida. Creando una turbia atmósfera de la que afloran delicados acordes de una guitarra hermosa en cada una de sus notas. Turbadores sonidos que son contrarrestados por hermosos pasajes de neo-psicodelia balsámica en una fusión que funciona para atrapar al oyente en su particular agujero negro. Un espacio en el que podremos encontrar gratificantes sensaciones.  Posiblemente el mejor y mas elaborado corte del álbum.

Acid Rooster
Cardinal Fuzz
Tonzonen
Little Cloud Records