Reseña: THE KINGS OF FROG ISLAND.- ‘The King of Frog Island VII’

Los británicos THE KINGS OF THE FROG ISLAND son una de esas bandas que deberían tener un mayor reconocimiento por la calidad que atesora toda su discografía. En activo desde 2005, ahora nos presentan su sétimo álbum ‘VII’. Con un amplio abanico de influencias estilísticas, el rock del desierto heredero de bandas como Kyuss o Monster Magnet se enriquece con pasajes espaciales herederos de Hawkwind, oscuras atmósferas psicodélicas en línea Syd Barret, pinceladas de rock gótico con elementos post-punk. Un crisol de sonidos de los 70’s aparece en unas canciones de inclinación lisérgica, y en las que no faltan momentos chamánicos más propios de Jim Morrison en un viaje de peyote por el desierto.  Instalados en oscuros pasajes, su flujo rítmico constante es el impulso de unas canciones pesadas en las que el fuzz siempre está presente. Podríamos preguntarnos qué tiene de especial este álbum, Seguramente la respuesta es que cada uno de nosotros, al escucharlo, identificaríamos sus canciones con alguna de nuestras bandas favoritas. Eso precisamente es su mejor tesoro, componer algo que nos sea familiar y a la vez tenga su autenticidad y personalidad. Por sin duda, lo mejor es que lo escuches y decidas por ti mismo.

‘Beyond the void’ abre el álbum con sus sonidos difusos y una vibra Hawkwind claramente reconocible. Ecos desert-rock y una vocación espacial se conjugan con un espíritu alternativo y buenos pasajes de fuzz intoxicante. La canción nos lleva a un paisaje interestelar con la rena de las dunas cósmicas impregnado sus melodías post-pùnk de carácter gótico en línea de bandas como The Mission o Sister of Mercy.

Cambiando el carácter respecto al tema de apertura, los efluvios lisérgicos de los 60’s afloran en ‘All the King horses’. Un tema con acordes acústicos y el espíritu de Syd Barret revoloteando en sus melancólicas melodías. Un plácido y relajante paseo por atmósferas envolventes.

‘Blackened soul’ parece beber de la fuente de Lou Reed, para adaptar al sonido de los británicos. Otro tema psicodélico con elementos desérticos que navega entre el sonido de Colour Haze y el legado del neoyorkino en un viaje a las dunas desérticas.

Con un sonido más alternativo ‘Summer sun’ mantiene el nivel con una conjunción de melodías más propias de los 90’s y salpicaduras de psicodelia con atractivos coros pop.

Construyendo la canción con bellas y sencillas melodías ‘Dopamine’ nos transmite el bucolismo de finales de los 60’s y primeros 70’s con suaves pasajes que conjugan psicodelia con un cierto aroma desértico en un entorno narcótico lleno de lindeza.

‘Rain’ nos saca del letargo con solos de guitarra profundos y ritmos más pesados. Construyendo una cortina borrosa el tema conjuga el espíritu de Jim Morrison con la psicodelia de los nuevos tiempos. Un corte chamánico al que incorporan distintos ornamentos que lo hace lucir esplendoroso.

Retomando los sonidos góticos más propios de Bauhaus, ‘Empire’ es otro tema de oscura psicodelia con buenos ganchos de fuzz que nos sumen en un inquietante estado narcótico.

‘The silver arrow’ se nutre de buenas dosis de fuzz para golpear con ásperos y plomizos riffs, así como esas oscuras melodías omnipresentes en todo el álbum. Una de las canciones más pesadas de todo el álbum, que mantiene ese espíritu underground tan característico en los británicos. A pesar de su sólido sonido, la canción contiene buenos pasajes psicodélicos.

Cambiando radicalmente su apuesta sonora, ‘Five hours’ se muestra más pausado en su exploración de las vibraciones de rock clásico con un marcado carácter alternativo. Un tema fresco y fácil escucha.

Rompiendo la dinámica de canciones de corta duración ‘Superego’ con casi ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, nos devuelve a los oscuros pasajes de carácter gótico. Acordes susurrantes embutidos en esa atmósfera de suave psicodelia se van sucediendo en un tono melancólico y oscuro. Buenos pasajes de guitarras y un envoltorio de sonidos atmosféricos aportan el tono vintage a un corte dual, que nada entre las aguas del rock gótico y la psicodelia.

 The Kings Of Frog Island

Kozmik Artifactz

Reseña: ODDPLAY.- ‘Heritage’

Instalados en un sonido característico, ODDPLAY liberan su quinto álbum, ‘HERITAGE’. Refinando su estilo en una atractiva mezcla de difusos riffs Stoner y la psicodelia instrumental del nuevo milenio, nos ofrecen un viaje emocional. El dúo continúa exhibiendo su sacudida creativa para construir su álbum más maduro hasta el momento. Repleto de ásperos y crujientes riffs pesados, los búlgaros imprimen una narrativa cinematográfica a sus canciones; un relato en el que la psicodelia tiene un importante protagonismo. La dualidad de ese bajo portentoso y plomizo, con la elegancia estilística de sus pasajes de guitarra, hacen que sus canciones siempre ofrezcan una salida a la monotonía. Con muchos estándares del Stoner y de la psicodelia, pero también del heavy rock y la tradición búlgara, las canciones contienen un crisol de sonidos en una montaña rusa de emociones. Aportando un pegadizo groovy para que nada resulte monótono, los meandros del camino son solventados con destreza por un álbum con muchos atractivos para el oyente. Sus relajadas y elaboradas melodías y los constantes rasgueos de sus riff, hacen que lo anodino, desaparezca de su turbio relato, gracias a los flujos y reflujos que soportan sus canciones.


ODDPLAY son: Alexander Enev (guitarrista / productor / ingeniero de tono) y Itso Nickoloff (bajo).

‘Vices’ abre el álbum entre tonos enigmáticos que no tardan en sumirnos en una atmósfera inquietante y oscura. Ganchos de stoner rock con un sonido metálico y buenas dosis psicodélicas. Aquí el dúo incorpora algún elemento exótico que da brillo a la pesadez de sus inquietantes riffs.

Crujiente y nítidamente definido como un tema heavy-psych, ‘Jam of stone’ crea un entorno hipnótico en el que se desarrollan aterciopeladas melodías. Un magnífico trabajo de bajo complementa los devaneos de la guitarra. Con algunos cánones del Stoner instrumental presentes, la canción su muestra sólida y liviana a su vez,. Esto es obra de los constantes cambios en su desarrollo.

Mucho más pausada y con elementos del folclore búlgaro, así como pinceladas progresivas ‘Deboned lamb head’ nos presenta un paisaje más ensoñador y reconfortante. Suaves armonías custodiadas por un poderoso bajo se lanzan en una experimentación de gran eclecticismo. No faltan los golpes de metal para completar un corte versátil en su sonido.  

‘On the surface’ juega con elementos Stoner, post-metalcon un sonido seco y punzante. Una cortina difusa impregnada de gotitas de psicodelia en línea Colour Haze. El tema fluye entre solos psicotrópicos con paradas y arrancadas.

En un tono más colorista Thoughtless’ nos envuelven un su groovy entre ecos desert-rock y elementos psicodélicos. Solos afilados y un bajo que parece que se vaya a partir, construyen una narrativa más propia de la banda sonora cinematográfica. 

‘Blindfolded’ se desarrolla entre exóticas vibraciones psicodélicas con las paredes construidas por sólidos riffs pesados. Sus mágicos tonos describen un apacible escenario lisérgico.

Desde la pausa, ‘Borrow our time’ fluye lentamente para convertirse un balsámico temaque se debate entre la contundencia de los dictados Stoner y las vibraciones más psicotrópicas. Algunas pinceladas heavy-rock afloran entre monolíticos riffs creando dos escenarios paralelos que finalmente se decantan por la calma más envolvente.

Difuso y pesado ‘Tainted heritage’ nace con genes Stoner-doom antes de mostrar sus verdaderas entrañas. La dualidad de una fina guitarra y la contundencia de ese terrorífico bajo transmiten sensaciones inquietantes. Turbio por momentos, sus melodías de ensueño llenan de color otro corte oscuro y dual. 

El cristalino sonido de ‘Lady hawk’ nos devuelva la narrativa de banda sonora entre vibraciones de puro Stoner instrumental con las suficientes dosis de psicodelia como para atrapar al oyente en su oscilante relato.

Mas experimental que los temas anteriores ‘Organic sense’, con su magnético ritmose acaba despeñando por precipicios pesados para resurgir esplendoroso como una canción pausada y cálida con sus exóticos devaneos psicodélicos.

Para cerrar ‘Quell’ prescinde de reverberaciones pesadas y se deja llevar por la psicodelia instrumental más colorista y experimental. Con la sensación de que algo puede pasar, sus pausados desarrollos amagan con explorar en una descarga fuerza de las que nos tienen acostumbrados. Nuevamente el tema sirve de escaparate para dejar patente la maestría de su bajista, verdadero guía de este relato en el que la psicodelia pesada de los búlgaros nos vuelve a atrapar.

Oddplay

Reseña: HOJA MADRE.- ‘III’

Con cambios en su formación habitual, y pasando de trio a quinteto, los peruanos HOJA MADRE publican su nuevo EP ‘III’. Seis canciones con las que la banda evoluciona por derroteros no vistos hasta ahora. La incorporación de la voz de Laida Montero, y la guitarra de Alejandro Torres hace que sus canciones pierdan algo de acidez, pero por contra, consigue que adquieran un tono más sosegado. Evidentemente sin renuncia alguna a las vibraciones psicodélicas, las melodías vocales hacen que los temas resulten más pulidos y refinados. Haciendo desarrollar el sonido instrumental de sus anteriores EP’s, dotan a sus canciones de un aire más poético, lo que se traduce en dulces canciones que masajean al oyente. Un camino nítidamente psico-progresivo con elementos que coquetean con el jazz , sin perder su atractivo y su belleza. Como resultado, tenemos ante nosotros un álbum con un marcado tono de melancolía y un elegante espíritu 70’s.

HOJA MADRE son:

Paul Bracamonte – Guitarra y voces.
Manuel Bracamonte – Bajo.
Laida Montero – Voces.
Alejandro Torres – Guitarra.
Franco Tenorio – Batería.

‘Abrígame’ abre el álbum con vibraciones psico-progresivas que rápidamente nos sorprenden con la sensual y suave voz de su recientemente incorporada cantante Laida Montero. Aportando dulzura a los ensoñadores desarrollos instrumentales. Bellas melodías afloran en un ambiente relajado desplegando todas sus armas de seducción. En la parte final de la canción se pueden percibir las vibraciones instrumentales a las que nos tenían acostumbrados en sus anteriores trabajos. Precisamente ahí, encontramos la parte más agria de su sonido.

Esa evolución en el sonido de los peruanos se percibe en canciones como ‘Avec toi, nostalgie’. En ella, suaves melodías con un aire de melancolía de desarrollan proporcionando una caricia al oyente, acrecentada con la dulce voz de Laida. Dando un mayor enfoque progresivo, la psicodelia aflora con mesura en un tema atmosférico y susurrante.

 ‘Utopía cristina’ se desarrolla entre un ambiente vintage y tonos de neo-psicodelia. Calmado y aportando una sensación nostálgica, el tema gravita en una estancia psico-progresiva con un mayor peso de los pasajes instrumentales.  

Con cerca de seis minutos, ‘Aposento’ el tema más largo del EP bien podría definir el sonido de HOJA MADRE en esta nueva etapa. Un periodo en el que lo progresivo parece comer el espacio de los momentos mas ácidos ofrecidos hasta ahora. Con unos cuidados arreglos, se percibe que estamos ante una banda que madura sus composiciones, dotándolas de ornamentos enriquecedores para las mismas.

‘Cérifo de primula’ es otro tema que permite percibir la evolución de los peruanos. La dupla de guitarras, aquí en una atmósfera más lisérgica, consiguen componer una canción sencilla, pero con una gran riqueza compositiva. Midiendo cada acorde, y nuevamente sin voces, retoman el sonido que los vio nacer, un sonido que ahora se muestra más pulido y refinado.

Cerrando el trabajo ‘Lívido’ aporta unos coros coloristas sobre sus desarrollos progresivos. Elementos jazz, y ejecutando cada acorde con precisión, hacen que la canción adquiere una luminosidad y frescura que le aparta por momentos de las canciones anteriores.    

Hoja Madre

Reseña: DEEP VALLEY BLUES.- ‘III’

Canciones ruidosas y directas que no se andan con rodeos y que muestran el amor por el blues y los ásperos sonidos desérticos. Garra y fuerza, en canciones herederas de los pioneros de los 70’s que reflejan un carácter primitivo. Sus trepidantes ritmos, aderezados con buenas dosis de fuzz, nos hacen galopar por desiertos sureños reposando en praderas psicodélicas para frenar su ímpetu. Oscilando entre pesadas vibraciones sludge, Stoner con acento southern impregnadas en blues psicodélico las canciones mantienen un magnífico groovy con el que enganchar al oyente. Si bien el sonido es pesado y rugoso, en cada tema encontramos momentos en los que la psicodelia hace acto de presencia para cegarnos con narcóticos momentos. Asimismo, los elementos de hard salvaje, siempre afloran en esta fiesta de rock crudo e indómito, con olor a humo cannabico y sabor a bourbon.

DEEP BLUES VALLEY son: Giando Sestito (Bajo y voz) Umberto Arena (Guitarras y coro), Alessandro Morrone (Guitarras) Giorgio Faini (Batería), acompañados de  Marco Veraldi alias Zagarus (Bretus y Lunar Swamp) (Armónica en “Epitaph-Noir Ballad”; contramelodías y coros en «Bronco Buster», «Smokey Mountain Woods», «Sun of the dead» y «Epitaph-Reprise«) y  Francesco Merante  (Bajo en «Mum darkwoods»).

‘III’ está disponible vía The Swamp Records.

‘Epitaph (noir ballad)’ abre el álbum rindiendo tributo a las hazañas del legendario bluesman Robert Johnson, su pacto mitológico con el diablo y el incertidumbre sobre el lugar de su entierro . Un heavy-blues stonerizado con riffs rugosos que desciendo a un abismo en el que el poderoso bajo y los solos ácidos nos impregnan de psicodelia intoxicante.  La sencillez de su estructura se condimenta con oscilaciones con la que consiguen mantener nuestra atención.

Rugosos y vibrantes riffs nos llevan en volandas en ‘Bronco buster’. Reflejando el lado más desértico logran aunar los dictados del stoner con momentos en los que la psicodelia se incrusta en su armonía. Un corte salvaje y rudo en el que la voz parece vomitar más que cantar aportando músculo a otro blues pesado. Una buena combinación de voces y coros hacen que el tema nos contagie su poderoso ritmo. Un sonido primitivo que marca el propósito de la banda. Empapado de fuzz, el tema inspira su letra en la atmósfera de los escritos oníricos de H.P. Lovecraft

Instalados en las vibraciones más pesada en la satírica, ‘Malley O’Mucy’, un corte quegalopa brioso a lomos de un corcel de fuzz. Vanalizando con critica contra el personaje que le da nombre con su visión del mundo políticamente correcta. Pinceladas psicodélicas amortiguan la fuerza de la canción. Su sonido primitivo se colorea con solos hirientes entre la densidad de su sonido arcaico pero resultón. Toda una inyección de adrenalina con elementos más propios del siglo pasado combinado con momentos del desert-rock más contundente.

 ‘Smokey mountain woods’ sin perder la fuerza, se desarrolla bajo atractivas melodías. Su intenso ritmo contrasta con el difuso sonido de unos riffs que se descabritan provocando esguinces cervicales. Hard-rock con ganchos impactantes de riffs stoner consiguen insuflarnos un buen chute de energía. Si se activan tus articulaciones es que estas muerto. Otro tema salvaje enriquecidos con momentos de calma lisérgica sin renunciar a su contagioso ritmo. La canción describe la belleza de un paisaje de montaña en Calabria, un área donde se puede redescubrir la paz y la serenidad, el título es un tributo al «Parque Nacional de las Montañas Humeantes» en los Estados Unidos

Con un fantástico groovy ‘Phobos’ conjuga elementos desert-rock y hard rock entre buenas dosis de fuzz. Áspero, pero contenido, el tema gravita entre constantes cambios de ritmo sin perder su esencia. La banda exorciza sus fobias con una fiesta rebosante de cerveza y nebulosas de humo cannabico.

‘Talisman’ es otro corte en el que los italianos se toman una pausa. Mucho más atmosférico el tema sirve para acertados pasajes de guitarra que se superponen creando un escenario narcótico prescindiendo de voces. Uno de los temas más psicodélicos del álbum en el que no bajan el nivel.

Los contagiosos y crudos riffs de ‘Pills of darkness’ nos llevan a un embadurnado escenario de southern metal y sludge. La aguardentosa voz para vomitar las estrofas entre una horda de sonidos difusos y una erupción de tambores. Sin renunciar a solos penetrantes, construyen un corte denso y pesado con su toque psicodélico que versa. sobre la adicción a los ansiolíticos  

Versando sobre la esquizofrenia, usan por primera vez el italiano en el ardoroso ‘Maschere’. Un tema quejuega con el blues y el hard rock más corrosivo en su apertura antes de sumirnos en una ciénaga humeante con narcóticos pasajes chamánicos. Un tortuoso paseo en el que no faltan rugosos y pesados riffs.

Desbocando la caballería ‘Sun of the dead’ se ve impulsado por una estela de fuzz dejando un rastro desolador. Manejando con maestría el hard rock, el blues y el Stoner mas tosco, consiguen una canción con gran gancho en la que describen los últimos minutos de la People’s Temple, la secta que vio como líder al reverendo Jim Jones, y el suicidio masivo que seguido en noviembre de 1978.

Dinámico y transformando el blues en stoner‘Epitaph (reprise)’ nos golpea con la rabiosa voz en un minuto y medio rebosante de intensidad y crudeza.

‘Mum darkwoods’ cierra el álbum con un blues lento y sosegado sobre acordes acústicos que contrastan con la fuerza de la mayoría de los temas del álbum.  Un plácido paseo de dos minutos de melancolía, evocando el dolor por la pérdida de seres queridos.

Deep Valley Blues

Reseña: HYPNOTIC FLOOR.- ‘Odd conjectures’

El segundo álbum de los austriacos HYPNOTIC FLOOR nos ofrece ocho brillantes canciones que cambian sus formas con gran habilidad. El crisol de estilos que confluyen en cada una de ellas, hace que ‘ODD CONJECTURES’ se postule como un álbum ecléctico pero lleno de riqueza. Todo un tesoro por descubrir en el que encontramos vibraciones progresivas mas propias de los 70’s, ecos west-coast, ritmos hard-rock y momentos de psicodelia exótica herederos del anatolian-rock. Canciones efervescentes que rescatan el legado de los 60’s con toques de garage-rock entre ritmos de vocación kraut y buenas dosis de psicodelia. Estamos ante una auténtica bacanal de vibraciones vintage que crean un caleidoscopio sonoro inquieto a la vez que lisérgico.  El álbum me llego sin hacer ruido, pero cada vez que lo escucho, me parece un álbum mejor, a pesar de que la primera vez no me transmitió todo el potencial que tienen sus canciones. Unas canciones camaleónicas que se van transformando internamente para mostrarse resplandecientes y frescas para el oyente. Ecos Jethro Tull, guiños ZZ Top se unen a este espectáculo vintage repleto de ritmos contagiosos y con el espíritu de Syd Barret en el horizonte. Rectificar es de sabios, así que, mi enmienda llega con esta reseña que espero haga justicia a un trabajo notable que es todo un soplo de aire fresco.

ODD CONJECTURES’ está disponible vía Stonefree Records.

El álbum abre con un tema monumental. ‘Toxo’ recoge las vibraciones progresivas de los 70’s para remodelarlas y hacer de la canción un tema que sabe beber de la fuente del Stoner contemporáneo, así como de la psicodelia. Escapadas psicotrópicas de una gran densidad habitan en el mismo entorno que sus atractivas melodías. Con una atmósfera vintage y ecos de los Jethro Tull de finales de los 70’s.

‘Feed the optopus’ juega con un sonido más campestre que oscila entre distintas vibraciones y con sus magníficas armonías vocales. Fuertes tambores, buenas guitarras y unas cuidadas voces y coros crean un tema colorista y fresco alejado de convencionalismos y en el que los ecos west-coast aparecen con sutileza. Momentos retro, psicodelia y algún elemento progresivo conforman una canción que suena muy americana.  Con una bacanal sónica, el tema se encabrita en una locura de ritmos y riffs.

Tomando elementos exóticos, ‘Mi go’ con su pegadizo ritmo parece explorar los sonidos orientales para incorporarlos a su esencia psico-progresiva. Una melodía usada como base, hace que el tema gravite en un entorno luminoso en el que no faltan momentos de intensidad y pesadez. La influencia del ‘anatolian-rock’ está muy presente en una canción versátil y llena de ganchos.

Emulando a ZZ TOP, ‘Plastic children’ nace de una combinación de ritmos boogie-blues, y una atmósfera psicodelia de tintes vintage. Arrolladoras vibraciones que se balancean para contagiar al oyente de su narrativa se conjugan con un irreverente espíritu garagero. Sin duda todo un estimulante para los sentidos.

Asentados en sonidos más propios del medio-oeste ‘Highway man’ gravita entre estas vibraciones y la psicodelia pop de los 60’s. Una perfecta conjunción entre la frescura y lo añejo a ritmo de blues bañado con unas gotitas de psicodelia.  Y ecos West-Coast.

Dando un giro a su sonido, ‘Snail’ nos hipnotiza con sus ritmos kraut. Sin salir de la atmósfera vintage, el tema se visto látex entre efectos espaciales. Evocando a una banda sonora de serie B de los 60’s la canción contiene pegadizos estribillos.

‘Tagaloa’ con casi diez minutos se convierte en el tema mas largo del álbum. Usando la atmosfera vintage para con un bajo magnético y una guitarra bailarina ofrecernos melodías del pasado. Una canción mutante que va tornando su aspecto entre vibraciones progresivas hacia una psicodelia impregnada de fragancias narcóticas y un halo lisérgico más propio de Syd Barret. Incluso en los momentos mas pausados, el corte no pierde el ritmo en ningún momento.

Retomando los hipnóticos ritmos kraut ‘Beinwärds’ cierra al álbum con un trance robótico de psicodelia aromatizada. Elementos kosmiche de nítida vocación espacial, aparecen aportando una intensidad sideral. Toda una tormenta de meteoritos que contrasta con calmados pasajes en los que todo parece gravitar nos llevan a corte futurista, intenso y aturdidor. Surcos imantados para el oyente caiga en su interior caleidoscópico.

HYPNOTIC FLOOR

StoneFree Records