Crónica: WOODROCK FESTIVAL 2023

Cuando un festival lleva desarrollándose durante casi una década, es que algo están haciendo bien. WOODROCK FESTIVAL es un festival modesto que se aleja de las masificaciones para ofrecer a su público una experiencia sumamente gratificante. Situado en una zona privilegiada de la costa portuguesa, el evento se celebra en la pequeña localidad costera de Quiaios. Con el aliciente de su inmensa y hechizante playa custodiada por dunas a lo largo de unos cuantos quilómetros, el ambiente del festival invita a pasar tres días de comunión con la naturaleza y con una magnífica oferta musical. En su 9º edición la organización tuvo que solventar dos días antes de su inicio la ausencia de su cabeza de cartel. Los suecos BLUES PILLS, eran a priori el plato fuerte del festival, pero la inminente maternidad de su cantante Ellin Larson, hizo imposible que la banda pudiera estar presente. Un duro contratiempo que no desanimó a la organización, dando una rápida respuesta, anunciando la devolución de la entrada a aquellos que se sintieran defraudado con la ausencia de los suecos. Así también hizo una rebaja en el abono, algo que no es habitual en los festivales al uso. Estos factores son parte del espíritu de una organización que se nutre de voluntarios para llevar a cabo este fantástico evento.

A diferencia de años anteriores, la primera jornada no pudo desarrollarse en el Palco Mato . Un espacio en el interior del bosque rodeado de vegetación que siempre es una experiencia estimulante. El peligro de incendios a causa de las elevadas temperaturas de los últimos tiempos hacía recomendable no correr riesgos, y la organización ubicó está primera jornada en un nuevo ‘PALCO MATTO’, en uno de los laterales del escenario principal. Allí, custodiado por las habituales balas de paja, se ofrecía un espacio para la relajación y el descanso de los asistentes. El hecho de ubicar el escenario sobre la tierra con unos austeros adornos no resto brillo a la jornada., En el festival se cuida el medio ambiente, y la organización facilita a los asistentes cilindro de caña con un tapón de corcho para que cada uno de ellos cuente con un rustico cenicero que finalmente se convertirá en un recuerdo con el nombre del festival. Asimismo, todo el recinto está repleto de lugares perfectamente diseñados para que se cuide al máximo el medio ambiente, algo siempre digno de elogiar. De esta manera te encuentras con bidones de agua para poder apagar las colillas y tubos cilíndricos donde poder depositar los vasos vacíos. Con esta política consiguen que el espacio se cuide y el público se sienta partícipe del respeto por el medio ambiente. También es importe que el precio del festival es de 50 euros (aunque las primeras entradas fueron a 35 euros), y esto incluye el uso de todas y cada una de las instalaciones del Parque de Campismo de Quiaios. Un plus más, ya que las duchas, cocinas, lavaderos etc. Hacen que la estancia del personal sea sumamente cómoda. Así, junto al escenario, la gente no tiene ningún problema de acceso. El horario de los conciertos (a partir de las 9 de la noche), permite tener libre la jornada, bien para disfrutar de la playa, para hacer turismo por los fantásticos alrededores que rodean el lugar, o simplemente para disfrutar de unas jornadas de descanso. El festival cuenta con un mayoritario publico portugués, pero sus line-up, la dedicación y el esmero que los voluntarios derrochan , bien merecería una acogida de publico mayor. En la presente edición, alrededor de medio millar de personas pudimos disfrutar de tres maravillosos días con un magnífico ambiente y unas bandas geniales que lo daban todo sobre el escenario. Si en mi primera visita al festival me llevé una magnífica sensación, en esta ocasión no ha sido menos. Seguramente el festival se incorporará a mi agenda en los próximos años, como uno mis los imprescindibles del verano. Desde aquí os invito a todos a vivir una experiencia gratificante y sin necesidad de hacer grandes desembolsos, ya que los precios y la posibilidad de pernoctar en el camping (no zona de acampada), por el precio de la entrada, sin duda es un aliciente interesante, pero sobre todo, la experiencia de vivirlo in situ. Porque quien va a WOODROCK FESTIVAL, repite.

Tras varias demoras en las pruebas de sonido, DESERT’SMOKE daban el pistoletazo de salida al festival antes una audiencia que se resistía a llegar al recinto. En ese ambiente familiar, el cuarteto ofrecía un repertorio de temas sustentados en sonidos heavy-psych instrumentales, con los que hacían flotar a la concurrencia, alternándolos con embestidas de Stoner doom. Un show gratificante en el que la banda se mostró solvente haciendo disfrutar al personal. La situación del escenario sobre la arena, hacía que el contacto con el púsblico fuera mas estrecho, así la gente disfrutó mas de un show interesante en la apertura del festival.

La noche cubría el Palco Matto, iluminado sutilmente para recibir a la banda que mas me ha sorprendido de las tres jornadas del festival. Los hasta ahora desconocidos para mi, MAQUINA, consiguieron volarme la cabeza con su propuesta de psicodelia espacial, ejecutada a la velocidad de la luz. Las comparaciones son odiosas, pero por momentos me venía a la cabeza la imagen de los franceses SLIFT. Con algunas diferencias en su sonido, ambas tenían una puesta en escena similar. Con la guitarra y bajo sujeto a gran altura, los músicos se retorcían sacando unas distorsiones diabólicas impulsadas por un ritmo de vocación kraut, con el que electrificaban a los presentes. Un chute de adrenalina con la suficiente variedad, como para no caer en la monotonía. Una banda que arriesga por sonido no convencionales, y con los que logran enriquecer un género que siempre encuentra una salida para no estancarse. Una grata sorpresa que recomiendo no perderse a cualquier amante de las vibraciones heavy-psych más intensas.

Desarrollándose la jornada a la perfección y con la humedad de la noche cerniéndose sobre los asistentes, el dúo gallego GRIMA tomaba el relevo de los portugueses. EL nivel estaba alto, pero esta pareja se las arregló para poner las chinchetas en los culos de los presentes, y hacer que todo el mundo danzara con sus ritmos alternativos de vocación punk.  Su endiablado batería Facu aporreaba la batería como un obseso mientras su cantante y bajista lanzaba sus embestidas contra los presentes. Sin duda, la banda tiene muchas similitudes con sus paisanas BALA, y a pesar que su música no es de mi estilo favorito he de reconocer que hicieron un magnífico trabajo con el que conquistaron a un público, a esas horas ya muy ardiente.

El cierre de la primera jornada correspondía a otro dúo, esta vez portugués. PUTO, son dos tipos irreverentes que acabaron por sembrar el caos en la noche portuguesa. Otro batería diabólico y un guitarra desenfrenado que se revolcaba por el suelo entre los asistentes, que golpeaba el logo del festival detrás del batería y que interpelaba al personal con una apuesta agresiva con la que no conseguí enganchar.

Con todo el día del viernes libre hasta la hora de los conciertos, aproveché para hacer un poco de turismo en la encantadora ciudad de Aveiro. Uno de los múltiples lugares en los que perderse en las cercanías del Festival. Ya que la tranquilidad de la zona y el hecho de que los conciertos comiencen a la ciada de la noche permite disfrutar de unos lugares maravillosos. A mi llegada al recinto, me encontré con algo mas público que en la primera jornada.

Con algo de retraso, al igual que en la primera jornada, STONES OF BABYLON esparcían su Stoner doom instrumental sobre los presentes. Creando un mantra sonoro, el trio ejecutaba sus canciones a cámara lenta creando una espiral lisérgica que absorbía a los presentes a un balanceo constante de cuellos. Sin demasiada parafernalia, los de Lisboa dejaban patente su propuesta pesada ante un público ávido de sensaciones fuertes.

A continuación, llegaba la hora de los barceloneses MARAGDA. Una banda que me había sorprendido gratamente con su primer álbum y que tenía muchas ganas de ver en vivo. Teniendo en cuenta que era la primera participación de la banda en un festival, los nervios iniciales fueron disipados rápidamente. centrándose en sus canciones, el trio nos ofrecía un amplio crisol de referencias estilísticas con las que enriquecían sus canciones heavy-psych. Ecos de los dinosaurios progresivos de los 70’s se fusionaban con una psicodelia que se expandía entre tonos espaciales, ritmos kraut y golpes de riffs pesados. No parecía que fuera una banda novel, sino unos auténticos veteranos. Su sonido prieto, solvente y con los suficientes alicientes para que el público cayera rendido ante ellos. Desde luego el potencial que tienen estos chicos es mayúsculo, y el WOODROCK FESTIVAL lo dejaron meridianamente claro. Anoten este nombre, porque en los próximos tiempos, escucharás hablar mucho de ellos, y si tienes la oportunidad de verlos en directo, no lo dudes, hazlo. No te defraudarán. Afortunadamente esta semana repetiré con ellos en el marco del Krach am Bach Festival, donde a buen seguro volverán a dejar un magnífico sabor de boca a todo el que asista al festival alemán. MARGADA corroboraron las buenas sensaciones que dieron con su álbum debut, mostrándose como una banda magnífica que sabe a lo que toca, una banda con personalidad que no se pone barreras ni se encasilla en su sonido anodino y tradicional. Estos chicos tienen chispa, y ojalá que reciban el reconocimiento que su calidad merece. 

Después de la magnifica actuación del trio barcelonés, el escenario recibía a otra banda que había despertado mi curiosidad cuando fue anunciada su participación en el festival. Otra banda psicodélica portugués, GATOR, THE ALLIGATOR. Un extraño nombre en el que se esconden un coctel explosivo de vibraciones psicodélicas que abarcan desde el garaje hasta el Stoner, envueltos en un espíritu casi punk. Los portugueses ofrecían una actuación vibrante con la que pusieron a todos el personal a danzar desenfrenados. Con un sonido fresco e incisivo, los riffs y un frenesí constante, presidian una actuación brillante y rebosante de energía. No faltaron momentos más lisérgicos en los que bajaban las revoluciones en un agujero negro impregnado de psicotrópicos. La banda recibió el beneplácito de los presentes, ya en modo ‘fiesta’.

Llegaba la hora de los islandeses THE VINTAGE CARAVAN, y con el público en todo lo alto. No si si sabían lo que les esperaba en la próxima hora, pero, habíendo estado charlando previamente con el trio, y conociéndolos, sabía que iban a estar a la altura. Habían pasado dos años desde la última vez que los ví en directo en Hoflarm Open Air,  y tenía ganas por como habían evolucionado desde entonces. Sigo a la banda desde sus comienzos, y su carrera ha llevado siempre una línea ascendente, algo que demostraron en Quiaios desde la primera canción. Sobre el escenario encontramos a una banda que cuida a su público y que su ‘máxima’, es hacerle disfrutar. Una banda profesional que siempre vigila la estética y que se convierten en un torbellino sobre los escenarios. Con un sonido de alto octanaje abrían su actuación sin hacer prisioneros. Los riffs de Whispers’ eran una magnífica carta de presentación. Con alguna de sus últimas canciones en la primera parte de set, sus constantes poses, saltos, balanceos, contagiaban a un personal que no dejaba de corear y bailar sus canciones. Sin duda, THE VINTAGE CARAVAN son una maquinaria de rock enérgico perfectamente engrasada. Una banda que toca de memoria y que siempre sabe como levantar a su audiencia. Una banda de la que nunca puedes esperar que flojeen, ya que en cada uno de sus conciertos, lo dan todo. Pero no solo eso, son unos tipos simpáticos que jamás le dicen que no a fan para hacerse una foto. Con bandas así, nada puede salir mal, y la organización del festival, acertó completamente al unirles a su line-up.

La noche portuguesa refrescaba a un público ya menos numeroso, cuando llegaba a lu última banda de la noche. Los portugueses COBRAFUMA, ponían el broche a una gran jornada de rock con los riffs más metálicos del día. Los de Oporto ponían más leña en el fuego para sobrellevar la humedad y la bajada de temperatura en el recinto del festival. Ya no tanto el frio, como si el alto nivel de humedad que traía la costa a la zona boscosa en la que se realiza el festival, se notaban y la mejor forma era el headbanging al ritmo de los riffs de COBRAFUMA. Su etérea mezcla de trash-metal, punk, Stoner, y demás ramificaciones de la música pesada, eran un argumento suficiente para los que todavía aguantaban. Por mi parte, tras sus primeras canciones, dí por concluía la jornada.

En la última jornada del festival había quedado deslucida con la ausencia de los suecos BLUES PILLS, pero las bandas presentes nos hicieron rápidamente olvidarnos de esa circunstancia. De nada vale las lamentaciones por lo que pudo ser y no fue, lo importante es afrontar lo que si es. Y lo que era en la jornada del sábado era la presencia de cinco bandas portuguesas con cinco apuestas sonoras diferentes. Una de las características del festival, es que siempre apuesta por bandas alternativas con las que cubrir un amplio espectro estilístico.

Para mi era una oportunidad de ver a GESSO, una banda que no había nunca en directo y por la que tenía bastante interés. Tras casi una década de inactividad, la oportunidad no había que dejarla pasar.  Sin duda, su mezcla de sonidos psicodélicos con el blues, el doom o incluso con exóticas vibraciones me cautivó sin paliativos. Una gratísima sorpresa de una banda madura, y que transmitía que sabía perfectamente lo que hacía. Con la pausa que da la experiencia, el trio desgranaba sus canciones psicodélicas dotándolas de gran pesadez,. Siempre ofreciendo una alternativa para no caer en la monotonía, ejecutaron una de las mejores actuaciones de todo el fin de semana. Algo, que teniendo en cuenta el alto nivel de las bandas, es todo un triunfo.

Ya había visto a IT WAS THE ELF en una ocasión en Madrid, pero en esta ocasión tuve la sensación de ver a otra banda. Una banda mas de mi agrado, que ofrecía su lado más psicodélico en detrimento de su faceta más áspera. Pero no nos engañemos, los del Distrito de Guarda, son una banda cruda, y su música es pesada. Su gran acierto era el saber mover sus ingredientes para crear un coctel apetecible. Así lo hicieron, con su cantante emulando por momentos al Rey Lagarto, su lado chamánico aparecía en los pasajes más narcóticos, pero la rabia se desataba en sus canciones más arenosas. Unas canciones que ponían a prueba las cervicales de un personal que se zarandeaban a su ritmo y que se regocijaba con unos riffs poderosos y unos ritmos atronadores.

Tras el tsunami los sonidos experimentales de SUNFLOWERS cambiaban la dinámica. Era el momento de la neo-psicodelia y los sonidos alternativos del trio de Oporto. Juagando entre el caos y la melodía, pasaban de la locura kraut electrónica a bucólicos momentos en los que los guiños al shoegaze nos susurraban dulcemente.  Energéticos y sumamente eclécticos, me desconcertaron por momentos. Quizás mis expectativas estaban demasiado altas, pero esperaba que me volarán la cabeza mas de lo que lo hicieron. Dicho esto, reconociendo que no su sonido, no es de mis favoritos, y precisamente por eso, presté suma atención a una actuación correcta, enérgica y suficientemente dinámica como para no defraudar, sin llegar a la excelencia que yo esperaba de ellos.

Con la actuación de THE BLACK WIZARDS, ponía el cierre a mi presencia en el festival. El trio compuesto por Joana, Jose Roberto y Helena saben como trasladarnos a un espacio vintage en el que el blues y la psicodelia se sienten como en casa, y esto, cada día lo hacen mejor. En los últimos años han ido consolidándose como una banda sólida y solvente, que sabe como golpear con riffs Stoner, homenajear a King Crimson en cada uno de sus conciertos, como susurrarnos con melodías más propias de la west-coast a través de la voz de Joana, y como llevarnos de ‘viaje’ a través de la base rítmica de un Jose Roberto siempre contundente y entregado y una Helena , que cada día se siente mejor machando los parches de los tambores de su batería. La banda cuenta con un numeroso ejercito de fieles en Europa, pero en Portugal la devoción no es menor. Desde su crudeza inicial, y esos blues desgarrados que nos ponían la piel de gallina, han ido ampliando su horizonte sonoro, y ahora se atreven con sonidos más experimentales emanados de aquellos pioneros de los 70’s, pero remodelados con un envoltorio hecho una hipnótica contemporánea. Si vas a un concierto suyo, sabes lo que puedes esperar. Su brillante show en Woodrock Festival sirvió para convencer a aquellos que todavía no habían catado su delicia esencia sonora. Brillantes, como siempre.

MIKE VHILES fue la banda que la organización incorporó al festival dos días antes de su celebración tras el anuncio de BLUES PILLS de su cancelación. Ellos cerraron el festival, pero mi cuerpo y los mas de 500 kilómetros que me esperaban en la mañana siguiente, me indicaban que debía retirarme. Supongo que en alguna otra ocasión tendré la ocasión de verlos.

Así terminaban tres días fantásticos en los que poder combinar, descanso, turismo y rock. Con bandas de calidad en un ambiente familiar y acogedor que volaría la cabeza a mas de uno de esos que huyen de las masificaciones y del mercantilismo, porque WOODROCK FESTIVAL es un festival honesto, pero que siempre ofrece lo mejor a su público y en las mejores condiciones posibles. Un festival que cuida de la naturaleza y el medio ambiente y que transmite ese espíritu a sus asistentes. Un festival en el que no hay colas para poder pedir una cerveza (en ningún lugar las encontrarás mas baratas que allí), un festival en el que sus baños nos son una cienaga mal oliente, un festival en el que de inmediato te sientes como en casa. Uno de esos festivales a los que el que va, repite. Por algo será……

¡¡¡Hasta el año próximo!!!

Reseña: DOMMENGANG.- ‘Wished eye’

‘WISHED EYE’, el nuevo álbum de DOMMENGANG, es todo un regalo para cualquier amante de la psicodelia del siglo XXI. Capturando la fuerza de sus shows en vivo, el álbum ofrece innovación de guitarra, ritmos serpenteantes y percusión propulsora con un alegre abandono en un viaje en el que la banda ha encontrado la clave, combinando su naturaleza desde la euforia a la trascendencia. Psicotrópicos momentos más propios de Earthless, se mestizan con pasajes herederos de Pink Floyd, y tonos neo-psicodélicos cercanos a bandas como Dead Meadow o All Them Witches, para construir un sonido personal, con su propia esencia. La banda juega con los elementos y los tiempos, para llevarnos a surcar el cosmos o a invitarnos a una introspección meditativa sin salir de casa. La irresistible guitarra impregnada de profunda psicodelia ácida, una percusión poderosamente expresiva y algunos tonos de bajo devastadoramente sucios, unidos a la entrega vocal dual de Markham y Wilson, así como letras bien pensadas, solo impulsan esta fuerza de la naturaleza que es ‘WISHED EYE’. Un álbum exquisito, serpenteante, en el que los hongos mágicos han esparcido su dietilamida para sumirnos en un trance sensorial llevo de alicientes. Cautivador, aterciopelado, y exuberante, su magistral contenido parece abrir un nuevo camino en la exploración compositiva de la banda de Portland. Porque este álbum es un catálogo de la psicodelia del siglo XXI, una psicodelia que no tiene límites, y que al margen de innovar tratando de abrir nuevas rutas, en sus surcos, la banda es fiel al legado de los pioneros psicodélicos de los 70’s, ofreciéndonos su particular fusión de estos elementos.  ‘WISHED EYE’ es el álbum de estudio de una banda que, en vivo, enciende la liberación caótica y la meditación de otro mundo. Para capturar esta energía y libertad en el estudio, el trío grabó todas las canciones juntas en una cinta y dejó que la experimentación se volviera loca. De hecho, este viaje de exploración estuvo vinculado a que todos los miembros se trasladaran a Portland, (Oregón), encontrando un nuevo hogar para que florecieran sus ideas. Markham explica: “Tocamos varias veces a la semana durante dos años, a veces sin otro objetivo real que tocar música y hacer ruido juntos. Muchas noches fueron seguidas por patios traseros alrededor del fuego”. Sig elabora: «Fuimos al ensayo sin más expectativas que dejar que cada idea respirara y dejarla actuar todo el tiempo que fuera necesario». Al trabajar sin restricciones ni limitaciones de tiempo, pudieron profundizar más que nunca en sus experiencias compartidas. Hablar de obra maestra, siempre puede resultar algo pretencioso, pero si este trabajo no lo es, sin duda está es un lugar cercano a serlo. Si te queda alguna duda, no seas tímido, abre tu mente, y déjate llevar…

WISHED EYE’ está disponible vía Thrill Jockey Records.

Evocando la serenidad de la belleza natural del noroeste del Pacífico, “Runaway” hace brotar lentamente sus suaves melodías. Un fuerte ritmo y voces etéreas afloran en un gratificante bosque sonoro en el que la psicodelia crea una acogedora atmósfera. Un espacio de gran belleza que parece susurrarnos con balsámicos pasajes y guitarras que hacen emanar narcóticas sustancias psicotrópicas. En corte tiene la facilidad de envolverte en ese cautivador y gratificante espacio sonoro presidido por el néctar de hongos mágicos. 

Mucho mas psicotrópica y pesada ‘Society blues’ encuentra la banda en un humeante escenario de blues psicodélico. Solos extenuantes explotan en una bacanal mas propia de bandas como Earthless, en una mutación hacia el blues de All Them Witches. Un espacio caleidoscópico que nos atrapa aletargándonos entre solos chirriantes. En una huida hacia adelante, el corte eclosiona con brillantes momentos de pesadez y una atmosfera aturdidora. Serpenteando en su transitar, las guitarras se desdoblan en una orgía psicodélica de grandes dimensiones con la dietilamida como protagonista.

Con fuertes influencias floydianas ‘Last Card’, es una balada entregada con verdadera vulnerabilidad y sinceridad. Auspiciada por una hermosa melodía y reconfortantes voces, el corte nos acaricia con delicadeza. Contenido en su ritmo, los desarrollos instrumentales se nutren de numerosos ornamentos bajo balsámicos pasajes vocales. El bajo protector parece hacer de Ángel de la Guarda de unas guitarras que no cesan en su empeño de mostrarse esplendorosas. Una impresionante canción que pone la pausa al frenesí ácido del corte precedente.

En un tono más experimental ‘Myth time’ se desarrolla en un entorno neo-psicodélico con borboteantes guitarras y un ritmo colorista. Aterciopeladas melodías vocales nos susurran en una nueva canción lisérgica. Con un tono comedido y un aura melancólica, la pista mantiene el flujo en una atmósfera que mira al pasado pero que cuenta con numerosas referencias contemporáneas. El corte evoluciona con subidas y bajadas de intensidad con una narrativa cambiante que no se sale del guion.

Little Beirut’ camina lentamente por espacio nebulosos y sumamente psicotrópico en el que los acordes se ejecutan desde la pausa en una martica de sustancias alucinógenas. Un interludio en el que la pausa y la belleza conviven en armonía.

Con una sutil mirada al pasado ‘Blue & peaceful’ contiene hermosas melodías psicodélicas que se soportan en unas vibraciones más propias de los 60’s con ciertos tonos garage. La cuidada composición de la canción permite complejos desarrollos que contrastan con pasajes más sencillos. Un mundo lleno de matices, con momentos de hard-rock añadidos a su característico sonido, acaban por lograr una composición rica en texturas, todas ellas, bien ejecutadas y ensambladas para lograr un ‘todo’ sumamente cautivador.  

La crujiente y psicotrópica ‘Pretichor’ contiene un flujo expansivo que nos invita a exploración sensorial entre ritmos kraut, tonos espaciales. Solos hilarantes y una melodía acolchada recorren un camino lleno de meandros y giros que no impiden que la canción siempre mire al frente en un avance sin retorno. Jugando con los elementos psico-progresivos ponen la calma apartándose de la espiral lisérgica de alguno de sus pasajes.

La sensibilidad regresa con la dulce ‘Wished eye’ profundizando en el inconsciente con un estado de ensueño a través de sus aterciopelados y balsámicos pasajes instrumentales. La composición contiene una cálida línea de bajo, un ritmo cadente y contenido, y hermosos pasajes de guitarra que nos invitan a un viaje onírico.

‘Flower’ serpentea entre guitarras ácidas y una propulsión de ritmos que la empujan a un espacio reconfortante de psicodelia del nuevo milenio. Difusa por momentos, la canción fluye con un gran magnetismo trasmitiendo distintos estados de ánimo. Esta constante de todo el álbum se erige como uno de sus mejores argumentos, ya que cada canción contiene oscilaciones constantes, haciendo que cada escucha, proporcione nuevos alicientes al oyente. La suprema belleza de su melodía pone el resto en una pista de mucha calidad.

Dommengang

Thrill Jockey Records

Reseña: MILANA.- ‘Milvus’

La banda de Mallorca nos presenta un álbum sólido y estruendoso en el que canciones de heavy-rock, se cuecen en un recipiente de Stoner, aderezado con unas gotas de psicodelia. Sus voces épicas, los ganchos constantes y una producción impecable, hacen de ‘MILVUS’ un álbum muy apetecible. Todo un viaje lisérgico a través de vibraciones Stoner, empapadas con unas gotas de blues y psicodelia, así como unas entrañas de heavy-rock con genes grunge.  Porque el nuevo álbum de los mallorquines contiene canciones sólidas, con voces épicas, y un control de los tiempos y la intensidad sumamente logrados. Su sonido difuso, se vuelve melódico y pegadizo a partes iguales, lo que hace que su escucha sea verdaderamente gratificante. Sonando contemporáneo, cada canción contiene elementos desérticos mestizados con auténticos bombazos heavy-rock, en una mezcla impactante. Pero en este coctel sonoro también aparecen reminiscencias del grunge de los 90’s empapadas de fuzz arenoso. ¿Se puede pedir mas? Describiendo de una forma particular la melancolía de la soledad del desierto, MILANA crea pistas con unas entrañas macizas, y un envoltorio repleto de emocionantes sensaciones. Sustentando sus canciones en un sonido grueso y pesado, las magníficas voces y sus tonos épicos, las elevan por encima de otras muchas propuestas que encontramos cada día. Posiblemente estemos ante un álbum que ponga a MILANA en la rampa de salida para que su música tenga una mayor visibilidad y reconocimiento en la escena underground, tanto española, como europea.   

MILANA es un cuarteto compuesto por David Oliver, el chico fundador, el fuzzman, el skater, el Jimi Hendrixer y sería un habitante del desierto de California. Luego Pedro Inglés, full Ame mysAc y filósofo, muy afectado debido a la exposición masiva de Led Zeppelin. Guillem, el gruñón Metalero y finalmente Edu, cineasta profesional y patinador con conocimientos enciclopédicos sobre el frente Stoner.

‘MILVUS’ cuenta con letras de Pedro Inglés, teclados de Pedro S.Bonnin, Slide Guitar en “Gray City Lights” de Javi Lopez y preproducción técnica de batería de Jose Ordoñez. Fue grabado y mezclado por Toni Salva en Diorama Sound (Mallorca), producido por David Oliver. Con grabaciones vocales asistidas y coproducidas por Marc Vidal en Marc Vidal Studio (Barcelona) y voces también asistidas por Aina Nadal en la pregrabación. Masterizado por Karl Daniel Liden Estocolmo (Suecia).  Obra de arte por Revelation Studio. Discurso narrativo de “Grey City Lights” de Howling Wolf (1966). Disponible vía Kozmiz Artifactz.

Entre riff retro y golpes de stoner ‘The Last Witch’ borbotea a caballo entre vibraciones 70’s y aromas del desierto. Con fuerza en sus entrañas y unas melodías atractivas, el corte se impregna de gotitas de blues en una conjunción que resulta sumamente atractiva. La excelsa línea de bajo hace cambiar la pista a un escenario más psicodélico, lo que hace que el tema ofrezca varias texturas sonoras.

Impulsado por buenas dosis de fuzz ‘Celestial Bird Spirit’ huele a sonidos arenosos de los 90’s. en un tono comedido la canción avanza oscilante con una combinación de elementos que van desde el grunge hasta el heavy-rock. Cuidadas melodías vocales complementan un corte nebuloso, pero de gran frescura. Manteniendo la estructura del tema de apertura, la pista reposa en atmosferas lisérgicas en su parte central donde aparecen buenos solos de guitarra que crean un ambiente ensoñador.  Stoner ortodoxo con la suficiente fuerza como para aplastarte la cara.

Con mas de once minutos ‘Impermanence’ nos sume en un trance narcótico a través de suaves acordes. Sin prisas para eclosionar la canción transita por un espacio nebulosos en el que la psicodelia apacible nos arrulla. Sin renunciar a momentos grunge, la canción conjuga ambos estilos empapando al oyente de un tono melancólico. Con constantes oscilaciones de intensidad, la psicodelia y el grunge, se unen en una causa común. En una nueva transición, todo parece volverse más difuso gracias a las embestidas de riffs Stoner, pero de nuevo la pista desciende a un mundo chamánico en el que la psicodelia copa el protagonismo. Seguramente estemos ante la canción más elaborada de todo el álbum, ya que en ella la banda consigue aunar las distintas referencias estilísticas que marcan su sonido.

‘Lucid Reality’ nos ilumina con pasajes de psicodelia creando un paisaje onírico con reminiscencia grunge dejando claro que los sonidos de los 90’s son para la banda, una importante fuente de inspiración para componer sus canciones. En ese tono sosegado, MILANA exploran insondables espacios psicodélicos que son coloreados con momentos de una mayor luminosidad en los que los riffs se intensifican elevando el tono de la pista.

Crujiendo lentamente,’ Gray City Lights’ muestra el espíritu stoner de la banda. Sus locuciones y su sonido atmosférico nos sumen en un viaje sensorial con el desierto como testigo. Sin darnos cuenta nos encontramos en un entorno en el que el blues y la psicodelia se intercalan entre los pasajes desérticos con vocación grunge. Para poner la guinda a la pista, algún elemento retro aparece aportando ese espíritu 70’s.

Whispering Wind’ pone el cierre a este interesante álbum con un ritmo Stoner enriquecido con envolventes pasajes psicodélicos. En la canción se refleja la facilidad que tiene MILANA para cambiar de escenario sonoro sin que podamos percibir la transición. Desert-rock, psicodelia y grunge, de nuevo se unen para crear otro corte sólido y con mucho gancho.

https://www.instagram.com/milanaband/

Kozmik Artifactz

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

EDENA GARDENS.- ‘AGAR’ (Dinamarca) ambient, psychedelic, desert-rock, jazz, jam, instrumental, psychedelic-rock (reseña aquí)

THE GOLDEN GRASS.- ‘LIFELS MUCH STRANGER’ (US) 70’s, boogie-rock, classic-rock, hard-rock, proto-metal, psychedelic-rock, retro, rock, southern-rock,  vintage (reseña aquí)

KRAZARK.- ‘FIREFLAKE’ (España) Stoner, hard-rock, fuzz, Stoner-metal, psychedelic-rock, 90’s (reseña aquí)

MOTUS.-‘HERE COMES THE SUN’ (Belgica) psychedelic-rock, heavy-psych, Stoner, hard-rock, desert-rock, fuzz, 70’s

CRUDE.- ‘CRUDE EP’ (Portugal) heavy-psych, psychedelic-rock, 70’s, Stoner,instrumental, space, post-rock (reseña aquí)

SUN MASS.- ‘THERE’S NOTHING HERE’ (US) stoner, doom, psychedelic-rock, stoner-doom, drone

THE INFAMISTS.- ‘LIVE EVIL’ (US) hard-rock, heavy-rock, blues, rock

SONIC DEMON.- ‘VETERANS OF THE PSYCHIC WAR’ (Italia) heavy-psych, proto-metal, stoner, fuzz, raw-rock

JUFHUS.- ‘BACK TO ELEUSIS’ (España) psychedelic-rock, space, jam, instrumental heavy-psych, kraut

HAZESHUTTLE.- ‘HAZESHUTTLE’ (Alemania) psychedelic-rock, heavy-psych, space, instrumental, stoner, doom

THE SAVAGE BLUSH.- ‘ ETHER DOME’ (US) psychedelic, neo-psychedelic, 60’s, rock, west-coast,psychedelic.rock

OLD WICKEN HEN.- ‘1969’ (US) blues, 70’s, heavy-blues, 60’s,

WINDS OF NEPTURE.- ‘GREEN WOMAN/MANTIS LADY’ (US) blues, classic-rock, stoner, 70’s

MESSA.- ‘LIVE AT ROADBURN’ (Italia) psychedelic-rock, psychedelic, doom, Stoner, ocult-rock, dark-ambient

AMPACITY.- ‘ IV’ (Polonia) space, Stoner, kraut, psychedelic-rock

FAMILIARS.- ‘KEEP THE GOOD TIMES ROLLING’ (Canada) psychedelic-rock, Stoner, fuzz, psychedelic

HEALTHYLIVING.- ‘SONGS OF ABUNDANCE, PSALMS OF GRIEF’ (UK) alternative, noise, doom, post-metal

THE CROOKED WHISPERS.- ‘FUNERAL BLUES’ (US-Argentina) doom, psychedelic-rock, ovult-rock, stoner, sludge

KORBITCH.- ‘KORBITCH’ (Italia) Stoner, fuzz, psychedelic-rock, hard-rock, blues, garage

MALCLANGO.- SPARAGAZZARRE’ (Italia) math-rock, alternative, post-hardcore

ISON.- ‘STARS & EMBERS’ (Suecia) post-rock, shoegaze, doom-ghaze, space

THE EVIL.- ‘ SEVEN ACTS TO APOCALUPSE’ (Brasil) doom, stoner-doom, ocult-rock

GHOSTMEAT.- ‘WITCH’S FAMILIAR‘ (Canada) psychedelic-rock, drone, space

KATIE SKENE.- ‘TOWARD THE TIDE’ (IUS) blues, 70’s, west-coast, rock

CHURCH OF MAN.- ‘ THE WAY TO MY HEAD’ (Grecia) alternative, rock,

EXDESTRIER.- ‘GLORIOUS BARBARISM‘ (UK) Stoner-metal, doom-metal, sludge, metal

HARD TIMES CIRCUS.- ‘HARD TIMES CIRCUS’ (US) psychedelic, shoegaze, psychedelic-rock

COIOTES S.A..- DAQUI PARA FRENTE EH NOIS’ (Brasil) Stoner-metal, metal, rock stoner

WITCH PISS.- ‘WITCH PISS’ (Belgica) psychedelic-rock, Stoner, sludge, metal

BLOOD MOON WEDDING.- ‘AN AMAERICAN NIGHTMARE’ (US) dark-folk, alternative, post-punk, rock

LETHVM.- ‘WINTERREISE’ (Bélgica) ] post-hardcore, post-metal, doom and black metal

TINA FEY.- ‘TINA FEY/ LOUISE’ (US) rock, alternative, grunge, punk

GODSLEEP.- ‘‘LIES TO SURVIVE‘ (Grecia) Stoner, fuzz, heavy-rock, alternative

LO!.-THE GLEANERS‘ (Australia) post-hardcore, post-metal, sludge, metal

ONE HORSE BAND.- ‘USELESS PROPAGANDA’ (Italia) alternative, garage-rock, rock

LUCY KRUGER & THE LOST BOYS.- ‘HEAVING‘ (Alemania) dream-pop, psychedelic-rock, alternative

Reseña: CHILD.- ‘Soul murder’

Ha pasado demasiado tiempo sin tener un álbum de una de las mejores bandas de heavy-blues del siglo XXI, pero finalmente, el mundo está hoy de enhorabuena con la publicación del tercer álbum del trio australiano CHILD. El álbum fue grabado a finales de 2018, pero han tenido que pasar mas de cuatro años para que estas magníficas grabaciones vean por fin la luz. Un álbum cautivador que combina la garra, con la belleza en unas canciones que transitan por la senda lisérgica del blues, pero que no dudan en tomar prestados elementos de rock clásico y soul. ‘SOUL MURDER’ es un álbum elegante, psicodélico, embriagador, introspectivo, con desgarradoras canciones rebosantes de sentimiento y fuerza, con las que CHILD nos acarician proporcionándonos estimulantes sensaciones. No solo de riffs monolíticos vive la escena, y como ya dijo el gran MUDDY WATERS: ‘El blues tuvo un hijo y lo llamaron rock and roll’, y bandas como CHILD, rinden pleitesía a los ancestros, a esos culpables de toda la música rock que escuchamos, los músicos de blues. Sería interesante conocer la opinión de esos pioneros  sobre una banda como los australianos, porque su música es auténtica, y capta la esencia del blues de siempre, con un tono contemporáneo, algo que no todos consiguen. Si la mayoría de las canciones del álbum, transitan por una senda pausada, las mismas contienen también riffs poderosos que hacen de su escucha, un manjar para cualquier fanático gourmet del heavy blues. Con constantes referencias a Paul Rodgers y a los FREE de sus comienzos, cada corte es una invitación a una orgía de hechizantes sonidos ácidos. ‘SOUL MURDER’ nace de la desesperación y sus desgarradores canciones, nos invita a apretar el botón de pausa, y a evadirnos de los malos rollos, para degustar unas impresionantes pistas que rebosan calidad y que contienen sentimientos profundos. ‘SOUL MURDER’ es de estos álbumes que para su disfrute completo, requiere ponerse cómodo, bajar la intensidad de la luz, descorchar una botella de buen vino, encender un canuto de buena hierba, y dejarse llevar a un mundo repleto de gratificantes sensaciones, en el que el blues es el Rey. Sin duda, el mundo es hoy más feliz con la publicación de una de mis bandas favoritas contemporáneas, una banda por la que hace años recorrí 2.000 kilómetros para verla en directo, y aquella actuación, todavía queda en mi corazón.

«Cuando uno básicamente se acepta la responsabilidad de las cosas que no hiciste, algo muere dentro de ti. Usted es el que sostiene la estaca y el que lo conduce a su propio corazón. Permitiste que otros te convencieran de que lo hicieran. Como el rutero de la basura que renuncia a luchar por su parte. Por un corto tiempo fingí ser una oveja y fui cegado por la espesa lana negra que me escondió de la vista. ¡El lobo proverbial con ropa de oveja que también tenía la lana sobre sus ojos! Hambriento de hambre en medio de un banquete. Si eres un lobo, nunca te disfrazes como oveja. Si eres lobo, sé un lobo porque ser un lobo es mejor que ser una oveja. Al menos sabrás lo que eres ”. ‘SOUL MURDER’ (Mathias Northway, guitarra y cantante de CHILD)

No volverá a suceder … El lobo vive. CHILD vive

‘Free and humble’ nos recuerda a las primeras de cambio el espíritu de los australianos. Blues empapado en psicotrópicos para aliviar el alma. Solos de guitarra acida y una voz profunda nos trasmite el sentimiento de una banda impresionante que se muestra en plena forma un tiempo después. Golpes de hard y nota de blues humeante componen este cálido corte.

En una línea más ortodoxa Trouble With A Capital «T»’ es un corte pantanoso lleno de magia. Sus suaves líneas de guitarra y la voz desgarrada nos trasladan a humerales en lo mas profundo del bosque. El espíritu de bandas como FREE, se refleja en una canción pausada, pero llena de sentimiento. Acompasando las melodías vocales con los pasajes de guitarra, la pista nos empapa de ese blues nacido de ciénagas en las que parece haberse vertido una toneladas de sustancias narcóticas.

‘Standing on my tail’ se desarrolla entre agradables pasajes en los que el soul aparece susurrante y acogedor.  Pinceladas de rock clásico pro el lado más acolchado con calidad voces y una instrumentación pausada y contenida. El blues en su lado más sensual bajando las revoluciones para demostrar que estos chicos no se circunscriben a un solo registro.  Una bella canción caminando por el lado más sosegado del trio.

Detenidos en esa vertiente suave, ‘Feels Like Hell’ nos ofrece esa maravillosa combinación de blues y soul con la que tan cómodos se sienten. Tiempos medios, y fantásticos solos de guitarra, soportan los devaneos de una voz almibarada y sumamente cautivadora. No puedo evitar nuevamente recordar a Paul Rodgers en sus mejores tiempos. La canción se recrea en ácidos pasajes con golpes de riff que se acercan al Stoner, sin salirse de la senda del blues. Esta combinación de lo viejo y lo nuevo resulta sumamente atractiva y gratificante.

El corte que da nombre al álbum, ‘Soul murder’ mantiene la esencia del blues sobre cautivadoras melodías vocales en las que el soul aparece mostrando su faceta mas sensual. El hipnótico bajo consigue atrapar al oyente en este pozo de blues ácido lleno de emociones. Con algunos riffs mas pesados el corte eclosiona en una espiral acida elevando la intensidad notablemente.

‘Moment in time’ no baja el nivel de calidad de este superlativo álbum. Desarrollándose desde la pausa, cada nota, consiguen llevar a las terminaciones nerviosas del oyente con aplastante facilidad. Profundo y sensual, el corte, sabe como seducirnos antes de evolucionar a un espacio más fuerte en el que los sonidos del pasado se presentan ante nosotros en todo su esplendor. Su cedente ritmo es el soporte perfecto para que su melodía se eleve a un entorno más rockero sin eclosionar plenamente. Desgarrador por momentos, el tema contiene afiliados solos de guitarra que llegan hasta el alma.

Para cerrar el álbum CHILD reserva el corte de mayor duración. ‘Coming Up Trumps’ con sus narcóticos 8 minutos pone el broche de oro a un álbum superlativo en el que el blues es el rey. Una susurrante apertura en la que los acordes de guitarra preparan el terreno y una voz cautivadora, van dando forma a una canción llena de magia. Manteniendo la tensión, la canción va elevándose lentamente. La prisa no existe para estos chicos, ellos se toman las cosas con la calma que requiere sus fantásticas canciones. El tema se desarrolla en una atmósfera más oscura y densa que las canciones precedentes, y en ella, encontramos embestidas de pesadez. Siempre con sutileza, CHILD sabe como mover los hilos tocando la nota justa en cada momento.

CHILD