Reseña: MOLTEN GOLD.- ‘Futures past’

Forjados en las brasas del rock progresivo clásico, los noruegos MOLTEN GOLD presentan un álbum que es, como el propio nombre de la banda, oro fundido. Una joya tallada con esmero para ofrecer al oyente su mejor versión. Ideal para cualquier amante de los sonidos vintage, el álbum contiene todos los elementos para obtener un plato gourmet, digno de los mejores paladares. Desde ecos del rock progresivo más clásico, hasta atmósferas sureñas, blues y rock clásico, este álbum conquistará corazones. ¿Estás preparado para dejarte seducir? El álbum está repleto de hermosas melodías campestres y de golpes de hard-rock progresivo vintage de alto nivel, lo que hace que cada canción brille con luz propia en este universo sonoro tantas veces transitado. Pero estos chicos tienen algo especial, y saben como meterse al oyente en el bolsillo. ¡Joder!, esto es muy bueno, y con cada nueva escucha me conquista más. Un manjar que apreciarán todos los fans del rock de siempre pero que sorprenderá a los no iniciados, porque aquí hay mucha calidad. MOLTEN GOLD consiguen que todo fluya y la escucha resulta sumamente gratificante, ya que cada canción contiene numerosos ornamentos que hace que se muestren espectaculares. Como si hubieran parado la máquina del tiempo, MOLTEN GOLD consiguen un álbum sobresaliente que parece compuesto en mitad de la década de los 70’s, pero que suena fresco y radiante. Delicadas melodías, riffs potentes, un ritmo trepidante y matices constantes hacen que las canciones serpenteen para dar al oyente un aliciente para seguir explorando unos surcos que son ‘oro puro’. Una joya del siglo XXI que evoca los momentos mas brillantes del rock. Discípulos jurados del prog y proto-metal, Molten Gold se mueven en un paisaje definido por actos como Captain Beyond o Uriah Heep, aunque también exploran momentos más propios del rock sureño. . El sonido del grupo es una mezcla de potencia y complejidad, alimentado por riffs de órgano, fuzz y buenas voces, lo  que hace de MOLTEN GOLD s una banda que suena genuina, y este álbum es su mejor prueba de autenticidad.

MOLTEN GOLD son:  Anders Pedersen (teclados) Jørn Helge Dahl (guitarras), Abraxas d’Ruckus (voces), Tron Ingar Morstad (bajo) y Matteo Fiore (batería).

MOLTEN GOLD está disponible vía Kozmik Artifactz , en vinilo plegable de peso pesado de Kozmik Artifactz , así como en Bandcamp y en las principales plataformas de transmisión digital. 

Abriendo con una locura de vibraciones hard-progresivas ‘Rebirth’ nos noquea con una fuerza inusitada. Con nítidos elementos del género los noruegos parecen embarcarnos a un viaje al corazón de los 70’s. Buenas melodías, y una fuerte y sólida instrumentación fluyen con facilidad para mostrar a la banda en todo su esplendor. Lo suficientemente pesado, lo suficientemente atractivo y con un gancho que te atrapa desde la primera escuchar, la canción nos arrolla sin remisión a ese agujero negro de sonidos vintage tan apetecible. Teclados, vientos y un ritmo sólido son los pilares de una canción contundente y fascinante a partes iguales.

Bajando las revoluciones, ‘Silverback’ se soporta en una melodía bucólica que evoca espacios campestres llenos de color. Fuerte en su ritmo y con el órgano poniéndonos en situación, la canción explora vibraciones de los 70’s con gran acierto. Una cabalgada que se intensifica por momentos, pero nunca pasa la línea. Con bellos desarrollos psico-progresivos, los ecos de TRAFFIC parecen en una comunión con momentos más propios de MARSHALL TUCKER BAND. Los más de ocho minutos de la canción permiten que la banda desarrolle todo su potencial en una canción repleta de matices. Sin duda, estos chicos no tienen complejos y se ponen barraras para crear bellas canciones rebosantes de bucolismo como esta.

Siguiendo por la senda del rock atemporal ‘Sons of the Morning Star’ nos regla hermosas melodías vocales que se apoyan en una siempre contundente base rítmica. Allí las guitarras revolotean en un baile con ese órgano profundo y envolvente. Hard-rock retro construido con unos moldes sólidos que resisten el paso del tiempo. Tras un comienzo más suave, el tema se despeña en un torrente de riffs impulsados por unos tambores diabólicos y un ritmo trepidante.

MOLTEN GOLD no se olvidan de los clásicos, y así lo demuestra ‘Bleeding Over’. El wah wah en línea Hendrix nos introduce en una odisea hard-rock de altísimo nivel. Este tema suena a 70’s como si la máquina del tiempo se hubiera parado. El buen trabajo con las voces tiene mucho que ver para que una canción notable, se convierta en una canción sobresaliente. No faltan a su cita buenos solos, un ritmo vivo y ese órgano mágico para poner la guinda a otra canción con elementos progresivos y un aroma floral.

A golpe de rock clásico ‘Soccoro’ nos envuelve en una neblina de la que escapan riff rugosos y pesados en una revisión del hard-progresivo de los 70’s llena de fuerza. Ondulando constantemente la canción sube y baja en una montaña rusa de emociones e intensidad que nos atrapa sin remisión. Las cuidadas melodías surfean entre una vorágine de olas de distinta procedencia hasta llegar a remansos de paz en una orilla tranquilla.

‘Kneel and Pray’ se desarrolla en una estructura de rock clásico con subidas y bajadas de intensidad en las que el rock sureño aparece altivo y esplendoroso. Sin olvidar el carácter progresivo intrínseco en todo el álbum, crean una combinación que funciona. Si bien no es la canción más emocionante del álbum, los noruegos no bajan el nivel.

El álbum cierra con ‘Moonstone’, una canción que pone algo de calma en este frenesí de vibraciones vintage. La delicada melodía vocal es envuelta en una atmósfera en la que la melancolía aparece mostrando un tono optimista y colorista. La canción es una especie de balada rebosante de belleza de una guitarra luminosa y una cálida línea de bajo. Otro ejemplo de que el rock clásico tiene todavía mucha vida.

Molten Gold

Kozmik Artifactz

Reseña: TIDAL WAVE.- ‘The Lord Knows’

El segundo álbum de la banda sueca TIDAL WAVE bien impulsado por hordas de fuzz que escarban en el legado del proto-metal y heavy-rock de los 70’s para ofrecer un álbum pesado y ardiente. Stoner rock estridente impregnado de riffs rugientes que te derretirá la cara. Desde guiños a LOWRIDER, pleitesía a KYUSS y reverencia a SABBATH y PENTAGRAM, ‘THE LORD KNOWS’ contiene todos los elementos que cualquier fan Stoner desearía. Pero también los viejos rockeros amantes de los sonidos pesados más primitivos, encontrarán aquí su espacio. Melodías fascinantes, golpes de rabia, psicodelia pesada, proto-metal, heavy-rock se depositan en una marmita de fuzz intoxicante para hacer que tu cabeza explote. Teniendo como objetivo llenar cada partícula de aire con fuego, fuzz y el poder del riff, TIDAL WAVE componen un álbum impactante y lleno de energía. Sabiendo dosificar los ecos del pasado con vibraciones contemporáneas crean canciones llamadas a convertirse en himno del nuevo milenio. Todo un cañonazo de fuzz que te arrastrará por dunas desérticas antes de sumirte en grutas sinuosas presidido por la oscuridad. Siempre utilizando un combustible altamente inflamable de gran potencia. Un álbum que no te deja espacio para la pausa ¿Estás preparado para la embestida?

‘THE LORD KNOWS’ , está disponible a través de Ripple Music, habiendo sido grabado, mezclado y masterizado por Anders Svanberg en SPAM Recording. Las ilustraciones fueron diseñadas por Kristoffer Norgren de Prettyshittyinc.

TIDAL WAVE son:
Alexander ‘Sunkan’ Sundqvist – Vocals
Jesper ‘Jerpo’ Sjödin – Guitar
Adam ‘Aden’ Nordin – Bass
Rasmus ‘Raz’ Sundberg – Drums

‘Lizard King’ y su ritmo ritual de puro heavy-rock de antaño nos pone directamente en el camino. Un viaje al pasado con la maleta llena de fuzz desértico. Estribillos pegadizos y un ritmo contagioso, adornan los crujientes y difusos riffs- Evocándome por momentos a LOWRIDER o SLOMOSA, vestidos de heavy-rock, gracias a esa combinación de elementos añejos y desérticos.  

Sumidos en las vibraciones desérticas ‘End Of The Line’ galopa por la llanura dejando una estela de fuzz a su paso. Un sonido que te resultará familiar y que te revitalizará sin remisión. Volviendo una y otra vez al punto de partida, el tema se muestra poderosos y dinámico a pesar de desarrollarse entre vibraciones ya conocidas y trilladas.  

 
‘Marijuana Trench’ recoge el testigo del tema anterior para dar una vuelta de tuerca más. Lentos y parsimoniosos, sus difusos riffs se mestizan con los cactus en una conjunción diabólica. Mas contenidos en esta ocasión, los suecos surfean por las dunas a golpes de fuzz.

Cuando vi la lista de canciones del álbum me llamó la atención ‘Pentagram’. ¿Sería un guiño a la banda de Bobby Liebeng?. Realmente no se si lo es o no, pero ese sonido primitivo se palapa en los surcos de esta canción. Denso, de ritmo cansino, pero rebosante de garra y pesadez, el corte, se aleja del legado del desierto para sumergirse en un escenario proto-metal. Golpes de heavy-rock monolíticos entre una brumosa sección rítmica y una melodía pegadiza mas propia de mediados de los 70’s.


‘Robbero Bobbero’ nos despierta del sueño vintage para cabalgar por soleados espacios en los que el Stoner mas ortodoxo nos invade con sus hordas de fuzz. inclinándose a un espacio Stoner-metal, la banda crea un corte aguerrido e indómito con el suficiente gancho como para derretirte la cara. Todo un regalo para los fans mas ortodoxos del género. Una canción que no hace prisioneros y que acaba por poner a prueba tus cervicales.


Tras la descarga de energía del corte anterior ‘By Order Of The King’ pone las cosas mas borrosas. Agolpe de bajo expansivo y riffs envolventes, TIDAL WAVE nos sumen en un estado catártico con sus cantos chamánicos y su neblina narcótica. El corte más lisérgico de un álbum ardiente y lleno de energía, aunque no por esto menos pesado.  El tema contiene buenas melodías vocales y ocasionales solos de guitarra de gran nivel.


‘Purple Bird’ nos devuelve a la oscuridad a golpe de riff proto-doom de manual. Lento y plomizo el corte mira de reojo al pasado en su lento caminar. Cambiando el ritmo y pasando del trote al galope, el corte se encabrita con rugosos riffs que van y vienen entre voces melancólicas. Con un ritmo cansino la canción acaba por hipnotizarnos en una cocción a fuego lento. Un tira y afloja con paradas y arrancadas que acaba por despertarnos de la monotonía y la narcolepsia. Regresando a los orígenes los magnéticos riffs de ‘Thorsakir’ nos agarran desde el principio. Por territorios Stoner-doom de corte lisérgico, la canción parece arrastrarse por un sueño narcótico. Rebosante de rabia, el corte se eleva sin dejar la atmósfera nebulosa en ningún momento. El corte pasa de un espacio psicodélico a una narrativa épica en una transición efectiva. Nuevamente el legado de la música pesada de los 70’s se mestiza con los riffs arenosos de los 90’s y un envoltorio del siglo XXI.

Tidal Wave

Ripple Music

Reseña: MIND OVERCLOCK.- ‘Crazy music for weird people’

Seguramente el nombre de MIND OVERLOCK sea desconocido para muchos de vosotros, como lo era también para mí, pero probablemente a partir de ahora no lo será. Con solo una demo publicada y un single, la banda británica pública ahora su primer y maravilloso álbum ‘CRAZY MUSIC FOR WEIRD PEOPLE’. Su nombre, es sin duda un título que bien puede resumir el contenido de un álbum sorprenderte y fascinante a partes iguales. Sin noticias previas de la existencia de la banda, sus canciones han conseguido enamorarme a la primera escucha. Porque sí, sus surcos rezuman psicodelia de alto nivel, pero también complejos desarrollos progresivos, y un ritmo colorista que hace que su contenido tenga muchos alicientes para cualquier amante de la psicodelia. Un álbum con canciones que parecen no seguir ninguna regla establecida, pero que acaban por mostrarse hermosas y cohexionadas. Estamos ante un trabajo para salir de la zona de confort, pero que puede proporcionarte un mundo lleno de sensaciones. Los cuidados arreglos de las canciones hacen que estas, acaben por sorprendernos con sus constantes giros argumentales, sin perder su propia esencia. Psicodelia aromatizada, mística enriquecida con elementos progresivos, pinceladas de jazz-fusión, instrumentos tradicionales de oriente y un fantástico groovy rítmico, ¿Se puede pedir mas?. Posiblemente sea un álbum diferente pero sumamente rico en matices, lo que hace de él ,todo un reto para aquellos que estén dispuestos a dejarse sorprender.  Con muchos guiños floydianos en las guitarras, la banda consigue construir canciones instrumentales en las que encontraras sonidos familiares, en contraste con otras resonancias mucho más innovadores.  Aquí radica su potencial, el hacer algo original sobre unos cimientos ya usados con anterioridad, y sobre todo, hacerlo con esta personalidad.

MIND OVERLOCK son: Edward Pemberton: guitarra principal, Marco Ragni: guitarra eléctrica y acústica, teclados; Tim Minashyan: bajo, sitar, mandolina, guitarra acústica; Dominic Lessard: batería y percusión, Gopika Jai: voz; John Mullingham: saxofón, flauta y Charlie Cawood: dulcémele, cítara

‘Slumbering creatures’ es una canción que conjuga la mayor parte de los elementos sonoros que usa la banda británica. Hard rock de vocación vintage con un órgano envolvente, logrados pasajes de psicodelia ácida que se tornan más místicos gracias a elementos exóticos. Un sonido venido de oriente en el que el sitar aporta el tono espiritual.  La canción pasa por distintas fases que cambian su fisonomía ya que la banda parece no ponerse límites. Con pasajes floydianos dotados de un fantástico groovy rítmico consiguen colorear un corte fascinante en el que la psicodelia se siente cómoda.

En un ambiente mucho más relajado, ‘Brighton junkie candy’ rescata pasajes floydianos con una cierta inclinación jazz. Aquí la conjunción de elementos progresivos aporta brillo a una psicodelia onírica que describe bellos entornos sonoros presididos por una calma balsámica. La calidad de la composición hace que se agolpen los elementos en la misma para enriquecerla y hacer que su fisonomía se altere. Los ritmos funk colorean la escena con un fantástico groovy y golpes de wah wah. El tema acaba por convertirse en una especie de jam lisérgica con fases de profunda calma y pinceladas progresiva. Un magnífico tempo sustenta los devaneos de una guitarra que vuelve a mostrarse esplendorosa.  

‘The secret life of Ghouly Gupta’ no se sale de esos bellos e insondables espacios psicotrópicos. Borboteando con parsimonia, el corte se nutre de esos elementos psicodélicos tan usados por la banda para sumirnos en una exploración de un entorno más tormentoso. Efectos espaciales y un ritmo hipnótico, van tejiendo un tapiz sonoro que se balancea en un espacio mucho más cósmico y futurista.

Con un nombre lo suficientemente evidente como para intuir su contenido, ‘The garden of thousand tecnicolor dreams’ crea un calidoscopio sonoro en el que caben los elementos exóticos, pero también riffs más rugosos y ácidos. Toda una bacanal en la que la psicodelia de los británicos sube y baja en contraste bastante sugerente. Con el sitar como protagonista, MIND OVERLOCK construyen una canción en la que los vientos orientales ocupan un gran protagonismo.  

En un tono más calmado ‘One night death valley’ se nutre de acordes acústicos en una conjunción de folk y psicodelia onírica que nos proporciona un efecto balsámico. Sus bellos pasajes melódicos contrastan con la dualidad acústica y eléctrica. El resultado es una canción psicodélica en la que también aparecen elementos progresivos dotándola de un tono melancólico.

‘Annie takes the telescope’ se contonea entre ritmos funky y un tono elegante, aderezado sutilmente con ciertos elementos de jazz-progresivo. Usando nuevamente el sitar, el corte desciendo a un espacio de melancolía del que salen con brillantes solos de guitarra en una fusión sumamente atractiva. Música diferente, con un mestizaje de psicodelia y melodías que usan todos los elementos distintivos de la creatividad de los británicos.  

En una línea argumental similar al corte anterior, ‘Who brings the light’ mantiene esa exploración onírica de unos paisajes sonoros en los que la calma aparece para transmitir una sensación de relax al oyente. Con unos esplendorosos pasajes de guitarra, la canción no se sale del espacio de los sueños. En un giro inesperado, voces celestiales se unen a esta fiesta colorista de vibraciones devocionales.  

‘The third eye of Gwapurah’ se nutre de ampulosos desarrollos psico-progresivos con aura mística. Esta vez con una mayor intensidad en su apertura, la canción no se mantiene en placidos y acolchados prados, sino que se sumerge en un espacio más inquietante y misterioso. Rock psico-progresivo con un fuerte componente sinfónico gravitando en un espacio de vacío emocional. En la parte final optan por añadir intensidad a una canción que se engrandece según avanza en su desarrollo.

El cierre bien marcado por los vientos orientales del sitar. ‘In the opium chambers’ refleja un espacio reflexivo e intimista que sirve de liberación mental. Oscuro e introspectivo el tema se muestra más como un interludio que como una canción propiamente dicha.

La suave y calmada ‘The moon os on tjhe narrow point of its axis’ pone el epílogo a un magnífico trabajo con delicados pasajes atmosféricos que inciden en ese estado de bienestar mental. Gris por momento y empapándose de un aire melancólico, los acordes se suceden con una satisfactoria pausa. Con unos mimbres sencillos, logran componer una canción que se nutre de pasajes progresivos para seducir al oyente y sumirle en un espacio onírico a través de hermosas melodías instrumentales. El corte concluye con una atractiva guitarra dejando muestra de todo su potencial.

Reseña: SOLAR TRIP.- ‘Solar trip’

El debut de los polacos SOLAR TRIP es todo un viaje cósmico a través de bellos paisajes sonoros en los que la psicodelia pesada se muestra esplendorosa. Si la escena heavy-psych polaca lleva aportando buenos álbumes pesados en los últimos tiempos, ahora, el cuarteto de  Sosnowiec parece bajar las revoluciones para embarcarnos en una odisea instrumental con muchos y gratificantes alicientes. La ausencia de voces y de riffs rugosos se traduce en cinco largas canciones que transmiten sosiego. La belleza de sus desarrollos no está reñida con momentos de intensidad en los que la banda deja patente que no son una banda anodina. Otro nuevo ejemplo de que la escena psicodélica europea sigue siguiendo un territorio fértil para muchas bandas. Ortodoxos en su propuesta, SOLAR TRIP saben cómo dotar a sus canciones del interés suficiente como para que cualquier amante de la psicodelia aromatizada caiga rendido a sus pies.  Sin duda estamos ante un álbum sólido en el que se nota que los detalles están cuidados, y en el que la banda no se sale del guion prestablecido.  Desconocidos hasta ahora para mí, los polacos componen un álbum lo suficiente interesante como para pasar una hora mágica en la que un torrente sensaciones nos invade por un territorio ya transitado múltiples veces por otras bandas, pero que continúa siendo fascinante.  Sus canciones guardan una misma línea argumental, pero todas ellas tienen su propia personalidad sin renunciar a la esencia de la banda. Deja que la luz oscura entre en tu mente y despierte tu imaginación para crear su propio viaje espacial. Bienvenido al viaje.

SOLAR TRIP son: Łukasz (guitarra); Rob (guitarra); Mateusz (batería) y  Loolek (bajo)


Tras una larga introducción atmosférica con locuciones‘Trip I – Temptation’ sume al oyente en un trance psicodélico. Ejecutado con la calma que requiere su propuesta sonora, la banda polaca colorea de sensaciones diez minutos llenos de magia lisérgica. Una pausa reconfortarle que se siente en cada acorde, en cada riff. Manteniendo en tempo lento, el corte se desarrolla entre bellos pasajes ejecutados con delicadeza. Manteniendo una cierta tensión en su parte central, la canción hace una leve pausa de la que sale con hermosos desarrollos de psicodelia pesada con un carácter meditativo y balsámico. Uno de esos cortes ideales para dejar que tu mente se expanda en busaca de gratificantes sensaciones. Toda una travesía con destino incierto pero que nos hace disfrutar del camino.

La segunda parte de este insondable viaje, ‘Trip II – Madness’ se muestra más experimental. Aquí la intensidad se mantiene pausada describiendo misterios escenarios en los que los efectos espaciales aparecen revoloteando sobre un constante ritmo de batería. Pinceladas de acordes de guitarra y una cálida y susurrante línea de bajo van tejiendo el tapiz sonoro sobre el que se esculpe el corte. Con elementos heavy-psych y pinceladas stoner, la oscuridad se cierne sobre nosotros. Con las aristas menos pulidas el tema se traba en golpes de riffs que parecen atravesar un territorio más escarpado sin perder su verdadero propósito.

Volviendo a balsámicos paisajes, ‘Trip III A dream of…’ nos ofrece un relato onírico en el que caben bellas melodías ejecutadas con el suficiente sosiego como para transmitir al oyente una gratificante sensación de bienestar. Música terapéutica para expandir la mente y los sentidos a un mundo repleto de placenteras sensaciones. La canción ondula entre momentos más aguerridos y pasajes verdaderamente narcóticos con los que nos sumen un sueño irreal.

‘Everything is relative’ borbotea plácidamente en un marco hipnótico en el que cada acorde aporta elementos curativos y sanadores. Transmitiendo una paz interior la canción avanza con paso firme explorando los designios de la psicodelia del siglo XXI con suma destreza. Solos ácidos, momentos floydianos en los que el cosmos se muestra esplendoroso ante el oyente conforman otra canción mágica y magnética que te lleva más allá de lo terrenal.

Para cerrar el álbum, ‘Mourn’ mantiene el nivel surcando un espacio sideral en el que los elementos psico-progresivos nos invaden hasta lo mas profundo de nuestro ser. Balsámico y sumamente gratificante, el corte descubre insondables espacios con una narrativa misteriosa. Un broche perfecto para un debut notable y rebosante de calidad.

Solar Trip

Reseña: DRAKEN.- ‘Book of Black’

Formados en Oslo en 2018 por el bajista de Spidergawd/Orango, Hallvard Gaardløs, y su amigo cercano Andre Drage, DRAKEN, el trio mas explosivo del rock progresivo noruego, es una banda con apetito por la reinvención. Operando como un triunvirato de pleno derecho con la incorporación del virtuoso del jazz/progresivo y guitarrista de Bushman’s Revenge, Even Hermansen, el trío profundiza en los Metales y el Hard Rock de antaño, y al hacerlo canaliza la inspiración para descubrir algo verdaderamente único. ‘BOOK OF BLACK’, su segundo álbum, es un cóctel que te sorprende. Denso y aromático, su contenido logra proporcionarte gratificantes y nuevas sensaciones. DRAKEN mete en la coctelera, elementos de metal, de rock progresivo, de heavy-rock, pero también de hard-rock y de stoner, para obtener una pócima mágica, digna de los Dioses. Un manjar que, con cada sorbo, te ofrece un matiz diferente de la banda, y todos ellos, sumamente placenteros. Con una espiral de riffs, DRAKEN dejan patente su evolución hacia una pesadez que no mostraron con tanto descaro en su álbum debut. Un dominio del tempo ejecutado con destreza, deja a la luz toda la calidad que atesora una banda, que avanza en su carrera con pasos de gigante. Lo suficientemente melódicos, lo suficientemente psicodélicos, pero sobre todo, más duros, más pesados y más salvajes, de lo que jamás les habíamos visto. Una grata sorpresa a comienzos de año, que me llena de satisfacción y de esperanza, y ojalá que el nivel de las publicaciones de este año, mantengan este calidad, porque DRAKEN, ponen desde la línea de salida, el listón muy alto.

‘BOOK OF BLACK’ está disponible en vinilo pesado de 180 g de edición limitada (blanco/púrpura combinado con salpicaduras negras) a través de Majestic Mountain Records.  y se puede reservar aquí .’

DRAKEN son: Hallvard Gaardløs, Even Hermansen & Andre Drage.

El tema de apertura, ‘The Book of Black’, nos deja claro las intenciones de los noruegos. Un corte, pesado pero fluido en el que la voz desgarrada y atormentada se combina con coros contagiosos en un torbellino de metal progresivo rebosante de fuerza. Plomizo y dinámico a la vez, la canción se construye con un carácter innovador en el que los ecos del heavy rock primitivo se revitalizan por los efectos de fórmula, que funciona, enganchando de inmediato al oyente. El rock añejo se fusiona con el carácter innovador de los noruegos como preludio de lo que nos espera.

Cambiando el registro y sin salirse del guion, la agresiva ‘Bastards’ es una bofetea en la cara en toda regla. Su carácter punk y la contundencia de su base rítmica se adorna con pegadizas melodías y un bajo tremendo e impactante. Sin perder ese carácter primitivo, el corte índice en usar elementos de metal junto a momentos salvajes y arcaicos. Un frenesí sonoro que se enriquece con buenos golpes de fuzz intoxicante. La canción no hace prisioneros.

Con ‘We Deserve to Suffer’ el ímpetu no cede. En una atmósfera más borrosa, la canción se sustenta en ecos del pasado con algunos elementos progresivos. El trío ya nos había avisado, y nuevamente ese lado indómito y rabioso, aflora sin remisión una vez más.  Tres canciones con genes comunes, pero una presentación completamente diferente. Enturbiando su sonido, la bacanal continúa incorporando elementos de viento, para flirtear con descaro con el jazz más vanguardista. Una evolución realizada con destreza, ya que, sin darnos cuenta, el escenario en el que se mueve el corte a mutado notablemente. Otro de las habilidades de la banda.

Asentado en una atmósfera progresiva, ‘House of horrors’ bebe de los dinosauros de los 70’s, y del heavy rock de los 80’s, en una ecuación con un resultado fácil de predecir. Con el espíritu de Sabbath en su versión más dulcificada, la banda golpea con esa impactante línea de bajo entre armonías reconocibles. Envueltos en tinieblas, DRAKEN parecen rendir pleitesía a las fuerzas ocultistas, con una canción ondulante que nunca mira hacia atrás. Así nos muestran su versión más contenida y tenebrosa. Estos chicos tienen la facilidad de hacer plenamente suyo sonido rico en matices.

‘Symbiote’ se sumerge en aguas progresivas con riffs rugosos y un sonido contundente. La banda amortigua la intensidad haciendo ondular su melodía, mientras la desgarradora voz nos sume en un relato desgarrador que contrasta con angelicales coros en una montaña rusa de emociones y vibraciones del pasado. Solos incisivos, un ritmo trepidante, y una apisonadora en las cuatro cuerdas crean un corte poderoso e impactante a partes iguales, que acaba por arrollarnos. Uno de los temas más brillantes de un álbum repleto de buenas canciones.

Manteniendo las vibraciones progresivas, ‘Devotees of the Faith’ gira su mirada al pasado. Con tonos sinfónicos DRAKEN nos invitan a una ceremonia ritual, en la que el rock pesado del siglo XXI pone la banda a sonora. Son tantos los estilos que se agolpan, que resulta difícil definir un sonido que habla por si mismo. Con constantes cambios, el heavy-rock, el metal, el rock progresivo y el Stoner crean su particular orgía sónica.

La bacanal nos ofrece un nuevo capítulo con ‘Relentless Sinners’. Con una apertura más propia del heavy-rock más rugoso, la canción atraviesa el espejo para caminar por un insondable espacio psicodélico, asediado por golpes de metal progresivo. Otra canción arrolladora e impactante que se sustenta más en un sonido del siglo pasado, retocado con un aspecto más contemporáneo.

Cerrando el álbum con la canción más larga, los casi diez minutos de ‘Bloodguilt‘ son el culmen de la creatividad de la banda que refleja su evolución en cada composición. tomándose su tiempo en su apertura, DRAKEN nos sorprenden con pasajes chamánicos en línea doorsiana, en una mutación Sabática que resulta fascinante. En un escenario más propio del psycho-doom, van haciendo evolucionar la canción a un entorno magnético en el que la oscuridad preside la escena. La mutación constante que DRAKEN hacen a sus canciones, resulta precisa y certera. Nada es aburrido aquí, siempre hay una salida con la que sorprender al oyente. Si en la mayor parte del álbum, la pesadez ha dominado la escena, aquí, los noruegos se zambullen en atmósferas lisérgicas, que van coloreando con distintas tonalidades sonoras.

Draken

Majestic Mountain Records