Reseña: KANAAN.- ‘Downpour’

Retomando el camino dejado por su álbum ‘EARTHBOUND’ y continuando con la progresión de los últimos años, KANAAN presenta su nuevo álbum ‘DOWNPOUR’. Un trabajo lleno de riff pesados como el plomo, empapados en fuzz difuso, estruendoso por momentos, aturdidor, pero manteniendo la esencia de improvisación de la banda y los pasajes lisérgicos. Un álbum policromado en el que el trio noruego expande su sonido a caballo entre el legado de KYUSS y la experimentación de bandas como DUNGEN o HAWKWIND. El pasado año tuve la oportunidad de ver al trio en directo, y su potencial en concierto es infinito, algo que de alguna manera, se refleja también en este álbum. Sin duda uno de los conciertos más emocionantes del año, y que tendrá su segunda parte en unas semanas en Desertfest Berlín. Pero siendo consciente de que muchos de los seguidores de DenpaFuzz son habituales del Sonicblast Fest, les emplazo a que este verano no se pierdan a estos chicos, la experiencia merecerá la pena. Retomando el contenido del álbum, destaca ese torrente de fuzz que habita en cada una de sus canciones. Unas pistas fornidas que te abofetearán la cara, pero que también te sumirán en un caos sonoro de proporciones descomunales. Si eso no es suficiente, los devaneos improvisados siguen estando presentes. Y es aquí donde KANAAN son impredecibles, ya que son capaces de llevarte a un espacio más propio de Carlos Santana a través de logrados momentos de fusión, surcar el cosmos como lo hicieron HAWKWIND décadas atrás, o mostrar el lado más rugoso del desierto a semejanza de los pioneros KYUSS. No obstante KANAAN son una banda que nada con soltura en las aguas de la psicodelia pesada, y los guiños a bandas como COLOUR HAZE, también aparecen en este descomunal álbum. Porque ‘DOWNPOUR’ te va a obligar a garrarte fuerte, porque si no, quedarás a merced de sus zarandeos y giros constantes. Un viaje a la deriva con emocionantes momentos que corroboran que los noruegos,  son una banda a tener muy en cuenta.

KANAAN  son:  Ask Vatn Strøm – guitarras, percusión, oscilaciones, Ingvald André Vassbø – batería, percusión, velocidad Farfisa y Eskild Myrvoll – bajo, sintetizadores, Mellotron, guitarra

‘DOWNPOUR’ está disponible vía Jansen Records.

Golpeando con los riffs más pesados y ásperos que los hemos oído hasta ahora, ‘Black Time Fuzz’ nos noquea como un crochet en el hígado. Una pista que refleja el sonido más monolítico de los noruegos sin que por ello el trio renuncie a su esencia psicodélica. Ensoñadores pasajes de guitarra conviven entre estruendosos riffs y atronadores tambores en un corte que mantiene el espíritu de improvisación de KANAAN. Sin duda una forma contundente de abrir un álbum. Todo un puñetazo en la mesa que desemboca en un caos monumental en el que los instrumentos se encabritan creando un sonido aturdidor.  

Después de la deflagración anterior, los hipnóticos ritmos kraut de ‘Amazon’ nos sitúan en el interior de un caleidoscopio empapado en sustancias psicotrópicas. Seis minutos de canción con la colaboración de Hedvig Mollestad en otra nueva orgía sónica.

La canción que da nombre al álbum fluye lentamente impulsada por una hipnótica línea de bajo. ‘Downpour’ palpita lentamente entre acordes y distorsiones de blues y psicodelia ácida. El ritmo colorista de los tambores hace que esta jam se muestre luminosa ante el oyente. En esta ocasión se percibe más notablemente que estos chicos improvisan e improvisan hasta que sus caminos se encuentran en algún lugar. La destreza técnica y la conexión hace que los devaneos acaben desembocando en una bella canción que bien habría podido firmar el propio Carlos Santana. Si en los dos cortes previos, no había rastro de las inclinaciones jazz del trio, aquí las pincelas estilísticas en esa gratificante fusión de elementos obtiene su recompensa. Pero obviamente, estos chicos son imprevisibles, y el corte acaba en una nueva y controlada orgía sónica.  

‘Psunspot’ pone la pausa a modo de colorista interludio atmosférico.

La breve pausa nos sitúa en un escenario más psicodélico con ‘Orbit’. Si bien la pista contiene en sus entrañas fornidos riffs, su aura parece mirar sin rubor al pasado. Con un sonido que muta constantemente en su espíritu, la canción bebe del rock de los 70’s con elementos progresivos, pero también del Stoner más contemporáneo. Una dualidad que se ve diferenciada por unos teclados vintage que se hacen paso entre su densa armonía. La banda sigue sin bajar el pistón en su nivel de pesadez, conjugando este elemento con fantásticas melodías que siempre acaban por atraparte.

El álbum cierra con una pista dividida en dos partes. ‘Solaris Pt. 1’ crea una atmósfera psicodélica a través de suaves acordes y efectos envolventes. Lentamente la pista nos va sumergiendo en un fascinante mundo sensorial. Sus balsámicos acordes de guitarra ahora son custodiados por los sintetizadores mientras la base rítmica baja las revoluciones a la mínima expresión. Mas cohesionado que las canciones anteriores, aquí los noruegos toman el camino llano en lugar de las tortuosas embestidas de los cortes anteriores. Solo en la parte final nos recuerdan que son una banda crossover, y saben manejarse con la psicodelia, el rock espacial y los rugosos riffs Stoner.

En la segunda parte ‘Solaris Pt. 2’ la psicodelia pesada de bandas como Colour Haze parece que es parte de su inspiración. Bailando sobre ese fino alambre que separa el Stoner de las vibraciones heavy-psych, la pista ofrece dos de las facetas mas brillantes de la banda. Una guitarra virtuosa y un ritmo pesado impulsan la pista a un torrente de solos ácidos, que mueren en una mar de sustancias narcóticas. De nuevo dando muestra de su poderío, el sonido de banda golpea con fuerza entre pasajes atmosféricos. Una dualidad sumamente efectiva con la que consiguen que cada canción se muestre poderosa y pesada sin renunciar a una pizca de su mágica psicodelia instrumental

Kanaan – Band

Jansen Records

Reseña: MUSHROOM GIANT.- ‘In a forest’

La escena psicodélica australiana sigue dándonos grandes alegrías con bandas como MUSHROOM GIANT, y su nuevo álbum ‘IN A FOREST’. Toda una epopeya instrumental elaborada con pasión. Inundado de paisajes sonoros y psicodelia difusa, el disco es otro ejemplo de por qué estos veteranos australianos son tan venerados por sus compañeros. Aportando una visión cinematográfica a sus canciones, MUSHROOM GIANT, presentan un mágico trabajo impulsado por una dupla de guitarra que saben cómo sumirnos en fascinantes paisajes oníricos presididos por una elegante psicodelia enriquecida con monumentales pasajes post-rock. Delicados por momentos, estos chicos no necesitan la palabra para transmitir un amplio abanico de gratificantes sensaciones con la que conquistar al oyente. Todo un mantra sonoro que nos hace flotar con relajantes canciones que esconden en su interior unas entrañas poderosas y pesadas. Con unos cuidados arreglos, hacen que sus canciones se muestren esplendorosas y balsámicas a partes iguales. Sin duda, uno de esos álbumes para hacer una pausa en la vorágine del estresante mundo en que vivimos, y dejarnos llevar por este infinito mar de sensaciones. Conocidos por sus presentaciones en vivo que ofrecen una experiencia auditiva y visual que trasciende la banda de rock convencional, exploran un reino teatral lleno de color e imágenes. El disco muestra el sonido oscuro, progresivo y cinematográfico de la banda, que ha sido un sello distintivo de sus 15 años de carrera hasta la fecha. ‘IN A FOREST’ es un disco dinámico y multifacético, un álbum lleno de belleza que sabe conjugar la psicodelia contemporánea con el legado de los dinosaurios progresivos de los 70’s, pero que también mira de reojo al desierto, con un resultado asombroso y gratificante. A la vez y lo más importante, es un disco divertido; un esfuerzo sincero que brilla con la misma luz que la playa de St. Kilda en un día de verano. ¡Así que abre una cerveza (o tu bebida sin alcohol favorita) y siente los rayos, escucha las olas y sigue adelante!

MUSHROOM GIANT son:

Craig Fryers / Bajo, Bajo con arco
Trent Horwood / Batería, Percusión
David Charlton / Guitarra, Guitarra acústica
Simon Wade / Guitarra, Órgano Hammond, Piano Rhodes

Creando una misteriosa atmósfera, los gruesos riffs de la apertura de ‘Owls’ nos ponen en la pista de por donde transitará este trabajo. Pasajes de psicodelia pesada en una oscura e inquietante atmósfera con fascinantes guitarras superpuestas y un tono magnético, nos sumen en un trance lisérgico. El corte avanza por ese insondable espacio entre golpes de doom que en robustecen el sonido de los australianos. En la parte final todo parece cambiar, y delicados acordes de inclinación post-rock nos acarician con dulzura quitándonos toda la tensión de golpe. Sin duda una magnífica forma de abrir un álbum.

‘Vestige’ prosigue la exploración psicodélica en un tono mas sosegado. Un mantra sonoro con momentos hermosos describiendo un plácido espacio para la relajación. En esa conjunción de elementos heavy-psych y pasajes cercanos al post-rock crean una pieza cinematográfica que nos envuelve entre sus brazos sin necesidad de pasajes cantados. Piensa en una conjunción de Yawnning Man y algún dinosaurio heavy-psych europeo y sabrás de lo que hablo. Un poderoso sonido atmosférico lleno de matices y alicientes para el oyente. El tema se ondula suavemente mutando su intensidad hasta su ocaso.

Los lentos tambores entre sonidos atmosféricos de ‘Earthrise’ nos abren las puertas de par en par a un mundo lleno de sensaciones. Con esa narrativa cinematográfica los elementos progresivos aparecen con sutileza en otra canción suave y aterciopelada que parece evocar la puesta de sol de las dunas. La ampulosidad de la guitarra post-rock se combina con un ambiente tenue y frágil en el que la melancolía hace acto de presencia. De nuevo, las guitarras brillan con luz propia hasta su oscuro final.

 En un tono más intenso y con elementos math-rock, la frenética, ‘Aire River Rapids’ es impulsada por unos tambores insistentes y constantes giros narrativos. Un corte intenso que destaca por ser el mas corto y seguramente el más áspero del álbum. Esto no quiere decir que MUSHROOM GIANT se aparten de su camino, pero aquí todo sucede con mayor aceleración.

La oscura ‘Mountain Ash’ palpita entre riffs rugosos y un ritmo vivaz manteniendo la esencia narrativa. Con logradas melodías y buenos pasajes de guitarra, el tono progresivo se manifiesta en un intenso tapiz cromático en el que caben diferentes referencias estilísticas. En esta ocasión la psicodelia trata de sobrevivir entre una intensa bacanal de riffs y solos que se afilan para mostrarse incisivos y penetrantes. Con el sonido estratificado la banda consigue crear el escenario perfecto para un canción que vuelve a ofrecernos distintos pasajes en los que la intensidad y la propuesta sonora va evolucionando constantemente.

Con una sutil inclinación doomy, ‘And the Earthly Remains’ se nutre de incisivos pasajes de guitarra custodiados por una base rítmica poderosa en su apertura. La pista cambia su fisonomía descendiendo a un bello Jardín del Edén en el que las hermosas melodías nos embriagan con todo su poder seductor. Los pasajes experimentales complementan una canción suave y psicodélica.

La misteriosa ‘The Green Expanse’ pone el cierre al álbum con un sonido más experimental al que nutren de efectos y sintetizadores antes de retomar su vocación atmosférica. Con un tempo lento y pausado, la pista borbotea con suavidad en un mar de sensaciones a través de cinematográficos pasajes de guitarra enriquecidos con los teclados. su fluida narrativa nos lleva a un insondable escenario sonoro ideal para expandir nuestra mente a un mundo repleto de gratificantes sensaciones.

Mushroom Giant

The Bird’s Robe Collective

Reseña: GIÖBIA.- ‘Acid disorder’

Los italianos GIÖBIA a estas alturas son ya unos veteranos en la escena psicodelia contemporánea. No en vano llevan más de una década publicando maravillosos álbumes que conjugan el legado de la psicodelia más almibarada y espacial de los 60’s, con las tendencias de la nueva psicodelia del siglo XXI. En su sexto álbum ‘ACID DISORDER’ mantienen la evolución de su lisérgico sonido, con ocho pistas que llevarán al oyente a estados alterados de conciencia, encantado a sus fans por el lado lisérgico de la música que es a la vez familiar pero también sumamente innovador. Con esa sensación de que alguna de sus melodías resulta familiar, construyen su particular puente entre el cosmos y la realidad cotidiana. Un viaje volátil  en el que las melodías ensoñadoras, flotan en el espacio sideral en un éxodo hacia nuevas dimensiones inexploradas reconfirmando el gusto puramente rockero de la banda y su inclinación por el encanto y el misterio de las bandas sonoras de ciencia ficción. Su fluida narrativa se adorna con atmósferas etéreas en las que los sintetizadores y las guitarra exhalan todo su poder psicotrópico con tono siempre futurista. Toda una paradoja que la base de su sonido se encuentre décadas atrás, y que el mismo mire siempre hacia el futuro con un espíritu innovador. Estamos ante un álbum cautivador, con momentos progresivos llenos de belleza, y  en el que podemos escuchar ciertas influencias de kraut-rock en línea AMON DUUL o ASH RA TEMPLE, así como referencias al legado de HAWKWIND, envueltas en un halo vintage más propio de films de Serie B. Si todavía no has entrado en el particular reino lisérgico del cuarteto italiano, ‘ACID DISORDER’ es un magnífico aliciente para hacerlo, una vez allí, te será difícil escapar de su particular agujero negro, ya que cada una de sus canciones, mantiene una narrativa fluida, en la que todo puede suceder.  

GIÖBIA son:

Bazu – Voz y guitarra,
Detrji – Bajo
Melissa – Sintetizadores y voz
Pietro – Batería

‘ACID DISORDER’ fue grabado en Elfo Studio en Piacenza, Italia, entre marzo y octubre de 2022. Diseñado y mezclado por Daniele Mandelli y Bazu, siendo masterizado por Giovanni Versari en La Maestà Studio. La obra de arte fue diseñada por Trevor Tipton, estando disponible a través de Heavy-psych Sounds Records.

‘Queen of wands’ inicia la exploración por insondables espacios cósmicos. Psicodelia futurista gravitando en el particular cosmos sonoro de los italianos. Teclados y sintetizadores atmosféricos, elementos progresivos y ritmos hipnóticos, van tejiendo la base de un corte espacial que navega con pausa por recónditos parajes siderales. Una misteriosa banda sonora de ciencia ficción con ecos sinfónicos describiendo el vacío   astral. Con una parte central más sosegada las vibraciones floydianas afloran con sutileza evocando a los grandes dinosaurios progresivos de mediados de los 70’s. melódico y suave, el corte parece susurrarnos en su transitar por esos insolubles entornos sonoros.

El ensoñador mundo de los italianos se nutre de celestiales voces en ‘The sweetest nightmare’. Creando una nebulosa y densa atmósfera las voces etéreas sobrevuelan entre la espesura de sus riffs pesados. Un tono de neo-psicodelia aparece en sus intrincados y variables desarrollos instrumentales. Un turbio corte con dos caras diferentes, ya que las dulces voces contrastan con la pesadez de algunos momentos de un corte en el que encontramos elementos progresivos.

En un tono más propio del rock espacial ortodoxo, ‘Equals energy’ contiene predominantes pasajes de sintetizadores entre golpes de riffs rugosos. Con voces que juegan con la robótica provocando un efecto hipnótico y ciertas pinceladas kraut, el corte mantiene el flujo cósmico en una atmosfera oscura y futurista. Los psiconautas italianos saben cómo manejar la nave para atravesar el espacio sideral en busca de nuevas rutas para su sonido.

Con una entrada aturdidora, los fuertes tambores de ‘Screaming souls’ crean un ambiente inquietante en la apertura de la pista. El flujo lisérgico se nutre de elementos futuristas en un paseo por la psicodelia del siglo XXI. Sustentado en sintetizadores y en un ritmo trepidante los efectos crean una espesa neblina que envuelve un corte magnético y vibrante. La difusa atmósfera mantiene las subidas y bajadas de intensidad en una tormentosa travesía sideral hacia el infinito. Empapado con aterciopeladas melodías casi shoegaze, la canción fluctúa sin perder nunca el rumbo en un avance que no tiene vuelta atrás.

Pocas cosas cambian en ‘Blood is gone’. Otra canción psico-espacial adornada con elementos lisérgicos y un aroma vintage que contrasta con su carácter innovador. Con una sucesión de giros y ornamentos la canción se nutre de meandros que colorean un sonido turbio y sumamente lisérgico. Manteniendo la tensión, riffs más rugosos aportan la fuerza a un corte con unas entrañas sólidas y devaneos que hacen mutar su intensidad. Nuevamente se vislumbra un cierto carácter progresivo acoplado a la nave nodriza de los italianos. Un gran trabajo compositivo en una canción con numerosos e interesantes elementos insertados en su melodía principal.

Circo gallattico’ resulta un nombre demasiado evidente para indicarnos el contenido de sus surcos. La aturdidora psicodelia espacial se impulsa por un flujo de ritmos hipnóticos entre efectos y sintetizadores. Con la maquinaria a pleno rendimiento GIÖBIA juega con los elementos cósmicos en otra canción que atraviesa estrellas y supernovas. Variados pasajes progresivos van moldeando las numerosas formas que el corte adopta en su desarrollo. Una experimentación que parece no tener límites y que acaba por construir un tema lleno de complejidad.

En un nuevo giro argumental ’In line’ explota los momentos más psicotrópicos del álbum con un sonido volátil en el que la guitarra y lis sintetizadores tejen una espiral psicodélica entre lánguidos pasajes vocales. Toda una barrera magnética que hace que el corte rebote en si mismo sin salir de la cúpula de sus hipnóticas vibraciones siderales. Con voces que se replican entre ecualizaciones, se mantiene un tono progresivo modificando el espíritu de la lisergia en la se impregnan sus surcos.

‘Acid disorder’ se desarrolla en un escenario más propio de bandas como DEAD MEADOW. Sus voces etéreas y los elementos de neo-psicodelia, transcurren en un plácido espacio de calma. La banda envuelve la canción con una cortina turbia y borrosa añadiendo un carácter más psicotrópico a la suavidad de sus acolchadas melodías vocales. Usando los teclados para emborronar el ambiente, los elementos espaciales se alternan con pasajes de rock más propios de una banda vintage. Es como si no quisieran renunciar al pasado, ni a seguir explorando nuevos caminos para desarrollar sus composiciones.  

GIÖBIA:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: MARS RED SKY.- ‘Mars Red Sky & Queen Of The Meadow’

El trio de Burdeos se aventura en una colaboración con la cantante de dark folk Helen Ferguson (miembro de QUEEN OF THE MEADOW), con la cual aportan dulzura y un tono melancólico a sus canciones. Manteniendo la psicodelia pesada como bandera, esta se encuentra con seductores momentos de dark folk en una combinación estimulante y completamente sugerente. Como resultado, se siente un sabor complejo y cautivador. La atrevida unión abre los géneros a una dimensión completamente nueva y mejora la fórmula mágica que MARS RED SKY llevan años ofreciéndonos con gran éxito desde hace años. La sección rítmica robusta y los devaneos lisérgicos de las guitarras, encuentran un complemento perfecto con ese portento vocal lleno de magia llamada Hellen Ferguson. Un proyecto ambicioso en el que las voces irregulares, hacen que las canciones evolucionen dentro de un paisaje sonoro único y arrebatador. Para que todo resulte sobresaliente, el EP cuenta con una magnífica producción en la que todos los detalles aparecen perfectamente pulidos como si de un orfebre con sus gemas se tratara. Las tres canciones contenidas en este espectacular trabajo se muestran sin estridencias ni con una pesadez excesiva. Porque si bien, MARS RED SKY siguen presentándonos un álbum con elementos doom, con psicodelia ensoñadora y con solos psicotrópicos, todo viene refinado para que su resultado final resulte elegante. En su contra, cabría señalar que lo fugaz de su escucha, hace que el oyente se quede con ganas de más. Espero que este trabajo pueda tener continuidad con nuevas colaboraciones entre estos tres brillantes músicos y ese portento vocal.

MARS RED SKY son:
Julien Pras: voz, guitarra
Jimmy Kinast: bajo
Matgaz: batería

QUEEN OF THE MEADOW es:
Helen Ferguson: voz

‘MARS RED SKY & QUEEN OF THE MEADOW EP’ está disponible vía Mrs Red Sound Records y Vicious Circle Records.


Con delicados acordes en su introducción ‘Maps Of Inferno’ evoca el sonido que ha hecho característico al trio de Burdeos. Una fuerte base rítmica ejecutada lentamente y los devaneos de la guitarra de Julien nos sumen en un trance en el que la psicodelia aromatizada colorea cada acorde. Desarrollan la canción sobre una melancólica los golpes de pesadez doom van manifestándose sin premura. La dulce y seductora voz de Helen pone el contrapunto a la rugosidad del sonido creando un espacio de romanticismo y oscuridad sumamente fascinante. En ese espacio los elementos progresivos aparecen entre pasajes de dark-folk, bajo un tono suave y sugerente. En la pista encontramos una persistente penumbra psicodélica que hace que el corte transmita esa sensación de melancolía.


Entre wah wah y riffs doomies, ‘Out At Large’ borbotea en una atmósfera lisérgica. La voz suave y sugerente nos arrulla amortiguando la pesadez de la portentosa línea de bajo. Con magníficos momentos de psicodelia pesada los franceses crean un espacio hipnótico en el que construir su cautivador relato. Con un ritmo marcado y contenido, la pista avanza entre bellas y gratificantes melodías. Pedales y distorsiones van construyendo una canción insinuante y balsámica, con esa acertada incorporación de Hellen al sonido clásico de los franceses. Un sonido que transita por el lado mas sosegado de la banda, sin estridencias.


Cerrando este breve e intenso trabajo los golpes de pesadez de ‘Maps Of Inferno (shortcut)’ nos recuerdan ante quien estamos. Guitarras ensoñadoras y una base rítmica grave y gruesa golpea como un paquidermo en su parsimonioso caminar. Ecos ocultistas aparecen en una voz que rezuma lirismo y belleza. Así la banda conjuga la melancolía intrínseca de sus canciones obteniendo un resultado fascinante y estimulante a partes iguales.

Mars Red Sky 

Queen of the Meadow

Mrs Red Sound

Vicious Circle Records

Reseña: BLACK MOON CIRCLE.- Leave the ghost behind’

Han pasado cinco años desde su último álbum ‘PSYCHEDELIC SPARCELORD’, demasiado tiempo sin poder disfrutar de nueva música de estos magos de la psicodelia espacial y la improvisación. Ahora, la banda noruega nos compensa con 80 minutos de ‘viaje psicodélico’ sin ataduras, a través de siete impactantes canciones. En su décimo álbum (quinto de estudio), la banda parece explorar nuevos territorios con los que enriquecer su creación compositiva para empujar los límites del sonido que nos habían presentado hasta el momento. La incorporación a la batería del miembro de MOTORPSYCHO Tomas Järmyr, aporta una solidez palpable a unas canciones que no se rigen por ninguna regla. Ese espíritu libre a la hora de componer sus canciones hace que las mismas resulten fluidas, a pesar de su larga duración, algo que no está al alcance de todos. Es posible que sea el álbum más pesado y versátil de la banda hasta ahora. Evidentemente la improvisación es una fuente de creatividad para la banda de Trondheim, pero dentro de esas jamás espaciales en esta ocasión encontramos riffs rugosos melodías bien arregladas, y elementos progresivos. Todo esto hace que el sonido de BLACK MOON CIRCLE se muestre más sólido e incluso pesado. Pero no se asusten, los devaneos de efectos y los sintetizadores de Dr. Space, siguen ahí, surcando el cosmos entre efluvios psicotrópicos. Sus conmovedoras y largas canciones (una de ellas de mas de veinte minutos), no dejan espacio para la monotonía, ya que su fluida narrativa, hace que cada una de ellas siempre ofrezca un aliciente al oyente. Ya sea por los golpes de rock pesado de inspiración 70’s, como en los múltiples momentos en los que se dejan llevar por la exploración mas alocada. En ‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ todo parece diseñado para el disfrute del oyente ya que el álbum es un constante tira y afloja entre lo impredecible y lo que las fuerzas caóticas de la improvisación libre espaciada decidan. Todo unido en el lado más arraigado de la estructura proporcionada por medio de la una composición exquisita de sus canciones.

BLACK MOON CIRCLE son: Vemund Engan, Tomas Järmyr, Øyvin Engan y Scott Heller

El bajo, la guitarra y la batería se grabaron fuerte, salvaje y en vivo en Nautilus Studio en dos partes separadas. sesiones en diciembre de 2020 y marzo de 2021. Luego, Scott lanzó su sonido de sintetizador en la ubicación en Penalva da Alva, mientras que las voces se hicieron de vez en cuando en Trondheim.

Finalmente se registraron gaviotas en vivo en el lugar junto al muelle de la bahía contigua a Dora. El álbum fue mezclado en Nautilus por Øyvin Engan y masterizado por Magnus Kofoed en Estudio Brygga, Trondheim, Noruega. Las esculturas de la portada del álbum fueron talladas en madera por el artista Erlend Leirdal. El diseñador Steffen Telstad junto con el fotógrafo Endre Forbord prepararon el escenario y ejecutaron la sesión de fotos La portada fue diseñada por Håvard Gjelseth. El álbum fue grabado con el apoyo de Trondheim Kommune.

‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ está disponible vía Glover Records / Stickman Records (Soulfood Music)

Con una duración de once minutos y una presencia doom en su apertura, ‘Snake Oil’ se erige como una pista pesada y psicodélica a la vez. Los incesantes sonidos espaciales salidos de los sintetizadores de Scott, una contundente batería y la lentitud de la ejecución de sus riffs me confunden en su inicio. No tardan mucho en situar al oyente en el punto en el que mejor se manejan, Una espiral de psicodelia espacial con ritmos pesados y una voz rebosante de sentimiento. Con una vibración vintage, la canción transita por el particular cosmos de la banda de Trodheim con melodías vocales cautivadoras. Jugando a la perfección con los elementos crean una composición superlativa que mantiene su espíritu de improvisación con sólidos y pesados pasajes de hard-rock, psicodelia y atmósferas espaciales. Mostrándose por momentos como una canción pesada compuesta el los 70’s, BMC, no renuncian a esos efectos y espirales que nos sumen en un trance psicotrópico, manteniendo su espíritu intacto. La larga duración del corte permite pasar por distintos estados de ánimo. Desde las bacanales lisérgicas, la pesadez de su sonido, y las cuidadas melodías rockeras. Todo ejecutado de una forma fluida y atractiva, y si, psicodélica por supuesto.

‘Serpent’ se muestra mas experimental. Con un sonido grueso, el corte se desarrolla en una atmósfera cósmica de la que salen sus cautivadoras melodías. La dualidad de su difuso sonido, y las vibraciones de los 90’s se conjugan con gran acierto. El tema camina a trompicones con una sucesión de vibraciones agolpadas de una forma aparentemente caótica, pero en cuanto llegan los estribillos, la canción se convierte en un plato apetecible. Es posible que el sonido de la banda haya variado respecto a anteriores entregas, pero el espíritu de los noruegos está presente.

La cosa cambia con ‘Psychedelic Spacelord (Lighter than Air)’, una canción cercana a los veinte minutos en la que BMC reflejan su esencia psicodélica con un sonido áspero en su parte inicial. Golpes de riffs rugosos, y un registro vocal que mira inexorablemente al pasado, hacen que la pista consiga el objetivo de sumir al oyente en una narrativa fluida. Con una pesadez caustica, la banda golpea entre constantes cambios de ritmos y sintetizadores envolventes que aportan el espíritu sideral característico de la banda. Al igual que hemos visto en los álbumes de MOTORPSYCHO, una legión de bandas noruegas parece mirarse en ellos para ofrecer un sonido versátil y atrayente a partes iguales. La pista no da respiro en ningún momento, teniendo el punto de mira en un avance constante. El trabajo de la línea de bajo destaca entre los poderosos tambores y los pasajes de guitarras. Con aspecto de haber nacido de una improvisación, la canción va explorando diferentes estados sin que nada resulte anodino. El corte se pierde en una espiral psicodélica en la que banda ejecuta sus instrumentos de una forma anárquica que acaba por dejarnos en un insondable entorno cósmico. Una vez allí la guitarra destila pasajes lisérgicos de alto octanaje, demostrando que estos chicos se manejan bien en estos escenarios lisérgicos.

Cambiando el registro ‘Bubbles in the air’ es una suave canción ejecutada con pausados acordes acústicos y una voz cálida a la vez que cautivadora. Todo un bálsamo para los sentidos con reminiscencias psico-progresivas adornado con algún efecto de sintetizador en la expresión mas minimalista de los noruegos.

‘Cohiba’ nos devuelve a los riffs gruesos con su espíritu 70’s. Con una impactante guitarra, la pista gravita en una atmósfera vintage y psicodélica con algún devaneo blues.  El corte mantiene su carácter contenido con un ritmo cadente pero firme. En su segunda mitad, las hostilidades psicotrópicas se desatan con una especie de jam en la que la guitarra copa todo el protagonismo con bucles interminables. Los efectos siderales no faltan a su cita aportando el carácter cósmico de muchas de las canciones de los noruegos.

Con diez minutos de duración, ‘Magellanic Cloud’ explora los confines de la psicodelia espacial. Auspiciado por una introducción de extraños efectos de sintetizador, el corte fluye en un insondable espacio psicodélico. Una magnética línea de bajo va creando el clima de este ceremonial chamánico. Pasajes heavy-psych de alto nivel van surcando ese escenario antes de la entrada de la voz. Con sólidos pasajes la banda alterna los momentos instrumentales (de gran peso en la pista) con otros en los que la canción se muestra más accesible y menos experimental. Con una estructura de jam convertida en canción, los noruegos logran un mágico equilibrio en el que cautivadores pasajes de vocación floydiana se enriquecen con agradables melodías vocales que se inclinan a un espacio más progresivo. Lea exploración psicodélica se vuelve más tormentosa en una parte final en la que la intensidad se incrementa sin que el corte pierda su esencia.

El corte final, ‘Radiant Sun’, se desarrolla durante mas de veinte minutos en los que la banda se siente libre para hacer fluir su creatividad. Un contagioso ritmo rockero inicia a andadura de esta nueva exploración sónica. Con el espíritu de los 70’s inmerso en sus surcos, la sólida pista ofrece multitud de matices y reverberaciones en un exuberante escenario psico-progresivo. Llegado a su mitad, el corte sucumbe sin rubor al caos de la improvisación con una orgía lisérgica de grandes dimensiones. Podría parecer que BLACK MOON CIRCLE han perdido el rumbo, pero su capacidad para lograr que la pista se muestre conexa, evita que el oyente se pierda en exuberancia de su instrumentación. Efectos de guitarra, sintetizadores una línea de bajo completamente hipnótica y unos tambores alocados son los elementos usados para este tormentoso recorrido una jam que se vuelve más espacial en esta parte central. Tras la tempestad siempre llega la calma, y ésta, se representa en la descripción de un espacio en el que el vacío del cosmos es el protagonista. Sorteadas todas las adversidades del camino, la susurrante voz parece para crear el sosiego necesario tras la monumentalidad de los caóticos pasajes previos. Un epílogo perfecto con tintes psico-progresivos que hace que esta canción sea de lo más interesante de este brillante e inusual álbum.

 

Black Moon Circle

Stickman Records

Crispin Glover Records