Crónica: 1000 MODS, una fuerza de destrucción masiva arrasando la Sala Nazca (Madrid) en una noche de sudor y pogos.

Los antecedentes de la noche anterior de su show en Barcelona y teniendo en cuenta lo ardiente que es el público madrileño ante este tipo de bandas, parecía que todos los ingredientes para una noche épica, estaban servidos. He de decir que 1000 MODS no son una de mis bandas favoritas, pero en la casi una decena de veces que los he visto en directo, puedo decir que es una banda solvente y que siempre cumple, pero lo vivido en la noche del pasado jueves en Madrid está a otro nivel. Posiblemente el mejor concierto que he visto de ellos en mi vida. Una banda que no es demasiado dada a la interacción con el público. Ellos son unos tipos sencillos, que sin ninguna parafernalia hacen lo que mejor saben, y esto no es otra cosa que repartir riffs rompe-cuellos que ponen patas arriba cualquier escenario en el que actúan. En Madrid, con un sonido impoluto, un público predispuesto y una banda que parecía contagiada por la descarga de adrenalina del personal, nos regalaron una actuación que siempre quedará en memoria de los asistentes. Seguramente dentro de unos años comentaremos… ¿Te acuerdas de aquel ‘bolazo’ de 1000 MODS en Madrid? ¡¡¡Y la respuesta probablemente será…’Ufff fue la hostia!!!. Pero probablemente, la propia banda también recuerde para siempre esta actuación.

Para calentar la velada los acompañaba FRENZEE, una banda griega prácticamente desconocida para los presentes. De hecho, al comienzo de su actuación la sala no albergaban mucho público, que poco a poco iba llegando , para tomar posiciones lo mas cerca posible del escenario. Con el puesto de merchan abarrotada de personal tratando de hacerse con algún disco o camiseta de 1000 MODS, FRENZEE mostraba sus cartas desde la primera canción. Una batería una guitarra y una cantante que no dejaba de caminar sobre el escenario arremetían con una apuesta a caballo entre el hardcore, y el punk. Un sonido alternativo que rápidamente conectaba con un público fogoso, que ya estaba dando saltos y haciendo pogos nada mas comenzar su show. Si bien es una banda joven y con una propuesta sencilla, consiguieron ir de menos a mas, conectando con la gente cuando ofrecían riffs arenosos. Aún así, cumplieron su papel de poner al personal en el camino de lo que nos esperaba después, y lo que estaba por llegar era algo grande, ¡muy grande!

La promotora NOISE ON TOUR, organizadora del evento casi había vendido todas las entradas disponibles, lo que me hacía pensar que la noche iba a ser intensa, algo que evidentemente sucedió, incluso a un nivel que casi no podría esperar.

El concierto del cuarteto de Chiliomodi, comenzaba con los lentos riffs de vocación doom de ‘Avobe179’. Parecía que la banda griega se lo tomaba con calma ante una audiencia ya caliente.  Pero el calentamiento no duraba mucho, y tras la psicodélica introducción de ‘Road to burn’, uno de los temas clásicos de los griegos, las hostilidades se desatado irremisiblemente. 1000 MODS tenían la tarea fácil ante un público predispuesto, y su set-list parecía diseñado para ir poco a poco. La banda retomaba su último álbum ‘Youth of Dissent’, interpretando así la contenida e hipnótica ‘So many days’ ponía una calma tensa. Si el ambiente en la Sala Nazca era increíble, los primeros riffs de ‘Electric carve’ volvían a poner al personal patas arriba. En este momento mi presencia junto al escenario corría peligro ya que mi lastimado hombro, así como mi cámara no estaban en buen lugar. El personal enfervorecido saltaba bailaba, se empujaba, en una orgia de rock desértico, y era el momento de tomar otra posición en la Sala. El público no dejaba de bailar en pogos diabólicos con episodios constantes crowdsurfing.

La locura se había apoderado de un concierto en el que mucha gente tenía depositadas grandes expectativas, y llegada la hora de la verdad, cualquier predicción estaba siendo incluso superada. Con ‘Loose’ la fiesta continuaba por todo lo alto. El buen sonido que ofrecía la Sala permitía apreciar a la banda en todo su esplendor. Había transcurrido la mitad de la actuación y la temperatura estaba elevadísima. Cualquier canción era una excusa para el desenfreno, y la grungy ‘Pearl’ no iba a ser menos. Si la noche esta desatada, con ‘El rollito’ la cosa no tenía vuelta atrás. 1000 MODS parecían hacer un pequeño paréntesis con ‘Mirrors’ antes de la traca final. La conexión banda-público se había producido desde el comienzo de la actuación (¡o incluso antes!!, jaja), y parecía que el ardiente y alborotador público madrileño había contagiado a los griegos

Ellos no son una banda muy dicharachera, no interactúan demasiado con la audiencia, pero en esta ocasión no se resistieron, así su cantante y bajista Dany, se unía al público con su bajo en ristre para mezclarse con el personal en un pogo que abarcaba prácticamente toda la Sala, sin duda un momento épico que acabaría con el músico zarandeado antes de ser ayudado para subir de nuevo al escenario. La banda había un hecho un recorrido por todos los álbumes de su discografía, pero la magia desértica de su alabado álbum de 2011 ‘Super Van Vacation’ había copado una gran parte del protagonismo. Su actuación concluía con dos canciones clásicas como ‘Vidage’ y la propia ‘Super Van Vacation’ con la que ponían el broche final a una noche inolvidable en la que e demostró que el Stoner ortodoxo, de manual, continúa teniendo muchos adeptos. Supongo que muchos de los presentes, estarán todavía lamiéndose las heridas y los golpes recibidos en un concierto en el que todo el mundo bailó desenfrenadamente en una orgía de riffs rompe-cuellos con un ambiente excepcional y absolutamente salvaje.

¡GRANDES 1000 MODS!!!, con bandas así, da gusto ir a un concierto, porque la fiesta, está asegurada.

Reseña: MILANA.- ‘Milvus’

La banda de Mallorca nos presenta un álbum sólido y estruendoso en el que canciones de heavy-rock, se cuecen en un recipiente de Stoner, aderezado con unas gotas de psicodelia. Sus voces épicas, los ganchos constantes y una producción impecable, hacen de ‘MILVUS’ un álbum muy apetecible. Todo un viaje lisérgico a través de vibraciones Stoner, empapadas con unas gotas de blues y psicodelia, así como unas entrañas de heavy-rock con genes grunge.  Porque el nuevo álbum de los mallorquines contiene canciones sólidas, con voces épicas, y un control de los tiempos y la intensidad sumamente logrados. Su sonido difuso, se vuelve melódico y pegadizo a partes iguales, lo que hace que su escucha sea verdaderamente gratificante. Sonando contemporáneo, cada canción contiene elementos desérticos mestizados con auténticos bombazos heavy-rock, en una mezcla impactante. Pero en este coctel sonoro también aparecen reminiscencias del grunge de los 90’s empapadas de fuzz arenoso. ¿Se puede pedir mas? Describiendo de una forma particular la melancolía de la soledad del desierto, MILANA crea pistas con unas entrañas macizas, y un envoltorio repleto de emocionantes sensaciones. Sustentando sus canciones en un sonido grueso y pesado, las magníficas voces y sus tonos épicos, las elevan por encima de otras muchas propuestas que encontramos cada día. Posiblemente estemos ante un álbum que ponga a MILANA en la rampa de salida para que su música tenga una mayor visibilidad y reconocimiento en la escena underground, tanto española, como europea.   

MILANA es un cuarteto compuesto por David Oliver, el chico fundador, el fuzzman, el skater, el Jimi Hendrixer y sería un habitante del desierto de California. Luego Pedro Inglés, full Ame mysAc y filósofo, muy afectado debido a la exposición masiva de Led Zeppelin. Guillem, el gruñón Metalero y finalmente Edu, cineasta profesional y patinador con conocimientos enciclopédicos sobre el frente Stoner.

‘MILVUS’ cuenta con letras de Pedro Inglés, teclados de Pedro S.Bonnin, Slide Guitar en “Gray City Lights” de Javi Lopez y preproducción técnica de batería de Jose Ordoñez. Fue grabado y mezclado por Toni Salva en Diorama Sound (Mallorca), producido por David Oliver. Con grabaciones vocales asistidas y coproducidas por Marc Vidal en Marc Vidal Studio (Barcelona) y voces también asistidas por Aina Nadal en la pregrabación. Masterizado por Karl Daniel Liden Estocolmo (Suecia).  Obra de arte por Revelation Studio. Discurso narrativo de “Grey City Lights” de Howling Wolf (1966). Disponible vía Kozmiz Artifactz.

Entre riff retro y golpes de stoner ‘The Last Witch’ borbotea a caballo entre vibraciones 70’s y aromas del desierto. Con fuerza en sus entrañas y unas melodías atractivas, el corte se impregna de gotitas de blues en una conjunción que resulta sumamente atractiva. La excelsa línea de bajo hace cambiar la pista a un escenario más psicodélico, lo que hace que el tema ofrezca varias texturas sonoras.

Impulsado por buenas dosis de fuzz ‘Celestial Bird Spirit’ huele a sonidos arenosos de los 90’s. en un tono comedido la canción avanza oscilante con una combinación de elementos que van desde el grunge hasta el heavy-rock. Cuidadas melodías vocales complementan un corte nebuloso, pero de gran frescura. Manteniendo la estructura del tema de apertura, la pista reposa en atmosferas lisérgicas en su parte central donde aparecen buenos solos de guitarra que crean un ambiente ensoñador.  Stoner ortodoxo con la suficiente fuerza como para aplastarte la cara.

Con mas de once minutos ‘Impermanence’ nos sume en un trance narcótico a través de suaves acordes. Sin prisas para eclosionar la canción transita por un espacio nebulosos en el que la psicodelia apacible nos arrulla. Sin renunciar a momentos grunge, la canción conjuga ambos estilos empapando al oyente de un tono melancólico. Con constantes oscilaciones de intensidad, la psicodelia y el grunge, se unen en una causa común. En una nueva transición, todo parece volverse más difuso gracias a las embestidas de riffs Stoner, pero de nuevo la pista desciende a un mundo chamánico en el que la psicodelia copa el protagonismo. Seguramente estemos ante la canción más elaborada de todo el álbum, ya que en ella la banda consigue aunar las distintas referencias estilísticas que marcan su sonido.

‘Lucid Reality’ nos ilumina con pasajes de psicodelia creando un paisaje onírico con reminiscencia grunge dejando claro que los sonidos de los 90’s son para la banda, una importante fuente de inspiración para componer sus canciones. En ese tono sosegado, MILANA exploran insondables espacios psicodélicos que son coloreados con momentos de una mayor luminosidad en los que los riffs se intensifican elevando el tono de la pista.

Crujiendo lentamente,’ Gray City Lights’ muestra el espíritu stoner de la banda. Sus locuciones y su sonido atmosférico nos sumen en un viaje sensorial con el desierto como testigo. Sin darnos cuenta nos encontramos en un entorno en el que el blues y la psicodelia se intercalan entre los pasajes desérticos con vocación grunge. Para poner la guinda a la pista, algún elemento retro aparece aportando ese espíritu 70’s.

Whispering Wind’ pone el cierre a este interesante álbum con un ritmo Stoner enriquecido con envolventes pasajes psicodélicos. En la canción se refleja la facilidad que tiene MILANA para cambiar de escenario sonoro sin que podamos percibir la transición. Desert-rock, psicodelia y grunge, de nuevo se unen para crear otro corte sólido y con mucho gancho.

https://www.instagram.com/milanaband/

Kozmik Artifactz

RECOMENDACIONES SEMANALES (WEEKLY RECOMENDATIONS)

1782.- ‘CLAMOR LUCIFER’ (Italia) doom, ocult-rock, fuzz, psych-doom (reseña aquí)

FAERIE RING.- ‘WEARY TRAVELER’ (US) stoner, heavy-psych, doom, heavy-metal, hard-rock, heavy-rock

:NEEPAL.- ‘PROTOAEOLIANISM’ (Hungría) heavy-psych, stoner, space, psychedelic-rock, kraut, instrumental, jam band

HIGH FIVE.- ‘SALAD BALLON’ (Canada) progressive, psychedelic-rock, kraut, experimental, psychedelic-rock

MILANA.- MILVUS’ (España) heavy-rock, Stoner, heavy-psych, doom-blues, grunge (reseña aquí)

GNARWHAL.- ‘ GNARWHAL’ (Canada) fuzz, Stoner, noise, hard-rock

LAVERGE.- ‘WHO IS THERE TO BEAT THE EGO?‘ (España) alternative, desert-rock, rock, 90’s psychedelic-rock, post-hardcore, post-punk

LUCIFER STAR MACHINE.- ‘SATANIC AGE‘ (Alemania) garage-rock, hardcore, punk, hard-rock, metal

GLITTERING INSECTS.- ‘GLITTERING INSECTS’ (US) post-punk, psychedelic-rock, noise

NAJING.- ‘NAJING’ (Italia) post-rock, instrumental, post-metal, doom

BANARAS BABA & KOLKATA KID.- BANARAS BABA & KOLKATA KID (India) 70’s, psychedelic-rock, world, oriental

HASHISHIAN.- ‘ KINDOM OF KUSH’ heavy-psych, doom

SUNFLOWERS.- ‘A STRANGE FEELING OF EXISTENTIAL ANGST’ (Portugal) psychedelic, garage, alternative, noise, rock, pop

ALASE.- ‘A MATTER OF TIME’ (Finlandia) progressive-metal, progressive-rock, metal

RUSTY KIDS.- ‘ANATHOMY OF A STONED’ (Italia) desert-rock, Stoner, hard-rock, alternative

APRIL MARMARA.- ‘STILL LIFE‘ (Portugal) folk, dark-folk, psychedelic, alternative

TEMPLES.- ‘EXOTICO’ (UK) psychedelic, psychedelic-rock, alternative

NUMERICAL CONTROL SOCIETY.- ‘MOONSHOT‘ (US) Stoner, doom, heavy-psych

MORIBUND MANTRAS.- ‘…OF FATHOMLESS DEPTHS‘ (Alemania) post-metal, metal, doom

MOONLIGHT YEARS.- ‘MOONLIGHT YEARS’ (Canada) 60’s, psychedelic, rock

DEAD SHAMAN.- ‘UNDER THE INFLUENCE’ (Suiza) alternative, rock, psychedelic-rock, stoner

Reseña: 1782.- ‘Clamor Luciferi’

El trio italiano de doom ocultista 1782 regresa con su tercer álbum ‘CLAMOR LUCIFERI’, que en latín significa “El grito de Lucifer”, un grito hostil pero también ruido y alboroto. Mientras siguen inyectando folclore y cuentos locales en su doom metal mezquino y lleno de fuzz, 1782 publica sus canciones más pesadas y malvadas hasta la fecha. Un álbum con sonidos depresivos que enajenan las neuronas del oyente con aturdidores riffs ejecutados en un tono monótono con el que consiguen su objetivo. Tocando sus canciones de una forma perezosa, 1782 logran transmitir al oyente tenebrosos relatos en un submundo en el que la oscuridad tiene todo el poder. Con la temática y la vocación definida, sus canciones no se salen del guion, siendo a veces difícil de diferenciar unas de otras. Es posible que, si alteras el orden de las mismas, su escucha no encuentre variaciones. Transmitiendo un sentimiento constante de ansiedad, sufrimiento y melancolía, el trío de Cerdeña te arrastrará a la oscuridad más profunda y ensordecedora con estas ocho oscuras y deprimentes canciones que harán temblar la tierra. Sin duda, ‘CLAMOR LUCIFER’ no es un álbum para levantarte el ánimo, ya que su espíritu es sumamente deprimente, con canciones que parecen creadas en simas tenebrosas, en el reino de las fuerzas del mal. Cavernícola, lúgubre, y deprimente, el álbum muestra a una banda que usa la monotonía y la lentitud en la ejecución de sus canciones, como una seña de identidad. ‘CLAMOR LUCIFER’ definitivamente, no es para los débiles de corazón.

1782 son:

Marco Nieddu – Voz, Guitarra
Gabriele Fancellu – Batería
Francesco Pintore – Bajo

‘CLAMOR LUCIFER’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

‘A Merciful Suffering’ hace las veces de prólogo ambiental a este nuevo relato ocultista con pasajes de órgano que crean un entorno atmosférico en algo menos de 2 minutos.

Un espejismo que rápidamente se diluye para permitir que los plomizos y parsimoniosos riffs de ‘Succubus’ nos muestren la verdadera esencia de los sardos. Sumidos en una sima tenebrosa, los riffs doom toman el mando con voces atormentadas salidas de esta fosa infecta. Un relato oscuro en el que la vocación ocultista de los sardos queda fielmente reflejada.

En ‘Demonds’ la fórmula tiene continuidad con esos parsimoniosos y plomizos riffs que son ejecutados a cámara lenta. La angustia se trasmite con el sonido tétrico y monótono que ya nos presentaron en su anterior trabajo. Turbio y nebuloso, el corte camina lentamente en un tránsito cansino y perezoso por abyectas cavernas doom.

‘Black rites’ sigue el camino sin que el ritmo que el trio imprime a sus canciones se alterado en forma alguna. Un sonido deprimente que se impregna de una psicodelia oscura y narcótica con la que la banda adormece al oyente. Un patrón preconcebido del que los italianos no se salen en ningún momento. Si bien en esta ocasión aparecen más pasajes vocales, la dinámica del corte no cambia demasiado, salvo por algún pasaje más atmosférico y lisérgico. 

Unos tambores ceremoniales y unos riffs crujientes y borrosos crean la atmósfera en la que se va a desarrollar la siguiente canción, ‘Tumultus XIII’. Doom y psicodelia pesada yendo de la mano por un mundo desolado y tétrico. El corte prescinde de las voces creando una misteriosa atmósfera irrespirable.

Mas intenso que los cortes anteriores, pero igual de turbulento y deprimente, River Of Sins’ camina por esas cavidades profundas en las que habitan seres terroríficos que parecen mostrar todo su tormento con desgarradores pasajes vocales. Todo envuelto en una bruma densa y viscosa que completa el relato.

La misteriosa apertura de Devil’s Blood sirven como preludio a otro corte lúgubre y tenebroso que se empapada con dosis de psicodelia. Doomy pero algo más lisérgico, el corte muestra un tono menos monótono y plomizo. Rock ocultista que se manifiesta con la esencia de una banda doom ortodoxa.

‘Death Ceremony’, el corte que cierra el álbum crea un espacio atmosférico en el que los riffs doom y la psicodelia vuelven a ejecutarse con toda la calma del mundo. Perezoso, turbio y amenazador, el tema es otra pieza más de este álbum monocolor en el que los ambientes ocultistas se reflejan en canciones lentas, pesadas y con un tono psicodélico.

1782 :
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: CRUDE.- ‘Crude EP’

Portugal lleva siendo en los últimos años una fértil cantera de bandas psicodélicas, por lo que no es de extrañar que cada cierto tiempo, salte a la palestra una banda nueva con una interesante propuesta lisérgica. Desconocidos hasta ahora para mi, en esta ocasión fue mi querido amigo Stevie Haynes (Howls From The Hollows), quien me puso en la pista de CRUDE. Un trio de Lisboa que vive la psicodelia con fervor, tal y como refleja este Ep debut. Cuatro largas canciones instrumentales con vocación de jam que transitan por la senda de la psicodelia pesada de inspiración 70’s. El EP es un brebajo sonoro empapado en sustancias psicotrópicas y con la suficiente pesadez como para aplastarte la cara.  Solos ácidos, fuzz narcótico y un ritmo trepidante van sorteando las adversidades en cuatro cortes ondulantes que no reniegan de hermosos pasajes meditativos ni de la dureza de los rifs Stoner. La propia banda define su sonido como ‘Stoner rock basado en jams, centrado en el viaje, reconociendo de dónde venimos y ajustando los controles para el sol. Post Rock y Yo La Tengo atrapan a Black Sabbath y Led Zeppelin tratando de vincular a Pink Floyd’. Una definición que no seré yo el que atreva a refutar, ya que se acerca bastante al contenido de este fascinante trabajo instrumental en el que la psicodelia contemporánea adquiere una nueva dimensión.  

CRUDE son: Edgar Mendes (guitarras), Ivan do Carmo (bajo) Pedro Baptista (batería y percusión)

Todas las pistas escritas por CRUDE, a partir de las ideas de Edgar Mendes y los sueños despiertos. Ingeniería: Ivan do Carmo, Producción : CRUDO. Mezcla: Ivan do Carmo. Masterización: Ivan do Carmo, Grabado en Villa “El Dourado”. Arte y logo: Ana Filipa Domingues Mendes.

‘Vaga​ç​e’ nos pone en el camino musical de los portugueses desde los primeros riffs. Un sonido vintage en el que la acidez aflora a las primeras de cambio entre riffs llenos de gancho. Golpes de bajo contundente y un ritmo rebosante de dinamismo se entremezclan con efectos y distorsiones con un aroma vintage subyacente. Una embestida inicial que se frena para llevarnos a un espacio retro en el que el proto-doom y la psicodelia nos envuelven en pasajes psicotrópicos que nos muestran la esencia de una banda que ejecuta sus jams sin complejos. Creando una pausa hipnótica los sonidos expansivos se adueñan de una pista empapada en sustancias psicotrópicas. Bajo una oscuridad profunda, el trio ejecuta sus rifs con lentitud creando un oscuro escenario heredero de los pioneros del proto-doom de los 70’s.

Bajando las revoluciones y llevándonos a un espacio meditativo ‘Singular’ borbotea lentamente entre pasajes cautivadores de psicodelia pesada con guiños post-rock. Aquí la banda nos ofrece hermosos pasajes instrumentales que se ejecutan con delicadeza transmitiendo una agradable sensación de confort.  Pero no nos engañemos, estos chicos les gusta la experimentación, y en ese espacio, la banda eleva el tono con golpes de riffs mas pesados, insertados con mesura en una canción contemplativa. La canción transita impulsada por un flujo constante que aúna elementos Stoner y pasajes de psicodelia en línea COLOUR HAZE en un jam en la que cada músico parece sentirse libre, pero en la cual las piezas acaban encajando.

Una crujiente apertura de bajo desata las hostilidades en ‘No la tienes’. Una pista que mantiene el espíritu de improvisación en la que la pesadez y una mirada de reojo al pasado van entrelazando los hilos de un versátil e interesante tapiz sonoro. Un pista áspera y cruda, con un sonido sucio que fluye con soltura atravesando momentos de atascos y que descansa en su parte central en un espacio magnético en el que la psicodelia pesada se siente como en casa. A lo largo de sus catorce minutos, el corte atraviesa espacios pantanosos envueltos en una densa bruma lisérgica, un lugar en el que los solos corrosivos se alargan hasta la extenuación entre atambores atronadores. Sin duda una canción que contiene todos los elementos que pudieras desear en una jam que serpentea constantemente entre golpes de riffs Stoner y ensoñadores pasajes de guitarra ácida.

‘Datura’ pone el cierre al EP en un tono mas relajado. Cadentes acordes van sentando las bases en las que se desarrollará la canción. Un lento ritmo de batería con elementos mas propios de jazz, y pausados acordes de guitarra fluyen con calma entre bellas melodías instrumentales. Tras dos minutos y medio de suave introducción todo se vuelve mas turbio, el ritmo aumenta, los riffs crujen y el sonido se eleva por momentos. Pero la esencia de la canción es un paseo por bellos paisajes sonoros, en los que la psicodelia balsámica nos susurra con delicadeza. Otra brillante jam que refleja la calidad de estos chicos con cautivadores pasajes instrumentales. En la parte final todo se vuelve mas loco con momentos en los que los sonidos de los 70’s aparecen para mostrarse esplendorosos entre solos de guitarra filados que se estiran auspiciando el regreso de ásperos momentos Stoner. Riffs contundentes en una huida hacia adelante en el particular mundo sensorial de los portugueses.

Crude