Tras un trayecto ciertamente complicado desde Austria donde habíamos pasado unos días junto a un lago recuperándonos del intenso fin de semana, en Blackdoor Music Fet, llegaba por segundo año a la localidad croata de Slunj, donde se celebra el festival probablemente mas pujante de los últimos años dentro de la escena europea, BEAARSTONE FESTIVAL. Tras dirigirme a la zona de acreditación, el fantástico personal me puso en contacto con Maric, el artífice de ese fantástico evento, quien me recibió en el camping de artistas donde amablemente me había ubicado de una forma exquisita, como siempre desde que nos conocemos. Unos momentos antes había tenido la oportunidad de conocer a su encantadora hermana, que fue la persona que me atendió en la oficina de acreditaciones, donde todo el mundo iba a canjear su entrada por esa pulsera que les permitiría vivir un fin de semana inolvidable. Al tomar las primeras fotos ya me encontré a un amigo noruego, que como muchos otros habituales habían venido este año a conocer Bearstone, ese festival por qué tanta gente me pregunta y que finalmente se anima a venir. En los días siguiente fueron muchos más los amigos y conocidos que me encontré, mucho más numerosos que al año anterior, lo que fue un gran placer para mí. Pude chequear el recinto y comprobé que todo seguía como yo lo había visto el año anterior, salvo las mesas ubicadas bajo la carpa del jam stge, que había sido reubicadas en la parte de atras del escenario en un zona de hierbaa. Este año la organización había incorporado un chip a la pulsera para que no fuera necesario utilizar efectivo, así como alguna mejora más. La falta de conexión telefónica en recinto del festival había sido solventada con un complejo mecanismo para que los pagos en el recinto se pudieran realizar con dicho chip. Una vez instalado fui a tomar algunas fotos y clips antes de ir a la zona de acampada donde estaban acampados mis compañeros de las últimas semanas, Klaus de Krach am Bach y Lut, de Down The Hill, junto a Mika y Billy con los que he pasado momento muy divertidos. De camino a su encuentro, un coche se paró ante mí y una chica me saludo afectuosamente. Para mi sorpresa era la esposa de Maric, que el pasado no habíamos podido conocernos en persona por su reciente maternidad y finalmente pudimos encontrarnos. Encantadora igualmente, me dio la bienvenida agradeciéndome mi trabajo. Es un placer siempre ser recibido en los festivales de esta manera. Gracias. Desde allí aproveché para interactuar con la gente en la zona de acampada hasta que llego el momento de retirarme. Un momento acertado ya que el sofocante calor de las últimas emanas se convirtió en una virulenta tormenta que descargó toda su fuerza en el momento justo que llegaba a mi tienda de campaña. Para el fin semana la previsión era más favorable, con temperaturas menos asfixiantes que en anterior Festival en Alemania, lo cual agradecí enormemente, ya que estar desde mediodía en festival desde las 5 de la tarde con 37 grados es agotador, para mí y para cualquiera de los presentes. Aprovecha antes de irme a dormir para tratar de editar alguno de los videos pendientes de Blackdoor hasta que la batería de mi ordenador dijo basta, y fue el momento de irme a descansar. Después de una visita a la siempre estimulante zona de Rastoke en Slunj, donde el agua brota entre las casa formando paisajes más propios de un cuento hadas, y tras comer empezaba el festival con una Jam sesión en el segundo escenario para ir recibiendo a los 2000 visitantes que recibía este año un festival en claro ascenso. 400 personas más que en la anterior edición llegaban con caras de sorpresa y expectación chequeando el sugerente recinto del festival. Los puestos de merch comenzaban a funcionar al igual que los puestos de bebida y comida. Este ambiente relajado es uno de los principales activos del festival croata.








Día 1 (jueves)
LINIJA 109 era la primera banda en actuar en el pequeño y rural Mill stage. Cuatro jóvenes chicas que dan sus primeros pasos con un sonido suave y cálido ideal para empezar la tarde sin estrés. LINIJA 109 era la primera banda en actuar en el pequeño y rural Mill stage. Cuatro jóvenes chicas que dan sus primeros pasos con un sonido suave y cálido ideal para empezar la tarde sin estrés. Con el sol luciendo en todo su esplendor la gente aprovechaba para bañarse en el río con sus flotadores. Es lo que tiene Bearstone, puedes tomarte las cosas con calma y hacer distintas cosas sin la presencia de los móviles.
Los croatas HRMÜLJA subían la temperatura a las primeras de cambio ante un Mill stage abarrotado. Los primeros head-bangding aparecían el festival con la enérgica banda local.
La tarde se desarrollaba alternando momentos de nubes con ratos de sol, pero era completamente llevadera la tarde tras lo vivido el anterior fin de semana. El festival iba cogiendo forma con cada vez más público en el recinto. Todavía seguían llegando visitantes a la zona de acampada, pero el grueso de la gente ya estaba ubicado.
KLAUSTRO/FONIJA ofrecían una particular fusión de ritmos garage, fuzz, psicodelia cósmica y riffs a prueba de cervicales. De menos a más completaban una actuación solvente.
Los islandeses VOLCANOVA cerraban las actuaciones en tercer escenario. Habían tocado hace unos días en España, donde no pude asistir a ninguno de sus shows por razones obvias, y tenía ganas de comprobar con se las gastaban en directo. El resultado fue el show más arenoso del Mill stage. El stoner ortodoxo coqueteaba por momentos con la psicodelia, pero sobre todo una descarga de adrenalina con estribillos pegadizos y tres músicos entregados a la causa era una apuesta segura para el éxito.

El sol empezaba a desaparecer tras las montañas que custodian el río Mreznica y la gente descansaba en las praderas. El río ya no tenía visitantes en sus aguas y el jam stage estaba preparado para recibir a las primeras bandas del fin de semana, no sin antes despedir a los islandeses entre palmas y bailes.
A las 8 de la tarde el segundo y más bonito escenario del festival daba la bienvenida a STINKING LIZABETA. La banda de Pensilvania tenía argumentos suficientes para conquistar a una audiencia predispuesta a la fiesta. Sus ritmos pesados y sus tonos lisérgicos salían de un bajo hipnótico y grueso una batería endiablaba y una guitarra serpenteante. Menos, es más, y estos veteranos cumplieron sobradamente.

SCOTT HEPPLE AND THE SUN BAND empapaban la atmósfera de aromas florales de inspiración 60’s en los que no faltaron interesantes pasajes psicodélicos impregnados en una dulce melancolía. No sé si conectaron del todo con un público que necesitaba más energía. Y eso se comprobaba cuando sus riffs se engrosaban en la parte final de su actuación.

OTROVA KRISTONA, con Nico de Seven Thats Spells ataviado con un escueto bañador azul y un foulard entre sus miembros, se inclinaban por un sonido pesado que evocaba a momentos Sabbath y tonos 70’s entre efectos cósmicos. Sin duda la medicina que estaba estando el público en el primer día del festival. Con la audiencia local coreando sus canciones, el trio salió por la puerta grande.

Era el turno de los portugueses TRAVO. En la mañana me había encontrado con su bajista desorientado. Habían llegado al festival a las 4 de la mañana y necesitaban recuperarse del fatigoso viaje. Ya durante la prueba de sonido comprobé que siguen teniendo su maquinaria cósmica perfectamente engrasada. Elevando la intensidad o transportándonos a lejanos escenarios siderales, la banda sabe cómo estimular a la gente, bien sea aletargándola o poniéndola en órbita con su vertiginoso sonido . La banda desarrollaba su actuación acompañada de magníficas proyecciones como es habitual en Bearstone el equipo de Sector7 siempre con un gran trabajo. Mientras los efectos, los pedales y los sintetizadores nos impulsaban al espacio exterior en otro show frenético. No será la última vez que me junte con ellos este verano, nuestros caminos se unirán nuevamente en unos días.

Ungraven ponían el cierre a la jornada bien entrada la noche pero mi cuerpo no aguantó hasta el inicio de su actuación por lo que me los perdí.
Día 2 (viernes).
El estrés de la primera mañana buscando algún enchufe donde carga mis baterías, desapareció gracias a Sara, que me ofreció el backstage del jam stage donde podía usar una multitud de enchufes con total tranquilidad. Repasando el material del primer día conseguí ponerme al día antes de empezar la jornada.
AMBRA daban el primer concierto del día en el Mill stage. Una banda con la suficiente energía para para invitar a la audiencia a despertar. Fuzz, Melodías sugerentes y embestidas de pesadez completaban una apuesta correcta.
SUNTAN CLUB amenizaban la tarde con una fusión de vibraciones kraut, algo de psicodelia y ecos garageros. A pesar de su suavidad, conectaron con audiencia que se cobijaba del sol bajo la enorme carpa del jam stage. Bailes y buen rollo presidiendo el ambiente, como debe ser.
GODZILLA WAS TO DRUNK TO DESTROY TOKIO eran una banda que hacía honor a su nombre, agresivos, alternativos, pesados, pero sin llegar a arrasar. Lo cierto es que su divertido nombre fue mas interesante para mí que su sonido empapado de fuzz, aunque por momentos aparecía alguna vibraciones heavy-psych entre sus canciones.
KARMA SHEEN tocaban mientras yo estaba asistiendo a la prueba de sonido de Uncle Acid. Una banda concienzuda en sus preparativos tratando de buscar la perfección de su más auténtica esencia.
A DRONES HUNTER también me los perdí mientras charlaba con los chicos de Daevar y My Sleeping Karma que llegaban exhaustos tras otro tedioso viaje.
ZEN era un joven trio que alternaba narcóticos momentos con una intensidad rebosante de frescura. Nada como para volverte loco, pero correctos en una actuación variada en la que modulaban sus canciones llevándolas al limites bajo estructuras repetitivas. La banda me despertó sensaciones encontradas.
ROADSKILLSODA y su convincente stoner hacia las delicias del público del Mill stage. Sonando gruesos y pesados, sus agresivas voces se modulaban con un fuzz cegador. El crudo cuarteto hacía gozar a la concurrencia con canciones llenas de ganchos mientras su cantante interpelaba a un público que le seguía la jugada protagonizando pogos gloriosos. La temperatura está muy elevada en el cobertizo gracias a los rumanos que fueron despedidos con una enorme ovación. Definitivamente ROADSKILLSODA conquistó al público más ardiente de Bearstone

WYATT. E. Nos aletargaban con su particular viaje mesopotámico. Su especial puesta en escena envueltos en humo con sus atuendos destilaba su drones penetrante con un sonido compacto y envolvente. Un ejemplo de la versatilidad del festival. La zona de baño se despojaba de la gente con la caída del sol y el húmedo calor dejaba poco a poco paso a un ambiente algo más fresco.
Llegaba la hora de estrenar el Stone stage. DAEVAR abrían con su psycho-doom de inclinación noventera. Desde el inicio la banda convencía al público hasta que tras dos canciones un problema eléctrico paralizaba su show. Pero ahí estaba la siempre simpática Pardis para animar al personal haciendo que todo el mundo cantará el cumpleaños feliz y bailarán en círculos mientras se solventaba el problema. Incluso no dudo el lanzarse sobre público surfeando con su perenne sonrisa. Al mal tiempo buena cara. Fantástica. La solución no fue rápida, pero con el problema solventado Daevar prosiguieron su actuación ante un auditorio expectante que solo pudo disfrutar de una canción más del trio de Colonia ya el festival se paralizó durante alrededor de media hora. Una lástima porque Daevar estaban despertando grandes sensaciones entre la audiencia. Otra vez será, y seguro que pueden demostrar toda su valía. Tras su actuación se me partió el corazón a ver a esa chica de la sonrisa perenne que había amenizado el parón con su derroche simpatía, rota de tristeza en el backstage por lo sucedido. Al menos conseguí que mi abrazo de consuelo hiciera que su sonrisa regresará a su rostro. Pardis eres muy grande!!!!

PLANET OF ZEUS aprovechaban la oportunidad de tener ante ellos un público ansioso de energía. Los griegos derrochaban esa vitalidad que el público esperaba respondiendo con pogos desenfrenados y un head-bangding continuo. Mucho sudor derramado, tanto en el escenario como el recinto.
Era el momento de MY SLEEPING KARMA y su emotividad. Con un Matte mucho más relajado que a su llegada empezaba a disfrutar del festival con mejor ubicación de la escena, tal como el mismo me comentaba. Con su habitual abrazo inicial la banda empezaba a desgravar sus canciones en un escenario humeante en el se reflejaban sugerentes proyecciones. Una vez más el humo deslucía el buen trabajo de los chicos de Sector 7. Con el recinto entregado, MSK cumplió todo lo que de ellos se puede esperar. Eso, a pesar de que me daba la sensación de que la guitarra de Seppi, no tenía el volumen que merecen sus melodías balanceantes, pero su magia se esparció por el recinto del festival como cada vez que tocan. La banda se despidió agradeciendo al público y alabando el festival mientras l audiencia no dejaba de aplaudirles por su fantástico show.

La bruma húmeda caída para recibir la oscuridad de UNCLE ACID &THE DEADBEATS. Los británicos saben bien lo que hacen y como conquistar aal público con esos riffs poderosos y sus voces etéreas. El recinto estallaba de júbilo al terminar cada una de sus canciones coreando las más emblemáticas. Últimamente he visto a la banda en directo varis veces, y cada vez me convencen más con lo que hacen porque son muy buenos. Con ellos concluía la jornada par mí.

Día 3 (sábado)
VODENKOJ resultó ser una de esas bandas con cantantes gritones y ritmos agresivos no de mi gusto.
En el jam stage los austriacos HYPNOTIC FLOOR iniciaban la jornada. La banda sonaba sólida en su primera canción. Había estado charlando con ellos en la mañana y hoy era su día. En múltiples ocasiones habían intentado tocar en Bearstone y por fin lo habían logrado, por lo que venían dispuestos a darlo todo a pesar de las horas de viaje desde Viena, de dónde acababan de llegar. Dos guitarras sugerentes, teclados en soñadores y tonos exóticos invitaban al personal a contonear sus maltrechos cuerpos con unos ritmos frescos que coqueteaban por momentos con pasajes de folk progresivo más propios de otros tiempos. Ciertamente sorprendentes e interesantes, a la banda no le faltaba la contundencia en alguna de sus canciones.

THE CYCLIST CONSPIRANCY fue una de las alegría que me dio al anuncio del line Up del festival meses atrás. Su último álbum me había cautivado y poder verlos en vivo ya era en si, un regalo para mí. Lo cierto es que la banda sonaba bien, pero en un primer momento no sentí el feeling que había tenido en disco. La cosa iba cambiando según avanzaba su actuación. Me sorprendió que utilizarán voces pregrabadas, desconozco la razón, pero aun así sus ensoñaciones psicodélicas mantenían el nivel sumiéndonos en un trance en las primeras horas de la tarde. Con la zona de baño llena a estas horas al igual que en los días pasados, todo fluía en Bearstone con la calma que trasmite el lugar. Siestas en las hamacas bajo los árboles, juegos malabares, voleibol, hula-hop… Todo cabe en este festival.

Prescindí de acercarme al Mill stage donde tocaban Bader–Bager. En el tercer día del festival tenía que tomarme algún momento de descanso para afrontar con fuerzas el resto de la jornada. Aproveche para sentarme a escribir unas notas mientras tomaba una cerveza. Desde la lejanía no me disgustaba lo que escuchaba en el escenario. Una fusión interesante con ritmos cambiantes y oscilantes canciones con sencillos pasajes perfectamente hilvanados. Momentos math-rock alternados con volátiles e interesantes desarrollos instrumentales.
Aproveche este pequeño break para acompañar a los chicos de ELDER en su sound-check . Otra banda con la ya había coincido el fin de semana anterior y con la que seguiré encontrándome este verano. Tras charlar brevemente con ellos, les dejé que prepararán si actuación emplazando nos para vernos más tarde.
Por segunda vez este verano me volvía a encontrar con UPUPAYAMA. Unas semanas antes habían tocado en Freak Valley causando buenas sensaciones entre el público. Seguían la dinámica del jam stage en una tarde bandas con ingredientes diferenciadores. Desde el inicio los italianos de las camisas coloristas invitaban al baile a la gente con sus irresistibles ritmos y su aura exótica. Implacables en su sonido, el sitar y la flauta daban paso al wah wah, en una espiral lúdica que no tenía vuelta atrás. Si si actuación en Freak Valley fue soberbia, aquí lo volvieron a hacer. Da gusto cuando ves al público disfrutar de esa manera sin necesidad de elementos agresivos, sino una hipotónica música que estimula los sentidos. Bravo, chicos!!!

No pensaba acercarme a ver a CUVARCKUCÁ, pero finalmente probé suerte, aunque su actuación no me engancho.
SAINT KARLOFF cerraban momentáneamente el jam stage. nunca los había visto y sin duda cumplieron mis expectativas. Riffs poderosos, voces desgarradoras y un sonido contundente y turbio como yo me había imaginado. Una banda contundente pero interesante que venera el legado de Sabbath y de las más crudas bandas de los 70’s empapando las de distorsiones y decibelios.

NIGHSTALKER me había sorprendido gratamente el pasado año en Tabernas Desert Rock Fest, por lo cual era una buena noticia reencontrarme con ellos. Sin duda los griegos son unos veteranos y su actuación estuvo a la altura de lo que se puede esperar de ellos. No obstante, no noté la garra de otras actuaciones, aún así el público disfrutó plenamente de su show.

Los mexicanos AUSTIN TV salían ataviados al escenario con túnicas y máscaras llamativas. Dos guitarras, un teclado, batería y bajo creaban un monumental sonido post-rock con toques de sofisticación. No sé si del todo del agrado de la mayor parte de los presentes, pero sin duda una banda interesante. Por momentos me recordaban a El Altar del Holocausto, tanto por su sonido como por su puesta en escena. La verdad, no me esperaba que sonarán así. Tras ellos, una pausa para reponer fuerzas y esperar a ELDER.

Rush sonaban amenizando nos la espera ante la mirada de la cabeza del oso iluminada en lo alto del cañón para recibir a ELDER. La banda estaba relajada y bromeando antes de su show. Al preguntarles por su opinión del recinto, Nick me contestaba que era el sitio más feo donde habían tocado. Solo tardo un instante en soltar una carcajada y rendirse a la evidencia del maravilloso lugar con cara de admiración. Los chicos estaban jugando a un extraño para mí juego con cartas y dados.. relax antes de darlo todo en otro show monumental. La satisfacción con la calidad el sonido me transmitía Nick un rato antes, se veía reflejado en un sonido atronador que respetaba las etéreas melodías vocales de Nick . La inmensa y plomiza base rítmica y los devaneos de las guitarras llevan al público al éxtasis. Los ecos de Yes, las complejas estructuras de bandas como Motopsycho les han llevado un sonido propio, reconocible. ELDER manejaba sus nebulosas majestuosas, atronando en el cauce del rio, demostrando toda su calidad. Decidí ver si actuación sentado en la yerba junto a los chicos de Uncle Acid, que ante mi sorpresa seguían en el festival disfrutando de una de las bandas más en forma del momento.

No tenía claro cómo iban a ser recibidos ALTIN GUN en una jornada ecléctica. Ni yo mismo sabía del todo lo que la banda puede brindar. Venían con percusión e instrumentos tradicionales orientales como anticipo de sus aromas tribales más propios de otras tueras. Su fusión psicodélica finalmente cumplió mis expectativas, pero el cansancio acumulado hizo que inmediatamente fuera a descansar.

Lo cierto es que BEARSTONE FESTIVAL es una experiencia que hay que vivir, desde la calma que proporciona el recinto con multitud de actividades para pasar un fin de semana de auténticas vacaciones par todos los que lo visitan. Para mi se ha convertido en un festival imprescindible a pesar de los mas 2.000 kilómetros que hay desde mi casa, pero este verano, la carretera es mi camino, así que GRACIAS. A Maric, el artífice de que esto sea una realidad y gracias a todo el personal que siempre tuvo un gesto de ayuda para mi y una sonrisa en su cara. Gracias a todos. El tour continúa….
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