Crónica: BLACKDOOR MUSIC FEST 2026

Con tres semanas de descanso descubriendo fantásticos lugares en los Alpes suizos y austriacos, así como en el sur de Alemania, después de FREAK VALLEY FESTIVAL llegaba por segundo año consecutivo a Tyrnau, una pequeña localidad junto a la frontera Checa en la que se celebra el coqueto festival BLACKDOOR MUSIC FESTIVAL. Un evento en una granja a las afueras en el alrededor de un millar de personas se reúne para disfrutar de la música que les une en un ambiento rural y familiar. Con el grueso de los asistentes provenientes de la misma Alemania, la oferta musical de este año supera todas las expectativas que puedes tener de un festival de estas características. Un festival pequeño que va creciendo y atrayendo cada vez a mas gente. La variedad de bandas va desde formaciones emergentes que adquieren visibilidad, con propuestas más consolidadas finalmente resultan del agrado de los ms de 700 asistentes. Trabajo, trabajo e ilusión en lo que hacen, son una fórmula ganadora siempre. Puede que necesite más duchas y en mejores condiciones, así como algo mas de oferta culinaria, pero los que vamos sabemos donde estamos, y no lo vemos como un impedimento. El festival te permite estar relajado en la hierba mientras vez las actuaciones, pero también acercarte a las primeras filas sin las aglomeraciones de otros festivales, algo que es importante para la comodidad de su público. Ese ambiente familiar y relajado permite hacer diferentes actividades en el recinto. Este año la organización aparte del yoga matinal, también preparaba actividades para niños, porque sí, este es un festival en el que pequeños traviesos y risueños pueden disfrutar junto a sus padres sin ningún problema. Sin duda, tras dos años seguidos viendo aquí, solo puedo recomendárselo a todo aquel que no lo conozca, porque el que lo visita por primera vez, repite.

Día 1 (jueves)

Con un calor abrasador un poco antes de las 4 de la tarde el festival daba el pistoletazo de salida con INVISIBLE JELLYFISH. Con la gente llegando sin prisa al recinto y ubicándose bajo las sombrillas habilitadas por la organización, los sombreros y las pistolas de agua se volvían imprescindibles en la bochornosa tarde bávara. Con un sonido relajado la banda avanzaba en su show mientras la gente se tomaba con calma su llegada al recinto. Todo cambiaba cuando los ritmos funky aparecían para poner a bailar al personal

THE KUPA PITIES resultaron ser una de esas bandas con cantantes gritón y un sonido sucio con altas dosis de Fuzz con los que no conecté. Solo unos valientes agitaban sus cuerpos frente al escenario mientras el resto buscaba un lugar sentado a la sombra.

Los chicos de MR. BISON llegaban pronto al recinto y pude estar un rato con ellos intercambiando impresionas antes de su actuación. Era la primera banda importante que recibía el escenario principal, y el ahora cuarteto cumplió su labor con solvencia, como siempre. Son una banda a la que tengo cariño y con la que he coincidido múltiples veces, por lo que para mí es un placer verlos tocar una vez más. No resulta fácil para una banda tocar tan temprano y con el agobiante calor, pero ellos se las arreglaron a la perfección para convencer aal público con una nueva actuación brillante, en la que mostraron más elementos progresivos que en sus inicios, algo que aporta su teclista, lo que no es casualidad.

FOMIES fueron una grata sorpresa, con sus 5 miembros situados en el mismo nivel en el escenario, golpeaban con ritmos y voces garagejaras alternadas con riffs a prueba de cuellos. Puro frenesí que hico que el auditorio se embarcarán en mil bailes al son de sus hipnóticos ritmos. Un sonido cambiante que siempre te atrapaba en una espiral de ritmos pegadizo y canciones con gancho. Una banda para seguir.

El sol caía y la temperatura se moderaba, pero en el escenario GIÖBIA nos invitaban a un ardiente sueño espacial entre sintetizadores guitarras contundentes y ritmos que te atrapan. Con momentos espaciales más psicodélicos la travesía continuaba por lejanas galaxias. Una buena ambientación entre sacudidas de humo y el efecto sobre la placa de detrás del escenario eran elementos enriquecedores de su viaje sonoro. Si en un principio el público escuchaba su show sentado en la hierba, solo tardaron dos canciones en poner a la gente en pie. Suaves balanceos corporales acompañaban a los italianos en su odisea psico espacial. También hubo momentos en los que el sitar de Stefano dominaba el escenario. Así mostraban sus múltiples facetas sónicas en una brillante actuación.

BONGLOARD llegaban desde Países Bajos par destilar su energía garage-punk para cerrar la jornada en modo festivo en el establo.

Día 2 (viernes)

El día comenzaba con actividades para niños y una sesión de yoga, pero la noche anterior había quedado para pasar la mañana en un pequeño lago cercano convertido en piscinasolo a cinco minutos en coche del recinto. Tras unos reconfortantes baños y unas cervezas en el chiringuito de ese recinto, estaba preparado para afrontar otro caluroso día. Aproveche en el backstage para ordenar las fotos y videos del día anterior antes de comenzar con el primer concierto. Los locales ODYSSEUS me habían sorprendido con su álbum debut y tenía ganas de verlos en vivo. La banda no me defraudó en absoluto. Ni a mí ni a la gente que estaba junto al escenario durante su actuación. Una fusión de rock crudo con alma oculta de blues y ritmos stoner de gran contundencia. Una actuación que cumplió mis expectativas, así como las de los que pedían más al finalizar una actuación con una estruendosa ovación.

Tocaba ir al establo donde MERMAID MAN preparaban su show. Aprovechamos para refrescarnos antes de recibir las canciones edulcoradas del cuarteto. Entre momentos psicodélicos con sabor a pastelería, tonos garageros y un cantante embutido en un ajustado mono dorado, la atmósfera del establo se empapaba de almíbar para relajarnos. Solo unos cuantos se acercaron al ese hermoso escenario en otra calurosa jornada. Entre sus filas el batería de Wedge me sorprendía antes de su show en el backstage. Un momento de confusión que fue aclarado tras su actuación

LAZER atraía al personal al escenario principal psicodélicas canciones no exentas de fuerza. La tarde seguía por apacibles espacios en los que la magia atmosférica aparecía con sus brillantes canciones. Una banda sorprendente y certera muy de mi gusto con esos ritmos kraut que te penetran hasta las entrañas.

Llevaba muchos años queriendo ver en directo a THE HEAVY EYES, y por fin, lo conseguí. Todo lo había imaginado de concierto suyo se produjo, ese groovy sureño con aroma a blues, canciones potentes que te lleva en volandas, y una invitación al baile constante. Sin duda uno de los mejores momentos del día. Su último disco corroboraba la solvencia de una banda que tiene mucho que ofrecer y que en el festival, sin duda, lo ofreció. Tras su actuación la banda me reconoció a pesar de no habernos visto nunca lo que me produjo gran sorpresa.

GODSLEEP derrochaban energía hasta que todo se truncó con falta de electricidad que dejó a la banda muda. Con gritos de ‘a capella’ entre el público, la banda tardaba un momento en regresar al escenario para derrochar su vitalidad no entera poniendo en órbita al auditorio.  Otro vibrante show que concluyó entre aplausos ofreciendo su versión más viajera a la vez que contundente.

La noche había caído y los chicos de SLOMOSA estaban listos para iniciar su show. Pude estar con ellos a su llegada y comentar sus últimas hazañas en el Dunajam, de donde venían maravillados. Los noruegos son una de las bandas que más conciertos está dando en los últimos años, por lo que sabía lo que nos esperaba. Su solvencia y facilidad para conectar con el personal están fuera de toda duda. Está vez con el auditorio lleno, la gente disfruta de otra actuación a la altura de lo que nos tienen acostumbrados una banda que parece no tener techo. Volveré a verlos en unos días y podremos continuar las charlas.

Seguramente una banda como ELEPHANT TREE merecería tocar en el escenario principal, pero la decisión de organización de que tocaran en el establo fue completamente acertada. Así me lo transmitía la banda con la que estuve un rato antes de su actuación. Ese lugar mágico es perfecto para estos desenfados chicos que siempre lo dan todo sobre el escenario. Sin duda uno de los conciertos mas brillantes de la jornada.

Día 3 (sábado)

Nuevamente nos dirigimos a darnos un baño matinal porque teníamos una dura jornada por delante. El calor era más extremo si cabe en el día de hoy y había que tomarse las cosas con prudencia. Tras el baño y la comida llegaba al recinto donde MASALA MONET tocaban sus frescos y suaves ritmos bajo un sol de justicia. Nuevamente todos buscamos una sombra mientras disfrutemos de su fresca propuesta con trompetas, saxo, sintetizadores y un sonido versátil bien agradecido por los valientes que contemplaron su relajada actuación. La verde y frondosa hierba que me había encontrado en miércoles a mi llegada se había transformado parcialmente en un pajar amarillento tras dos jornadas bochornosas de calor.

GAVIAL era otra banda desconocida para mí pero ese sonido con reminiscencias de All Them Witches me resultó sumamente interesante. Otra grata sorpresa de las que siempre te encuentras en estos festivales y de las que trato de disfrutar todo lo posible. Son muchas las bandas que he visto desde sus inicios y con el paso del tiempo van adquiriendo un protagonismo acorde a su calidad, puede que ellos sean de esas bandas que dentro de poco veamos en mas festivales.

Era momento de ir al establo donde KOMBYNAT ROBOTRON iban a llenar la atmósfera con sus hipnóticos ritmos kraut y una contundencia inusitada. Brindando su versión más pesada activan al público que se refugiaba bajo techo durante al menos 40 minutos de la actualización del trio. Siempre efectivos en esta ocasión prescindían de sus batas de científicos. Su bajista Clas, lucía con una malla de rejilla en un atuendo completamente glam que contrastaba con la intensidad de sus potentes líneas de bajo que retumbaban en el establo produciendo una catarsis diabólica entre los presentes.

SAMAVAYO iban de menos a más en su actuación. Sonidos arenosos impregnados de exóticos aromas es una buena combinación que convenció a un público que sentía que llegaba lo más importante de la tarde.

Los australianos CHILD completaban su tour europeo este fin de semana. Las casualidades de la vida quisieron que viera su primer show de la gira en Freak Valley, y a su vez el penúltimo. En la tarde había estado con ellos y me comentaban el cansancio que tenían tras muchas horas de carretera. Sus rostros se veían afectados también por los 37 grados de la tarde alemana y eso se tradujo en show lineal en el que su psicodelia blusera contrastaba con la contundencia doomy de alguna de sus canciones. Puede que la banda acusara los días de carretera, pero sin duda estos chicos son geniales, y cada vez que los he visto en directo he disfrutado enormemente de sus emotivas y viajeras canciones, aquí se repitió la jugada.

ROTOR como siempre en su línea. Sabiendo de memoria como relajar nuestros sentidos con cautivadoras melodías, pero desatando toda su potencia, que es mucha. Entre el público se sentía el amor que le tienen a esta banda. Cayendo el sol y dándonos un respiro necesario la climatología, todo invita al disfrute máximo en un recinto abarrotado de un público que despidió a la banda a lo grande. Un torrente de energía que penetra en tus entrañas aduciendo tus sentidos. Bailes constantes y caras de satisfacción fueron el resultado de su actuación. Enormes una vez más, y ya van unas cuantas, porque las muchas veces que los he visto en directo han brillado a la altura de las más imponentes constelaciones. La banda se retiraba del escenario, pero una petición unánime de ‘una mas’, les hizo regresa al escenario para despedirse a lo grande con otra canción. A si finalización y mientras se preparaba el escenario había quien se divertía emulando a los chicos de Woodstock surfeando sobre el barro creado por la cortina de agua que había puesto la organización para mitigar el sofocante calor. Un momento en el que las risas afloraban una vez más, y que decir de ROTOR, una banda que nunca defrauda, sino todo lo contrario. El mejor concierto de todo el fin de semana.

El festival llegaba a su fin, y la despedida corría cargo de ELDER. Una banda con la llevo coincidiendo mucho tiempo, y una vez más nuestro camino se une. Vi muy relajado a los chicos, con los que tuve momentos de charla tras el reencuentro y una buenas risas. Con ellos me encontraré en las dos próximas semanas, por lo que podré comprobar si ofrecen variaciones en cada uno de los próximos festivales. Durante la prueba de sonido hubo algún problema que puso cara de seriedad en Nick. pero resuelto el problema la sonrisa regresaba antes de que banda iniciara una actuación en la que derrocharon talento a raudales. Sus complejos desarrollos te sumían en una espiral monumental sus muros de sonido se abrían a la luz, aportando el lado más bello de sus canciones. ¡Impresionantes y faraónicos!, ¡y en una semana me encuentro de nuevo con ellos, bien!

Así concluían cuatro días intensos y agobiantes por el calor y por la intensidad de los conciertos. Esta claro que BLACKDOOR es un festival en ascenso, que daba vez recibe a más público, y ese público regresa a sus casas encantados con la experiencia vivida. Ya que el festival cuenta con un magnífico equipo que siempre da lo más de sí mismo, y eso se agradece. Con muchos de ellos ya había estado el ño pasado y su recibiendo y trato este año ha vuelto a ser magnífico. Gracias a todos y sobre todo a Félix, el artífice de este precioso festival hecho con los medios más rudimentarios, pero con el trabajo y la ilusión para resulte genial para sus visitantes. Gracias.

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