Reseña.- ZIOR.- «Before my eyes go blind «(The complete recordings)»

El sello Cherry Red Records publica una caja de cuatro cd’s con todas las grabaciones de los británicos ZIOR. Con el aliciente de que en su contenido se encuentra el álbum que la banda grabo bajo el nombre de MONUMENT así como un nuevo álbum grabado en 2.018 con el nombre de «SPIRIT OF THE GODS». ZIOR nacieron a la sombra de la explosión del rock ocultista de los primeros setenta que practicaban bandas como BLACK SABBATH, BLACK WIDOW, o en línea Alice Cooper o Arthur Brown, pero también heredando los ecos de psyco-pop de bandas como Cream o The Troggs. Navegando entre aquellas aguas, tanto el blues-rock como el hard-rock y el proto-metal o los primeros pasos del rock progresivo se aprecian en sus composiciones. Muchas veces denostados por la versatilidad de unos temas que parecían no definirse en un estilo propio, lo cierto es que en su primer álbum, el homónimo ZIOR dejan patente su potencial.

Temas como «New land» en el que bellas melodías poppies soportadas en un omnipresente órgano se inclinaban hacia espacios más propios de Jethro Tull con la incorporación del sonido de la flauta en un guiño a las primeras bandas hard-progresivas británicas. Con registros vocales cercanos a Gary Wright (Spooky Toooth) no dudaban en ofrecer temas «Gimme love» en el que el órgano es eclipsado por incisivos solos de guitarra en tonos hard-blues tan al uso en aquellos años. Cortes netamente progresivos como «Quabala» (uno de los destacados) se codean con una psicodelia de pastelería como «Oh mariya» o la negroide «Your Life Will Burn» en la que se puede intuir algún eco a Santana. «Love’s desire», Hard y blues junto a coros que se inclinan al soul y riffs potentes e incisivos con una cadencia rítmica pegadiza. «I really do» y sus tonos ásperos marca su incursión en el proto-metal en ebullición en la época. A pesar de que pueda considerarse con un álbum solo de canciones que no tiene nada que ver entre sí, es un reflejo de la confusión de estilos de aquel 1971 en que se publicó.

El disco 2 corresponde a «EVERY INCH A MAN», álbum originariamente publicado en Alemania en 1973, cuando ya la banda se había separado y que ofrece la faceta mas pesada de la banda. Voces desgarradas y ritmos hard-rock bailables hacen de «Chicago spine» un tema a tener en cuenta, demostrando que cuando menos te lo esperas en un tema previsible aparecen esas guitarras asesinas que te dejan noqueado. Los ecos de Alice Cooper se reflejan en «Have you heard the wind speak» en un guiño al glam, antes de un giro de 180 grados a escenarios acústicos en «Time is the reason». Blues -rock de libro en «Dudi Judy» o «Evolution», rock and roll sucio en «Ride me baby» o «Cat’s Eyes», éste más cercano al sonido de los Stones; pero siempre con un tono dicharachero y divertido. Ritmos contagiosos en los que el órgano tiene un menor protagonismo, excepto en el extraño e inquietante «Every kind of magic». El ábum se cerraba con «Angel of the highway», un tema poseído por el wah-wah ofreciendo la mejor versión de si mismos en un corte desgarrador.

Bajo el pseudónimo de MONUMENT, la banda realizó su mejor trabajo con el título de «THE FIRST MONUMENT». Cuenta la leyenda que en realidad el disco se compone de unas grabaciones que hicieron borrachos, pero lo cierto es que es el álbum más progresivo. Voces teatrales cercanas a Mike Patto, y una densa instrumentación en la que la oscuridad del magnífico órgano lo envuelve todo. Por otro lado encontramos algunos guiños a The Stooges, especialmente en algunas voces. pero si hay algo que destaca especialmente en este álbum es el sonido de sus teclados. Heavy-progresivo de altos vuelos con guitarras brillantes que se intercalan como en «State flesh». Rock and roll en «Don’t run me down». Con bastantes episodios teatrales en pura línea Arthur Brown, como «Give me life»  en la que los giros inesperados se suceden. Episodios pisco-progresivos en los que el envolvente sonido de los teclados nos adormece dejándonos en un estado de inconsciencia en «The metamorphosis tango», o la mas apacible y lisérgica «Boneyard bume».  La combinación del órgano pastoral frente a la agudas voces alternativas de «First taste of love» es solo el preludio a hirientes solos de guitarra ácida. Aquí está el verdadero poderío de la banda, la conjunción de esos elementos es uno de los valores de este trabajo. El álbum venía acompañado de un texto en el que se reflejan las conexiones de la banda con la brujería y el vudú. El álbum cierra con «I’m coming back» a ritmo de blues rock.

Al margen de que la caja contenga todas las grabaciones de ZIOR, tiene además el aliciente de contener en el CD 4 el álbum que grabaron a su regreso en 2.018,  «SPIRIT OF THE GODS». Toda una sorpresa en la que la banda ejecuta temas que suenan a sesenta. Canciones con mucho tono negroide, y que conjugan tanto rock, blues, progresivo y sobre todo funk-rock. Oscuros temas en los que los teclados siguen sonando como hace cuarenta años. Un groovy especial que sigue la senda de la ceremonia del vudú que iniciaron al comienzo de los setenta. oscuros y experimentales en «The wicca maker», con unos tambores tribales que inician el ritual. Ecos de Santana y Sly Stone en ·Crowman rises», con un órgano penetrante y voces negroides. Blues-rock pantanoso en «Earth hell & fire» en línea Dr. John. Fuzz y voces salidas de ultratumba a ritmo de funk-rock en «Release the dogs». La oscuridad de sus dos primeros álbumes se convierte ahora en un ritual de magia negra en el que no faltan temas bailables como «Eastwood bugsy» o oscuros pasajes psico-progresivos como «Sabbath 8» en el que dejan su impronta ocultista. Hard y rock enérgico en «Scorpion», un tema que lleva el ritmo en las venas. no faltan temas puramente setenteros como «Storm chaser» en el se travisten de Grand Funk Railroad, con esos teclados penetrantes. En definitiva un sorprendente álbum que no desmerece de sus primeras grabaciones manteniendo la obscuridad, aunque ahora tenga matices distintos.

https://www.facebook.com/ZIORMUSIC/

https://www.facebook.com/CherryRedRecords/

 

 

RECOMENDACIONES DE LA SEMANA (WEEKLY RECOMENDATIONS)

MARS RED SKY.- «“THE TASK ETERNAL” (Francia) doom, heavy-psych, progressive, stoner, psychedelic, space

BIG SCENIC NOWHERE.- «DYING ON THE MOUNTAIN» (US) psyhcedelic-rock

THE WEIGHT.- «LIVE TAPES» (Austria) hard-rock, boogie-rock, blues-rock, 70’s psychedelic-rock

SUPER SNAKE.- «VOLUME 4: INFLUENZA FOREVER» (US)psychedelic-rock, alternative, psychedelic

TEMPLES.- «HOT MOTION» (UK) psychedelic, alternative

NAZCA SPACE FOX.- «PI» (Alemania) heavy-psych, instrumental, post-rock, psychedelic-rock, stoner

LOS TÁBANOS EXPERIENCE.- «RISE OF THE MELTED EAGLE» (Chile) heavy-psych, psychedelic-rock, stoner, experimental

HOWLING GIANT.- «THE SPACE BETWEEN WORLDS» (US) hard-rock, hard & heavy, stoner, rock, progressive

SWEDISH DEATH CANDY.- «ARE YOU NERVOUS?» (UK) psychedelic, psychedelic-rock, alternative

CULT OF LUNA.- «A DOWN TO FEAR» (Suecia) post-metal, progressive-metal, sludge

BISON MACHINE.- «SEAS OF TITAN» (US) hard-rock, 70’s, vintage, fuzz,

OCCULT HAND ORDER.- «OCCULT HAND ORDER» (Francia) doom, stoner, heavy-psych

WAR CLOUD.«STATE OF SHOCK» (US) heavy-metal, 80’s hard & heavy, hard-rock

NEBULA DRAG.- «BLUG» (US) psychedelic-rock, fuzz, heavy-psych, desert-rock

KEZIAH MASON.- «IV» (Francia) stoner, doom, instrumental, heavy-psych

GOATESS.- «BLOOD AND WINE» (Suecia) doom, metal, heavy-psych

POOR LITTLE THINGS.- «DISCO’S BURNING» (Suiza) hard-rock, glam-rom, rock & roll, 

IRON & STONE.- «YOU CAN’T STOP WHAT’S COMING» (Alemania) heavy-rock, stoner, doom

DOPE DEFAULT.- «IMPRISONED» (Grecia) stoner, heavy-metal, fuzz, grunge, metal

MOTHER’S GREEN.- «SWIMMING IN THE SUN» (Uruguay) stoner, progressive

GOATSCHLAGER.- «SUN WITCH-VOL. III» (UK) heavy-psych, stoner, fuzz 

BLACK SIRE.- «BLACK SIRE» (US) fuzz, doom, , heavy-psych

 

 

 

Reseña.-MARS RED SKY.- «The task eternal»

a1294095289_10

Tenía muchas ganas de escuchar nuevo material de los franceses MARS RED SKY, una banda que siempre me parecido sensacional, pero cuando hace un mes escuché por primera vez «THE TASK ETERNAL» me quede un poco decepcionado. Mis expectativas de casi tres años no se habían visto cumplidas. Tras las siguientes escuchas salí rápidamente de mi error. ¡Es absolutamente genial!. Muchas veces sucede que en una primera escucha de un álbum, éste, no acaba de convencerte, pero si insistes, consigues meterme en él y no quieres dejar de escucharlo una y otra vez. Este ha sido mi experiencia con este nuevo trabajo del trío francés.  Estamos ante un disco que puede satisfacer tanto a los amantes del doom como a los fieles seguidores de los sonidos stoner-psicodélicos. Una perfecta combinación de ambos estilos que se adereza con esas voces con sabor a miel herederas de la psicodelia pop de los años sesenta.  Un trabajo que suena a MARS RED SKY, pero que posee una riqueza compositiva  infinita donde los matices hacen que sea su álbum mas completo y mas exquisito. Con una aparente apariencia de disco aburrido y lineal, hace falta una buena predisposición para tocar el cielo con su escucha, pero…. mi consejo es que, ¡no lo dudes!, y si la primera escucha no ha sido de tu agrado,  insiste, porque tendrás tu recompensa. Grandes muros de sonido con un bajo difuso y espeso, así como el peculiar timbre vocal de Julien Pras y las bellas melodías,  hacen de THE TASK ETERNAL un álbum especial. Especial y espacial, porque las vibraciones lisérgicas nos invitan a un viaje a mundos desconocidos, densas atmósferas siderales en las que la psicodelia barroca convive con los sonidos stoner-doom en una perfecta armonía. Mundos que pueden parecer distintos, pero que en manos de los franceses conviven en perfecta comunión. Un álbum que nace de la oscuridad, y en ella se desarrolla, aunque su grandeza reside en la capacidad para poner rayos de luz en esas tinieblas sonoras. Miel pegajosa y fango viscoso combinados con gran acierto en ocho logrados temas que no podrás quitarte de la cabeza. Un disco que gana con cada escucha y que merece estar en lugares de honor en la producción discográfica de éste 2.019.

«The proving grounds», el tema mas largo del álbum con sus casi ocho minutos, arranca con misteriosos efectos que calientan los motores de la maquinaría doom de los franceses. Lentos, plomizos, oscuros y difusos, la guitarra de Julien pone luz con exóticos pasajes ante de una voz salida de la psicodelia pop sesentera nos seduzca con su melodía con sabor a caramelo. Momentos que recuerdan a los Pink Floyd más lisérgicos de la época de Syd Barret, se entremezclan con agradables melodías entre la oscuridad latente de los pesados riffs y una plomiza y cadente batería. un ritual en el que las melodías vocales copan el protagonismo antes de que el corte se instale en atmósferas con olor a incienso en las que los vientos orientales traten de abrirse paso entre la espesura. Por la senda psico-progresiva van meciéndonos con delicadeza sin perder ese aura misterioso que contiene el tema. Una especie de mantra vintage en el que aparecen extraños episodios. las dulces y agudas voces se abren hueco entre los insondables pasajes mostrando una languidez espiritual reparadora. ¡Soberbio!

Es difícil escribir sobre un álbum que combina la pesadez doom con algodonosos momentos de psicodelia barroca. Así «Collector» liga la pesadez de un bajo atronador y aturdidor con melodías con sabor a sirope. Unos sólidos muros rítmicos junto a cuidadas melodías que se inclinan a precipicios progresivos consiguen una calma aterciopelada. Envueltos en esas nebulosas los pegadizos estribillos nos reconfortan en esa espiral psicotrópica. si en los últimos tiempos estamos encontrándonos con múltiples trabajos de psycho-doom, «THE TASK ETERNAL» nos descubre otros entornos sonoros. Muy pocas veces vemos una combinación de doom con pop psicodélico como aquí, inevitablemente la miel nos endulza la digestión de la pesadez.

Siempre atmosféricos, y con algunos tonos espaciales, la psicodelia de MARS RED SKY vive de una oscuridad sideral. «Recast» construye un relato de misterio que se soporta en la solidez de su base rítmica, para dejar que la melodía fluya. voces celestiales nos asaltan con delicadeza entre la majestuosidad de los tenebrosos riffs. Una extraña pero efectiva combinación entre las tinieblas y los cielos que no acaba de decantarse por ninguno de los dos espacios. Lejos de ello, es utilizada para crear temas únicos y peculiares en los que la psicodelia observa con atención los momentos doom. La guitarra crea una atmósfera lisergica hasta una nueva tormenta de oscuros y pesados riffs entre efectos envolventes. La parte final del tema desciende a susurrantes pasajes psico-progresivos con tonos espaciales como si describieran un apacible amanecer post-apocalíptico.

Por escenarios más propios del post-metal «Reacts» nace de cadentes riffs y una versátil trabajo a la batería de Mathieu Gazeau para introducirnos en un viaje sinfónico pseudoprogresivo. Una especie de post-heavy-psych (joder con el término). El tema se va moldeando hasta mostrarse mas maleable por la senda de la psicodelia. Distorsiones y efectos fuzz nos embarcan en una odisea espacial en la que las voces en la lejanía nos anticipan un calmado final. Así el corte se diluye en efectos de ambientación sideral que sirven de escenario para que la guitarra se muestre en toda su belleza custodiada por el poderoso bajo de Jimmy Kinast.

«Crazy earth» con sus cadentes riffs stoner, y la seductora y lánguida voz es posiblemente el tema más melódico. Un bello tema que transcurre por pasajes psico-progresivos algo alejados del doom que encontramos en la mayor parte de los temas. Melodías y coros más cuidados y etéreos en un pausado paseo por atmósferas menos violentas. Uno de los temas en los que encontramos a los MARS RED SKY mas reconocibles.

THE TASK ETERNAL es un álbum lleno de contrastes y así lo demuestra el siguiente tema, «Hollow king». Otro tema que deja más espacio a la melodía en detrimento de los pesados riffs. Esto no significa que la banda se reblandezca, su sonido sigue siendo pesado, pero la ampulosidad de algún pasaje combinado con los juegos de voces y coros hacen que estemos ante un corte de vocación mucho más progresiva en detrimento del doom de los temas anteriores. 

«Soldier doom» recupera los sonidos más oscuros y pesados. Un pequeño guiño a Sabbath entre la grandilocuencia de una batería destacable y una guitarra más difusa que se rinde nuevamente a la psicodelia más misteriosos. El tema fue adelantado en su EP hace meses.

El epílogo lo pone «A far cry», evolucionando de la nada entre efectos el trío de Burdeos nos ofrece una faceta desconocida hasta ahora. Los acordes de la guitarra acústica tratan de seducirnos por un camino diferente. Repitiendo los pasajes como si agonizaran, mantienen la constante melancolía.

Tras escuchar una y otra vez «THE TASK ETERNAL», solo ardo en ganas de que llegue en mes de noviembre, en el que los franceses visitarán Madrid junto a Kadavar y Hällas. Un concierto imprescindible y marcado en rojo en la agenda.

El álbum está disponible vía Listenable Records, con los que han grabado sus últimos tres álbumes, en lo que parece un matrimonio bien avenido.

https://www.facebook.com/marsredskyband/

https://www.facebook.com/listenablerecs/

Reseña.- NAZCA SPACE FOX.- «Pi»

a3614693386_10

El sello alemán Tonzonen Records publica el segundo álbum de los también alemanes NAZCA SPACE FOX. Una banda instrumental de stoner y psicodelia que crea riffs llenos de groovy, largos momentos de improvisación heavy-psych y enormes paredes de sonido. Siempre tocando un dinámico ritmo, el album fue grabado en unas sesiones en vivo, lo que le da un aroma de frescura digno de elogio. Temas que nacen directamente como las Líneas de Nazca en el desierto y se elevan a algún lugar en el espacio exterior. Como si te encontraras en una tormenta cósmica, que sin saber cómo, te atrapan en su interior. Una efectiva y notable combinación instrumental entre difusos riffs y muchos coqueteos post-rock. Recordando en alguno de sus temas al sonido que los californianos Yawning Man nos ofrecían en su último álbum o siguiendo la senda de ROTOR, el trio  nos traslada a una encrucijada donde el desierto y el espacio se unen a través de bellas melodías y potentes ritmos cuya cadencia esta fuera de toda duda. Seis temas en los que las melodías pueden parecer frágiles pero que han sido perfectamente estructuradas y medidas, lo cual no impide a la banda dejar un margen a la improvisación. Paisajes sonoros que se extienden entre los efectos de la siempre presente guitarra y que te cautivaran por su hermosura.

«Windhund» parte de efectos espaciales salidos de los sintetizadores entre los que emergen susurrantes acordes de guitarra psych que poco a poco van evolucionando lenta y sutilmente describiendo apacibles y reconfortantes pasajes. la guitarra como protagonista mientras un sobresaliente bajo ejerce su función a las mil maravillas. El resultado es una estampa llena de belleza.  Poniendo la luz y el color a las sombras en las que se desarrolla el tema, ante nosotros se presenta un nuevo amanecer lleno de esperanza. Los riffs se engrosan por momentos mostrándose difusos y llenos de fuerza, mientras los elegantes acordes de la guitarra se repiten en un segundo plano. Esto es una constante que encontramos en todos los temas. Pasando de puntillas por escenarios post-rock, los alemanes ejecutan su psicodelia pesad fortaleciendo el tema según éste va avanzando. Un impetú que consiguen mitigar con la calma transmitida por el sonido de los sintetizadores retomando la bella melodía que es el auténtico leit-motiv del tema. Muy en la linea que los californianos Yawning Man  nos ofrecieron en us último trabajo, el resultado es de una belleza superlativa.

Los largos temas del álbum permiten  la conjunción de estilos. Así «Space drift» se desarrolla, tanto en escenarios post-rock como en vastos territorios stoner. Lo bello y liviano con lo ápero y fornido, siempre bajo el mismo patrón; una estructura armónica que se repite y que poco a poco van modulando y dandole formas variadas. La larga duración del tema permite la exploración de espacios progresivos, llegando incluso a descansos en remansos en los que el jazz se intuye en algún momento. Este lienzo permite la experimentación con distintas texturas sonoras antes del regreso al hogar de los riffs puramente stoner.

A pesar de su nombre, en «Space farm blues»  no se atisban sonidos bluseros, sino que su transito se produce por pasajes propios de stoner instrumental al uso. Bajo unos acordes que se repiten una y otra vez NAZCA SPACE FOX consiguen hacer de la repetición virtud y que las ondulaciones adquieran un groovy que le sitúa como el tema más dinámico del álbum.  Uno de esos temas que si tuviera letra y estribillo, lo tararearías durante todo el día sin poder quitártelo de tu cabeza. Unas buenas dosis de fuzz son el complemento perfecto para huir de la aparente monotonía, con un tempo perfectamente diseñado. Solo en la parte final se escapa del sendero para desbocarse entre fuzz humeante.

Si por momentos los sonidos stoner aparecen con una contundencia que roza el doom, «Humminbird» súbitamente cambia su talante para explorar atmósferas netamente psicodélicas, en las que los sintetizadores y las guitarras escarcean antes del regreso al punto de partida. Una estructura definida que trata de adormecer al oyente, para una vez alcanzado el objetivo, dar espacio a insondables atmósfera heavy-psych que sirven de escenario para el lucimiento de los sintetizadores manteniendo la estructura repetitiva junto a los borboteos de la guitarra.

Muchas son las apuestas instrumentales que se desarrollan en escenarios stoner, pero no todas tienen la facilidad para no resultar aburridas y repetitivas. Alejandose de éstos cánones, «Showdon» vuelve a coquetear con el post-rock. Atractivos y elegantes acordes de guitarra van describiendo un vacío mas allá de lo terrenal Creando un estado de bienestar los terapéuticos paisajes adquieren una grandiosidad mas propia de una banda de post-rock al uso que de la psicodelia. La sombra de Yawning Man se ve reflejada aquí, con esa belleza en tonos ocres más propia del ocaso solar en el vasto desierto reflejando nostalgia y melancolía hasta la intensificación en su parte final.

Durante todo el álbum hemos podido comprobar la magnífica línea de bajo de Stefan, pero probablemente en «Grinder» ésta adquiera una nueva dimensión. La cadencia rítmica va fluyendo sin prisa hasta transmutar nuevamente en crujientes y difusos riffs stoner que se adormece ante la elegancia de la guitarra de Matze. Un apacible magnetismo acaba apoderándose de un tema que transcurre por escenarios mas propios de sus paisanos ROTOR describiendo los momentos más bellos de «PI» con los solos de la  guitarra retorciéndose a los dictados del wah-wah para mutar a momentos de oscuridad cercanos a postulados doom.

https://www.facebook.com/nazcaspacefox/

https://www.facebook.com/Tonzonen/

 

Reseña.- LEMURIAN FOLK SONS.- «Ima»

a1578487725_10

Nacidos en 2.015 y con algunos cambios de formación en este tiempo, los hungaros LEMURIAN FOLK SONGS publican «IMA» vía Para Hobo Records, Su segundo  trabajo (sin contar su EP «NOMMO»), es un álbum en el que la psicodelia del este de Europa alcanza altas cotas de calidad y al que dotan de algún tono del folclore húngaro. Tiempo atrás, su álbum «MARO» había despertado mi curiosidad, transmitiendome grandes sensaciones que ahora se ven ratificadas.   Un álbum que recoge canciones compuestas a lo largo de los dos últimos años por musicos autodidactas, pero que viendo el resultado, nadie sería capaz de hacer esta afirmación. Temas construidos sin artificios, en bruto, largas canciones que no guardan ningún patrón determinado y que fluyen con naturalidad. Un material que supone el preludio de un álbum conceptual previsto para el próximo año.  Un trabajo para expandir la mente y reconfortar el alma,  para cerrar los ojos y dejarte llevar a ese universo paralelo en el que los sentidos son estimulados con cada hipnótico acorde . «IMA» nace de la melancolía, o al menos vive en ella desde la libertad de sus temas.

Los coros espirituales con mucha influencia folk introducen «Highself roadhouse«. suaves acordes de guitarra en tonos psicodélicos va generando un atmósfera de gran misticismo. La dulce voz de Benus Kriszti heredera de cantantes west-coast como Grace Slick y con ese aura espiritual, es capaz de seducirnos desde las primeras estrofas. la vocación psicodelica del cuarteto se plasma en magnéticos acordes de una reconfortante guitarra que nos conquista con cada nota.  A pesar de que las letras pueden nacer de su tiera natal, el resultado es un tema que no deja de recordarme grandes momentos del verano del amor. Envueltos un un viaje mesianico en el que alma es reconfortada con cada nota.  

«Füst» recupera el blues-rock ácido de finales de los sesenta. El wah-wah insistente de la guitarra y un vivaz ritmo van construyendo un corte con tonos boogie rock sin perder su alma psicotrópica. Guitarras que aúllan en solo hirientes mientras la oscilación de sonidos más propios del transito a la década de los setenta supone un viaje en el tiempo a escenarios donde las flores y los cantos al amor libre estaban en todo su explendor. Una implacable línea de bajo dirige el tema con unos tonos vintage para acabar construyendo un corte pegadizo y dinámico que solo es aplacado por el magnetismo de la voz. Una pausa que se aleja del blues para sucumbir a momentos más lisérgicos.

Si los temas no bajan de los 8 minutos, «Pillanat», con algo menos de de minutaje, nos devuelve al misticismo descrito en «Highself roadhouse«. Siguilosos y gratificantes acordes unidos a la sensualidad que tramite la voz de Benus Kriszti van dibujando reparadores pasajes. en realidad estamos ante un tema de una sencilla estructura en la que los acordes se repiten soportando el peso protagonista de su vocalista. los aromas rurales mas propios del folk al uso envuelven aromatizantes otro gratificante corte lleno de magia.

Con todo esto, es en «Melusina III» donde la banda desarrolla todo supotencial. Un tema de mas de quince minutos en el que se muestran mas sólidos y experimentales. Subiendo la intensidad de los riffs, la pesadez hace acto de presnecia como no habíamos escuchado ahasta ahora. Riffs difusos y efectos revoloteando nos van introduciendo en oscuras atmósferas heavy-psych. Repetitivos y narcóticos, sin renunciar a los efectos los solos de guitarra van coloreando las sombras con bellas melodías. Insondables y caleidoscópicos espacios avanzan en la tortuosa travesía propuesta hasta dejarse llevar y crear una auténtica jam psicotrópica. Psicodelia pesada al uso, llena de misterio, pero creo un agradable espectro sonoro que acaba adormediendonos. Es curioso que en este corte, no se incluya ninguna voz si vemos el resultado en el resto de los temas, pero tras su escucha, se puede entender que la banda ha querido crear un espacio donde desarrolar sus inquietudes libremente. Una jam que combina momentos stoner con es psicodelia profunda y aturdidora en la que incluso se atreve con distorsiones y efectos espaciales cercanos a Acid Mothers Temple .

LEMURIAN FOLK SONGS son: Bence Ambrus, (guitarra) Krisztina Benus (voz), Attila Nemesházi (bajo) e István Baumgartner (batería)

https://www.facebook.com/lemurianfolksongs/

https://www.facebook.com/parahoborecords/