Reseña: OAKFARM.- ‘Oakfarm’

Saca tus pantalones de campana, ponte las botas camperas, viste con tu chaqueta de flecos, mueve la melena al viento y prepárate para una auténtica fiesta de rock vintage. Ese rock de antaño que tantos buenos momentos nos dio en el pasado y que con bandas como OAKFARM, sigue vigente en nuestros días. Tal y como describía la promo del álbum, este debut bien podría compararse con uno de esos vinilos olvidados de los 70’s que ha permanecido olvidado durante años en una vieja choza de madera de la que nunca has oído hablar. El trio alemán nos ofrece un soberbio álbum de rock vintage en el que el blues, la psicodelia y las melodías pegadizas cubren unas canciones que rebosar autenticidad. Si eres amante de bandas como Graveyard o Rival Sons, aquí tienes un tesoro por descubrir. Un álbum fresco y colorista que se recrea en los sonidos analógicos del pasado para ofrecer al oyente una experiencia única. Ocho canciones sencillas, sin artificios, y que van directas al corazón del oyente para hacerte el día mas agradable. Sin duda estamos ante uno de esos debut, que me hace presagiar un gran futuro para una banda que a pesar de recrear los sonidos de los 70’s, lo hace con honestidad y brillo. Un álbum con mucho blues, con hard-rock, con psicodelia, pero también con gratificantes momentos progresivos y con arrevatos de boogie contagioso.

‘OAKFARM’ está disponible vía Pink Tank Records.

OAKFARM son: Tobias LEMBERGER , guitarra y voz (también en SONS & PREEACHERS),  Dennis OELZE (batería) y  Arne DÖPPER , bajo (también en BONE MAN).

‘ What If’ brota entre acordes acústicos con una innata vocación vintage para convertirse en una canción colorista en la que los tonos retro se tiñen de pasajes progresivos y dulces voces que nos acarician con suavidad.  Evocando un entorno bucólico la pista transita por la senda del rock clásico sin estridencias y un con un riff principal que engancha al oyente con facilidad.

En un espacio ya transitado previamente por bandas como Graveyard, el blues y el hard rock de los 70’s son los genes de ‘Reason’. Un sonido retro con buenos pasajes de guitarra y una estructura oscilante que parece rescatar el legado de Zeppelin. El corte avanza entre paradas y arrancadas en una atmósfera ligeramente salpicada por tonos psicodélicos y un espíritu más propio de otros tiempos.

‘ The Way’ mantiene la esencia rockera en una pista vibrante que no traspasa la barrera,  pero que nos brinda buenos momentos de rock sin complejos. Ondulante en su desarrollo, la canción conjuga todos los elementos del rock de los 70’s. Guitarras asesinas, un bajo magnético, unidos a un ritmo contagioso y una voz con el suficiente carisma para seducirte. En la pista encontramos algunos elementos progresivos que le dota de sobriedad.

Bajando las revoluciones ‘Sombre Vita’ se nutre de acordes electroacústicos y una cautivadora melodía vocal. En un entorno gris, la pista se arma sin prisa para llevarnos a un espacio acogedor entre armonías oscilantes y golpes de hard-rock vintage. La canción también contiene buenos solos de guitarra que le dan cuerpo a sus tiempos medios.

La aterciopelada ‘Carry On’ contiene una cuidada melodía que inevitablemente nos recuerda tiempos pasados. Con una vibra entre el pop y el rock de finales de los 60’s y reminiscencias de The Beatles, la canción contiene unos magníficos arreglos con los que los alemanes consigas que se muestre como imponente y cautivadora.

Con un ritmo boogie rock ‘Friends’ es una invitación a la fiesta y al baile. Ecos west-coast y un espíritu hippie empapan de color esta canción campestre. La sencillez de su estructura es uno de sus avales. No se necesitan artificios para componer canciones que funcionen. Aquí tenemos un claro ejemplo con un corte aireado por vientos sureños, ecos de blues y un ritmo contagioso.

‘Let It Breathe’ es otra canción que bien pudiera haberse compuesto en los 70’s. Con una vibra más propia de bandas como The Who, se eleva con su espíritu libre por la senda del rock clásico. Otra canción que rezuma honestidad, sin poses, simplemente rock a secas, sin más. Con toda la energía los alemanes aumentan la intensidad incorporando afiladas guitarras que acompañan a su dinámico ritmo.

Recordándome nuevamente a Graveyard, ‘The Melody’ es una canción en la que el blues y las dulces melodías conviven en armonía. Evolucionando hacia un espacio más rockero, el corte se eleva prudentemente para mostrarse esplendoroso. La furia de desata en otra celebración colorista del rock clásico, ese rock que nunca muere y que seguirá con nosotros durante mucho tiempo.

Oakfarm

Pink Tank Records

Reseña: THE SLOW AND EASY.- ‘Hand me down’

SLOW AND EASY, la banda canadiense de blues psicodélico está de regreso con un EP que hace un viaje a lo surrealista lleno de distorsión, voces sensuales y texturas instrumentales inmersivas. Sustentando sus canciones en la pasión y la garra de su cantante Kel Bennet, la banda aplica a sus canciones la fórmula de ’menos es mas’. Porque estas sencillas pero fascinantes cinco pistas, se sustentan en el blues ácido de comienzos de los albores de los 70’s. Ese sonido que popularizaron luminarias como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Free… y que en el nuevo milenio es rescatado por bandas como Blues Pills o incluso Lucifer, en sus momentos más calmados. Desarrollándose en un escenario retro, las canciones fluyen entre bellos y sensuales pasajes vocales y una difusa instrumentación empapada en humo cannabico. Sus conmovedores ritmos y su fantástico groovy hace que desde el primer riff cautiven a oyente en una fiesta de sonidos vintage enriquecida con fuzz y riffs stoner, dotándolos de una fuerza descomunal. Un EP que te invita al baile pero que también produce un gratificante efecto balsámico con emocionantes y suaves pasajes llenos de sentimiento. Sin duda un trabajo honesto, sencillo, y con un magnetismo, al que no podrás resistirte.


THE SLOW AND EASY  son: Kel Bennett (Voz/ Teclados), Liam Deak (Guitarra),
Tarun Dawar (Bajo) y Nick Roussel (Batería).

HAND ME DOWN’ fue producido por THE SLOW AND EASY , grabado por Steve Chahley en Palace Sound en asociación con Fuzzed and Buzzed. Mezclado por Steve Chahley, masterizado por Rubén Ghose.

A golpe de hard blues stonerizado ‘Baby (Don’t Let Me Down)’ enseña su poder desde sus primeros riffs. La voz sensual y cautivadora aporta el tono vintage a una canción que toma elementos contemporáneos para engrosar su sonido retro de inclinación 70’s. Divertidos ritmos retro nos invitan al baile desenfrenado en la segunda mitad de un corte que evoluciona a un especial escenario en el que el heavy-rock se fusiona con el blues y las vibraciones Stoner contemporáneas. Piensa en una fusión de BLUES PILLS y LUCIFER. La canción versa sobre alguien que trata de volver con un amante que no sirve para nada en tus tiempos oscuros 

Con atractivos pasajes armónicos ‘Alhambra’ se desarrolla en un tono más suave y un ritmo cadente, pero efectivo. Con una nebulosa de guitarras que beben de la fuente del blues y el boogie rock de los 70’s el corte avanza con buenos ganchos sonoros entre humeantes atmósferas sonoros. Usando por momentos Slide guitarra, los tonos sureños se unen a una pista dinámica y con entrañas fornidas. La piste trata sobre una experiencia visceral en motocicleta

‘Middle’ reposa su sonido en suaves pasajes de blues psicodélico representando un escapismo poético entremezclado con sentimientos de anticipación». Con una atractiva combinación de un ritmo de swing contagioso las voces seductoras crean un paisaje etéreo que mantiene al oyente fascinado. Una pista lenta y comedida con un fascinante poder cautivador.

Romantizando la fuga con tu amante en un tren a través de la tierra de ninguna parteDown the Line’ con delicados acordes acústicos pone el lado melancólico al Ep con la sensualidad de una magnífica cantante a flor de piel. Susurrante, la pista describe un escenario bucólico rebosante de dulzura y belleza. Los medios tiempos van llevando la canción en sus brazos hasta la explosión final en la que todo se vuelve más enérgico y virulento con unos solos de guitarra asesinos.

La tortuosa y enérgica ‘Safer Place’ nos cuenta a ritmo de heavy-blues, la historia de una mujer mayor seduciendo a un chico joven. Con un registro vocal que me recuerda por momentos a Patti Smith, el lamento melancólico gravita entre fuertes ritmos y una instrumentación cruda y difusa. La pista eclosiona en una bacanal de solo lisérgicos creando un entorno sonoro corrosivo y sumamente ácido.

The Slow and Easy 

Reseña: SOUL KITCHEN BAND.- ‘Round one’

Aquellos que me conocen, saben que soy un ávido buscador de bandas desconocidas con apuestas sonoras interesantes. En esa búsqueda de nuevas propuestas para ofreceros a todos los seguidores de DenpaFuzz, la siempre infinita y sorprendente plataforma de bandcamp, me permitió toparme con el trio israelita SOUL KITCHEN BAND, y su álbum debut ‘ROUND ONE’. Sin mucha información sobre la banda, el trio parece estar en activo desde hace alrededor de 3 años, pero no ha sido hasta ahora, cuando ha visto la luz su material musical en forma de un álbum curioso, con unos surcos que rebosan mucha calidad y frescura. Una vez mas una banda nos invita a viajar al corazón de los 70’s a través de canciones que combinan el blues, la psicodelia, y el rock más crudo y auténtico. Así encontramos cortes evocadores del Jim Morrison más chamánico, guitarras herederas de Ten Years After y Allman Brothers, así como ritmos que coquetean con el legado del primer Santana. Un álbum sorprendente y repleto de alicientes para cualquier amante de las vibraciones vintage. Sus ondulantes canciones rescatan esos sonidos vintage que tantas y tantas veces hemos escuchado, y lo hacen manteniendo la esencia de aquellos sonidos, pero aportando su propio toque personal al combinarlos en mezcolanzas a veces imposibles, pero siempre efectivas. Con un espíritu de jam, las composiciones serpentean en su desarrollo haciendo que cada una de ellas, nos presente diferentes ritmos y estilos que son hábilmente enlazados para ser presentados al oyente como un ‘todo’ con sentido. Toda una sorpresa de un año que acaba y que seguramente ya ha ofrecido todo lo que tenía que darnos en cuanto a creaciones musicales de nivel, aunque, nunca se sabe, todavía estamos a tiempo de encontrarnos con alguna otra maravillosa sorpresa como esta.

SOUL KITCHEN BAND son: Ehud Danan (guitarra/voz), Tal Dekel (bajo) y Nachman Baruch (batería).

‘Mud on love’ se desarrolla con un ritmo cadencioso y un espíritu 70’s en el que el blues y el rock clásico se unen en una bacanal sónica de grandes proporciones. La canción oscila entre incisivos pasajes en contraste con parones en los que la intensidad remite. La guitarra ácida refleja el amor de estos chicos por los sonidos vintage en los que el blues tiene bastante protagonismo. Erigiendo por momentos como un alter ego de Alvin Lee, los ritmos de garage aparecen entre su diabólica armonía blusera.

El rock sin complejos de ‘Brain Forest (jungle)’ se adorna con vibrantes ritmos coloristas y un espíritu a caballo entre la psicodelia y el garage rock. El corte es impulsado por una pulsante línea de bajo que nos empuja a una densa atmósfera lisérgica. Allí los pasajes chamánicos de inspiración doorsiana se fusiona con ritmos tropicales y una psicodelia envolvente y corrosiva. La pista no pierde su alma vintage en ningún momento.

En un tono mas ortodoxo de rock clásico setentero ‘Sun’ se cubre de fuertes ritmos y guitarras sólidas en una nueva espiral de vibraciones retro, esta vez en un tono más comedido. Contundente pero no estruendosa, la pista se contonea con ese ritmo dinámico que los israelitas aportan a sus canciones. Esos tambores llevan la voz cantante en otra pista elaborada y cambiante, en la que la psicodelia tiene su dosis de protagonismo.

‘Spin’ vuelve a fusionar ese ritmo colorista con pasajes de blues y psicodelia mas propia de otros tiempos. Una larga introducción psicotrópica realzada por penetrantes solos de guitarra contrasta con un ritmo alegre que poco a poco va calando en el oyente entre nebulosos pasajes atmosféricos con unas gotas de blues ácido. El resultado es una cautivadora jam en la que el wah wah pone el groovy hasta llevarnos a un éxtasis caleidoscópico.

Por la vía directa el garage rock sin complejos evoca laureados momentos de finales de los 60’s en ‘Free’. Una declaración de intenciones en la que las melodías pop con una instrumentación sucia de puro rock and roll, nos invita a la fiesta en otra pista fresca repleta de contagiosos retro.

En menos de un minuto ‘Dalan’ es un breve interludio presidido por el ritmo de tambores.

En este catálogo de sonidos vintage, ‘The road’ se empapa de ritmos sureños y voces chamánicas en una pista que combina luz y sombras, y que acaba abriéndose a una luminosidad, así como una alegría contagiosa. Pero como el resto de las canciones del álbum, la fusión aparece con pasajes psicodélicos superpuestos a esa guitarra más propia de los estados del sur con guiños a los mismísimos Allman Brothers. ¡Una jam por todo lo alto!

Cerrando el álbum, el trio pone la pausa con ‘Deep’. Un balsámico corte ejecutado lentamente con el que los israelitas se dejan llevar por efluvios psicodélicos en un trance sensorial que ayuda a expandir nuestra mente en un boscoso espacio blusero en el que las emisiones lisérgicas son las protagonistas. Sin duda, un magnífico broche final a un álbum versátil, colorista y rebosante de frescura.

Soul Kitchen Band

Reseña: MOS EISLEY SPACEPORT.- ‘Further’

El agujero de gusano que ya usaron en ‘THE BEST OF THEIR EARLY YEAR’ (reseña aquí) sigue siendo utilizado por los alemanes MOS EISLEY SPACEPORT en su nuevo álbum ‘FURTHER’. Con algún cambio en su formación, el proyecto mantiene el espíritu vintage que mostraron en su debut. Estos chicos llegados del planeta de Tatooine saben cómo cocinar las vibraciones hard-progresivas de los 70’s en canciones resultonas y con mucho gancho. Una magnífica colección compuesta por nueva fascinantes canciones que nos recuerdan el legado del pasado modulándolo a los nuevos tiempos. Un sonido reconocible en el que los ecos de Deep Purple se asoman en pistas guiadas por un impactante órgano retro y melodías con mucho gancho. Pero no solo de ello vive el cuarteto, sino que el blues, la psicodelia y el hard rock son ingredientes siempre apetecibles para unirse a esta fiesta retro. Una visión aventurera con un estilo único en canciones de fácil escucha y con las que rápidamente conquistarán nuevos fieles. Porque el rock de siempre sigue vivió, y si lo hace con ingredientes más contemporáneos, el resultado puede ser completamente motivador. La fácil escucha de ‘FURTHER’ esconde en su interior los suficientes elementos como para que nada resulte superfluo, esto hace del álbum un plato muy apetecible para los fans de los sonidos vintage llegados de los 70’s. Esa imaginaria ciudad futurista que da nombre a la banda, mantiene la vida intacta, lo cual es muy de agradecer para aquellos (entre los que me encuentro) que nos vimos sorprendidos por su propuesta sonora hace tres años, cuando vió la luz su primer trabajo. La aventura continúa.

En un entorno psico-progresivo de manual ‘Ashes to Ashes’ gravita en una orbita vintage en la que alguna pincelada blues aparece entre su propuesta de rock añejo. Ejecutado con suavidad, el corte camina lentamente en busca de un entorno más contundente. Con elaborados desarrollos progresivos la banda alemana nos recuerda esas vibraciones setenteras tan apetecibles. Funcionando como un conjunto, destacan especialmente los pasajes en los que el órgano retro evoca momentos mas propios de bandas como DEEP PURPLE sin que su sonido en conjunto sea similar. Aquí encontramos constante meandros que enriquecen una canción larga pero con mucho atractivo.

‘Drop Out’ contrasta del corte anterior por el dinamismo de unos riffs y unas melodías que sin rubor se zambullen en las aguas del rock retro de los 70’s. Manteniendo ese espíritu intacto, la canción es guiada por el efectivo sonido del órgano custodiado por buenas melodías vocales y un ritmo efectivo y solvente. La fiesta de sonidos vintage se desata sin complejos una vez mas.

Retomando las canciones de diez minutos, ‘Space Shift’a pesar de tener más elementos experimentales, nos presenta una bacanal de vibraciones retro. El poder de ese órgano diabólico vuela mi cabeza una vez más.  Purpleliano en sus entrañas, el vibrante corte parece escorarse a sonidos más contemporáneos en una combinación siempre agradable y resultona. En la segunda mitad la canción desciende a un fascinante entorno psico-progresivo en el que el sonido de la guitarra pone el perfecto contrapunto a los pasajes del órgano, auténtico motor de la banda.

En un tono más oscuro y pesado ‘Raised by a Lioness’ coquetea con el blues y el boogie rock con una propuesta atractiva y cautivadora que rápidamente invitará al oyente al desenfreno y el baile. Alejado de convencionalismo, estos chicos tienen su propia fórmula para cautivarnos sin caer en los convencionalismos de las bandas retro.

‘Cocaine Blues’ mantiene el tipo a base de golpes de riffs solventes y un ritmo divertido en el que el blues-rock se fusiona con el hard progresivo de los 70’s. Su pegadiza melodía y una fornida instrumentación hacen el resto en otro corte de innato carácter vintage.

Casi como continuación de la canción anterior ‘Laika’ mantiene la esencia hard-prog de los alemanes con golpes de Stoner y constantes guiños a las vibraciones vintage del siglo pasado. Una pista divertida que es ejecutada con un frenesí aturdidor. El juego de los estribillos hace que la pista resulte fluida en su transitar por este escenario psico-prog en el que poco a poco van sumiéndose cada una de las canciones.

Sin cambiar sustancialmente el guion en ‘Scattle Cat’ parece que la banda se deja llevar por el fuzz y los vibrantes sonidos proto-stoner. Turbio dinámico y con el suficiente gancho como para rendirse a sus pies, la canción se sale de alguna manera del resto de cortes con un sonido más contemporáneo. A pesar de ello sus entrañas contiene ese elixir mágico que hace que las canciones de MOS EISLEY AIRPORT suenen como compuestas décadas atrás. Aquí los elementos cósmicos brotan más nítidamente hasta sumirnos en un caos sónico aturdidor.

Si la mayor parte del álbum está compuesto por canciones de larga duración, ‘Laika II’ supone el contrapunto con sus tres minutos. Un suspiro de sonidos casi devocionales que contrastan con la mayor parte de las canciones. Coros celestiales y una instrumentación atmosférica son los argumentos en esta ocasión en un corte que de alguna manera, se decanta por el sinfonismo.

‘ I’m a Robot Dancer’ pone la calma a un álbum vibrante y divertido con tonos más coloristas y florales. Un tempo suave y una melodía vocal que va aumentando el tono, construyen otra canción vintage que supone un soplo de aire fresco a un álbum notable.

Mos Eisley Spaceport

Reseña: FUZZY GRASS.- ‘The Revenge Of The Blue Nut’

El heavy-blues y la psicodelia ácida de inspiración vintage llevan moviendo al cuarteto francés FUZZY GRASS desde su nacimiento en el año 2015. Ahora, con la publicación de su nuevo álbum ‘THE REVENGE OF THE BLUE NUT’, y tras sus últimas y fantásticas actuaciones en Europa, llega el momento de que sean reconocidos como la gran banda que son. Su inspiración en el legado de bandas como LED ZEPPELIN (en alguna de sus canciones es evidente su influencia), CREAM, CANNED HEAT, JIMI HENDRIX o CACTUS, por solo citar algunas, nos lleva a un álbum con seis impactantes canciones en las que el espíritu retro está muy presente. FUZZY GRASS mantiene vivos el blues, el rock y la psicodelia de los 70’s sin traicionarlos, su fórmula es actualizarlos y adaptarlos a los nuevos tiempos, y eso lo hacen a la perfección. Con sus canciones nacidas desde la improvisación, harían palidecer a alguna de las bandas más renombradas de la escena hard y heavy-blues de los 70’s. Su afán de superación los lleva a crear un viaje en el tiempo en el que la psicodelia y el blues son los protagonistas. Así consiguen canciones en las que se percibe su sello personal y en las que encontramos letras que se ciñen a estas ideas vintage, insertando conceptos pseudo-filosófico-épicos, sobre temas muy introspectivos como la soledad, la búsqueda de uno mismo y la relación con sus emociones y las relaciones con las personas, en un contexto fantástico y psicodélico. THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ cuenta la psicodélica aventura de un hombre maní. Tras una introducción en forma de viaje introspectivo y liberador, el personaje se enfrenta a una ruptura que lo sume en una amarga decepción. Se escapa a un mundo onírico surrealista de éxtasis y angustia, donde viaja a través del espacio en busca de sí mismo. Una búsqueda que termina en otro fracaso. A esto le sigue una rabia narcisista que alimenta su sed de venganza. Finalmente, Peanut Man despierta en un deambular místico. Siente que un nuevo poder surge dentro de él y que ya no puede controlar. Se hunde en una locura asesina, como un regreso a la bestialidad. Al igual que su música, la banda busca reinterpretar los códigos gráficos de los años 70, desbordantes y coloridos, tan kitsch como psicodélicos, a través del prisma del siglo XXI. Con su portada, un collage surrealista lleno de guiños a las aventuras de la banda en la carretera, FUZZY GRASS pretende llevar el legado de los años 70 a nuevos horizontes, siempre con un toque de humor y auto burla. Estamos ante una banda con un magnífico cantante , una guitarra prodigiosa que rememora el espíritu de Hendrix, y un batería a semejanza de John Boham y un bajista que sigue los dictados de KYUSS, ¿Se puede pedir más? Desde DenpaFuzz, solo puedo invitar a dejarte llevar por este divertido viaje a los confines del mejor blues y la mejor psicodelia pesada de ambientación vintage, porque con los franceses, el rock está vivo.

FUZZY GRASS son: Laura Luiz (Guitarra) Thomas Hobeck (bajo), Clement Gaudry-Santiago (batería) Audric Faucheux (voz y órgano).

THE REVENGE OF THE BLUE NUT’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

‘Living in time’ va directo al grano con sus pegadizos riffs de inspiración 70’s. La rabia del heavy-blues de bandas como CREAM, HENDRIX, CANNED HEAD o CACTUS se conjuga en una canción vintage en la que el blues el hard-rock y la psicodelia se mestizan con un resultado abrumador. Los riffs de guitarra llenos de gancho y la garra vocal, impulsados por un ritmo arrollador. Solo ácidos, apacibles pasajes lisérgicos y momentos divertidos que invitan al baile completan un corte que marca el devenir del álbum. El virtuosismo de estos jóvenes músicos se refleja en una canción ondulante llena de matices y en la que los sonidos retro adquieren una nueva dimensión.

Embutidos de lleno en el blues de comienzos de la década dorada ‘I’m allright’ parece poner a prueba al oyente con su sonido más propio de finales de los 60’s y primeros 70’s. Estamos ante una pista de blues ortodoxo, y ese se percibe en cada estrofa de una canción que no traspasa el umbral y se mantiene contenida entre efluvios psicodélicos perfectamente incorporados. Manteniendo la suavidad casi todo el tiempo, en la parte final el corte se precipita en una espiral de solos ácidos y un ritmo atronador.

‘The dreamer’ es otra canción psicodélica de alto nivel. Emergiendo lentamente entre borboteos lisérgicos la pista eclosiona tras el primer minuto de introducción. Pero no estamos ante una explosión de intensidad que haga deflagrar la canción, sino una pincelada de fuerza que rompe la rutina de una pista suave y rebosante de sentimiento en la que la psicodelia chamánica se colorea con esas gotas de blues presentes en la mayoría de las canciones del álbum.

Sin complejos la banda se sumerge en ese espacio retro que tanto les gusta con un corte de hard rock sin artificios. ‘Insight’ evoca el rock de los 70’s con golpes de blues y armonías contagiosas evocadoras de bandas como Zeppelin. Wah wah oscilante y un ritmo que te invita al baile, son argumentos suficientes como para conquistar el éxito con una de las canciones más coloristas del álbum.

Por la vía directa y con algunos elementos stoner, la divertida ‘Why you stop me’ muestra el lado más pesado de una banda que ama los sonidos retro de los 70’s, y eso se siente en canciones como esta. El rock está vivo y es divertido, ¿Crees que podrás resistirte?

Como suele ser habitual en muchas bandas, el plato fuerte se encuentra al final. Así ‘Moonlight shades’ con sus mas de once minutos, y siendo la canción más larga del álbum, se sumerge sin rubor en un pantanoso y humeante blues lisérgico. Penetrante y cautivadora, la pista explora un bosque invadido por las emanaciones de hongos mágicos aportando un gratificante efecto narcótico.  Con dos partes diferenciadas, en su primera mitad, todo sucede lentamente, aumentando la intensidad con la suficiente pausa como poder percibir cada uno de los matices de la canción. Piensa en una especie de ‘Dazed and confused’ o Since I’ve Been Loving You’ en versión francesa. Una vez mas comprobamos la importancia de contar con un buen cantante en la banda, ya que Audric, logra transmitir la rabia y la desesperación en cada estrofa, algo, que no muchos consiguen realmente. Un corte tenso, psicotrópico y con la pesadez suficiente como para aplastarte la cara, ya que su parte final es una orgía ácida en la que todo se revoluciona en un gran caos.  

Fuzzy Grass

Kozmik Artifactz