Reseña: CRIPTA BLUE.- ‘Cripta blue’

Desde Ravenna (Italia) nos llega un artefacto sonoro que parece llegado de comienzos de los 70’s en una capsula del tiempo, solo hay que ver su lisérgica portada para intuir el contenido de sus surcos. El trio CRIPTA BLUE, dejan patente su devoción por los ecos proto-metal y heavy-blues de comienzo de la década dorada, en su álbum debut homónimo. Con músicos de bandas como Desert Wizard, Thrash act Rising Dark y Talismanstone que se manejan bien con esos sonidos del pasado, crean un álbum crudo, pesado y psicotrópico. Un trabajo ácido, bluesero, tosco y con alma de doom primitivo. Mirando al pasado más oscuro del rock, pero sin letras ocultistas, sino metáforas distorsionadas y horribles de lo que significa saborear la vida y vivirla hundiéndose profundamente, rodeada de muertos vivientes. Sus turbias pero magnéticas canciones son capaces de despertar a los viejos rockeros de sus tumbas para unirse al aquelarre chamánico de CRIPTA BLUE. Un auténtica pleitesía al legado de bandas como los eternos Sabbath, Pentagram, Sir Lord Baltimore, Josefus, Blue Cheer, Toad o Captain Beyond, pero enriquecido con altas dosis de psicodelia pesada y unas pinceladas de grueso sonido stoner. ‘CRIPTA BLUE’ es un álbum demoledor, un álbum que suena honesto y auténtico, y cuyo sonido se mete en las entrañas del oyente. Su penetrante grueso e hipnótico bajo, su ritmo incansable, ese peculiar y profundo registro vocal, junto a esa guitarra que parece bañada en un barril de LSD, rezumando solos ácidos, hacen que no puedas resistirte a su poder.

CRIPTA BLUE son: Andrea Giuliani (voces y bajo) Federico Bocchini (guitarra) Silvio Dalla Valle (batería), acompañados del vocalista invitado Ricky Dal Pane, cantante de Witchwood. ‘CRIPTA BLUE’ está disponible vía Argonauta Records, y está llamado a ser uno de los álbumes del año en el género de la música pesada de genes 70’s.

Dejándose llevar por el doom, ‘Tombstone’ cuenta con la voz de Ricky Dal Pane, cantante de Witchwood. Musicalmente el tema se desarrolla entre ecos proto-metal que evocan el legado de Sabbath y con el sonido Saint Vitus muy presente.  Siguiendo una estructura similar, la parte final se llena de oscuras nebulosas psicodélicas antes de morir en el cementerio del proto-doom más oscuro.

‘Creepy Eyes’ borbotea entre riffs ondulantes a caballo entre el heavy-rock y el blues. Con un carácter chamánico, el tema exhuma fuzz narcótico y riffs pesados. El bosque mágico se llena de oscuridad entre vibraciones psicodélicas y blues pesado. Con olor a 70’s la canción se presenta con un sonido rugoso y nebuloso. Si bien su mayor parte tiene a la guitarra como protagonista, el tema reposa en unos acordes de bajo antes de emprender su huida hasta el precipicio final.

Por una senda aparentemente diferente, ‘Spectral Highway’ emerge de un suave trance psicodélico. En una atmósfera misteriosa y humeante, el blues regresa a u cita con los alucinógenos acordes de los italianos. El tema transita por esa senda tranquila y narcótica, con embestidas puntuales de oscuros y pesados riffs proto-doom. Sin embargo, en ningún momento pierde su espíritu psicotrópico.

‘Death Wheelers’, se desarrolla en un oscuro relato proto-doom de guitarras humeantes. Lento y pesado, el corte serpentea por la senda del blues y los ecos 70’s. Su espíritu Sabbathico se complementa con altas dosis de psicodelia chamánica. Viscoso, pantanoso y nebuloso, el tema suena añejo y contiene solos asesinos que le dotan de un mayor poder narcótico. El trabajo del bajo en un segundo plano hace que la canción adquiera un poder hipnótico que pasa con sutileza ante el oyente.

Cerrando este debut, ‘A Space Tale’ el tema mas largo del álbum con sus mas de siete minutos, parte de pasajes de psicodelia calmada y susurrante. Con efectos sobrevolando la armonía el corte borbotea entre riffs pesados y graves y solos ácidos para llevarnos a un entorno misterioso de gran magnetismo. Estratificando su sonido en dos planos diferentes, avanza con fuerza combinado pasajes ácidos con momentos más tortuosos. La parte final rinde nuevamente pleitesía a Sabbath con un final oscuro y psicotrópico.

Cripta Blue

Argonauta Records

Reseña: LAND MAMMAL.- ‘Slow your mind’

El primer larga duración del dúo de Texas nos confirma las buenas sensaciones que nos dejó su EP debut. Will Weise (fundador de Gypsy Sun Revival) es un escritor de riffs, guitarrista y sitarista que crea composiciones con la ayuda de Kinsley August, un talentoso vocalista, líder, letrista y animador, que sabe cómo atraer y proporcionar una actuación dramática para una multitud. Los dos músicos encontraron una química natural en la composición de canciones que queda reflejado en este gran álbum de rock clásico. Si bien LAND MAMMAL son un dúo, aquí cuentan con distintas colaboraciones entre las que destaca la presencia de Isaiah Mitchel (Earthless). El sonido del álbum se sustenta en el legado de las canciones más campestres y suaves de Led Zeppelin. Un álbum ecléctico y en el que un amplio espectro de oyentes puede encontrar su particular filón. Manteniendo un espíritu pesado en sus composiciones, el bucolismo y los ecos rurales aparecen en unas canciones frescas y luminosas que aportan una fresca brisa al oyente. Destacando las cuidadas melodías vocales, LAND MAMMAL se las arregla para incrustar buenos solos de guitarra y sutiles pinceladas de órgano que aportan un tono vintage a sus canciones. La sinceridad lírica, la inteligencia y las melodías vocales pegadizas, respaldadas por una interpretación apasionada, lo convierten en un álbum memorable en el que cada pista tiene su propio valor. Si te gusta el rock clásico de calidad, este es tu álbum.

LAND MAMMAL son:
Kinsley August (voz y letras)
Will Weise (guitarra y sitar)

Con la colaboración de:
Toby Wilson (Mandolina y dobro) Isaiah Mitchell (Solo de guitarra en ‘Psychedelic Hand’), teclados por Jake Dexter excepto en ‘Psychedelic Hand’, obra de True Turner y ‘One Woman to Love’ por Adam Pickrell, Batería en ‘One Woman to Love’ por Taylor Young, Cuerdas en ‘Full Ascension’ por Maria Grigoryeva , Bajo en ‘One Woman to Love’, ‘Grow’, desde el principio y Better Days’ Uriah Stake Jake Dexter (teclados) ‘True Turner’ and ‘One Woman to Love’ por Adam Pickrell, batería en ‘One Woman to Love’: Taylor Young, Cuerda en ‘Full Ascension’: Maria Grigoryeva, Bajo en ‘One Woman to Love’, ‘Grow’, ‘Right From The Start’ y ‘Better Days’ por Uriah Stake.

SLOW YOUR MIND’ está producido por LAND MAMMAL, y Bryan David. Grabado y mezclado por Bryan David en Anthem Recording. Masterizado por Richard Dodd. Arte de portada por Robin Gnista. Disponible vía Kozmik Artifactz.

El álbum abre con ‘Psychedelic hand’. Una canción que marca de alguna manera el devenir del álbum. Un sonido heredero de Led Zeppelin construye un tema en el que el blues y algún elemento stoner dan solidez a la composición. Con la colaboración de Isaiah Mitchell a la guitarra, el tema cuenta con voces desgarradoras y una atmósfera vintage, junto a rugosos riffs.  

‘Ring the bell’ muestra al dúo más calmado. Aquí las melodías vocales se adornan con elementos psicodélicos y una cadencia más propia del rock de los 70’s. Una estructura sencilla, pero que resulta efectiva y en la que encontramos subidas y bajadas de intensidad que no violentan su angustiosa esencia.  

En tonos retro, ‘Fuzzy purple to love’ retoma los dictados Zeppelin. Un ritmo cansino pero pegadizo lleva en volandas un tema colorista con buenas melodías y algunos solos atractivos. Los medios tiempos dominando una canción optimista que irradia luz y color bajo tonos funk..  

‘One woman to love’ nos impregna de aromas florales con un sonido el que encontramos elementos sureños y melodías zeppelinianas. Un corte fresco y radiante con buenas guitarras y unos ritmos contagiosos.

Sin perder la esencia Zeppelin, ‘Grow’ camina por espacios sosegados en los que el órgano cubre de tonos vintage otra canción fresca y luminosa. Con las melodías vocales como protagonistas, los elementos son acoplados con sencillez, con lo que consiguen un tema que acaricia al oyente con dulzura.

Por la senda acústica, ‘Slow your mind’ baja las revoluciones evocando paisajes ensoñadores creando una estampa bucólica de gran belleza. Finas guitarras sureñas aportan su granito de arena ubicar al oyente en el lugar en el que parece desarrollarse la canción. Casi a modo de balada, la canción contiene sólidos ritmos y pinceladas diversas que lo hacen resultón.  

Con una melodía evocadora de espacios más campestres, ‘Right from the start’ índice en una fórmula que funciona. Una sencilla armonía se enriquece con un buen trabajo vocal por la senda del rock clásico.

‘Full ascension’ endurece su sonido con riffs gruesos y unas voces más ásperasen contraste con aterciopelados pasajes. Incorporando pasajes de sitar crean una dualidad que nos lleva a una montaña rusa de emociones.  

Sing me a song’ se siente seducida por el legado del Hendrix más suave en su apertura. A modo casi de balada, la canción se desarrolla en una atmósfera colorista evocadora del sonido west-coast. Sus bellas melodías nos sumen van tornándose más melancólicas. Aquí el sonido del órgano aporta calidez a la canción.

Este fascinante trabajo cierra con ‘Better days (acoustic)’ una canción acústica con la voz como protagonista. Profundo y lleno de sentimiento, Kinsley August se las basta con leves acordes de guitarra que vuelven a describir un plácido espacio rural.

Land Mammal

Kozmik Artifactz

Reseña: SOLARIUS.- ‘Universal trial’

Siempre es un placer para un fan de una banda, cuando aparecen grabaciones escondidas de ella. En esta ocasión los fans de Graveyard pueden estar de enhorabuena, ‘UNIVERSAL TRIAL’ recupera unas grabaciones perdidas de 2006, que han estado ocultas durante 15 años y que el sello Heavy Psych Sounds saca ahora a luz. Se trata del emocionante proyecto de rock sueco SOLARIUS, fundado y liderado por el guitarrista de Graveyard, Jonatan Ramm. Bien podemos decir que se trata del germen que luego brotó en el clásico sonido de Graveyard. Este EP es una pequeña pieza de coleccionista que contiene cuatro canciones (una lástima que no sean más) en las que los sonidos analógicos de los 70’s nos sumergen en un groovy vintage de blues, hard-rock y psicodelia. Sonidos retro llenos de vitalidad con momentos rugosos, pero también con pasajes suaves, con los que el oyente caerá rendido.  Capturándonos con su magia, SOLARIUS componen cuatro fascinantes canciones en las que podemos encontrar vibraciones propias de pioneros como Leafhound, Samuel Prody o May Bitz, así como parte del sonido que luego encontramos en los álbumes más gloriosos de Graveyard. Todo un regalo para los paladares gourmet de los difusos sonidos hard-blues retro, en un viaje en el tiempo al comienzo de los 70’s. ¿Dejará algún día de sorprendernos la escena retro sueca? Confiemos que no sea así, porque esa fuente inagotable de bandas vintage sigue dándonos múltiples alegrías como esta.

‘UNIVERSAL TRIAL’ se grabó en 2006 en los estudios Don Pierre en Gotemburgo y fue producido por Don Alsterberg (Graveyard, Blues Pills), con un sonido 100% analógico. Estas cintas fueron olvidadas en algún lugar, estando ocultas hasta ahora.

SOLARIUS son:

Jonatan Ramm – Guitarra y voz
Mattias Ohde – Bajo y voz
Fredrik Aghem – Batería
Johan Grettve – teclados

‘Universal trial’ la canción que nombre al EP explora los sonidos ácidos del hard blues de los 70’s. Su torbellino de riff retro y esa voz desagarrada que vomita cada estrofa nos llevan al principio de la década dorada del rock. Su atmósfera vintage se llena de humo cannabico mientras la guitarra se desangra en riffs ardientes. Su contagioso ritmo nos invita a una fiesta desenfrenada de hard-rock primitivo entre neblinas narcóticas. Tras la embestida inicial el tema reposa en un espacio más psicodélico antes de emerger como el Ave Fénix sobre salvajes riffs de crudo rock.

Sustentada en un riff de inminente carácter retro, ‘Sky of Mine’ se balancea entre contagiosos ritmos funk. Aquí se pueden encontrar todos los ingredientes que usaban los pioneros de los 70’s. Blues, rock y hasta un alma soul, se perciben en unos vibrantes riffs que rápidamente te contagian el ritmo. Vacilón, chulesco e infeccioso, el tema se toma su momento de pausa para reposar entre psicotrópicos proporcionando momentos más suaves.  

En tonos más misteriosos y psicodélicos ‘Into the sun’ se deja llevar por los efluvios lisérgicos en una apertura chamánica que suavemente nos susurra. Una gratificante calma balsámica que inevitablemente recuerda el sonido que desarrollarían Graveyard tiempos después. Una cálida voz nos susurra recitando sus estrofas mientras la canción va tomando forma. Con momentos que me recuerda a la cadencia vocal de Greenleaf, el tema se toma su tiempo hasta la deflagración de riffs hilarantes. Aquí el tema se encabrita en una espiral que nos arrolla con toda su fuerza. Los extenuantes solos de guitarra se ven custodiados por una base rítmica endiablada antes del ocaso final, en el que el tema vuelve a la calma.

Con una apertura de arpegios acústicos ‘Mother nature mind’ evoluciona lentamente por una atmosfera suave y acogedora. Pasajes de gran belleza acompañados de una dulce voz, logran un efecto balsámico sobre el oyente. Sosegado y con genes blues, la canción arranca arrastrada por los acordes de un órgano vintage que hace que la temperatura suba. Poco a poco el tema va adquiriendo tintes épicos sin desdeñar la belleza de sus melodías. Una canción impactante que me deja el regusto a ser uno de esos temas en crudo, sin pulir, y del cual, seguramente se podría sacar un rendimiento mucho mayor. A pesar de este apunte, el corte es magistral.

HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: BIRTH.- ‘Birth’

¿Qué puede suceder cuando cuatro músicos talentosos se unen para crear música? ‘BIRTH’ el EP homónimo de los californianos nos da la respuesta. BIRTH, la banda compuesta por Brian Ellis (Astra, Psicomagia) (guitarra y teclados), Conor Riley (Astra) (teclados, guitarra acústica, voz) y Trevor Mast (Psicomagia) (bajo) y Paul Marrone (Radio Moscow, Psicomagia, Astra) (batería invitado); con estos reputados tipos es difícil que algo pueda salir mal, y esta ‘demo’ es la lo demuestra. Una pequeña obra maestra de sonidos vintage progresivos con fuerte predominio del mellotrón y un espíritu psicodélico heredero de sus bandas matrices. Solo tres canciones sin pulir, si hay reside parte de su magia, ya que con ellas logran crear monumentales paisajes sonoros que se decoran con vibrantes ornamentos llevandonos a un fascinante escenario cinematográfico. En esta ‘demo’ los más puritas del género encontrarán notables referencias a King Crimson, Yes, Nektar o Van Der Graf Generator, en un placentero viaje al comienzo de los 70’s. Melodiosas canciones que nos abren un emotivo mundo lleno de belleza, con ritmos seductores y un halo mágico en cada nota. Estos brillantes músicos crean un tupido tapiz sonoro lleno de hermosas texturas en las que las afiladas guitarras afloran contoneándose majestuosas entre la espesura de sus conmovedores desarrollos instrumentales. Solo 21 minutos de música superlativa que saben a poco, pero con la que estos magos de los sonidos psico-progresivos rinden un particular tributo a los 70’s, con tres hermosas canciones pesadas, mágicas, y que pueden ser el preludio de algo muy, muy grande. No es fácil encontrar trabajos de tanta calidad como este, así que desde DenpaFuzz, solo me queda invitaros a disfrutar de este tesoro del siglo XXI, por que su escucha, merece la pena.

‘Descencing us’ nos presenta un mundo multicolor en el que la psicodelia y lo progresivo conviven en completa armonía. Con suaves melodías vocales el tema explora los sonidos progresivos de los 70’s con gran acierto. Sustentada en los teclados, canción ofrece un crisol de sonidos que son enriquecidos con brillantes solos de guitarra que se intercalan con solvencia. Un sonido monumental nos invade con un relato ondulante que cambia su intensidad ofreciendo al oyente sensaciones de melancolía. Con una belleza sin igual, el tema rezuma una complejidad que refleja el talento de unos músicos brillantes.  Exuberante pero equilibrado, el tema permite el lucimiento de cada músico con su instrumento, pero en este puzle, todas las piezas encajan. Ahí reside su valor y acierto.

Instalados en los sonidos progresivos de vocación 70’s, ‘Cosmic wind’ nos hipnotiza con una magnética línea de bajo y unos tambores solventes. Sobre esa base rítmica, aparecen brillantes solos de guitarra superponiéndose a los desarrollos de los cálidos teclados. Sustentando el tema en éstos, todo parece desarrollarse como una jam en la que los músicos ejecutan sus armonías con completa libertad. Describiendo un entorno de misterio, la complejidad aflora en una impostada anarquía (o no tanto) para deleitarnos con un abanico de sonidos progresivos de gran clase. Instalados en momentos heavy-prog sus ocho minutos son todo un regalo para los sentidos.

Cerrando este breve EP, ‘Long way down’ contiene voces más propias de los primeros 70’s en otro corte de tintes progresivos. Desarrollándose en una atmósfera nebulosa, las guitarras afiladas compiten el protagonismo a unos teclados que sirven para sustentar las veleidades experimentales en pura línea King Crimson. Una locura enriquecida con logradas melodías vocales que aportan una mayor riqueza a un tema, de por sí, impresionante.  Estos chicos saben como introducirnos en un espeso bosque sonoro en el que los sonidos progresivos más ortodoxos brotan con gran exuberancia.  

BIRTH

Reseña: FARFISA.- ‘Gänger’

Turbias y difusas atmósferas de tintes vintage envuelven los riffs sucios , voces retro y un ritmo contagioso de blues empapado de alucinógenos es el contenido de ‘GÄNGER‘, el nuevo EP de los británicos. Mostrando el lado más oscuro de la banda, FARFISA presenta cuatro temas vibrantes e intoxicantes en los que la psicodelia camina por el puente que une el final de los 60’s con el siglo XXI. Todo un caleidoscopio colorista que nos aturde con borrosos sonidos en un trance lisérgico de grandes proporciones en el que caben, tanto los riffs pesados, como los ecos de los pioneros de la psicodelia. Sus embriagadores pasajes crean verdaderas espirales psicotrópicas, comandadas por unos endiablados tambores y acompañados de los devaneos lisérgicos de unas guitarras efectivas. Una bacanal de sonidos caleidoscópicos en veinte minutos vibrantes de un viaje a los confines de la psicodelia. Turbulento, ardiente y con un alto poder tóxico, ‘GÄNGER’ nos proporciona vibraciones que nos llevan a un estado de euforia a través de narcóticas vibraciones sonoras más propias de un brebaje chamánico, para dejarnos exhaustos.

‘River rash’ abre el EP con un sonido sucio y nebuloso con aroma a 70’s. Psicodelia vintage que golpean al oyente llevándolo a un trance narcótico de tonos retro. Solos ácidos, vibrantes tambores y unas voces que miran al siglo pasado son aderezadas con unas gotas de blues. Su borroso sonido no impide que la psicodelia se abra paso entre sus riffs pesados. Un tema pesado con mucho gancho y altas dosis lisérgicas.

Entre turbios y acelerados ritmos, ‘Honey banger’ se despeña por vertientes neo-psicodélicas a una velocidad endiablada. Con fuertes descargas de fuzz enturbiándolo todo, un verdadero caleidoscopio sonoro nos zarandea sin contemplaciones. Atronadores tambores marcan esta huida hacia adelante con ecos garage, especialmente en los registros vocales. Todo un extasiante frenesí sonoro impulsado por el fuzz y juegos malabares.

‘Clinton’ se muestra más espeso y denso que los cortes precedentes. inclinándose de alguna manera a un escenario Stoner, sus riffs pesados vuelven a se custodiados por un envoltorio psicodélico en el que voces más propias del garage de los 60’s aparecen entre la espiral psicotrópica que contienen sus surcos. Guitarras profundas y unos tambores excitantes acompañan los desarrollos lisérgicos de los británicos.

Cerrando el EP, ‘Limitator’ se desarrolla en un entorno más oscuro. Con una mayor pesadez, la canción oscila entre montañas psicodélicas y riff pesados y borrosos. Aquí, el legado de Dead Meadow hace acto de presencia con tonos a caballo entre Sabbath y un espacio chamánico que rápidamente aturde al oyente. Poderoso, vintage, y a la vez modernista y neo-psicodélico.

Farfisa