Reseña: DOZER.- ‘Drifting in the Endless Void’

Mas de una década después de la publicación de su último álbum, los padrinos del stoner rock escandinavos, resurgen como Ave Fénix con su nuevo álbum ‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’. Un disco con el que consiguen mantenerse en el Olimpo de los pioneros del desert-rock europeo y en el que una masa gravitatoria repleta de ritmos viajan por el espacio entre lodos masivos y psicodélicos ojos rojos. Así reafirman su estatus, no solo como progenitores de todo un movimiento, sino también como campeones de la energía volcánica y la pura adoración del riff. Una experiencia que no debería perderse ningún amante de las vibraciones desérticas ni del Stoner tradicional, ya que sus canciones mantienen la fuerza de siempre con un enfoque a su vez, innovador. Si la banda parecía dormitar cuando su líder TOMMI HOLAPPA se dedicaba a tiempo completo con GREENLEAF, ahora despiertan de ese letargo para recordar al mundo todo su poder. Sus siete impactantes canciones se impulsan con fuzz de alto octanaje entre ritmos llenos de groovy y un sonido turbio que pone a prueba las cervicales del oyente. Sabiendo como componer melodías pegadizas con las que cautivar al oyente, la veteranía y madurez de DOZER queda patente en la fuerza de unas composiciones crudas, turbias y lo suficientemente psicodélicas como seducir a cualquiera de sus fans de siempre. Porque ‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’ es un trabajo crudo, pesado, que contiene ganchos lisérgicos y ese groovy del que te será difícil poder escapar. Sustentando sus canciones en una fórmula en la que las paradas y arrancadas se suceden en cada corte, los suecos consiguen mantener al oyente siempre enganchado a su relato. Guiños al hard-rock de los 70’s, afloran en un álbum de stoner rock a la vieja usanza, con un sabor fresco y gratificante.

DOZER son:
Fredrik Nordin – Guitarra y voz
Tommi Holappa – Guitarra
Johan Rockner – Bajo
Sebastian Olsson – Batería

‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’ está disponible en la serie PostWax del sello Blues Funeral Recordings.

El sonido difuso de ‘Mutation-tranfo’ nos recuerda a la banda en sus mejores momentos. Golpes de fuzz creando un sonido monumental nos acechan sin remisión. Fuertes tabores y riffs monolíticos dejan espacio a pasajes vocales oscuros y llenos de rabia. El rock del desierto escandinavo de los 90’s aparece de nuevo en plano siglo XXI. Una canción gruesa y monumental con un tono psicodélico que no rebaja su fuerza cegadora. La larga duración del corte, con sus casi ocho minutos, permite devaneo que hacen mutar su fisonomía de unos riffs monolíticos custodiados por pasajes psicodélicos y golpes de metal.

En un espacio de puro desert-rock ‘Exhuman, now be’ nos arrolla como una manada de búfalos en las vastas praderas arenosas. Esto es stoner rock en su más pura expresión. Si a eso unes unas melodías pegadizas llenas de gancho, la tormenta perfecta está servida. El grave sonido de sus riffs se amortigua con un cierto manto psicodélico sin que su carácter mute por esto. Destaca la tronadora base rítmica que acaba por aturdirnos entre las tormentas arenosas que contiene sustancias psicotrópicas que se traducen en sus ácidos solos de guitarra. Un corte descomunal.

‘Dust for blood’ eclosiona en una sucesión de riffs pesados y melodías más propias de los 90s. con un tono pausado DOZER golpea con fuertes tambores y con sus ganchos vocales característico en una canción fornida en la que el fuzz mantiene su presencia.  Una forma brillante de componer un tema melodioso y no restar un ápice de fuera a su sonido. En la pista encontramos esas pausas tan características en los suecos. Sustentado sobre una sencilla estructura armónica el corte contiene estribillos contagiosos con los que cautivar al oyente.

Una breve y pausada introducción es el preludio de una nueva tormenta de riffs desérticos en ‘Andromeda’. Voces ecualizadas tomando un carácter chamánico se van alternado con las descargadas de pesadez de la banda. Un sonido contundente con un cierto tono melódico que no resta fuerza a otra canción que serpentea en su intensidad ofreciendo momentos de calma tensa que siempre son el preludio de un vendaval de riffs que llegan a coquetear con un escenario doom.

La inquietante ‘No quarter expec’ parece inclinarse a un entorno experimental sin salir de las oscuras atmósferas con momentos de stoner-metal llenos de garra y fuerza. Balanceándose sobre esa cuerda, DOZER encabrita su sonido llenándolo de una épica imponente. Un turbador corte con pasajes de psicodelia pesada, impulsados por una base rítmica completamente atronadora.

‘’Run, mortals, ru’ parece sustentarse en un entorno más propio del hard rock adornando con momentos de stoner. Su sucio sonido de guitarras y las melodías aterciopeladas son un contraste atractivo para una canción densa y fluida en la que la pesadez está presente.  Si la fórmula funciona, ¿para qué cambiar nada? Eso deben pensar DOZER y así construyen otra canción a semejanza de ellos mismos con una cautivadora melodía llena de épica y un sonido aturdidor. El flujo rítmico se cuida al detalle con los habituales descansos en esas hordas de fuzz intoxicante que tan bien ejecutan los suecos.

Missing’ es el corte más largo del álbum con sus cerca de nueve minutos. Cociendo la canción a fuego lento, van construyendo sus armonías entre una neblina psicodélica en un ambiente de calma tensa. Pausadas voces van enseñando el camino de una canción que cuida su aspecto melódico respecto del resto de cortes. El lado más amable de DOZER parece aflorar entre pasajes psicodélicos y momentos de vibraciones desérticas de altos vuelos.

DOZER:
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Blues Funeral Recordings:
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Reseña: CENTER OF THE EARTH.- ‘Mars’

‘MARS’ el nuevo álbum de los daneses CENTER OF THE EARTH, nos trae 36 minutos de locura de dunas rojas, mientras te llevan a dar un paseo por el mar de las arenas rojas. Con tres elementos fundamentales, la banda nos presenta tres largas canciones en las que la psicodelia pesada, el blues y los elementos Stoner son los protagonistas. Canciones narcóticas de entre 9 y 17 minutos que se ejecutan con la pausa suficiente para poder degustarlas en su máxima expresión. Un brebaje diabólico que mira al pasado y al legado de los pioneros del proto-doom, pero que también presta atención al desierto y al poder de la desolación de las dunas. Si a esto unes al alma de blues en las melodías vocales, el resultado es un álbum crudo, impactante, pesado y con un poder magnético superlativo. Completamente lisérgico, el álbum contiene cautivadores momentos chamánicos con los que el cuarteto consigue expandir la mente del oyente en un viaje más propio de una ingesta de peyote. ‘MARS’ es el segundo álbum de la joven banda danesa, y fue grabado en directo en el estudio para captar toda la fuerza de una banda prometedora, que sabe rendir culto a los sonidos primitivos del pasado, pero que también venera a las deidades cósmicas del desierto.

CENTER OF THE EARTH son: Frederik Holm (guitarra y voz), Jesper Laugmann (guitarra y coros), Aksel Brammer (batería) y Sebastian Wilsleff (bajo).

‘MARS’ fue grabado en vivo en Elværket Helsingør, contando como ingeniero de grabación a Enok Bjerkstad, habiéndose mezclado y masterizado por Jesper Laugmann, y tendrá una edición en vinilo a través de Majestic Mountain Records.

‘Old Fang’, nace entre sintonizaciones de radio y una enigmática atmósfera entre efectos y distorsiones para surfear por dunas cósmicas. Lentamente el corte avanza a golpes de pycho-doom parsimonioso y plomizo. La quebrada y aguardentosa voz hace acto de presencia con una lenta cadencia con alma de blues. Solo han sido tres minutos y el corte nos aplasta con un alma proto-doom y toneladas de psicotrópicos en el ambiente. Su rugoso sonido de aroma vintage evoca noches salvajes en garitos de dudosa reputación entre humo y alcohol. Desgarradores momentos llenos de fuerza suceden entre un ritmo insistente y sumamente absorbente. Una perfecta combinación de rock del desierto en un espacio sideral. Evidentemente casi 18 minutos de canción permite a la banda desarrollar variadas vibraciones sin salirse del guión. Así la pista se enloquece entre guitarras ácidas para traspasar el umbral a un mundo mágico. Haciendo que todo se ralentice, magnéticos pasajes lisérgicos se ejecutan con una calma narcótica mas propia de un viaje de LSD. Un escenario chamánico en el que las visiones del peyote parecen expandir nuestra mente con un cambió ceremonial en los pasajes vocales. Una ceremonia liberadora nos masajea invitándonos a dejarnos llevar por esa psicodelia meditativa. La pista cierra el circulo aumentando su pesadez en la parte final, para regresar a su génesis.

Si la canción anterior ocupa una de las caras del álbum, la cara B está compuesta por dos canciones de 9 minutos. La inquietante Witchqueen’, con ese bajo crujiente y penetrante y sus riffs de evidente carácter doom. Pero la combinación funciona con esos momentos de blues tormentoso y desgarrador. Los lastimeros pasajes vocales se envuelven en una densa neblina custodiada por riffs monolíticos y fuzz intoxicante. Como un gran paquidermo inyectado en psicotrópicos con momentos de proto-metal y blues narcótico, la canción prosigue su camino lentamente.  Al igual que el corte anterior, la parte final nos presenta momentos de desert-rock crudos y chirriantes con verdaderos ganchos en forma de riffs.

Los últimos diez minutos del álbum están reservados al blues psicodélico de ‘HC Mechadevil’. Otra pista psicotrópica que combina a partes iguales elementos de blues, de Stoner y de rock de los 70’s en una fórmula que funciona a la perfección. Tomándose su tiempo para llegar a rampa de salida, el corte se toma su tiempo para despegar en esta travesía cósmica al Planeta Rojo. Una atmósfera vintage con elementos Stoner y pasajes heavy-psych de alto poder narcótico son los argumentos sobre los que se desarrolla esta nueva trama. Pasando de la calma inicial a momentos desgarradores en los que el blues ácido toma los mandos en una bacanal lisérgica de grandes proporciones.

Center Of The Earth

Reseña: MILANA.- ‘Milvus’

La banda de Mallorca nos presenta un álbum sólido y estruendoso en el que canciones de heavy-rock, se cuecen en un recipiente de Stoner, aderezado con unas gotas de psicodelia. Sus voces épicas, los ganchos constantes y una producción impecable, hacen de ‘MILVUS’ un álbum muy apetecible. Todo un viaje lisérgico a través de vibraciones Stoner, empapadas con unas gotas de blues y psicodelia, así como unas entrañas de heavy-rock con genes grunge.  Porque el nuevo álbum de los mallorquines contiene canciones sólidas, con voces épicas, y un control de los tiempos y la intensidad sumamente logrados. Su sonido difuso, se vuelve melódico y pegadizo a partes iguales, lo que hace que su escucha sea verdaderamente gratificante. Sonando contemporáneo, cada canción contiene elementos desérticos mestizados con auténticos bombazos heavy-rock, en una mezcla impactante. Pero en este coctel sonoro también aparecen reminiscencias del grunge de los 90’s empapadas de fuzz arenoso. ¿Se puede pedir mas? Describiendo de una forma particular la melancolía de la soledad del desierto, MILANA crea pistas con unas entrañas macizas, y un envoltorio repleto de emocionantes sensaciones. Sustentando sus canciones en un sonido grueso y pesado, las magníficas voces y sus tonos épicos, las elevan por encima de otras muchas propuestas que encontramos cada día. Posiblemente estemos ante un álbum que ponga a MILANA en la rampa de salida para que su música tenga una mayor visibilidad y reconocimiento en la escena underground, tanto española, como europea.   

MILANA es un cuarteto compuesto por David Oliver, el chico fundador, el fuzzman, el skater, el Jimi Hendrixer y sería un habitante del desierto de California. Luego Pedro Inglés, full Ame mysAc y filósofo, muy afectado debido a la exposición masiva de Led Zeppelin. Guillem, el gruñón Metalero y finalmente Edu, cineasta profesional y patinador con conocimientos enciclopédicos sobre el frente Stoner.

‘MILVUS’ cuenta con letras de Pedro Inglés, teclados de Pedro S.Bonnin, Slide Guitar en “Gray City Lights” de Javi Lopez y preproducción técnica de batería de Jose Ordoñez. Fue grabado y mezclado por Toni Salva en Diorama Sound (Mallorca), producido por David Oliver. Con grabaciones vocales asistidas y coproducidas por Marc Vidal en Marc Vidal Studio (Barcelona) y voces también asistidas por Aina Nadal en la pregrabación. Masterizado por Karl Daniel Liden Estocolmo (Suecia).  Obra de arte por Revelation Studio. Discurso narrativo de “Grey City Lights” de Howling Wolf (1966). Disponible vía Kozmiz Artifactz.

Entre riff retro y golpes de stoner ‘The Last Witch’ borbotea a caballo entre vibraciones 70’s y aromas del desierto. Con fuerza en sus entrañas y unas melodías atractivas, el corte se impregna de gotitas de blues en una conjunción que resulta sumamente atractiva. La excelsa línea de bajo hace cambiar la pista a un escenario más psicodélico, lo que hace que el tema ofrezca varias texturas sonoras.

Impulsado por buenas dosis de fuzz ‘Celestial Bird Spirit’ huele a sonidos arenosos de los 90’s. en un tono comedido la canción avanza oscilante con una combinación de elementos que van desde el grunge hasta el heavy-rock. Cuidadas melodías vocales complementan un corte nebuloso, pero de gran frescura. Manteniendo la estructura del tema de apertura, la pista reposa en atmosferas lisérgicas en su parte central donde aparecen buenos solos de guitarra que crean un ambiente ensoñador.  Stoner ortodoxo con la suficiente fuerza como para aplastarte la cara.

Con mas de once minutos ‘Impermanence’ nos sume en un trance narcótico a través de suaves acordes. Sin prisas para eclosionar la canción transita por un espacio nebulosos en el que la psicodelia apacible nos arrulla. Sin renunciar a momentos grunge, la canción conjuga ambos estilos empapando al oyente de un tono melancólico. Con constantes oscilaciones de intensidad, la psicodelia y el grunge, se unen en una causa común. En una nueva transición, todo parece volverse más difuso gracias a las embestidas de riffs Stoner, pero de nuevo la pista desciende a un mundo chamánico en el que la psicodelia copa el protagonismo. Seguramente estemos ante la canción más elaborada de todo el álbum, ya que en ella la banda consigue aunar las distintas referencias estilísticas que marcan su sonido.

‘Lucid Reality’ nos ilumina con pasajes de psicodelia creando un paisaje onírico con reminiscencia grunge dejando claro que los sonidos de los 90’s son para la banda, una importante fuente de inspiración para componer sus canciones. En ese tono sosegado, MILANA exploran insondables espacios psicodélicos que son coloreados con momentos de una mayor luminosidad en los que los riffs se intensifican elevando el tono de la pista.

Crujiendo lentamente,’ Gray City Lights’ muestra el espíritu stoner de la banda. Sus locuciones y su sonido atmosférico nos sumen en un viaje sensorial con el desierto como testigo. Sin darnos cuenta nos encontramos en un entorno en el que el blues y la psicodelia se intercalan entre los pasajes desérticos con vocación grunge. Para poner la guinda a la pista, algún elemento retro aparece aportando ese espíritu 70’s.

Whispering Wind’ pone el cierre a este interesante álbum con un ritmo Stoner enriquecido con envolventes pasajes psicodélicos. En la canción se refleja la facilidad que tiene MILANA para cambiar de escenario sonoro sin que podamos percibir la transición. Desert-rock, psicodelia y grunge, de nuevo se unen para crear otro corte sólido y con mucho gancho.

https://www.instagram.com/milanaband/

Kozmik Artifactz

Reseña: 1782.- ‘Clamor Luciferi’

El trio italiano de doom ocultista 1782 regresa con su tercer álbum ‘CLAMOR LUCIFERI’, que en latín significa “El grito de Lucifer”, un grito hostil pero también ruido y alboroto. Mientras siguen inyectando folclore y cuentos locales en su doom metal mezquino y lleno de fuzz, 1782 publica sus canciones más pesadas y malvadas hasta la fecha. Un álbum con sonidos depresivos que enajenan las neuronas del oyente con aturdidores riffs ejecutados en un tono monótono con el que consiguen su objetivo. Tocando sus canciones de una forma perezosa, 1782 logran transmitir al oyente tenebrosos relatos en un submundo en el que la oscuridad tiene todo el poder. Con la temática y la vocación definida, sus canciones no se salen del guion, siendo a veces difícil de diferenciar unas de otras. Es posible que, si alteras el orden de las mismas, su escucha no encuentre variaciones. Transmitiendo un sentimiento constante de ansiedad, sufrimiento y melancolía, el trío de Cerdeña te arrastrará a la oscuridad más profunda y ensordecedora con estas ocho oscuras y deprimentes canciones que harán temblar la tierra. Sin duda, ‘CLAMOR LUCIFER’ no es un álbum para levantarte el ánimo, ya que su espíritu es sumamente deprimente, con canciones que parecen creadas en simas tenebrosas, en el reino de las fuerzas del mal. Cavernícola, lúgubre, y deprimente, el álbum muestra a una banda que usa la monotonía y la lentitud en la ejecución de sus canciones, como una seña de identidad. ‘CLAMOR LUCIFER’ definitivamente, no es para los débiles de corazón.

1782 son:

Marco Nieddu – Voz, Guitarra
Gabriele Fancellu – Batería
Francesco Pintore – Bajo

‘CLAMOR LUCIFER’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

‘A Merciful Suffering’ hace las veces de prólogo ambiental a este nuevo relato ocultista con pasajes de órgano que crean un entorno atmosférico en algo menos de 2 minutos.

Un espejismo que rápidamente se diluye para permitir que los plomizos y parsimoniosos riffs de ‘Succubus’ nos muestren la verdadera esencia de los sardos. Sumidos en una sima tenebrosa, los riffs doom toman el mando con voces atormentadas salidas de esta fosa infecta. Un relato oscuro en el que la vocación ocultista de los sardos queda fielmente reflejada.

En ‘Demonds’ la fórmula tiene continuidad con esos parsimoniosos y plomizos riffs que son ejecutados a cámara lenta. La angustia se trasmite con el sonido tétrico y monótono que ya nos presentaron en su anterior trabajo. Turbio y nebuloso, el corte camina lentamente en un tránsito cansino y perezoso por abyectas cavernas doom.

‘Black rites’ sigue el camino sin que el ritmo que el trio imprime a sus canciones se alterado en forma alguna. Un sonido deprimente que se impregna de una psicodelia oscura y narcótica con la que la banda adormece al oyente. Un patrón preconcebido del que los italianos no se salen en ningún momento. Si bien en esta ocasión aparecen más pasajes vocales, la dinámica del corte no cambia demasiado, salvo por algún pasaje más atmosférico y lisérgico. 

Unos tambores ceremoniales y unos riffs crujientes y borrosos crean la atmósfera en la que se va a desarrollar la siguiente canción, ‘Tumultus XIII’. Doom y psicodelia pesada yendo de la mano por un mundo desolado y tétrico. El corte prescinde de las voces creando una misteriosa atmósfera irrespirable.

Mas intenso que los cortes anteriores, pero igual de turbulento y deprimente, River Of Sins’ camina por esas cavidades profundas en las que habitan seres terroríficos que parecen mostrar todo su tormento con desgarradores pasajes vocales. Todo envuelto en una bruma densa y viscosa que completa el relato.

La misteriosa apertura de Devil’s Blood sirven como preludio a otro corte lúgubre y tenebroso que se empapada con dosis de psicodelia. Doomy pero algo más lisérgico, el corte muestra un tono menos monótono y plomizo. Rock ocultista que se manifiesta con la esencia de una banda doom ortodoxa.

‘Death Ceremony’, el corte que cierra el álbum crea un espacio atmosférico en el que los riffs doom y la psicodelia vuelven a ejecutarse con toda la calma del mundo. Perezoso, turbio y amenazador, el tema es otra pieza más de este álbum monocolor en el que los ambientes ocultistas se reflejan en canciones lentas, pesadas y con un tono psicodélico.

1782 :
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: CRUDE.- ‘Crude EP’

Portugal lleva siendo en los últimos años una fértil cantera de bandas psicodélicas, por lo que no es de extrañar que cada cierto tiempo, salte a la palestra una banda nueva con una interesante propuesta lisérgica. Desconocidos hasta ahora para mi, en esta ocasión fue mi querido amigo Stevie Haynes (Howls From The Hollows), quien me puso en la pista de CRUDE. Un trio de Lisboa que vive la psicodelia con fervor, tal y como refleja este Ep debut. Cuatro largas canciones instrumentales con vocación de jam que transitan por la senda de la psicodelia pesada de inspiración 70’s. El EP es un brebajo sonoro empapado en sustancias psicotrópicas y con la suficiente pesadez como para aplastarte la cara.  Solos ácidos, fuzz narcótico y un ritmo trepidante van sorteando las adversidades en cuatro cortes ondulantes que no reniegan de hermosos pasajes meditativos ni de la dureza de los rifs Stoner. La propia banda define su sonido como ‘Stoner rock basado en jams, centrado en el viaje, reconociendo de dónde venimos y ajustando los controles para el sol. Post Rock y Yo La Tengo atrapan a Black Sabbath y Led Zeppelin tratando de vincular a Pink Floyd’. Una definición que no seré yo el que atreva a refutar, ya que se acerca bastante al contenido de este fascinante trabajo instrumental en el que la psicodelia contemporánea adquiere una nueva dimensión.  

CRUDE son: Edgar Mendes (guitarras), Ivan do Carmo (bajo) Pedro Baptista (batería y percusión)

Todas las pistas escritas por CRUDE, a partir de las ideas de Edgar Mendes y los sueños despiertos. Ingeniería: Ivan do Carmo, Producción : CRUDO. Mezcla: Ivan do Carmo. Masterización: Ivan do Carmo, Grabado en Villa “El Dourado”. Arte y logo: Ana Filipa Domingues Mendes.

‘Vaga​ç​e’ nos pone en el camino musical de los portugueses desde los primeros riffs. Un sonido vintage en el que la acidez aflora a las primeras de cambio entre riffs llenos de gancho. Golpes de bajo contundente y un ritmo rebosante de dinamismo se entremezclan con efectos y distorsiones con un aroma vintage subyacente. Una embestida inicial que se frena para llevarnos a un espacio retro en el que el proto-doom y la psicodelia nos envuelven en pasajes psicotrópicos que nos muestran la esencia de una banda que ejecuta sus jams sin complejos. Creando una pausa hipnótica los sonidos expansivos se adueñan de una pista empapada en sustancias psicotrópicas. Bajo una oscuridad profunda, el trio ejecuta sus rifs con lentitud creando un oscuro escenario heredero de los pioneros del proto-doom de los 70’s.

Bajando las revoluciones y llevándonos a un espacio meditativo ‘Singular’ borbotea lentamente entre pasajes cautivadores de psicodelia pesada con guiños post-rock. Aquí la banda nos ofrece hermosos pasajes instrumentales que se ejecutan con delicadeza transmitiendo una agradable sensación de confort.  Pero no nos engañemos, estos chicos les gusta la experimentación, y en ese espacio, la banda eleva el tono con golpes de riffs mas pesados, insertados con mesura en una canción contemplativa. La canción transita impulsada por un flujo constante que aúna elementos Stoner y pasajes de psicodelia en línea COLOUR HAZE en un jam en la que cada músico parece sentirse libre, pero en la cual las piezas acaban encajando.

Una crujiente apertura de bajo desata las hostilidades en ‘No la tienes’. Una pista que mantiene el espíritu de improvisación en la que la pesadez y una mirada de reojo al pasado van entrelazando los hilos de un versátil e interesante tapiz sonoro. Un pista áspera y cruda, con un sonido sucio que fluye con soltura atravesando momentos de atascos y que descansa en su parte central en un espacio magnético en el que la psicodelia pesada se siente como en casa. A lo largo de sus catorce minutos, el corte atraviesa espacios pantanosos envueltos en una densa bruma lisérgica, un lugar en el que los solos corrosivos se alargan hasta la extenuación entre atambores atronadores. Sin duda una canción que contiene todos los elementos que pudieras desear en una jam que serpentea constantemente entre golpes de riffs Stoner y ensoñadores pasajes de guitarra ácida.

‘Datura’ pone el cierre al EP en un tono mas relajado. Cadentes acordes van sentando las bases en las que se desarrollará la canción. Un lento ritmo de batería con elementos mas propios de jazz, y pausados acordes de guitarra fluyen con calma entre bellas melodías instrumentales. Tras dos minutos y medio de suave introducción todo se vuelve mas turbio, el ritmo aumenta, los riffs crujen y el sonido se eleva por momentos. Pero la esencia de la canción es un paseo por bellos paisajes sonoros, en los que la psicodelia balsámica nos susurra con delicadeza. Otra brillante jam que refleja la calidad de estos chicos con cautivadores pasajes instrumentales. En la parte final todo se vuelve mas loco con momentos en los que los sonidos de los 70’s aparecen para mostrarse esplendorosos entre solos de guitarra filados que se estiran auspiciando el regreso de ásperos momentos Stoner. Riffs contundentes en una huida hacia adelante en el particular mundo sensorial de los portugueses.

Crude