Reseña: HUMULUS.- ‘Flowers of death’

Tras el cambio en su formación, tras la salida de su guitarra Andrea Van Cleef, y la entrada de Thomas Mascheroni, HUMULUS inmediatamente comenzó a trabajar duro en el material para un nuevo álbum. El proceso duró desde noviembre de 2022 hasta abril de 2023. Y el resultado del comienzo de esta nueva etapa del trio de Brescia, son siete canciones de rock Stoner empapado en psicodelia pesada de alto nivel recopiladas en el nuevo álbum ‘FLOWERS OF DEATH’ Con un enfoque diferente, la entrada de Thomas aporta un nuevo registro vocal que arrastra la parte melódica de las canciones expandiendo el sonido de la banda. Esta incorporación le da frescura al trio sin desdeñar el particular sonido que han creado durante su carrera musical. Un coctel con las dosis justas de cada elemento y en el que se aprecia un acercamiento a la nueva psicodelia. A partir de aquí, parece se abre un nuevo camino para la creatividad de la banda, ya que las esmeradas melodía,s se nutren de ornamentos que las hace sumamente cautivadoras. Pero que esto no lleve a nadie a ningún engaño, porque los golpes de Stoner doom con los que los italianos nos han estado sacudiendo durante estos años, siguen estando ahí. Porque en este nuevo álbum hay canciones rompe cuellos que pondrán a prueba las cervicales de sus fans más aguerridos. Pero la grandeza de este álbum es que también contiene dulcificantes canciones con las que seducir a sus fans más psicodélicos. La dosis perfecta para no dejar a nadie apartado.

También debe mencionarse que Stephan Koglek de Color Haze ayudó a la banda durante la fase de composición e incluso contribuyó de manera adicional. parte de guitarra en la canción «Seventh Sun».

Todas las canciones están escritas e interpretadas por HUMULUS (Thomas Mascheroni – Guitarra y Voz, Massimiliano Boventi – Batería, Giorgio Bonacorsi – Bajo).

‘FLOWERS OF DEATH’ fue grabado en abril de 2023 en IndieBox Music Hall Studio (Brescia) por Giovanni Bottoglia y está disponible vía Kozmik Artifatz.

Los estereotipos de Stoner doom hacen acto de presencia a las primeras de cambio en ‘Black Water’. Un ritmo pesado y cansino impulsa un corte arenoso con unas gotas de la psicodelia habitual de los italianos. La aparición de la voz hace que el corte se sumerja en un escenario más lisérgico sin perder su alma Stoner.

‘Secret Room’ mantiene el tipo con un sonido aguerrido en el que el bajo nos taladra las neuronas sin compasión. Otro corte para poner a prueba las cervicales en el que la intensidad desciende a un abismo con voces y melodías ciertamente cautivadoras. Aquí es donde encontramos la primera diferencia en el nuevo sonido de HUMULUS.

Si el álbum había arrancado con bastante fuerza, ‘Shimmer Haze’, sin desmerecer en este sentido de las canciones precedente, marca un punto de inflexión. Mirando sin rubor a los 70’s, la canción combina la ortodoxia Stoner, con los elementos psicodélicos de los pioneros de aquellos años. Dulcificando el corte, la voz nos susurra entre ritmos dinámicos y un aura psicotrópica.  La aparición de la afilada guitarra empuja a la pista a un entorno puramente heavy-psych

Con algunos elementos progresivos, ‘Buried By Tree’ suena añejo. Un sonido vintage que se colorea con ensoñadores pasajes de guitarra en línea neo-psicodelia. Si escarbamos, encontramos también alguna vibración Hawkwind en una canción que se contonea entre gruesos riffs, y livianos desarrollos de psicodelia aromatizada. Un crisol de embriagadoras fragancias hace, que el corte se convierta en un caleidoscopio colorista en el que no faltan los tonos espaciales.

‘Seventh Sun’ nos sume en un misterioso trance hipnótico. Oscuro y lleno de tensión, el corte transita en un bosque lleno de hongos mágicos. Largos desarrollos psicodélicos van construyendo una pista en la que los tonos chamánicos aparecen sin rubor. Una hechizante canción en la que la faceta más lisérgica de HUMULUS parece mostrándose majestuosa. La guitarra del líder de COLOUR HAZE se une a esta fiesta psicodélica de alta alcurnia. Explorar estos espacios heavy-psych acompañados de uno de los baluartes del género, no podía ofrecernos un resultado mediocre.

En un tono más directo en entre ritmos de vocación kraut, ‘Flowers Of death’ borbotea luminosa en una atmósfera neo-psicodélica, con un aroma a las añejas vibraciones psicodélicas de finales de los 60’s.

Como cierre, ‘Operating Manual For Spaceship Earth’. Una canción de diez minutos que rompe con las estructuras del resto de canciones. En este tipo de canciones es donde se suele comprobar la verdadera esencia de una banda. Largos temas que fluyen en su desarrollo guiados por el talento de los músicos. En esa encrucijada entre el pasado lisérgico de l finales de los 60’s y primeros 70’s y los ecos de la nueva psicodélica, la pista transita bajo magnéticos pasajes y ritmos repetitivos. Voces y guitarras empapadas en sustancias psicotrópicas, nos van adentrando en un particular mundo sensorial. Un espacio en el cabe diferentes elementos para ornamentar la canción y sacarla de la sencillez. De nuevo usando la repetición e inclinándose a un espacio kraut, el carácter cósmico del tema va apareciendo según avanza este. Nuevamente el ambiente cósmico hace que la pista gravite entre supernovas y bellos pasajes sonoros. Con un ritmo creciente, el corte ofrece en su parte final la mayor intensidad y pesadez.

Humulus
Kozmik Artifactz

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Luz e sombra’

Retomamos la publicación de reseñas de álbumes tras un periodo de inactividad debido a los múltiples viajes y festivales, haciendo justicia a un álbum publicado hace unos meses y que estaba preparado para ser destripado. Siguiendo la estela del debut ‘A NEW DIMENSION’ (reseña aquí) con su nuevo proyecto FUZZ SAGRADO, Chris Peters, el líder de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, se deshace de las angustias y sinsabores del final de su etapa con su banda matriz con su segundo lp ‘LUZ E SOMBRA’. Un título lo suficientemente explícito como para darnos pistas de su evocador contenido. Mostrándose inmerso en un sonido en el que la guitarra, y sobre todo las voces, nos devuelven toda su esencia musical, esta segunda entrega, está llena de alicientes para todos aquellos fans que nos quedamos huérfanos con el final de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Sin duda un álbum liberador, con letras profundas y con el que el músico alemán, ahora instalado en Brasil, parece ejercer su particular catarsis interior. Si con su debut nos dejó claro que sus devaneos experimentales bajo el seudónimo de  Surya Kris Peters no le alejaban del rock pesado y psicodélico que tocó durante tantos años, ahora ‘LUZ E SOMBRA’ sirve de confirmación de que la creatividad de Chris, continúa en plena forma. El propio músico manifiesta que el álbum representa su regreso al mundo del rock mas pesado, un mundo en el que las guitarras afiladas se siente cómodas entre ritmos más pesados, algo que conoce a la perfección. Tocando todos los instrumentos, las letras de canciones y el trabajo vocal, son dos de los puntos a tener en cuenta en esta nueva entrega. En el aspecto musical, nadie debería de tener ninguna duda, porque sus más longevos fans, encontraran aquí ese sonido psicodélico, pesado, progresivo, que mira sin rubor al legado de los 70’s, pero que lo hace con una mirada contemporánea y sumamente respetuosa. Sus nueva canciones se desarrollan en oscuras atmósferas en las que se reflejan los sinsabores del pasado y en las que se vislumbra la luz de la esperanza. Luces y sombras en las entrañas de un gran músico, que una vez más no nos defrauda con otro fantástico álbum. Un álbum oscuro, sólido, lisérgico, vintage, en el que el rock progresivo juega un importante papel, y sobre todo, en el que el sonido de SAMSARA BLUES EXPERIMENT está muy presente para gozo de sus seguidores.

‘There’s No Escape’ nos introduce en el álbum a través de atmosféricos pasajes psico-progresivos en los que se percibe una cierta influencia floydiana. Agolpándose los sonidos y tomándose su tiempo el corte nos devuelve a la esencia que nos conquistó en los primeros álbumes de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Oscura y con unas entrañas fornidas, la canción escarba en la melancolía con buenos pasajes de guitarra y una voz cautivadora. Este es el sonido auténtico de Christian.

Sin abandonar los sonidos psico-progresivos’ Wake Them Up’ habita entre tenues pasajes nebulosos. Creando una cortina espesa y brumosa, los devaneos guitarrísticos se ejecutan entre una densa instrumentación que no abandona ese espacio psico-progresivo de inspiración 70’s, pero con un enfoque completamente contemporáneo.

La canción que da nombre al álbum, ‘Luz e Sombra’ se desarrolla entre atmosféricos pasajes psico-progresivos aportando al oyente una sensación de relajación. El corte se desarrolla en un ambiente de oscuridad y en el aparecen numerosos cambios estilísticos haciendo del corte una pieza intensa y versátil.

La esencia de SBE aflora sin rubor en ‘One Endless Summer» Con la mirada puesta en los 70’s, cualquier fan de SAMSARA encontrará aquí un apetitoso bocado. Sus tonos vintage y la penetrante voz nos llevan de viaja a un espacio en el que las sombras parecen tomar a las luces en esta distopia musical.

‘Leaving Samsara’ es un canto de liberación a todas las cadenas que atrapaban a Chris con su anterior banda. Tratando de emprender un nuevo camino los ecos del sonido que le aupó la fama, están presentes en esta catártica canción con la que definitivamente parece emprender su aventura en solitario. Musicalmente el corte se desarrolla entre buenos pasajes de guitarra y un ritmo difuso empapado de psicodelia.  

Con un tono más dulcificado, las guitarras acústicas se mezclan con profundos pasajes eléctricos en Memories Of A Future Passed. La canción prescinde de las voces para trasmitir la esperanza con un ambiente relajado y ensoñador.

Con buenas de dosis de hard rock 70’s ‘Love In Progressse balancea entre efectos y una mirada al Stoner a través de sus gruesos riffs. Su turbio sonido y un halo de esperanza. Los elementos progresivos están presentes en una canción que usa estribillos reconocibles en detrimento de grandes desarrollos instrumentales.


‘Learning To Live, And Live Again’
es un canto de liberación para olvidar las angustias del pasado. De nuevo, el inconfundible sonido de SBE sirve de sustento para este melancólico paseo sonoro. Con una mayor presencia de teclados y de pasajes atmosféricos, el hard-progresivo adquiere una nueva dimensión.

Poniendo el broche final a este maravilloso álbum, Broken Earth’ baja las revoluciones dejando brillar la guitarra con melodiosos acordes llenos de belleza. Completamente instrumental, el corte parece ejercer de apropiado epílogo para un álbum catártico y liberador, un álbum intimista en el el que Chris se desprende de sus demonios.

Fuzz Sagrado

Reseña: THE MACHINE.- ‘Wave cannon’

Alejándose de la influencia centrada en el rock ruidoso de su álbum ‘FACESHIFT’ de 2018, THE MACHINE exploran los lados más pesados ​​​​del shoegaze, el rock  progresivo y la psicodelia en su nuevo y lisérgico nuevo álbum ‘WAVE CANNON’. En su séptimo registro, regresan a la forma de sus inicios con un enfoque mas moderno. Con canciones ambientadas en un entorno mas suave, exploran sus fuertes raíces psicodélicas en una hora intensa dividida en seis canciones inmersivas que, con su eclecticismo, indicen en un sonido completamente difuso. El trio consigue el equilibrio alternado pistas más pesadas, con otras muchos más volátiles en las que las vibraciones espaciales y las melodías shoegaze copan el protagonismo. Tras los cambios en su formación, (el álbum está grabado con su anterior batería Davy Boogaard), THE MACHINE renuevan sus propósitos en el séptimo álbum de su carrera. Un álbum empapado en reverberaciones, fuzz y sonidos atmosféricos, en el que THE MACHINE se reivindican con una apuesta versátil con la que conquistar nuevos fans, pero también con la que se congracian con algunos de sus viejos seguidores. Cuidando la melodía, el trio crea canciones cautivadoras que esconden una vocación pop, ocultada sobre las descargas de distorsiones. De esta manera, sin renunciar a su esencia, ofrecen una versión renovada de si mismos, con una retroalimentación que les hace mas fuertes. Si bien no estamos ante un álbum que te conquiste a la primera escucha, cada nueva audición, resulta mucho más enriquecedora para el oyente. La duración de sus canciones (la mayoría de ellas de 15 minutos), permiten a los holandeses dejarse llevar por sus instintos. Explorando diferentes vibraciones nos meten en un agujero de gusano, que transita por el cosmos impulsado por riffs pesados y melodías neo-psicodélicas, algo que a mi me atrapa, pero que no estoy seguro de que toda la audiencia entenderá.  Lo mejor, es que cada uno de vosotros saque sus conlusiones.

‘WAVE CANNON’ fue grabado por: David Eering – guitarra/voz, Chris Both – bajo y Davy Boogaard – batería, habiendo sido reemplazo  en la actualidad en los tambores por Klaas Dijkstra, y está disponible vía Majestic Mountain Records.

Sonicblast Fest

Con un sonido grueso y plomizo ‘Reversion’ nos recuerda que los holandeses son una banda Stoner que gusta de impregnar sus canciones con altas dosis de fuzz, pero que también les gusta viajar por escenarios psicodélicos. Con un tono shoegaze, la pista gravita en una atmósfera lisérgica enriquecida con golpes de pesadez. Por momentos coqueteando con una atmósfera espacial, crean un espacio inmersivo bajo un aura neo-psicodélica.

Una extraña introducción abre ‘Genau or Never’. Aquí el hipnotismo del trio se manifiesta en un ritmo kraut y una instrumentación atmosférica que recuerda a la cara más sosegada de la banda. Impulsada por una fuerza sideral, la canción avanza en una exploración cósmica con intensos momentos de psicodelia expansiva y un sonido denso, difuso e incluso minimalista.

Los rugidos de ‘Glider’ nos recuerdan quienes son estos chicos. Unos magos del Stoner que ha pesar de experimentar mantienen esa esencia indemne.  Extremadamente lisérgico, el corte se impulsa por un sonido denso y plomizo que se contrarresta con las voces lánguidas y un espíritu cósmico. La banda se retroalimenta dejando patente que siguen mirando al futuro a través de su particular agujero de gusano. Un camino de ida y vuelta desde el desierto a algún insondable espacio sideral. El trio pone la maquinara a máximas revoluciones para surcar los confines de la galaxia entre efectos y distorsiones acompañados de un ritmo pesado que suavizan con melodías que se inclinan al pop por momentos.

Estamos ante un álbum algo ecléctico y el descaro alternativo de ‘Ride on Crash Kick’ así lo corrobora. Una atmosfera difusa nos intoxica con sustancias psicotrópicas y un desenfado que bebe del shoegaze pero sobre todo del Stoner rock. Algo que puede desconcertar a algunos, pero que otros, seguramente lo agradecerán.

La joya de la corona del álbum la encontramos en ‘Return to Sphere (Kneiter II)’. Sus veintidós minutos son un espacio suficiente amplio como para desarrollar todas sus inquietudes creativas sin complejos. Sumiéndonos en pozo heavy-psych, THE MACHINE recrea un sonido lisérgico sumamente penetrante. Su atmósfera volátil se complementa con una poderosa base rítmica y una espesa neblina que hace que todo sea turbio y difuso. Tras cinco intensos minutos de despegue, poco a poco las cosas cambian. Las vibraciones siderales fluyen entre efectos y distorsiones creando un espacio aturdidor. Con algunos ganchos ortodoxos en forma de riffs arenosos, pasamos a un entorno cósmico. En este espacio los sonidos repetitivos e hipnótico asoman a un mundo oscuro e inquietante, pero a la vez sumamente balsámico y lisérgico.

‘Wave Cannon’ nos empapa de melodías shoegaze y elementos neo-psicodélicos. Impulsando por si mismos, el corte atraviesa un espacio en el que todo se muestra borroso, algo que se repite en la mayoría de las canciones. Fuertes tambores, efectos y pedales, y un ritmo tosco e inquebrantable van armando las piezas de este turbio corte. En la parte central la pista coquetea con pasajes noise creando una atmosfera aturdidora que parece agotarse disipándose como un cortocircuito que deja sin energía la maquinaria. Un extraño parón central nos devuelve a un escenario de pesadez y fuzz en el que las melodías almibaradas aparecen para poner el contrapunto a la contundencia y aspereza anterior. En la parte final, la pista se vuelve más espacial, impulsada por un sonido cósmico y cegador a partes iguales.

The Machine

Majestic Mountain Records

Reseña. APEX TEN.- ‘Aashray’

Basando sus composiciones y actuaciones en la improvisación, ofreciendo un lado efímero y único, el trio belga APEX TEN publican su álbum ‘AASHRAY’ (palabra traducida del hindi como ‘refugio’). Quizás no sea algo escogido al azar, porque sus siete hipnóticas canciones parecen ser su particular ‘refugio’ en el que dejar fluir libremente su creatividad. Con un estilo reconocible para cualquier amante de la psicodelia pesada, los belgas refuerzan sus jams con capas de sonidos cósmicos impregnados en sustancias narcóticas. Bajo tonos meditativos de una inequívoca vocación cósmica, nos invitan a un viaje a lo mas profundo de nuestra mente a través de cautivadoras y magnéticas canciones instrumentales, construidas sobre unos pilares sólidos y pesados. Ya sabemos que la línea que separa los territorios Stoner y los territorios de la psicodelia pesada no tiene aduana, pero estos chicos sortean esa frontera con suma destreza. Un sonido estratificado en capas, reforzado por sintetizadores y theremín, nos sume en un trance ideal para expandir nuestra mente. Con fantásticos pasajes de guitarra, un bajo contundente y unos ritmos dinámicos, APEX TEN nos llevan de viaje por remotas galaxias impulsados por meditativos momentos mas propios de MY SLEEPING KARMA. Explorando territorios COLOUR HAZE, nos embriagan con hermosas fragancias sonoras para transportarnos a continuación a un mundo más propio de Pink Floyd en ‘modo espacial’. AASHRAY es uno de esos álbumes ideales para bajar la luz, ponerse cómodo, subir el volumen, y disfrutar de un gratificante viaje sonoro acompañado de sustancias narcóticas que seguramente abrirán aún más nuestra mente. Porque estos surcos son un mundo, lleno de gratificantes sensaciones. ¡¡¡Disfruta del viaje!!!

APEX TEN son:

Benoît Velez : Guitarra – Lap Steel – Theremin, …
Brad Masaya : Bajo – Sintetizador – Theremin – Guitarra – Voces, …
Alexis Radelet : Batería, – Güiro – Pandereta, …

Mezcla y Masterización por Simon Lambert
Instrumentos adicionales:
Simon Lambert: Moog, Chime, FX, …
Brad Masaya: Voces, Pandereta,…
Thomas Mouton: Cuenco Tibetano,…
Alexis Radelet: Güiro, Pandereta,…
Benoît Velez: Campanilla, Pandereta,…

Los efectos atmosféricos nos introducen en ‘Awakening’. Desde el primer momento se siente esa vibra psycho-espacial. Suaves y pausados acordes de guitarra junto a un bajo denso van abriendo las puertas de una nueva dimensión sensorial. Hipnótico, pero contenido, el corte va destilando sus sustancias narcóticas para sumir al oyente en un trance en el que expandir su mente. Los elementos cósmicos no tardan en apoderarse de la pista. Lentos tambores y pedales y efectos se fusionan con un sonido crudo y turbio en esta travesía sideral.

Impulsado por una imponente batería ‘Unlock’ explora los confines del cosmos en una tortuosa travesía sideral- Con un sonido algo más metálico la psicodelia pesada de vocación espacial se refleja en un corte dinámico y potente. Un flujo constante hace que la pista siempre tenga la mirada al frente en su avance infinito. Rítmica e hipnótica, nos ofrece algunos momentos más propios de My Sleeping Karma vestidos de cosmonautas. Por si faltar algo, las voces aparecen en la parte final haciendo que el corte eleve su calidad y atractivos.

Demostrando que estos chicos saben manejarse en territorios heavy-psych, ‘Dazed’ nos envuelve en una nube lisérgica con reminiscencias COLOUR HAZE. El portentoso bajo va minando nuestras neuronas mientras la guitarra expande sus sustancias narcóticas sobre nuestros oídos. Sin renunciar a los tonos siderales, los efectos nos sitúan en un indeterminado lugar del cosmos. En su parte central, la pista gravita en un escenario floydiano expandiendo toda su magia espacial. El circulo se cierra en el mismo punto de partida. Una brillante y magnética canción que define a una banda como los belgas.

Gravitando en un insondable lugar en el cosmos, ‘Naga’ reafirma la vocación espacial del trio. Una jam sideral con tonos meditativos en la que el theremín arrebata por momentos el protagonismo a la guitarra. Todo un mantra devocional en el que el persistente zumbido, nos lleva a un estado narcótico y sumamente alucinógeno. Seguramente el corte mas experimental del álbum.

Engrosando su sonido ‘Deaf snake’ nace de crujientes y parsimoniosos riffs Stoner-doom envueltos en una atmósfera lisérgica. Aquí cada golpe de batería hace retumbar los cimientos del planeta. Sin darnos cuenta nos vemos sumidos en un misterioso entorno sonoro en el que riffs amenazantes crean una tensión palpable. El corte sube y baja su intensidad pasando de la psicodelia narcótica a un aterrador e inquietante espacio en las entrañas de la tierra. La pist transita por esa fina línea entre la psicodelia pesada y el Stoner doom. Una frontera sin lindes definidas y que a menudo son un imán para muchas bandas. Un corte denso y psicotrópico a partes iguales.

Con solo 3 minutos, ‘Brahma’ sigue la estela espacial en una trayecto más corto y concreto. Efectos y tonos espaciales impulsa la canción bajo un ritmo contagiosos que acaba por penetrar en nuestras terminaciones nerviosas. Breve, pero intenso.

A veces el mejor plato de una comida es el postre, y ‘Godavari’, sin duda es una buena forma de cerrar este magnético álbum. Como si fluyera de un manantial, la pista evoluciona lentamente en un largo génesis con hechizantes acordes de guitarra. Con la sensación de algo va a ocurrir, los primeros golpes de los tambores y la subida de intensidad se produce con la calma suficiente como para degustar cada nota. Heavy-psych reconfortante que poco a poco va impregnándonos de su embriagadora fragancia. Con espíritu de jam, la canción va creciendo lentamente en un entorno misterioso con ácidos pasajes de guitarra y una base rítmica poderosa y cálida. Una de esas canciones para cerrar los ojos y dejarte llevar. Cada vez más intensa y pesada, Godavari’, nos propone un interesante ‘viaje’ por espacios siderales. El hipnótico bajo incide una y otra vez entre cambios de intensidad. Desde cautivadores desarrollos psicodélicos a golpes de pesadez stoner. Aquí la banda se retroalimenta hasta caer en un caos controlado de magnífica psicodelia pesada. Seguramente la canción que mejor define el sonido de los belgas. Unos tipos que saben también como zarandear al oyente con riffs rompe-cuellos. Una barbaridad psicodélica ideal para paladares gourmet.

Apex Ten

Reseña: NEON BURTON.- ‘Take a ride’

La banda alemana regresa tras su descomunal álbum ‘MIGHTY MONDEO’ (reseña aquí), para seguir relajándonos con su hechizante psicodelia pesada en su tercer álbum ‘TAKE A RIDE’. Una expedición a las profundidades del espacio exterior y las de la propia mente, que se eleva desde la puesta a tierra del crucero de sonido estimulado con motores que se encienden resueltamente, regocijado por el auto-reconocimiento narcótico en la gravedad cero esférica de las órbitas mentales. Una recalibración del foco analógico desembarca en el ingreso final al abismo acústico. Explorando cautivadores escenarios de psicodelia pesada, NEON BURTON componen hermosas canciones ideales para la expansión de la mente en un viaje a lo más profundo de la psicodelia. Y estos chicos tienen claro su propósito, ya que cada canción presenta balanceos rítmicos que hacen que cada pista se eleve por momentos, para acabar descendiendo a acolchados prados bañados por las fragancias de su aromática psicodelia. Seguramente el sonido de NEON BURTON te resulte familiar, y no en vano, cada día aparecen en la escena bandas noveles que gustan de las vibraciones heavy-psych más cautivadoras y mágicas. En ‘TAKE A RIDE’ se repite una fórmula que afianza su personalidad, consiguiendo sumir al oyente en un gratificante trance sensorial en el que la psicodelia pesada se adorna de la pesadez Stoner con un maravilloso resultado sonoro. Si bien en su mayor parte, estamos ante un álbum instrumental, las sutiles incorporaciones de las voces , hacen que las canciones brillen aún mas.

‘Mother ship’ nos sume en un trance hipnótico a través de pausados acordes y efectos atmosféricos. Un espacio en el que expandir nuestra mente con una cautivadora banda sonora. Sin prisas para hacer llegar al clímax la canción, NEON BURTON nos susurra con magnéticos acordes de guitarra acompañados de pausados ritmos. Manteniendo el espíritu meditativo mostrado por la banda anteriormente, la pista palpita con calma en una atmósfera onírica que solo se ve alterada por la embestida de rugosos riffs Stoner en su parte final.

En un tono chamánico ‘I run’ sigue la estela del corte anterior. En esta ocasión con seductoras melodías vocales, los alemanes nos cautivan en un balsámico corte lleno de belleza. Con momentos arenosos, elevan la intensidad arrastrando a una voz que ahora se muestra más atormentada y rabiosa. Entre tonos trascendentales, los gruesos riffs se inmiscuyen en el perfumado ambiente en el que estos chicos hacen desarrollarse sus canciones. Si la parte central es más pesada y difusa, en su conclusión la canción desciende a acolchados prados en los que la psicodelia aromatizada desprende sus embriagadoras fragancias.

‘Take a ride’ el tema que da nombre al álbum, no se sale del guion establecido. Delicados acordes y un lento pero atractivo ritmo completa los devaneos en una línea cercana al legado de bandas como COLOUR HAZE. La cálida voz y un ritmo que se intensifica, llevan la pista a un espacio más desértico en el que los elementos 70’s se unen a su psicodelia pesada. Con la misma estructura oscilante, el corte se enturbia con poderoso riffs creando un segundo nivel sonoro. Esa atractiva conjunción entre la belleza de sus melodías y la aspereza de sus riffs resulta sumamente placentera para cualquier oído. Solo unas pinceladas Stoner, no logran cambiar la dinámica de otra canción heavy-psych con muchos alicientes.

Con diez minutos y erigiéndose en la canción más larga del álbum, ‘Orbit’ muestra el lado más calmado de NEON BURTON. Un espacio en el que la banda se siente cómoda destilando psicodelia llena de hermosas fragancias sonoras. Usando tonos meditativos la canción nos susurra con delicadeza en una insondable atmósfera en la que su psicodelia se muestra esplendorosa y cautivadora. Un paseo por bosques repletos de hongos mágicos que eclosiona por momentos con tormentosos riffs Stoner que nos recuerdan la dualidad compositiva de los alemanes. A pesar de las embestidas de pesadez, el corte mantiene su espíritu balsámico entre borboteos lisérgicos con los que transmiten una sensación de bienestar y relax al oyente.

Subiendo los decibelios ‘Disconnetect’ nace de meditativos pasajes para elevarse majestuosos desvelando el lado más duro de la banda. Una evolución bien trabajada a la que insertan leves pinceladas de blues antes de sucumbir a las vibraciones Stoner más poderosas. Atravesando fronteras salen de su espacio sensorial para decantarse por sonido más tradicional y familiares para el oyente. En tono algo más experimental, los elementos espaciales nutren Wormhole’. Una pista bañada por elementos exóticos y un carácter hipnótico que muta constantemente sin perder su esencia. De nuevo, el gran trabajo de guitarra hace que la canción se presente fascinante entre sus aromas orientales. Que duda cabe que es un magnífico colofón a otro gran álbum de la banda alemana, una banda que merece un mayor reconocimiento que el que tiene en la actualidad. Esperemos que este nuevo álbum les ponga en la rampa de despegue.

Neon Burton