Reseña: KING BASTARD.- ‘It Came From the Void’

La joven banda canadiense KING BASTARD, nos invita a una verdadera experiencia sinestésica, con su álbum debut ‘IT CAME FROM THE VOID’. Un viaje de un grupo de colonos cósmicos, que parte en la Tierra agonizante y asciende al cosmos, trayendo visiones de desastre y fracaso humano. Combinando imágenes de terror de ciencia ficción con un sonido de doom moderno que incorpora sintetizadores, percusiones, saxofón, violines chirriantes, el trio te arrastra su propia dimensión, aplastando tu cráneo con pasajes trippy de psicodelia pesada y Stoner-doom. Una apuesta mas, que ensancha las fronteras de la música pesada para impregnarla de un brebaje sonoro creado a base de sustancias psicotrópicas. Un álbum con sonidos expansivos que lograr abrir la mente del oyente a una experiencia en la que los guiños a la ciencia ficción de los 70’s, se traducen en locuciones cinematográficas de un claro acento vintage. Una travesía cósmica que nos sume en un trance sensorial en el que KING BASTARD despliegan toda su maestría, para zarandearnos a su antojo con pesados riffs, y a la vez narcotizarnos con su intensa psicodelia. Uno de los mayores avales del álbum, es precisamente esa gran habilidad para cambiar el signo de unas canciones ricas en texturas y que serpentean por distintos escenarios sonoros, sin que nos demos cuenta de donde giró el camino. Si bien, hay muchos elementos habituales en este tipo de propuestas, ‘IT CAME FROM THE VOID’ tiene una ejecución lo suficientemente atractiva, como para sorprender al oyente sin caer en la monotonía. 

Solo tomó un fatídico momento de 2018 en la Universidad de Stony Brook para hacer que los planetas se alinearan y la pasión de Izzy Guido (sintetizador), Arthur Erb (bajo) y Mike Verni (guitarra) se uniera para crear la bestia intrépida y gigantesca que pronto sería conocido como KING BASTARD. Si bien su baterista inicial no pudo hacer frente a la fuerza aplastante de la convergencia cósmica del trío, la llegada del baterista Matt Ryan detrás del kit finalizó el sellado de su juramento sónico. 

Después de una serie de cintas de, el cuarteto se trasladó a Menegroth, el estudio de Thousand Caves en Queens, Nueva York, para grabar su primer larga duración ‘It Came from the Void’ con el legendario Colin Marston, una colaboración que fue alentada con benevolencia por El tío de Mike, Darren Verni de Unearthly Trance. Las seis pistas se grabaron en vivo en un fin de semana, ya que KING BASTARD sabía exactamente dónde querían llevar su sonido: una fusión de riffs doom tradicionales con jams psicodélicos experimentales. El año siguiente se dedicó a perfeccionar los detalles más pequeños, desde rastrear sintetizadores y pistas de guitarra, hasta agregar percusiones, saxofón, violín y viola, agregando esa vibra sobrenatural que hace que su música se destaque del resto. ‘IT COME FROM THE VOID’ fue grabado, mezclado y masterizado por Colin Marston (Gorguts, Krallice) en el estudio Thousand Caves en Queens, NY. 

KING BASTARD son: Mike Verni (Guitarra), Isabel Guido (Sintetizador, saxofón, voz), Arthur Erb (bajo), Matt Ryan (Batería y percusión adicional 

Desde los siete minutos de la canción de apertura, ‘From hell to horizon’, se puede percibir que estamos ante un álbum que no se pone ningún límite a su estilo. Una introducción casi espacial nos lleva a una cuenta atrás en la que KING BASTARD, dejan patente toda su fuerza. Monstruosos riffs Stoner-doom de manual van socavando nuestras neuronas para sumirnos en un estado de agradable narcolepsia. Una vez ahí, descargan todo su arsenal de psicotrópicos en una atmósfera calmada y nebulosa. Gratificantes acordes que se ejecutan con lentitud y que poco a poco van sumiendo al oyente en un trance comandado por magnéticas vibraciones heavy-psych. El poderoso y cálido bajo despliega su poder hipnótico entre briosos tambores y una guitarra ácida. El corte cierra por con una conjunción de elementos pesados y psicodélicos.

 ‘It Came From The Void’ avanza parsimonioso por plomizos riffs crujientes y un ritmo cansino y cadencioso. Creando un escenario en el que emanaciones psicotrópicas impregnan el ambiente, el tema oscila con golpes de fuerza en su paseo narcótico.  Casi a modo de jam, los instrumentos juegan unos con otros, invitándose a este aquelarre de fuzz arenoso y dietilamida que acaba con pasajes de jazz y locuciones, que dan un punto de originalidad a un tema sólido. 

Es difícil no encontrar referencias Sabbathicas en un álbum de estas características, y ‘Pyshosis in a vacum)’, me confirma esta afirmación. Oscuro y tenebroso el tema se despeña en una terrorífica caverna en la que voces guturales arrastran el tema a golpes de sludge. Una sima en la que el doom de manual respira entre contaminadas atmósferas lisérgicas mas propias de un inframundo.

‘Bury the survivors, Ashes to ashes’ nos trae esos riffs rompe cuello que provocan ese estado catártico al amante de los riffs pesados emanados del fuzz. Con una dualidad entre la calma y la contundencia, la canción explorar insondables espacios de pura psicodelia. Lo cierto es que los canadienses hacen oscilar sus canciones con una destreza que hace que la transición pase desapercibida en su escucha.  Lo que parecía una canción proto-doom en su comienzo, acaba convirtiéndose en uno de los temas más psicodélicos del álbum. De nuevo, extrañas locuciones cinematográficas aportan un tono vintage y cósmico al corte.

Con ese familiar sonido de bajo que parece que se va a quebrar, echa a andar ‘Black hole viscera’ otro corte que fusiona elementos de doom tenebrista con cegadores pasajes de psicodelia arenosa.  De nuevo, es de destacar el gran trabajo de su bajista para encauzar el tema a una nueva sima. En la parte central, la guitarra se desdobla en distintos sonidos creando la atmósfera perfecta para este inquietante tema.

‘Sucumb to the void’ pone el broche al álbum por una senda similar a la del resto de canciones. Diez minutos de hipnóticos sonidos de bajo que ponen a prueba nuestra capacidad neuronal, y serpenteantes pasajes de psicodelia narcótica y turbia, guiada por ritmos pesados.  Todo parecía que transcurría cumpliendo el guion, pero no, KING BASTARD da una vuelta de tuerca más, y nos introduce en una atmósfera drone y noise, en la que los efectos se suceden con un tono cósmico.

King Bastard

Reseña: SPACE COKE.- ‘Lunacy’

Un álbum diferente, extraño por momentos, pero que también contiene ingeniosos momentos en los que todo te parecerá muy familiar. Fuertes riffs Stoner se encuentran en una encrucijada en la que los oscuros sonidos proto-doom de los 70’s se fusionan con un espíritu Zappa entre atmósferas netamente psicodélicas más propias de Hawkwind. Con el legado de Sabbath muy presente, pero con el suficiente descaro como para darle a vuelta a todo, consiguen su particular poción mágica. Porque lo cierto es que las canciones funcionan, a base de ganchos retro o de golpes de fuzz, siempre logran conectar con el oyente. Con ello consiguen un sonido pesado, turbio, pero sumamente atractivo. Una de las cosas que mas me ha llamado la atención es el juego que SPACE COKE dan a los registros vocales. Ecualizados, duales, pero siempre ofreciendo algo diferente en esta travesía a lo desconocido. ‘LUNACY’ es un viaje a un inframundo en el que la locura de la humanidad aparece reflejada en unos surcos turbios y pesados, impregnados de vibraciones vintage. Y recuerda…. si el amplificador no hecha humo, no es SPACE COKE.

Formados en 2009 y con dos álbumes previos, SPACE COKE son: Reno Gooch (guitarra y voz), Jay Matheson, (ingeniero de grabación y bajo), Brandon Johnson (batería), Moses Andrews III (órgano y teclas). Disponible vía Forbidden Place Records.

Abriendo el álbum con unos oscuros riffs difusos, ‘Bride of Satan’ se sumerge en las oscuras aguas del proto-metal de los 70’s. Una estructura heavy-rock con elementos de fuzz y un órgano vintage van llevándonos a los dominios de Sabbath. Con las voces ecualizadas consiguen dotar a la canción de un aura chamánica en su psicodélico peregrinar. Un corte sencillo basado en un riff, que oscila levemente sobre distintas armonías para acabar en un bosque impregnado de psicotrópicos. En el tema destaca el buen trabajo de su bajista, guiando los devaneos de una guitarra borrosa y distorsionada.

En un escenario fangoso y humeante ‘Alice Lilitu’ abre con locuciones y un perenne zumbido. Un carácter indómito con un turbio sonido añejo y un ambiente cargado y penetrante. ¡El hipnotismo de ese bajo es sencillamente diabólico! Doce minutos de exploración heavy-psych con muchos elementos de los sonidos mas pesados de los 70’s en una conjunción se sonidos cavernarios. Voces robotizadas aportan el tono underground de un corte que navega con destreza en aguas oscuras y turbulentas. Algunos riffs chirriantes, aceleran su desarrollo en modo ‘retro’.

‘Frozen world’ es otro corte áspero y añejo que va directo al grano. Aquí el sonido del órgano nos traslada a un escenario más propio de bandas como Grand Funk, entre fuertes tambores y riffs crujientes. Con una armonía pegadiza, el tema nos atrapa en su diabólica espiral retro. No faltan los riffs Stoner para poner el contrapunto pesado en una canción llena de vida.

Una locución inicial de una atormentada voz femenina nos introduce en ‘Lightmare’. Con un ambiente más propio de una mansión de un film de terror, consiguen introducirnos en una narrativa oscura y terrorífica. Los lentos riffs de vocación Sabbath, y ese órgano diabólico hacen arrancar otra canción pesada y con un sonido turbio y cegador. Con una grave voz entre ecualizaciones consiguen convertirla en un corta intrigante y lúgubre, pero con rayos de luminosidad aportados por los ganchos armónicos. Sin duda estos chicos saben como introducirnos en oscuros callejones más propios del proto-doom de los 70’s. y además, lo hacen sin caer en demasiados estereotipos del género.

‘Twist of cain’ aúlla en la noche antes de golpear con sus turbios riffs de vocación Stoner-doom de carácter cósmico. Un inquietante tema con un tono cinematográfico de serie B de los 70’s. Crudo, pero un fantástico groovy, el tema baña sus riffs en aguas vintage con buenos ganchos que contagian al oyente de un ritmo trepidante en una densa atmósfera cargada de fuzz intoxicante.

Space Coke

Forbidden Place Records

Reseña: DOMADORA.- ‘The U book’

Los psycho-jammers franceses DOMADORA, nos traen su particular regalo de Navidad con la publicación de su quinto álbum ‘THE U BOOK’. El primero del tres álbumes que la banda lanzará en los próximos meses a través de Kozmik Artifactz, como resultado de mas de 20 horas de música grabadas por la banda en 2.020. Con la improvisación como argumento, la banda deja fluir su creatividad en cuatro largas jams, (una de ellas de 30 minutos) sin ningún tipo de restricciones y expresando libremente sus emociones. La propia banda comenta: ‘Si nos relajamos por completo y nos dejamos llevar, parece que ya no somos los que hacemos música. Parece que algunas entidades benevolentes se han unido a nosotros, se han hecho cargo y son las que están jugando. Se siente como estar bajo un trance hipnótico inofensivo durante horas’. Una forma orgánica de crear música usando una amplia gama cromática de tonalidades que exploran la psicodelia pesada con un resultado cautivador. Tanto sus bacanales ácidas con solos infinitos, como el hipnotismo de su pesada base rítmica, hacer sucumbir al oyente en su poción mágica. Turbulentos en ocasiones, en contraste con la delicadeza de algunos pasajes llenos de belleza más propios del post-rock, DOMADORA crean un trance hipnótico que te absorbe como un agujero negro. Las dobles parejas de percusión y de guitarra, se erigen en protagonistas de una hora en la que te sentirás en otro mundo. Un mágico y diabólico álbum con hipnóticos momentos que flirtean con el stoner-doom, pero que también saben seducirnos con sus elegantes y bellas melodías.

DOMADORA son: Tao Delport (batería), Belwil Domadora (guitarra), Gui Omm (bajo), estando acompañados en ‘THE U BOOK’ por Tommy Foster (guitarra) y Ardwel Courta (percusiones).

‘Surffering brothers’ abre el álbum con fuertes golpes de Stoner doom. Contundente y pesado en su apertura los solos diabólicos no tardar en aparecer para sumirnos en una espiral heavy-psych de grandes proporciones. En esa vorágine, la armonía de la jam no se inmuta, mientras la guitarra hace estragos con sus interminables solos ácidos. Bajo un inquebrantable ritmo como soporte, los franceses crean una bacanal psicotrópica en la que el virtuosismo aparece por momentos.

Cambiando el tono, suaves acordes con tintes psico-progresivos nos introducen en ‘The U book’, el tema que da nombre a este nuevo álbum.  Aquí en contraposición con la locura del corte inicial, DOMADORA optan por la calma y la belleza de sus armonías. La pausa como protagonista de un paseo por hermosos espacios sonoros. Delicado y psicodélico, el tema avanza lentamente entre acordes de guitarra estratificados. Ensoñadores pasajes susurran al oyente transmitiendo un bálsamo sanador de mente y alma. Con momentos que se acercan al post-rock, el mágico sonido de la guitarra nos lleva a un mundo de color en algún lugar sobre las nubes.

Tras el fascinante corte anterior, en ‘Following the teachings’ encontramos unos tambores tribales adornados con exóticos pasajes que nos invitan a viaje en el que los ritmos de oriente se impregnan de sustancias psicotrópicas.  Sustentado esta vez en la percusión, el tema cuenta con magníficos pasajes de guitarras que en esta ocasión se tornan algo más difusas. Sin duda el exotismo de su armonía principal nos sume en un nuevo caleidoscopio de sonidos. De una forma aparentemente descolocada, los elementos se amontonan sin un orden del que salen con pasajes más psicodélicos si cabe. La jam evoluciona lentamente en su intensidad y poco a poco va perdiendo los ornamentos para sumirse en un espacio netamente heavy-psych. Con un gran protagonismo de los tambores, los devaneos de la dupla de guitarras siguen proporcionándonos fantásticos momentos de psicodelia ensoñadora.  Un corte hipnótico que acaba por engullirte entre sus fauces.

Domadora

Reseña: SPACESLUG.- ‘Memorial’

Los polacos SPACESLUG no dejan de sorprendernos. Si hace un año nos ofrecían un álbum acústico, ahora regresan con el que posiblemente sea su trabajo más pesado y atmosférico. ‘MEMORIAL’ contiene ocho canciones oscuras, en las que agradables pasajes de doom melódico se conjugan en un escenario desolador, con golpes de metal, pasajes post-rock y una sensación de tristeza omnipresente. El frio desolador preside este enfoque diferente de una banda que no pierde su aura cósmica, pero que profundiza en composiciones más experimentales, etéreas e inquietantes. Un álbum emocional que nos invita a un viaje a lejanos y desolados espacios con cálidas melodías vocales y un equilibrio entre la pesadez y los suaves y oscuros pasajes atmosféricos. Mas cercanos a bandas como Amenra, nos sumen en un estado de melancolía con algún bajada a infiernos tenebrosos en los que voces guturales y unos riffs más plomizos, crean un escenario sonoro casi depresivo. Una prueba más de la evolución de las bandas pesadas hacia territorios más experimentales y que hacen que un género como el stoner-doom, se vea enriquecido con propuestas como ésta.

SPACESLUG son: Bartosz Janik (guitarras, sintetizadores, voces), Jan Rutka (bajo, voces) y Kamil Ziółkowski (batería, voces). ‘MEMORIAL’ fue grabado y mezclado por Przemysław Wejmann en Perlazza Studio, durante los meses de mayo y junio de 2021 y cuenta con un arte de portada obra de Maciej Kamuda.

Freak Valley Festival

El álbum abre con ‘Into the soil’, una introducción atmosférica de apenas un minuto.

Inmediatamente ‘Follow the land’ golpea con sus pesados riffs entre una estela cósmica y voces etéreas. La canción se construye en dos planos diferentes, uno en el que la banda usa su fuerza y otro en el que las melodías flotan livianas con cierto carácter progresivo. Oscuro y lánguido el corte conjuga los elementos con los que SPACESLUG ha conquistado a sus fans. La hipnótica y gruesa línea de bajo, contrasta con los afilados solos impregnados de fuzz sideral.

Con mas de nueve minutos ‘Spring of the Abyss’ se muestra más suave en su apertura. Con acordes más propios del post-rock, el tema despega lentamente. Con los elementos perfectamente cuidados y diseñados, la canción ofrece diferentes líneas. Gran trabajo de bajo comandando la nave desde un segundo plano, un cadente ritmo y una cautivadora voz, nos sumergen en un espacio en el que el vacío y la oscuridad cósmica se presentan ante nosotros. Envueltos en un manto de melancolía, SPACESLUG inserta alguna voz gutural en sus atmosféricos pasajes, para golpear con sus riffs Stoner-doom y hacer que el tema pierda momentáneamente su suavidad para mostrarse mas inquietante. Las embestidas de pesadez no consiguen desviar la intención de componer una canción suave y atmosférica en la que la belleza se envuelve en un manto de melancolía. Una canción que refleja el estado actual en el que se encuentran los polacos. Un tema brillante y con mucho gancho, a pesar de su oscuridad.

Cambiando el espíritu de sus composiciones, ‘In the hiatus fail’ hace regresar las voces guturales entre un torrente de riffs pesados. La banda mantiene las melodías etéreas, pero estas ahora habitan en tenebrosas cavernas en las que el doom atmosférico alcanza cotas elevadas. Un tema inquietante y pesado en el que el metal aparece para mostrar el lado más oscuro de SPACESLUG. Como si hubieran atravesado el lado más difícil del camino, la travesía continua sobre suaves pasajes que de nuevo se acercan a la frontera del post-rock. La verdad es que esta combinación de elementos, así como las oscilaciones de intensidad resultan de lo mas fascinante. Aquí queda reflejado que estos chicos se toman las cosas en serio a la hora de componer, creando una canción en la que, a pesar de las oscilaciones estilísticas, todo parece premeditado.

‘Memorial’, nos devuelve a ese escenario de vacío en el que también se manejan los polacos. Sonidos atmosféricos con cálidas y susurrantes voces que nos arropan produciendo un estado de tristeza sobre la frontera de la música pesada y el post-rock. Con una armonía que se repite, van poco a poco incorporando elementos que crean un estado de oscura relajación. Su tono casi postapocalíptico se nutre de un sonido agradable a la vez que mustio.

Con un sonido que se inclina hacia lo grandilocuente, ‘Lost undone’ mantiene la línea con un sonido, que esta vez se vuelve más dinámico. La guitarra se erige en protagonista de un nuevo corte atmosférico en el que las pinceladas psicodélicas se conjugan con una base rítmica firme, y poderosa a la vez. Está claro que el álbum se centra en construir canciones tristes, y ésta, es una prueba palpable de que el Stoner-doom puede expandir sus fronteras con composiciones más ricas en matices. Hipnótico y melancólico, el tema contiene momentos relajados en los que un vasto vacío se muestra ante el oyente creando un espacio carente de luz, pero con momentos de gran belleza. 

‘Of Trees And Fire’ refleja a la banda en su faceta más tenebrosa. Voces gritonas que se inclinan a cavernas sludge son acopladas sobre una suave pero pesada instrumentación. Nuevamente la conjunción de elementos nos lleva a un entorno pseudo espacial en el que los suaves acordes coquetean con el sonido de bandas como Amenra. Suave, pero faraónico, el tema se desarrolla con un manto de efectos envolventes sobre los que ocasionalmente imprimen más intensidad con riffs pesados sin perder su carácter hipnótico y narcótico. Para cerrar el círculo, la parte final retoma los momentos más rugosos y subterráneos de la banda con desgarradores pasajes vocales y riffs con aristas más afiladas.

Para cerrar, ‘At The Edge Of Melting Point’ incide nuevamente en esos paisajes sonoros en los que la vocación cósmica de SPACESLUG aparece entre efectos y voces etéreas que transmiten esa tristeza intrínseca en todo el álbum. Un tema corto respecto al resto de canciones del álbum y algo menos trascendente.

Spaceslug

Reseña: LOW ORBIT.- ‘Crater creator’

‘CRATER CREATOR’, el tercer álbum de los canadienses LOW ORBIT ,viene para dejarnos claro que se puede tocar sonidos pesados aportando buenos momentos de psicodelia cósmica. Temas que caminan como un paquidermo por yermos territorios desérticos entre brumas de fuzz narcótico. Una lucha encarnizada entre la psicodelia pesada y el Stoner doom de manual, adornada con ecos del proto-metal de los 70’s. Crudos, pesados como el plomo, pero a la vez lo suficientemente psicodélicos como para atraer a sus fauces, tanto a los amantes del doom como a los del Stoner ortodoxo, e incluso a los que gustan de la psicodelia más pesada. Canciones cegadoras con voces desagarradas que socaban las neuronas del oyente con sus golpes de fuerza. Un álbum que hará que tu cabeza explote y que tus vecinos te odien.  Su espíritu cósmico parece querer hechizar la monumentalidad de unos riffs plomizos e impactantes. Toda una espiral de riffs impactantes que te empaparán la cara.  Un turbio viaje cósmico que socaba los cimientos del Stoner doom a base de distorsiones y fuzz narcótico bien construidas: Con el espíritu de Sabbath en el horizonte y los genes de Kyuss en su interior, también encontramos guiños a The Melvins. Un álbum aplastante y sideral, con momentos en los que el legado de los pioneros de los sonidos pesados está muy presente. No olvidemos que ‘CRATER CREATOR’ se alzó con el puesto de honor de la lista del mes de noviembre de Doom Charts, por algo será…

CRATER CREATOR’ fue grabado en ProGold Estudi0 en Toronto , producido y diseñado por Ian Blurton. La masterización del álbum fue completada por Brad Boatright (Pentagram, Sleep, Monolord) en Audioseige en Portland, Oregon, Grabado «en vivo desde el suelo» durante tres días en agosto de 2020. Voz, guitarra y se agregaron sobre-grabaciones de sintetizador sobre otro período de tres días.

LOW ORBIT son: Angelo Catenaro (guitarra y voces), Emilio Mammone (batería) y Joe Grgic (bajo y sintetizador).

‘Crater creator’ desde sus primeros acordes nos presenta el grueso sonido de los canadienses. Una tremenda línea de bajo y unos riffs crujientes golpean con contundencia al oyente. Voces más propias del proto-metal de los 70’s aportan un tono chamánico a un corte nebuloso y plomizo. Su lenta cadencia hace que cada riff sea más profundo y penetrante.

Una extraña locución nos introduce en ‘Tardis’. Aquí la tormenta de fuzz envuelve el poderoso Stoner-doom de la banda. Jugando con la misma armonía incorporan elementos de psicodelia pesada. El resultado es otro corte que camina como un paquidermo por una senda tenebrosa.

Con un ritmo más trepidante ‘Sea of see’ esparce una cortina de sonidos 70’s con cierto matiz cósmico. decantándose más por pasajes de psicodelia pesada, el tema se muestra más narcótico y cegador.  Toda una combinación de elementos pesados contemporáneos que tienen presente el legado de los pioneros. Atronador, y ciertamente lisérgico, el tema no reniega del Stoner-doom más ortodoxo, pero le envuelve en un manto tóxico entre efectos y buenas dosis de fuzz.

‘Empty space’ escaba más las movedizas arenas de la psicodelia pesada con herramientas pesadas. EL aparente ritmo monótono se enriquece con unas ahogadas melodías vocales. Cegador y turbio, el corte ofrece buenos ganchos con lo que atrapar al oyente y poner a prueba sus cervicales. En la fina línea del Stoner-doom y la psicodelia pesada la oscuridad se cierne sobre sus tenebrosos pasajes. Un corte turbio que deja pasar algún resquicio de luz entre sus monolíticos e intoxicantes riffs. El buen trato de la voz hace que la canción resulta atrayente e impactante. Finalmente, la psicodelia parece ganarle la batalla al doom.  

Con un sonido nítidamente 70’s ‘Monocle’ usa elementos desert-rock hasta conseguir el tema más luminoso de todo el álbum. Arenoso y narcótico, el corte contiene buenos solos llenos de acidez que no perturban su pegadiza armonía. Uno de esos temas que te enganchan en su estela de fuzz para llevarte a un viaje sideral con la maquinara pesada pleno rendimiento. Posiblemente la canción más destacada de un álbum que parte mostrando sus cartas de pesadez para enseñarnos otras rutas en su sonido.

LOW ORBIT

Pink Tank Records

Olde Magick Records