ELECTRIC MOON.- “Stardust Rituals”

Hace un año nos llegaba esta maravilla de psicodelia espacial de la formación alemana ELECTRIC MOON. Publicado por el sello Sulatron Records.

El veterano de la escena lisérgica Sula Bassana (guitarra, sitar, organo, mellotron, piano, efectos), comandando la nave junto a Komet Lulu (bajo, voces y efectos) acompañados para la ocasión por Marcus Schnitzler (batería) realizaban «STARDUST RITUALS». 45  minutos repartidos en cuatro temas. 

«The Loop» abre el disco con la sensualidad de unas voces que flotan en una contenida y apacible instrumentación. ritmos repetitivos sobre una constelación de efectos.

Psicodelia pesada en estado puro es lo que nos ofrece «Stardust (The picture)». Esa ambientación espacial que nunca faltó en sus composiciones, con repeticiones en la mas pura vena kraut. Hipnóticos y ácidos hasta las trancas, un tema impregnado de psicotrópicos.

«Astral hitch hipe» nos devuelve el sosiego y la mística a través del inconfundible sonido del sitar, sin olvidarse de las atmósferas espaciales.

Los 22 minutos del cierre del disco son todo un viaje a través de los sentidos. «(You Will) Live forever now» camina a paso lento sobre una alfombra de experimentación en la que los instrumentos van tomando su propio protagonismo. Aterciopelados y mántricos registros vocales, hacen que nuestra mente vuele por encima de nuestros cuerpos. Gratificantes sonidos salen de las cuerdas de una guitarra reparadora y terapéutica sobre infinitos espacios de experimentación.

Si DenpaFuzz pretende ser el hogar de los sonidos psicodélicos, no podíamos por menos que abrir nuestras puertas de para en par a una de las bnadas que mejor representan estos sonidos, ELECTRIC MOON.

https://www.facebook.com/ElectricMoonOfficial/

http://www.electricmoon.de/

https://www.facebook.com/Sulatron.Records/

https://www.sulatron.com/xoshop/index.php

 

JONAS MUNK.- «Absorber Fabric Cascade»

jonas munk
Disponible nuevamente a través de El Paraiso Records el segundo album del guitarrista de Causa Sui, Jonas Munk.
Tres piezas largas que no están definidas por el enfoque de guitarra característico de Munk, sino que es más bien una visión musical de sintetizadores clásicos, órganos, piano y electrónica analógica elegantemente entrelazados para crear extensas formaciones de sonido puro. La simplicidad armónica y la dedicación ilimitada al equilibrio sónico y la textura es una de las primeras en el cuerpo de trabajo de Munk. Esta es la música de patrones, caracterizada por construcciones lentas y transformaciones sutiles, pero refinadas, donde los cambios tectónicos graduales y los pequeños gestos armónicos generan vívidas respuestas emocionales. En lugar de imponer cualquier intención o significado directo, es un álbum que puede crear un entorno mental para que el oyente se expanda y se abra.
 
«Absorber», ocupando todo el lado A, es una pieza de equilibrio meticuloso, estructurada a partir de técnicas que recuerdan a los minimalistas clásicos: patrones de sintetizador analógico suave y brillante en movimiento perpetuo, creando nuevo contenido armónico a medida que progresa cada barra. Poco a poco, se introducen los efectos modulares aleatorios, así como las capas de ruido blanco y los drones de guitarra desafinados, sobredimensionados, que bañan lentamente la pieza con pelusas filtradas con calor.
 
El lado B se abre con dos líneas idénticas de órgano tocadas una contra la otra. Después de unos minutos los órganos se traban en un flujo sin esfuerzo, rodando suavemente hacia un pico pastoral varios minutos más tarde, donde el piano y varias capas de electrónica entran en el paisaje sonoro, recordando el espiritualismo de Alice Coltrane o Popol Vuh.
 
La última canción del álbum, «Cascade», se abre pacíficamente pero pronto se cruza con una psicodelia auto-oscilante multicultural, relacionada en espíritu con el anterior álbum solista de Munk, «PAN», lanzado en 2012. Gradualmente las capas de sonido entrelazadas se elevan a enormes ondas de saturación sónica , donde cada dron armoniza contra capas de pulsos distorsionados.
 
La música como esta se percibe como increíblemente simple y de flujo libre, pero, como en el caso del mundo biológico, revela minuciosidades texturizadas y una intrincación entrelazada una vez estudiadas de cerca. Cada pequeño detalle sirve a la imagen más grande. Es música que prácticamente vibra con posibilidad.

LANDING.- «Bells in new towns»

a2810862928_10

El grupo Connecticut LANDING celebra su vigésimo aniversario este año, pero no muestra signos de perder impulso creativo. Por el contrario, «BELLS IN NEW TOWNS» su segundo álbum para El Paraiso Records, es posiblemente su esfuerzo más fino y cohesivo hasta la fecha. El sonido del grupo siempre ha sido de múltiples texturas, aludiendo a muchos géneros diferentes a la vez. Están los drones oscilantes pesados ​​y la psicodelia difusa y motriz, los exuberantes paisajes sonoros ambientales y las vibraciones brillantes y soñadoras. Todo unido por esa sensación característica de progresión fluida.
«BELLS IN NEW TOWNS» podría describirse como su versión más sólida y terrenal hasta ahora. En este disco, los componentes etéreos de su sonido están firmemente anclados en un bajo ajustado, sin duda debido al hecho de que el álbum fue parcialmente grabado por el veterano productor de rock de Nueva Inglaterra Justin Pizzoferrato (Dinosaur Jr., Elder, Pixies, Sonic Young).
 
Al igual que sus parientes espirituales en Yo La Tengo y Bardo Pond, Landing ha elegido eclécticamente sus influencias de una amplia gama de épocas y culturas musicales. El resultado es una música eléctrica que habla tanto a la mente como a los sentidos. 
En este «BELLS IN NEW TOWNS» , LANDING está formado por Daron Gardner (bajo), Aaron Snow (guitarra, sintetizadores, bateria, bajo y voz) Adrienne Snow (voces y sintetizador)  con la colaboración de John Miller (bateria en «Bright»Dick Baldwin (guitarra en «Trace») y Peter Baumann (campanas en «Gravitational VII»).
El disco se abre con «Nod». Un corte hipnótico, espacial. Con una linea gruesa de bajo y batería, los efectos de los sintetizadores, creando una espacio difuso y salpicado por finos punteos de guitarra, se muestra ampuloso, envolvente, pertubardor. Una voz femenina en claro espíritu indie neo psicodélico se muestra sugerente e inquietante a la vez. La banda viste el entorno musical con una tensión que por momentos resulta inquietante.
En «By two» reconfortantes acordes acústicos y esa sensual voz flotan en melodías pop aterciopeladas bajo una intrumentación que se acerca a los cánones del post-rock.
Con una orquestación a base de teclados y sintetizadores, «Gravitational VII» con sutiles acordes repetitivos generan una ambiente ecléctico salpicado por campanas.
El tema se entrelaza con «Bright». Un corte en el que la banda incide en el uso de sintetizadores para crear una atmósfera espacial custodiada por una electrónica programada. 
LANDING recrea pasajes llenos de melancolía en «Secret». Un tema que va fluyendo arropado por el manto de los sintetizadores y teclados de una forma sostenida. Creando espacios enigmáticos que se van transformando en sí mismos, con leves sussurrros que generan atmósferas embriagadoras.
De nuevo retoman los elementos indie en «Fallen name». Un dulce tema que pasea bajo drones reconfortantes con una gran elegancia.
Si la sutileza ha sido la constante en los temas precedentes, «Wait or Hilde» está construido sobre texturas más rugosas como antesala de una psicodelia hipnótica con vocación kraut. De nuevo los drones sobrevuelas sobre apacibles voces.
«Gravitational VIII» crea una música atmosférica con tintes minimalistas de cierta tendencia barbitúrica basada en la experimentación con efectos y sintentizadores.
Destacando nuevamente los registros vocales. «Trace» describe la melancolía a través de desarrollos acústicos con unas voces impregnadas en miel. Susurros sutiles que apaciguan y relajan el ambiente con enorme frescura.
El ultimo corte, «Second sight», se muestra reparador. Habitando en ensoñadores espacios sonoros con una calidez vocal que decora una elegante composición sobre canónes Shoegaze.
Estamos ante uno de esos discos que cuantas más veces lo escuchamos, más nos atrapa. Un trabajo seguramente indicado para iniciados que pposeen los oidos entrenados para navegar en los espacios musicales que cultiva la banda de Connecticut, y que no será del agrado de los que gustan de sonidos pesados. no obstante, hecha esta salvedad estamos ante un notable trabajo.
Disponible a partir de hoy 4 de mayo.

 

https://www.facebook.com/Landingtryyps/

https://www.facebook.com/elparaisorecords/

SOUNDS OF NEW SOMA.- «Live At The Green Mushroom Festival»

 

a3842076059_16

Después del gran éxito de su último álbum «La Grande Bellezza», del que tanto la prensa como los fanáticos hablaron como el destacado Neo-Krautrock, SONS sorprende porque el nuevo álbum es una versión modificada de su sonido siempre emocionante y experimental.
Menos marcada por la electrónica que en los últimos álbumes, la tendencia hacia el rock espacial predomina en «LIVE AT THE GREEN MUSHROOM FESTIVAL», fuertemente respaldado por sonidos analógicos en su amplia trayectoria de vuelo. 
El dúo Alexander Djelassi (guitarra, bajo, sintetizadores, efectos y  voz) y Dirk Raupach (sintetizador efectos y voces), logran incorporar nuevas experiencias en cada álbum, sin cambiar por completo el SOUNDS OF NEW SOMA más cósmico.
Con algunos músicos invitados entre los que estaba Armin Schopper, que ya realizó las percusiones en su anterior disco.
Publicado el pasado 23 de marzo, fue grabado y mezclado por SOUNDS OF NEW SOMA, correspondiento el proceso de masterización a EROC.

La portada es obra de Lana KinD Layout sobre un diseño de Dennis Gockel

Una gratificante y elajante introducción a base de teclados es el punto de partida de «Schein». Voces ecualizadas con una mística sensorial anestesiante. A través de medidos pasajes  impregnados de fragancias reconfortantes que traspasan suavemente la linea de lo ambiental reinventándose así mismas. A lo largo de catorce minutos de vielo, planeando sobre nuestros sentidos y abriéndolos a una percepción en la que los estados de confort reparadores se apoderan del oyente.

Tras el trance del tema anterior, en «Om Namah», una vez traspasada la dimensión sensorial realizada con su instrumentación, SOUNDS OF NEW SOMA genera un campo sonoro lleno de magnetísmo en el que los drones sobrevuelan nuestras cabezas con actitud liviana. Una fragilidad impostada y que sale de las entrañas de la banda. La composición se desvela como un ente con una gran fuerza interior. Una mística psicodélica, introvertida y a su vez transmisora de paz y confort interior. El resultado es un universo sensorial grandolocuente.

«Weinende Eidechsen»  explora el minimalismo espacial, tiñéndolo de armonías murmurantes. Bajo un cielo galáctico de proporciones infinitas los efectos ingravitarios hacen levitar las melodías en un ascenso hacia una nueva dimensión con tintes kraut.

 

Estructuradas electrónicas en la linea «KRAFTWERK» son dibujadas en «Projektionen» para introducirnos en inquietantes universos rebosantes de kosmikche-music a base de sintetizadores. Más cercanos al sonido de anteriores trabajos, los efectos y samplers se suceden minando poco a poco nuestras neuronas, abduciéndolas para su causa.

«Henriette Mutterkorn» cierra el disco con efectos espaciales en una composición de estructura libre en la que cada instrumento parece experimentar por si mismo con melodías y ritmos aleatorios. Toda una jam llena de tensión.

El disco está disponible a través de Tonzonen Records.

 

https://www.facebook.com/Sounds-Of-New-Soma-618719828173832/

https://www.facebook.com/Tonzonen/

FLYNOTES.- «Child in the woods»

a1799924486_16

Procedentes de Rusia, Roman Komarov (guitarra, teclados) Natasha Bogulyan (batería) y Ilia Rytov (bajo) nos presenta su cuarto trabajo «CHILD IN THE WOODS». Grabado en San Petesburgo en el invierno de 2018 en 2S Studio y masterizado por ELEMENTSTUDIO

Psicodelia pesada con ambientes refrescantes y perfumado en los que el aroma se vuelve intenso y penetrante. «Dark floyd» tiene momentos de bajo pesado y acordes de post-rock llenos de experimentación en su parte final.

«Wolf» describe una exhuberancia sonora que decae en oscuros pasajes inquietantes, sin faltar esos coqueteos post-rock que habían escuchado en el primer corte.

El peso de la batería y el bajo en los rusos es algo digno de destacar. «Green rodeo» es un claro ejemplo de ello. Toda una espiral difusa con riffs repetitivos y un inmenso trabajo de Natasha Bogulyan a la batería. Un lento bajo, una guitarra floreada mostrando un cierto virtuosismo. Tonos mágicos con los que FLYNOTES se mete de llenoen desarrollos experimentales con solos de guitarra que mutan en una especie de free-psycho tonificante y su vez inquietante.

«Witch» podría definirse como una pieza de post-metal exhuberante. Las distorsiones difusas y gruesas copan los desarrollos instrumentales. La batería es una apisonadora que cede terreno a un órgano hipnótico que desciende a territorios post-rock.

Los ambientes espaciales son también terretorio de los rusos. «Flower machine» es una viaje interplanetario a otra dimensión en la que el único vínculo con la tierra es el sonido de la guitarra. 

Coqueteos doom en un inquietante y repetitivo ejercicio de locura psycho y tensión es el contenido de «Marble».

Una cosecha de sonidos llenos de experimentación psicotrópica con tintes doom. A ritmo lento, «Harvest time» para cavar hasta romper la barrera que le separa de otra dimensión.

Cierra el album «Child in the woods», con un comienzo acústico, suave, dulce. ambientado en espacios intergalácticosque soportan las armonías de la guitarra acústica.  

 

 

http://www.flynotes.ru/

https://www.facebook.com/Flynotes/