Reseña: DELVING.- ‘Hirschbrunnen’

‘HIRSCHBRUNNEN’ es una colección de canciones que muestran una amplia gama de influencias de rock psicodélico, música electrónica antigua, progresivo de los 70, así como jazz e incluso sonidos ambientales que nos muestra una faceta desconocida del líder de ELDER, Nick DiSalvo bajo el nombre de su nuevo proyecto DELVING. Prescindiendo de las voces, y de los riffs Stoner con los que ELDER nacieron, aquí se exploran otras vibraciones hasta ahora desconocidas, o no tanto, si tenemos en cuenta el camino que ELDER ha tomado en los últimos tiempos. Seguramente algunos fans de la banda puedan verse decepcionados por lo que ofrece ‘‘HIRSCHBRUNNEN’, pero sin duda otros podrán expandir su mente para dejarse llevar por estas ocho maravillosas canciones. Con una vocación kraut, y unos esquemas mas propios del ambiente, Di Salvo usa toda la gama cromática de su creatividad musical para deleitarnos por acolchadas canciones llenas de elegancia en las que la psicodelia y los sonidos progresivos exploran los confines del post-rock y la música ambiental. Canciones ricas en texturas en las que las guitarras y los teclados intercambian sus roles para ofrecernos siete maravillosos temas de una gran riqueza compositiva. Con un clasicismo intrínseco, las vibraciones más modernistas de la psicodelia más hipnótica juegan con desarrollos instrumentales de gran monumentalidad. Sustentados en un ritmos poderosos y coloristas, cada canción nos ofrece mil salidas. Todo un conglomerado de estilos y vibraciones dispares que se unen en un coctel sonoro muy apetecible. La calidad y creatividad de DiSalvo están libres de toda duda y este álbum lo corrobora. No se si DELVING es un proyecto con vocación de continuidad, pero lo que si tengo claro que con este álbum ha plasmado las inquietudes de un gran músico en unos difíciles tiempos en los que las actuaciones en vivo han desaparecido de la vida de muchos músicos. ‘HIRSCHBRUNNEN’ es la compensación que la pandemia nos ofrece una vez mas con un proyecto personal de un musico que mira hacia su interior.

El álbum fue grabado, mezclado y masterizado por Richard Behrens y Emanuele Baratto en Big Snuff Studio y está disponible vía Stickman Records.

El propio Di Salvo nos da sus impresiones sobre ese álbum: «Soy un compositor casi obsesivo, trabajo en la música todos los días y acumulo una gran colección de fragmentos de canciones e ideas que a menudo no reciben la atención que me gustaría debido al tiempo que paso con mi banda principal «. DiSalvo explicó recientemente.» Gracias a esta pandemia, he tenido mucho tiempo para aprender algunas de las canciones que escribí durante los últimos años y finalmente hacer un álbum que siempre me he dicho a mí mismo que haría. Desde mis primeros momentos como músico, he estado obsesionado con las grabaciones caseras, rogando a mis padres por una grabadora de casete Tascam de 4 pistas para Navidad cuando tenía 12 años y haciendo mis propios álbumes. ahondar es una continuación de este espíritu creativo: experimentar todo en la mía, olvidándome de las bandas, los fans y las expectativas y haciendo la música que quiera «.

‘HIRSCHBRUNNEN’ ‘fuente del ciervo’ es el nombre coloquial de una gran fuente que preside sobre una gran área verde cerca de donde vivo «. DiSalvo continúa.» Para mí, ha sido extraño ver mi mundo, que normalmente consiste en una buena cantidad de viajes y estímulos externos, reducido a una ciudad, un distrito, una cuadra durante tanto tiempo. Por frustrante que sea, puede que empieces a encontrar inspiración y belleza sorprendente en su entorno cotidiano que de otro modo han ignorado. Así como toda la música que hago está influenciada por mis experiencias, ‘HIRSCHBRUNNEN’ es un producto de esta época única y extraña en la que todos nos hemos visto obligados a ahondar más profundamente en nuestros propios pensamientos.

El álbum abre con ‘Ultramarine’, ocho minutos de experimentación atmosférica sustentada por ritmos kraut y delicados pasajes de guitarra en tonos psicodélicos. Con coqueteos post-rock el tema explora paisajes neo-psicodélicos con elementos electrónicos salidos de unos teclados estratificados que ahondan en su espíritu modernista. Si bien encontramos cambios de ritmo y pasajes progresivos el tema se inclina por un sinfonismo ensoñador. Casi en un espectro más propio de la música ambiental la solidez de sus tambores ofrece un prisma diferente y particular a un corte chamánico. Un clasicismo momentáneo en sus pasajes más sosegados que sirve de pausa ante una embestida mas pesada y envolvente. Todo un arco iris multicolor que no reniega de la esencia pesada de DiSalvo pero que nos ofrece otra perspectiva de su música.

‘Delving’ fluye en una estancia más melancólica con protagonismo de la guitarra hipnótica repitiendo sus acordes. Aquí los paisajes progresivos se muestran esplendorosos en un escenario para la relajación con un trasfondo sólido. Desde su comedida apertura el tema apunta a una explosión que puede suceder en cualquier momento. Un entorno casi minimalista que se enriquece con distintas texturas sonoras flirteando con vibraciones post-rock de gran elegancia. Poco a poco el tema va absorbiendo al oyente haciéndole participe de una narrativa llena de magnetismo. Las sedosas texturas acaban por envolver al tema en un majestuoso atuendo de belleza sin igual en una composición rica en matices.

Sin abandonar ese entorno ambiental presente en todo el álbum, ‘The reflecting pool’ se sustenta en magnéticos ritmos coloristas de los que asoma una línea de bajo excelsa y cálida. Teclados y guitarras se incorporan a una fiesta sensorial en la que cada nota ofrece una visión diferente de la creatividad de Di Salvo. Con todos los instrumentaos ensamblados el tema va ondulando en sus luminosos sonidos con un cierto tono nostálgico.  Nuevamente el escenario progresivo de inclinación post-rock aparece con gratificantes pasajes que mutan constantemente.

‘Wait and see’ mantiene la apuesta por paisajes psico-progresivos con inclinación clasicista. Con los teclados como protagonistas, el tema sigue con los ritmos hipnóticos aportando un gran dinamismo a pesar de describir un entorno más propio de la música ambiental. Usando los instrumentos con destreza los acolchados pasajes transmiten una gratificante calma al oyente. Un tema complejo, pero con un resultado atractivo. Monumental por momentos, psicotrópico en otros, pero sobre todo hipnótico y magnético sin renunciar a los pasajes de romanticismo clásico. Pero el tema no solo se queda ahí, sino que en su parte final nos ofrece una explosión de solos de guitarra con unos ritmos mucho más pesados.

El tema que da nombra al álbum, ‘Hirschbrunnen’, se desarrolla en atmosféricos desarrollos susurrantes de vocación ambient en su apertura, para decantarse por un espacio instrumental de suma belleza.  Envuelto en efectos y teclados sus sedosas texturas flotan con sutileza entre las distintas exploraciones sónicas de Di Salvo. Tupido y versátil, los teclados crean un entorno magnético con sus pasajes progresivos que nunca sabes donde nos van a llevar. ¿Un jardín del Edén?, ¿un mundo mágico?, seguramente solo en la mente de Nick está la respuesta, pero el balsámico tema penetra en nuestros sentidos transmitiéndonos un abanico de agradables sensaciones. Juegos de música electrónica, desarrollos kraut de corte progresiva y ese tono romántico que aparece en cada canción.

Einstürzende Plattenbauten‘ sirve para dar una vuelta de tuerca más. Atrayentes pasajes de guitarra y unos ritmos más intrépidos ponen el musculo a un corte más pesado que no renuncia al virtuosismo para atraparnos en sus surcos. La guitarra incisiva con bellos pasajes de gran magnetismo y los tupidos ritmos dan un giro a los temas precedentes para sorprendernos con un corte diabólico y magistral a la vez. A diferencia de los temas restantes, aquí con tres intensos minutos logra conquistarnos.

Para cerrar, ‘Vat’, con sus once minutos pone la guinda a un magnífico y sorprendente trabajo. Sus atmosféricos pasajes de tonos psicodélicos se salpican de luminosos ritmos kraut entre una instrumentación psico-progresiva. Con pinceladas electrónicas y un magnético bajo el tema va cogiendo forma. Dejándose llevar por pasajes post-rock el tema se engrosa para mostrarse más contundente en largos desarrollos que van intensificando su sonido hasta elevar el tema a un estadio de monumentalidad con tintes cósmicos. Toda una bacanal sónica que acaba por arrollarnos entre guitarras, teclados, efectos, y unos poderosos tambores.  

Delving on Facebook

Delving on Instagram

Delving on Bandcamp

Stickman Records website

Stickman Records on Facebook

Reseña: ASTEROID BLUES.- ‘The Illusion of Design’

Todo lo que se puede esperar de un álbum de psicodelia pesada espacial lo puedes encontrar en el nuevo EP de ASTEROID BLUES. El proyecto de un solo hombre que sabe explorar la psicodelia cósmica como pocos. Con una firme vocación floydiana, ‘THE ILLUSION OF DESINGN’ nos ofrece tres largas jamás en las que este proyecto ruso nos invita a explorar insondables atmósferas psicodélicas en una galaxia lejana. Suaves pasajes instrumentales que se ven adornados por arrancadas de fuzz intoxicante y narcótico en una conjunción de elementos pesados y pasajes lisérgicos.  Sabiendo como crean el paisaje idóneo para que el oyente efectúe un fascinante viaje astral a los confines del cosmos a través temas con un sonido cristalino y un poder de atracción descomunal. Masajeando al oyente con bellas melodías, ritmos inquietantes y balsámicos desarrollos de gran calidad compositiva e interpretativa. Su psicodelia borboteante siempre trata de ofrecer su lado más sensual sin renunciar esas embestidas de fuzz que equilibran su magnético sonido. ASTEROID BLUES, con tres EP’s a sus espaldas y sin hacer mucho ruido, trata de hacerse con hueco en los corazones de los amantes de la psicodelia del siglo XXI con una propuesta honesta y llena de calidad. Cada vez son más este tipo de proyectos individuales que ven la la luz para gozo de los que que amamos los sonidos más psicotrópicos, y en los genes de DenpaFuzz, está el abrirles nuestras puertas para que el mundo puede deleitarse con su propuesta.

‘Fig 1’ abre el EP con diez minutos de sonidos atmosféricos en los que la psicodelia se pone el traje de astronauta para gravitar por los confines del cosmos. Lento, pausado y con un poder magnético impresionante, el tema brota entre multitud de efectos que crean un viento sideral sobre el que desarrollar todo su potencial heavy-psych. Cadente, y sin prisa para eclosionar el tema se construye sustentado en unos sólidos tambores mientras la guitarra adquiere el protagonismo para invitarnos a un viaje a dimensiones desconocidas. Sus plácidos pasajes invitan a la relajación y el disfrute de la mejor psicodelia espacial del momento. Con ciertos interludios, el tema cambia de fisonomía para dejarse llevar por vientos lisérgicos en una espiral psicotrópica de gran magnetismo.  Dotando al corte de pesados riffs todo se despeña en un torrente de fuzz y pedales que crean el escenario perfecto para el desarrollo de la propuesta sonora del único miembro de esta enigmática banda. melodías de ensueño y unos riffs pegadizos consiguen engancharnos al tema con suma facilidad.  

En tonos más exóticos y con un cierto hipnotismo ‘Fig 2’ juega con los sintetizadores y las guitarras brindándonos un caleidoscopio sonoro de lo más atrayente. Repitiendo sus ritmos el tema gravita en atmósferas siderales bajo los efectos de los teclados y los pedales de la guitarra. Con unos firmes tambores una brisa psicotrópica se apodera del corte entre riffs que golpean al unísono. Reverberaciones oscilantes en un mundo etéreo en el que todo sucede con vocación de continuidad. Hilando los pasajes más atmosféricos con riffs de vocación Stoner el tema no cesa en su empeño de ofrecer sonidos lisérgicos. Al igual que en la canción anterior, el tema adquiere intensidad y pesadez en su parte final, todo, sin perder su aura psicodélica.

Cerrando el EP Fig 3’ parte de un lento génesis con suaves acordes que van creando el escenario en el que se va a desarrollar la trama. En una atmósfera espacial llena de misterio, la jam se deja llevar por elementos psicodélicos con sutiles elementos jazz. Ofreciendo riffs rugosos con altas dosis lisérgicas ASTEROID BLUES ondula en un espacio ingravitatorio hacia los confines del cosmos. Creando una auténtica maraña de solos psicotrópicos, el tema se estructura en capas de sonido creando un tejido tupido en el que todo encaja. Un ritmo magnético nos transporta en este viaje interestelar en el que las vibraciones Stoner están presentes incrementando la intensidad de sus reverberaciones heavy-psych.

Reseña: KING BUFFALO.- ‘The Burden of Restlessness’

A estas alturas nadie puede dudar de lo que son capaces KING BUFFALO. Una banda que se ha labrado su reputación a base de buenos álbumes y de fantásticos shows en vivo. Hace unos meses, los de Rochester nos anunciaban que, ante la imposibilidad de actuar en directo por las restricciones de la pandemia, publicarían en este año 2.021 tres álbumes. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es la primera de esas tres entregas, y…. joder!, ¡no se podía empezar de mejor forma!. Dentro de la escena heavy-psych, pocas bandas han conectado con el público como KING BUFFALO, y con este nuevo trabajo seguirán ampliado su corte de seguidores. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es seguramente su álbum más oscuro y pesado hasta la fecha. Si a su contrastada habilidad para crear atmósferas heavy-psych, unimos sus aterciopeladas melodías shoegaze, y una sucesión de ritmos hipnóticos de vocación kraut, junto a sus arrancadas pesadas en vena Stoner, la tormenta perfecta está servida. Logrando transmitir al oyente sus demonios internos, el trio, con un sonido cristalino hace que sus canciones por momentos se recuesten en vibraciones de metal progresivo; este es uno de los alicientes que KING BUFFALO nos ofrece en su nuevo álbum. Un sonido férreo que golpea nuestras neuronas con ritmos milimétricos nos seduce irremisiblemente. Nada aquí parece estar dejado al azar, desde los desgarradores y atormentados registros vocales, a los chamánicos pasajes de su narrativa. Por momentos aturdidores, los de Rochester lo han vuelto a hacer. Si alguno de sus trabajos previos ha sido catalogado por algunos como pequeñas obras maestras, en este nuevo álbum, volverán a recibir ese calificativo. Sin anquilosarse en un sonido único, exploran territorios hasta ahora poco transitados para ellos; esto no significa que KING BUFFALO haya renunciado a su esencia, sino que, precisamente siendo fieles a sí mismos, consiguen ampliar se espectro sonoro con maestría. La frustración a veces nos hunde, y en otras ocasiones nos hace mas fuertes, haciendo que saquemos nuestra rabia, y eso precisamente es lo que este álbum significa, una vía de escape a estos tiempos convulsos que estamos viviendo. Los rangos de frecuencia usados, prescindiendo del abuso de los sintetizadores, son como ronroneos de gatos, lo que hace que los mismos, tengan un efecto calmante para el oyente. Sus reverberaciones y ecos siguen siendo importantes para crear ese sonido espacial tan característico en KING BUFFALO, un sonido que trasmite serenidad, comprensión y paz. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ nos abre un nuevo horizonte en el sonido de una gran banda, solo nos queda esperar a la llegada del resto de su trilogía, pero mientras tanto, disfruta de este mágico y hechizante álbum, un trabajo que perdurará en el tiempo.

‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ está disponible vía Stickman Records.

KING BUFFALO son: Sean McVay, (voz, guitarra y sintetizador),  Scott Donalson (batería y percusión) Dan Reynolds (bajo y sintetizador) .

‘Burning’ nos introduce de inmediato en la particular espiral psicodélica de los de Rochester. Incisivos tambores y golpeos de guitarra con tonos hipnóticos van construyendo un tema que borbotea manteniendo una línea continua.  La cálida voz de Sean cambia ligeramente el rumbo del tema. Aquí el magnetismo del bajo toma un papel principal antes de que todo se alborote. Con una mayor pesadez la canción no pierde su vocación psicodélica. La atmósfera futurista del tema contrasta con los ásperos sonidos que el trio ofrece. Guitarras rugosas y gran una pesadez se mestizan con la vocación pseudo-espacial de una canción casi futurista. Un aturdidor corte que golpea con fuerza sin perder un ápice de magnetismo.

Con un sonido más difuso ‘Hebetation’ mantiene los ritmos vibrantes. El tema conjuga el sonido KING BUFFALO a la perfección. Melodías shoegaze y los ganchos lisérgicos habituales crean un tema colorista. Elevaciones de intensidad y sin perder su carácter hipnótico los sintetizadores crean una atmósfera ensoñadora en la que la psicodelia gravita entre el magnetismo de la base rítmica. La aterciopelada voz hace el resto entre crujientes notas que mantiene la tensión. Ondulando entre mesetas más suaves y torbellinos de fuzz intoxicante el corte se eleva majestuoso con esa psicodelia característica de la banda. Pasajes heavy psych se colorean con la incisiva guitarra en una constante oscilación de ritmos modernistas.

Partiendo de una atmósfera casi espacial, ‘Locus’ gravita entre tonos casi kraut en un susurrante trance sonoro. Suave y aterciopelado, sus melodías vocales nos susurran describiendo insondables espacios cósmicos. Mostrando su lado más suave, KING BUFFALO va construyendo otro tema lleno de magnetismo entre desarrollos de sintetizadores para explotar en una deflagración más pesada sin perder su aura sideral.  Con la habilidad para envolver al oyente con sus suaves melodías sus psicotrópicos pasajes nos van describiendo un espacio cósmico en el que la psicodelia encuentra su lugar.  Un atrayente tema que mantiene todo su poder de seducción y que nos ofrece buenos solos de guitarra acompañando a sus letárgicos ritmos. Siempre dinámico, la atmósfera cósmica persiste en su particular odisea sónica. El resultado son seis minutos versátiles de psicodelia de tinte espacial.

Con un carácter más freak, ‘Silverfish’, camina pausado con un aire vacilón. Repitiendo sus acordes en una especie de trance místico de corte futurista, los sintetizadores crean un manto cósmico para arropar las calmadas melodías. Todo un espejismo que gira súbitamente para golpearnos con crujientes riffs de vocación metal y voces atormentadas.

Nuevamente tomando ritmos repetitivos ‘Griffter’ nos sume en una atmósfera robótica entre pinceladas de psicodelia cósmica. El sueño letárgico de los de Rochester se desarrolla entre sintetizadores y rasgueos de guitarra que van evolucionando sin prisa. Chamánicos y psicotrópicos, el trío imprime fuerza al tema con contundentes y rugosos riffs elevando su sonido sobre la cadente base rítmica. Aquí se refleja la faceta más stoner de los de Rochester. Entre un vendaval de riffs difusos el tema cambia su aspecto con un sonido mucho más pesado. Con la guitarra de Sean desangrándose en largos solos la canción se sumerge en aguas heavy-psych con un torrente de crudos pasajes.

‘The knocks’ nace con la batería contenida y con pegadizos ecos de sonidos futuristas. Retomando la melodía, crean acolchados pasajes en un mundo ensoñador. Su flotante sonido consigue contagiar un clima apacible y catártico en el que los elementos psicodélicos hacen acto de presencia. Imprimiendo pesadez a la canción, el sonido se engrande sin perder su vocación psicotrópica. La conjunción de los elementos pesados con el hipnotismo de los ritmos crea una espiral sónica que sube y baja entre turbias vibraciones que se repiten. Sin llegar al colapso, el corte ondula ofreciendo pasajes de vocación progresiva en una atmósfera más espacial. Aquí la guitarra nos regala solos virtuosos sin alterar el espíritu del tema.

El álbum cierra con ‘Loam’, un tema en el que la psicodelia nos narcotiza entre efectos envolventes y ritmos kraut. Un nuevo espacio para desarrollas todo su encanto sobre melodías algodonadas y una colorista atmósfera lisérgica que refleja a la banda en todo su esplendor. Hechizantes y suaves, KING BUFFALO usa los sintetizadores para adornar sus bellos y magnéticos desarrollos. Con potentes riffs consiguen que el tema se muestre esplendoroso y lleno de magnetismo. Siempre sin pausa, su sonido va mutando, explorando distintas vibraciones que van desde la psicodelia, lo progresivo, el stoner y lo espacial. El resultado es apoteósico. Casi nueve minutos que por sí mismos hacen que este nuevo álbum merezca la pena.  

Official | Facebook | BandCamp

Stickman Records

Reseña: TECHNICOLOR BLOOD.- ‘Technicolor blood’

Los canadienses TECHNICOLOR BLOOD nos presentan un caleidoscopio de sonidos psicodélicos con atmósferas cósmicas que beben del legado del sonido espacial de HAWKWIND, pero que también lo hacen de los ecos del garage de finales de los 60’s, el kraut alemán de mediados de los 70’s y los dictados de la neo-psicodelia del siglo XXI. Canciones que se desarrollan entre hipnóticos ritmos con un motorik sideral y que golpean entre sintetizadores y guitarras ácidas creando un entorno ingravitatorio muy atractivo para el oyente.  Conjugando pasajes más pesados con melodías acarameladas consiguen un equilibrio entre lo difuso y lo ensoñador. Sin duda una apuesta llena de frescura en la que el fuzz se pone al servicio del atrayente poder del cosmos. Sus seis temas crean un sonido transversal que bebe de distintas fuentes sonoras en busca de un objetivo único. Sus trepidantes ritmos van llevando los temas en volandas para surcar los espaciaos siderales sin caer en lo anonado. Manteniendo un espíritu vintage, los psiconautas TECHNICOLOR BLOOD cierran las heridas con un arco iris multicolor que tiende puentes entre lo futurista y los vestigios del pasado. Kosmiche, ácidos, pesados y espaciales, sus temas siempre encuentran una salida para ofrecer un aliciente al oyente. Todo un viaje etéreo de rock psicodélico contemporáneo con unos genes arraigados en los pioneros del kraut, el garage y el rock ácido de tintes siderales.

‘TECHNICOLOR BLOOD’ está disponible vía LeBackstore Records .

TECHNICOLOR BLOOD son: Marty (voz, guitarra, sintetizadores), Boredom L (bajo, sintetizadores), Carl Ulrich (batería) y Spacy Steph (guitarra).

‘Last night’ abre el álbum con incipientes ritmos kraut , psicodelia garagera y una innata vocación HAWKWIND. Su trepidante ritmo se enturbia con sintetizadores y elementos lisérgicos emanados de las guitarras. Con un aroma vintage el tema cambia su vocación a la mitad del tema para sumergirse definitivamente en un espacio heavy-psych de gran calado. Incrementando su pesadez, el tema mantiene un aura sideral.

Mostrando mas aristas en su sonido psicotrópico ‘Moebius’, mantiene los ritmos hipnóticos con melodías más aromatizadas.  El carácter espacial de la banda no resiente por la pesadez de algunos de los desarrollos de este caleidoscópico tema. Manteniendo una atmósfera vintage los ecos de la neo-psicodelia se reflejan entre sus fornidos riffs y sus acarameladas voces. Rezumando acidez, la guitarra se retuerce en pasajes lisérgicos.

Tomándose su tiempo para arrancar, ‘Sonic space sister’ se convierte en una odisea cósmica por insondables espacios psicodélicos. La nave nodriza canadiense se recrea en una atmósfera kosmiche más propia de los 70’s con pasajes envolventes llenos de un misterioso magnetismo. Elevando la intensidad con sutileza un nuevo caleidoscopio sonoro se muestra ante el oyente. Ritmos cadentes y voces chamánicas toman elementos del siglo pasado para crear una canción en la que quedan reflejadas las distintas influencias de la banda. Su motorik cósmico, se acelera en busca de algún lugar en el espacio sideral. Efectos, distorsiones y un ritmo trepidante flotan en un entorno interplanetario que acaba por engullir el tema.

Los ecos Hawkwind regresan en la poderosa ‘War on terror’. Sus atmosféricos pasajes entre sintetizadores y ritmos diabólicos se engrosan para crear otro tema impactante en su viaje a los confines del universo. Un trémolo insistente en la guitarra genera un sonido aturdidor que va modulándose con destreza creando un estado narcótico para el oyente.

Con un ritmo más suave ‘Never comander’ se desarrolla entre sintetizadores que mantiene la vocación cósmica de los canadienses. Creando una dualidad entre la atmósfera y las melodías vocales, la psicodelia profunda se representa con buenas guitarras y un aspecto más retro, sin salirse de su propuesta sonora. Lisérgico, turbio y espacial, la canción combina distintos elementos para crear un todo impactante.

El álbum cierra con los tambores marciales en ‘Prisioner’ para sumergirnos en un nuevo agujero negro de sonidos psicotrópicos.  Ecos neo-psicodelicos que se salpican con guitarras difusas en un tema kraut con un sonido pesado, pero a la vez psicotrópico. Incluso con elementos casi blues aportados por la armónica, la canción gravita en el lugar en el que los canadienses se sienten mas cómodos, los confines del universo.

Facebook

LeBackstore Records