Reseña: ASTEROID BLUES.- ‘The Illusion of Design’

Todo lo que se puede esperar de un álbum de psicodelia pesada espacial lo puedes encontrar en el nuevo EP de ASTEROID BLUES. El proyecto de un solo hombre que sabe explorar la psicodelia cósmica como pocos. Con una firme vocación floydiana, ‘THE ILLUSION OF DESINGN’ nos ofrece tres largas jamás en las que este proyecto ruso nos invita a explorar insondables atmósferas psicodélicas en una galaxia lejana. Suaves pasajes instrumentales que se ven adornados por arrancadas de fuzz intoxicante y narcótico en una conjunción de elementos pesados y pasajes lisérgicos.  Sabiendo como crean el paisaje idóneo para que el oyente efectúe un fascinante viaje astral a los confines del cosmos a través temas con un sonido cristalino y un poder de atracción descomunal. Masajeando al oyente con bellas melodías, ritmos inquietantes y balsámicos desarrollos de gran calidad compositiva e interpretativa. Su psicodelia borboteante siempre trata de ofrecer su lado más sensual sin renunciar esas embestidas de fuzz que equilibran su magnético sonido. ASTEROID BLUES, con tres EP’s a sus espaldas y sin hacer mucho ruido, trata de hacerse con hueco en los corazones de los amantes de la psicodelia del siglo XXI con una propuesta honesta y llena de calidad. Cada vez son más este tipo de proyectos individuales que ven la la luz para gozo de los que que amamos los sonidos más psicotrópicos, y en los genes de DenpaFuzz, está el abrirles nuestras puertas para que el mundo puede deleitarse con su propuesta.

‘Fig 1’ abre el EP con diez minutos de sonidos atmosféricos en los que la psicodelia se pone el traje de astronauta para gravitar por los confines del cosmos. Lento, pausado y con un poder magnético impresionante, el tema brota entre multitud de efectos que crean un viento sideral sobre el que desarrollar todo su potencial heavy-psych. Cadente, y sin prisa para eclosionar el tema se construye sustentado en unos sólidos tambores mientras la guitarra adquiere el protagonismo para invitarnos a un viaje a dimensiones desconocidas. Sus plácidos pasajes invitan a la relajación y el disfrute de la mejor psicodelia espacial del momento. Con ciertos interludios, el tema cambia de fisonomía para dejarse llevar por vientos lisérgicos en una espiral psicotrópica de gran magnetismo.  Dotando al corte de pesados riffs todo se despeña en un torrente de fuzz y pedales que crean el escenario perfecto para el desarrollo de la propuesta sonora del único miembro de esta enigmática banda. melodías de ensueño y unos riffs pegadizos consiguen engancharnos al tema con suma facilidad.  

En tonos más exóticos y con un cierto hipnotismo ‘Fig 2’ juega con los sintetizadores y las guitarras brindándonos un caleidoscopio sonoro de lo más atrayente. Repitiendo sus ritmos el tema gravita en atmósferas siderales bajo los efectos de los teclados y los pedales de la guitarra. Con unos firmes tambores una brisa psicotrópica se apodera del corte entre riffs que golpean al unísono. Reverberaciones oscilantes en un mundo etéreo en el que todo sucede con vocación de continuidad. Hilando los pasajes más atmosféricos con riffs de vocación Stoner el tema no cesa en su empeño de ofrecer sonidos lisérgicos. Al igual que en la canción anterior, el tema adquiere intensidad y pesadez en su parte final, todo, sin perder su aura psicodélica.

Cerrando el EP Fig 3’ parte de un lento génesis con suaves acordes que van creando el escenario en el que se va a desarrollar la trama. En una atmósfera espacial llena de misterio, la jam se deja llevar por elementos psicodélicos con sutiles elementos jazz. Ofreciendo riffs rugosos con altas dosis lisérgicas ASTEROID BLUES ondula en un espacio ingravitatorio hacia los confines del cosmos. Creando una auténtica maraña de solos psicotrópicos, el tema se estructura en capas de sonido creando un tejido tupido en el que todo encaja. Un ritmo magnético nos transporta en este viaje interestelar en el que las vibraciones Stoner están presentes incrementando la intensidad de sus reverberaciones heavy-psych.

Reseña: KING BUFFALO.- ‘The Burden of Restlessness’

A estas alturas nadie puede dudar de lo que son capaces KING BUFFALO. Una banda que se ha labrado su reputación a base de buenos álbumes y de fantásticos shows en vivo. Hace unos meses, los de Rochester nos anunciaban que, ante la imposibilidad de actuar en directo por las restricciones de la pandemia, publicarían en este año 2.021 tres álbumes. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es la primera de esas tres entregas, y…. joder!, ¡no se podía empezar de mejor forma!. Dentro de la escena heavy-psych, pocas bandas han conectado con el público como KING BUFFALO, y con este nuevo trabajo seguirán ampliado su corte de seguidores. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ es seguramente su álbum más oscuro y pesado hasta la fecha. Si a su contrastada habilidad para crear atmósferas heavy-psych, unimos sus aterciopeladas melodías shoegaze, y una sucesión de ritmos hipnóticos de vocación kraut, junto a sus arrancadas pesadas en vena Stoner, la tormenta perfecta está servida. Logrando transmitir al oyente sus demonios internos, el trio, con un sonido cristalino hace que sus canciones por momentos se recuesten en vibraciones de metal progresivo; este es uno de los alicientes que KING BUFFALO nos ofrece en su nuevo álbum. Un sonido férreo que golpea nuestras neuronas con ritmos milimétricos nos seduce irremisiblemente. Nada aquí parece estar dejado al azar, desde los desgarradores y atormentados registros vocales, a los chamánicos pasajes de su narrativa. Por momentos aturdidores, los de Rochester lo han vuelto a hacer. Si alguno de sus trabajos previos ha sido catalogado por algunos como pequeñas obras maestras, en este nuevo álbum, volverán a recibir ese calificativo. Sin anquilosarse en un sonido único, exploran territorios hasta ahora poco transitados para ellos; esto no significa que KING BUFFALO haya renunciado a su esencia, sino que, precisamente siendo fieles a sí mismos, consiguen ampliar se espectro sonoro con maestría. La frustración a veces nos hunde, y en otras ocasiones nos hace mas fuertes, haciendo que saquemos nuestra rabia, y eso precisamente es lo que este álbum significa, una vía de escape a estos tiempos convulsos que estamos viviendo. Los rangos de frecuencia usados, prescindiendo del abuso de los sintetizadores, son como ronroneos de gatos, lo que hace que los mismos, tengan un efecto calmante para el oyente. Sus reverberaciones y ecos siguen siendo importantes para crear ese sonido espacial tan característico en KING BUFFALO, un sonido que trasmite serenidad, comprensión y paz. ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ nos abre un nuevo horizonte en el sonido de una gran banda, solo nos queda esperar a la llegada del resto de su trilogía, pero mientras tanto, disfruta de este mágico y hechizante álbum, un trabajo que perdurará en el tiempo.

‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ está disponible vía Stickman Records.

KING BUFFALO son: Sean McVay, (voz, guitarra y sintetizador),  Scott Donalson (batería y percusión) Dan Reynolds (bajo y sintetizador) .

‘Burning’ nos introduce de inmediato en la particular espiral psicodélica de los de Rochester. Incisivos tambores y golpeos de guitarra con tonos hipnóticos van construyendo un tema que borbotea manteniendo una línea continua.  La cálida voz de Sean cambia ligeramente el rumbo del tema. Aquí el magnetismo del bajo toma un papel principal antes de que todo se alborote. Con una mayor pesadez la canción no pierde su vocación psicodélica. La atmósfera futurista del tema contrasta con los ásperos sonidos que el trio ofrece. Guitarras rugosas y gran una pesadez se mestizan con la vocación pseudo-espacial de una canción casi futurista. Un aturdidor corte que golpea con fuerza sin perder un ápice de magnetismo.

Con un sonido más difuso ‘Hebetation’ mantiene los ritmos vibrantes. El tema conjuga el sonido KING BUFFALO a la perfección. Melodías shoegaze y los ganchos lisérgicos habituales crean un tema colorista. Elevaciones de intensidad y sin perder su carácter hipnótico los sintetizadores crean una atmósfera ensoñadora en la que la psicodelia gravita entre el magnetismo de la base rítmica. La aterciopelada voz hace el resto entre crujientes notas que mantiene la tensión. Ondulando entre mesetas más suaves y torbellinos de fuzz intoxicante el corte se eleva majestuoso con esa psicodelia característica de la banda. Pasajes heavy psych se colorean con la incisiva guitarra en una constante oscilación de ritmos modernistas.

Partiendo de una atmósfera casi espacial, ‘Locus’ gravita entre tonos casi kraut en un susurrante trance sonoro. Suave y aterciopelado, sus melodías vocales nos susurran describiendo insondables espacios cósmicos. Mostrando su lado más suave, KING BUFFALO va construyendo otro tema lleno de magnetismo entre desarrollos de sintetizadores para explotar en una deflagración más pesada sin perder su aura sideral.  Con la habilidad para envolver al oyente con sus suaves melodías sus psicotrópicos pasajes nos van describiendo un espacio cósmico en el que la psicodelia encuentra su lugar.  Un atrayente tema que mantiene todo su poder de seducción y que nos ofrece buenos solos de guitarra acompañando a sus letárgicos ritmos. Siempre dinámico, la atmósfera cósmica persiste en su particular odisea sónica. El resultado son seis minutos versátiles de psicodelia de tinte espacial.

Con un carácter más freak, ‘Silverfish’, camina pausado con un aire vacilón. Repitiendo sus acordes en una especie de trance místico de corte futurista, los sintetizadores crean un manto cósmico para arropar las calmadas melodías. Todo un espejismo que gira súbitamente para golpearnos con crujientes riffs de vocación metal y voces atormentadas.

Nuevamente tomando ritmos repetitivos ‘Griffter’ nos sume en una atmósfera robótica entre pinceladas de psicodelia cósmica. El sueño letárgico de los de Rochester se desarrolla entre sintetizadores y rasgueos de guitarra que van evolucionando sin prisa. Chamánicos y psicotrópicos, el trío imprime fuerza al tema con contundentes y rugosos riffs elevando su sonido sobre la cadente base rítmica. Aquí se refleja la faceta más stoner de los de Rochester. Entre un vendaval de riffs difusos el tema cambia su aspecto con un sonido mucho más pesado. Con la guitarra de Sean desangrándose en largos solos la canción se sumerge en aguas heavy-psych con un torrente de crudos pasajes.

‘The knocks’ nace con la batería contenida y con pegadizos ecos de sonidos futuristas. Retomando la melodía, crean acolchados pasajes en un mundo ensoñador. Su flotante sonido consigue contagiar un clima apacible y catártico en el que los elementos psicodélicos hacen acto de presencia. Imprimiendo pesadez a la canción, el sonido se engrande sin perder su vocación psicotrópica. La conjunción de los elementos pesados con el hipnotismo de los ritmos crea una espiral sónica que sube y baja entre turbias vibraciones que se repiten. Sin llegar al colapso, el corte ondula ofreciendo pasajes de vocación progresiva en una atmósfera más espacial. Aquí la guitarra nos regala solos virtuosos sin alterar el espíritu del tema.

El álbum cierra con ‘Loam’, un tema en el que la psicodelia nos narcotiza entre efectos envolventes y ritmos kraut. Un nuevo espacio para desarrollas todo su encanto sobre melodías algodonadas y una colorista atmósfera lisérgica que refleja a la banda en todo su esplendor. Hechizantes y suaves, KING BUFFALO usa los sintetizadores para adornar sus bellos y magnéticos desarrollos. Con potentes riffs consiguen que el tema se muestre esplendoroso y lleno de magnetismo. Siempre sin pausa, su sonido va mutando, explorando distintas vibraciones que van desde la psicodelia, lo progresivo, el stoner y lo espacial. El resultado es apoteósico. Casi nueve minutos que por sí mismos hacen que este nuevo álbum merezca la pena.  

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Stickman Records

Reseña: TECHNICOLOR BLOOD.- ‘Technicolor blood’

Los canadienses TECHNICOLOR BLOOD nos presentan un caleidoscopio de sonidos psicodélicos con atmósferas cósmicas que beben del legado del sonido espacial de HAWKWIND, pero que también lo hacen de los ecos del garage de finales de los 60’s, el kraut alemán de mediados de los 70’s y los dictados de la neo-psicodelia del siglo XXI. Canciones que se desarrollan entre hipnóticos ritmos con un motorik sideral y que golpean entre sintetizadores y guitarras ácidas creando un entorno ingravitatorio muy atractivo para el oyente.  Conjugando pasajes más pesados con melodías acarameladas consiguen un equilibrio entre lo difuso y lo ensoñador. Sin duda una apuesta llena de frescura en la que el fuzz se pone al servicio del atrayente poder del cosmos. Sus seis temas crean un sonido transversal que bebe de distintas fuentes sonoras en busca de un objetivo único. Sus trepidantes ritmos van llevando los temas en volandas para surcar los espaciaos siderales sin caer en lo anonado. Manteniendo un espíritu vintage, los psiconautas TECHNICOLOR BLOOD cierran las heridas con un arco iris multicolor que tiende puentes entre lo futurista y los vestigios del pasado. Kosmiche, ácidos, pesados y espaciales, sus temas siempre encuentran una salida para ofrecer un aliciente al oyente. Todo un viaje etéreo de rock psicodélico contemporáneo con unos genes arraigados en los pioneros del kraut, el garage y el rock ácido de tintes siderales.

‘TECHNICOLOR BLOOD’ está disponible vía LeBackstore Records .

TECHNICOLOR BLOOD son: Marty (voz, guitarra, sintetizadores), Boredom L (bajo, sintetizadores), Carl Ulrich (batería) y Spacy Steph (guitarra).

‘Last night’ abre el álbum con incipientes ritmos kraut , psicodelia garagera y una innata vocación HAWKWIND. Su trepidante ritmo se enturbia con sintetizadores y elementos lisérgicos emanados de las guitarras. Con un aroma vintage el tema cambia su vocación a la mitad del tema para sumergirse definitivamente en un espacio heavy-psych de gran calado. Incrementando su pesadez, el tema mantiene un aura sideral.

Mostrando mas aristas en su sonido psicotrópico ‘Moebius’, mantiene los ritmos hipnóticos con melodías más aromatizadas.  El carácter espacial de la banda no resiente por la pesadez de algunos de los desarrollos de este caleidoscópico tema. Manteniendo una atmósfera vintage los ecos de la neo-psicodelia se reflejan entre sus fornidos riffs y sus acarameladas voces. Rezumando acidez, la guitarra se retuerce en pasajes lisérgicos.

Tomándose su tiempo para arrancar, ‘Sonic space sister’ se convierte en una odisea cósmica por insondables espacios psicodélicos. La nave nodriza canadiense se recrea en una atmósfera kosmiche más propia de los 70’s con pasajes envolventes llenos de un misterioso magnetismo. Elevando la intensidad con sutileza un nuevo caleidoscopio sonoro se muestra ante el oyente. Ritmos cadentes y voces chamánicas toman elementos del siglo pasado para crear una canción en la que quedan reflejadas las distintas influencias de la banda. Su motorik cósmico, se acelera en busca de algún lugar en el espacio sideral. Efectos, distorsiones y un ritmo trepidante flotan en un entorno interplanetario que acaba por engullir el tema.

Los ecos Hawkwind regresan en la poderosa ‘War on terror’. Sus atmosféricos pasajes entre sintetizadores y ritmos diabólicos se engrosan para crear otro tema impactante en su viaje a los confines del universo. Un trémolo insistente en la guitarra genera un sonido aturdidor que va modulándose con destreza creando un estado narcótico para el oyente.

Con un ritmo más suave ‘Never comander’ se desarrolla entre sintetizadores que mantiene la vocación cósmica de los canadienses. Creando una dualidad entre la atmósfera y las melodías vocales, la psicodelia profunda se representa con buenas guitarras y un aspecto más retro, sin salirse de su propuesta sonora. Lisérgico, turbio y espacial, la canción combina distintos elementos para crear un todo impactante.

El álbum cierra con los tambores marciales en ‘Prisioner’ para sumergirnos en un nuevo agujero negro de sonidos psicotrópicos.  Ecos neo-psicodelicos que se salpican con guitarras difusas en un tema kraut con un sonido pesado, pero a la vez psicotrópico. Incluso con elementos casi blues aportados por la armónica, la canción gravita en el lugar en el que los canadienses se sienten mas cómodos, los confines del universo.

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LeBackstore Records

Reseña: ONIRONAUT.- ‘Spacefreak’

Como tantos músicos y bandas, Borja, el guitarra y cantante de los madrileños FREE RIDE, aprovechó los días del confinamiento por la pandemia mundial para dejar brotar su creatividad en su proyecto personal ONIRONAUT. Tras meses de componer canciones, decide que las mismas vean la luz en su álbum ‘SPACEFREAK’. Un álbum cautivador y lleno de magia que es todo un regalo para los amantes de los sonidos psicodélicos. Sus canciones, predominantemente instrumentales, reflejan todo su talento en un álbum intimista y personal en el que explora las vibraciones más lisérgicas. Alejado de los sonidos stoner, destila su creatividad en ofrecer temas de psicodelia ensoñadora con tonos cósmicos que en ocasiones adorna con exóticos ornamentos orientales. Todo un viaje sensorial a los confines de la psicodelia en sus distintas formas, que sin duda atrapará a cualquier amante del género. Experimentando con los pedales y efectos de su guitarra, crea una dualidad sónica combinando momentos acústicos en alguno de sus temas, para trasladarnos a un mundo onírico con atmósferas gravitatorias y pasajes llenos de acidez. Suaves melodías con cuidados arreglos que suponen un bálsamo reconfortante para nuestros sentidos. Sus lisérgicos temas combinan elementos más propios de Earthless, pero sobre todo incide en mágicos entornos sonoros en los que la mente se empapa de gratificantes sensaciones. Tomando con mesura los elementos stoner y garage, tan habituales en su banda FREE RIDE, ‘SPACEFREAK’ refleja a un músico en la búsqueda interior de la psicodelia expansiva. Usando en alguna de las canciones el sitar, logra dar un tono místico a sus composiciones, elevándonos a un trance empírico del que no querremos salir. Sin duda, el álbum es toda una gran sorpresa a la altura de los grandes gurúes del género psicodélico. Lo que comenzó como un pasatiempo se ha convertido en una obra digna de ser difundida para deleite de todos aquellos que amamos la psicodelia en todas sus vertientes. El álbum ha sido creado, concebido e interpretado por el propio músico en el calor de su hogar, y a pesar de ello, su sonido es impecable. Desde aquí le doy la enhorabuena a mi amigo Borja y espero que siga sorprendiéndonos con mas álbumes como éste.

Memento Mori abre el álbum con un atmosférico viaje psicodélico que nos lleva a los confines del cosmos. Sonidos flotantes de guitarra que gravitan en un universo liviano y que producen un a sensación terapéutica. Apacible y balsámico el tema va desarrollándose con suaves acordes impregnados en dietilamida. Creando una sensación de relax al oyente, la canción nos hace flotar durante ocho minutos de una psicodelia que nada tiene que envidiar a los grandes gurús del género. Una exploración psico-espacial en toda regla adornada con distintos efectos llena de magnetismo. Una apertura sobresaliente llena de magia que abre al oyente las ganas de seguir explorando el resto del álbum.

Envuelta en efectos ‘Synesthesia, es un tema más vibrante y experimental que incide en la apuesta heavy-psych predominante en el álbum. Una espiral de solos de guitarra y pedales en línea Earthless entre ritmos frenéticos con un cierto hipnotismo. Los momentos espaciales atraviesas tormentas de meteoritos en este virulento tema.

Black Haze’ fluye suavemente entre efectos y pedales acompañado del sutil sonido del sitar. En tonos místicos el tema crea una nueva atmosfera lisérgica en la que el aroma del incienso reconforta los sentidos. Relajante y mágico el tema eleva la intensidad de sus riffs para iniciar una tormentosa travesía por una atmósfera más pesada en una nueva bacanal psicotrópica.

Saliendo de las atmósferas psico-espaciales ‘No Directioncon pausados acordes y voces nos devuelve a la tierra tras las odiseas siderales de los tres primeros temas. Combinando acordes acústicos y eléctricos el tema se inclina por un espacio más acaramelado. Eso no significa renunciar a bellos solos de guitarra que se yuxtaponen constantemente.

Cálidos pasajes nos introducen en ‘Entropy, un tema instrumental que suaviza su sonido con elementos exóticos y dulces melodías con ciertos aromas a psicodélica aromática de os 60’s. Un relajante corte que pone la pausa al frenesí lisérgico envolviendo la atmósfera de apacibles y reconfortantes sonidos en sus casi seis minutos.

Kadesh’ vuelve a deleitarnos con agradables aromas exóticos. Acordes acústicos y el siempre hechizante sonido del sitar nos trasladan a un ambiente lleno de espiritualidad.

Recuperando los momentos garage ofrecidos en FREE RIDE, ‘Acid Hobo’ se inclina a un entorno diferente a las canciones anteriores. Con alguna pincelada psicodélica la canción se desarrolla más en un entorno desértico sin renunciar a brillantes pasajes de guitarra.

‘Lost on a Sunny Dayes una canción sencilla que conjuga elementos psicodélicos con pasajes acústicos que evocan escenarios arenosos.

Partiendo de suaves acordes ‘End of the Road’ envuelta en una atmósfera nebulosa nos susurra con delicados acordes acústicos. Suave y apacible el tema nunca deja de prescindir de los efectos para aportar el tono ácido a un tema plácido y relajado. Una combinación que siempre funciona a pesar de su aparente sencillez. Una canción intimista con tonos melancólicos que se enriquece con ese manto psicodélico que aportan los acordes eléctricos. El tema, se siente seducido por la psicodelia chamánica en su parte final.

El álbum cierra con el experimental ‘Alkaloid’. Un tema diferente al reto del álbum en el que Borja juega con efectos en un corte de tintes cósmicos con hipnóticos ritmos.

ONIRONAUT