Reseña: ELECTRIC MOON meets TALEA JACTA.- ‘Sabotar’

‘SABOTAR’ es la conjunción intergaláctica de dos estrellas de la escena psicodélica espacial; por un lado, el gran planeta alemán ELECTRIC MOON, y por el otro un asteroide oculto en tierras portuguesas como el dúo TALEA JACTA, con Pedro Pestana, el mago de la guitarra de 10.000 RUSSOS, y Joao País Filipe a a la batería y percusiones. El acontecimiento galáctico sucedía el pasado 28 de septiembre de 2019 en el Club Sabotage de Lisboa, un lugar legendario que no ha sobrevivido al COVID. Aquí se refleja una actuación en tres largas jams sin nombre, que van de los 6 minutos ‘Part 1’, hasta los 20 minutos ‘Part. 3’ y en la que la libre creatividad de cinco músicos brillantes nos traslada a un insondable espacio en la galaxia, en el que rebrotan las vibraciones de la kosmiche music de los 70’s. Toda una orgía de efectos y pedales con momentos hipnóticos y aturdidores bajo los efectos de sustancias psicotrópicas. No, no necesitas tomar nada para sentir alteraciones en tu mente, ELECTRIC MOON y TALEA JACTA, unidos como una sola banda, te proporcionan el ’viaje’ con 40 minutos de locura, de anarquía. Con una doble batería y dos guitarras enloquecidas, van creando atmósferas misteriosas que acaban por atrapar al oyente como si de un agujero negro se tratara. tomándose con calma cada tema, lo van elaborando lentamente con largas introducciones, hasta llevarnos al punto que quieren. Sin duda, en esta grabación se percibe la complicidad de unos músicos que se entretienen, algo que se refleja con nitidez en ‘SABOTAR’, un nuevo viaje galáctico de ELECTRIC MOON, una banda acostumbrada a compartir escenario con músicos de otras formaciones.

ELECTRIC MOON son: Sula Bassana (guitarra, efectos), Komet Lulu (bajo, efectos), Pablo Carneval (Batería).

TALEA JACTA son: Pedro Pestana (guitarra, efectos), Joao Pais Filipe (Batería/Percusiones).

‘SABOTAR’ fue grabado como un archivo estéreo de la mesa de mezclas. Masterizado por Eroc y con arte de la portada de Komet Lulu, y está disponible vía Sulatron Records en vinilo  jaspeado de 180 gramos, CD en Digisleeve plegable. ¡LP y CD están limitados a 500 copias cada uno!

Dividido en tres jams, la primera ’Part. 1’, con 6 minutos nos introduce en el particular mundo de estos psiconautas. Efectos y guitarras se fusionan en un viaje espacial en el que la psicodelia trata de hipnotizar al oyente sumiéndole en una dimensión sensorial alejada de la razón. Fuertes ritmos contrapuestos dotan al corte de fuerza. Todo un viaje sideral hacia algún espacio remoto del cosmos reflejando la compenetración de los músicos de ambas bandas.

‘Part. 2’ es un espacio para la experimentación con extraños efectos y sonidos que acaban por envolvernos con una mayor pausa. Insondables atmósferas se abren ante nosotros bajo momentos minimalistas. Con la habitual pausa para hacer que arranque el tema, la primera parte nos introduce en un escenario lleno de misterio y oscuridad. Reflejando el vacío infinito del cosmos, la repetición de elementos marca la primera parte de una jam que lentamente va adquiriendo una mayor intensidad. Que duda cabe que no es sonido apto para todos los oídos y es necesaria una predisposición para sacarle todo el partido. Finalmente, el tema en su parte final transita por unos derroteros mas ortodoxos dentro de la psicodelia de tintes siderales.

La segunda parte del álbum la ocupan los 20 minutos de ‘Part. 3’. Envueltos en una orgía de efectos y pedales, los músicos crean un sonido masivo y atmosféricos que no encuentra la luz. Extraño y con un aura de misterio, los momentos instrumentales parecen recorrer un paraíso sensorial en el que la psicodelia plácida y reconfortante nos arrolla con delicados pasajes. Que duda cabe que ELECTRIC MOON son maestros en hacer evolucionar sus canciones, y aquí queda patente una vez más.  Con una propuesta más ortodoxa sin renunciar a las improvisaciones, hacen que las piezas encajen y que ambas bandas suenen al unísono para crear una banda sonora de ciencia ficción impregnada de sustancias psicotrópicas. Con elementos kraut herederos de la kosmiche music de mediados de los 70’s el legado de los pioneros se ve reflejado en momentos estelares que son ejecutados desde la calma. Así logran crear la atmósfera perfecta para lentamente sumir al oyente en un trance superlativo y magnético. Música cósmica en estado puro.

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Reseña: KANAAN,. ‘Earthbound’

KANAAN nos presentan un álbum que suena más pesado y rugoso a pesar de los muchos pasajes de psicodelia ensoñadora que esta nueva entrega contiene. Si algunas bandas hacen evolucionar su sonido desde la pesadez hacia otros momentos más elaborados y suaves, los noruegos parecen ir a contracorriente presentando su álbum más diabólico y contundente. No, no es que renuncien a su esencia, sino que construyen su relato dotándolo de mucha más fuerza y pesadez. KANAAN no son una banda que siga demasiados estereotipos, y sus incursiones en el free-jazz alcanzan una cota de autenticidad solo al alcance de unos pocos. Un verso libre que hace que estos chicos no tengan normas para componer sus composiciones, algo que queda fielmente reflejado con esos momentos en los que el jazz se une a la fiesta de sonidos pesados. Un caos controlado que resulta fascinante para el oyente. Muchos alicientes y estímulos contenidos en un álbum, que no resultará sencillo para todos los oídos, pero que guarda en sus surcos momentos fascinantes. Surgiendo de un océano de fuzz y tomando el legado de KYUSS, para dotarlo de mágicos pasajes en línea COLOUR HAZE y teniendo presente el sonido que Hawkwind nos presentó décadas atrás, crean un álbum exuberante, pesado, anárquico y experimental. ‘EARTHBOUND’ parece ser una muesca más en la experimentación más libre de los noruegos, un álbum que requiere varias escuchas para apreciar su verdadero potencial. Heterodoxos, pero sumamente efectivos, tenemos ante nosotros una hora intensa desconcertante y motivadora para cualquier amante de los sonidos poco convencionales. Esto puede parecer una contradicción, porque en sus surcos vamos a encontrar muchas referencias que resultan familiares, pero la forma de tratarlas y ensamblarlas resulta ciertamente sorprendente e inusual. ‘EARTHBOUND’ ofrece muchos giros y vueltas sorprendentes, pasajes hermosos y suaves y una maestría musical. Aunque nunca llamativo, todo el álbum es un escaparate de los tres músicos tremendamente talentosos mientras se abren camino a través de enormes riffs y ritmos atronadores.

Buscando perfeccionar su híbrido de heavy rock y influencias de jazz psicodélico, la banda se aisló en los estudios Athletic Sound de Halden, trabajando día y noche para lograr lo que se convirtió en ‘EARTHBOUND’, un salto cuántico para su sonido en términos de pura pesadez y extravagancia psicodélica en comparación con sus álbumes anteriores. ‘EARTHBOUND’ está disponible vía Jansen Records.

KANAAN son:

Ask Vatn Strøm – guitarras, percusión, oscilaciones
Ingvald André Vassbø – batería y percusión
Eskild Myrvoll – bajo, sintetizadores mellotron y guitarras


‘Prelude’ es la introducción atmosférica con la que KANAAN nos introduce en este álbum con pasajes envolventes de psicodelia creada a base especialmente de sintetizadores. Tras esa calma, ‘Return to the Tundraphere’ los riffs heavy-psych se muestran agresivos y plomizos. A la vez la guitarra serpentea en un espacio netamente lisérgico. El tema se muestra violento en sus riffs mientras la instrumentación general quiere mantenerse en un entorno psicodélico.

Siguiendo la estela de los pioneros del desert-rock, los ecos KYUSS afloran con fuerza entre su indudable espíritu psicodélico. Con algunos pasajes ambientales, el sonido de la banda se muestra poderoso y turbio. Aquí el legado de Colour Haze es bastante evidente, lo que no impide ofrecer momentos pausados en contraste con los arrebatos de stoner punzante y lleno de aristas. La fuerza de los tambores ayuda en esa travesía por entornos poco amistosos. Lo cierto es que estos 8 minutos duales contienen momentos realmente mágicos a diferencia de otros ciertamente turbulentos.

‘Pink riff’ es toda una huida hacia adelante impulsado por frenéticos ritmos que gravitan en un entorno kraut cósmico. Esto no significa que el tema no se muestre excelso en su pesado sonido. Efectos, riffs crujientes y turbios y sus diabólicos tambores crean un corte aturdidor en el que no faltan los solos hirientes.

Cambiando aparente el registro, ‘Bourbon’ refleja una experimentación más acorde a lo que KANAAN nos tienen acostumbrados. Siempre bajo poderoso ritmos, los elementos de fusión y de psicodelia espacial copan el protagonismo en detrimento de los golpes de pesadez de los temas previos. Fuzz narcótico y difuso revoloteando entre la tupida y variada instrumentación conforman un tema reconocible de psicodelia pesada, algo que estos chicos saben hacer a la perfección. El regreso de los pasajes de free-jazz dota a la canción de un brillo especial. Con ellos, salen de lo establecido para crear un corte innovador y lleno de matices, sin normas. Un claro ejemplo de que la psicodelia se expande en nuevas rutas sonoras llenas de alicientes para el oyente. La parte final del tema acoge nuevas embestidas de riffs turbios y cegadores.

Si la banda se maneja bien en el desconcierto, ‘Mirage’ es el resultado de una exploración más calmada de la psicodelia. Con la sensación de que cada músico se siente libre con su instrumento, la fusión consigue un entorno común en el que se ensamblan las distintas inquietudes de cada uno de ellos. Este insondable espacio psicodélico es el entorno en el que gravita un tema suave y reconfortante, a la vez que experimental.

En esta montaña rusa de emociones, ‘Mudbound’ cruje entre pasajes heavy-psych más propios de Colour Haze, algo a lo que siempre regresan en algún momento. Esa guitarra ácida, pero a su vez cálida y reconfortante, nos muestra un mundo de color. Aquí los elementos stoner conviven en armonía con mágicos paisajes psicodélicos llenos de belleza. Los incesantes y atronadores tambores impulsan las hordas de fuzz que nos acechan. Un espacio hostil que se amortigua con plácidos desarrollos instrumentales que consiguen expandir nuestra mente a un mundo sensorial lleno de alicientes y estímulos. A lo largo de doce minutos, consiguen crear un relato de otro mundo en el que la dualidad entre el silencio y las turbulencias se marida con gran acierto. Sin componer canciones facilonas, consiguen llamar la atención del oyente a un relato tormentoso, pero sumamente gratificante a pesar de su difuso sonido en alguno de sus pasajes.

‘Crash’ se muestra como una canción casi doom, Las distorsiones borrosas de su apertura y el lento despegar de la base rítmica consigue un efecto aturdidor para el oyente. Sin saber muy bien por donde va a transitar, el tema tarde en despegar. Un lento calentamiento de unos motores que parecen se van a quebrar y que nunca ponen la turbinas en pleno funcionamiento. El corte es como una especie de introducción inconclusa con pinceladas lisérgicas, pero con un innato carácter doom.  

Para cerrar KANAAN escogen ‘No star left unturned’, otro tema turbulento y experimental en el que emprenden una travesía por los confines del cosmos. Psicodelia espacial en vena Hawkwind en una espiral de efectos, sintetizadores y un ritmo trepidante con el que se diluyen en infinito sideral.

Kanaan – Band

Jansen Records 

Reseña: THE SLOW VOYAGE.- ‘Soul’s whisper’

No debería sorprendernos a estas horas que vea la luz un excepcional álbum de psicodelia pesada de una banda del cono sur americano. Es toda una evidencia que se trata de un territorio fértil para este tipo de propuestas, como demostraban días atrás los argentinos IAH. Ahora los chilenos THE SLOW VOYAGE vuelven a confirmarlo con su nuevo álbum ‘SOUL’S WHISPER’. Un canto sereno y pausado, elegante y completamente magnético. Ofreciendo al oyente diferentes viajes sonoros con elementos de la psicodelia moderna de los 90’s, pero también del Stoner, de las melodías shoegaze, e incluso con calientes momentos reggae envueltos en una esfera de space-dub. Ciertamente sofisticado, hipnótico, sus canciones llevan al oyente a gratificantes estados sensoriales impulsados por una nave espacial cargada de psicotrópicos. Todo un mundo paralelo en el que dejan patente que su madurez y exquisitez a la hora de componer sus canciones, lo que no supone un obstáculo para dejar noqueado al oyente. Todo un trance multicolor salpicado por coloristas caleidoscopios sonoros insertados en cada surco. Siete canciones sin desperdicio, en las que las aterciopeladas y casi empalagosas melodías vocales contrastan con la fuerza de sus tambores o de unos riffs que tienen reparo en golpear con toda su fuerza. Una dualidad con muchos más matices que enriquecen su psicodelia pesada. Un tono trascendental, consigue que cada canción seduzca al oyente, sumiéndole en un narcótico trance entre bellas, magnéticas y logradas atmósferas lisérgicas. Todo un ritual liberador de gratificantes sensaciones, que acaba por absorberte como si de un susurro en el alma se tratara.  

THE SLOW VOYAGE son: Milila Muñoz en el Bajo, Rodrigo Salamanca en Guitarra, Demian Soto en Batería y Freddy Lepe en Guitarra y Voz. El disco fue editado en formato físico por SurPop Records .

Abrir un álbum con un tema tan impactante como ‘Expansión’, es apostar fuerte y poner las cartas encima de la mesa a las primeras de cambio. Hipnóticos y frenéticos ritmos kraut, una diabólica ambientación espacial asediada por tormentas de psicotrópicos, aromas orientales y pincelas de neo-psicodelia, uffff. ¡Tremendo!! Todo un frenesí sonoro que te deja noqueado con su fuerza narcótica y su espíritu kosmiche.

Tras dejarnos exhaustos con el corte de apertura, ‘The conquest’ baja las revoluciones y nos sumerge en un escenario lisérgico. Emanaciones de dietilamida en forma de desarrollos de guitarra y pelades sirven de efecto balsámico. Melodías shoegaze, arropadas por un cadente ritmo nos invitan a la relajación a la liberación sensorial. Todo un mantra narcótico entre algodonados pasajes psicodélicos.

Si con los dos primeros temas los chilenos nos han mostrado dos facetas distintas, con ‘Recover’ dan otra vuelta de tuerca a su sonido. Vibraciones alternativas se mestizan con melodías neo-psicodélicas con un aroma a 90’s. Pero no nos engañemos, los pasajes ácidos aparecen en una espiral de psicodelia abrasiva en su parte final.

‘Primavera de octubre’ incide en las vibraciones psicodélicas. Con afilados solos de guitarra yun protector bajo, SLOW VOYAGE’ prosigue con su odisea psicodélica. Un nuevo trance redentor con reverberaciones constante y un sonido completamente lisérgico. Una gran jam para el lucimiento de sus guitarristas.

Si este álbum tiene de todo, ‘Sunset’ nos deja todavía más claro. Con momentos en los que los ritmos reggae se enlazan con psicodelia caramelizada más propia de los 90’s. Un hibrido, con mucho wah wah y ritmos luminosos. Un corte fresco que no pierde su poder alucinógeno, algo presente en todas sus canciones.

Las fragancias orientales nos acarician en ‘Exotic mirror’, otro tema en el que los sonidos exóticos colorean oscuras atmósferas introspectivas. Lleno de magnetismo, el corte es un nuevo mantra sonoro que nos hace flotar entre placenteros pasajes de psicodelia envolvente. Lleno de efectos y distorsiones, los chilenos crean una narrativa misteriosa pero llena de magia a lo largo de 8 minutos.

‘Slow down’ pone el cierre a este brillante trabajo, con ambientales pasajes que coquetean con distintas influencias sonoras. Ritmos calientes habitan en una atmósfera tenue. Aquí los ecos de los 90’s regresan en este crisol de sonidos de dispares procedencias. Pausado pero atractivo, el tema vuelve a proporcionarnos relajados momentos de introspección mental.

The Slow Voyage

SurPop Records

Reseña: VESPERO.- ‘Songo’

Sin perder su esencia espacial, los rusos VESPERO, con más diez álbumes publicados y casi dos décadas de vida, continúan evolucionando en su sonido para crear un nuevo álbum mágico. En SONGO’ su nuevo álbum, no encontrarás riffs pesados, pero sin embargo, la mística de cada canción, consigue que el oyente se relaje, sintiéndose partícipe de esos mundos de color que cada acorde nos ofrece. Todo un viaje onírico al mundo de los sueños (no en vano ‘SONGO’ significa sueño en esperanto) en el que, sin complejos, ejecutan su música, ofreciendo al oyente variadas melodías entre la psicodelia con vocación espacial, el folk y un notable espíritu progresivo. Una de las claves del álbum es la capacidad para utilizar distintas vibraciones estilísticas en una misma canción, y conseguir que ésta, se muestre con un ‘todo’, cohesionada y creíble. Con una narrativa fluida, incorporan elementos de jazz y de fusión, para ofrecernos distintas fases en cada canción, desde los cantos celestiales que aporta Sonya Vlasova (vocalista invitada por primera vez en diez años), hasta los pasajes sinfónicos en los que los elementos de viento y especialmente el violín, recuperar tradicionales sonidos ancestrales. Con la particularidad de usar tanto el inglés, como esperanto, francés, búlgaro, estonio y gallego para nombrar sus canciones, VESPERO se convierte en una banda que trasciende las fronteras de la psicodelia espacial rusa, para abrirse al mundo. Cualquier amante de la psicodelia espacial y del rock progresivo, sabrá valorar la calidad de las canciones aquí contenidas.

VESPERO son:

Ivan Fedotov – batería y percusiones
Arkady Fedotov – bajo, sintetiador,ruidos, voces, grabación
Alexander Kuzovlev – guitarras, saz, mandolina
Alexey Klabukov – teclados y sintetizadores
Vitaly Borodin – violin, acordeón

Con la colaboración de : Alexey Esin, gusli, midi-saxo y Sonya Vlasova voces y coros.

Todas las canciones de VESPERO excepto ‘Myth of Uqbar’ (Esin/Vespero). Grabado por Alexey Klabukov y Alexander Kuzovlev en 2020 en VMS studio, (Astrakhan). Mezclado por Alexander Kuzovlev y masterizado por EROC, ‘SONGO‘ está disponible vía Tonzonen Records.



Como si entráramos en un particular mundo de los sueños, ‘Ne enlitiĝu ĉe la maro’ nos introduce en un particular Jardín del Edén entra bellas y suaves melodías. Con la voz de Sonya emulando los cantos de ninfas el tema nos susurra proporcionándonos un estado de confort y relajación con sus bellos pasajes.

‘Levedivo’ prosigue ese paseo relajante por ensoñadoras atmósferas con sutiles cantos en la lejanía. Aromas orientales, sintetizadores envolventes y unos tenues tambores van desarrollando otro corte ambiental, relajante y con un cierto tono onírico. Tonos celestiales que nos acarician con delicadeza creando un entorno gratificante. Efectos espaciales y algún pasaje progresivo acompaña una fascinante narrativa en la que no faltan ecos folk. Los seductores coros acaban por atraernos al mundo de los espectros. Rico en texturas el tema va mutando con sosiego guiado por el violín con final fascinante.

Con acordes de post-rock espacial ‘Le papillon ou moi’ gravita en un particular mundo sonoro con el que los rusos nos seducen. Elementos progresivos ejecutados desde la calma, van moldeando el tema bajo una narrativa de misterio. Sin darnos cuenta estamos sumidos en corte de rock progresivo con bastantes elementos sinfónicos. Sin sobresaltos las ondulaciones en el sonido se producen con pausa y precisión. Sin renunciar a los tonos cósmicos, el ritmo oscilante y los borboteos de guitarra y sintetizadores nos sumen en una espiral majestuosa. La parte final se vuelve más libre con si se recostaran en una especie de free-jazz cósmico con una cubierta clásica y con un aroma lisérgico. Nuevamente el violín pone el broche final a otro maravilloso corte.

Con el mágico violín como protagonista, los coloridos sonidos de ‘Cloudarias’ se recuestan en un entorno clásico para mantener el espíritu progresivo. Elegante, casi ceremonial, las texturas del tema lo hacen brillar en una atmósfera tenue de luz, pero con brotes de color. Los tonos folkloricos aparecen con los cantos celestiales, mientras la armonía parece mirar a siglos pasados.

Elementos de viento, efectos y una suave brisa nos introduce en ‘Soños do meu pelo’. Otro tema suave en el que la banda incorpora efectos espaciales sobre una base de música tradicional. La unión de lo ancestral y lo espacial se ejecuta con gran destreza. Silencioso, susurrante, la canción nos envuelve entre instrumentos clásicos de viento. Con una percusión vibrante y cadente, el tema va tornándose más luminoso. Los mas de siete minutos de duración permite a los rusos experimentar con vibraciones de fusión, que acoplan a su vocación espacial. El resultado es otro tema atmosférico, serpenteante y suave, pero lleno de matices y alteraciones estilísticas.  Oscilando entre estas, nos vemos sumidos en un espacio en el que los aromas orientales nos vitalizan. Una nueva evocación a los ancestros y sus formas sonoras. Con gran habilidad, acoplan una sólida base sinfónica para que adquiera tintes majestuosos.

Oscuro, acústico y lisérgico en su apertura, ‘Myth of Uqbar’ es una nueva fase en este viaje al mundo de los sueños que es‘SONGÔ’. Agradables y balsámicos pasajes ejecutados desde la pausa, nos van despertando de la fantasía sensorialSonidos que parecen acariciarnos como una suave brisa junto al mar de Oriente. Terapéutico para el oyente, el tema combina bellos pasajes de guitarra con envolventes efectos, creando un clima chamánico y liberador.

Cristalinos acordes de guitarra replicados, abren ‘Samaväya’. Con una inclinación al jazz, VESPERO nos ofrecen una experimentación más profunda que en temas anteriores. Subiendo la intensidad rítmica, con más guitarra y con constantes sintetizadores crean un corte vibrante sobre una base progresiva.  Pero al igual que el resto de las canciones del álbum acaba siendo seducida por los elementos clásicos. En su parte final se convierte en una bacanal de sonidos y ritmos que parecen ir completamente a su antojo,

‘Song of opaque’ nos devuelve al sonido más clásico de la banda. La atmósfera espacial es el escenario en el que va a desarrollarse. Sintetizadores, efectos y el vacío ante nosotros. Un nuevo sueño cósmico con inquietantes momentos de tonos narcóticos.

Para cerrar, ‘Stymphalian birds’ con sus mas de ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, permite una experimentación más profunda. Cósmico, envolvente, relajante, el tema parece flotar arrastrándonos a ese mundo onírico a modo de bálsamo sensorial.

Vespero

Tonzonen

Reseña: SLOWSHINE.- ‘Living light’

En los últimos tiempos he tenido la ocasión de ver en vivo a las dos bandas comandadas por Jan Oberg. GRIN con su crudeza sludge y EARTH SHIP con sus viajes espaciales. En ambas ocasiones la experiencia ha sido gratificante, pero ahora con su nuevo proyecto SLOWSHINE y su álbum debut ‘LIVING LIGHT’, conquista profundamente mi corazón psicodélico. En esta ocasión la banda formada por los miembros de EARTH SHIP, Jan Oberg, Sabine Oberg y André Klein crean canciones empapadas de filtros y fuzz, combinando la calidez y la neblina de la psicodelia británica de los setenta, con los riffs expansivos del stoner. Consiguiendo un equilibrio perfecto entre las melodiosas voces shoegaze y con un cierto talente post-punk, con los riffs difusos, crean un álbum de psicodelia pesada de muchos kilates. Sus caleidoscópicas atmósferas más propias de los pioneros de la psicodelia, pegan con un sonido difuso, que a veces de inclina a un escenario más propio del noise. Aquí, los golpes sludge, aparecen con mesura entre hipnóticos ritmos y voces conmovedoras. Estamos ante el proyecto más psicotrópico de los berlineses, y en el que, al igual que los trabajos como EARTH SHIP, no dudan en embarcarnos en una nave sideral que cruza el cosmos recuperando las turbulencias de los maestros Hawkwind, pero también tomando prestados algunos calmados momentos de Pink Floyd. Esta afirmación pudiera inducir al oyente al error, porque las canciones también contienen buenas dosis de fuzz y una espesa cortina de reverberaciones pesadas que acaban por aturdir al oyente. Nunca habíamos visto a Jan cuidando tanto las melodías, pero ese gran trabajo compositivo, es uno de los grandes alicientes de un álbum fascinante y lleno de magnetismo. ‘LIVING LIGHT’ es un magnífico álbum que tiende un puente entre los vestigios del pasado psicodélico del siglo XX y las nuevas tendencias dentro de la música pesada contemporánea. ‘LIVING LIGHT’ consigue sumergir al oyente en un campo magnético en el que la psicodelia consigue expandir la mente del oyente, acariciándolo, seduciendo y narcotizándolo. Una celda de la que cualquier amante de la psicodelia no querrá jamás escapar.  

Otro regalo más que nos ha dejado la pandemia, ya que, según las palabras de la propia banda, el álbum nace durante el cierre de la pandemia en 2020/2021, donde no era posible reunirse fácilmente con los amigos o familiares en la víspera de Año Nuevo y Semana Santa. En este escenario, la banda decidió aislarse esos días en el estudio con un buen vino de calidad siciliana y una clásica pizza margherita. Mientras pasaban un buen rato mientras grabaron algunas pistas solo por diversión, sin una idea clara de cómo sonaría cada canción y si funcionarían correctamente entre sí. Esas sesiones en vivo realmente diferían de sus otros proyectos, tanto musical como en cuanto a grabación, y terminaron con material de unos 43 minutos en total que era demasiado bueno para no compartirlo con todos nosotros.



SLOWSHINE son:

Sabine Oberg – Bajo

Jan Oberg – Guitarras, Voz

André Klein – Batería

Músicos adicionales:

Jan Korbach: Guitarra de 12 cuerdas en ‘Trails’.

‘LIVING LIGHT’ fue grabado y producido por J.Oberg en Hidden Planet Studio, Berlín. El arte de portada es obra de Benedikt Demmer / Druckwelle Design y está disponible vía  The Lasting Dose Records.

‘Trails’ abre el álbum en una atmósfera de neo-psicodelia empapada de fuzz narcótico. Con un claro acento marcado por los ecos de la psicodelia de los 60’s el corte se sustenta en un riff que se repite a lo largo de sus mas de 5 minutos. Voces conmovedoras y un ritmo hipnótico conforman una canción con sabor añejo que se desarrolla envuelta en una neblina psicotrópica. No faltan difusos riffs de vocación Stoner entre sus flotantes melodías shoegaze, lo que hace que el tema tenga cuerpo.

Menos ensoñador y más pesada, ‘Brittle bones’ nos hace vislumbrar los genessludge de los alemanes en una efectiva combinación con momentos más propios de la psicodelia contemporánea. _Un sonido crudo y rugosos que encaja a la perfección con los estribillos ensoñadores para crear un colorido caleidoscopio cósmico, que por momentos se recuesta en una propuesta noise.

Embutidos en un traje espacial más propio de Hawkwind, ‘Heights’ gravita en una órbita cósmica entre melodías aterciopeladas. Lento y cadente, pero con un ritmo contagioso, el tema ondula entre asteroides y polvo galáctico de gran densidad. Los juegos vocales de Jan y Sabine parecen salidos de una propuesta post-punk en una conjunción astral con la psicodelia más narcótica. La descarga de fuzz hace que el trasfondo del tema se vuelva turbio y borroso.

‘Wanderer’ se muestra como el tema más calmado de un álbum con una apertura que navega entre la psicodelia de finales de los 60’s y las apuestas psicodélicas más contemporáneas. Siempre desde la suavidad melódica, las voces contrastan con la intensidad de su penetrante sonido. Buenos solos de guitarra construyen una canción hermosa y balsámica que parece susurrarnos en un trance redentor. Estamos ante una canción de ocho minutos, y para unos músicos tan creativos, este tiempo es suficiente para poder desarrollar otras vibraciones más turbias y pesadas. Toda una cortina difusa se crea entre el arco iris melódico del tema.

Con un sonido más pesado y a la vez contemporáneo, ‘Mother moon’ se despeña entre vibraciones noise impulsado por una estela de fuzz que lleva en volandas sus lánguidas. Pesado, turbio, pero sin perder el espíritu psicotrópico de todo el álbum. 

‘Dunes of time’, sin perder sus genes psicodélicos va evolucionando desde su etérea y lenta apertura a un escenario más turbulento. Manteniendo las buenas melodías, aquí la banda crea una dualidad de suavidad y rugosidad que poco a poco se va tornando más pesada y turbulenta.

Las hordas de fuzz de ‘Living light’ consiguen crean una atmósfera de gran poder magnético. Menos ensoñadores, y algo más turbios, los alemanes nos aturden con densos sonidos psicodélicos. Sin renunciar a las voces etéreas, consiguen crear un entorno inquietante e hipnótico que acaba por atraparnos entre pesados riffs que crean un campo magnético alrededor del tema. Una vez dentro, te será difícil salir. 

Los suaves acordes de la apertura de ‘A quiet place’, ponen el broche de oro a un álbum dinámico y magnético en el que estos músicos amantes de los sonidos turbios y pesados ofrecen su lado más melodioso. Suaves melodías y un espíritu drone, van puliendo un tema en el que la psicodelia más aterciopelada se muestra esplendorosa ante nosotros. La belleza de su guitarra susurrante, unido a esas cálidas voces herederas del legado de Pink Floyd, construyen lentamente una bella canción llena de matices. La segunda parte del tema explora insondables entornos cósmicos en una narrativa casi cinematográfica.

Slowshine

The Lasting Dose Records