Reseña: DELVING.- ‘Hirschbrunnen’

‘HIRSCHBRUNNEN’ es una colección de canciones que muestran una amplia gama de influencias de rock psicodélico, música electrónica antigua, progresivo de los 70, así como jazz e incluso sonidos ambientales que nos muestra una faceta desconocida del líder de ELDER, Nick DiSalvo bajo el nombre de su nuevo proyecto DELVING. Prescindiendo de las voces, y de los riffs Stoner con los que ELDER nacieron, aquí se exploran otras vibraciones hasta ahora desconocidas, o no tanto, si tenemos en cuenta el camino que ELDER ha tomado en los últimos tiempos. Seguramente algunos fans de la banda puedan verse decepcionados por lo que ofrece ‘‘HIRSCHBRUNNEN’, pero sin duda otros podrán expandir su mente para dejarse llevar por estas ocho maravillosas canciones. Con una vocación kraut, y unos esquemas mas propios del ambiente, Di Salvo usa toda la gama cromática de su creatividad musical para deleitarnos por acolchadas canciones llenas de elegancia en las que la psicodelia y los sonidos progresivos exploran los confines del post-rock y la música ambiental. Canciones ricas en texturas en las que las guitarras y los teclados intercambian sus roles para ofrecernos siete maravillosos temas de una gran riqueza compositiva. Con un clasicismo intrínseco, las vibraciones más modernistas de la psicodelia más hipnótica juegan con desarrollos instrumentales de gran monumentalidad. Sustentados en un ritmos poderosos y coloristas, cada canción nos ofrece mil salidas. Todo un conglomerado de estilos y vibraciones dispares que se unen en un coctel sonoro muy apetecible. La calidad y creatividad de DiSalvo están libres de toda duda y este álbum lo corrobora. No se si DELVING es un proyecto con vocación de continuidad, pero lo que si tengo claro que con este álbum ha plasmado las inquietudes de un gran músico en unos difíciles tiempos en los que las actuaciones en vivo han desaparecido de la vida de muchos músicos. ‘HIRSCHBRUNNEN’ es la compensación que la pandemia nos ofrece una vez mas con un proyecto personal de un musico que mira hacia su interior.

El álbum fue grabado, mezclado y masterizado por Richard Behrens y Emanuele Baratto en Big Snuff Studio y está disponible vía Stickman Records.

El propio Di Salvo nos da sus impresiones sobre ese álbum: «Soy un compositor casi obsesivo, trabajo en la música todos los días y acumulo una gran colección de fragmentos de canciones e ideas que a menudo no reciben la atención que me gustaría debido al tiempo que paso con mi banda principal «. DiSalvo explicó recientemente.» Gracias a esta pandemia, he tenido mucho tiempo para aprender algunas de las canciones que escribí durante los últimos años y finalmente hacer un álbum que siempre me he dicho a mí mismo que haría. Desde mis primeros momentos como músico, he estado obsesionado con las grabaciones caseras, rogando a mis padres por una grabadora de casete Tascam de 4 pistas para Navidad cuando tenía 12 años y haciendo mis propios álbumes. ahondar es una continuación de este espíritu creativo: experimentar todo en la mía, olvidándome de las bandas, los fans y las expectativas y haciendo la música que quiera «.

‘HIRSCHBRUNNEN’ ‘fuente del ciervo’ es el nombre coloquial de una gran fuente que preside sobre una gran área verde cerca de donde vivo «. DiSalvo continúa.» Para mí, ha sido extraño ver mi mundo, que normalmente consiste en una buena cantidad de viajes y estímulos externos, reducido a una ciudad, un distrito, una cuadra durante tanto tiempo. Por frustrante que sea, puede que empieces a encontrar inspiración y belleza sorprendente en su entorno cotidiano que de otro modo han ignorado. Así como toda la música que hago está influenciada por mis experiencias, ‘HIRSCHBRUNNEN’ es un producto de esta época única y extraña en la que todos nos hemos visto obligados a ahondar más profundamente en nuestros propios pensamientos.

El álbum abre con ‘Ultramarine’, ocho minutos de experimentación atmosférica sustentada por ritmos kraut y delicados pasajes de guitarra en tonos psicodélicos. Con coqueteos post-rock el tema explora paisajes neo-psicodélicos con elementos electrónicos salidos de unos teclados estratificados que ahondan en su espíritu modernista. Si bien encontramos cambios de ritmo y pasajes progresivos el tema se inclina por un sinfonismo ensoñador. Casi en un espectro más propio de la música ambiental la solidez de sus tambores ofrece un prisma diferente y particular a un corte chamánico. Un clasicismo momentáneo en sus pasajes más sosegados que sirve de pausa ante una embestida mas pesada y envolvente. Todo un arco iris multicolor que no reniega de la esencia pesada de DiSalvo pero que nos ofrece otra perspectiva de su música.

‘Delving’ fluye en una estancia más melancólica con protagonismo de la guitarra hipnótica repitiendo sus acordes. Aquí los paisajes progresivos se muestran esplendorosos en un escenario para la relajación con un trasfondo sólido. Desde su comedida apertura el tema apunta a una explosión que puede suceder en cualquier momento. Un entorno casi minimalista que se enriquece con distintas texturas sonoras flirteando con vibraciones post-rock de gran elegancia. Poco a poco el tema va absorbiendo al oyente haciéndole participe de una narrativa llena de magnetismo. Las sedosas texturas acaban por envolver al tema en un majestuoso atuendo de belleza sin igual en una composición rica en matices.

Sin abandonar ese entorno ambiental presente en todo el álbum, ‘The reflecting pool’ se sustenta en magnéticos ritmos coloristas de los que asoma una línea de bajo excelsa y cálida. Teclados y guitarras se incorporan a una fiesta sensorial en la que cada nota ofrece una visión diferente de la creatividad de Di Salvo. Con todos los instrumentaos ensamblados el tema va ondulando en sus luminosos sonidos con un cierto tono nostálgico.  Nuevamente el escenario progresivo de inclinación post-rock aparece con gratificantes pasajes que mutan constantemente.

‘Wait and see’ mantiene la apuesta por paisajes psico-progresivos con inclinación clasicista. Con los teclados como protagonistas, el tema sigue con los ritmos hipnóticos aportando un gran dinamismo a pesar de describir un entorno más propio de la música ambiental. Usando los instrumentos con destreza los acolchados pasajes transmiten una gratificante calma al oyente. Un tema complejo, pero con un resultado atractivo. Monumental por momentos, psicotrópico en otros, pero sobre todo hipnótico y magnético sin renunciar a los pasajes de romanticismo clásico. Pero el tema no solo se queda ahí, sino que en su parte final nos ofrece una explosión de solos de guitarra con unos ritmos mucho más pesados.

El tema que da nombra al álbum, ‘Hirschbrunnen’, se desarrolla en atmosféricos desarrollos susurrantes de vocación ambient en su apertura, para decantarse por un espacio instrumental de suma belleza.  Envuelto en efectos y teclados sus sedosas texturas flotan con sutileza entre las distintas exploraciones sónicas de Di Salvo. Tupido y versátil, los teclados crean un entorno magnético con sus pasajes progresivos que nunca sabes donde nos van a llevar. ¿Un jardín del Edén?, ¿un mundo mágico?, seguramente solo en la mente de Nick está la respuesta, pero el balsámico tema penetra en nuestros sentidos transmitiéndonos un abanico de agradables sensaciones. Juegos de música electrónica, desarrollos kraut de corte progresiva y ese tono romántico que aparece en cada canción.

Einstürzende Plattenbauten‘ sirve para dar una vuelta de tuerca más. Atrayentes pasajes de guitarra y unos ritmos más intrépidos ponen el musculo a un corte más pesado que no renuncia al virtuosismo para atraparnos en sus surcos. La guitarra incisiva con bellos pasajes de gran magnetismo y los tupidos ritmos dan un giro a los temas precedentes para sorprendernos con un corte diabólico y magistral a la vez. A diferencia de los temas restantes, aquí con tres intensos minutos logra conquistarnos.

Para cerrar, ‘Vat’, con sus once minutos pone la guinda a un magnífico y sorprendente trabajo. Sus atmosféricos pasajes de tonos psicodélicos se salpican de luminosos ritmos kraut entre una instrumentación psico-progresiva. Con pinceladas electrónicas y un magnético bajo el tema va cogiendo forma. Dejándose llevar por pasajes post-rock el tema se engrosa para mostrarse más contundente en largos desarrollos que van intensificando su sonido hasta elevar el tema a un estadio de monumentalidad con tintes cósmicos. Toda una bacanal sónica que acaba por arrollarnos entre guitarras, teclados, efectos, y unos poderosos tambores.  

Delving on Facebook

Delving on Instagram

Delving on Bandcamp

Stickman Records website

Stickman Records on Facebook

Reseña: ASTEROID BLUES.- ‘The Illusion of Design’

Todo lo que se puede esperar de un álbum de psicodelia pesada espacial lo puedes encontrar en el nuevo EP de ASTEROID BLUES. El proyecto de un solo hombre que sabe explorar la psicodelia cósmica como pocos. Con una firme vocación floydiana, ‘THE ILLUSION OF DESINGN’ nos ofrece tres largas jamás en las que este proyecto ruso nos invita a explorar insondables atmósferas psicodélicas en una galaxia lejana. Suaves pasajes instrumentales que se ven adornados por arrancadas de fuzz intoxicante y narcótico en una conjunción de elementos pesados y pasajes lisérgicos.  Sabiendo como crean el paisaje idóneo para que el oyente efectúe un fascinante viaje astral a los confines del cosmos a través temas con un sonido cristalino y un poder de atracción descomunal. Masajeando al oyente con bellas melodías, ritmos inquietantes y balsámicos desarrollos de gran calidad compositiva e interpretativa. Su psicodelia borboteante siempre trata de ofrecer su lado más sensual sin renunciar esas embestidas de fuzz que equilibran su magnético sonido. ASTEROID BLUES, con tres EP’s a sus espaldas y sin hacer mucho ruido, trata de hacerse con hueco en los corazones de los amantes de la psicodelia del siglo XXI con una propuesta honesta y llena de calidad. Cada vez son más este tipo de proyectos individuales que ven la la luz para gozo de los que que amamos los sonidos más psicotrópicos, y en los genes de DenpaFuzz, está el abrirles nuestras puertas para que el mundo puede deleitarse con su propuesta.

‘Fig 1’ abre el EP con diez minutos de sonidos atmosféricos en los que la psicodelia se pone el traje de astronauta para gravitar por los confines del cosmos. Lento, pausado y con un poder magnético impresionante, el tema brota entre multitud de efectos que crean un viento sideral sobre el que desarrollar todo su potencial heavy-psych. Cadente, y sin prisa para eclosionar el tema se construye sustentado en unos sólidos tambores mientras la guitarra adquiere el protagonismo para invitarnos a un viaje a dimensiones desconocidas. Sus plácidos pasajes invitan a la relajación y el disfrute de la mejor psicodelia espacial del momento. Con ciertos interludios, el tema cambia de fisonomía para dejarse llevar por vientos lisérgicos en una espiral psicotrópica de gran magnetismo.  Dotando al corte de pesados riffs todo se despeña en un torrente de fuzz y pedales que crean el escenario perfecto para el desarrollo de la propuesta sonora del único miembro de esta enigmática banda. melodías de ensueño y unos riffs pegadizos consiguen engancharnos al tema con suma facilidad.  

En tonos más exóticos y con un cierto hipnotismo ‘Fig 2’ juega con los sintetizadores y las guitarras brindándonos un caleidoscopio sonoro de lo más atrayente. Repitiendo sus ritmos el tema gravita en atmósferas siderales bajo los efectos de los teclados y los pedales de la guitarra. Con unos firmes tambores una brisa psicotrópica se apodera del corte entre riffs que golpean al unísono. Reverberaciones oscilantes en un mundo etéreo en el que todo sucede con vocación de continuidad. Hilando los pasajes más atmosféricos con riffs de vocación Stoner el tema no cesa en su empeño de ofrecer sonidos lisérgicos. Al igual que en la canción anterior, el tema adquiere intensidad y pesadez en su parte final, todo, sin perder su aura psicodélica.

Cerrando el EP Fig 3’ parte de un lento génesis con suaves acordes que van creando el escenario en el que se va a desarrollar la trama. En una atmósfera espacial llena de misterio, la jam se deja llevar por elementos psicodélicos con sutiles elementos jazz. Ofreciendo riffs rugosos con altas dosis lisérgicas ASTEROID BLUES ondula en un espacio ingravitatorio hacia los confines del cosmos. Creando una auténtica maraña de solos psicotrópicos, el tema se estructura en capas de sonido creando un tejido tupido en el que todo encaja. Un ritmo magnético nos transporta en este viaje interestelar en el que las vibraciones Stoner están presentes incrementando la intensidad de sus reverberaciones heavy-psych.

Reseña: LOWEN.- ‘Unceasing Lamentations’

Aprovechando una actuación acústica en Doomsday Fest Online (Brighton), el pasado mes de diciembre, ‘UNCEASING LAMENTATIOS’ se compone de tres temas improvisados en los que la tradición y el legado de las civilizaciones milenarias de Oriente Medio se plasman en un fascinante relato lleno de sentimientos. Sustentado en la portentosa voz de Nina Saeidi, cantando en sumerio, iraní y acadio, el EP cuenta con los sutiles acordes de guitarra de Shem Lucas para servir de soporte al derroche de sentimientos, sensualidad y espiritualidad en este oscuro relato. Un ejercicio liberador que se fundamenta en la música antigua para reflejar atormentados episodios del pasado que nunca debemos de olvidar. Toda una catarsis sonora que hace que los demonios abandonen el alma para sentirnos libres. La monumentalidad y el poder de seducción que Nina imprime a cada verso hace que estas tres sencillas canciones nos pongan la pausa en el frenético mundo en el que vivimos.  Tres canciones minimalistas que no necesitan de muchos artificios para reflejar toda la belleza que contienen, aquí desde la más absoluta sencillez, LOWEN, prescinde del pesado sonido doom presente en su debut ‘A CRYPT IN THE STARS’ para regalarnos en un ejercicio liberador, toda la magia de oriente y su legado cultural en tres canciones honestas y sencillas, pero llenas de hermosura. Un relato intimista en el que la voz portentosa y superdotada de Nina copa todo el protagonismo ofreciendo otra visión más liviana, sentimental y lírica de la música de LOWEN.

The Exalted One Who Walketh abre el EP con10 hechizantes minutos de cantos ancestrales en los que Nina plasma toda su magia trasladándonos a solitarios y reflexivos espacios de oriente. Cantado en sumerio, transcribe versos tomados de una lamentación de la destrucción de una ciudad sumeria conocida como ‘E-lum didara’. Sus desgarradores tonos místicos que penetran en el oyente bajo una misteriosa atmósfera en la que los acordes de guitarra salpican un tema lleno de desgarradores pasajes en los que Nina plasma todos sus sentimientos. Sus devocionales pasajes reflejan el legado de la música antigua de Oriente Medio. La parte final cuenta con una atmósfera oscura con la guitarra acústica explotando en esta fantástica improvisación en la que el duo trata de reflejar el sonido del pasado en un canto reivindicativo lleno de fuerza. Impactante para el oyente, el tema consigue que se nos pongan los pelos de punta ante el derroche vocal de Nina, una magnífica cantante que aquí muestra otra faceta del sonido de la banda con un resultado fascinante. La variedad de texturas que los registros vocales adquieren son todo un regalo para el oyente a pesar de la sencillez y minimalismo de la composición.

Usando la daf y una caja shrut, Against Evil Done By The Serpent es una transliteración del acadio de una tablilla de arcilla que dirigía la afinación de un instrumento a través de comparaciones metafóricas entre dioses y cada cuerda. Con más protagonismo de la guitarra y el acompañamiento instrumental el tema, ahora cantado en acadio vuelve a reflejar atormentados pasajes llenos emotividad e intensidad. Desde la pausa, la improvisación va tomando forma de canción. Todo un torbellino sonoro que atrapa al oyente, para hacerle partícipe del legado de los ancestros. Un magnífico reflejo de la tradición en una puesta particular y curiosa, pero llena de magnetismo y atractivo. Nina en está ocasión eleva su voz para hacerla serpentear en distintos tonos sin perder un ápice de fuerza. Un tema suave, pero arrollador que vuelve a hechizarnos en un sortilegio mántrico y revelador. Rabia y sensualidad unidas en una cusa común, en nueve minutos llenos de belleza con distintas fases en su desarrollo. Desde pasajes calmados con un erotismo intrínseco en contraste con otros mucho más atormentados.

‘Lalae Madar’ cierra el EP diferenciándose de los cortes anteriores con sus cuatro minutos. Aquí comprimen las estrofas para un desarrollo fluido y oscuro. Con suaves arpegios la guitarra aporta un aura misteriosa mientras Nina sigue con su relato lírico cuyo origen es una canción de cuna iraní que encarna el dolor de la guerra y el abandono que sintieron muchos niños durante la guerra Irán-Irak y, lamentablemente, sigue siendo apta para muchos niños en el Medio Oriente de hoy. La canción de cuna se centra en un niño que ha experimentado el trauma de la guerra al ser consolado por una madre que promete que no los abandonará mientras pisan terreno peligroso incluso en sus sueños. Sus notas, transmiten todo ese dolor que se ceba con los más frágiles. Su tono de tristeza se refleja con acierto en un ejercicio liberador que rinde tributo a la tradición y las costumbres de la civilización más antigua del planeta.

Reseña: OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT.- ‘Old Boys’ Blues Experiment’

Entre nuestras recomendaciones semanales aparecía un curioso trabajo de los británicos OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT. La banda está compuesta por el guitarra de INDICA BLUES, Tom Pilsworth, Tom Mc Keand (teclados) y el malogrado Aaron Jarvie-Swain (bajo y batería). Aaron tristemente fallecía falleció hace pocas fechas víctima del cáncer pero su quisieron crean un álbum con su trabajo y donar la recaudación del mismo para destinarlo a su hija. Una triste historia que nos ofrece su lado bueno con cuatro temas en los que el blues y psicodelia sirven de tributo al músico. Sus ácidos temas con aroma vintage gravitan entre lisérgicas melodías y fornidos ritmos. Desde la sencillez y la honestidad sus atmosferas humeantes se ven asediadas por bacanales de guitarras psicotrópicas sin perder la esencia del blues clásico. Sus chamánicos temas sirven de bálsamo para el oyente ávido de propuestas honestas hechas desde la sencillez. El resultado es brillante.

Fuertes tambores y una densa línea de bajo abren ‘Dude, where’s my helicopter? ‘. Enseguida la guitarra de Tom comienza a rezumar blues ácido entre los cadentes ritmos. Elevando la intensidad el tema incursiona por paisajes psicodélicos de gran belleza. Robusto y pesado, el tema consigue el equilibrio entre sus lisérgicas melodías y los fornidos ritmos. Con una bacanal de solos ácidos el tema se convierte casi en una jam heavy-blues en la que los pasajes heavy-psych revolotean sin control. Un impactante sonido lleno de ‘duende’ bajo una atmósfera acogedora.

Instalados en el heavy-blues, ‘Cherry Bomb’ golpea con toda su fuerza entre poderosos ritmos y un sonido denso y turbio. Su difuso sonido es asediado por esa guitarra afilada que no cesa en su empeño por explorar los blues del pasado en un entorno nebulosos y humeante. Su repetitivo ritmo se complementa con los virtuosos pasajes heavy-psych sin perder su esencia blues. El aturdidor sonido del bajo dota de fuerza y pesadez a un tema construido de una aparente sencillez, pero con un resultado brillante. En la parte final, la banda se deja llevar por la ortodoxia blues.

Entre nebulosos pasajes, ‘A Long Train Home’ repite la formula psicodélica. Con misteriosos desarrollos esbozan pinceladas de blues lisérgico con gran destreza. Un ritmo lento pero sólido, y sin prisa para arrancar, hace que el tema narcotice al oyente con su vocación lisérgica innata. Con sus cinco minutos, y siendo el corte más largo del EP, la canción incorpora los teclados con un sonido cálido que se aleja de los afilados solos de las canciones precedentes. dejándose llevar por la placidez de sus ritmos, el tema

Cadenciosos y silencioso ‘Epilogue’ se sumerge en el blues entre psicotrópicos. Con un carácter chamánico el tema explora los confines del blues en su versión más lisérgica.  Solos ácidos y una cálida instrumentación conjugan un tema profundo en el que podemos encontrar vestigios vintage en tonos doorsianos. El cálido y penetrante sonido del órgano aporta la calma entre sus efluvios psicotrópicos en un tema que parece inconcluso y del que aparentemente podría sacarse mas. Como si se tratara del primer esbozo, la canción se muestra prometedora.

Reseña: DUNBARROW.- ‘Dunbarrow III’

Cada álbum de DUNBARROW tiene un sonido inquietantemente clásico y, en palabras de la propia banda, «una crudeza espeluznante». Los noruegos siguen firmes en apostar por sonidos retro herederos del proto-metal de los 70’s de bandas como SIR LORD BALTIMORE, PENTAGRAM y los inevitables SABBATH. Esto es algo que, sin duda, hacen con maestría, pero también tiene la habilidad y destreza para ofrecernos bellos pasajes de hard-progresivo con una cadencia WISHBONE ASH, con su dupla de guitarras. En ‘III’ también encontramos canciones que nos deleitan con sonidos folk más propios de otros tiempos, unas vibraciones que evocan prados y bosques y que beben del progg escandinavo. Pocas bandas saber desarrollar estos sonidos vintage sin caer en lo anodino, pero DUNBARROW supera con creces todas las expectativas que puedas tener de una banda del siglo XXI tocando canciones del siglo pasado. Con relatos oscuros más propios de Edgar Allan Poe, el quinteto noruego nos ofrece un sonido personal, pero que puede enganchar a fans de bandas como Kadavar o Graveyard y sus atmósferas vintage. El álbum se siente como si hubieras descubierto una misteriosa grabación de medio siglo escondida en una decrépita mansión abandonada. Quizás haya una nota adjunta, pidiendo a su mensajero que tenga cuidado. Por desgracia, quien quiera que poseyera la cinta aparentemente nunca sobrevivió. Es decir, parece que hay una historia solemne en este álbum, no solo en la letra, sino en el sonido en sí. . Algunos de los temas guardan una estructura parecida en cuanto a su desarrollo. Una parte que nos introduce ala desarrollo de la trama, un acto central, y un epilogo en el que la dupla de guitarras revolotea en solos que hacen partícipe al oyente de su relato. Así consiguen el equilibrio entre la pesadez y un sonido limpio en el que también cabe la melodía. Seguramente estemos ante su álbum más pesado hasta el momento, aquí las guitarras y sobre todo el medio bajo, suena turbios y difusos entre sus armonías lóbregas y envolventes. Pero no solo eso, DUNBARROW también tiene la capacidad de mostramos paisajes épicos más propios de relatos de cuentos y leyendas del pasado, done los elementos folk y los desarrollos progresivos encuentran un espacio para la magia. ‘III’ se postula como la obra de su discografía hasta el momento, y además un álbum que cualquier amante de los sonidos retro de calidad, no debería de perderse.

‘III’ se grabó en Cederberg Studio en Kristiansand (Noruega). Al igual que con todos sus álbumes anteriores, el vocalista Espen Andersen diseñó en el estudio. Sin embargo, para este largo, enviaron la grabación al destacado productor noruego Christer André Cederberg (Anathema, Shining, Animal Alpha, 22) para finalizar la mezcla. ’III’ está disponible vía Blues For the Red Sun.

DUNBARROW son: Espen Andersen (voces), Sondre Berge (bajo), Kenneth Lønning (guitarra), Eirik Øvregård (guitarra) y Pål Gunnar Dale (batería).

Preparando el ambiente, misteriosos pasajes de bajo nos introducen en ‘Death That Never Dies’. Sin prisa para arrancar el tema eclosiona en una sucesión de riffs de marcado carácter retro. Con esa cadencia Sabbath el tema nos traslada a recónditos espacios de un relato de cuentos y leyendas. Lleno de épica y con una estructura marcada, el corte oscila entre solos de guitarra que su superponen custodiada por una gruesa base rítmica. Cambiando el ritmo con parones y acelerones, los momentos del oscuro hard-progresivo adquieren tintes dramáticos con una voz penetrante y a la vez melodiosa. Lleno de energía, se enzarzan en una espiral sónica que acaba por taladrar nuestros cerebros. Lleno de efectividad, la banda sabe como hacernos partícipes de su narrativa.

‘In My Heart’ se muestra mucho más pesado con su cadente y gruesa línea de bajo. Con un sonido crujiente y unos tambores poderosos van construyendo un tema con sabor añejo. Los oscuros sonidos vintage aflorar con una brillante ejecución. Si, son sonidos del pasado, pero con el poder de ese martillo con cuatro cuerdas, adquieren una dimensión a la altura de cualquier banda Stoner del siglo XXI. Los primeros retazos del legado de bandas como Wishbone Ash hacen acto de presencia. Oscilando entre desgarradores momentos, con otros más acolchados la armonía se balancea. Las guitarras, al igual que en el tema anterior, toman su protagonismo en la parte central. Con tonos que nadan en sonidos más propios del hard-progresivo, las incursiones proto-doom son usadas con acierto en momentos puntuales.

Nuevamente el sonido retro de ‘Worms of Winter’, nos traslada a los 70’s en una fusión SabbathWishbone Ash, con un atrayente resultado. Jugando un papel protagonista la voz de Espen Andersen, seduce al oyente con distintos registros que siempre consiguen su objetivo. Dando una vuelta de tuerca una segunda voz culmina el tema. Este fue uno de los temas que la banda nos había adelantado, y con el que elevó las expectativas de este tercer trabajo de los suecos. El tema trasmite la sensación de estar en un entorno frío y oscuro en el que el vierno polar eclipsa por momentos la luz.

En ‘Turn in Your Grave’ se produce un giro en el sonido de DUNBARROW. Cantos folk evocadores de los prados y bosques, nos llevan a alegres pasajes más propios de progg sueco. Con suavidad el tema avanza sin perder su vocación retro. Elementos de viento y la guitarra acústica hacen que la fuerza de los temas anteriores desaparezca. Jugando con los coros y un sonido tradicional. Casi siete minutos llenos de magia que sirven de bálsamo al derroche de fuerza del comienzo del álbum. Sin renunciar al grave sonido del bajo, lograr atenuar la fuerza de sus tambores para crear una brisa hechizante con elementos progresivos.  recreándose en la misma melodía el tema se difumina con pastoral final de acordes acústicos.

Para despertarnos del sueño del corte anterior ‘When It’s All Over’ retoma la herencia de Sir Lord Baltimore dotando el tema de épico. Con el legado del heavy-rock en el horizonte, el corte consigue conjugar el hard-retro, lo progresivo, y aderezarlo con unas dosis de stoner de tintes proto-doom. Sus pegadizos riffs y los registros más agudos de su vocalista logran crear otra canción con sabor a heavy-rock setentero.

‘Curse’ incide en una fórmula que funciona. Y cuando va bien, ¿Para que tocarlo? Estos chicos tienen muy claro su objetivo, quieren sonar al pasado, pero remodelando la pesadez y ‘gordura’ de su sonido. Nuevos guiños a Pentagram y los ecos proto-doom, crean una canción tenebrosa y oscura, pero de un ritmo trepidante y pesado. Los habituales escarceos con las melodías llenas de magnetismo aparecen para poner la guinda a un corte de retro-rock de alto nivel con sus ritmos pegadizos.

El camino continúa con ‘Lost forever’. Aquí parecen modular la contundencia dejando paso a atmósferas más melódicas. Sin perder un ápice de fuerza el rock añejo en estado puro hace acto de presencia custodiado por esa gruesa línea de bajo y melodías de guitarra que frenan su ímpetu pare dejarse llevar por paisajes más psico-progresivos. Dinamismo y virtuosismo sobre un cadencioso ritmo que parece ir a cámara lenta. Proto-doom primario pero efectivo.

En una atmósfera más inquietante y oscura ‘Turns to dust’ pone el cierre a un álbum brillante y sin fisuras. Con una dualidad de voces van escribiendo un relato sombrío en el que reflejan el espíritu del sonido del hard escandinavo. Momentos de nostalgia aparecen en una canción en la que nuevamente la melodía tiene un papel fundamental. Chamánicos pasajes brumosos nos narcotizan con su poder lisérgico con nuevos guiños a Wishbone Ash en versión más pesada y tosca.

Dunbarrow

BLUES FOR THE RED SUN