Reseña: LOWEN.- ‘Unceasing Lamentations’

Aprovechando una actuación acústica en Doomsday Fest Online (Brighton), el pasado mes de diciembre, ‘UNCEASING LAMENTATIOS’ se compone de tres temas improvisados en los que la tradición y el legado de las civilizaciones milenarias de Oriente Medio se plasman en un fascinante relato lleno de sentimientos. Sustentado en la portentosa voz de Nina Saeidi, cantando en sumerio, iraní y acadio, el EP cuenta con los sutiles acordes de guitarra de Shem Lucas para servir de soporte al derroche de sentimientos, sensualidad y espiritualidad en este oscuro relato. Un ejercicio liberador que se fundamenta en la música antigua para reflejar atormentados episodios del pasado que nunca debemos de olvidar. Toda una catarsis sonora que hace que los demonios abandonen el alma para sentirnos libres. La monumentalidad y el poder de seducción que Nina imprime a cada verso hace que estas tres sencillas canciones nos pongan la pausa en el frenético mundo en el que vivimos.  Tres canciones minimalistas que no necesitan de muchos artificios para reflejar toda la belleza que contienen, aquí desde la más absoluta sencillez, LOWEN, prescinde del pesado sonido doom presente en su debut ‘A CRYPT IN THE STARS’ para regalarnos en un ejercicio liberador, toda la magia de oriente y su legado cultural en tres canciones honestas y sencillas, pero llenas de hermosura. Un relato intimista en el que la voz portentosa y superdotada de Nina copa todo el protagonismo ofreciendo otra visión más liviana, sentimental y lírica de la música de LOWEN.

The Exalted One Who Walketh abre el EP con10 hechizantes minutos de cantos ancestrales en los que Nina plasma toda su magia trasladándonos a solitarios y reflexivos espacios de oriente. Cantado en sumerio, transcribe versos tomados de una lamentación de la destrucción de una ciudad sumeria conocida como ‘E-lum didara’. Sus desgarradores tonos místicos que penetran en el oyente bajo una misteriosa atmósfera en la que los acordes de guitarra salpican un tema lleno de desgarradores pasajes en los que Nina plasma todos sus sentimientos. Sus devocionales pasajes reflejan el legado de la música antigua de Oriente Medio. La parte final cuenta con una atmósfera oscura con la guitarra acústica explotando en esta fantástica improvisación en la que el duo trata de reflejar el sonido del pasado en un canto reivindicativo lleno de fuerza. Impactante para el oyente, el tema consigue que se nos pongan los pelos de punta ante el derroche vocal de Nina, una magnífica cantante que aquí muestra otra faceta del sonido de la banda con un resultado fascinante. La variedad de texturas que los registros vocales adquieren son todo un regalo para el oyente a pesar de la sencillez y minimalismo de la composición.

Usando la daf y una caja shrut, Against Evil Done By The Serpent es una transliteración del acadio de una tablilla de arcilla que dirigía la afinación de un instrumento a través de comparaciones metafóricas entre dioses y cada cuerda. Con más protagonismo de la guitarra y el acompañamiento instrumental el tema, ahora cantado en acadio vuelve a reflejar atormentados pasajes llenos emotividad e intensidad. Desde la pausa, la improvisación va tomando forma de canción. Todo un torbellino sonoro que atrapa al oyente, para hacerle partícipe del legado de los ancestros. Un magnífico reflejo de la tradición en una puesta particular y curiosa, pero llena de magnetismo y atractivo. Nina en está ocasión eleva su voz para hacerla serpentear en distintos tonos sin perder un ápice de fuerza. Un tema suave, pero arrollador que vuelve a hechizarnos en un sortilegio mántrico y revelador. Rabia y sensualidad unidas en una cusa común, en nueve minutos llenos de belleza con distintas fases en su desarrollo. Desde pasajes calmados con un erotismo intrínseco en contraste con otros mucho más atormentados.

‘Lalae Madar’ cierra el EP diferenciándose de los cortes anteriores con sus cuatro minutos. Aquí comprimen las estrofas para un desarrollo fluido y oscuro. Con suaves arpegios la guitarra aporta un aura misteriosa mientras Nina sigue con su relato lírico cuyo origen es una canción de cuna iraní que encarna el dolor de la guerra y el abandono que sintieron muchos niños durante la guerra Irán-Irak y, lamentablemente, sigue siendo apta para muchos niños en el Medio Oriente de hoy. La canción de cuna se centra en un niño que ha experimentado el trauma de la guerra al ser consolado por una madre que promete que no los abandonará mientras pisan terreno peligroso incluso en sus sueños. Sus notas, transmiten todo ese dolor que se ceba con los más frágiles. Su tono de tristeza se refleja con acierto en un ejercicio liberador que rinde tributo a la tradición y las costumbres de la civilización más antigua del planeta.

Reseña: OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT.- ‘Old Boys’ Blues Experiment’

Entre nuestras recomendaciones semanales aparecía un curioso trabajo de los británicos OLD BOYS’ BLUES EXPERIMENT. La banda está compuesta por el guitarra de INDICA BLUES, Tom Pilsworth, Tom Mc Keand (teclados) y el malogrado Aaron Jarvie-Swain (bajo y batería). Aaron tristemente fallecía falleció hace pocas fechas víctima del cáncer pero su quisieron crean un álbum con su trabajo y donar la recaudación del mismo para destinarlo a su hija. Una triste historia que nos ofrece su lado bueno con cuatro temas en los que el blues y psicodelia sirven de tributo al músico. Sus ácidos temas con aroma vintage gravitan entre lisérgicas melodías y fornidos ritmos. Desde la sencillez y la honestidad sus atmosferas humeantes se ven asediadas por bacanales de guitarras psicotrópicas sin perder la esencia del blues clásico. Sus chamánicos temas sirven de bálsamo para el oyente ávido de propuestas honestas hechas desde la sencillez. El resultado es brillante.

Fuertes tambores y una densa línea de bajo abren ‘Dude, where’s my helicopter? ‘. Enseguida la guitarra de Tom comienza a rezumar blues ácido entre los cadentes ritmos. Elevando la intensidad el tema incursiona por paisajes psicodélicos de gran belleza. Robusto y pesado, el tema consigue el equilibrio entre sus lisérgicas melodías y los fornidos ritmos. Con una bacanal de solos ácidos el tema se convierte casi en una jam heavy-blues en la que los pasajes heavy-psych revolotean sin control. Un impactante sonido lleno de ‘duende’ bajo una atmósfera acogedora.

Instalados en el heavy-blues, ‘Cherry Bomb’ golpea con toda su fuerza entre poderosos ritmos y un sonido denso y turbio. Su difuso sonido es asediado por esa guitarra afilada que no cesa en su empeño por explorar los blues del pasado en un entorno nebulosos y humeante. Su repetitivo ritmo se complementa con los virtuosos pasajes heavy-psych sin perder su esencia blues. El aturdidor sonido del bajo dota de fuerza y pesadez a un tema construido de una aparente sencillez, pero con un resultado brillante. En la parte final, la banda se deja llevar por la ortodoxia blues.

Entre nebulosos pasajes, ‘A Long Train Home’ repite la formula psicodélica. Con misteriosos desarrollos esbozan pinceladas de blues lisérgico con gran destreza. Un ritmo lento pero sólido, y sin prisa para arrancar, hace que el tema narcotice al oyente con su vocación lisérgica innata. Con sus cinco minutos, y siendo el corte más largo del EP, la canción incorpora los teclados con un sonido cálido que se aleja de los afilados solos de las canciones precedentes. dejándose llevar por la placidez de sus ritmos, el tema

Cadenciosos y silencioso ‘Epilogue’ se sumerge en el blues entre psicotrópicos. Con un carácter chamánico el tema explora los confines del blues en su versión más lisérgica.  Solos ácidos y una cálida instrumentación conjugan un tema profundo en el que podemos encontrar vestigios vintage en tonos doorsianos. El cálido y penetrante sonido del órgano aporta la calma entre sus efluvios psicotrópicos en un tema que parece inconcluso y del que aparentemente podría sacarse mas. Como si se tratara del primer esbozo, la canción se muestra prometedora.

Reseña: DUNBARROW.- ‘Dunbarrow III’

Cada álbum de DUNBARROW tiene un sonido inquietantemente clásico y, en palabras de la propia banda, «una crudeza espeluznante». Los noruegos siguen firmes en apostar por sonidos retro herederos del proto-metal de los 70’s de bandas como SIR LORD BALTIMORE, PENTAGRAM y los inevitables SABBATH. Esto es algo que, sin duda, hacen con maestría, pero también tiene la habilidad y destreza para ofrecernos bellos pasajes de hard-progresivo con una cadencia WISHBONE ASH, con su dupla de guitarras. En ‘III’ también encontramos canciones que nos deleitan con sonidos folk más propios de otros tiempos, unas vibraciones que evocan prados y bosques y que beben del progg escandinavo. Pocas bandas saber desarrollar estos sonidos vintage sin caer en lo anodino, pero DUNBARROW supera con creces todas las expectativas que puedas tener de una banda del siglo XXI tocando canciones del siglo pasado. Con relatos oscuros más propios de Edgar Allan Poe, el quinteto noruego nos ofrece un sonido personal, pero que puede enganchar a fans de bandas como Kadavar o Graveyard y sus atmósferas vintage. El álbum se siente como si hubieras descubierto una misteriosa grabación de medio siglo escondida en una decrépita mansión abandonada. Quizás haya una nota adjunta, pidiendo a su mensajero que tenga cuidado. Por desgracia, quien quiera que poseyera la cinta aparentemente nunca sobrevivió. Es decir, parece que hay una historia solemne en este álbum, no solo en la letra, sino en el sonido en sí. . Algunos de los temas guardan una estructura parecida en cuanto a su desarrollo. Una parte que nos introduce ala desarrollo de la trama, un acto central, y un epilogo en el que la dupla de guitarras revolotea en solos que hacen partícipe al oyente de su relato. Así consiguen el equilibrio entre la pesadez y un sonido limpio en el que también cabe la melodía. Seguramente estemos ante su álbum más pesado hasta el momento, aquí las guitarras y sobre todo el medio bajo, suena turbios y difusos entre sus armonías lóbregas y envolventes. Pero no solo eso, DUNBARROW también tiene la capacidad de mostramos paisajes épicos más propios de relatos de cuentos y leyendas del pasado, done los elementos folk y los desarrollos progresivos encuentran un espacio para la magia. ‘III’ se postula como la obra de su discografía hasta el momento, y además un álbum que cualquier amante de los sonidos retro de calidad, no debería de perderse.

‘III’ se grabó en Cederberg Studio en Kristiansand (Noruega). Al igual que con todos sus álbumes anteriores, el vocalista Espen Andersen diseñó en el estudio. Sin embargo, para este largo, enviaron la grabación al destacado productor noruego Christer André Cederberg (Anathema, Shining, Animal Alpha, 22) para finalizar la mezcla. ’III’ está disponible vía Blues For the Red Sun.

DUNBARROW son: Espen Andersen (voces), Sondre Berge (bajo), Kenneth Lønning (guitarra), Eirik Øvregård (guitarra) y Pål Gunnar Dale (batería).

Preparando el ambiente, misteriosos pasajes de bajo nos introducen en ‘Death That Never Dies’. Sin prisa para arrancar el tema eclosiona en una sucesión de riffs de marcado carácter retro. Con esa cadencia Sabbath el tema nos traslada a recónditos espacios de un relato de cuentos y leyendas. Lleno de épica y con una estructura marcada, el corte oscila entre solos de guitarra que su superponen custodiada por una gruesa base rítmica. Cambiando el ritmo con parones y acelerones, los momentos del oscuro hard-progresivo adquieren tintes dramáticos con una voz penetrante y a la vez melodiosa. Lleno de energía, se enzarzan en una espiral sónica que acaba por taladrar nuestros cerebros. Lleno de efectividad, la banda sabe como hacernos partícipes de su narrativa.

‘In My Heart’ se muestra mucho más pesado con su cadente y gruesa línea de bajo. Con un sonido crujiente y unos tambores poderosos van construyendo un tema con sabor añejo. Los oscuros sonidos vintage aflorar con una brillante ejecución. Si, son sonidos del pasado, pero con el poder de ese martillo con cuatro cuerdas, adquieren una dimensión a la altura de cualquier banda Stoner del siglo XXI. Los primeros retazos del legado de bandas como Wishbone Ash hacen acto de presencia. Oscilando entre desgarradores momentos, con otros más acolchados la armonía se balancea. Las guitarras, al igual que en el tema anterior, toman su protagonismo en la parte central. Con tonos que nadan en sonidos más propios del hard-progresivo, las incursiones proto-doom son usadas con acierto en momentos puntuales.

Nuevamente el sonido retro de ‘Worms of Winter’, nos traslada a los 70’s en una fusión SabbathWishbone Ash, con un atrayente resultado. Jugando un papel protagonista la voz de Espen Andersen, seduce al oyente con distintos registros que siempre consiguen su objetivo. Dando una vuelta de tuerca una segunda voz culmina el tema. Este fue uno de los temas que la banda nos había adelantado, y con el que elevó las expectativas de este tercer trabajo de los suecos. El tema trasmite la sensación de estar en un entorno frío y oscuro en el que el vierno polar eclipsa por momentos la luz.

En ‘Turn in Your Grave’ se produce un giro en el sonido de DUNBARROW. Cantos folk evocadores de los prados y bosques, nos llevan a alegres pasajes más propios de progg sueco. Con suavidad el tema avanza sin perder su vocación retro. Elementos de viento y la guitarra acústica hacen que la fuerza de los temas anteriores desaparezca. Jugando con los coros y un sonido tradicional. Casi siete minutos llenos de magia que sirven de bálsamo al derroche de fuerza del comienzo del álbum. Sin renunciar al grave sonido del bajo, lograr atenuar la fuerza de sus tambores para crear una brisa hechizante con elementos progresivos.  recreándose en la misma melodía el tema se difumina con pastoral final de acordes acústicos.

Para despertarnos del sueño del corte anterior ‘When It’s All Over’ retoma la herencia de Sir Lord Baltimore dotando el tema de épico. Con el legado del heavy-rock en el horizonte, el corte consigue conjugar el hard-retro, lo progresivo, y aderezarlo con unas dosis de stoner de tintes proto-doom. Sus pegadizos riffs y los registros más agudos de su vocalista logran crear otra canción con sabor a heavy-rock setentero.

‘Curse’ incide en una fórmula que funciona. Y cuando va bien, ¿Para que tocarlo? Estos chicos tienen muy claro su objetivo, quieren sonar al pasado, pero remodelando la pesadez y ‘gordura’ de su sonido. Nuevos guiños a Pentagram y los ecos proto-doom, crean una canción tenebrosa y oscura, pero de un ritmo trepidante y pesado. Los habituales escarceos con las melodías llenas de magnetismo aparecen para poner la guinda a un corte de retro-rock de alto nivel con sus ritmos pegadizos.

El camino continúa con ‘Lost forever’. Aquí parecen modular la contundencia dejando paso a atmósferas más melódicas. Sin perder un ápice de fuerza el rock añejo en estado puro hace acto de presencia custodiado por esa gruesa línea de bajo y melodías de guitarra que frenan su ímpetu pare dejarse llevar por paisajes más psico-progresivos. Dinamismo y virtuosismo sobre un cadencioso ritmo que parece ir a cámara lenta. Proto-doom primario pero efectivo.

En una atmósfera más inquietante y oscura ‘Turns to dust’ pone el cierre a un álbum brillante y sin fisuras. Con una dualidad de voces van escribiendo un relato sombrío en el que reflejan el espíritu del sonido del hard escandinavo. Momentos de nostalgia aparecen en una canción en la que nuevamente la melodía tiene un papel fundamental. Chamánicos pasajes brumosos nos narcotizan con su poder lisérgico con nuevos guiños a Wishbone Ash en versión más pesada y tosca.

Dunbarrow

BLUES FOR THE RED SUN

Reseña: DOCTOR SAX.- ‘Vol. IV’

TXUS, el cantante de ARENNA publica ‘VOL. IV’, bajo su proyecto personal DOCTOR SAX. Un álbum que contiene 3 + 1 canciones robadas al viento en las que deja patente su particular y maravilloso estilo de componer. El propio Txus dice que «fueron robadas al viento (porque las canciones vienen del viento y al viento vuelven)». Lo que está claro que Txus se divierte haciendo música con su experimentación de distintos géneros, y deja patente una vez más, que lo importante no es el destino, sino el recorrido que hacemos hasta él. En este su nuevo álbum nos presenta tres largos temas en los que no solo nos ofrece su faceta de trovador del siglo XX, sino que inspecciona en los sonidos del folk progresivo. Ofreciendo canciones eléctricas y vibrantes con fuerte inspiración en el sonido de Neil Young, sin renunciar a su última andadura como loner-folk contemporáneo. Con bellas melodías acústicas arropadas por instrumentos de viento, explora los sonidos del folk progresivo de inspiración tradicional, ofreciendo su lado más florar, dotándolo de un sinfonismo hechizante. Siempre aportando su propio estilo, incluso nos ofrece un tema cantado en castellano, algo no demasiado habitual. Mas de media hora en la que la magia revolotea con una brisa cargada de bellas melodías susurrantes sobre la que flotan sus sentimientos, logrando transmitir variadas y gratificantes sensaciones al oyente. Este no es un álbum pesado, pero sí es un álbum fantástico y lleno de belleza.

Para ello se rodea de los de siempre: Koldo & Jabolo de Sagasound Studios , en la producción, grabación, mezcla y masterización; David Bad Karma en el artwork; Jesús Cortés en la fotografía; y una lista de infarto en las colaboraciones musicales: Andoni Ortiz: batería en ‘Ellis’, David Sagastume: cello en ‘Carroll’, ‘González’ & ‘Porchia’; Asier Fernández: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Joseba B. Lenoir: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Illán Arribas: guitarra eléctrica en ‘Ellis’; Imanol Martínez Hervias: viola, percussion en ‘Carroll’ y ‘González’ & ‘Porchia’; DOCTOR SAX: bajo y voces ; Coro Deast Ahotsak en ‘Carroll’

‘VOL. IV’ está disponible en formatos digital, compact disc y en una triple edición en vinilo limitada a 300 copias de la mano de Spinda Records y Cosmic Tentacles (quienes ya estuvieron detrás de sus dos últimos trabajos) junto a La Familia RevoluciónBandera Records y Monasterio de Cultura (solo en vinilo); Quebranta Records (solo en compact disc); y el propio Txus, a través de su sello Olarizu Records.

Spinda Fest

‘Ellis’ abre el álbum con sonidos atmosféricos que de inmediato se embarcan en un espiral de rock atemporal en línea Neil Young. Cadentes tambores y una protectora línea de bajo arropan largos desarrollos de guitarra ácida. Aportando ciertas dosis lisérgicas la espiral de las seis cuerdas se enmaraña en un sonido potente tomándose su tiempo para entrar de lleno en tema. Si en los últimos tiempos se había inclinado por los sonidos acústicos, aquí no pierde su esencia de trovador, pero electrifica su sonido creando un tema profundo y sólido. Midiendo los compases, el tema ondula sobre su armonía principal evocando los sonidos de la América de los 70’s. Rock en estado puro con un aroma psico-progresivo incorporado con sutileza aportando distintos matices que dotan la canción de una gran frescura. Sin duda se nota que Mr. Young es una fuente de inspiración para Txus, algo que queda reflejado en esta magnífica canción. Los ecos y la cadencia rítmica del mítico ‘Rocking in a Free World’ se perciben en cada acorde, adoptándolos a su propio estilo de juglar del siglo XXI. La canción contrasta con el resto del álbum ofreciendo la faceta más eléctrica de un músico talentosos y versátil.

Cambiando por completo su propuesta sonora, los ecos folk de ‘Carroll’ nos devuelven a un escenario campestre. Percusiones y elementos acústicos soportan un tema plácido en el que refleja sus sentimientos desde la sencillez. Recuperando ese espíritu de loner-folk, consiguen crear una atmósfera acogedora. Aquí los elementos progresivos aparecen para acariciarnos con bellas melodías. Con un trasfondo sinfónico el tema se ve invadido por el sonido de la viola y el violonchelo para crear una estampa bucólica con connotaciones del sonido de la campiña británica. Coros celestiales y el susurro de su armonía nos sumerge en un entorno de gratificante dulzura. La canción se empapa de espiritualidad.

‘González….Porchia’ vuelve a contar con el cálido sonido del violonchelo y la viola. Aquí la guitarra acústica acompaña las estrofas en castellano de Txus. El folk progresivo en estado puro nos traslada a un entorno medieval en el que este juglar de los nuevos tiempos narra sus historias. Los ecos de la música tradicional sirven de inspiración para este relato que se divide en dos partes divididas por una pausa en el que la ausencia de notas puede descolocarnos. La segunda parte del tema, ‘Porchia’ refleja la melancolía a través de la guitarra acústica y cantos ensoñadores. Una nueva estampa bucólica con el trinar de los pájaros al fondo va construyendo ese + 1 tan particular. El folk y lo sinfónico unidos en una brisa sonora que nos acaricia suavemente. Cantando en inglés como suele ser habitual Txus, retoma lo campestre para relajar nuestros sentidos desde la sencillez. Una sencilla melodía que se adorna de los elementos sinfónicos nuevamente para arrullarnos. El lado más florido y hippie vuelve a mostrarnos su esencia dejando que las notas de sus canciones regresen al viento que las vio nacer. Un tema de sentimiento que varía su intensidad para volverse más incisivo en su sonido. Jugando con la experimentación vocal y tomando un formato más teatral la atmosférica instrumentación que acompaña los acordes de su guitarra hace que el tema se enriquezca su folk-progresivo lleno de color.

Spinda Records

Quebranta Records

Cosmic Tentacles

La Familia Revolución

Monasterio De Cultura

Reseña: ONIRONAUT.- ‘Spacefreak’

Como tantos músicos y bandas, Borja, el guitarra y cantante de los madrileños FREE RIDE, aprovechó los días del confinamiento por la pandemia mundial para dejar brotar su creatividad en su proyecto personal ONIRONAUT. Tras meses de componer canciones, decide que las mismas vean la luz en su álbum ‘SPACEFREAK’. Un álbum cautivador y lleno de magia que es todo un regalo para los amantes de los sonidos psicodélicos. Sus canciones, predominantemente instrumentales, reflejan todo su talento en un álbum intimista y personal en el que explora las vibraciones más lisérgicas. Alejado de los sonidos stoner, destila su creatividad en ofrecer temas de psicodelia ensoñadora con tonos cósmicos que en ocasiones adorna con exóticos ornamentos orientales. Todo un viaje sensorial a los confines de la psicodelia en sus distintas formas, que sin duda atrapará a cualquier amante del género. Experimentando con los pedales y efectos de su guitarra, crea una dualidad sónica combinando momentos acústicos en alguno de sus temas, para trasladarnos a un mundo onírico con atmósferas gravitatorias y pasajes llenos de acidez. Suaves melodías con cuidados arreglos que suponen un bálsamo reconfortante para nuestros sentidos. Sus lisérgicos temas combinan elementos más propios de Earthless, pero sobre todo incide en mágicos entornos sonoros en los que la mente se empapa de gratificantes sensaciones. Tomando con mesura los elementos stoner y garage, tan habituales en su banda FREE RIDE, ‘SPACEFREAK’ refleja a un músico en la búsqueda interior de la psicodelia expansiva. Usando en alguna de las canciones el sitar, logra dar un tono místico a sus composiciones, elevándonos a un trance empírico del que no querremos salir. Sin duda, el álbum es toda una gran sorpresa a la altura de los grandes gurúes del género psicodélico. Lo que comenzó como un pasatiempo se ha convertido en una obra digna de ser difundida para deleite de todos aquellos que amamos la psicodelia en todas sus vertientes. El álbum ha sido creado, concebido e interpretado por el propio músico en el calor de su hogar, y a pesar de ello, su sonido es impecable. Desde aquí le doy la enhorabuena a mi amigo Borja y espero que siga sorprendiéndonos con mas álbumes como éste.

Memento Mori abre el álbum con un atmosférico viaje psicodélico que nos lleva a los confines del cosmos. Sonidos flotantes de guitarra que gravitan en un universo liviano y que producen un a sensación terapéutica. Apacible y balsámico el tema va desarrollándose con suaves acordes impregnados en dietilamida. Creando una sensación de relax al oyente, la canción nos hace flotar durante ocho minutos de una psicodelia que nada tiene que envidiar a los grandes gurús del género. Una exploración psico-espacial en toda regla adornada con distintos efectos llena de magnetismo. Una apertura sobresaliente llena de magia que abre al oyente las ganas de seguir explorando el resto del álbum.

Envuelta en efectos ‘Synesthesia, es un tema más vibrante y experimental que incide en la apuesta heavy-psych predominante en el álbum. Una espiral de solos de guitarra y pedales en línea Earthless entre ritmos frenéticos con un cierto hipnotismo. Los momentos espaciales atraviesas tormentas de meteoritos en este virulento tema.

Black Haze’ fluye suavemente entre efectos y pedales acompañado del sutil sonido del sitar. En tonos místicos el tema crea una nueva atmosfera lisérgica en la que el aroma del incienso reconforta los sentidos. Relajante y mágico el tema eleva la intensidad de sus riffs para iniciar una tormentosa travesía por una atmósfera más pesada en una nueva bacanal psicotrópica.

Saliendo de las atmósferas psico-espaciales ‘No Directioncon pausados acordes y voces nos devuelve a la tierra tras las odiseas siderales de los tres primeros temas. Combinando acordes acústicos y eléctricos el tema se inclina por un espacio más acaramelado. Eso no significa renunciar a bellos solos de guitarra que se yuxtaponen constantemente.

Cálidos pasajes nos introducen en ‘Entropy, un tema instrumental que suaviza su sonido con elementos exóticos y dulces melodías con ciertos aromas a psicodélica aromática de os 60’s. Un relajante corte que pone la pausa al frenesí lisérgico envolviendo la atmósfera de apacibles y reconfortantes sonidos en sus casi seis minutos.

Kadesh’ vuelve a deleitarnos con agradables aromas exóticos. Acordes acústicos y el siempre hechizante sonido del sitar nos trasladan a un ambiente lleno de espiritualidad.

Recuperando los momentos garage ofrecidos en FREE RIDE, ‘Acid Hobo’ se inclina a un entorno diferente a las canciones anteriores. Con alguna pincelada psicodélica la canción se desarrolla más en un entorno desértico sin renunciar a brillantes pasajes de guitarra.

‘Lost on a Sunny Dayes una canción sencilla que conjuga elementos psicodélicos con pasajes acústicos que evocan escenarios arenosos.

Partiendo de suaves acordes ‘End of the Road’ envuelta en una atmósfera nebulosa nos susurra con delicados acordes acústicos. Suave y apacible el tema nunca deja de prescindir de los efectos para aportar el tono ácido a un tema plácido y relajado. Una combinación que siempre funciona a pesar de su aparente sencillez. Una canción intimista con tonos melancólicos que se enriquece con ese manto psicodélico que aportan los acordes eléctricos. El tema, se siente seducido por la psicodelia chamánica en su parte final.

El álbum cierra con el experimental ‘Alkaloid’. Un tema diferente al reto del álbum en el que Borja juega con efectos en un corte de tintes cósmicos con hipnóticos ritmos.

ONIRONAUT