Reseña: JESS AND THE ANCIENT ONES.- ‘Vertigo’

Lo que comenzó en el disco anterior, ‘THE HORSE & OTHER WERIRD TALES’, se lleva más y más profundamente, hacia una conclusión sobre su cuarto álbum ‘VERTIGO’. Envueltos en una funda de la vieja escuela adornada con un tornado, las ocho pistas del álbum burbujean en un caldero hirviente de influencia de la cultura pop vintage y paranoia con tintes ocultistas. Posiblemente estemos ante uno de sus álbumes más asequibles para todos los públicos, si bien la vocación ocultista de la banda persiste, en ‘VERTIGO’ todo se presenta con mesura. Comandados por su gran sacerdotisa y cantante Jasmin Saarela los finlandeses nos presentan un álbum con sonidos retro en el que el poder protector del órgano vintage amortigua los sonidos de sus brillantes guitarras. Como si fuera un vodevil, las canciones prescinden de elementos artificiosos para ofrecernos el lado más poético y lírico hasta el momento. Sus melodías cabalgan a lomos de un dócil corcel entre ritmos oscilantes siempre guiados por la seductora voz de Jess. JESS AND THE ANCIENT ONES construyen sus canciones en la oscuridad, pero a diferencia de otras bandas ocultistas, consiguen que sus canciones sean divertidas y no transmitan esa tristeza que aplaca los ánimos del oyente. Sus composiciones melódicas, pegadizas y psicodélicas se adornan con un misticismo reconfortante en el que caben los tonos soul, blues y jazz de su vocalista gravitando en un apacible espacio sonoro en el que todo se desarrolla con calma y en el que no faltan momentos freak. Aún así, tenemos momentos en los que la banda ofrece su faceta más pesada, ofreciendo pasajes que hubieran firmado cualquier banda hard-progresiva de los 70’s. Sin duda, JESS AND THE ANCIENT ONES sigue labrando su carrera con un notable álbum en el que queda reflejado que son una gran banda. ‘VERTIGO’ es uno de esos álbumes en los que cada nueva escucha va a ofrecer al oyente un nuevo aliciente no percibido anteriormente, algo que prueba la calidad que esconden sus mágicos surcos. Un álbum construido sobre una atmósfera retro pero que no suena a ninguna banda del pasado, sino que suena a JESS AND THE ANCIENT ONES en estado puro.

‘VERTIGO’ está disponible vía Svart Records.

 El compositor y guitarrista Thomas Corpse nos comenta: “Para mí, este álbum suena como un caballo oscuro, un hermano del álbum anterior. Hay una extraña sensación siniestra que se cierne sobre todo el álbum, tal vez sea la sensación de nostalgia que surge de la letra «.

‘Burning of the velvet fires’. Abre el álbum marcado por la poderosa voz de Jasmin Saarela y sus cantos ceremoniales. Teclados y guitarras creando una atmósfera vintage en un corte con tintes de cabaret y la esencia lírica de la banda. Espacios progresivos que se salpican con locuciones y una neblina psicodélica crean un aterciopelado espacio sonoro en el que los ritos paganos se desarrollan con un espíritu de los 60’s. Las cuidadas melodías llenas de fuerza habitan entre ritmos oscilantes. Sonidos difusos y el órgano en un primer plano van creando un entorno poético de gran atractivo en el que la psicodelia aparece con mesura. Salpicando pasajes recitados con momentos en los que la intensidad se eleva arrastradas por armonías más pesadas.

De nuevo el órgano toma el protagonismo en ‘World paranormal’. Armonías con inclinación pop revolotean en una canción de gran frescura. Un ritmo sencillo se colorea con suaves acordes y una voz que se inclina por registros más desagarrados.  Alejados de las vibraciones más pesadas los coros y estribillos transitan en esa atmósfera retro bajo los dinámicos ritmos. El tema evoluciona en su intensidad entre guitarras más difusas y persistentes.

‘Taking board’ abre entre locuciones radiofónicas y el órgano pastoral. Instalados en una atmósfera freak, el relato ocultista es narrado por su particular sacerdotisa. Siempre usando los elementos líricos la banda aumenta la intensidad de su relato bajo el pragmático sonido del órgano. Constantes oscilaciones en la trama hacen que el hipnotismo del tema se vea afectado. Pinceladas progresivas colorean el tema dotándole de un aspecto más pesado. Nuevamente encontramos un brillante ejercicio vocal complementado por el tétrico sonido de su órgano en esta bacanal pagana. Aportando risas siniestras el tema se sumerge en ese espacio tenebroso con el que tan bien saber jugar JESS AND THE ANCIENT ONES.

El penetrante sonido del órgano pone ritmo a ‘Love zombi’. Buenos solos de guitarra se unen a esta fiesta en la que los ritmos funk parecen poner banda sonora a una divertida película de terror de serie B. Aquí la banda muestra toda su esencia con versátiles ritmos que danzan en la espeluznante narrativa de los finlandeses. Una cadencia freak de origen 60’s acompaña las armonías del tema para hacer resucitar a los muertos en una nueva danza pagana. Esta vez con un punto de vista festivo.

‘Summer tripping man’ repite la fórmula de las locuciones en su apertura. Los diabólicos tambores acompañan el penetrante sonido del órgano en otro tema que conjuga elementos progresivos con voces atractivas voces líricas. Lleno de dinamismo el tema se eleva con su sonido vintage invitando a la ceremonia de las tinieblas. A diferencia de otras bandas ocultistas, los finlandeses construyen temas divertidos sin renunciar a la oscuridad. Esto supone un soplo de aire fresco a un estilo que suele ejecutarse con los mismos tópicos y parámetros den la mayoría de las bandas.

Dando un pequeño giro, las guitarras retumban en la lejanía mientras las voces se ecualizan en ‘Born to kill’. Otro tema marcado por los acordes de ese vibrante órgano que en esta ocasión soporta un tema más rockero. El sonido se expande mostrando sus aristas bajo poderosos e insistentes tambores. La lucha entre guitarra y órgano se complementa con desgarradores pasajes vocales que toman elementos blues. Sin perder su espíritu vintage, los ecos psicodélicos se muestran más nítidamente. Los gritos de su vocalista imprimen más fuerza a un tema más salvaje.

 De nuevo las vibraciones freak de tintes vodevilescos aparecen en ‘What’s on your mind’. Afiladas guitarras y un ritmo más cadente son amortiguado por los teclados. Ondulando en su intensidad y con mil florituras en su composición la canción se muestra firme y contundente en su sonido. Desde una aparente sencillez, el tema contiene variedad de matices que hacen que su escucha sea bastante atractiva. Incluso con algún elemento sinfónico, la fuerza de la banda queda patente nuevamente en otro tema arrollador. Los estribillos se elevan majestuosos acompañados por una corte sinfónica más propia de una orquesta en una especie de ópera rock.

Poniendo el cierre de oro al álbum, ‘Strange earth illusion’ con sus once minutos, nos muestra a los finlandeses en su esplendor creativo. Con una apertura atmosférica en la que la psicodelia preside el sonido, el tema se muestra como una suite. Los tonos soul, blues y jazz de su vocalista gravitan en un apacible espacio sonoro en el que todo se desarrolla con calma. Con una introducción presidida por la guitarra la entrada del órgano en escena eleva la voz con desgarradores pasajes con los habituales tonos ocultistas. Intercalando locuciones y voces susurrantes el tema transita por un psicotrópico entorno de oscuridad. Sus pasajes progresivos llenos de riqueza compositiva aparecen elevando el tono de la canción. Siempre manteniendo los ecos hard-prog 70’s, el tema avanza hacia un destino indefinido. Dentro de sus desarrollos progresivos, no dudan en incorporar elementos sinfónicos con coros clásicos dotando al tema de una espiritualidad casi celestial. En el tema encontramos pasajes soul en los que la voz vuelve a hechizarnos envuelta en efluvios psicodélicos. Sin duda, el mejor tema de todo el álbum.

Jess and the Ancient Ones

Svart Records

Reseña: TECHNICOLOR BLOOD.- ‘Technicolor blood’

Los canadienses TECHNICOLOR BLOOD nos presentan un caleidoscopio de sonidos psicodélicos con atmósferas cósmicas que beben del legado del sonido espacial de HAWKWIND, pero que también lo hacen de los ecos del garage de finales de los 60’s, el kraut alemán de mediados de los 70’s y los dictados de la neo-psicodelia del siglo XXI. Canciones que se desarrollan entre hipnóticos ritmos con un motorik sideral y que golpean entre sintetizadores y guitarras ácidas creando un entorno ingravitatorio muy atractivo para el oyente.  Conjugando pasajes más pesados con melodías acarameladas consiguen un equilibrio entre lo difuso y lo ensoñador. Sin duda una apuesta llena de frescura en la que el fuzz se pone al servicio del atrayente poder del cosmos. Sus seis temas crean un sonido transversal que bebe de distintas fuentes sonoras en busca de un objetivo único. Sus trepidantes ritmos van llevando los temas en volandas para surcar los espaciaos siderales sin caer en lo anonado. Manteniendo un espíritu vintage, los psiconautas TECHNICOLOR BLOOD cierran las heridas con un arco iris multicolor que tiende puentes entre lo futurista y los vestigios del pasado. Kosmiche, ácidos, pesados y espaciales, sus temas siempre encuentran una salida para ofrecer un aliciente al oyente. Todo un viaje etéreo de rock psicodélico contemporáneo con unos genes arraigados en los pioneros del kraut, el garage y el rock ácido de tintes siderales.

‘TECHNICOLOR BLOOD’ está disponible vía LeBackstore Records .

TECHNICOLOR BLOOD son: Marty (voz, guitarra, sintetizadores), Boredom L (bajo, sintetizadores), Carl Ulrich (batería) y Spacy Steph (guitarra).

‘Last night’ abre el álbum con incipientes ritmos kraut , psicodelia garagera y una innata vocación HAWKWIND. Su trepidante ritmo se enturbia con sintetizadores y elementos lisérgicos emanados de las guitarras. Con un aroma vintage el tema cambia su vocación a la mitad del tema para sumergirse definitivamente en un espacio heavy-psych de gran calado. Incrementando su pesadez, el tema mantiene un aura sideral.

Mostrando mas aristas en su sonido psicotrópico ‘Moebius’, mantiene los ritmos hipnóticos con melodías más aromatizadas.  El carácter espacial de la banda no resiente por la pesadez de algunos de los desarrollos de este caleidoscópico tema. Manteniendo una atmósfera vintage los ecos de la neo-psicodelia se reflejan entre sus fornidos riffs y sus acarameladas voces. Rezumando acidez, la guitarra se retuerce en pasajes lisérgicos.

Tomándose su tiempo para arrancar, ‘Sonic space sister’ se convierte en una odisea cósmica por insondables espacios psicodélicos. La nave nodriza canadiense se recrea en una atmósfera kosmiche más propia de los 70’s con pasajes envolventes llenos de un misterioso magnetismo. Elevando la intensidad con sutileza un nuevo caleidoscopio sonoro se muestra ante el oyente. Ritmos cadentes y voces chamánicas toman elementos del siglo pasado para crear una canción en la que quedan reflejadas las distintas influencias de la banda. Su motorik cósmico, se acelera en busca de algún lugar en el espacio sideral. Efectos, distorsiones y un ritmo trepidante flotan en un entorno interplanetario que acaba por engullir el tema.

Los ecos Hawkwind regresan en la poderosa ‘War on terror’. Sus atmosféricos pasajes entre sintetizadores y ritmos diabólicos se engrosan para crear otro tema impactante en su viaje a los confines del universo. Un trémolo insistente en la guitarra genera un sonido aturdidor que va modulándose con destreza creando un estado narcótico para el oyente.

Con un ritmo más suave ‘Never comander’ se desarrolla entre sintetizadores que mantiene la vocación cósmica de los canadienses. Creando una dualidad entre la atmósfera y las melodías vocales, la psicodelia profunda se representa con buenas guitarras y un aspecto más retro, sin salirse de su propuesta sonora. Lisérgico, turbio y espacial, la canción combina distintos elementos para crear un todo impactante.

El álbum cierra con los tambores marciales en ‘Prisioner’ para sumergirnos en un nuevo agujero negro de sonidos psicotrópicos.  Ecos neo-psicodelicos que se salpican con guitarras difusas en un tema kraut con un sonido pesado, pero a la vez psicotrópico. Incluso con elementos casi blues aportados por la armónica, la canción gravita en el lugar en el que los canadienses se sienten mas cómodos, los confines del universo.

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LeBackstore Records

Reseña: SAVANAH.- ‘Olympus Mons’

Cuatro años han tardado los austriacos SAVANAH en componer y pulir su tercer álbum ‘OLYMPUS MONS’, pero la espera, ha merecido la pena. Evocando con el nombre del álbum a la montaña más grande del Sistema Solar, sus surcos, rezuman una monumentalidad con la que consiguen su álbum más pesado y progresivo hasta la fecha. Sus pesados y difusos riffs, colorean un espectro sonoro que golpea con la contundencia stoner, pero que también sabe explorar territorios psico-progresivos con gran acierto. Cuatro largos temas con desarrollos monumentales que saben coquetear con el metal, la psicodelia e incluso el heavy-rock. Envueltos en fuzz intoxicante, su crujiente y aturdidor sonido se amortigua con desarrollos psico-progresivos de gran belleza. ‘OLYMPUS MONS’ es el álbum que consolida a la banda afianzando su sonido pesado hasta cotas no vistas en sus anteriores álbumes. Entre su mastodóntico sonido, podemos encontrar ecos de Kadavar en alguno de los temas, pero también de bandas como Greenleaf o Colour Haze, eso unido a la inclinación progresiva que aportan a sus vigorosas canciones, hace que este álbum consiga salir de los estereotipos de la escena Stoner. La marca de doom psicodélico del trio retumba y ruge, conectándonos a la tierra y nos transporta a un estado de éxtasis. El álbum transita en una tortuosa travesía sonora en la que podemos encontrarnos distintos escenarios sonoros por el camino, pero todos ellos sin perder la fuerza y contundencia. Un álbum genuino y una aventura galopante, que guía al oyente a través de un sueño mágico. Estos maestros instrumentistas pintan paisajes serenos repletos de imaginación, color y estilo, sin apresurarse en sus canciones, por el contrario, las dejan que respiren y suden, saboreando la posibilidad de descubrir un reino nuevo y extraño. Cada canción es un relato de esta odisea sonora que culmina con su particular homenaje a la montaña más alta del universo en un tema de 13 minutos que bien podría resumir la esencia del álbum. ‘OLYMPUS MONS’ es la grandiosidad del sonido pesado en estado puro.

SAVANAH son: Benny Schwarz (bajo, voz), Jakob Gauster (guitarra) y Felix Thalhammer (batería). ‘OLYMPUS MONS’ está disponible vía Stonefree Records y Ripple Music.

‘Kaleidoscopia’ abre el álbum con guiños de metal y riffs poderosos. Su grueso sonido y las dosis de fuzz lo convierten en un corte cegador. Con una carencia proto-metal en los registros vocales y cierto aroma a KADAVAR, los austriacos van creando un relato épico. El grueso sonido que su bajista y cantante Benjamin Schwarz, inunda todo de la grandiosidad del sonido del desierto. Mientras la guitarra revolotea dibujando en el firmamento múltiples líneas heavy-rock. En la parte central la canción reposa su sonido en un espacio chamánico con pasajes heavy-psych salpicados por ramalazos de rabia. Con elementos de blues, el tema vuelve a engrosar su sonido en una eclosión grandilocuente de Stoner-metal. Con la suficiente capacidad para colorear de pasajes más progresivos el tema, los austriacos golpean con fuerza hasta noquear al oyente con su conjunción de estilos.

Con un ritmo cadente de vocación retro, ‘Velvet sarf’, se desarrolla entre nebulosos bosques psico-progresivos. El monolítico bajo y una guitarra que se inclina hacia los dictados de Colour Haze, van construyendo un relato que contrasta con la dureza del corte anterior en su primera parte. Solo un espejismo que queda disuelto con una oleada de riffs y pasajes más propios de Greenleaf. Aquí las melodías vocales juegan un papel fundamental para darle brillo a un sonido monolítico innato en SAVANAH. La conjunción de fuzz, monolíticos riffs bajo ritmos retro y los tonos progresivos logran un resultado atractivo. Sus paisajes ensoñadores contrastan con lo plomizo de su sonido. Aquí está el gran aval de la banda y del álbum. El equilibrio entre estilos aparentemente tan diferentes funciona a la perfección. Un tema de gran potencial en el que todo resulta bien ensamblado.

‘Tharsis’ rompe la dinámica del resto de los temas. En esta ocasión solo tres minutos son suficientes para desarrollar un corte en el que la aspereza del metal se conjuga con una atmósfera que cruje. Lento, plomizo, y metálico, el tema no duda en explorar espacios más sosegados con aditamentos psico-progresivos.

Evolucionando lentamente en su intensidad, ‘1982’ golpea con sus ásperos riffs por una senda más propia de los dictados del metal. Con un gran trabajo melódico, las voces surfean entre las agrestes olas de su contundente sonido. Los tonos progresivos se mestizan con los dictados del Stoner-metal en una combinación atrayente para el oyente. Con esa dualidad de suaves voces y crudos riffs, los 9 minutos del tema resultan completamente fascinantes. Los constantes cambios de escenario sonoro son ensamblados para construir un ‘todo’ que funciona y fluye con soltura. La fisonomía del tema va cambiando para dejarse seducir por un espacio más psicodélico en el que los solos afloran dejando patente el virtuosismo de su guitarrista.

Con un nombre tan majestuoso, el tema más largo del álbum tenía que ser precisamente ‘Olympus Mons’. Trece minutos que conjugan todos los referentes de SAVANAH. Con guitarras que se retuercen en solo infinitos la canción navega entre fuertes ritmos por un espacio pesado pero que oscila constantemente. Con pasajes de psicodelia ensoñadora custodiados por cadentes tambores la banda se deja llevar casi a modo de jam por un escenario más amable y calmado. No faltan los golpes del errático bajo entre sus finos desarrollos. Sus desarrollos heavy-psych dejan espacio a melodías vocales llenas de un encanto atrayente mientras el tema se adentra en bosques progresivos. Haciendo ondular la canción por agrestes pasajes, la intensidad va oscilando para construir un corte de gran monumentalidad. Con una lenta cadencia rítmica el corte avanza con parsimonia, sin prisas, ofreciendo los pasajes más lisérgicos de toto el álbum para poner el broche final a un gran trabajo que refleja la evolución de la banda austriaca.

Savanah

StoneFree Records

Ripple Music

Reseña: ROBOTS OF THE ANCIENT WORLD.-‘Mystic Goddes

ROBOTS OF THE ANCIENT WORLD publican su segundo álbum ‘MYSTIC GODDESS‘. Un agujero de gusano en un viaje cósmico con una versatilidad que les embarca a explorar distintos estilos que van desde la psicodelia, el Stoner y el hard rock con aroma de blues de los 70’s. Sus surcos atraviesan tormentas de meteoritos con riff de alto octanaje que confluyen en un vórtice intergaláctico. Con una producción cruda y voces con guiños a DANZING, su sonido bebe de la fuente de KYUSS con algún sorbo SABBATH, pero también recoge el legado del hard-blues retro para rebozarlo en fuzz arenoso y potente. Las canciones fluyen ofreciendo siempre al oyente altas dosis de energía contagiosa con un sonido difuso pero efectivo.  Envueltos en una neblina psicodélica, su sonido navega entre las crudas aguas del sonido primitivo de la gloriosa década de los 70’s y un espacio cósmico en el que los dictados del stoner rock se ejecutan con maestría dotándolos de un cierto sabor añejo. Un sonido sucio que se adorna con cuidadas melodías que consiguen atrapar al oyente. Retumbando como una tormenta virulenta, su bajo ofrece una pesadez que sirve de soporte a sus balanceos lisérgicos para llevarnos a misteriosas atmósferas que acaban explotando tras pasar por momentos más contenidos. Magnéticos y sin complejos, los de Ohio se visten con los sonidos del desierto en una combinación que a veces toma prestados ecos vintage más propios del norte de Europa. Sus descargas de fuzz intoxicante consiguen aturdir los sentidos del oyente para llevarle a un placentero viaje por laderas siderales con honestos pasajes de blues ácido. Un álbum esotérico que deja espacio a una particular mística en la que los sonidos ásperos golpean con fuerza dejándonos noqueados en un éxtasis narcótico y psicotrópico. Tampoco faltan suaves pinceladas doom entre sus arrolladores riffs, con dos guitarras que siempre aparecen en el momento justo.

‘MYSTIC GODDESS’ fue grabado en los Soundhouse Studios de Seattle en febrero de 2020 por Jack Endino, y está disponible vía Small Stone Recordings

ROBOTS OF THE ANCIENT WORLD son:
Caleb Weidenbach – voz
Nico Schmutz – guitarra
Justin Laubscher – guitarra
Trevor Berecek – bajo
Harry Silvers – batería

‘Mystic Goddess’ abre el álbum con una ambientación oriental y acordes de guitarra en tonos blues. En una atmósfera psicodélica el tema va fluyendo lentamente creando una introducción en sus primeros dos minutos, para explotar en una conjunción Stoner y heavy-psych en la que se vislumbran sonidos del pasado. Un fuerte bajo y las inserciones de la guitarra van dando forma a una canción que se vuelve más pesada, pero sin llegar deflagrar definitivamente.  En su parte final el tema desciende a mágicos pasajes psicodélicos describiendo un entorno protector y agradable para el oyente sin perder su halo de misterio.

Una hipnótica línea de bajo abre ‘Wasteland’, un tema de blues ácido con aroma a 70’s.Cadente pero lleno de fuerza sus riffs retro-stoner golpean con su difuso sonido. La ahogada voz trata de aflorar entre la espesura del tema. El riff principal guarda los cánones del Stoner, mientras la melodía ondula en un espacio en el que la psicodelia está muy presente. Su aspecto vintage se ve asediado por los momentos en el que el estribillo principal se eleva arrastrando su sonido a un espacio más pesado.

‘Agua caliente’ se desarrolla entre pesados riffs Stoner y ecos de salvaje hard-rock setentero. Con buenas dosis de fuzz y un sonido grave, su pegadiza armonía se contagia con facilidad. Un tema crudo en el que la voz se vuelve algo más melodiosa con una cierta inclinación blues. Su ritmo constante solo se ve alterado por momentos de psicodelia pesada que son engarzados entre sus pasajes hard-blues. El fuerte ritmo de los tambores se mantiene durante todo el tema aportando un sonido primitivo más propio de bandas como Josefus. Si bien la voz parece algo ahogada, su registro dota al tema de ese aire primitivo y retro.

Riffs evocadores del hard-retro hacen de ‘Out of the gallows’ otro corte salvaje Enel que el pasado y el presente se fusionan. Un tema de Stoner con alma de crudo blues rock de comienzos de los 70’s. Sin sutilezas, el tema se muestra poderoso y pesado entre sus solos de blues ácido. Toda una apisonadora rítmica que únicamente se perturbada por el afilado sonido de la guitarra. Sin duda un tema perfecto para una fiesta de moteros en un garito con olor a bourbon.

En un tono más oscuro los crujientes riffs de ‘Unholy Trinity’ se dejan llevar por un sonido retro con melodías vocales desagarradas. Tratando de volverse más ácido el tema usa elementos psicodélicos manteniendo una calma tensa. En la parte central la canción se vuelve más turbia y pesada, caminando por una senda Stoner en la que el excelso bajo retumba con un sonido aturdidor de inclinación doom.

‘MK Ultra Violence’ mantiene la fórmula de recuperar los sonidos primitivos y vestirlos de difusos riff Stoner. Una conjunción hard del pasado con un sonido más contemporáneo con un resultado atractivo. Ondulantes riffs, cambios de ritmo y guitarras afiladas crean una espiral de sonidos pesados que pone a prueba los esguinces cervicales. Nuevamente los sonidos pesados se adornan de ritmos llenos de gancho entre salvajes solos de guitarra asesina.

‘Lucifyre’ con sus casi once minutos es el tema en el que la psicodelia más aromática aparece en un álbum con canciones directas y ásperas. Su introducción suave, cadente y oscura nos introduce en un bosque del que emanan efluvios lisérgicos.   Con una brisa oriental, su grueso bajo aporta la pesadez en unos desarrollos más chamánicos. Aquí el blues vuelve a hacer acto de presencia entre oleadas de riffs de vocación doom. Algún tono Sabbathico se une a una fiesta que supone una encrucijada de estilos en los que la psicodelia parece tomar más protagonismo.

Con la suficiente habilidad para mestizar las influencias presentes en sus genes, la banda solventa los pasajes con voces llenas de fuerza. Las guitarras se inclinan por desarrollos heavy-psych, mientras el bajo y los tambores ponen el músculo. El tema cierra entre extrañas locuciones y pasajes atmosféricos.

Cerrando este brillante trabajo, ‘Ordo Ab Khao ’nace de acordes acústicos no vistos en el resto del álbum. Algo que ofrece una nueva visión de una banda solvente. Sin embargo, el blues y la psicodelia vuelven a estar presentes en una curiosa canción que acaba sucumbiendo a esas vibraciones en su parte final, eso si, prescindiendo completamente de la pesadez del resto de temas.  

 

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Reseña: HIPPIE DEATH CULT.- ‘Circle of days’

Tras el éxito de su aclamado debut, llegaba la hora de corroborar las gratas sensaciones que HIPPIE DEATH CULT nos dejaron. Ahora, tras la publicación del Split ‘DOOM SESSIONS VOL​.​5’ junto a HIGH REEPER la semana pasada, llega ‘CIRCLE OF DAYS’, como puente musical a su debut ‘111’. El cuarteto sigue ofreciéndonos su particular homenaje a los sonidos proto-metal de los 70’s, pero en un tono más sosegado y ampliando su espectro sonoro a bosques psico-progresivos. Con ‘111’ habían dejado el listón muy alto, y ahora puliendo más sus canciones, no defraudan al oyente. Posiblemente haya cedido algo en su crudeza, pero sin duda, han pulido más sus canciones sin que éstas resulten apáticas. Cinco temas que suenan a rock añejo, envuelto en buenas dosis de psicodelia humeante, con melodías susurrantes que equilibran la balanza de sus momentos más ásperos de su potentes riffs. La banda de Oregón extiende su abanico estilístico en un álbum reflexivo, con una nueva visión que refleja la frustración y la esperanza experimentadas a medida que evolucionamos en los confinamientos y la autocomplacencia. Con su propia identidad, el álbum contiene sus habituales guiños a Sabbath, todo un referente para el cuarteto, pero también encontramos más atmósferas lisérgicas. Precisamente aquí, su exploración los lleva a ofrecernos canciones que bien pudieran haber firmado Uriah Heeep en los 70’s, con hechizantes tonos de hard-progresivo con bellas y delicadas melodías. Pero HIPPIE DEATH CULT siguen siendo una banda de hard y heavy-rock a la vieja usanza, pero con un sonido y un espíritu contemporáneo. Sus cabalgadas de riffs impactantes se asoman a momentos Stoner metal, pero no reniegan de los hechizantes pasajes heavy-psych envueltos en humeantes y narcotizantes atmósferas más propias de Colour Haze. Siempre ofreciendo una salida, el álbum fluye en cada una de sus canciones, ondulando su sonido, lo que hace que no resulten una banda predecible. Sin embargo, su familiar sonido, se siente cómodo explorando pasajes hard-progresivo en contraposición a la crudeza de su debut. ‘CIRCLE OF DAYS’ resulta ser un álbum más pulido, más elaborado, pero aun así, su frescura sigue intacta, y encada nueva escucha, nos ofrece un nuevo aliciente con el que disfrutar. ¿Madurez?, ¿Evolución?, llámalo como quieras, pero este álbum es fantástico y el cuarteto sigue labrando su personalidad con gran maestría, logrando que su corte de fans se amplíe hacia nuevos campos sonoros. Cualquier amante del proto-metal, el hard-rock, la psicodelia y el hard-progresivo de los 70’s va a encontrar aquello que añora en una banda del siglo XXI.

‘CIRLCE OF  DAYS’ está disponible vía Heavy Psych Sounds Records en formatos Vinilo, CD, Digital

HIPPIE DEATH CULT son: Ryan Moore – batería, Ben Jackson – voz / teclas, Eddie Brnabic – guitarra y Laura Phillips – bajo.

‘Red Meat tricks’ abre el álbum con marciales riffs que golpean con fuerza. Una apertura evocadora de lo que podemos encontrar en sus entrañas. Un sonido pesado que toma elementos retro y pinceladas lisérgicas con unas guitarras extenuantes que nos guían a una oscura atmósfera más propia del proto-metal 70’s. Su cadente ritmo se estira y afloja en un entorno magnético entre voces chamánicas. El legado de Sabbath se revisa en una canción sólida y con aditamentos pesados, pero también psicodélicos. Con una melodía ondulante el tema derrocha garra.  El aroma del hard-rock añejo está presente a lo largo de todo el tema haciendo su escucha bastante gratificante. Seductores y misteriosos, logran crear un tema versátil y pesado con el suficiente gancho para seguir explorando el resto del álbum con mucha expectación

En un entorno más misterioso ‘Hornet party’ se desarrolla en una atmósfera nebulosa que explota en una tormenta de riffs Stoner-metal salvajes y poderosos. Un frenesí con un ritmo contagioso y unos tambores más propios de una banda heavy-metal. Una montaña rusa en la que los descensos se producen a praderas heavy-psych. Una dualidad con la que la banda maneja bien, haciendo que la canción resulte atrayente para el oyente. En su parte final las guitarras se desbocan en una huida con solos virtuosos entre una poderosa base rítmica.

Nuevamente los pasajes calmados aparecen en ‘Walk within’. Una introducción con sonido de teclado entre efectos en una atmósfera psico-progresiva en la que la melancolía aflora con inquietantes pero plácidas voces que se rinden a la calma. Sus momentos sinfónicos evocan el legado de bandas como Uriah Heep en su faceta más relajada. Un estado de tristeza se vislumbra en la tenue luz que preside todo el tema. La voz se acompaña de unos coros delicados lo que da otro aspecto al tema respecto de los cortes precedentes. Aquí no hay riffs gruesos ni ritmos pesados, solo un elegante pasaje de guitarra en su parte final.

Tras la pausa del tema anterior, con ‘Circle of days’ regresan las hostilidades 70’s.En esta ocasión mas cercanos a un escenario hard-prog, los tambores golpean con una cadencia rítmica moderada pero contundente. Voces más propias del progresivo acompañan ese cadente ritmo difuso con los acordes muy marcados. El grueso bajo golpea una y otra vez mientras el tema se muestra contenida a pesar de su fuerza. Su sonido añejo se adorna con cálidas melodías vocales que parecen flotar sobre la densidad de la armonía de un tema que se mantiene en un mismo nivel. Sin oscilaciones, la imperturbable base rítmica sirve de guía en esta dupla entre lo progresivo y lo heavy. Con la sensación de que algo va a cambiar, el magnetismo de la canción sigue obteniendo sus frutos en el oyente. Su lineal estructura en lugar de ser un obstáculo supone uno de los alicientes de una canción que también cuenta con algún elemento psicodélico.

Para cerrar este fascinante álbum, los truenos y unos hipnóticos pasajes heavy-psych nos introducen en ‘Eye in the sky’. Si los de Portland se desenvuelven con soltura en los pesados sonidos retro-stoner y hard-rock, cuando descienden a praderas lisérgicas, su magnetismo se eleva en sobremanera. La psicodelia pesada, oscura y hechizante va invitando al oyente a explorar un territorio sonoro más propio de comienzos de los 70’s. Sus efluvios lisérgicos van narcotizando el sonido de HIPPIE DEATH CULT como nunca lo habían hecho.  La calma se rompe a mitad del tema con una explosión de riff pesados entre sus psicotrópicos pasajes. Una voz desgarrada y ahogada parece elevar sus plegarias mostrando todo su desasosiego, junto a unos riffs que no cesan en su batalla rítmica. El pegadizo ritmo te atrapa entre los devaneos vocales y ese trasfondo psico-progresivo que se mantiene en un segundo plano a lo largo de diez minutos completamente cautivadores. Manteniendo la estructura de los temas anteriores, la parte final da libertad a las guitarras para desarrollar sus solos hirientes sin que esto haga cambiar demasiado la dinámica de la canción.  

HIPPIE DEATH CULT :
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