Reseña: TEMPLE FANG.- ‘Fang Temple’

El nuevo álbum de los holandeses TEMPLE FANG, contiene cuatro largas jams entre dieciocho y veintidós minutos que nos hacen volar entre pasajes de pura psicodelia. Adornando sus largos desarrollos con exóticas fragancias, los temas tienden a inclinarse hacia entornos siderales, con bellas melodías herederas de la psicodelia de finales de los 60’s conviviendo con momentos de pesadez en los que el cuarteto descarga toda su fuerza.  Un gran trabajo creativo que fluye con una naturalidad pasmosa. Siempre optando por la contención sus tonos épicos no explotan en sonido estridentes, sino que mantienen enganchado al oyente con suaves y delicadas melodías. Impregnados de psicotrópicos, sus riffs gravitan entre influencias floydianas coloreadas en ocasiones con elementos jazz, y en otras, con pinceladas progresivas. Qué duda cabe que el legado de Pink Floyd está presente, también lo está la experimentación en línea Motorpsycho. Con estos mimbres, dejan fluir su creatividad creando fascinantes escenarios sonoros en los que la psicodelia se eleva con narcóticos pasajes llenos de encanto. El álbum fue concebido en principio como un disco en vivo, con grabaciones efectuadas junto antes del confinamiento de la Pandemia, y con cambios en la formación, pero al llegar al estudio, se vieron sorprendidos el productor Sebastiaan van Bijlevelt, el cual les convenció para que esas canciones que estaban en pañales, se convirtieran en este fascinante doble álbum.  El resultado es el fiel reflejo del sonido de una banda habituada a presentar en vivo sus largas jams, y su desarrollo (las canciones oscilan entre 18 y 20 minutos) no resulta nada aburrido para el oyente, sino que, por el contrario, consiguen meterle en las entrañas de sus psicotrópicos sonidos. ‘FANG TEMPLE’ es uno de los mejores álbumes publicados en el presente año, y evidentemente debía estar en nuestro radar.  


TEMPLE FANG son: Jevin de Groot  (voz /guitarra, sintetizador, percusión) Dennis Duijnhouwer (bajo, voz, guitarra, sintetizador), Ivy van der Veer (guitarra, piano, y percusión) Egon Loosveldt (batería).


‘FANG TEMPLE’ está disponible vía Right On Mountain Records y Electric Spark

‘Abriendo con suaves y repetitivos acordes ‘Let It Go / When We Pray’ consigue capturar al oyente con mágicas voces ensoñadores mientras la instrumentación se toma su tiempo para ir armando el tema. Cautivadoras melodías produciendo un gratificante efecto narcótico, avanzan parsimoniosamente en ese espacio etéreo entre efectos creando un trance hipnótico. Casi seis minutos de introducción antes de crear un entorno aturdidor con un cierto tono espacial. Aquí el legado de Pink Floyd parece presentarse como un espectro. Utilizando con destreza los pasajes repetitivos, el tema nos acaricia con delicadeza intensificando su sonido entre efluvios lisérgicos. La espiral hipnótica continúa con una combinación de un bajo magnético y la repetición de una armonía que se va tornando más intensa. El tema muta en la segunda mitad, descendiendo a un plácido jardín del Edén entre exóticos aromas que desprenden bellas fragancias sonoras. Un verdadero trance sonoro que se adorna con bellas voces que se inclinan hacia un escenario más psico-progresivo. Un tema que fluye sin estridencias en una improvisación bien ensamblada. Veintidós minutos de magia.

Tras el impactante tema anterior, los holandeses han dejado el listón muy alto, pero ‘A Strange Place To Land’ no desmerece la sublime apertura del álbum. Creando un pasaje oscuro y melancólico las oscilantes y suaves pasajes vuelven a ser enriquecidos con esa seductora voz. Consiguiendo hechizar al oyente con sus psicotrópicas fragancias, TEMPLE FANG demuestra que es una banda que sabe a lo que juega. Haciendo música por el amor a tocar libremente, lograr atrapar al oyente en un gratificante relato. Hermosos e hipnóticos desarrollos crean una atmósfera apacible y algo nebulosa. Si bien las jams que contiene el álbum están llenas de la repetición de las armonías, la forma en la que están ejecutadas hace que su larga duración, no resulte monótona. Otro corte fantástico en el que también aparecen pinceladas jazz y algunos sonidos más pesados en contraste con sus hermosas melodías.

Con un carácter cósmico, una cálida e hipnótica línea de bajo dirige ‘The knife’. Otro tema con reminiscencias floydiana. Delicadas melodías de guitarra nos seducen como una suave brisa de verano. El contraste del marcado tempo del bajo, la dulzura de los acordes de guitarra y esa voz llena magnetismo, construyen otro atractivo y cautivador tema. Ofreciendo un efecto balsámico, toda parece ralentizarse. Un tema silencioso a la vez que encantador en el que la banda, vuelve a dejar patente ‘el duende’ que tienen sus composiciones. Al igual que las jams anteriores, aquí también encontramos momentos de intensidad que oscilan entre distintas influencias sonoras. Me viene a la mente una banda como Motorpsycho, ya que la versatilidad del tema, hace que lleguen a coquetear con momentos post-rock.

Para cerrar este doble álbum, ‘Not the skull’, toma una forma diferente a la que presentaba en el álbum debut de TEMPLE FANG. Teniendo en cuenta que el verdadero espacio favorito de la banda es el directo. Así, cada nueva interpretación de una de sus canciones cobra un carácter diferente. Incluido en su álbum en vivo de 2020 ‘LIVE AT MERLEYN’, la versión aquí incluida, tiene una intensidad aturdidora. Todo un viaje lisérgico que va cobrando proporciones descomunales en un impostado caos sonoro en el que la épica hace acto de presencia. Estas son las credenciales de una banda que deja fluir su creatividad en cada momento, lo que a la postre, siempre resulta fascinante.

Temple Fang

Reseña: MADMESS.- ‘Rebirth’

Tras varias escuchas de ‘REBIRTH’, solo puedo decir una cosa: ¡¡¡Qué barbaridad!!! Todo un monumento a la psicodelia pesada del siglo XXI. El trio portugués MADMESS, con su primer LP ‘REBIRTH‘, retoma el camino donde lo dejaron en su prometedor EP debut. La senda no es otra que la de los mejores sonidos heavy-psych del momento. Llevando al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión, ‘REBIRTH’ es un fascinante viaje sensorial a una nueva dimensión. Largas canciones impredecibles, que rondan los diez minutos en su mayoría, y que nos invitar a transitar por el corazón de la psicodelia pesada del siglo XXI. Canciones ricas en matices, y con las que consiguen impregnar al oyente de sustancias psicotrópicas proporcionando un gratificante estado narcótico. Haciendo que cada una de ellas ofrezca múltiples alicientes al oyente, MADMMES, sin renunciar a su esencia, crea un álbum monumental con el que rápidamente te capturan en una espiral sónica, de la que seguramente nunca querrás salir. Un trabajo completo en el que el trio pone más garra y que es el resultado de unas sesiones grabadas en vivo, algo que a la postre, se percibe en la espontaneidad. Un cruce de caminos entre los sonidos de bandas como Colour Haze y Earthless, en una arenosa constelación sideral impregnada en sustancias alucinógenas. Conjugando el legado de Pink Floyd con el de Kyuss, ‘REBIRTH’ no se pone barreras en su sonido. Un álbum que debe de ser la consagración de una banda llena de calidad, una banda única e impredecible, y precisamente por ello, mágica y fascinante. Sin duda, tanto en la pausa, como en los momentos más frenéticos y pesados, estos chicos avanzan con firmeza hacia el Olimpo de la psicodelia pesada europea creando uno de los álbumes heavy-psych más imponentes del presente año.

MADMESS son: Vasco Vasconcelos (bajo), Luis Moura (batería) y Ricardo Sampaio (guitarra). ‘REBIRTH’ está disponible vía Hassle Records.

La atmosférica introducción con la que abre ‘Albatross’ ya me hace intuir el contenido de este esperado álbum. Nebulosas psicodélicas se ciernes sobre nosotros, con pausa, cada acorde nos impregna de sustancias narcóticas para proporcionarnos un placentero viaje a un mundo desconocido. Mágica Psicodelia borboteante con reminiscencias Pink Floyd, se expande en una canción sosegada y en la que se aprecia el buen trabajo del trio. Monumentales momentos heavy-psych en línea Colour Haze se sustentan en una poderosa base rítmica. Oscilaciones y constantes serpenteos proporcionan al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión para viajar a una nueva dimensión. Un corte intenso, que de inmediato nos sitúa en el camino durante diez minutos intensos y sumamente gratificantes.

‘Mind collapse’ mantiene la línea del tema anterior. Con una mayor intensidad en sus riffs, crean una gruesa cortina sónica que esconde toneladas de sustancias psicotrópicas. Poderoso en su ritmo, los infinitos solos de guitarra se elevan entre la densidad de su sonido. De repente, el tema frena su ímpetu, y nuevamente nos ofrece un mágico mundo en el lo etéreo preside su magnética atmósfera. Con una narrativa ágil consiguen mutar las formas de su sonido. Psicotrópicos en todo momento, el tema parece nacer de una jam a la luz de la luna entre humo cannabico. La canción es una nueva bacanal heavy-psych que nos absorbe entre atronadores tambores y tormentas de riffs pesados. Incorporando voces en los momentos de mayor intensidad, consiguen colorear un tema impactante y poderoso. Un final épico pone el colofón a este derroche de buen hacer en el ámbito de la psicodelia pesada.

Dando nombre al álbum, la magia hace acto de presencia en ‘Rebirth’. Con cautivadores pasajes de psicodelia aromatizada, MADMESS consiguen otro tema monumental. Toda una espiral lisérgica que penetra en las neuronas del oyente para zarandearlo antes de relajarle. Con una narrativa descriptiva, el trio explora territorios rugosos para suavizarlos con una composición compleja que bebe del manantial de Colour Haze, pero que no reniega de los dictados del Stoner instrumental en un matrimonio duradero y compenetrado.

Sin duda, en este álbum el trio portugués deja patente toda su magia en canciones como ‘Shape shifter’. Aquí optan por la calma, para seducirnos con bellas melodías más propias de un Jardín del Edén.  Todo un mundo mágico que nos susurra con suaves pasajes llenos de belleza. Un nuevo paseo por los cielos de la psicodelia más atractiva que puedas encontrar. Rica en matices, la canción va evolucionando en sus formas hasta llevarnos al éxtasis. En esta ocasión, sin prescindir de sus imponentes golpes de pesadez, construyen todo un arco iris multicolor de sonidos psicotrópicos. Sin duda, un tema elaborado, que quiere salir de convencionalismos, o al menos, hacerlo con toda la calidad creativa que atesoran.

Cerrando este magnífico álbum, ‘Stargazer’ mantiene la mágica, con una fórmula que funciona. Largos pasajes instrumentales de guitarra ácida, custodiada por poderosos ritmos pesados. Sin salirse de esa atmósfera lisérgica, consiguen componer una canción diferente, en la que las desgarradas voces parecen beber del legado de los 70’s para poner el contrapunto a este mundo ensoñador en el que parece haber nacido ‘REBIRTH’. Con plomizas cargas de profundidad, torpedean los fragantes pasajes dotando al tema de una fuerza descomunal. Jugando con los tiempos y la intensidad, la montaña rusa de emociones consigue hacernos el trayecto muy atractivo. El tema se difumina en el horizonte en un espiral diabólica de solos psicotrópicos.

Madmess

Hassle Records 

Reseña: WEEDPECKER.- ‘IV: The Stream Of Forgotten Thoughts’

Mucho más maduros que en sus anteriores trabajos, WEEDPEACKER parecen emprender un nuevo camino en su sonido. Con complejos temas psico-progresivos, la banda se acerca a los dictados de bandas como MOTORPSYCHO sin renunciar a su esencia psicodélica. Creando temas ricos en matices y con mil giros en su desarrollo, prescinden de la pesadez para experimentar con armonías más elaboradas y sabrosas en matices. Si en el conjunto del álbum, sus canciones reflejan una mayor complejidad, cabe destacar que los solos de guitarra siempre aparecen cuando menos te lo esperas para dar brillo a cada canción. Repleto de elementos progresivos las canciones se notan pulidas, cuidando los detalles, lo que hace que se conviertan en fascinantes. Si bien la complejidad que presenta este nuevo trabajo hace que todo sea más monumental, cada tema nos ofrece algún gancho con el que atrapar al oyente. Esta claro que la banda no quiere hacer álbumes que suenen igual, y en cada nueva entrega, WEEDPEACKER se superan. ‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ es un gratificante viaje a un mundo alucinante en el que los sonidos se arremolinan con una frescura no vista hasta ahora. Con momentos mas propios de Hendrix, y una cierta influencia del sonido de los 70’s, los polacos se aseguran no tocar un acorde fuera de lugar, sino que cada nota tiene sentido en este mundo sensorial en el que sus canciones nos sumergen. Como el buen vino, este álbum gana con el tiempo, y cada nueva escucha te descubre mas matices escondidos en cada tema, lo que hace de su escucha una experiencia sumamente gratificante y sorprendente. Otra banda mas que se suma a la experimentación de nuevas rutas en su sonido prescindiendo de riffs pesados sin más, para coquetear con sonidos más experimentales y elaborados. Solo queda esperar las sensaciones que puede crear en los fans mas ortodoxos de los sonidos pesados, aunque desde aquí les sugiero que abran su mente como antes lo han hecho con bandas como ELDER por citar solo alguna.

WEEDPECKER son:

Piotr Dobry (guitarras, voces, teclados), Dominik Stachyra (bajo), Tomasz Walczak (bateria), Piotr Sadza (teclados. Con la colaboración de Barczi Kanada (guitarras adicionales y voces) y Aleksandra Dobra (coros).

‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ fue grabado entre 2020 y 2021 en Nebula Studi y Studio Wieloslad y en su propio local. Producido, mezclado por Barczi Kanada, masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio. Arte de portada obra de MAciej Kamuda Art. el álbum está disponible vía Stickman Records.

Con un sonido más propio de bandas como MOTORPSYCHO, ‘No hearbeat’ nos introduce en un álbum en el que los polacos suenan diferentes a sus trabajos previos. Ecos del hard-progresivo de los 70’s aparecen con melodías herederas del sonido de YES. Unos implacables tambores y múltiples cambios de ritmos van construyendo un corte sólido y ´versátil en el que los riffs stoner habitan en una atmósfera psico-progresiva. Guitarras en capas se superponen en ese ambiente psicodélico ofreciendo la mejor versión de la banda. Coloreando el tema con efectos envolventes, las suaves melodías amortiguan una experimentación sonora que nos devuelve de alguna manera al pasado, pero que mantiene la innovación de los sonidos del siglo XXI.

En un ambiente mucho más calmado, ‘Fire far away’ nos susurra con sus aterciopeladas melodías. Bellos pasajes de guitarras ensoñadoras nos trasladan a un mundo de color en el que los sonidos flotan. Un cierto aire sinfónico se entremezcla con la apuesta psico-progresiva de los polacos con un resultado ciertamente brillante. Un tema nebuloso, sinfónico, y bastante psicodélico que sirve de bálsamo a la complejidad de sus canciones.

‘The stream of forgotten thoughts’ se desarrolla en un suave escenario en el que los ecos progresivos parecen adquirir un mayor protagonismo. Cuidando la melodía, y sin renunciar a los efectos psicotrópicos crean un relato que gravita en algodonados pasajes con angelicales voces.   Su cadente ritmo se salpica de variadas armonías para crear un entorno balsámico y ensoñador en el que la banda parece rendir un tributo a la madre naturaleza. Haciendo serpentear sus melodías la dupla de guitarras y pedales sucumbe a una apuesta sonora sumamente gratificante para el oyente. Una canción psicodélica pero relajante y ensoñadora.

Sin salir de ese entorno en el que los sonidos de los sonidos progresivos de los 70’s se muestran ante nosotros ofreciendo su lado más pausado, ‘The trip’ es un nuevo episodio de este nuevo camino que parece definitivamente haber tomado WEEDPECKER. Sinfónico y balsámico, el tema contiene buenos pasajes de guitarra que nos proporcionan ese efecto balsámico que aplaca nuestros sentidos para ofrecernos un mundo colorista. Los ecos de los 70’s aparecen con mesura entre acordes de blues insertados con sutileza y gran acierto.

‘Big brain monsters’ nos saca de ese sueño mágico en el que nos han sumido los cortes anteriores para golpearnos con riffs hendrixianos entre ritmos más pesados. El lado ácido aflora con solos asesinos y tambores estruendosos. Aunque el tema cambia respecto a los cortes anteriores, en él se mantiene algunos elementos de esta nueva etapa. Hard-rock y una atmósfera lisérgica, crean otro fascinante corte en el que el sonido se engrosa sin perder el alma psicotrópica.

Creando un paisaje de ensueño, ‘Endless extensions of good vibrations’ no tarda en elevarse entre luminosas melodías progresivas. Conteniendo su fuerza, el tema tiene en sus entrañas bellos pasajes de guitarras que se superponen junto a aterciopeladas melodías vocales. De nuevo con YES en el horizonte, la banda conjuga elementos del pasado para reformarlos con ornamentos contemporáneos. Giros constantes hacen que la canción se precipite por la senda abierta por MOTORPSYCHO. Dulce de aspecto, las entrañas esconden intrincados pasajes que reflejan la creatividad de una banda que parece no tener límites.

‘Unusual perceptions’ contiene sugerentes y aterciopelados pasajes que reflejan elementos progresivos en una especie de soft rock lleno de elegancia. Como si se vistieran de etiqueta, las aromáticas fragancias despiden elementos de jazz en su apertura. Pero WEEDPECKER no se queda solo ahí, los polacos no se olvidan de los riffs pesados, pero usándolos con sutileza, crean una canción balsámica con una amplia gama de bellas texturas sonoras.

Para cerrar el álbum, tenemos un corte enérgico como ‘Symbiotic nova’. Nuevamente el sonido de MOTORPSYCHO me viene a la cabeza. El peculiar registro vocal y los coros flotantes amortiguan una canción con una apertura poderosa que no tarda en frenar su ímpetu para introducirnos en una atmósfera lisérgica.  Todo un gratificante viaje sonoro con ricas texturas sonoras y un talante sinfónico insertado en sus genes psicodélicos. Es posible que cualquiera que escuche este tema de forma independiente le sea difícil identificar a WEEDPECKER como autor del mismo. Aun así, las embestidas de sus ácidas guitarras aflorando entre la tupida instrumentación nos recuerdan que estos chicos no tienen fin en su evolución compositiva.

Weedpecker

Stickman Records

KING BUFFALO.- ‘Acheron’

KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido completamente personal, pero también nos está demostrando en cada nuevo álbum, que la evolución de ese sonido no tiene fin. Aquí, de nuevo, nos lo vuelven a demostrar con un álbum mágico y rebosante de gratificantes canciones con elementos innovadores. Cuatro largos temas de diez minutos cada uno, que tienen identidad propia y que nos muestran el crisol de vibraciones en las que desenvuelven con soltura el trio de Rochester. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades más abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes junto a la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. Como ya nos mostraron en su anterior álbum ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ (reseña aquí) en 2021 KING BUFFALO son más psicodélicos, más shoegaze, más kraut, más espaciales, y más pesados que nunca. ‘ACHERON’ con el paso del tiempo será conocido como el disco de la cueva., como el álbum con el sonido más expansivo psicotrópico y pesado del trio de Rochester. Otro retoño más que la pandemia nos ha traído en estos tiempos convulsos. Su nombre ‘Acheron’ proviene de la mitología griega, y viene a ser algo así como ‘Rio de la aflicción’, y trae la tensión y la inquietud de la ofrenda anterior a un nuevo concepto. Un álbum con aristas, que no son redondeadas, sino que son enriquecidas con desarrollos de mayor complejidad compositiva mestizando su sonido con el ambiente cavernario, húmedo y oscuro de la cueva en la que se grabó.  Ya estoy acostumbrado a que ante un nuevo trabajo de KING BUFFALO me asalte la misma pregunta ¿Con qué nos van a sorprender ahora? La respuesta aparece tras la escucha del álbum. Son KING BUFFALO, suenan a KING BUFFALO, pero hay muchas cosas nuevas, sonidos, ritmos, riffs, melodías, que hacen que cada canción contenga mil sensaciones que transmitir al oyente. En España decimos: ‘Quién tiene magia, no necesita trucos’, y el trío tiene magia, y esa magia la convierte en trucos sonoros que descolocan al oyente, llevándolo donde quieren. Desde momentos floydianos que parecen mestizarse con KIKAGAKU MOJO, hard-progresivo espacial de los 70’s, metal del siglo XXI en línea TOOL, psicodelia ensoñadora; todo un mundo por descubrir preparado para regalarte gratificantes sensaciones con sus magnéticas y bellas canciones. Doctorándose una vez más como una de las bandas que mejor sabe crear la atmósfera idónea para hacer que el oyente sucumba a sus encantos, KING BUFFALO vuelven a ser firme candidato para llevarse el puesto de honor como creadora del álbum del año. Y no nos olvidemos, en 2.021 han publicado dos, mientras que la tercera entrega llegará la próxima primavera. Atentos, porque la historia aún no ha terminado.

Para grabar las cuatro canciones extendidas de ‘ACHERON’, la banda viajó tres horas al este desde Rochester hasta Howe Caverns en Nueva York, grabando con el ingeniero de confianza Grant Husselman y el camarógrafo Adam Antalek, quienes trabajaron en sus sesiones de cuarentena a principios de 2020, para documentar un día. Larga sesión en vivo en una cueva. En la cueva. “Underground” en el sentido más literal. Es apropiado que Acheron se haya registrado cerca del agua. Una corriente que fluye es audible en varios puntos a lo largo del álbum, incluso al comienzo de la pista del título de apertura.

KING BUFFALO son: Sean McVay (guitarrista y vocalista), Dan Reynolds (bajista) y Scott Donaldson (baterista). ‘ACHERON’ está disponible vía Stickman Records.

Entre borboteos de agua del interior de la cueva y magnéticos acordes, ‘Acheron’ fluye lentamente para mostrarse como una canción bella y maravillosa. La cálida y gratificante voz de Sean comienza su ronroneo seductor entre una plácida e hipnótica armonía. Repitiendo hasta la saciedad el mismo acorde sin que resulte aburrido, KING BUFFALO nos va introduciendo en su particular campo magnético. Sabiendo como sacar al oyente del trance, salpican de riffs cambiantes el tema cada cierto tiempo. Una estructura lineal, bien perfilada que eclosiona retumbando en la cavidad de la cueva como un torrente imponente de sonido. KING BUFFALO consigue tener enganchado al oyente con los mismos acordes durante diez reconfortantes minutos. Sin la sensación de monotonía, el trío sabe como usar sus cartas, mostrándose difuso y pesado a la vez que psicotrópico. Los sintetizadores acompañan los momentos más lisérgicos del tema.  Una prueba mas de que estamos ante la banda que mejor sabe crear atmósferas del momento.

Los milimétricos tambores de Scott, abren ‘Zephyr’. Aquí las artes de seducción shoegaze de Sean y un groovy kraut van dando forma a la canción. Hechizantes, sus dulces acordes van describiendo un florido entorno lleno de magia. Imprimiendo lentamente intensidad al tema, éste, va adquiriendo tintes de monumentalidad con nebulosos pasajes psico-progresivo. envolviéndolo en una atmósfera espacial, las melodías flotantes nos llevan a un territorio más pesado y turbulento. Aturdidores riffs retumban aquí, mostrando que KING BUFFALO también sabe ser una banda pesada. No quiero imaginarme como pudo sonar esto en esa mágica cueva cuando efectuaron la grabación. Desblocando el sonido de la guitarra consiguen un sonido que envuelve al oyente en un mar de sustancias psicotrópicas sin renunciar al fuerte ritmo.  Los sintetizadores se encargan de rebajar la energía para devolvernos a ese espacio cósmico en el que los sonidos gravitan plácidamente. Una sensación que vuelven a transmitir al oyente con gran maestría.

Una introducción más experimental a base de percusión, hace cambiar la fisonomía de ‘Shadows’. En algún lugar entre Pink Floyd y Kikagaku Mojo depositan una canción con innegables genes KING BUFFALO. Porque si KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido, también nos está demostrando en cada nuevo álbum que su evolución no tiene fin. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades mas abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes y la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. En esta ocasión se decantan por los sonidos más letárgicos para dejarse llevar por una jam en la que su psicodelia cósmica se muestra majestuosa. Llevando al oyente a un trance catártico y narcótico, hacen que este despierte de ese estado, golpeando con toda su fuerza de riffs. Un zarandeo que acaba por devolvernos a ese placentero estado hipnótico en el tan bien saber introducirnos.  

‘Cerverus’ nace de efectos inquietantes y misteriosos situándonos mas allá del umbral de la oscuridad. Un mundo paralelo que rápidamente muestra sus cartas. narcóticos pasajes en un magnético espacio de gratificantes sensaciones. Melodías shoegaze sobre una estructura floydiana, y una cadencia casi kosmiche. La dualidad de guitarra cristalina y nebulosos sintetizadores consigue sumirte en un nuevo trance hipnótico. ¡¡Joder!! ¡Que fácil me conquistan estos chicos! Nuevamente me viene a la cabeza la imagen del trio haciendo retumbar la cueva con este chamánico sonido. Rugoso, áspero, pero a la vez narcótico y gratificante. De nuevo, la evolución más metálica de la banda hace acto de presencia. Poderos, cambiante y lleno de fuerza, el tema nos ofrece distintas fases en un relato cautivador y poderoso. La parte final del tema es un búfalo desbocado por un precipicio rocoso lleno de aristas. Estos crujientes riffs harían palidecer a alguna banda de metal. Sin darnos cuenta, lo que comenzó como un gratificante paseo por un jardín del Edén, se convierte en una tortuosa travesía por territorios hostiles.  Si el tema tiene momentos de metal, también ofrece momentos progresivos en los que Sean saca a relucir todas sus artes en esto de las seis cuerdas. ¡¡¡apoteósico y grandilocuente!!!!

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Reseña: THE FUR.- ‘Sonntag’

¿Quieres hacer un placentero viaje a los confines de la psicodelia cósmica y dejar que tu mente vuele? Si la respuesta es SI, estás en el lugar correcto. Ya me había olvidado de los maravillosos sonidos expansivos de THE FUR, la banda instrumental belga que hace siete años nos presentaba un fantástico debut, en el que la psicodelia espacial alcazaba cotas sublimes. Ahora el cuarteto publica su segundo álbum ‘SONNTAG’. Un nuevo viaje sensorial a través de lejanas galaxias con un paisaje sonoro exquisito, nebuloso y completamente magnético. El álbum cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó (algo, que reflejan con acierto). A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo. Con esta premisa, cada canción nos ofrece una narrativa distinta, con preciosos momentos de psicodelia balsámica, atormentados descensos a territorios mas hostiles en los que el Stoner y en algún momento casi el doom hacen acto de presencia. Pero, sobre todo, ‘SONNTAG’ es un trance sonoro en el que la mejor psicodelia del siglo XXI se muestra ante nosotros a través de mas de 40 minutos mágicos y cautivadores. Ritmos kraut se conjugan con exóticos aromas para seducir al oyente con bellas melodías, que se modulan tornándose más ácidas o pesadas. Mostrando a cuatro músicos en plenitud, y con un sonido nítido en los pasajes más balsámicos, y mucho más difuso en los momentos cósmicos estamos ante un viaje sin retorno hacia un big-bang en el todo parece transformarse. Si la base de todas las canciones es la psicodelia pesada de tintes cósmicos, en ellas, encontramos también contundentes pasajes de puro Stoner arenoso, de ensoñadora psicodelia oriental, del desert-rock más ambiental, así como de la elegancia del post-rock. Todo fusionado con solvencia en un envoltorio cósmico propulsado por enérgico fuzz narcótico. No estoy seguro si es la emoción de poder escuchar un nuevo álbum de THE FUR, o la calidad de sus canciones, pero ‘SONNTAG’ me ha sorprendido gratamente por la calidad de sus composiciones y por la forma en la que la banda consigue hacer partícipe al oyente de su narrativa. ¡Sobresaliente!!

Proveniente de Bélgica, este trío de instrumentistas alucinantes se ha inspirado en el movimiento de libertad, amor y paz de los psicodélicos años 60. Jams expansivos, arremolinados, llenos de wah y un zumbido profundo, uno no puede evitar sentir que su mente se aleja de la realidad con solo escuchar a The Fur explorar cada límite de su cautivador sonido. Abróchate el cinturón y prepárate para un viaje cósmico de amor, paz y armonía, mientras The Fur te lanza a la frontera psicodélica.

El nuevo álbum Sonntag ve a la banda sumergirse más profundamente en el pozo del subconsciente. Cada canción un viaje dentro de un viaje. Sonntag cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó. A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo

THE FUR son:

Bajo: Erik Burgelman
Batería: Elias Piens
Guitarra: Jens Verslijcken
Sintetizador: Lionel Schrevens

‘Sagan’ se sumerge en un espacio de psicodelia pesada con gran hipnotismo. Lentos y profundos acordes desprenden sutileza en contraposición al turbador sonido del bajo en un segundo plano. Creando una densa atmósfera el tema rezuma psicotrópicos en cada acorde. Un entorno cósmico que consigue atrapar al oyente entre locuciones misteriosas y seductoras. Bellas melodías se superponen en una tupida instrumentación impregnada de alucinógenos. Sus nueve minutos permite que THE FUR explore territorios más propios del Stoner con un sonido más grueso, pero no menos hechizante. Una travesía sonora que atraviesa distintos escenarios y que culmina en pasajes de psicodelia aromatizada en la frontera con el territorio del post-rock. Un corte impactante, con un gran trabajo de guitarra, bajo, batería y sintetizadores sonando como una orquesta. El tema, rápidamente me conquista y me deja con ganas de descubrir lo que vendrá en las siguientes canciones.  

En un tono más kraut, ‘OSB’ combina las vibraciones cósmicas con ritmos más dinámicos y floreados pasajes de guitarra. Un aroma exótico se percibe en un tema luminoso y fresco en el que la guitarra toma formas casi de surf.  No faltan las arrancadas de fuerza con turbios y pesados riffs cargados de fuzz. Serpenteante, el tema va cogiendo intensidad ofreciendo un sonido más difuso y potente. De nuevo esa locución futurista de una sensual voz, da paso a momentos más inquietantes en los que la banda aprieta tanto con la psicodelia pesada, que llega a coquetear con momentos doom. Siempre de una forma sutil, atrapando al oyente.

‘Reesmasjien’ es un viaje sensorial a través de floridos bosques infectados de setas mágicas abriendo sus esporas para narcotizarnos con su dietilamida. Psicotrópico hasta las trancas, todo un viaje astral nos transporta a otra dimensión. Ácido, hipnótico, pesado y completamente atrayente, en el tema, la banda se deja llevar por sus instintos más lisérgicos proporcionándonos un intenso y gratificante ‘viaje’ a través de la inmensidad del cosmos.

En un tono más suave, ‘Shake’ nos devuelve a un entorno más terrenal. Calmado pero dinámico, el tema toma algún elemento cinematográfico en línea Yawnning Man. Dos minutos desérticos a modo de interludio hacen que el sonido de los belgas mute, sin perder su esencia.

Una trepidante apertura de tintes cósmicos nos introduce en ‘Bake’. Otro tema pesado, difuso y completamente psicotrópico. Sus ritmos krauts y la sucesión de efectos perturbadores lo convierten en un hijo bastardo del legado de Hawkwind. Un frenesí cósmico que nos lanza al espacio exterior. Insertando ocasionales voces perturbadoras, el tema avanza a la velocidad de la luz hacia quien sabe dónde.  Toda una bacanal de turbios sonidos psicodélicos empapados en fuzz.

‘Mirage’ cambia el ritmo para ofrecernos otro viaje sensorial a través de floridos y bellos entornos psicodélicos. Delicadas melodías bien ejecutadas nos asaltan para proporcionarnos un placenteros y relajantes momentos. Con unos acordes que parecen contonearse para seducir al oyente a su gratificante y magnético sonido. El clásico tema de psicodelia para cerrar los ojos y dejarte llevar por la multitud de sensaciones que puede proporcionarnos la música llena de belleza como esta.  Una pequeña obra maestra de la psicodelia contemporánea con fuertes poderes terapéuticos.  En su parte final, el sonido que vuelve más grueso y pesado sin perder su encanto.

Retomando los pasajes exóticos ‘Hawawa’ es un tema de pausada psicodelia aromatizada. Como su borboteara la melodía se contonea rítmicamente mostrando todo su poder de seducción. Una vez caído en su hechizo, el oyente se encuentra con solo ácidos y un ritmo que evoluciona a un escenario de pesadez en el que THE FUR golpean con lentos y plomizos riffs. Sin darnos cuenta ya escuchamos psicodelia ensoñadora, sino un perturbador corte psycho-doom Pero si en algo son magos los belgas, es en hacer que el viaje esté lleno de alicientes, así cambian nuevamente el rumbo del tema, para fusionar los momentos de pesadez con su tonos más exóticos en pasajes  perturbadores.

Si el álbum abría con el tema más largo, cierra con el segundo en duración. ‘Yage’ son ocho minutos mágicos en los que la nave sideral belga gravita en atmósferas psicodélicas llenas de encanto. Psicodelia pesada de alto octanaje que camina por distintos caminos dentro del género. Con una combinación de Stoner aderezado con envolventes sonidos creados por los sintetizadores, consiguen llevarnos a un desierto cósmico. Allí, el vacío se refleja en suaves y hechizantes acordes entre nebulosas siderales aportando un tono de misterio a ese entorno. Entrando en una fase de completo magnetismo, el tema gravita en ese insondable entorno espacial, con una narrativa fluida e impactante. Modulando la intensidad a lo largo del corte, consiguen que el viaje sea tractivo y pintoresco.   

The Fur