Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: O’K AND THE NIGHT CREW.- ‘Zen and the art of rock and roll maintenance’

En activo desde 2018, y absolutamente desconocidos para mí hasta este momento, O’K AND THE NIGHT CREW, han conseguido que mi cabeza estalle con su nuevo álbum ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’. Un poderoso artefacto sonoro en el que el trio de Connecticut explora con gran acierto las vibraciones heavy-blues y hard rock de los 70’s, con un sonido acido y unas guitarras estelares a las que incorporan rugosos riffs stoner.  Sonidos primitivos llenos garra y fuerza, ejecutados como unos auténticos veteranos. Siempre con un aroma añejo, cada canción ofrece al oyente un punto de vista diferente sin renunciar a su esencia vintage. Pero también encontramos momentos más propios de los sonidos desérticos de los 90s en unas canciones poderosas como un trueno. El álbum es un perfecto collage de vibraciones de los 70’s y en sus surcos no hay ninguna canción de relleno.  ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ es la perfecta banda sonora para una noche de desenfreno, una de esas noches que se largan hasta el amanecer. Este power trio emula a los pioneros, pero sabiendo a le perfección que hacen, y además lo hacen bien, porque este nuevo álbum una colección de éxitos repleta de fuzz, riffs, funk y buen rock a la antigua. Un álbum que no es para los débiles, y que a buen seguro hará que tu cuerpo se estremezca con esas fantásticas vibraciones de antaño. ¿Te atreves a degustar estas nueve salvajes canciones? No te dejes engañar por su portada, el viaje merece la pena.

Advertencia: Este álbum puede resultar adictivo. Desde Denpafuzz no nos hacemos responsables de una escucha prolongada. ¡Avisados estáis!

‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ está disponible vía Oak Honest Records.

‘The Poor Surgeon’ eclosiona en riffs poderosos con una voz desgarrada que directamente nos traslada a algún sucio garaje usado como local de ensaño en los primeros 70’s. Su primitivo sonido y su cadencioso groovy tienen todos los elementos para atrapar al oyente a las primeras de cambio. Ese sonido difuso y el aura vintage son alicientes suficientes para seguir explorando un álbum que te sorprenderá.

Mas contundente y rugoso, ‘Walk on’ se desarrolla con un aroma más noventero al que los solos de guitarra y las voces aportan su tono rockero más clásico. 

Con un groovy que te atrapa ‘Phaedrus the Wolf’ juega con elementos funk y con ritmo colorista bajando algo la intensidad. El ritmo por encima de unos riffs omnipresentes que se balancean por un espacio animado en el que los ganchos Stoner afloran con naturalidad.  Un torbellino de fuzz completa otra notable canción construida sobre una estructura sencilla pero efectista.

En ‘100 miles’ la banda nos invita a orgía de ritmos vintage de la que no podrás escapar. Un corte bailongo que te cautivará sin remisión. Por momentos con un tono más propio de bandas como Blue Cheer, el corte contiene solos ácidos acompañando a ese ritmo imparable. Los tonos blues hacen acto de presencia con un ropaje retro de alto nivel.

La bacanal vintage continúa con la trepidante ‘Cosmic Meditations’. Una canción salvaje y arcaica llena de garra en la que el blues y los ritmos retro nos sumen en otra orgía de riffs y ritmos que te volarán la cabeza y harán que tu cuerpo se active sin remisión. Una perfecta banda sonora para una noche de sábado en la que el rock manda. El corte tiene distintos cambios de ritmo que siempre van a más. Retro-rock irreverente y bien tocado.

‘Outsiders of the Mind’ nos noquea con golpes de hard-rock poderoso y estribillos contagiosos. En esta ocasión la banda toma una senda más ortodoxa para mostrar al mundo todo su potencial. Rock directo, sin contemplaciones, con un ritmo trepidante y unos solos de guitarra que nunca faltan a su cita.

El contagioso ritmo de ‘Law of One’ nos devuelve al corazón de los 70’s con una mezcla efectiva de rock crudo y unas gotas de blues. Los estribillos pegadizos aportan color a un corte turbio en el que el rock de siempre se manifiesta mostrando su cara más sucia, pero a su vez divertida. Con alguna dosis de fuzz intoxicante la banda nos envuelve entre humo cannábico para hacer el corte más aturdidor. La banda no hace prisioneros en otra canción aguerrida y de fácil escucha.

Con un tono stonerizado, ‘Voyage to Ecstacy’ incide en el rock primitivo a paso lento. Una mezcla atractiva que combina momentos de blues pesado y una atmósfera vintage. Aquí los golpes de riffs retro acompañan un groovy contagioso y efectivo.

Volviendo al corazón de los 70’s, ‘From Neptune to Mars’ rezuma blues ácido y riff intoxicantes. Estribillos vacilones hacen que la pista adquiera un tono alegre que contrasta con su turbio sonido. Su guitarra asesina nos recuerda que estos chicos beben del manantial del rock ácido de los 70’s, y así lo reflejan está fantástica canción.

O’K and the Night Crew
Oak Honest Records

Reseña: ROSTRO DEL SOL.- ‘Blue storm’

Después de su impactante y magistral álbum debut de 2021, el combo mexicano ROSTRO DEL SOL regresa con un Ep de cuatro canciones que se desarrollan a lo largo de mas de media hora. Ep, Lp, lo mismo da, lo importante es que podemos disfrutar de nuevo del trabajo de estos magistrales y aventajados músicos. ‘BLUE STORM’, dos piezas largas y dos cortos con un carácter diferenciado pero que su vez tiene muchas características en común. ‘BLUE STORM’ es un álbum vertiginoso que ve enriquecido el sonido de la banda con una mayor presencia de sonidos de viento, lo que hace que sus canciones caminen por una senda más progresiva, prescindiendo algo más de la psicodelia ácida y el blues que nos mostraron en su álbum homónimo (reseña aquí). Incidiendo en el legado de bandas como ATOMIC ROOSTER o COLLOSEUM, y apoyándose en algunos sonidos más propios de bandas como CAMEL, la banda no pierde el norte, sino que se centra en una exuberante exploración vintage. Buenas melodías que oscilan en su intensidad (especialmente en la dos primera canciones) y una bacanal de ritmos que consiguen calar en el oyente, son los argumentos de esta nueva entrega. Un caleidoscopio de sonido progresivos con pincelas psicodélicas, un groovy fantástico y momentos embriagadores en los que la banda se deja llevar por sonidos expansivos. Un cautivador y fascinante collage musical llegado de Ciudad de México para recordarnos como tocaban loas grandes bandas hard-progresivas de los 70’s. Algo que en pleno siglo XXI siempre es de agradecer, porque la creatividad no se perdió con el final de siglo XX, sino que en la actualidad podemos encontrar propuestas de bandas como esta, que veneran aquellos sonidos, y los ejecutan sin complejos. ¿Puede haber mayor homenaje?, porque como tantas veces he dicho, hoy, SI se sigue haciendo buena música, aunque esta, se parezca a la de los viejos tiempos de gloria del rock, y la prueba son álbumes como éste y bandas como ROSTRO DEL SOL.  

‘BLUE STORM’ fue grabado y mezclado en Rec-On Studios entre 2022 y 2023 por Jorge Trejo y masterizados por Juan Puget. La portada estuvo a cargo de Elena Ibáñez, y la contraportada es obra de Miguel Isidoro. Disponible vía Stolen Body Records.

ROSTRO DEL SOL son en ‘BLUE STORM’: Mitch Balant (guitarra), Baruch Hernández (teclados), Israel Mejía (bajo), Roy Cabrera (voz), David Trejo (batería), Daniel älvarez (saxo), Antonio Álvarez (saxo), Joel Franco (saxo) y Damián Burgos (batería en ‘Blue storm’).

‘Blue storm’, la canción más larga del EP, con 14 minutos, escarba el legado hard-progresivo de los 70’s adoptando un sonido más propio de bandas como ATOMIC ROOSTER. El predomino de los teclados como base de su sonido es solo uno de los argumentos de una canción oscilante, con saxos, una línea de bajo realmente magnética, y unos solos de guitarra que ponen la acidez en este conglomerado de vibraciones vintage. Cabe destacar el trabajo de una voz que, sin ser maravillosa, cumple a la perfección su misión cautivando al oyente con su registro. El corte es todo un torbellino de estilos que se agolpan en busca de un objetivo común. Aparentemente caótico por momentos, la canción parece salida de una jam diabólica en la que el blues tiene su momento de protagonismo. Lo cierto es que su monumental sonido hace que el corte adquiera una exuberancia descomunal.

Brotando suavemente ‘Kinich Ahau’ mantiene el alma progresiva de los mexicanos entre tonos relajados. En esta canción compuesta en 2016, la atmósfera vintage nos confunde sobre el año en el que vivimos. Sobre esa base retro, la guitarra describe ensoñadores pasajes con un aroma sureño y un ritmo que por momentos se intensifica para decaer en un espacio en el que la elegancia de sus melodías nos envuelve en una gratificante atmósfera. Aquí los elementos de viento van llevándonos a un entorno sonoro en el que los apacibles sonidos progresivos se intercalan con sutileza. La parte central de la canción presenta momentos más propios de bandas progresivas de los 70’s en su faceta más melódica y dulce. La entrada de la voz ralentiza el corte y todo se vuelve más suave y volátil. Aquí los pasajes sinfónicos en línea Camel toman el protagonismo con el sonido del saxo. Un ejercicio compositivo que refleja la faceta más experimental y jazzera de estos hijos de Montezuma. En este espacio jazz-rock progresivo el corte se rearma para discurrir por ese espacio sonoro en el que tan bien saben moverse estos chicos. El guitarrista de la banda comenta sobre la canción: “Esa rola se la hice a mi hijo cuando estaba en gestación. No la había sacado porque con los compañeros anteriores que estuvieron en la banda no había encontrado esos sonidos que tenía en mi cabeza. Le conté la idea que tenía de la letra a Roy y él fue quien la hizo y quedó perfecto en lo que yo quería transmitir. Hay unos versos que dicen: ‘La espera terminó, vino de estrellas distantes y de una galaxia incierta donde nacen los soles. Un día llegó para compartir la luz y hacernos recordar emociones olvidadas a cómo usar el corazón para amarnos’. En ese tiempo no la estaba pasando muy bien que digamos y Kinich, mi hijo, hizo que me diera cuenta de muchas cosas para así cambiar mi forma de ver la realidad”.

Si las dos primeras canciones llegaban a los diez minutos, ‘El Ritual’ se desarrolla en cuatro minutos de solos de guitarra y un penetrante órgano vintage. Desnudando su lama la desgarradora voz nos sitúa en un espacio psico-progresivo de un nítido carácter vintage. Todo un viaje al corazón de los 70’s en una pista hard-prog de manual. Eso sí, ejecutada por la vía directa.

‘Dark metamorphosis’ cierra este Ep con una bacanal de sonidos retro al más puro estilo 70’s. El mayor protagonismo de la voz y las embestidas de los instrumentos de viento chocan con un ritmo vibrante y golpes de hard-rock con pinceladas funk. El tema mas contundente del álbum gracias a la sobriedad de sus momentos más rockeros.  Aquí el legado de bandas como COLLOSEUM vuelve a aflorar sin rubor.

Rostro Del Sol
Stolen Body Records

Reseña: DEAD FEATHERS.- ‘Full circle’

Desde Chicago, DEAD FEATHERS nos embarcan en un viaje conmovedor y convincente con el que el deslumbrante quinteto, invocan brillantemente el rock de los años 60’s y 70’s a través de su canto multifacético finamente cincelado, el recipiente perfecto para la poderosa voz de Marissa Welu, auténtico motor de esta fantástica banda. La sensualidad puesta al servicio de la psicodelia y el blues más cautivador. Nueve hermosas canciones de pura felicidad auditiva, con riffs heavy-psych y ritmos seductores que nunca sueltan al oyente. Sensual, rebosante de frescura, y sumamente psicodélico, pero también con elementos folk marcados por esa voz a caballo entre Inga Rumpf (FRUMPY) o Linda Hoyle (AFFINITY). Un álbum en el que los latidos psicodélicos y esa fascinante voz etérea impulsan unas canciones lo suficientemente versátiles como atrapar al oyente en un mundo colorista e introspectivo. Un álbum en el que las estimulantes melodías se nutren de buenos riffs para sacarnos de la monotonía. Sedosas canciones con unas entrañas robustas empapadas de wah wah y reverberaciones, para reglarnos momentos esplendorosos.  Si bien su anterior trabajo me gustó, en esta ocasión estos chicos han hecho que caiga rendido a su música. Con unas armonías celestiales que habitan en atmósferas vintage al estilo de bandas como Blood Ceremony, Graveyard, Purson, pero que contiene igualmente la garra de Blues Pills. Siempre sorprendiendo al oyente, las canciones gravitan en un espacio blusero en el que la lírica y ese impactante sonido orgánico logran su objetivo. Álbumes como este son los responsables de que uno siga creyendo en el poder terapéutico de la música que se hace en la actualidad. Porque el amplio espectro sonoro en el que se mueven DEAD FEATHER, hace que tanto los amantes de la psicodelia contemporánea, como los viejos rockeros, encuentren aquí su espacio para el gozo. Una voz superlativa, unas guitarras perfectamente complementadas, un ritmo siempre cautivador, y unas hermosas melodías, hacen de ‘FULL CIRCLE’ un álbum para disfrutar, y aúpan a DEAD FEATHERS, como una banda a tener muy en cuenta, ya que sus canciones siempre acaban en una bacanal psicotrópica en la que el espíritu del blues y la psicodelia de los 70’s están muy presentes. Olvídate de los prejuicios, ponte cómodo y disfruta de esta maravilla sonora, porque el viaje, merece la pena.

‘FULL CIRCLE’ está disponible vía Ripple Music.

DEAD FEATHERS son:

Marissa Welu – Voces
Tony Wold – Guitarra
Rob Rodak – Bajo
Tim Snyder – Guitarra rítmica
Joel Castanon – Batería y percusión 

Bajo los vientos de la neo-psicodelia ‘Full Circle’ se desarrolla entre cautivadoras melodías con las que rápidamente la banda atrapa al oyente. De inmediato esa fascinante voz nos hechiza desplegando todo su potencial. Dinámico y lisérgico, el corte juega con los elementos para mostrarse atractivo ante el oyente. Los ecos de cantantes como Inga Rumpf o Linda Hoyle, nos trasladan a corazón de los 70’s. el tema cuenta con buenas guitarras y ritmos poderosos, pero sobre con un groovy del que no podrás escapar. En su parte final, la canción se sumerge en aguas psicodélicas con un gran poder de persuasión.

Sin dejar de la psicodelia ‘Lightning’ parece abajar las revoluciones momentáneamente. Con reminiscencias folk, la psicodelia de los 70’s nos ofrece su cara más amable entre golpes de blues pesado. Delicado por momentos, el tema oscila entre momentos de pausa y golpes de rabia en los que todo se alborota. La canción evoluciona desde su inicio a la impactante bacanal final

En una oscura atmósfera lisérgica la apacible ‘Daughters’ es otro escaparate para comprobar la portentosa y emotiva voz de Marisa. Sin estridencias la canción parece susurrarnos mientras nos introduce en un misterio espacio en el que la psicodelia encuentra su hábitat perfecto.

‘One Year Before The Sand’ se erige como un suave interludio de poco menos de dos minutos sobre acordes psicodélicos que se repiten creando una envolvente atmósfera.

Con acordes que se superponen la balsámica ‘The Swell’ define el sonido de una banda que ama la psicodelia balsámica. Con un tempo lento pero lisérgico, la canción cuenta con el registro cálido y susurrante de la voz para sumirnos en un espacio de relajación que no tardará en verse alterado por riff heavy-psych de alto nivel. Un espejismo que no tarda en disiparse para seguir con las dulces melodías. Estas subidas de intensidad insertadas en el momento junto hacen que la canción vea alterada levemente su suavidad. La banda describe con su música un bello mundo en el que expandir nuestra mente para dejarnos llevar por gratificantes sensaciones. El corte cuenta con pasajes recitados que le dan un aire mas místico si cabe.

Con sus diez minutos de duración, ‘Robbery’ es una montaña rusa de emociones. Desde la hipnótica apertura coloreada de cautivadoras melodías vocales, a la intensidad de unos riffs que arrastran a esa prodigiosa voz a un espacio más tormentoso, la canción contiene fantásticos momentos con los que sorprender y a su vez, atrapar al oyente. Dinámica y fluida, la lírica vocal encaja a la perfección entre unos riffs difusos que deambulan en habitual entorno lisérgico en el que se mueve la banda. Guardando el equilibrio entre lo delicado y lo abrupto, ‘Robbery’ es una magnífica canción que se toma su tiempo para describir todo su legado.

Cerrando el álbum ‘Galapagos’ nos ofrece la delicadeza a través de acordes acústicos y un marcado carácter folk. Las seductoras melodías vocales nos recuerda que la música tiene su lado sensual y delicado. Así DEAD FEATHERS, ponen el broche de oro a un álbum cautivador en el que la psicodelia es enriquecida con bellas fragancias sonoras provocando un gratificante efecto balsámico en el oyente. Sensacional.

DEAD FEATHERS :
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Reseña: HUMULUS.- ‘Flowers of death’

Tras el cambio en su formación, tras la salida de su guitarra Andrea Van Cleef, y la entrada de Thomas Mascheroni, HUMULUS inmediatamente comenzó a trabajar duro en el material para un nuevo álbum. El proceso duró desde noviembre de 2022 hasta abril de 2023. Y el resultado del comienzo de esta nueva etapa del trio de Brescia, son siete canciones de rock Stoner empapado en psicodelia pesada de alto nivel recopiladas en el nuevo álbum ‘FLOWERS OF DEATH’ Con un enfoque diferente, la entrada de Thomas aporta un nuevo registro vocal que arrastra la parte melódica de las canciones expandiendo el sonido de la banda. Esta incorporación le da frescura al trio sin desdeñar el particular sonido que han creado durante su carrera musical. Un coctel con las dosis justas de cada elemento y en el que se aprecia un acercamiento a la nueva psicodelia. A partir de aquí, parece se abre un nuevo camino para la creatividad de la banda, ya que las esmeradas melodía,s se nutren de ornamentos que las hace sumamente cautivadoras. Pero que esto no lleve a nadie a ningún engaño, porque los golpes de Stoner doom con los que los italianos nos han estado sacudiendo durante estos años, siguen estando ahí. Porque en este nuevo álbum hay canciones rompe cuellos que pondrán a prueba las cervicales de sus fans más aguerridos. Pero la grandeza de este álbum es que también contiene dulcificantes canciones con las que seducir a sus fans más psicodélicos. La dosis perfecta para no dejar a nadie apartado.

También debe mencionarse que Stephan Koglek de Color Haze ayudó a la banda durante la fase de composición e incluso contribuyó de manera adicional. parte de guitarra en la canción «Seventh Sun».

Todas las canciones están escritas e interpretadas por HUMULUS (Thomas Mascheroni – Guitarra y Voz, Massimiliano Boventi – Batería, Giorgio Bonacorsi – Bajo).

‘FLOWERS OF DEATH’ fue grabado en abril de 2023 en IndieBox Music Hall Studio (Brescia) por Giovanni Bottoglia y está disponible vía Kozmik Artifatz.

Los estereotipos de Stoner doom hacen acto de presencia a las primeras de cambio en ‘Black Water’. Un ritmo pesado y cansino impulsa un corte arenoso con unas gotas de la psicodelia habitual de los italianos. La aparición de la voz hace que el corte se sumerja en un escenario más lisérgico sin perder su alma Stoner.

‘Secret Room’ mantiene el tipo con un sonido aguerrido en el que el bajo nos taladra las neuronas sin compasión. Otro corte para poner a prueba las cervicales en el que la intensidad desciende a un abismo con voces y melodías ciertamente cautivadoras. Aquí es donde encontramos la primera diferencia en el nuevo sonido de HUMULUS.

Si el álbum había arrancado con bastante fuerza, ‘Shimmer Haze’, sin desmerecer en este sentido de las canciones precedente, marca un punto de inflexión. Mirando sin rubor a los 70’s, la canción combina la ortodoxia Stoner, con los elementos psicodélicos de los pioneros de aquellos años. Dulcificando el corte, la voz nos susurra entre ritmos dinámicos y un aura psicotrópica.  La aparición de la afilada guitarra empuja a la pista a un entorno puramente heavy-psych

Con algunos elementos progresivos, ‘Buried By Tree’ suena añejo. Un sonido vintage que se colorea con ensoñadores pasajes de guitarra en línea neo-psicodelia. Si escarbamos, encontramos también alguna vibración Hawkwind en una canción que se contonea entre gruesos riffs, y livianos desarrollos de psicodelia aromatizada. Un crisol de embriagadoras fragancias hace, que el corte se convierta en un caleidoscopio colorista en el que no faltan los tonos espaciales.

‘Seventh Sun’ nos sume en un misterioso trance hipnótico. Oscuro y lleno de tensión, el corte transita en un bosque lleno de hongos mágicos. Largos desarrollos psicodélicos van construyendo una pista en la que los tonos chamánicos aparecen sin rubor. Una hechizante canción en la que la faceta más lisérgica de HUMULUS parece mostrándose majestuosa. La guitarra del líder de COLOUR HAZE se une a esta fiesta psicodélica de alta alcurnia. Explorar estos espacios heavy-psych acompañados de uno de los baluartes del género, no podía ofrecernos un resultado mediocre.

En un tono más directo en entre ritmos de vocación kraut, ‘Flowers Of death’ borbotea luminosa en una atmósfera neo-psicodélica, con un aroma a las añejas vibraciones psicodélicas de finales de los 60’s.

Como cierre, ‘Operating Manual For Spaceship Earth’. Una canción de diez minutos que rompe con las estructuras del resto de canciones. En este tipo de canciones es donde se suele comprobar la verdadera esencia de una banda. Largos temas que fluyen en su desarrollo guiados por el talento de los músicos. En esa encrucijada entre el pasado lisérgico de l finales de los 60’s y primeros 70’s y los ecos de la nueva psicodélica, la pista transita bajo magnéticos pasajes y ritmos repetitivos. Voces y guitarras empapadas en sustancias psicotrópicas, nos van adentrando en un particular mundo sensorial. Un espacio en el cabe diferentes elementos para ornamentar la canción y sacarla de la sencillez. De nuevo usando la repetición e inclinándose a un espacio kraut, el carácter cósmico del tema va apareciendo según avanza este. Nuevamente el ambiente cósmico hace que la pista gravite entre supernovas y bellos pasajes sonoros. Con un ritmo creciente, el corte ofrece en su parte final la mayor intensidad y pesadez.

Humulus
Kozmik Artifactz