Reseña: MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN.- ‘MLAD’

Hoy me detengo en el sorprendente álbum debut de una banda descrita como uno de los secretos mejor guardados del heavy rock de Andalucía. Con el peculiar nombre de MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN, el trío gaditano plasma en sus canciones un enfoque contemporáneo del rock pesado con raíces psicodélicas: sin pulir, inmersivo y centrado en la cohesión en lugar del impacto, y con los genes andaluces muy marcados en su psicodelia pesada. Entre emocionales pasajes instrumentales heavy-psych con pinceladas progresivas y el stoner desértico con golpes doom, construyen canciones impactantes rebosantes de efluvios lisérgicos. En lugar de trabajar con estructuras fijas, el trio de la Sierra de Cádiz desarrolla su material mediante la repetición, la variación y el movimiento gradual, permitiendo que las canciones se desarrollen naturalmente con el tiempo. Emparejando la densidad con el hipnotismo, sus lentos ritmos son el espacio perfecto para crear cautivadoras atmosferas que son dinamitadas con los ecos de los desiertos más áridos y rocosos. Estas canciones contienen giros constantes adornados por unos cuidado arreglos armónicos haciendo que su música fluya por cambiantes arroyos sonoros. Pesados y meditativos a partes iguales, MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN ejecutan un sonido orgánico que brota libremente, sin ataduras, haciendo que todo resulte natural para el oyente. Con reminiscencias de bandas como VIAJE a 800, el trio se mueve en un escenario sonoro en el que los ecos floydianos se alternan con la espiritualidad de MY SLEEPING KARMA o la emoción de COLOUR HAZE o el legado de BLACK SABBATH sin renunciar a su ‘duende’ andaluz, aportando una naturalidad muy de agradecer. Cálidos, susurrantes, hipnóticos, pero a la vez explosivos, pesados y chamánicos, estos chicos son todo un descubrimiento. Su álbum debut ‘MLAD’ está diseñado para una experiencia auditiva completa, que recompensa la paciencia y las repetidas escuchas, y refleja una mentalidad donde el álbum sigue siendo importante como una forma completa y unificada.

La edición en vinilo está limitada a 200 copias en vinilo rosa transparente de gran grosor con salpicaduras moradas disponibles a través de Kozmik Artifactz

MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN son: Manuel Perez – guitarra y voces ,Fernando Fernandez – bajo y Juan Manuel Roman – batería

l álbum abre con los hipnóticos pasajes de ‘Huellas Y Rumores’. Un ritmo lento y misterioso va dando forma a una canción heavy-psych de manual. Por una senda más propia de bandas como My Sleeping Karma, los acordes de una guitarra mágica nos sitúan en un mundo onírico de gran belleza. Con gruesos riffs Stoner inician la transición a un territorio mas fornido antes de retomar los momentos meditativos con los que hacer ‘viajar’ al oyente.   A los cinco minutos de transito celestial el corte vuelve a lo terrenal con distorsión y voces más alternativas. En estos momentos me viene a la mente otra banda andaluza legendaria como es Viaje a 800. ¿Será este su relevo? El sonido aturdidor se colorea de guitarras afiladas y voces enigmáticas en una bacanal sonora de tintes sabbathicos. Una magnifica carta de presentación de un álbum con muchos alicientes.

Impactado por la intensidad de la pista anterior ‘Cruz De Benalfil’ sirve de bálsamo floydiano a lo largo de sus escasos dos minutos de alternancia de guitarra acústica y eléctrica.

Con solo dos canciones, el álbum va por buen camino, mientras ‘Los Hijos Perdidos De Umrica’ índice en los pesados sonidos psicodélicos pero ahora en su lado más arenoso. Una estampida de riff cegadores nos nubla la mente y pone a prueba nuestras cervicales. En un regreso a los 90’s los gaditanos vuelven a evocarme a Viaje a 800.

‘Cruz Del Tajo’ es otro interludio de menos de dos minutos en el que los acordes orientales aparecen en un ritual meditativo de gran belleza. Una lástima que no tenga más duración.

En otro pequeño giro de guion sin salirse del hilo principal ‘El Camino Silencioso’ parece trasladarnos a grandes praderas del medio oeste. Con una introducción psicodélica con aromas a All Them Witches, los susurrantes acordes nos introducen en un entorno psicodélico con mucha esencia andaluza. La psicodelia fragante y sosegada nos seduce para elevarse por un territorio a caballo entre el desierto y su Andalucia natal. Ocho minutos que van engrosando su sonido sin perder su alma lisérgica alternando pasajes chamánicos de psicodelia pesada, y rudos momentos Stoner doom.

Con mas de once minutos, ‘La Ley Del Cuarto, Quien Es El 67’ se erige como la canción más larga del álbum. Una larga y lenta introducción atmosférica va dando forma lentamente a una pista chamánica en la que la esencia andaluza aflora con sutileza. Esas voces casi celestiales logran darle un punto emocional a sus momentos psicodélicos preparando la huida hacia adelante con estruendosos golpes de pesadez. Esta montaña rus de emociones es ejecutada con naturalidad haciendo que la pista resulte variada y cohesionada a partes iguales. La fórmula funciona en este viaje de Peyote por los áridos desiertos Stoner.  

 ‘Cruz De La Vinuela’ pone el cierre con seductores acordes acústicos más propios de una noche de luna llena en el porche de una cabaña. Emocional paseo psicodélico que se va diluyendo lentamente hasta su extinción final. Un epílogo perfecto para un sorprendente álbum de una sorprendente banda española.

Mientras las abejas duermen

Kozmik Artifactz

Reseña: GJENFERD.- ‘Black smoke rising’

Hace cerca de un par de años los noruegos GJENFERD despertaban mi interés con su prometedor álbum debut homónimo (reseña aquí), ahora con la publicación de su segundo álbum BLACK SMOKE RISING, dejan claro que aquello no fue un espejismo y que estamos ante una banda solvente. El cuarteto de Bergen vuelve a dar en el clavo con un enfoque de composición más sólido sustentado en una emocionante dupla de guitarra y órgano vintage como protagonistas de sus composiciones. Estamos ante un álbum que según se va avanzando en su escucha va creciendo en complejidad y maestría de sus canciones. Porque BLACK SMOKE RISING es un álbum épico que de despeina con unas pistas imponentes con las que atrapan al oyente en su particular mundo sonoro. Un espacio que puede resultante familiar gracias a la facilidad de los noruegos en el manejo de sonidos de los 70’s en toda su extensión: hard-progresivo, psicodelia, heavy-rock, blues…, pero que también se desenvuelven con soltura con el Stoner de una manera sutil y convincente. Abrumándote y golpeándote con fuerza, acariciándote e hipnotizándote o sencillamente poniéndote a bailar GJENFERD logran el objetivo de atraer al oyente a su causa como si de una droga se tratara. Esos continuos ‘sube y baja’ y la enorme cantidad de giros de sus canciones son elementos a los no me puedo resistir. Impulsando riffs sólidos y líneas vocales pegadizas con una clara sensibilidad pop junto a la pesadez e hipnotismo de su base rítmica competan una jugada maestra. Sin andarse con rodeos BLACK SMOKE RISING se convierte en un álbum adictivo del que no querrás salir nunca, y lo haces, estarás deseando regresar a él, ya que tiene la capacidad para que en cada nueva escucha descubras un mundo nuevo que no percibiste con anterioridad. De nuevo GJENFRED me han conquistado con un trabajo descomunal que hace que mis ganas de verles tocar en directo se disparen. ¡¡¡Ojalá suceda pronto!!!

BLACK SMOKE RISING está disponible vía Apollon Records.

GJENFERD son:
Jakob Særvoll – Teclado y voz
Vegard Bachmann Strand – Guitarra y voz
Samuel Robson Gardner – Bajo
Sivert Kleiven Larsen – Batería y voz

‘Crimson rain’ golpea sin contemplaciones a las primeras de cambio con sus estribillos pegadizos de hard-rock setentero y ese órgano vintage que marca el devenir de gran parte de las canciones del álbum. Contundente en su sonido, los tonos vintage envuelven una pista enérgica y pesada en la que los ganchos melódicos aparecen veteados. Rock sin contemplaciones a la vieja usanza.

En un espacio sonoro psicodélico ‘Bound to fall’ emana efluvios lisérgicos antes de despeñarse por un torrente de teclados impulsados por una línea de bajo excelsa. Con una estructura melódica bien diseñada la pista se muestra rugosa y firme manteniendo el tipo con una voz

La contundente ‘Black smoke’ combina la solidez Stoner con el legado del hard-progresivo y el proto-doom de los 70’s. Oscura y con ciertos tonos psicodélicos la pista sube y baja en una emocional montaña rusa de intensidad.

Los ecos vintage de la suave ‘Calling your name’ son como un bálsamo tras la embestida del corte anterior. Esta acolchada pista evoca los más crudos momentos del hard-progresivo en un desgarrador relato en el que lo almibarado se va tornando más agrio. Esta fuerza intrínseca contrasta con los delicados pasajes melódicos en los que la psicodelia apacible nos invada como un gratificante sueño. Un monstruo bicéfalo de canción.

‘Attergangar’ es un breve interludio con pasajes de órgano.

Evocando el sonido de DEEP PURPLE, la penetrante ‘The thrill’ es una pista vintage en la que la fusión de guitarras mas propias de MOUNTAIN se adorna con una melodía fascinante. Otra magnífica canción que taladra tus neuronas con ese órgano diabólico pero que amortigua su ímpetu con melodías vocales que te atrapan. Con el legado del hard de los 70’s como sólidos cimientos, los noruegos consiguen un edificio sonoro monumental.

‘Stillferd’ es otro interludio acústico con melodías folk que nos amortigua la transición a la oscura e inquietante ‘The silence’. Aquí la penumbra cubre unos acordes lentos y misteriosos con un tono lúgubre que explota en solos asesinos y tempo cadente y plomizo. Pero estos chicos tienen la habilidad de huir hacia adelante con una acertada fusión de hard-progresivo y heavy-rock de antaño. Un torrente desbordado.

Entre acordes de blues psicodélico y una atmósfera lisérgica ‘Ride on’ va creciendo a lo largo de sus cinco minutos mostrando que GJENFERD son una banda versátil, una banda con las ideas claras, pero que no se anquilosa en sonidos trillados, sino que tiene la capacidad para darles una vuelta total sin desmerecer de los pioneros. Posiblemente, aunque los ganchos vocales no destaquen tanto, los constantes cambios de registro hacen de ella uno de los tesoros de este álbum que según se escucha va creciendo. La banda cierra el circulo cona parte inicial psicodélica, una locura de ritmos salvajes en su parte central y un final que se apaga entre efluvios psicodélicos.

Y tristemente llegamos al final con la canción más larga del álbum. ‘Spread like wildfire’ nace con riffs stoner para sumirnos en un viaje al corazón de los sonidos psico-progresivos de mediados de los 70’s. Poderosa en su apertura, la fuerza de sus riffs se va moldeando hasta convertirlos en un viaje psico-progresivo que atraviesa un espacio sonoro completamente estimulante para el oyente. Suave por momentos, los melódicos momentos dejan paso a una deflagración de riffs monumentales coloreados con melodías cautivadoras. Rugoso y acolchado a partes iguales, el corte se contonea con una narrativa fluida que abarca diferentes espacios estilísticos con un nexo común. Ese punto central de partida hay que encontrarlo en el rock de los 70’s antes de su expansión por otros mundos sónicos, todos ellos muy apetecibles. Lisérgica, sinfónica, pesada y con un sonido cautivador, ‘Spread like wildfire’ se convierte en mi pista favorita ya que en ella puedo reconocer ecos de muchas de las bandas que me han cautivado a lo larga de mi trayectoria vital. Su guitarra floydiana su órgano pastoral y esa base rítmica inquebrantable hace que la pista se corone como el punto culminante de un trabajo superlativo.

Gjenferd

Apollon Records

Reseña: SYKOFANT.- ‘Leaves EP’

Casi un año después de la publicación de su EP ‘RED SUN’, (reseña aquí), los noruegos SYKOFANT vuelven con la segunda parte de lo que supone su segundo álbum ‘RED SUN LEAVES’. ‘En esta ocasión ‘LEAVES’ se centra en bosques frondosos a través de la reflexión, el movimiento y la transformación,  profundizando en ese enfoque progresivo y sin olvidarse del sonido orgánico de tonos vintage impulsan sus canciones con una inmediatez para el oyente gracias a su fluida narrativa y a arreglos complejos que se ejecutan con la destreza necesaria, haciendo que el oyente se sienta parte del relato. Con evidentes vestigios de bandas como CAMEL o PINK FLOYD (solo por citar alguna), la paleta cromática de la banda se expande por variados territorios sonoros logrando una escucha reconocible de unas canciones con una esmerada composición. Esta evolución adquiere su culmen con la última pista del álbum, en la que, en dieciséis minutos excelsos, logran poner el broche de oro a su cautivador relato. Con una profundidad de elementos y con unas voces aterciopeladas huyen del ruido en beneficio de la melodía y la pureza de unas hermosas canciones. Con pasajes de rock pastoral, con comedidas excursiones psicodélicas y algún momento heavy-rock, el rock progresivo de los noruegos ha evolucionado manteniendo la esencia de los pioneros de mediados de los 70’s, y lo hacen sin vivir del pasado sino mirando al futuro, un horizonte que debería darles grandes alegrías, porque de calidad, van sobrados. Su música es un campo de juego para lo inesperado, impulsada por líneas de bajo con groove, un trabajo de guitarra expansivo y angular, baterías polirítmicas y voces evocadoras y cambiantes. La interacción entre estos elementos da como resultado composiciones que se sienten a la vez cuidadosamente construidas y peligrosamente desquiciadas, un delicado equilibrio de precisión y emoción cruda y sin filtros. Su enfoque compositivo es tan poco convencional como su sonido. En lugar de adherirse a las estructuras tradicionales de estrofa y estribillo, sus composiciones se despliegan en movimientos, y cada sección revela nuevas dimensiones y estados de ánimo. Las canciones pueden comenzar en una neblina introspectiva, para luego estallar en riffs irregulares y tempos cambiantes momentos después. Esta imprevisibilidad es lo que hace que la música de Sykofant sea tan cautivadora: invita a los oyentes a embarcarse en un viaje sin destino seguro, pero cada giro merece la pena.

SYKOFANT comenzó como un espacio creativo para los guitarristas Emil Moen y Per Semb, un espacio donde las convenciones del género podían modificarse, romperse y reconstruirse de maneras nuevas e inesperadas. Lo que comenzó como improvisaciones nocturnas espontáneas en un sótano de ensayo en el centro de Oslo evolucionó gradualmente a algo mucho más grande: una odisea de rock progresivo que tomaría forma a lo largo de 3 o 4 años. Para cuando su álbum debut homónimo llegó en 2024, SYKOFANT había forjado un sonido tan impredecible como inmersivo. Los 55 minutos de duración del álbum debut se despliegan como un sueño febril, entrelazando a la perfección composiciones progresivas extensas, grandeza cinematográfica y energía pura y sin filtros. La crítica elogió sus ricas texturas sonoras, su narrativa dinámica y su experimentación audaz, comparándolos tanto con los clásicos gigantes del progresivo de los 70 como con las corrientes más vanguardistas del rock moderno. La música oscila entre baladas delicadas y melancólicas y estallidos de funk angular, entre conmovedores motivos de blues y eufóricos coros pop, todo ello sin perder en ningún momento su sentido de cohesión ni profundidad narrativa. ‘LEAVES’ se erige como una continuación y una conclusión, una contraparte natural de ‘RED SUN’ que cierra el círculo del proyecto con más elementos acústicos que los experimentados anteriormente. Destaca el compromiso de SYKOFANT con la narrativa extensa y la composición detallada.

Tras el eclecticismo se esconde una visión artística más profunda. En esencia, SYKOFANT se centra en la narración, no solo a través de las letras, sino a través del sonido mismo. La banda crea intrincados mundos sonoros donde los cambios de compás y las progresiones de acordes poco convencionales evocan emociones que las palabras por sí solas no pueden capturar. Su música no se limita a seguir una estructura; se retuerce, gira y evoluciona, creando una experiencia tan cerebral como visceral.

SYKOFNT está formada por Emil Moen (guitarra, voz), Melvin Treider (batería), Per Semb (guitarra) y Sindre Haugen (bajo).

‘Roots and canopy’ es una cautivadora canción que te traslada a un lugar reflexivo en el que la música fluye exhalando hermosas melodías de rock progresivo vintage. Voces acogedoras, guitarras elegantes y un ritmo pausado solo alterado por la embestida final que nos lleva la siguiente canción.

Con un inequívoco acento floydiano ‘Mycelium march’ se vuelve más oscura e inquietante con una estructura más elaborada y experimental. A diferencia de la pausada canción anterior las cosas se vuelven más rugosas y empíricas.

La tercera canción, ‘Heart of the Woods’, es una pista de más de dieciséis minutos en los que podemos encontrar, desde acordes acústicos de folk-progresivo, pasajes psico-progresivos completamente reconocibles en los que los noruegos parecen venerar a bandas como CAMEL con algodonadas melodías y elementos más pesados en un flujo constante de música vintage llena de encanto. Solos asesinos que coquetean incluso con un ambiente heavy-rock, elevan la apuesta en una pista llena de matices, cambiante, y siempre sorprendente. Con muchas reminiscencias del pasado, SYKOFANT consiguen equilibrar lo vintage con un orgánico sonido contemporáneo haciendo que la pista se presente como majestuosa hata con un final ceremonial guiado por coros celestiales y una temática pastoral con sutiles acordes acústicos. Una buena forma de cerrar este capítulo doble.

La banda ha puesto en su página de bandcamp el Ep completo en una sola pista para poder gozar de una experiencia más global.

Para celebrar la finalización de este lanzamiento en dos partes, ambos EP —Red Sun y Leaves— se lanzarán juntos como un álbum en formato físico . El lanzamiento combinado estará disponible en vinilo y CD (la preventa comienza el 23 de enero y los envíos están previstos para los próximos meses). Esta edición física presenta el proyecto tal como se concibió originalmente: una experiencia de álbum unificada, diseñada tanto para la escucha inmersiva como para coleccionistas.

Sykofant

Reseña: ROSTRO DEL SOL.- ‘Universo 25’

Llevo siguiendo a los mexicanos ROSTRO DEL SOL desde que me sorprendieron con su álbum debut homónimo (reseña aquí) en 2021. En 2023 con su EP ‘BLUE STORM’ (reseña aquí) corroboraron que la calidad de su primer trabajo no fue un espejismo, y ahora, con su nuevo álbum vuelven a demostrar que ROSTRO DEL SOL son una fantástica banda llamada a tener mucha más repercusión y respeto de la audiencia. La banda ha compuesto un álbum conceptual combina rock progresivo sinfónico, jazz rock, blues, psicodelia pesada y finos pasajes de improvisación, construyendo una narrativa sonora inspirada en experimentos con animales reales, creando una historia llamada Universo 25. Actualmente compuesta por Mitch, Joel, Jorge, Miguel, Cassiel y Alejandro, la banda busca transmitir diferentes sentimientos y sensaciones al oyente a través de sus ritmos y melodías aí como una experimentación no vista ahora. El resultado son diez canciones en las que los elementos progresivos de manual y el jazz-rock se agolpan con estructuras complejas. Esta evolución hace que los elementos de rock clásicos y el blues dejen un espacio a intrincados pasajes sinfónicos en los que el órgano vintage y el piano toman las riendas de sus canciones. En algún espacio entre el sonido de la escena Cantenbury, y del hard progresivo de bandas como Yes, Jethro Tull o Camel, ROSTRO DEL SOL sabe como colorear este tapiz sonoro con una psicodelia que por momento se torna ácida, mientras que en otros venera el legado Santana con ritmos más coloristas. Esta equilibrada dualidad guitarra-teclados se manifiesta en la mayoría de las canciones haciendo que éstas siempre nos sorprendan. Una apuesta arriesgada que da unos frutos excelentes y que aúpa  los mexicanos como una banda madura que sabe a lo que juega. ‘UNIVERSO 25’ es un trabajo que hará las delicias de los fans más ortodoxos del rock progresivo, y que a su vez ofrece la oportunidad a otros para adentrarse en un mundo musicalmente complejo, pero sumamente cautivador en el que la improvisación y pasajes de free-jazz también tienen cabida gracias a la espontaneidad con la que la banda ejecuta sus canciones.

El álbum fue grabado, mezclado y masterizado en Rec-On Studio por Jorge Trejo entre 2024 y 2025 con colaboraciones de Max Mountain, Alain Bravo y Carlos Greco en «Argonne». ‘UNIVERSO 25’ está disponible vía ECHODELIC RECORDS, CLOSTRIDIUM RECORDS , STONERS DEALER RECORDS, SMOGLES RECORDS. Arte de portada: Elena Ibáñez (España).

Los ecos de bandas como Jethro Tull aparecen a las primeras cambio en ‘Universe’. Fuertes vibraciones progresivas y tonos mas propios de la música de Bach nos envuelven en un viaje al pasado. Clasicismo, aromas jazz y golpes de hard progresivo componen una pieza excelsa y con unos magníficos arreglos que le aportan un sinfonismo clásico. En la mitad del corte la guitarra se extenúa en solos ácido dando un toque enérgico a ese cambiante tema que muere en un Jardín de Eden con un sonido algodonado y celestial.

Sin salirse de esa estancia clásica, ‘Predicator’ es una pista sustentada en el sonido del piano con un tono oscuro y dramático. Como si se mascara la tragedia, ROSTRO DEL SOL componen una pieza clásica en formato rock.

En una línea similar la diabólica ‘Bicéphalus’ se sumerge en un escenario sonoro de jazz-rock a la vieja usanza. El sonido del saxo se balancea sobre un ritmo hipnótico y repetitivo en una especie de free-jazz vanguardista. Taladrando las neuronas del oyente con una experimentación desmedida hasta la llegada de la guitarra de Mitch esparciendo su hechizo en solos psicodélicos. Esta dualidad es uno de los elementos característicos de este nuevo álbum de los mexicanos como se demuestra en el solo de órgano vintage que aparece en la parte final del corte.

‘Atomic ark’ mantiene el tipo sobre una base sólida de jazz progresivo. De nuevo los ecos del rock vintage se ensamblan en otra hermosa canción con una cuidada melodía y unos arreglos bien manejados. Imagina a Santana como solista de una banda de hard-progresivo y encontrarás su esencia sonora.

Envuelta en una intrigante atmósfera ‘Beyond and the smoke’ nos susurra con la cautela del que no quiere ser descubierto. Esta banda sonora de film de suspense incide en apoyarse en esos teclados que tan bien les funcionan. En esta ocasión el jazz se viste de etiqueta para ofrecernos una corte elegante y sofisticado a la vez que algo más ortodoxo si cabe.

La progresiva ‘Collapse’ me recuerda por momentos algunas bandas españolas de finales de los 70’s y primeros 80’s nacidas en Andalucía. Incidiendo en la misma estructura de acordes repitiéndolos una y otra vez, la banda entra en bucle con una pieza cuasi clásica en la que las raíces progresivas están latentes.

Esa locura transitoria del corte anterior nos lleva a una pieza colorista como es ‘Paragon’. Sobre una base progresiva los mexicanos incorporan elementos jazz bajo la atenta mirada de ese órgano vintage tan presente en todo el álbum. Una pieza compleja por momentos que brota esplendorosa con el magnífico trabajo de guitarra en una conversación de instrumentos tocados con gran creatividad y talento. Cambiante, el corte mas largo del álbum deja espacio para la experimentación sin perder su esencia.

En un tono melancólico ‘Isolated head’ se recrea en paisajes románticos que sirven para el lucimiento de esa guitarra con reminiscencias de Santana que ya habían mostrado con anterioridad. Una bella canción con la que consiguen llegar al alma del oyente proporcionando un estado de relajación presidido por la belleza.

En una atmósfera con reminiscencias del sonido Canterbury ‘Mother of illusion’ nos sumerge en una espiral progresiva que golpea sobre nuestras neuronas. Esta claro que la banda ha compuesto el álbum más complejo hasta la fecha y esta canción es un evidente ejemplo de ello.

Para cerrar ‘Argonne’ aparece como magnífica pieza progresiva en la que el sinfonismo y los coqueteos jazz cobran un gran protagonismo. Ondulante y cambiante la canción evoca momentos más propios de Yes en una combinación sumamente sugerente. Todo un viaje al corazón del hard progresivo que brillaba a mediados de lo 70’. Un corte de manual con logrados arreglos y una narrativa fluida.

Rostro Del Sol

Echodelick Records

clostridiumrecords

Stoners Dealer Records

Reseña: VOODOO QUEEN.- ‘Violet Crown’

Nacida de un encuentro casual y una pasión compartida por el rock y el stoner, VOODOO QUEEN ofrece en su álbum debut ‘VIOLET CROWN’ espiritualidad, introspección y autotrascendencia combinando riffs potentes, ritmos contundentes y pasajes etéreos empapados de psicodelia y blues. Los riffs monolíticos se amortiguan con una vocalista cautivadora, así como con interludios melódicos creando canciones intensas, a veces oníricas, siempre conmovedoras, donde la energía pura se fusiona con una genuina sensibilidad musical en la que los ecos de rock de los 70’s tiene su espacio. Impulsadas por letras personales, sus composiciones invitan a la introspección, al cuestionamiento ante ciertas dificultades y a la búsqueda del crecimiento personal. Estas emociones aparecen en cada canción actuando como un reflejo de las emociones humanas, entre dudas, esperanzas y revelaciones, donde se entrelazan la espiritualidad y la voluntad de mantenerse firme en las propias convicciones. Con buena dosis de fuzz y con la crudeza del heavy rock de antaño, la banda adorna sus canciones con elementos modernos haciendo que las mismas resulten siempre ganadoras. Las siete pistas de ‘VIOLET CROWN’ marcan el amanecer de un primer capítulo, un viaje donde la luz mística se entrelaza con los matices más enigmáticos de nuestro universo sonoro entre serenas atmósferas, casi silenciosas por momentos creando un entorno de misterios con enigmáticos pero cautivadores pasajes. Presentado con una magnífica portada, tratando de reflejar su propio universo. Algo rocoso, místico, con una sensación real de poder y misterio, para devolver una imagen icónica del proyecto. La Reina está aquí, frente a la enormidad de una nueva búsqueda, avanzando hacia el agua hacia este gigantesco y casi sagrado árbol. A su alrededor, un paisaje con pantanos, árboles imponentes, y a lo lejos, un cielo que permite a cada uno ver su propio paso, un cielo suspendido entre el final y el principio, mostrando una corona morada y la aurora boreal. Sin duda una grata sorpresa para cualquier amante de la psicodelia, el blues y por supuesto de los pesados sonidos stoner.

Hipnótica y psicodélica en su apertura ‘Morning Sun’ nos invita a un trance chamánico gracias a sus guitarras volátiles y a su psicodélica atmósfera. Una ilusión inicial que se transforma por momentos en un monstruo de riffs crujientes y pasajes heavy-psych sumamente atrayentes. Siendo en su mayor parte instrumental, la voz aparece la mágica voz de Fabiola Thoreau

Con incisivos golpes Stoner cósmico ‘Bright Cage’ galopa como búfalo en estampida por praderas desérticas. Alternando el fuzz con el hipnotismo pasajes de rock setentero nos inundan de blues. Una combinación bien ejecutada en un serpenteante transitar sin mirar a atrás. Una canción asesina que te noquea con sutileza.

Navegando entre riffs ruidosos y delicados pasajes de blues nebuloso ‘Sad Attitude’ es otra canción en la que su vocalista xxx exige su talento con desgarrados pasajes que se tornan sugerentes. Arropada por un muro de sonido la pista desciende a seductores pasajes en los que la psicodelia y el blues se unen en un rito vintage.

‘Free way Out’ se desarrolla en un magnético escenario sonoro presidido por la una estimulante psicodelia. Creando su propia seña de identidad la belleza de sus melodías nos insufla relajantes momentos de introspección. Con un notable trabajo de guitarra la pista se muestra cohesionada y solvente.

Sensual y cautivadora ‘Between my troubles’ baja la intensidad con un sonido poderoso que gravita en un espacio psicodélico en el que el blues, el heavy-rock y rock arenoso confluyen en un punto en común. La calmada pista pone freno al ímpetu mostrado en los cortes previos.

Una desgarradora canción rebosante de sentimiento como ‘I’ define el puro sonido de los franceses. Melodía y contundencia en una ondulante narrativa en la que faltan buenas dosis de lisergia. Narcótica por momentos, sus solos de guitarras consiguen llegar al alma, una compañía perfecta para una voz que brilla con luz propia pero que también permite el lucimiento del resto de la banda. Cohesionada y fluida.

Entre tonos vintage y un ritmo poderoso ‘Shine of my Soul’ se siente como una banda sonora de un relato legendario. Ecos del heavy-rock, aderezados con una gotitas de blues y melodías épicas hacen que la pista se eleve sin perder el rumbo hasta llevarnos a un cautivador entorno psicodélico. Antes del final el caos se desata con una deflagración de pesadez antes de un lento epílogo final.

Voodoo Queen