Reseña: NAXATRAS.- ‘V’

El cuarteto griego mantiene su investigación sin fin en una senda progresiva y más cósmica si cabe que en su anterior álbum ‘IV’ (reseña aquí). Introduciendo más elementos de la kosmiche music, en su nuevo álbum ‘V’ la banda se ve seducida por vías que exploran sonidos del anatolian rock haciendo que sus canciones mantengan esos tonos orientales que ya habíamos encontrado con anterioridad en sus álbumes precedentes, incrementándolos incluso, Este nuevo álbum representa un nuevo avance en la expansión de su música haciendo que su sonido sea cada vez más progresivo y experimental. Sus hipnóticos toques de músicas del mundo se adornan con algún elemento electrónico y sus habituales riffs con sabor a metal.  Este nuevo capítulo se plasma en una narrativa conceptual que eleva sus canciones a un Olimpo digno de los dioses. Estas inmersivas canciones plasman la creatividad de la banda en un reino sonoro maravilloso, exótico, sideral, pero sobre todo, hermoso. La madurez que reflejan estas fascinantes canciones confirma a NAXATRAS como una banda que no se pone límites a su creatividad. La banda lleva tiempo acumulando fragmentos creativos que se plasman ahora en esta nueva entrega. ‘V’ refleja un enfoque maduro y una vocación por la complejidad haciendo que el oyente expanda su mente a un nuevo mundo en el que la claridad de su espíritu analógico surca los confines del cosmos a través de su carácter visionario para profundizar en las aguas del rock progresivo más experimental sin olvidarse de los elementos que les ha caracterizado durante sus años de carrera. Porque ahora la polifonía y su sonido estratificado en capas crean melodías de ensueño entrelazándolas con ritmos fascinantes en detrimento de los elementos Stoner con los que se presentaron al mundo en sus inicios. Estos visionarios de la psicodelia del siglo XXI no escatiman esfuerzos para brindar a sus fans canciones rebosantes de belleza y complejas estructuras sonoras que finalmente se plasman en canciones fáciles de escuchar. NAXATRAS logran su objetivo una vez más a través de canciones en las que la mística oriental aflora entre su futurista narrativa. Esto hace que la fusión de lo tradicional con lo innovador logre su propósito en este viaje a las Mil y Una Noches a través de atmósferas cósmicas.

La Ciudadela ilumina las puertas estrelladas
Dentro de sus antiguas cámaras, el Guardián del Espacio espera
La tierra secreta de Narahmon se despliega ante su mirada
El tiempo se detiene antes de que el espejo se rompa

NAXATRAS son:

John Delias (guitarra y voz),
John Vagenas (bajo y voz),
Kostas Charizanis (batería y percusión) y
Pantelis Kargas (teclados y sintetizadores) .

‘Celestial game’ sin atajos, la canción va directamente al lugar que los griegos desean desarrollándose en un volátil espacio psico-progresivo. Sus voces etéreas, así como su sutil instrumentación crean un espacio onírico en el que todo sucede con suavidad. La pista cuenta con algunos elementos tradicionales del rock progresivo, así como bellos pasajes de guitarra con un gratificante efecto balsámico. 

Situándonos en un entorno nítidamente sideral, ‘Spacekeeper’ aúna los elementos por los que tradicionalmente han sido conocidos los griegos, con una trasparente ambientación espacial de corte kraut mirando a los pioneros de la kosmiche music de los 70’s. Pero los griegos, no se quedan ahí, sino que adornan la pista con los habituales elementos exóticos que vienen utilizando desde sus inicios hasta conseguir un relato cada vez más progresivo a través de sosegados paisajes sonoros más propios de algún exótico lugar.

En  ‘Numenia’ encontramos esos elementos particulares que también saben manejar NAXATRAS. Impregnando esas bellas esencias en aromas orientales, a base de elementos progresivos van construyendo una canción mágica y exótica a partes iguales. El sonido que el cuarteto viene usando en los últimos tiempos, similar en esencia, al de bandas como King Buffalo, aflora esplendoroso en una canción con sabor al bazar árabe. » Numenia es un himno del rock anatolian, un canto pagano neo-psicodélico a la Diosa Luna «, dice la banda. Emergiendo como la luz de la luna a través del humo del templo, «Numenia» demuestra la maestría de los alquimistas griegos de la dinámica y la profundidad atmosférica. Fascinantes flautas orientales y cuerdas se entrelazan con percusiones tribales mientras el bajo de John Vagenas merodea por debajo con matices escalofriantes, su voz cristalina pinta visiones oníricas mientras la guitarra brilla en una suspensión etérea. Como aguas sagradas que se transforman bajo la luz de la luna, la canción se acelera en oleadas en cascada de furia psicodélica, instrumentos que se unen en espiral hasta que convergen en una liberación extática.

Bajo el influjo de elementos espaciales, ‘utopian Structures’ parece como una canción futurista en la que los teclados y sintetizadores toman el protagonismo en este particular relato de ciencia ficción. ¡Así parece surcar el cosmos en busca de nuevas rutas siderales para su hipnótico sónido! un sonido ahora mucho más progresivo.

Sin renunciar a su esencia ‘Breathing Fire’ alterna unos rizos más metálicos con melodías vocales que ya no esconden su carácter prog. El papel de los teclados y las voces hace que el sonido de los griegos adquiera una nueva dimensión. Aireada con fragancias exóticas la canción alterna tonos devocionales con momentos más mecánicos. Está distopía se resuelve con una legión defectos envolventes y un carácter místico. 

Nuevamente el motorik cósmico aparece en ‘Legion’. Manteniéndose carácter exótico las melodías vocales no se empapan con un tono espiritual y una instrumentación oscilante y sumamente futurista. No predominan los nosotros psicodélicos pero su esencia psicotrópica se plasma de una forma diferente mucho más cósmica. Como si estuvieran en el centro de la plaza de la medina estos chicos espían su Alma con cantos emocionales absolutamente cautivadores.

‘Sand Halo’ se siente impulsado por un pulsante motor de tintes espaciales. En esta ocasión con un influjo psicodélico más patente que en las pistas anteriores. No obstante los elementos progresivos siguen guiando las composiciones de Naxatras . Una trilogía en la que la psicodelia y lo exótico dejan paso a brillantes atmósferas progresivas. Sus plácidas melodías vocales nunca cruzan el umbral de la pesadez como lo hacía en el pasado pero no nos engañemos NAXATRAS tienen todavía mucho que aportar porque talento no les falta y así lo refleja en esta emocionante canción en la que la guitarra brilla majestuosa mientras la melodía nos susurra entre tonos floydianos .


Poniendo el cierre, la pausada ‘Citadel’ contiene un sin fin de elementos que la convierten en una canción hermosa y experimental. Una joya psico progresiva que nos narcotiza con sus bellas melodías y su carácter amable así como su cautivadora atmósfera, es un bálsamo para el oyente. Envuelta en un halo de melancolía la canción prescinde de las voces en un relatado gris en el que la composición se nutre de ornamentos que la hacen mostrarse radiante.  

Naxatras 

Reseña: SVUCO.- ‘Nagoy’

Con ‘EL GRAN MITO DE SANSARU’, SVUCO se postulaban como una banda Stoner que sabía manejarse con ruidosos ecos alternativos de inspiración 90’s, ahora con ‘NAGOY’ la banda de Granada da un paso adelante en sus composiciones sumergiendo al oyente en espacios mucho más psicodélicos. Fieles a ese espíritu indómito y experimental, SVUCO sigue contando como arma principal un buen arsenal de fuzz, que combinado de la manera precisa hace que sus canciones se desarrollen en dos planos paralelos en los que la música psicodélica coge fuerza con medidas embestidas de vibraciones arenosas. ‘NAGOY’ se postula como un álbum experimental, ricos en matices progresivos, con embestidas de pesadez, pero revelándonos que son capaces de colorear de belleza las atmósferas humeantes en las que hacen desarrollar sus canciones. Seguramente muchos pueden verse sorprendidos por esta evolución en sus composiciones, pero debo decir que este es el camino. Una travesía llena de detalles con los que consiguen canciones expresivas, narcóticas y llenas de sorpresas para el oyente.

‘Lubilubar’ es un ejercicio de experimentación instrumental en el que SVUCO crean fascinantes paisajes sonoros bajo una atmósfera de misterio que no sabemos a donde nos llevará. Entre tonos espaciales, la pista parece brotar en un génesis hacia un mundo mágico diferente al que nos tenía acostumbrados.

Evocando la soledad del desierto ‘Alien del desierto’ es una suave canción psicodélica en la que la banda granadina, plasma su amor por las voces noventeras y los rugosos riffs arenosos. Manteniendo el tono lisérgico la pista contiene detalles de guitarra mágicos y unas melodías vocales que aún con un carácter diferente, encajan en la pista dándole un aire particular. Los elementos cósmicos no faltan a su cita nuevamente.

‘Britba’ se empapa de bellas fragancias orientales que se inclinan a un espacio más propio del post-rock. Su ritmo lento y cadente y la cálida línea de bajo van señalando el camino a una guitarra delicada y hermosa. Elementos reconocibles de psicodelia pesada completan este hermoso crisol sonoro con argumentos suficientes como para caer rendido a sus encantos. ‘Surgido de tiempos bastardos en los que imperan formas bastardas ‘Sodo’ es el resultado de los tiempos pandémicos. Un tema que vió la luz en mayo de 2020 y que usa el ruido domado de la banda como artefacto de liberación sacándose los fantasmas de los tiempos convulsos. Ahora, grabado de nuevo, y con un sonido demencial, pasa a formar parte del legado de ‘NAGOY’

Impregnada en balsámica psicodelia ‘Calipso y la marea’ contiene melodías vocales de carácter alternativo entre sus mágicos y atmosféricos pasajes lisérgicos. La banda pone cuerpo a la pista con algún subida de intensidad a cargo de sus característicos riffs stoner. Una combinación en la que también tiene cabida algunos momentos progresivos haciendo que la pista se muestre más completa.

La inquietante ‘Grazzy’ destila un tono vintage entre su poderosa instrumentación y los arreglos de los teclados haciendo que la pista gravite en dos planos diferentes, pero complementarios.  

‘Kárstica’ es otra canción atmosférica en un espacio sonoro en el que los elementos psicodélicos son predominantes. Meditativa por momentos, y sin prisa para despegar, describiendo hermosos espacios psico-progresivos el ritmo se acelera entre suaves desarrollos de guitarra y un tempo pausado. Una de las mejores canciones de un álbum que no tiene reparos en construir canciones como su fueran jams, a las que pulir sus aristas para ofrecer el mejor producto a sus fans.

En dos escuetos minutos ponen el epílogo al álbum con ‘Desert coconout’. Otra canción que no sube el tono y que se desarrolla envuelta en nebulosas psicotrópicas interpretadas con conciencia y pausa. Los teclados aportando un aroma progresivo son un elemento clave para entender la propuesta sonora del cuarteto.

Svuco

Reseña: SURYA.- ‘Into the Emerald’

Que Andalucía lleva un tiempo siendo un territorio fértil de bandas pesadas con atractivas apuestas sonoras, no debería sorprender ya a nadie. Y si todavía hay alguien que lo duda, aquí están los gaditanos SURYA para corroborarlo con su nuevo álbum ‘INTO THE EMERALD’. Un lustro después de la publicación de su álbum ‘OBERTHROW’ (reseña aquí), regresan por la puerta grande con su continuación con siete canciones que nos invitan a explorar nuevos sonidos, intentando sonar más pesados ​​y complejos. Haciendo la música que a la propia banda le gustaría escuchar y habiendo mostrado de lo que son capaces, pero ahora con esta nueva entrega confirman que aquello no fue algo efímero. Con canciones que van de menos a más explorando con sorprendente maestría insondables territorios psico-progresivos, sin olvidarse de ofrecer al oyente ecos alternativos de los 90’s, la pesadez más propia de una banda Stoner, y la veneración al rock pesado y psicotrópico de los 70’s. Siendo lo suficiente melódicos como para que la complejidad de sus canciones nos apabulle al oyente, consiguen el equilibrio con una tapiz multicolores en el que plasman toda su musicalidad en una amplia gama cromática. Entre vibraciones más propias de bandas como ELDER, SURYA exploran con brillantez un espacio en el que los paisajes sonoros son descritos con un magnetismo más propio de unos veteranos de la música psico-progresiva. ‘‘INTO THE EMERALD’ es un puñetazo en la mesa, diciendo ¡Aquí estamos! ¡Estos somos nosotros!. Bravo SURYA!

SURYA son:
Antonio Hierro – Guitarra eléctrica y voz
Carlos Camisón – Batería y voz
Jose Mª Zapata – Bajo
Jose Moares – Guitarra eléctrica y guitarra acústica
Koe Casas – Órgano y piano eléctrico (en Shields at the Dawn Forest)

‘Evergreen River’ sirve con su poco más de un minuto de introducción instrumental sirve para adentramos en las aguas psico-progresivas de los gaditanos.

Sin pausa, os riffs pesados de ‘A Blazing Crusade’ allanan el camino en un espacio psico-progresivo con reminiscencias noventeras. Su fuerte base rítmica impulsa las melodías vocales llevándonos a un espacio épico con un aroma a tiempos pasados. En esta ocasión los ecos grunge se fusionan con una instrumentación poderosa que evoca tiempos pasados en un tono épico. Sus armonías cambiantes se adornan con pasajes psicodélicos y un alma prog que de inmediato nos impactan.

Con gran estruendo, ‘Through the Stone’ se recrea en esos sonidos con los que la banda crecía. Firme y potente, la pista galopa briosa por un entorno arenoso bajo un sutil manto lisérgico. El tema huele a 90’s sin rubor, en un relato dinámico y oscilante en el que los giros progresivos evocan a bandas como Elder. Pareciera que SURYA pretende aunar sus influencias en una canción en la que no faltan brillantes solos de guitarra que surfean en su impactante base rítmica.

Ese espíritu Stoner se manifiesta con una mayor contundencia en ‘Beyond Eyes of Gold’ . toda una estampida de riffs difusos que se frenan dejando paso a hermosos pasajes melódicos marcados por una voz cautivadora. En esta montaña rusa de emociones, SURYA evoca momentos de rock de los 70’s enriqueciendo aún más su propuesta. Un yin y un yan que surten su efecto proporcionado al oyente un placentero viaje sonoro.

‘Arrows’ con su tono y una atmósfera oscuros de vibraciones alternativas ve a su batería Carlos haciendo la voz principal en una canción. Entre tonos épicos y pasajes progresivos la modulación de la melodía nos lleva a explorar acolchados y melancólicos momentos con una explosión colorista en la que el corte se eleva hasta el infinito con estribillos pegadizos y una brisa difusa empapándonos el rostro.

Sumergiéndose en complejos desarrollos progresivos ‘The Clashing’ parece evocar el sonido de bandas como ELDER refinando un fuerte empuje de rock en su verso con un floreo de plomo retorcido. La pista deja espacio en su segunda mitad para una divergencia moderada antes de alinearse en el ritmo traqueteante y rodante y el choque con el que se resuelve a caballo entre las vibraciones del rock mas complejo de finales de los 70’s y el Olimpo del rock psico-progresivo del siglo XXI.

La banda pone el epílogo al álbum con ‘Shields at the Dawn Forest’. Una canción de quince minutos de intensidad sonora por paisajes sonoros emotivos, pesados y divergentes. Su fornido sonido se matiz con hermosas melodías de vocación 90’s y complejos desarrollos en los que el rock progresivo se nutre de una fuerza oscilante y cambiantes, llevando al oyente en volandas a un relato emocionante e intenso con cabalgatas incisivas antes de dejar paso a remanso de paz en los que la psicodelia intrínseca de la banda se manifiesta con pausados acordes que ponen el contrapunto a la primera parte de la canción. Aquí un misterioso mundo lleno de sensaciones se abre ante al oyente impulsando a explorar misteriosos espacios. En esta parte central la banda prepara la traca final con unos teclados a cargo de Koe que dotan la pista de una profundidad superlativa. Para mí, la mejor la canción de un álbum repleto de buenas composiciones, y como siempre digo, en este tipo de canciones es donde se ve la esencia y calidad de una banda. La capacidad par variar el relato con la fluidez con la que lo hace SURYA, es digna de toda mi admiración. El resultado es una canción monumental llena de argumentos para caer rendido al sonido de los gaditanos.

SURYA