Reseña: LUCID SINS.- ‘Dancing in the dark’

Los orfebres escoceses del ocult-rock de los años 70’s regresan con un hermoso álbum de sonidos vintage que te arrastran a lo mas profundo del bosque, donde los espíritus de los ancestros y los relatos de cuentos y leyendas más oscuros tiene su morada. Sustentados por su talento compositivo y por su prodigioso dominio de los instrumentos, crean bellas canciones de rock progresivo envueltas en una sutil psicodelia y aromas tradicionales. Una amalgama de estilos que van desde el rock hasta el folk, pasado por la psicodelia, lo progresivo e incluso hasta el jazz. Piensa en una marmita en la que se cuecen a fuego lento los sonidos de bandas como JETHRO TULL, BLACK SABBATH, WISHBONE ASH, CAMEL, FAIRPORT CONVENTION, BLACK WIDOW o CAMEL, aderezados por conjuros ocultistas en un ritual pagano adornado con bellas melodías, y elementos de bandas contemporáneas como DUNBARROW, WITCHCRAFT o UNCLE ACID & THE DEADBEATS,  y encontrarás un esquisto manjar llamado ‘DANCING IN THE DARK’. Un álbum oscuro que hará las delicias de los amantes del progresivo del 70’s con sus dosis de proto-doom y sus coloristas momentos campestres. Aquí no hay espacio para el aburrimiento ya que cada canción contiene elementos diferenciadores sin renunciar a la esencia propia de la banda. Bello, sutil, elegante, oscuro y completamente cautivador, su fluida narrativa acaba por hacer que su escucha sepa a poco, dejándote con ganas de más. Estamos ante un trabajo sobresaliente que se convierte en una gratificante aventura para el oyente en la que magia aflora en cada uno de sus surcos. Si nunca has escuchado a LUCID SINS y te atraen los oscuros sonidos nacidos de las entrañas de los 70’s, ponte cómodo, bebe una buena copa de vino, y disfruta.

La historia de ‘DANCING IN THE DARK’ es la siguiente… Tropiezas por el bosque. Solo y lejos de casa. Todos los caminos os han devuelto a este lugar. Perdido en un mundo verde. Escondido en la oscuridad. A medida que la luz se desvanece, se vislumbran llamas parpadeantes y se percibe el olor del humo. En un pequeño claro, las sombras proyectadas por un fuego moribundo toman formas humanas. Inclinándose en busca de calidez, comparten diez historias de esperanza y traición, magia y locura, amor y muerte. Las palabras susurradas se mezclan con recuerdos lejanos y, a medida que el fuego crece, tu sentido de identidad se quema y quema. Una a una, las figuras comienzan a bailar y girar mientras sonidos psicodélicos ocultos flotan entre los árboles. Atrapado en la vorágine, suspendido en lo alto de una red arremolinada de hojas y percepción, liberas tu control sobre el espacio y el tiempo… En el suelo del bosque, agitado por el amanecer, intentas darle sentido a la niebla dentro de tu mente. Para recordar dónde has estado. Para saber quién fuiste alguna vez. Alrededor de un fuego resplandeciente, en lo profundo del bosque,  están Dancing In The Dark… ¿Bailarás con ellos? 

LUCID SINS son: Andreas Jonsson – Voz, guitarra, bajo, órgano, sintetizador, Ruaraidh Sanachan – Batería, bajo, percusión, órgano, mellotron, flauta dulce, coros.

Invitados en el álbum: Espen Andersen, Stuart Coleman, Hanna Tuulikki, Alex Ward
Arte de portada obra de David V. D’Andrea.

‘DANCING IN THE DARK’ está disponible vía Totem Cat Records.

‘Jack Of Diamonds’ recupera la esencia del hard-progresivo de los 70’s con una cálida atmósfera más propia de un relato de cuentos y leyendas. La cautivadora voz y una suave melodía, junto a un ritmo cadente nos llevan al corazón de la década dorada, con una vibra evocadora de Wishbone Ash o AMAZING BLONDEL, y cuidados arreglos. Buenos pasajes de una suave guitarra nos sumen en una cautivadora oscuridad. Esos tonos ocultistas más propios del proto-doom, son tratados con un esmerado trabajo en unos arreglos que facilitan la escucha al oyente.

Siguiendo una senda similar al corte de apertura, ‘In The Woods (The Drifter)’ incide más en los desarrollos progresivos. En esta ocasión me viene a la cabeza el sonido de los álbumes de JETHRO TULL de mediados de los 70’s. Dulces y contenidos, los escoceses crean otra mágica canción en la que todo fluye con soltura en una senda de ensueño asediada por momentos de melancolía. Con esos tonos ocultistas muy presentes, estos chicos nunca cruzan la barrera hacia un mundo más pesado, sino que amortiguan sus riffs mas gruesos con un trabajo compositivo absolutamente fascinante. Una oda a un pasado lejano en el que la épica lo cubría todo.

‘The Dance’ sigue coloreando sus armonías de un aroma vintage en el que el rock exploraba espacios progresivos sin rubor. Dulces y tenues, LUCID SINS saben como conquistar al oyente con una sutileza y elegancia propia de otros tiempos. Una melancólica atmósfera preside la escena entre dulces melodías vocales que siempre ofrecen su versión más placida.

Con un swing alegre y contagioso ‘Take Me With You’ se nutre de elementos jazz y cuenta como invitado con Espen Andersen, de los maestros noruegos del proto-doom DUNBARROW. Esto supone el primer dueto en una canción en la que el sonido del órgano hammond aporta un gran carácter vintage. Aquí nada es lo que parece, pero el resultado es fantástico. Los pasajes de guitarra siguen brillando a un nivel superior, lo que, unido una esmerada composición, hacen de la pista una verdadera joya en la que los ecos WISHBONE ASH afloran de nuevo.

Sanctuary Stone’ se sumerge en un espacio folk, más propio de bandas como FAIRPORT CONVENTION.  La mágica y cautivadora voz de Hanna Tuulikki, y el uso de algún instrumento tradicional, marcan el devenir del corte. Folk progresivo evocador de tiempos pasados como guiño a la música tradicional.

Devolviéndonos a las atmósferas ocultistas, ‘A Call In The Dark’ es un sortilegio en álbum oscuro y remoto lugar en lo profundo del bosque. Su amenazante línea de bajo y un tempo constante unido a algunos quiños Sabbath, son la guía de este inquietante relato más propio de bandas como BLACK WIDOW y mas concretamente su ‘Come to the Sabbath’, esta vez adornado con alguna melodía progresiva.

 ‘The Toll’ transcurre en un espacio vintage presidido por el majestuosos sonido del órgano. El relato ocultista persiste en otra canción oscura que se ejecuta con un sonido contenido que va elevándose entre riffs rugosos y un ambiente humeante.

El relato prosigue con ‘From The Bough’, en donde las suaves melodías vocales, miran al legado de los 70’s para construir otra canción de hard-progresivo a la vieja usanza. Piensa en un hibrido entre Wishbone Ash y Camel.

Retomando las vibraciones folk, ‘The Raven’s eye’ nos sususrra en un canto seductor evocador de la tradición. Verdes pastos y un bucólico entorno con olor a hierba se adornan con dulces voces en una nueva colaboración de Hanna Tuulikki. Un ejercicio de melancolía en el que podemos encontrar ecos de Jethro Tull en sus años más campestres.

‘Catch the wild’ cierra el álbum con brillantes momentos psico-progresivos en los que el legado de Ian Anderson también parece venerarse. Algo más alejados de los postulados ocultistas, los elementos folks, aparecen en otra bella canción progresiva. Esmerados en los arreglos, el corte contiene toda la esencia de LUCID SINS, un atributo con un intenso olor a perfume de alto standing. La parte final el sonido del clarinete de Alex Ward lleva la canción a un espacio mas propio de Pink Floyd tocando jazz.

Lucid Sins

Totem Cat Records

Reseña: ROSTRO DEL SOL.- ‘Blue storm’

Después de su impactante y magistral álbum debut de 2021, el combo mexicano ROSTRO DEL SOL regresa con un Ep de cuatro canciones que se desarrollan a lo largo de mas de media hora. Ep, Lp, lo mismo da, lo importante es que podemos disfrutar de nuevo del trabajo de estos magistrales y aventajados músicos. ‘BLUE STORM’, dos piezas largas y dos cortos con un carácter diferenciado pero que su vez tiene muchas características en común. ‘BLUE STORM’ es un álbum vertiginoso que ve enriquecido el sonido de la banda con una mayor presencia de sonidos de viento, lo que hace que sus canciones caminen por una senda más progresiva, prescindiendo algo más de la psicodelia ácida y el blues que nos mostraron en su álbum homónimo (reseña aquí). Incidiendo en el legado de bandas como ATOMIC ROOSTER o COLLOSEUM, y apoyándose en algunos sonidos más propios de bandas como CAMEL, la banda no pierde el norte, sino que se centra en una exuberante exploración vintage. Buenas melodías que oscilan en su intensidad (especialmente en la dos primera canciones) y una bacanal de ritmos que consiguen calar en el oyente, son los argumentos de esta nueva entrega. Un caleidoscopio de sonido progresivos con pincelas psicodélicas, un groovy fantástico y momentos embriagadores en los que la banda se deja llevar por sonidos expansivos. Un cautivador y fascinante collage musical llegado de Ciudad de México para recordarnos como tocaban loas grandes bandas hard-progresivas de los 70’s. Algo que en pleno siglo XXI siempre es de agradecer, porque la creatividad no se perdió con el final de siglo XX, sino que en la actualidad podemos encontrar propuestas de bandas como esta, que veneran aquellos sonidos, y los ejecutan sin complejos. ¿Puede haber mayor homenaje?, porque como tantas veces he dicho, hoy, SI se sigue haciendo buena música, aunque esta, se parezca a la de los viejos tiempos de gloria del rock, y la prueba son álbumes como éste y bandas como ROSTRO DEL SOL.  

‘BLUE STORM’ fue grabado y mezclado en Rec-On Studios entre 2022 y 2023 por Jorge Trejo y masterizados por Juan Puget. La portada estuvo a cargo de Elena Ibáñez, y la contraportada es obra de Miguel Isidoro. Disponible vía Stolen Body Records.

ROSTRO DEL SOL son en ‘BLUE STORM’: Mitch Balant (guitarra), Baruch Hernández (teclados), Israel Mejía (bajo), Roy Cabrera (voz), David Trejo (batería), Daniel älvarez (saxo), Antonio Álvarez (saxo), Joel Franco (saxo) y Damián Burgos (batería en ‘Blue storm’).

‘Blue storm’, la canción más larga del EP, con 14 minutos, escarba el legado hard-progresivo de los 70’s adoptando un sonido más propio de bandas como ATOMIC ROOSTER. El predomino de los teclados como base de su sonido es solo uno de los argumentos de una canción oscilante, con saxos, una línea de bajo realmente magnética, y unos solos de guitarra que ponen la acidez en este conglomerado de vibraciones vintage. Cabe destacar el trabajo de una voz que, sin ser maravillosa, cumple a la perfección su misión cautivando al oyente con su registro. El corte es todo un torbellino de estilos que se agolpan en busca de un objetivo común. Aparentemente caótico por momentos, la canción parece salida de una jam diabólica en la que el blues tiene su momento de protagonismo. Lo cierto es que su monumental sonido hace que el corte adquiera una exuberancia descomunal.

Brotando suavemente ‘Kinich Ahau’ mantiene el alma progresiva de los mexicanos entre tonos relajados. En esta canción compuesta en 2016, la atmósfera vintage nos confunde sobre el año en el que vivimos. Sobre esa base retro, la guitarra describe ensoñadores pasajes con un aroma sureño y un ritmo que por momentos se intensifica para decaer en un espacio en el que la elegancia de sus melodías nos envuelve en una gratificante atmósfera. Aquí los elementos de viento van llevándonos a un entorno sonoro en el que los apacibles sonidos progresivos se intercalan con sutileza. La parte central de la canción presenta momentos más propios de bandas progresivas de los 70’s en su faceta más melódica y dulce. La entrada de la voz ralentiza el corte y todo se vuelve más suave y volátil. Aquí los pasajes sinfónicos en línea Camel toman el protagonismo con el sonido del saxo. Un ejercicio compositivo que refleja la faceta más experimental y jazzera de estos hijos de Montezuma. En este espacio jazz-rock progresivo el corte se rearma para discurrir por ese espacio sonoro en el que tan bien saben moverse estos chicos. El guitarrista de la banda comenta sobre la canción: “Esa rola se la hice a mi hijo cuando estaba en gestación. No la había sacado porque con los compañeros anteriores que estuvieron en la banda no había encontrado esos sonidos que tenía en mi cabeza. Le conté la idea que tenía de la letra a Roy y él fue quien la hizo y quedó perfecto en lo que yo quería transmitir. Hay unos versos que dicen: ‘La espera terminó, vino de estrellas distantes y de una galaxia incierta donde nacen los soles. Un día llegó para compartir la luz y hacernos recordar emociones olvidadas a cómo usar el corazón para amarnos’. En ese tiempo no la estaba pasando muy bien que digamos y Kinich, mi hijo, hizo que me diera cuenta de muchas cosas para así cambiar mi forma de ver la realidad”.

Si las dos primeras canciones llegaban a los diez minutos, ‘El Ritual’ se desarrolla en cuatro minutos de solos de guitarra y un penetrante órgano vintage. Desnudando su lama la desgarradora voz nos sitúa en un espacio psico-progresivo de un nítido carácter vintage. Todo un viaje al corazón de los 70’s en una pista hard-prog de manual. Eso sí, ejecutada por la vía directa.

‘Dark metamorphosis’ cierra este Ep con una bacanal de sonidos retro al más puro estilo 70’s. El mayor protagonismo de la voz y las embestidas de los instrumentos de viento chocan con un ritmo vibrante y golpes de hard-rock con pinceladas funk. El tema mas contundente del álbum gracias a la sobriedad de sus momentos más rockeros.  Aquí el legado de bandas como COLLOSEUM vuelve a aflorar sin rubor.

Rostro Del Sol
Stolen Body Records

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Luz e sombra’

Retomamos la publicación de reseñas de álbumes tras un periodo de inactividad debido a los múltiples viajes y festivales, haciendo justicia a un álbum publicado hace unos meses y que estaba preparado para ser destripado. Siguiendo la estela del debut ‘A NEW DIMENSION’ (reseña aquí) con su nuevo proyecto FUZZ SAGRADO, Chris Peters, el líder de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, se deshace de las angustias y sinsabores del final de su etapa con su banda matriz con su segundo lp ‘LUZ E SOMBRA’. Un título lo suficientemente explícito como para darnos pistas de su evocador contenido. Mostrándose inmerso en un sonido en el que la guitarra, y sobre todo las voces, nos devuelven toda su esencia musical, esta segunda entrega, está llena de alicientes para todos aquellos fans que nos quedamos huérfanos con el final de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Sin duda un álbum liberador, con letras profundas y con el que el músico alemán, ahora instalado en Brasil, parece ejercer su particular catarsis interior. Si con su debut nos dejó claro que sus devaneos experimentales bajo el seudónimo de  Surya Kris Peters no le alejaban del rock pesado y psicodélico que tocó durante tantos años, ahora ‘LUZ E SOMBRA’ sirve de confirmación de que la creatividad de Chris, continúa en plena forma. El propio músico manifiesta que el álbum representa su regreso al mundo del rock mas pesado, un mundo en el que las guitarras afiladas se siente cómodas entre ritmos más pesados, algo que conoce a la perfección. Tocando todos los instrumentos, las letras de canciones y el trabajo vocal, son dos de los puntos a tener en cuenta en esta nueva entrega. En el aspecto musical, nadie debería de tener ninguna duda, porque sus más longevos fans, encontraran aquí ese sonido psicodélico, pesado, progresivo, que mira sin rubor al legado de los 70’s, pero que lo hace con una mirada contemporánea y sumamente respetuosa. Sus nueva canciones se desarrollan en oscuras atmósferas en las que se reflejan los sinsabores del pasado y en las que se vislumbra la luz de la esperanza. Luces y sombras en las entrañas de un gran músico, que una vez más no nos defrauda con otro fantástico álbum. Un álbum oscuro, sólido, lisérgico, vintage, en el que el rock progresivo juega un importante papel, y sobre todo, en el que el sonido de SAMSARA BLUES EXPERIMENT está muy presente para gozo de sus seguidores.

‘There’s No Escape’ nos introduce en el álbum a través de atmosféricos pasajes psico-progresivos en los que se percibe una cierta influencia floydiana. Agolpándose los sonidos y tomándose su tiempo el corte nos devuelve a la esencia que nos conquistó en los primeros álbumes de SAMSARA BLUES EXPERIMENT. Oscura y con unas entrañas fornidas, la canción escarba en la melancolía con buenos pasajes de guitarra y una voz cautivadora. Este es el sonido auténtico de Christian.

Sin abandonar los sonidos psico-progresivos’ Wake Them Up’ habita entre tenues pasajes nebulosos. Creando una cortina espesa y brumosa, los devaneos guitarrísticos se ejecutan entre una densa instrumentación que no abandona ese espacio psico-progresivo de inspiración 70’s, pero con un enfoque completamente contemporáneo.

La canción que da nombre al álbum, ‘Luz e Sombra’ se desarrolla entre atmosféricos pasajes psico-progresivos aportando al oyente una sensación de relajación. El corte se desarrolla en un ambiente de oscuridad y en el aparecen numerosos cambios estilísticos haciendo del corte una pieza intensa y versátil.

La esencia de SBE aflora sin rubor en ‘One Endless Summer» Con la mirada puesta en los 70’s, cualquier fan de SAMSARA encontrará aquí un apetitoso bocado. Sus tonos vintage y la penetrante voz nos llevan de viaja a un espacio en el que las sombras parecen tomar a las luces en esta distopia musical.

‘Leaving Samsara’ es un canto de liberación a todas las cadenas que atrapaban a Chris con su anterior banda. Tratando de emprender un nuevo camino los ecos del sonido que le aupó la fama, están presentes en esta catártica canción con la que definitivamente parece emprender su aventura en solitario. Musicalmente el corte se desarrolla entre buenos pasajes de guitarra y un ritmo difuso empapado de psicodelia.  

Con un tono más dulcificado, las guitarras acústicas se mezclan con profundos pasajes eléctricos en Memories Of A Future Passed. La canción prescinde de las voces para trasmitir la esperanza con un ambiente relajado y ensoñador.

Con buenas de dosis de hard rock 70’s ‘Love In Progressse balancea entre efectos y una mirada al Stoner a través de sus gruesos riffs. Su turbio sonido y un halo de esperanza. Los elementos progresivos están presentes en una canción que usa estribillos reconocibles en detrimento de grandes desarrollos instrumentales.


‘Learning To Live, And Live Again’
es un canto de liberación para olvidar las angustias del pasado. De nuevo, el inconfundible sonido de SBE sirve de sustento para este melancólico paseo sonoro. Con una mayor presencia de teclados y de pasajes atmosféricos, el hard-progresivo adquiere una nueva dimensión.

Poniendo el broche final a este maravilloso álbum, Broken Earth’ baja las revoluciones dejando brillar la guitarra con melodiosos acordes llenos de belleza. Completamente instrumental, el corte parece ejercer de apropiado epílogo para un álbum catártico y liberador, un álbum intimista en el el que Chris se desprende de sus demonios.

Fuzz Sagrado

Reseña: ABANAMAT.- ‘Abanamat’

Desconocidos para mi hasta este momento, ABANAMAT son una banda que sitúa sus canciones en el punto exacto en el que mi sensibilidad se siente más estimulada. Formada por miembros procedentes de Siria, Rusia, Alemania y Estados Unidos, esta reunión multicultural se refleja en canciones llenas de matices e influencias. Esto se traduce en que la banda sabe como usar los aromas orientales para crean canciones que rezuman seductoras fragancias sonoras en un clima de relajación. Sus pasajes meditativos derrochan tanto, hermosos desarrollos balsámicos, como una imponente fuerza lisérgica. Este equilibrio hace que las pistas del álbum fluyan sin estridencias ondulando por territorios agrestes con la misma solvencia con la que se recuestan en meditativas laderas con acolchadas y cautivadoras vibraciones psicodélicas. La banda bebe de la fuente inagotable del rock psico-progresivo de los 70’s para componer canciones sólidas en las que las guitarras brillan con luz propia. Porque si cada corte se sustenta en una fuerte y solvente base rítmica, los devaneos de las seis cuerdas siempre aparecen en el momento oportuno para que las canciones se muestren más imponentes.  Si bien a veces ABANAMAT transita por el lado más ortodoxo del Stoner, también sabe cómo explorar insondables escenarios en los que las vibraciones heavy-psych encuentran su entorno ideal para desarrollarse. Trabajos así, se encuentran en una encrucijada en la que las reverberaciones desérticas se nutren de bellas y gratificantes melodías de psicodelia aromatizada. Una formula que, a pesar de haber sido usada en múltiples ocasiones por otras bandas, resulta sumamente cautivadora. Déjate llevar por las armonías de las mil y una noches y atraviesa la soledad de las dunas en este gratificante viaje impulsado por la mejor psicodelia pesada del momento.

ABANAMAT son:
Tyler Pesek – batería
Majd Alkillane – bajo
Dima Zangiev – guitarra
Max Goetsch – guitarra/voz

‘ABANAMAT’ está disponible vía Interstelar Smoke Records.

Los apasionantes vientos orientales de ‘Djinn’ nos ponen en la ruta. De un álbum con un contenido cautivador. Una fascinante guitarra va creando una atmósfera psicodélica repleta de bellas fragancias sonoras. Este espacio de psicodelia aromatizada aderezado con exóticos pasajes crea un entorno de relajación y bienestar. El nítido tono oriental de la psicodelia se nutre de pesados riffs que engrosan el carácter de la pista. Los pasajes instrumentales se endurecen en su sonido, con cargas de fuzz de profundidad y un ritmo poderoso. Ahí la guitarra ácida muestra todo su potencial consiguiendo un corte equilibrado de fuerza y belleza. La parte final, todo se torna más áspero y difuso sin perder su atractivo.

Thunderbolt of Flaming Wisdom’ amortigua el contundente final del corte anterior con pasajes aromatizados de psicodelia pesada. El magnético bajo y la guitarra en bucle, van consiguiendo un efecto aturdidor sobre el oyente. La canción consigue crear un efecto hipnótico con la repetición de una armonía que va evolucionando a un espacio de mayor intensidad. En su avance, el corte crea un espiral psicotrópica de grandes dimensiones. Todo un caos contralado en el que la pesadez y la lisergia consiguen su espacio vital en este entorno rebosante de energía. Una canción con un gran atractivo que se digiere con facilidad.

Bajando notablemente las revoluciones, la apertura atmosférica de ‘Voidgazer’ se enriquece con un sutil sonido de órgano y suaves efectos antes de que la guitarra describa un hermoso génesis. Poniendo las cosas en un hermoso escenario sonoro en el que la psicodelia convive con un zumbido persistente. Cambiando el registro respecto al corte anterior, los suaves pasajes psico-progresivos aparecen para mostrar un entorno de relajación en el que las influencias de los 70’s hacen acto de presencia. Su bella melodía y las guitarras duales, van construyendo una maravillosa y balsámica canción con una rica instrumentación y un talente apacible. Solo en la parte final encontramos momentos de mayor pesadez e intensidad que se conjugan con una rica instrumentación.

Una apertura con vientos exóticos es el punto de partida de ‘Fliying fish’ Una canción con ‘duende’ que se ejecuta con la pausa necesaria para calar en la sensibilidad del oyente. Con acordes de guitarra superpuestos el corte evoluciona a un espacio de mayor intensidad en esa atmósfera onírica que tan bien sabe crear la banda. Sencillo en su estructura, pero lo suficiente atractivo como para dejarse llevar por una sucesión de solos de guitarra que colorean una canción que se torna más pesada y ácida en su transitar. Sus bellos pasajes de psicodelia cautivadora a la que me rindo una vez más.

Esta claro que estos chicos saben a lo que juegan y en ‘Amdest’ aparecen impactantes pasajes heavy-psych adornados con aromas orientales que contrastan la pesadez de su poderosa base rítmica. Todo ejecutado en un tono ortodoxo con la suficiente brillantez para que la pista resulte seductora para cualquier amante de la psicodelia pesada contemporánea y a la vez pueda encantar a los fans de los sonidos desérticos.

Con nueve minutos y erigiéndose en el tema más largo del álbum, ‘Night walk’ brota en un particular Jardín del Edén en el que los efectos atmosféricos van fluyendo lentamente creando un bello y variado tapiz multicolor. Balsámico y psicodélico, el corte desprende diferentes aromas que penetran en las terminaciones nerviosas del oyente proporcionando una agradable sensación de relajación.  Su expresiva narrativa se adorna con hermosos pasajes de guitarra que calan en lo más profundo del oyente. Todo un mundo sensorial en el que los sonidos expansivos se apoderan de nuestra mente para permitir que nos dejemos llevar por este mundo lleno de gratificantes sensaciones. Enriqueciendo sus pasajes psicodélicos con melodías que coquetean con elementos progresivos, nos brindan una encantadora canción con un cierto aroma añejo.

Abanamat

Interstellar Smoke Records 

Reseña: SANTO ROSTRO.- ‘Después no habrá nada’

Los jienenses SANTRO ROSTRO dan un paso adelante con su nuevo álbum ‘DESPUÉS NO HABRÁ NADA’. En esta nueva entrega, la banda nos presenta cinco pesadas y desgarradoras canciones que habitan en la oscuridad. Sus largos desarrollos instrumentales gravitan en lúgubres atmósferas psico-progresivas construidas con múltiples efectos y sintetizadores, provocando un sonido turbio y aturdidor. Fluctuando en su intensidad, cada una de ellas contiene aterradores pasajes que arrollan al oyente con una narrativa fluida, en la que sobre los elaborados impulsos progresivos, la banda nos golpea con riffs imponentes y una rabia descomunal. Manteniendo intacto su espíritu alternativo, el trio evoca el sonido que años atrás ejecutaran bandas como VIAJE A 800. Con canciones llenas de giros y meandros, nos ofrecen un sonido que gratificará a los amantes de bandas como MASTODON, ORANSI PANUCI o RUSSIAN CIRCLES, en su particular versión andaluza. Porque SANTRO ROSTRO han cuidado mucho el legado de los pioneros del rock andaluz, incorporando elementos llenos de ‘duende’ con los que atraer al oyente a un viaje al corazón de Al Andalus, en el que los sonidos pesados y las vibraciones psicotrópicas nos enajenan sin posibilidad de escape. Todo un derroche de adrenalina ejecutado a la velocidad de la luz que te dejará completamente exhausto. Sabiendo como dejar pasar los rayos de luz, sus cortes habitan en un lúgubre y terrorífico espacio que no te dejará indiferente. Sin duda ‘DESPUÉS NO HABRÁ NADA’ es el trabajo más descomunal que ha nacido de la escena pesada española en los últimos tiempos, un álbum que no te da respiro y que necesitarás volver a él una y otra vez, para deleitarte con la amplia gama de matices que contiene sus surcos. Estamos ante el álbum más maduro y elaborado de una banda veterana que lleva una década dándonos grandes alegrías, pero que este, su cuarto álbum, se ha superado.

El álbum ha sido producido por SANTO ROSTRO; grabado y mezclado por Raúl Pérez en La Mina (Espartinas, Sevilla); y masterizado por Mario G. Alberni en Kadifornia Mastering (El Puerto de Santa María, Cádiz) Y cuenta con un artwork de The Braves Church, basado en fotografías de Manu Rosaleny.

‘DESPUÉS NO HABRÁ NADA’ está disponible vía Discos Macarras, LaRubiaProducciones & Spinda Records.

‘Telarañas’ abre el álbum de manera magistral y arrolladora. Con un sonido evocador de ‘VIAJE A 800’ la banda nos presenta un corte denso y pesado con multitud de matices en su sonido. La oscuridad y la rabia como principal característica de un corte que explora momentos progresivos con inequívoco espíritu alternativo.

Con un sonido denso y plomizo ‘Carcasa Digital’ arremete con fuerza y un sonido turbio del que se asoman las desgarradoras melodías vocales. Efectos y un tono oscuro tono psicodélico es la base en la que sustentan sus devaneos alternativos con aroma andaluz. Una bacanal sónica no exenta de pesadez que acaba crear un corte monumental en el que incluyen momentos de tensa calma. Con un carácter hipnótico la canción oscila en su intensidad con arrancadas y paradas.  Todo un tira y afloja que tiene sus frutos.

En un ambiente progresivo, los primeros acordes de ‘Aire’ evocan su Andalucía natal en una fusión de elementos progresivos y tonos alternativos teñidos de una psicodelia turbia y amenazadora.  Sus amenazantes pasajes vocales se amortiguan con melodías ensoñadoras en una combinación sumamente efectiva. Armonizando algunos acordes acústicos con acordes eléctricos, la esencia andalusí aparece entre lúgubres estrofas con un carácter aterrador. Su desgarrada historia oscila en un balanceo con el que consiguen un cautivador equilibrio sonoro. Los interminables desarrollos de guitarra se estiran entre tambores volátiles y una densa neblina presente en otro corte oscuro y esquizoide por momentos.

‘Matriz’ se recrea en desarrollos que me recuerdan a Viaje 800 con una fuerza arrolladora. Un sonido turbio que se ornamenta con numerosos efectos envolventes y que es ejecutado a toda velocidad. Un frenesí frenado en su empuje por guitarras que nos llevan a un espacio lisérgico. Su espíritu alternativo es dotado de una épica que hace que la canción se muestre aturdidora y monumental. Los complejos desarrollos muestran a la banda en todo su esplendor. Combinando diálogos de bajo y guitarra la pista no ceja en su empuje siempre avanzando sin mirar a atrás. Una huida hacia adelante que pasa por distintas fases para tomar aliento sin perder su grandilocuencia. Con voces trascendentales y un persistente zumbido consiguen crear una maraña sónica enajenadora. Un final netamente psicodélico pone el culmen a una canción arrolladora e hipnótica.

Con casi doce minutos ‘Después no habrá nada’, la canción que da nombre al álbum, nos ofrece el mismo frenesí sónico con tambores atronadores, riffs ásperos y una vibración envolvente que turbia cada acorde de la misma. Virulenta por momentos, la guitarra impregna los surcos de psicotrópicos entre efectos y complejos desarrollos con una fuerza descomunal. Todo un torrente ensordecedor que va tornándose progresivo en algunos de sus pasajes sin desfallecer en su ímpetu. En su parte central, la canción se vuelve más psicodélica con una sucesión de efectos que crean una aterradora cortina sónica que es ejecutada con cierta parsimonia consiguiendo un efecto de que algo enorme nos aplasta con toda su fuerza. En una nueva huida hacia adelante las guitarras se superponen en una espiral ácida de proporciones descomunales. Un caos controlado que nos arrastra a un submundo lleno de terror y oscuridad. SANTO ROSTRO nos sacan de ese estado catártico con suaves acordes acústicos que ponen la pausa a un implacable frenesí. Riffs densos y una atmósfera pastosa nos van sacando a un final en espera de que la luz y la esperanza se muestre antes nosotros. En esta nueva dimensión sensorial la razón es nublada con pasajes heavy-psych de altos vuelos y unas guitarras que se retuercen en solos extenuantes mientras la base rítmica mantiene la tensión entre leves aromas andaluces. El epilogo lo ponen unos bellos acordes acústicos superpuestos.

Santo Rostro

Spinda Records

LaRubiaProducciones

Discos Macarras Records