Álbum premiere y reseña.- SAGENESS.- ‘TR3S’

Desde DenpaFuzz os presentamos en primicia el nuevo álbum de los heavy-psych instrumentales españoles SAGENESS. Una delicia para el deleite de los oídos mas refinados que verá la luz el próximo domingo 15 de mayo vía Psychedelic Salad Records e Interstellar Smoke Records.

‘TR3S’ el nuevo álbum de SAGENESS, esta llamado a ser la confirmación definitiva de una banda que rebosa calidad y que derrocha belleza en sus composiciones. Atravesando barreras sensoriales, el trio nos invita a un bello viaje a su particular mundo sonoro. Un álbum terapéutico en el que la psicodelia pesada y los riffs Stoner alcanzan un estrato superior para cualquier mortal. En una encrucijada en la que el sonido COLOUR HAZE se encuentra con YAWNING MAN, sus cuatro largas canciones, son todo un regalo para los amantes de la psicodelia pesada. El nombre de ‘TR3S’ es el resultado de la adrenalina propia después de grabar un día en Portugal, con humo de misterio en el ambiente y algo de vapor saliendo todavía del cuerpo. A la banda le pareció una buena idea, ya que es su tercer disco y los miembros de la banda son 3. De igual manera dentro de esa locura del momento, decidieron cambiar la E por el 3. ‘TR3S’ es un álbum conceptual a modo de viaje inter-dimensional según transcurren los temas, donde la banda quiere ver el futuro actual como se imaginaba el futuro desde el pasado, muy retro-futurista, y con características de videojuego pasando a esa dimensión retro futurista. El viaje nos lleva a través de dunas cósmicas, riffs poderosos, y unos desarrollos de guitarra de gran belleza, creando uno de los mejores álbumes españoles de psicodelia pesada de los últimos tiempos. SAGENESS son capaces de sumirte en un gratificante trance con sus fascinantes desarrollos instrumentales, pero en este nuevo álbum, también son capaces de golpearte con virulencia con sus poderosos riffs Stoner.  ‘TR3S’ es uno de esos álbumes para disfrutar desde la calma, un álbum para dejarte llevar por las reverberaciones psicotrópicas de los leoneses en un ‘viaje’ a lo desconocido. Un gratificante viaje a través de médanos ensoñadores y aromáticos oasis, que no querrás que se acabe nunca, porque estos chicos están tocados por una varita mágica a la hora de desarrollar sus jams instrumentales. Como decimos en España, ‘TR3S’ es un álbum ‘pata negra’ (calidad suprema del jamón ibérico) de psicodelia pesada contemporánea.

‘TR3S’ fue grabado en vivo, mezclado y masterizado por Marco Lima en Hertzcontrol Studio durante cuatro días del verano de 2021; y está disponible vía Psychedelic Salad Records e Interstellar Smoke Records.

SAGENESS son: Dawyz (guiatrra), Aitor (bajo) y Fran (batería). Sintetizadores adicionales : Marco Lima.

‘The Effect Of Colours’ abre el álbum entre extraños efetos de tonos casi espaciales. Tras un minuto de introducción la belleza de la guitarra aparece majestuosa en una encrucijada en la que el sonido de Colour Haze se mestiza con el de Yawning Man. Su bella melodía nos proporciona un gratificante efecto balsámico. Sin darnos cuenta, nos vemos inmersos en un particular mundo sensorial rebosante de belleza. Una batería comedida, un bajo de gran magnetismo y una excelsa guitarra van armando las piezas de este fascinante puzzle sonoro. Haciendo que la armonía se disipe la banda engrosa su sonido por momentos. El tema parece tomarse una pausa en este viaje sensorial por bellos espacios llenos de luz. Con el espíritu del sonido del desierto, el tema fluye con agilidad ondulando entre vibraciones de psicodelia pesada y unos riffs crujientes más propios del desert-rock. Una canción pesada, pero a su vez con livianos pasajes impregnados en bellas fragancias con las que los leoneses nos capturan a las primeras de cambio. Hay muchas formas de abrir un álbum, pero SAGENESS no parece guardarse nada, y aquí muestras sus cartas sin rubor; y la jugada que llevan, es una jugada ganadora. A priori, cabría destacar el gran trabajo de guitarra, pero no debemos olvidarnos del magnetismo de un bajo, que pone el músculo a sus bellas melodías.

SAGENESS ha puesto el listón alto con su tema de apertura, pero ‘Greenhouse’ no baja el nivel. Su psicodelia aromatizada nos evoca bellas puestas de sol en una atmósfera calmada y rebosante de belleza. El sonido de bandas como Rotor o Colour Haze, parece apoderarse los leoneses en una canción con extasiantes desarrollos instrumentales.  Con una narrativa cinematográfica, las melodías nos seducen proporcionando un gratificante efecto balsámico. Música curativa capaz de redimirnos de malos rollos para sumirnos en un trance mágico. El tema incursiona con fuerza en un territorio agreste en el que los riffs toman cuerpo, engrosándose por una senda Stoner. Su sonido difuso golpea con fuerza antes de devolvernos a este particular Jardín del Edén en el que cada nota se muestra hermosa y cautivadora. Una dualidad que el trio leonés ejecuta con suma destreza, y que a la postre es uno de los avales del tema. Un corte lleno de magnetismo en el que sus hermosas melodías nos impregnan de gratificantes sonidos redentores. 

‘Spirit machine’, con su espíritu sideral, gravita en un particular cosmos. Impulsado por efectos y una poderosa base rítmica, el tema toma elementos kraut en este deambular por el espacio. Hipnótico en su base rítmica, los devaneos de la guitarra se asoman a territorios post-rock, con un sonido cinematográfico más propio de bandas como Yawning Man. Fluyendo con destreza, la canción cuenta con un sonido que nos transporta en un viaje a insondables entornos alejados de lo terrenal. Los momentos Stoner enturbian el cristalino sonido de la banda, dejando patente una vez más, que la frontera de la psicodelia pesada y el Stoner, a veces, tiene una línea muy fina. Con pasajes atmosféricos de gran belleza, SAGENESS vuelve a construir una canción en la que la belleza de sus melodías contrasta con algunos pasajes mucho mas tormentosos y pesados.

Con atractivos y pegadizos riffs Stoner, comienza a caminar ‘Even horizon’. En esta ocasión por una senda mas ortodoxa, y con un innegable espíritu Stoner, riffs a prueba de esguinces cervicales son el punto de salida de un tema versátil y oscilante. Sus mas de doce minutos, permiten a SAGENESS mostrar todo su repertorio heavy-psych. Toda un espiral diabólica de vibraciones pesadas en una montaña rusa de emociones e intensidad. Amortiguando su sonido y con un carácter más áspero, el corte no desdeña los afilados pasajes de guitarra en un ondulante transitar por espacios arenosos más propios de alguna galaxia lejana. Un agujero negro de riffs en contraposición de sus estilizados pasajes psicotrópicos, crean un sonido que gravita en diferentes niveles con un atractivo superlativo. Una dualidad que se mantiene en la primera parte de la pista, para descender a plácidos entornos en su parte central. Con fuertes dosis de fuzz, el tema se torna más sideral, sin perder su espíritu desértico. Esta fusión de elementos se desarrolla con destreza y naturalidad en el tema mas pesado del álbum.

SAGENESS está presentando el álbum el próximo 11 de junio en La Xana del Torio acompañados de los barceloneses MARAGDA.

Sageness

Psychedelic Salad

Interstellar Smoke Record

Reseña: ECSTATIC VISION.- ‘Elusive Mojo’

El cuarto álbum de ECSTATIC VISION viene cargado de un sonido difuso y aturdidor ejecutado a la velocidad de la luz manteniendo algunos cánones de los sonidos pesados de los 70’s. Estos nuevos psiconautas del espacio dirigen su nave a los confines del cosmos sin importarles las tortuosas adversidades del camino. Retroalimentado por toneladas de sustancias psicotrópicas, su sonido consigue penetrar en las terminaciones nerviosas del oyente, produciendo un efecto perturbador sobre el mismo. Todo un frenesí sónico en el que el rock espacial se mestiza con las vibraciones más crudas de los 70’s en un matrimonio que funciona. Su mezcla de proto-punk de Detroit, y de histriónica psicodelia, gravita a toda máquina por insondables espacios sonoros entre ritmo cavernícolas que sacudirían los dientes restantes de los cráneos de los hermanos Asheton, saxofones abrasadores que harían que Nik Turner se sintiera alto y líneas de bajo lo suficientemente calientes como para derretir la estatua de Lemmy. La fuerte influencia del legado de Hawkwind se introduce en una batidora para crear un cóctel explosivo e impactante en el que todo es posible. ECSTATIC VISION son una locura de banda y en sus locos álbumes caben, tanto los ecos de pioneros del kraut lisérgico como Amon Duul con el robusto sonido Mothorhead, pero también algunos momentos chamánicos mas propios de The Doors,. Sin duda un trabajo atrevido, experimental, pero lleno de magnetismo y atractivos para los oyentes más intrépidos. ECSTATIC VISION ha aprovechado algo que expande el vocabulario del rock pesado y se traslada a una lejana galaxia sónica donde hay música en las esferas, pero las esferas vibran en frecuencias nunca antes contadas.  Así consiguen un álbum espacial, trippy y vanguardista, en el que el rock and roll adquiere una nueva dimensión. Abróchate el cinturón y prepárate para el despegue.

ELUSIVE MOJO’ fue grabado en vivo en una cinta de 2” en su amada ciudad natal de Filadelfia por Joe Boldizar (Sonic Praise) con Bob Pantella (Monster Magnet) y masterizado por su viejo compañero de copas Tim Green (Melvins).  Lo que surgió fue un disco de sonido corpulento, atemporal y único que es difícil saber si se grabó en 1971 o en 2022. El álbum está disponible en varios formatos de vinilo, CD y digital a través de Heavy Psych Sounds.



Sin contemplaciones, el álbum abre con ‘March of the troglodytes’. Un torbellino sonoro a modo de introducción de un minuto en el que ECSTATIC VISION pone las cartas sobre la mesa con su aturdidora apuesta de psicodelia espacial en línea HAWKWIND.

‘Elusive mojo’, el tema que da nombre al álbum, es una canción directa en la que los pedales y los efectos nos arrollan en una embestida sin freno. Buenos pasajes psicodélicos de vocación 70’s, recrean el frenético viaje sideral que nos proponen los de Filadelfia. Custodiado por la acidez de sus solos, la cadencia de la línea de bajo y los atronadores tambores nos llevan en volandas a algún remoto lugar en los confines del cosmos. La incorporación del sonido del saxo aporta un carácter más terrenal a esta apuesta que parece llegada del espacio exterior. Una tortuosa travesía que acaba por dejarnos exhaustos. Su chirriante sonido, junto con las constantes oscilaciones de su ritmo, consiguen crean un corte excelso y exuberante.  

Impulsado por hipnóticos ritmos kraut herederos de la kosmiche music de los 70’s, ‘Times up’ es otra canción psicodélica que se desarrolla entre pesadas vibraciones que miran de reojo al legado de bandas como MOTORHEAD, travestidas de trajes de astronautas. Turbio, difuso y envolvente, el corte es una bacanal psicotrópica en la que ECSTATIC VISION dejan patente su vocación de navegantes del espacio del siglo XXI. Una jam con reminiscencias de los más crudos sonidos del siglo pasado impregnados de altas dosis de dietilamida. La ruda voz ondulante va mutando su intensidad y registro a lo largo de otro tema aderezado con pasajes progresivos con ese mágico sonido de viento que la banda incorpora con acierto a sus canciones. Podríamos decir que la canción es el resultado de una unión bastarda de MOTORHEAD y AMON DUUL con un cierto espíritu doorsiano.

El transitar por los tortuosos espacios sideral prosigue con ‘The kenzo shake’. Otro corte acido de psicodelia espacial con las aristas rugosas y un sonido completamente turbio y difuso. Un espíritu 70’s predomina en unas melodías que tratan de hacerse hueco en la frondosidad de un sonido impactante y frenético. A pesar de la inmensa cortina sónica que genera cada una de las canciones del álbum.  

Está claro que en este nuevo trabajo hay pocas sutilezas, ya que todas las canciones se precipitan en un torrente diabólico- Pero canciones como ‘Venom’ sin terminar de bajar la intensidad, explora otros territorios sonoros. Con un registro vocal lleno de magnetismo, los efectos sobrevuelan los hipnóticos ritmos creando un insondable entorno lisérgico. Entre golpes de blues y boogie, las hostilidades se desatan en una nueva orgía sónica. Estratificando su sonido, la banda crea un tema algo más comedido y con un innegable sabor a 70’s y rebosante de wah wah y sonidos distópicos.  Otra canción superlativa y arrolladora.

Lentamente ‘The comedown’ se arma a partir de suaves acordes repetitivos que poco a poco nos van introduciendo en un particular espacio psicodélicoUnos logrados pasajes de guitarra nos incitan a sumergirnos en un gratificante entorno sensorial rebosante de magnetismo. Teniendo claro su objetivo, los efectos psicotrópicos van adueñándose de ese calmado mundo sensorial. La crudeza de la voz contrasta con sus inquietantes pasajes hasta dejarnos a nuestra suerte en este escenario donde las sensaciones brotan en cada nota. Todo un descanso tras los tortuosos viajes siderales de las canciones previas.

 ‘Deathwish 1970’ pone el broche final a este superlativo y exuberante álbum. Distorsiones, tambores retumbantes, un saxo hilarante y un frenesí rítmico, son los argumentos para un corte vanguardista en el que la psicodelia con genes 70’s, se encuentra de bruces con una narrativa futurista. Indudablemente los cimientos sobre los que se soporta el tema fueron creados por los pioneros de los 70’s, y eso queda patente en sus pesados y dinámicos riffs. La nota corista coquetea con el jazz gracias al predomino de ese saxo que se retuerce en cada nota. Un corte terrorífico que pone el cierre a una hora de intensidad máxima en la que la psicodelia adquiere una nueva dimensión.

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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: WO FAT.- ‘Singularity’

Seis años después de su último álbum, las leyendas del blues psicodélico de Dallas regresan con su nuevo álbum ‘THE SINGULARITY’. Lo cierto que es que la espera ha merecido la pena, porque el séptimo álbum de los titanes WO FAT es un álbum aventurero y exploratorio, un álbum en el que los riffs pantanosos empapados de blues y fuzz, vuelven a narcotizarnos con sus pesados momentos lisérgicos. Con un sonido influenciado por los ecos más pesados de los 70’s, el sonido primitivo de sus canciones, llega cargado de distorsiones e impactantes momentos heavy-psych. WO FAT son unos veteranos en estas lides, y comprobar que se mantienen en forma, es todo un regalo para sus fans. Manejando con destreza las vibraciones proto-metal de los 70’s, impregnan éstas en un brebaje psicotrópico envuelto en humeantes atmósferas pantanosas. ’THE SINGULARITY’ llega con una magnífica producción y un tratamiento de las voces más enfocado si cabe, lo que a la postre, hace que estemos ante un trabajo notable y fascinante. Esta séptima entrega de los texanos cubre un amplio espectro sonoro, por lo que será satisfactorio, tanto para los fans de los sonidos más pesados, como para los amantes de la psicodelia cannabica. Con canciones que fluyen con un groovy que te atrapa, el trio golpea con contundencia con tambores vudú y ondas de riffs de guitarra templados por blues fundido, continuando con la tradición WO FAT  de mantener las cosas pesadas y difusas, pero también con ritmo, que con demasiada frecuencia, es un elemento que falta en gran parte de la música pesada moderna.

Puede escuchar los ecos de los gritos de campo y ese «funk de allá atrás» a menudo olvidado que alimenta el fuego que arde en lo profundo del pantano a la hora de las brujas. Puedes sentir la emoción de vivir al límite y vislumbrar un Coltrane fantasmal en tu visión periférica mientras se precipitan a través de jams improvisadas. Y todo esto con una implacable pesadez de metal que subraya letras apocalípticas que evocan visiones del fin de una era, y tratos negros de medianoche y las consecuencias cosechadas. Mientras WO FAT esté hablando un lenguaje familiar a los apóstoles del riff, no hay nadie que suene como ellos.


THE SINGULARITY’ está disponible en varias ediciones 2xLP, CD y digital a través de Ripple Music.

Su título puede referirse a un punto de inflexión ambiental más allá del cual son inevitables los bucles irreversibles de retroalimentación en cascada de la destrucción del clima; también puede referirse a un punto en la evolución de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático después del cual todo cambia y va más allá de lo que podemos controlar, lo que podría conducir a la destrucción de la humanidad. Estas ideas apocalípticas y basadas en la ciencia ficción también sirven como metáforas de la lucha por la verdad y la realidad frente a la desinformación, los hechos fabricados y el pensamiento sectario. En esencia, la batalla por el futuro de nuestro planeta y civilización. Fue grabado, mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound, Dallas, TX. La obra de arte fue creada por Eli Quinn.
WO FAT son:
Kent Stump – guitarra, voz
Zack Busby – bajo
Michael Walter – batería, percusión, armonía voz

‘Orphans of the singe’ abre el álbum con catorce minutos de WO FAT en su faceta más psicodélica. Tras una introducción atmosférica la canción se desarrolla en una atmosfera humeante. La banda se toma su tiempo para hacer despegar un tema con notables elementos psicodélicos. Con riffs poderosos relatando una cierta épica, el corte cuenta con una magnética línea de bajo que marca su devenir. Los ecos 70’s se asoman entre sus riffs stoner creando un entorno con mucho gancho para el oyente. Ondulante y cambiante, el dinamismo contenido en sus surcos, se adorna con elementos lisérgicos para crear un excelso paseo por sendas narcóticas custodiadas por la fuerza de sus riffs. Su acertada cadencia rítmica, muestra a la banda manejándose a la perfección en esos territorios rugosos en los que la estela de fuzz arenoso crea un efecto cegador. Sin duda, WO FAT tienen la maestría suficiente como para desenvolverse a la perfección en ambos escenarios, el pesado y el psicotrópico, y que sus solos de guitarra ácida empapada de fuzz son una herramienta para impregnarnos de sus genes psicodélicos sin renunciar a la pesadez de sus riffs. Una tortuosa travesía que concluye en un entorno pausado y contenido en el que no faltan los golpes de fuerza.

Las hostilidades se desatan en ‘The snows of banquo’. Aquí el sonido de la banda se decanta por golpear con sus riffs plomizos. Áspero, pero un fantástico groovy, el corte vuelve a tomar elementos proto-metal y hard rock llegados del siglo pasado. Pero innegablemente WO FAT son una banda cuya contundencia está contrastada, y eso se refleja en el carácter pesado de su base rítmica. Aderezando esta con buenas dosis de fuzz, los registros vocales oscilan en constantes subidas y bajadas de intensidad.  Este sonido turbio, es aderezado con buenos momentos heavy-psych en los que la guitarra se desgañita en largos desarrollos custodiados por hipnóticos y vibrantes ritmos. Un sonido propio y personal exento de monotonía.

‘Overworlder’ parece amontonar riffs en su apertura, antes de iniciar una nueva exploración de vibraciones lisérgicas. Ritmos casi funky y buenas dosis de wah wah, la guitarra se desdobla creando un sonido estratificado bajo la intensa mirada de un a línea de bajo inquebrantable. Siempre con ese tono 70’s, los contagiosos riffs consiguen crean un tema atractivo y sólido en el que la fuerza se conjuga con un buen groovy y la suficiente contundencia. Sus doce minutos de duración dejan el suficiente espacio para que la banda ejecute distintos estilos sin renunciar a su verdadera esencia arenosa. Esto es uno de los elementos diferenciadores de WO FAT con otras bandas pesadas, ellos no se encasillan y saben colorear su sonido de distintas vibraciones, con el fin de enriquecerlo notablemente.

Con toda la fuerza stoner, ‘The unravelin’ es de esas canciones que te arrolla con la fuerza de unos riffs arenosos empapados de fuzz. Con reminiscencias heavy-rock, el riff principal golpea una y otra vez entre ecos de blues y vibraciones crudas y directas. Sin duda una de esas canciones que define el sonido de WO FAT se han venido labrando desde hace años. Un corte cegador que pasa por distintas fases sin perder en ningún momento su impactante ritmo. Toda una apisonadora para recorrer las rectas del desierto entre polvo sudoroso y ásperos riffs. En la parte central encontramos diabólicos riffs que ponen el contrapunto a las embestidas de su turbio y rugoso sonido.

En una atmósfera más oscura y narcótica ‘The Witching.’ Nos sume en un perturbador espacio chamánico. Naciendo de un zumbido perenne, la vocación psicodélica de los texanos aflora entre turbios pasajes de psicodelia pesada.  Transitando por la fina línea que separa el territorio del stoner del de las vibraciones heavy-psych, la banda se desenvuelve con desparpajo en un entorno que coquetea con el blues, pero que también lo hace con el doom por momentos.  Como contrapunto una melodía vocal más suave, colorea la embestida de sus plomizos riffs. WO FAT saben mantener el groovy de sus canciones, bien sean más pesadas o más psicotrópicas, algo que queda aquí de manifiesto. El fuzz intoxicante no falta a su cita, al igual que esos solos afilados que siempre aparecen en algún momento de unas canciones que son cualquier cosa, menos monótonas.

‘The singularit’ no baja el pistón en este paseo por territorios desérticos. Con elementos blues entre sus surcos, el tema es todo un rompe cuellos que pone a prueba las cervicales del oyente. Si eres capaz de mantener tu cuerpo en reposo es que estas muerto. Siempre versátiles en su propuesta, el enriquecimiento de sus canciones con distintas referencias estilísticas y giros en la trama, hace que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Ritmos vigorosos, riffs poderosos, y las dosis adecuadas de fuzz cegador, componen la trilogía mágica de WO FAT, pero no solo eso, porque estos chicos tienen claro su propósito, ofrecer canciones sólidas, pesadas, y llenas de gancho.

Poniendo el cierre a este notable álbum, ‘The oracle’, con sus más de dieciséis minutos de psicodelia pesada es el broche perfecto. Ejecutado en forma de jam y con un vibrante ritmo, los devaneos ácidos de las guitarras, así como ese poderoso y magnético bajo conforman una canción con muchos alicientes para degustar entre humo cannabico. El frenesí de los tambores solo cede cuando el corte desciende a explorar espacios impregnados de thc. Narcóticos pasajes heavy-psych en los que los efectos y cambios de ritmo se suceden en una tortuosa travesía por los reinos de la psicodelia pesada. Siempre con un sonido difuso y perturbador, el corte pasa por distintas etapas superponiendo su sonido para hacer mutar el espíritu del corte.

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Reseña: DHIDALAH.- ‘Sensoria’

Tras las puntas de lanza de la escena underground japonesa como KIKAGAKU MOYO o MINAMI DEUTCH, en el año 2013 aparecían en los japoneses DHIDALAH. Un trío que ve evolucionar su sonido desde sus comienzos y que ahora presenta su trabajo más sólido e impactante. Inspirados en los ritmos kraut y espaciales nacidos en la década de los 70’s, pero aportando su carácter contemporáneo, ‘SENSORIA’ es uno de los tesoros que nos dejará este año 2.022 para los anales de la psicodelia. Con un espíritu de jam, los tres músicos componen largas canciones con la que atrapar al oyente en su particular mundo lisérgico. Una dimensión paralela que juega con tiempo ye espacio haciéndonos escapar de la razón, para expandir nuestra mente con sus magnéticos sonidos. A lo largo del tiempo he podido comprobar la calidad técnica de los músicos japoneses, algo, que se evidencia una vez más en este nuevo álbum.  Hábiles en la ejecución e inspirados en la composición, DHIDALAH nos invitan con su nuevo álbum ‘SENSORIA’ a explorar su particular universo sonoro. Un mundo en que todo fluye de forma natural, y aunque las canciones puedan nacer de la improvisación, lo cierto es que consiguen que las mismas se muestren compactas, sin que los cambios de intensidad aprecien, mostrándose como ‘un todo’, con sentido. «¿Dónde está el espacio? ¿Está en nuestro cerebro? ¿O está fuera del planeta Tierra? DHIDALAH responde poéticamente a la pregunta con su nuevo álbum ‘SENSORIA’. Todo un ejemplo reflexivo y sobrenatural del espacio del trío japonés. ¿Cómo es tu espacio? En medio de la noche, o a plena luz del día, en las habitaciones más pequeñas, en la inmensidad del bosque, escuchar ‘SENSORIA’ te abrirá a un nuevo tipo de espacio, a través de sus vibraciones psicodélicas ejecutadas bajo hipnóticos ritmos kraut y explorando los confines del cosmos.

‘SENSORIA’ está disponible vía Guruguru Brain.

DHIDALAH son: Ikuma Kawabe (Guitarra), Kazuhira Gotoh (Bajo, voz, efectos)
Masahito Goda ( Batería).

‘Soma’ abre el álbum con hipnóticos ritmos custodiando pasajes de psicodelia aromatizada. Sus ritmos de vocación kraut consiguen una dualidad sónica con muchos alicientes para el oyente. Inquebrantable en su desarrollo, la guitarra nos sume en un mantra sonoro que de inmediato nos atrapa en sus fauces.  Voces etéreas complementan este brillante corte psicodélico. Todo un mundo sensorial en el que los sonidos fluyen creando una atmósfera invadida por los sonidos lisérgicos. Psicodelia del siglo XXI que toma elementos del pasado pero que se muestra completamente innovadora en su desarrollo. Con una estructura de jam el trio consigue unir las piezas de este particular puzzle sonoro. Sin duda DHIDALAH dejan patente su calidad como músicos con una interpretación fluida y con un gran magnetismo. Solos ácidos en una auténtica orgía psicotrópica de grandes dimensiones.

Un frenesí pseudo-espacial nos introduce a ‘Invader summer’ . Con la maquinaria rítmica a toda máquina, las voces ecualizadas y los efectos arropan los desarrollos de guitarra ácida. Toda una espiral psicotrópica que transita a la velocidad de la luz por entornos siderales. El tema camina por el terreno allanado por bandas como Hawkwind, incorporando ritmos kraut para aportar ese tono hipnótico. Seis minutos de intensidad máxima en los que los japoneses nos sitúan en algún insondable espacio en la lejanía del cosmos.

Bajando la intensidad, pero sin renunciar a los espacios lisérgicos, ‘Dead’ gravita entre bellos acordes psicodélicos auspiciados por unos incesantes efectos. Con un carácter más sosegado el tema poco a poco va insuflando al oyente sus tonos psicodélicos. Así logran crean un corte balsámico que sirve para la expansión sensorial de nuestras mentes. Su gratificante melodía, y el marcado magnetismo de su ritmo nos sumerge en un mundo irreal lleno de gratas sensaciones. repitiendo la armonía consiguen atraparnos en un entorno sensorial repleto de gratificantes sensaciones

Inspirados en el folclore japonés Yokai, las criaturas espirituales y a veces cambiantes que viven en las montañas oscuras de Japón. El espacio es espacio libre, y eso queda reflejado en los 20 minutos de‘Black shrine’ Un corte que va poco a poco incrementando su intensidad sin perder su esencia psico-espacial. Voces llenas de misticismo aparecen entre los desarrollos heavy-psych y su hipnótico ritmo. Siempre con la mirada al frente, esta magnífica jam consigue atraparnos en un agujero negro de psicodelia pesada lleno de matices. Si bien su estructura se sustenta en la libre interpretación, los japoneses consiguen que el corte se muestre ante el oyente como un ‘todo’ con sentido. En la parte central el corte desciende a una nueva dimensión sensorial. Aquí todo sucede desde la calma más absoluta, lo cual no impide que el corte siga transmitiendo su hechizo psicotrópico sobre el oyente. Pasajes que se desarrollan casi a cámara lenta van describiendo un nuevo espacio sensorial en el que la calma magnética se apodera del corte. Los acordes de guitarra se complementan con ese incesante pero cadente ritmo y unos desarrollos que se contonean con suavidad envueltos en sustancias psicotrópicas.  Sin duda los japoneses saben de qué va esto de la psicodelia pesada, y esta canción es todo un ejemplo de su maestría y calidad.   Pero DHIDALAH no se quedan ahí, como demuestra un sonido que se torna más difuso y pesado, dando muestras de que también saber manejarse en un escenario más stoner. Lo cierto es que estamos ante un tema de psicodelia pesada de cinco estrellas, absolutamente genial e impactante. Su turbio sonido se completa con momentos en los que los pasajes cristalinos aportan el efecto balsámico a esta auténtica bacanal psicotrópica.

Dhidalah

Guruguru Brain

Reseña: MONDO INFIEL.- ‘Poliedros’


MONDO INFIEL: “Poliedros”

MONDO INFIEL es el nuevo y esperado proyecto del guitarrista y compositor Adolfo J. Alcocer. Miembro fundador de los grupos Electric Riders (1999-2010) y Pow Pow Pows (2013-2017) y guitarrista y bajista en Bizardunak o Royal Canal entre muchos otros. ‘POLIEDROS’ empieza a tomar forma en 2020, con la ayuda de un grupo espectacular de colaboradores. Un doble LP con nueve canciones donde se da rienda suelta a un trabajo lleno de matices, heterogéneo, donde hay cabida para cualquier expresión musical; psicodelia, 90’s, progresivo, punk, hard-rock,… con letras muy personales donde se hace un psicoanálisis de las relaciones humanas, la ambición, la insolidaridad. ‘POLIDROS’ es un imponente tapiz sonoro rico en múltiples texturas, y eso lo hace un álbum lleno de atractivos. Si a eso unes una espectacular lista de colaboradores como: José Fco. Moreno”Poti”, José Ángel Gallindo , Andrés Rodríguez (Viaje a 800), Sandra Hidalgo, Mateo Pérez Camacho (Atavismo, Rolf), Txus, Guille Colás (Arenna, The Soulbreaker Company, Dr. Sax), Andoni Ortiz, Illán Arribas (The Soulbreaker Company), Javier Barberia (Pow Pow Pows, Reina Republicana, Ginkas,…), más otros cuantos como Javier Indurain, Ander Cisneros (Oskar Benas Instro Combo), Arrate Morales,… y la colaboración especial del gran Isaiah Mitchell, actual guitarrista de The Black Crowes y Earthless en dos temas. Con un elenco de músicos así, nada puede salir mal, y solo hay que escuchar estas emocionantes y elaboradas canciones para descubrirlo.

POLIEDROS‘ cuenta con música y letras de Adolfo J. Alcocer excepto ‘Fuego Funeral’ y ‘Mundo sin nosotros’ cuyas letras fueron adaptadas del libro de poemas ‘El ritual del humo’ (Ed. de la Torre Magnética, 2005) de Carlos Trujillano. Grabado entre Pamplona (Estudios Motu), Vitoria-Gasteiz (Jimmy Jazz) y Algeciras (Tagarnina Estudios) por Guillermo Fernández Mutiloa, Koldo Sagastume y José Ángel Galindo. Mezclado y masterizado por Curro Ureba en Trafalgar Estudios de El Palmar (Cádiz). Diseño gráfico y maquetación: Ane Otxoa y Mario G. Esarte (www.murielsnap.com). Disponible en formato doble vinilo (2LP) y Digipack editado entre Gizzah Discos, Cosmic Tentacles y Philatelia Records.

‘Punto Cardinal’ gravita durante dos minutos entre efluvios psicodélicos herederos del sonido del desierto antes de eclosionar a golpe de bajo por una senda sustentada por sonidos alternativos de los 90’s. Su sólido sonido contrasta con el registro de la voz, pero la combinación resulta sumamente satisfactoria. Su tono melancólico se torna vitalista con un logrado trabajo compositivo. Entre ondulaciones y una tupida instrumentación el corte fluye con soltura a lo largo de ocho minutos que invitan al oyente a seguir explorando el contenido del álbum. Su versatilidad y riqueza de texturas, hace que la canción resulte atractiva y con gancho por sus constantes giros y guitarras rabiosas que aparecen en su contenía melodía. 

En una atmósfera más lisérgica, ‘Tu principio y mi fin’ muestra un sonido más grave y pesado con numerosos elementos psico-progresivos. Logrando el equilibrio entre la pesadez y los pasajes ensoñadores, la dulce melodía vocal se inserta con destreza. Nuevamente el registro de la voz bebe del manantial alternativo del siglo XX. Con elementos tanto de los 70’s como de los 90’s, MONDO INFIEL gesta una canción que conjuga elementos florales con una vocación progresiva y un sonido fresco y contemporáneo. Adornado con una épica que aporta aires de misticismo para hacer que la canción adquiera altas cotas trascendentales en su narrativa.

En ‘La soberbia es una máscara visible’ baja las revoluciones para desarrollarse en un entorno psicodélico lleno de alicientes. Un ritmo dinámico pero contenido lleva en volantas otro tema bien ensamblado y con algunos tonos progresivos. Con la voz aportado la faceta alternativa, el tema contiene buenos pasajes de guitarra que se ensamblan con destreza para que el tema resulte cohesionado y de fácil escucha. 

Con un tono más oscuro, ‘Durmiendo entre los brazos del horror’ abre con cadentes acordes que nos guían a un espacio más pesado sin perder su vocación psicotrópica. Evocando al misticismo de algunas bandas de los 70’s, el corte bien podría situarse en ese periodo por su sonido añejo. Una calma tensa parece custodiar este tenue relato psico-progresivo. Pero MUNDO INFIEL, parecen tener claro su objetivo, y los brillantes pasajes de guitarra no faltan a la cita en un tema aparentemente más lineal, pero con diversidad de texturas.

‘Fuego funeral’ se adorna con elementos exóticos bajo un ritmo más dinámico. Los ecos psico-progresivo de los 70’s vuelven a aflorar con registros vocales que logran transmitir una épica oscura y misteriosa. Así logran poner al oyente en el camino adecuado para poder saborear la canción con todos sus matices. De igual manera los vientos andaluces hacen acto de presencia dando un toque de exotismo a otra canción llena de texturas progresivas bajo su espíritu psicodélico. El trabajo de la bajo resulta completamente magnético a lo largo del tema, logrando un sonido más compacto y denso.

Abriéndose a la luz con una apertura neo-psicodélica, ‘Un Mundo sin nosotros & ratas’ nos sume en una espiral de vibraciones hipnóticas llenas de atractivos. Así nos descubren su particular espacio sonoro; un entorno en el que con sutileza se incorporar múltiples elementos con los que consiguen un corte grandilocuente y aparentemente extraño. En su segunda mitad el tema se desarrolla entre efectos y pasajes progresivos que eclosionan en un torrente de riffs pesados con momentos de gran garra y actitud punk convirtiéndolo en un tema más reivindicativo y alternativo.

‘Poliedros’ es tema central del álbum con 21 minutos que rompen la dinámica del resto de canciones. El tema se encuentra dividido en cuatro partes con un espíritu propio. ( 1º ‘A partículas’, 2º’Asincronía / Eugenesia, 3º ‘Hipnagogia’ y 4º ‘La muerte de la inteligencia’. Desde la pausa inicial en la primera de las partes, el corte va tomando forma lentamente con vibraciones 90’s que se ejecutan sin prisas, haciendo que el oyente poco a poco vaya integrándose en su narrativa. Mas de tres minutos de introducción acaban por dar un giro al tema en la 2º parte, para llevarlo a una fase más experimental. Con una estructura de jam, la canción va mutando sus formas, alterando su aspecto hasta llevarnos a un insondable espacio en el que todo parece desarrollarse en un aparente caos. En este espacio sonoro, la guitarra hace despertar el corte con repetidos rasgueos que van tornando su armonía hacia un túnel psicotrópico soportado por intrincados desarrollos progresivos. Así el corte cambia su aspecto y sus vibraciones, siempre unido por un nexo común. La parte final cuenta con bellos pasajes psicodélicos auspiciados por un acompañamiento que tiende a lo progresivo. Por sí solo, el tema se convierte en el más destacado de un álbum, suponiendo un aliciente para degustar este magnífico álbum

Tras la bacanal sónica anterior, un nuevo reto aparece por delante. La suave y calmada ‘El ser de la necesidad’ se soporta en un base de psicodélica en la que los elementos acústicos y eléctricos conviven en perfecta armonía. El resultado es una canción con voces y coros como principal elemento, y en la que encontramos desde solo profundos hasta momentos folk en otra acertada combinación. Como en la mayoría de las canciones del álbum el tema muta su sonido en su parte final, para acabar en una bacanal psicodélica en la que las guitarras ácidas se superponen entre una densa y potente base rítmica; algo que sucede en muchos de los temas del álbum.

Cerrando el álbum, otra canción de larga duración. Los doce minutos de ‘Delirio Policromo’ dan para una introducción acústica, con tonos rurales en sus primeros minutos. Cerca de tres minutos que dan paso a notables momentos psico-progresivos. Mostrándose contenida en su intensidad, la canción avanza lentamente sin perder su germen acústico entre una narrativa que la banda sitúa en momentos ausentes de música. Esto hace que el corte adquiera ese tono trascendental que hemos visto en alguna de las canciones. La segunda mitad nos ofrece un elaborado trabajo compositivo en el que los elementos progresivos van tornándose más psicodélicos con afiladas guitarras y una atmósfera envolvente. Otra canción que se cocina a fuego lento para que el resultado resulte sumamente apetitoso por la gran cantidad de matices que contiene.

Mondo Infiel

Cosmic Tentacles

PHILATELIA Records