Reseña: MUSHROOM GIANT.- ‘In a forest’

La escena psicodélica australiana sigue dándonos grandes alegrías con bandas como MUSHROOM GIANT, y su nuevo álbum ‘IN A FOREST’. Toda una epopeya instrumental elaborada con pasión. Inundado de paisajes sonoros y psicodelia difusa, el disco es otro ejemplo de por qué estos veteranos australianos son tan venerados por sus compañeros. Aportando una visión cinematográfica a sus canciones, MUSHROOM GIANT, presentan un mágico trabajo impulsado por una dupla de guitarra que saben cómo sumirnos en fascinantes paisajes oníricos presididos por una elegante psicodelia enriquecida con monumentales pasajes post-rock. Delicados por momentos, estos chicos no necesitan la palabra para transmitir un amplio abanico de gratificantes sensaciones con la que conquistar al oyente. Todo un mantra sonoro que nos hace flotar con relajantes canciones que esconden en su interior unas entrañas poderosas y pesadas. Con unos cuidados arreglos, hacen que sus canciones se muestren esplendorosas y balsámicas a partes iguales. Sin duda, uno de esos álbumes para hacer una pausa en la vorágine del estresante mundo en que vivimos, y dejarnos llevar por este infinito mar de sensaciones. Conocidos por sus presentaciones en vivo que ofrecen una experiencia auditiva y visual que trasciende la banda de rock convencional, exploran un reino teatral lleno de color e imágenes. El disco muestra el sonido oscuro, progresivo y cinematográfico de la banda, que ha sido un sello distintivo de sus 15 años de carrera hasta la fecha. ‘IN A FOREST’ es un disco dinámico y multifacético, un álbum lleno de belleza que sabe conjugar la psicodelia contemporánea con el legado de los dinosaurios progresivos de los 70’s, pero que también mira de reojo al desierto, con un resultado asombroso y gratificante. A la vez y lo más importante, es un disco divertido; un esfuerzo sincero que brilla con la misma luz que la playa de St. Kilda en un día de verano. ¡Así que abre una cerveza (o tu bebida sin alcohol favorita) y siente los rayos, escucha las olas y sigue adelante!

MUSHROOM GIANT son:

Craig Fryers / Bajo, Bajo con arco
Trent Horwood / Batería, Percusión
David Charlton / Guitarra, Guitarra acústica
Simon Wade / Guitarra, Órgano Hammond, Piano Rhodes

Creando una misteriosa atmósfera, los gruesos riffs de la apertura de ‘Owls’ nos ponen en la pista de por donde transitará este trabajo. Pasajes de psicodelia pesada en una oscura e inquietante atmósfera con fascinantes guitarras superpuestas y un tono magnético, nos sumen en un trance lisérgico. El corte avanza por ese insondable espacio entre golpes de doom que en robustecen el sonido de los australianos. En la parte final todo parece cambiar, y delicados acordes de inclinación post-rock nos acarician con dulzura quitándonos toda la tensión de golpe. Sin duda una magnífica forma de abrir un álbum.

‘Vestige’ prosigue la exploración psicodélica en un tono mas sosegado. Un mantra sonoro con momentos hermosos describiendo un plácido espacio para la relajación. En esa conjunción de elementos heavy-psych y pasajes cercanos al post-rock crean una pieza cinematográfica que nos envuelve entre sus brazos sin necesidad de pasajes cantados. Piensa en una conjunción de Yawnning Man y algún dinosaurio heavy-psych europeo y sabrás de lo que hablo. Un poderoso sonido atmosférico lleno de matices y alicientes para el oyente. El tema se ondula suavemente mutando su intensidad hasta su ocaso.

Los lentos tambores entre sonidos atmosféricos de ‘Earthrise’ nos abren las puertas de par en par a un mundo lleno de sensaciones. Con esa narrativa cinematográfica los elementos progresivos aparecen con sutileza en otra canción suave y aterciopelada que parece evocar la puesta de sol de las dunas. La ampulosidad de la guitarra post-rock se combina con un ambiente tenue y frágil en el que la melancolía hace acto de presencia. De nuevo, las guitarras brillan con luz propia hasta su oscuro final.

 En un tono más intenso y con elementos math-rock, la frenética, ‘Aire River Rapids’ es impulsada por unos tambores insistentes y constantes giros narrativos. Un corte intenso que destaca por ser el mas corto y seguramente el más áspero del álbum. Esto no quiere decir que MUSHROOM GIANT se aparten de su camino, pero aquí todo sucede con mayor aceleración.

La oscura ‘Mountain Ash’ palpita entre riffs rugosos y un ritmo vivaz manteniendo la esencia narrativa. Con logradas melodías y buenos pasajes de guitarra, el tono progresivo se manifiesta en un intenso tapiz cromático en el que caben diferentes referencias estilísticas. En esta ocasión la psicodelia trata de sobrevivir entre una intensa bacanal de riffs y solos que se afilan para mostrarse incisivos y penetrantes. Con el sonido estratificado la banda consigue crear el escenario perfecto para un canción que vuelve a ofrecernos distintos pasajes en los que la intensidad y la propuesta sonora va evolucionando constantemente.

Con una sutil inclinación doomy, ‘And the Earthly Remains’ se nutre de incisivos pasajes de guitarra custodiados por una base rítmica poderosa en su apertura. La pista cambia su fisonomía descendiendo a un bello Jardín del Edén en el que las hermosas melodías nos embriagan con todo su poder seductor. Los pasajes experimentales complementan una canción suave y psicodélica.

La misteriosa ‘The Green Expanse’ pone el cierre al álbum con un sonido más experimental al que nutren de efectos y sintetizadores antes de retomar su vocación atmosférica. Con un tempo lento y pausado, la pista borbotea con suavidad en un mar de sensaciones a través de cinematográficos pasajes de guitarra enriquecidos con los teclados. su fluida narrativa nos lleva a un insondable escenario sonoro ideal para expandir nuestra mente a un mundo repleto de gratificantes sensaciones.

Mushroom Giant

The Bird’s Robe Collective

Reseña: MARS RED SKY.- ‘Mars Red Sky & Queen Of The Meadow’

El trio de Burdeos se aventura en una colaboración con la cantante de dark folk Helen Ferguson (miembro de QUEEN OF THE MEADOW), con la cual aportan dulzura y un tono melancólico a sus canciones. Manteniendo la psicodelia pesada como bandera, esta se encuentra con seductores momentos de dark folk en una combinación estimulante y completamente sugerente. Como resultado, se siente un sabor complejo y cautivador. La atrevida unión abre los géneros a una dimensión completamente nueva y mejora la fórmula mágica que MARS RED SKY llevan años ofreciéndonos con gran éxito desde hace años. La sección rítmica robusta y los devaneos lisérgicos de las guitarras, encuentran un complemento perfecto con ese portento vocal lleno de magia llamada Hellen Ferguson. Un proyecto ambicioso en el que las voces irregulares, hacen que las canciones evolucionen dentro de un paisaje sonoro único y arrebatador. Para que todo resulte sobresaliente, el EP cuenta con una magnífica producción en la que todos los detalles aparecen perfectamente pulidos como si de un orfebre con sus gemas se tratara. Las tres canciones contenidas en este espectacular trabajo se muestran sin estridencias ni con una pesadez excesiva. Porque si bien, MARS RED SKY siguen presentándonos un álbum con elementos doom, con psicodelia ensoñadora y con solos psicotrópicos, todo viene refinado para que su resultado final resulte elegante. En su contra, cabría señalar que lo fugaz de su escucha, hace que el oyente se quede con ganas de más. Espero que este trabajo pueda tener continuidad con nuevas colaboraciones entre estos tres brillantes músicos y ese portento vocal.

MARS RED SKY son:
Julien Pras: voz, guitarra
Jimmy Kinast: bajo
Matgaz: batería

QUEEN OF THE MEADOW es:
Helen Ferguson: voz

‘MARS RED SKY & QUEEN OF THE MEADOW EP’ está disponible vía Mrs Red Sound Records y Vicious Circle Records.


Con delicados acordes en su introducción ‘Maps Of Inferno’ evoca el sonido que ha hecho característico al trio de Burdeos. Una fuerte base rítmica ejecutada lentamente y los devaneos de la guitarra de Julien nos sumen en un trance en el que la psicodelia aromatizada colorea cada acorde. Desarrollan la canción sobre una melancólica los golpes de pesadez doom van manifestándose sin premura. La dulce y seductora voz de Helen pone el contrapunto a la rugosidad del sonido creando un espacio de romanticismo y oscuridad sumamente fascinante. En ese espacio los elementos progresivos aparecen entre pasajes de dark-folk, bajo un tono suave y sugerente. En la pista encontramos una persistente penumbra psicodélica que hace que el corte transmita esa sensación de melancolía.


Entre wah wah y riffs doomies, ‘Out At Large’ borbotea en una atmósfera lisérgica. La voz suave y sugerente nos arrulla amortiguando la pesadez de la portentosa línea de bajo. Con magníficos momentos de psicodelia pesada los franceses crean un espacio hipnótico en el que construir su cautivador relato. Con un ritmo marcado y contenido, la pista avanza entre bellas y gratificantes melodías. Pedales y distorsiones van construyendo una canción insinuante y balsámica, con esa acertada incorporación de Hellen al sonido clásico de los franceses. Un sonido que transita por el lado mas sosegado de la banda, sin estridencias.


Cerrando este breve e intenso trabajo los golpes de pesadez de ‘Maps Of Inferno (shortcut)’ nos recuerdan ante quien estamos. Guitarras ensoñadoras y una base rítmica grave y gruesa golpea como un paquidermo en su parsimonioso caminar. Ecos ocultistas aparecen en una voz que rezuma lirismo y belleza. Así la banda conjuga la melancolía intrínseca de sus canciones obteniendo un resultado fascinante y estimulante a partes iguales.

Mars Red Sky 

Queen of the Meadow

Mrs Red Sound

Vicious Circle Records

Reseña: BLACK MOON CIRCLE.- Leave the ghost behind’

Han pasado cinco años desde su último álbum ‘PSYCHEDELIC SPARCELORD’, demasiado tiempo sin poder disfrutar de nueva música de estos magos de la psicodelia espacial y la improvisación. Ahora, la banda noruega nos compensa con 80 minutos de ‘viaje psicodélico’ sin ataduras, a través de siete impactantes canciones. En su décimo álbum (quinto de estudio), la banda parece explorar nuevos territorios con los que enriquecer su creación compositiva para empujar los límites del sonido que nos habían presentado hasta el momento. La incorporación a la batería del miembro de MOTORPSYCHO Tomas Järmyr, aporta una solidez palpable a unas canciones que no se rigen por ninguna regla. Ese espíritu libre a la hora de componer sus canciones hace que las mismas resulten fluidas, a pesar de su larga duración, algo que no está al alcance de todos. Es posible que sea el álbum más pesado y versátil de la banda hasta ahora. Evidentemente la improvisación es una fuente de creatividad para la banda de Trondheim, pero dentro de esas jamás espaciales en esta ocasión encontramos riffs rugosos melodías bien arregladas, y elementos progresivos. Todo esto hace que el sonido de BLACK MOON CIRCLE se muestre más sólido e incluso pesado. Pero no se asusten, los devaneos de efectos y los sintetizadores de Dr. Space, siguen ahí, surcando el cosmos entre efluvios psicotrópicos. Sus conmovedoras y largas canciones (una de ellas de mas de veinte minutos), no dejan espacio para la monotonía, ya que su fluida narrativa, hace que cada una de ellas siempre ofrezca un aliciente al oyente. Ya sea por los golpes de rock pesado de inspiración 70’s, como en los múltiples momentos en los que se dejan llevar por la exploración mas alocada. En ‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ todo parece diseñado para el disfrute del oyente ya que el álbum es un constante tira y afloja entre lo impredecible y lo que las fuerzas caóticas de la improvisación libre espaciada decidan. Todo unido en el lado más arraigado de la estructura proporcionada por medio de la una composición exquisita de sus canciones.

BLACK MOON CIRCLE son: Vemund Engan, Tomas Järmyr, Øyvin Engan y Scott Heller

El bajo, la guitarra y la batería se grabaron fuerte, salvaje y en vivo en Nautilus Studio en dos partes separadas. sesiones en diciembre de 2020 y marzo de 2021. Luego, Scott lanzó su sonido de sintetizador en la ubicación en Penalva da Alva, mientras que las voces se hicieron de vez en cuando en Trondheim.

Finalmente se registraron gaviotas en vivo en el lugar junto al muelle de la bahía contigua a Dora. El álbum fue mezclado en Nautilus por Øyvin Engan y masterizado por Magnus Kofoed en Estudio Brygga, Trondheim, Noruega. Las esculturas de la portada del álbum fueron talladas en madera por el artista Erlend Leirdal. El diseñador Steffen Telstad junto con el fotógrafo Endre Forbord prepararon el escenario y ejecutaron la sesión de fotos La portada fue diseñada por Håvard Gjelseth. El álbum fue grabado con el apoyo de Trondheim Kommune.

‘LEAVE THE GHOST BEHIND’ está disponible vía Glover Records / Stickman Records (Soulfood Music)

Con una duración de once minutos y una presencia doom en su apertura, ‘Snake Oil’ se erige como una pista pesada y psicodélica a la vez. Los incesantes sonidos espaciales salidos de los sintetizadores de Scott, una contundente batería y la lentitud de la ejecución de sus riffs me confunden en su inicio. No tardan mucho en situar al oyente en el punto en el que mejor se manejan, Una espiral de psicodelia espacial con ritmos pesados y una voz rebosante de sentimiento. Con una vibración vintage, la canción transita por el particular cosmos de la banda de Trodheim con melodías vocales cautivadoras. Jugando a la perfección con los elementos crean una composición superlativa que mantiene su espíritu de improvisación con sólidos y pesados pasajes de hard-rock, psicodelia y atmósferas espaciales. Mostrándose por momentos como una canción pesada compuesta el los 70’s, BMC, no renuncian a esos efectos y espirales que nos sumen en un trance psicotrópico, manteniendo su espíritu intacto. La larga duración del corte permite pasar por distintos estados de ánimo. Desde las bacanales lisérgicas, la pesadez de su sonido, y las cuidadas melodías rockeras. Todo ejecutado de una forma fluida y atractiva, y si, psicodélica por supuesto.

‘Serpent’ se muestra mas experimental. Con un sonido grueso, el corte se desarrolla en una atmósfera cósmica de la que salen sus cautivadoras melodías. La dualidad de su difuso sonido, y las vibraciones de los 90’s se conjugan con gran acierto. El tema camina a trompicones con una sucesión de vibraciones agolpadas de una forma aparentemente caótica, pero en cuanto llegan los estribillos, la canción se convierte en un plato apetecible. Es posible que el sonido de la banda haya variado respecto a anteriores entregas, pero el espíritu de los noruegos está presente.

La cosa cambia con ‘Psychedelic Spacelord (Lighter than Air)’, una canción cercana a los veinte minutos en la que BMC reflejan su esencia psicodélica con un sonido áspero en su parte inicial. Golpes de riffs rugosos, y un registro vocal que mira inexorablemente al pasado, hacen que la pista consiga el objetivo de sumir al oyente en una narrativa fluida. Con una pesadez caustica, la banda golpea entre constantes cambios de ritmos y sintetizadores envolventes que aportan el espíritu sideral característico de la banda. Al igual que hemos visto en los álbumes de MOTORPSYCHO, una legión de bandas noruegas parece mirarse en ellos para ofrecer un sonido versátil y atrayente a partes iguales. La pista no da respiro en ningún momento, teniendo el punto de mira en un avance constante. El trabajo de la línea de bajo destaca entre los poderosos tambores y los pasajes de guitarras. Con aspecto de haber nacido de una improvisación, la canción va explorando diferentes estados sin que nada resulte anodino. El corte se pierde en una espiral psicodélica en la que banda ejecuta sus instrumentos de una forma anárquica que acaba por dejarnos en un insondable entorno cósmico. Una vez allí la guitarra destila pasajes lisérgicos de alto octanaje, demostrando que estos chicos se manejan bien en estos escenarios lisérgicos.

Cambiando el registro ‘Bubbles in the air’ es una suave canción ejecutada con pausados acordes acústicos y una voz cálida a la vez que cautivadora. Todo un bálsamo para los sentidos con reminiscencias psico-progresivas adornado con algún efecto de sintetizador en la expresión mas minimalista de los noruegos.

‘Cohiba’ nos devuelve a los riffs gruesos con su espíritu 70’s. Con una impactante guitarra, la pista gravita en una atmósfera vintage y psicodélica con algún devaneo blues.  El corte mantiene su carácter contenido con un ritmo cadente pero firme. En su segunda mitad, las hostilidades psicotrópicas se desatan con una especie de jam en la que la guitarra copa todo el protagonismo con bucles interminables. Los efectos siderales no faltan a su cita aportando el carácter cósmico de muchas de las canciones de los noruegos.

Con diez minutos de duración, ‘Magellanic Cloud’ explora los confines de la psicodelia espacial. Auspiciado por una introducción de extraños efectos de sintetizador, el corte fluye en un insondable espacio psicodélico. Una magnética línea de bajo va creando el clima de este ceremonial chamánico. Pasajes heavy-psych de alto nivel van surcando ese escenario antes de la entrada de la voz. Con sólidos pasajes la banda alterna los momentos instrumentales (de gran peso en la pista) con otros en los que la canción se muestra más accesible y menos experimental. Con una estructura de jam convertida en canción, los noruegos logran un mágico equilibrio en el que cautivadores pasajes de vocación floydiana se enriquecen con agradables melodías vocales que se inclinan a un espacio más progresivo. Lea exploración psicodélica se vuelve más tormentosa en una parte final en la que la intensidad se incrementa sin que el corte pierda su esencia.

El corte final, ‘Radiant Sun’, se desarrolla durante mas de veinte minutos en los que la banda se siente libre para hacer fluir su creatividad. Un contagioso ritmo rockero inicia a andadura de esta nueva exploración sónica. Con el espíritu de los 70’s inmerso en sus surcos, la sólida pista ofrece multitud de matices y reverberaciones en un exuberante escenario psico-progresivo. Llegado a su mitad, el corte sucumbe sin rubor al caos de la improvisación con una orgía lisérgica de grandes dimensiones. Podría parecer que BLACK MOON CIRCLE han perdido el rumbo, pero su capacidad para lograr que la pista se muestre conexa, evita que el oyente se pierda en exuberancia de su instrumentación. Efectos de guitarra, sintetizadores una línea de bajo completamente hipnótica y unos tambores alocados son los elementos usados para este tormentoso recorrido una jam que se vuelve más espacial en esta parte central. Tras la tempestad siempre llega la calma, y ésta, se representa en la descripción de un espacio en el que el vacío del cosmos es el protagonista. Sorteadas todas las adversidades del camino, la susurrante voz parece para crear el sosiego necesario tras la monumentalidad de los caóticos pasajes previos. Un epílogo perfecto con tintes psico-progresivos que hace que esta canción sea de lo más interesante de este brillante e inusual álbum.

 

Black Moon Circle

Stickman Records

Crispin Glover Records

Reseña: DOMMENGANG.- ‘Wished eye’

‘WISHED EYE’, el nuevo álbum de DOMMENGANG, es todo un regalo para cualquier amante de la psicodelia del siglo XXI. Capturando la fuerza de sus shows en vivo, el álbum ofrece innovación de guitarra, ritmos serpenteantes y percusión propulsora con un alegre abandono en un viaje en el que la banda ha encontrado la clave, combinando su naturaleza desde la euforia a la trascendencia. Psicotrópicos momentos más propios de Earthless, se mestizan con pasajes herederos de Pink Floyd, y tonos neo-psicodélicos cercanos a bandas como Dead Meadow o All Them Witches, para construir un sonido personal, con su propia esencia. La banda juega con los elementos y los tiempos, para llevarnos a surcar el cosmos o a invitarnos a una introspección meditativa sin salir de casa. La irresistible guitarra impregnada de profunda psicodelia ácida, una percusión poderosamente expresiva y algunos tonos de bajo devastadoramente sucios, unidos a la entrega vocal dual de Markham y Wilson, así como letras bien pensadas, solo impulsan esta fuerza de la naturaleza que es ‘WISHED EYE’. Un álbum exquisito, serpenteante, en el que los hongos mágicos han esparcido su dietilamida para sumirnos en un trance sensorial llevo de alicientes. Cautivador, aterciopelado, y exuberante, su magistral contenido parece abrir un nuevo camino en la exploración compositiva de la banda de Portland. Porque este álbum es un catálogo de la psicodelia del siglo XXI, una psicodelia que no tiene límites, y que al margen de innovar tratando de abrir nuevas rutas, en sus surcos, la banda es fiel al legado de los pioneros psicodélicos de los 70’s, ofreciéndonos su particular fusión de estos elementos.  ‘WISHED EYE’ es el álbum de estudio de una banda que, en vivo, enciende la liberación caótica y la meditación de otro mundo. Para capturar esta energía y libertad en el estudio, el trío grabó todas las canciones juntas en una cinta y dejó que la experimentación se volviera loca. De hecho, este viaje de exploración estuvo vinculado a que todos los miembros se trasladaran a Portland, (Oregón), encontrando un nuevo hogar para que florecieran sus ideas. Markham explica: “Tocamos varias veces a la semana durante dos años, a veces sin otro objetivo real que tocar música y hacer ruido juntos. Muchas noches fueron seguidas por patios traseros alrededor del fuego”. Sig elabora: «Fuimos al ensayo sin más expectativas que dejar que cada idea respirara y dejarla actuar todo el tiempo que fuera necesario». Al trabajar sin restricciones ni limitaciones de tiempo, pudieron profundizar más que nunca en sus experiencias compartidas. Hablar de obra maestra, siempre puede resultar algo pretencioso, pero si este trabajo no lo es, sin duda está es un lugar cercano a serlo. Si te queda alguna duda, no seas tímido, abre tu mente, y déjate llevar…

WISHED EYE’ está disponible vía Thrill Jockey Records.

Evocando la serenidad de la belleza natural del noroeste del Pacífico, “Runaway” hace brotar lentamente sus suaves melodías. Un fuerte ritmo y voces etéreas afloran en un gratificante bosque sonoro en el que la psicodelia crea una acogedora atmósfera. Un espacio de gran belleza que parece susurrarnos con balsámicos pasajes y guitarras que hacen emanar narcóticas sustancias psicotrópicas. En corte tiene la facilidad de envolverte en ese cautivador y gratificante espacio sonoro presidido por el néctar de hongos mágicos. 

Mucho mas psicotrópica y pesada ‘Society blues’ encuentra la banda en un humeante escenario de blues psicodélico. Solos extenuantes explotan en una bacanal mas propia de bandas como Earthless, en una mutación hacia el blues de All Them Witches. Un espacio caleidoscópico que nos atrapa aletargándonos entre solos chirriantes. En una huida hacia adelante, el corte eclosiona con brillantes momentos de pesadez y una atmosfera aturdidora. Serpenteando en su transitar, las guitarras se desdoblan en una orgía psicodélica de grandes dimensiones con la dietilamida como protagonista.

Con fuertes influencias floydianas ‘Last Card’, es una balada entregada con verdadera vulnerabilidad y sinceridad. Auspiciada por una hermosa melodía y reconfortantes voces, el corte nos acaricia con delicadeza. Contenido en su ritmo, los desarrollos instrumentales se nutren de numerosos ornamentos bajo balsámicos pasajes vocales. El bajo protector parece hacer de Ángel de la Guarda de unas guitarras que no cesan en su empeño de mostrarse esplendorosas. Una impresionante canción que pone la pausa al frenesí ácido del corte precedente.

En un tono más experimental ‘Myth time’ se desarrolla en un entorno neo-psicodélico con borboteantes guitarras y un ritmo colorista. Aterciopeladas melodías vocales nos susurran en una nueva canción lisérgica. Con un tono comedido y un aura melancólica, la pista mantiene el flujo en una atmósfera que mira al pasado pero que cuenta con numerosas referencias contemporáneas. El corte evoluciona con subidas y bajadas de intensidad con una narrativa cambiante que no se sale del guion.

Little Beirut’ camina lentamente por espacio nebulosos y sumamente psicotrópico en el que los acordes se ejecutan desde la pausa en una martica de sustancias alucinógenas. Un interludio en el que la pausa y la belleza conviven en armonía.

Con una sutil mirada al pasado ‘Blue & peaceful’ contiene hermosas melodías psicodélicas que se soportan en unas vibraciones más propias de los 60’s con ciertos tonos garage. La cuidada composición de la canción permite complejos desarrollos que contrastan con pasajes más sencillos. Un mundo lleno de matices, con momentos de hard-rock añadidos a su característico sonido, acaban por lograr una composición rica en texturas, todas ellas, bien ejecutadas y ensambladas para lograr un ‘todo’ sumamente cautivador.  

La crujiente y psicotrópica ‘Pretichor’ contiene un flujo expansivo que nos invita a exploración sensorial entre ritmos kraut, tonos espaciales. Solos hilarantes y una melodía acolchada recorren un camino lleno de meandros y giros que no impiden que la canción siempre mire al frente en un avance sin retorno. Jugando con los elementos psico-progresivos ponen la calma apartándose de la espiral lisérgica de alguno de sus pasajes.

La sensibilidad regresa con la dulce ‘Wished eye’ profundizando en el inconsciente con un estado de ensueño a través de sus aterciopelados y balsámicos pasajes instrumentales. La composición contiene una cálida línea de bajo, un ritmo cadente y contenido, y hermosos pasajes de guitarra que nos invitan a un viaje onírico.

‘Flower’ serpentea entre guitarras ácidas y una propulsión de ritmos que la empujan a un espacio reconfortante de psicodelia del nuevo milenio. Difusa por momentos, la canción fluye con un gran magnetismo trasmitiendo distintos estados de ánimo. Esta constante de todo el álbum se erige como uno de sus mejores argumentos, ya que cada canción contiene oscilaciones constantes, haciendo que cada escucha, proporcione nuevos alicientes al oyente. La suprema belleza de su melodía pone el resto en una pista de mucha calidad.

Dommengang

Thrill Jockey Records

Reseña: CENTER OF THE EARTH.- ‘Mars’

‘MARS’ el nuevo álbum de los daneses CENTER OF THE EARTH, nos trae 36 minutos de locura de dunas rojas, mientras te llevan a dar un paseo por el mar de las arenas rojas. Con tres elementos fundamentales, la banda nos presenta tres largas canciones en las que la psicodelia pesada, el blues y los elementos Stoner son los protagonistas. Canciones narcóticas de entre 9 y 17 minutos que se ejecutan con la pausa suficiente para poder degustarlas en su máxima expresión. Un brebaje diabólico que mira al pasado y al legado de los pioneros del proto-doom, pero que también presta atención al desierto y al poder de la desolación de las dunas. Si a esto unes al alma de blues en las melodías vocales, el resultado es un álbum crudo, impactante, pesado y con un poder magnético superlativo. Completamente lisérgico, el álbum contiene cautivadores momentos chamánicos con los que el cuarteto consigue expandir la mente del oyente en un viaje más propio de una ingesta de peyote. ‘MARS’ es el segundo álbum de la joven banda danesa, y fue grabado en directo en el estudio para captar toda la fuerza de una banda prometedora, que sabe rendir culto a los sonidos primitivos del pasado, pero que también venera a las deidades cósmicas del desierto.

CENTER OF THE EARTH son: Frederik Holm (guitarra y voz), Jesper Laugmann (guitarra y coros), Aksel Brammer (batería) y Sebastian Wilsleff (bajo).

‘MARS’ fue grabado en vivo en Elværket Helsingør, contando como ingeniero de grabación a Enok Bjerkstad, habiéndose mezclado y masterizado por Jesper Laugmann, y tendrá una edición en vinilo a través de Majestic Mountain Records.

‘Old Fang’, nace entre sintonizaciones de radio y una enigmática atmósfera entre efectos y distorsiones para surfear por dunas cósmicas. Lentamente el corte avanza a golpes de pycho-doom parsimonioso y plomizo. La quebrada y aguardentosa voz hace acto de presencia con una lenta cadencia con alma de blues. Solo han sido tres minutos y el corte nos aplasta con un alma proto-doom y toneladas de psicotrópicos en el ambiente. Su rugoso sonido de aroma vintage evoca noches salvajes en garitos de dudosa reputación entre humo y alcohol. Desgarradores momentos llenos de fuerza suceden entre un ritmo insistente y sumamente absorbente. Una perfecta combinación de rock del desierto en un espacio sideral. Evidentemente casi 18 minutos de canción permite a la banda desarrollar variadas vibraciones sin salirse del guión. Así la pista se enloquece entre guitarras ácidas para traspasar el umbral a un mundo mágico. Haciendo que todo se ralentice, magnéticos pasajes lisérgicos se ejecutan con una calma narcótica mas propia de un viaje de LSD. Un escenario chamánico en el que las visiones del peyote parecen expandir nuestra mente con un cambió ceremonial en los pasajes vocales. Una ceremonia liberadora nos masajea invitándonos a dejarnos llevar por esa psicodelia meditativa. La pista cierra el circulo aumentando su pesadez en la parte final, para regresar a su génesis.

Si la canción anterior ocupa una de las caras del álbum, la cara B está compuesta por dos canciones de 9 minutos. La inquietante Witchqueen’, con ese bajo crujiente y penetrante y sus riffs de evidente carácter doom. Pero la combinación funciona con esos momentos de blues tormentoso y desgarrador. Los lastimeros pasajes vocales se envuelven en una densa neblina custodiada por riffs monolíticos y fuzz intoxicante. Como un gran paquidermo inyectado en psicotrópicos con momentos de proto-metal y blues narcótico, la canción prosigue su camino lentamente.  Al igual que el corte anterior, la parte final nos presenta momentos de desert-rock crudos y chirriantes con verdaderos ganchos en forma de riffs.

Los últimos diez minutos del álbum están reservados al blues psicodélico de ‘HC Mechadevil’. Otra pista psicotrópica que combina a partes iguales elementos de blues, de Stoner y de rock de los 70’s en una fórmula que funciona a la perfección. Tomándose su tiempo para llegar a rampa de salida, el corte se toma su tiempo para despegar en esta travesía cósmica al Planeta Rojo. Una atmósfera vintage con elementos Stoner y pasajes heavy-psych de alto poder narcótico son los argumentos sobre los que se desarrolla esta nueva trama. Pasando de la calma inicial a momentos desgarradores en los que el blues ácido toma los mandos en una bacanal lisérgica de grandes proporciones.

Center Of The Earth