Reseña: HAMMADA.- «Atmos»

a2912176639_10

Después de un par de EP’s y varios single HAMMADA publica su álbum debut «ATMOS». Los prometedores singles que había publicado como adelanto de este trabajo hacían prever que algo grande estaba por llegar. Tonos vintage sobre ritmos arenosos con altas dosis de fuzz lisérgico y una cruda voz que nos traslada décadas atrás. Un collage efectivo en el que los monolíticos riffs stoner-doom con un terrorífico sonido bajo se conjuga entre efluvios heavy-psych con una resultado que nos aleja de la monotonía. El cuarteto de Freiberg se ha tomado su tiempo desde su fundación en 2012 para publicar su primer larga duración, pero sin ningún género de dudas, la espera ha merecido la pena. una hora intensa y vibrante en la que los muros de sonido son coloreados con bellos pasajes lisérgicos. A caballo entre el sonido arenoso de bandas como LOWRIDER y los dictados de la psicodelia pesada alemana de bandas como Rotor o Colour Haze consiguen crear un álbum monumental, lleno de una épica atrayente que consigue absorber al oyente entre sus surcos. Huyendo de la monotonía,  cada tema tiene algo que aportarnos, siempre ondulantes, crudos y pesados, pero también delicados y sorprendentes, HAMMADA tienen la facilidad de modular sus canciones dotándolas de elementos que hacen que resulten de los mas atractivas y cautivadora. Con alguna pincelada llegada de los 70’s e incluso con leves momentos blues, la vocación stoner de la banda no admite dudas, pero tampoco las admite su faceta más «viajera». un viaje, que siempre nos ofrece grandes momentos de felicidad. Sus canciones se caracterizan por numerosos cambios de ritmo, una mezcla equilibrada de melodías atmosféricas y paisajes sonoros más duros, así como voces potentes.

HAMMADA son: Kristian Schulze (voces y organo) Christian Döring (guitarras y sintetizadores), Lenz Fiedler (bajo) y Sönke Tautorus (batería) «ATMOS» fue grabado, mezclado en Barren Rock Studio y masterizado en Yeti Cave Sounds. 

Una introducción atmosférica con sintetizadores es el punto de partida de «Occasus». Sobre un entorno heavy-psych el cuarteto alemán nos embarca en un viaje en el que los tonos vintage se sustentan en sólidos ritmos que se colorean con efluvios lisérgicos. Crudos, sus crujientes riffs stoner combinan elementos de psicodelia con ecos llegados de los 70’s. Un tema colorista con vestigios del sonido ROTOR en sus surcos y una voz que juega con registros melódicos en contraposición con otros mucho más desgarradores en una ondulación constante. La combinación de sus crujientes riffs con los efectos crea un barrera de sonido infranqueable. Todo un muro de fuzz que protege las vibraciones más psicodélicas que constantemente incorporan. Como si no quisieran renunciar a nada, consiguen un tema efectivo y colorista a caballo entre el desert-rock más ortodoxo y los ecos heavy-psych bajo la sombra de vibraciones más propias de los 70’s. Incluso aparecen alguno momentos en los que los teclados aportan sutiles pinceladas progresivas entre crudos momentos casi doom.

Sin esconderse, en «NOX» se decantan por stoner más arenoso aderezado con una turbia neblina creada por los teclados. Desert-rock ortodoxo en un tema crudo y con las aristas rugosas bajo riffs que golpean con fuerza invitando a mover las melenas al viento.

Como si se tomaran un respiro, «Heliokratia» nace desde la calma de unos acordes en los que se perciben genes blues. Siendo fieles a su pesado sonido consiguen aderezarlo para que nada resulte monótono. Incisivos solos ácidos se incrustan en esa portentosa y fornida linea de bajo que no deja de crujir constantemente. Incorporando pasajes con wah-wah hacen que el tema tome un camino más psicotrópico en el que añaden sugerentes pasajes vocales. El atronador bajo regresa para tomar el protagonismo  en un tema versátil que contiene muchos aditamentos y buenos pasajes de guitarra.  Tras momentos atmosféricos en los que la psicodelia brilla con luz propia el tema culmina en monumentales momentos de pesadez.

Sin duda HAMMADA sabe moverse bien en los espacios stoner doom, pero como demuestra «Ether» también saben salir airosos de momentos mucho más narcóticos e intoxicantes. El tema mantiene un curioso y efectivo equilibrio entre las dosis de fuzz humeante y la tormenta arenosa que crean con sus riffs. Una tempestad de la que salen rayos lisérgicos que nos chamuscan sin remisión. Con guiños a Colour Haze consiguen que el tema fluya dinámico y cautivador. 

Sin perder esa stoner innata «Helios» se deja seducir por ecos hard-rock entre cuidadas armonías en una perfecta combinación de crudeza y aire fresco que hace huir de la monotonía. Con desgarradores momentos llenos de épica a lo largo de sus casi diez minutos recorren distintos escenarios que hacen que la banda se vacíe por completo en un brillante tema que conjugan momentos stoner-doom  con otros más sugerentes. 

«Azimut» fue uno de los adelantos que  la banda nos ofrecía hace semanas. Aquí la impronta heavy-psych brilla sobre monolíticos. Un tema lleno de garra que bien puede convertirse en el santo y seña de una banda que no escapa del legado Rotor a pesar de la contundencia y querencia hacia escenarios más stoner-doom y sobre todo con la ruda voz de Kristian Schulze.  Lo cierto es que cada uno de los temas contenidos en «ATMOS» resulta ser un plato muy apetecible de digerir. No es demasiado habitual encontrarnos con el sonido del órgano en cortes de stoner arenoso pero este es un punto a favor de HAMMADA, ya que saben hacerlo con maestría para obtener un brillante resultado. 

Este extenso álbum cierra con «Domizil», toda una paradoja de 15 minutos. Una línea de bajo que parece que vaya a quebrar es el punto de partida de una odisea en la que atronadores tambores ponen el contrapunto a la magia de las guitarras. Psicodelia entre un manto protector de teclados en un segundo plano emprenden un tortuoso camino en el que los vestigios de Colour Haze brotan espontáneamente entre la fuerza de esos crepitantes riffs. Un agreste transitar en el que mantiene la mirada al frente entre ese turbio e intoxicante muro de sonido. Un entorno mágico en el que las notas fluyen de manera natural. Tras el derroche de la primera parte del tema, los pesados riffs van desapareciendo para dejar espacio y reverberaciones más propias de una nueva dimensión. Embarcados en esa exploración por insondable espacios psicotrópicos la banda baja las revoluciones para seducirnos entre efectos por su lado más psicodélico. Una banda que parece tener el corazón partido y que no quiere renunciar a nada.  

https://www.facebook.com/HammadaOfficial

Reseña: SLAP GURU.- «Umashi’s Odyssey»

a1049857256_10

Hace algunos meses recibía este glorioso álbum de los madrileños SLAP GURÚ, y aunque por circunstancias que no vienen al caso no ha sido posible hacerlo antes, ha llegado el momento de que su contenido sea por fin destripado en esta reseña. Un álbum conceptual basado en la novela «Umashi’s Odyssey» escrita por el ex guitarrista Alberto Martin Valmorisco.

«UMASHI’S ODYSSEY» es el tercer álbum de una banda que en cada nuevo trabajo nos continúa sorprendiendo y que parece no tener límites en su creatividad. En esta ocasión cada canción es un capítulo de la historia y por eso el sonido toma prestadas influencias de todo el arco iris de géneros musicales. Desde el hard-rock y el heavy-blues de tintes 70’s que les lleva caracterizando desde su nacimiento allá en 2.015, a riffs stoner, gruesos y cadentes momentos doom, el folk del norte de Europa uniéndose en una encrucijada con los exóticos sonidos llegados de oriente, pero sobre todo, si por algo puede diferenciarse de sus anteriores álbumes es por los grandes pasajes psico-progresivos que incorporan en unos temas llenos de giros y trucos de magia que pueden descolocar al oyente, pero que acaban seduciéndole al interior de unos surcos ricos en matices. Una narrativa en la que surgen mil tramas inesperadas y en la que la banda parece no ponerse límites, regalándonos incluso momentos entre el punk y thrash metal. SLAP GURÚ es una banda que he visto en directo en multitud de ocasiones en pequeñas salas con poco público, y siempre han sido capaces de crean el mejor ambiente posible, dándolo todo sobre el escenario y dejando patente toda su calidad. Desde el esmero que ponen para que todo suene perfecto a una actitud a prueba de bombas. Todo un derroche de sudor y sentimientos que perfectamente pueden verse reflejados en «UMASHI’S ODYSSEY», un trabajo que debería auparlos a tocar en escenarios de mayor postín y que probablemente sea el más completo hasta el momento. 

«UMASHI’S ODYSSEY» está disponible vía Sixteentimes Music.

«Acid 1» refleja el rock de la vieja escuela adornado con vientos sureños entrelazados con pasajes heavy-blues. Un ardiente tema en línea más propia de Rory Gallagher o Tony Mc Phee, mecidos por la brisa del medio-oeste. Un tema pegadizo en el que se vacían en desgarradores momentos de rock sin aditivos con sabor a 70’s. Todo un derroche de energía y ritmos contagiosos entre guitarras asesinas y un sorprendente final acústico. 

Mas hard-rock vibrante y salvaje nos trae «The dark militia». El tema nos arrolla a ritmo de boogie-rock diabólico para ir mutando hacia un corte heavy-rock. El trabajo de las voces y coros tiene mucho que ver en este giro, así como en la evolución a un escenario en el que el blues experimental hace que su aspecto cambie por completo. 

En «Siderous fatum» SLAP GURÚ elige un escenario progresivo para su desarrollo. Un tema denso que reposa en apacibles estancias con cierto misticismo en el ambiente. Un punto de encuentro entre el folk y lo progresivo con bellas melodías vocales. Apacible aterciopelado  y con alma psicodélica. Es probable que el tema pudiera hacernos pensar que estamos ante otra banda tras la escucha de los dos primeros temas, pero esa es una de las grandezas de la banda y en particular de este trabajo. El tema eclosiona con una mezcla hard-doom sinfónica entre afilados solos de guitarra para descender a un ambiente más oscuro en el que lo chamánico hace acto de presencia en una variada combinación de estilos. 

El espíritu de Hendrix aparece en las guitarras de «The Night With It’s Spells». La dupla de guitarras asesinas se va tornando su sonido sucumbiendo a los dictados Sabbath antes de, en un nuevo giro argumental, y sin tiempo para situarnos en el tema, llevarnos a una atmósfera humeante de blues-rock más propia de Free. Flotando entre  humo cannabico el corte saca a relucir su lado tosco y primitivo. Efectivos riffs juguetean con lo retro y lo ácido para seguir moldeando el tema. 

«Erkil» es toda un locura que coquetea con el thrash y el punk sobre ritmos diabólicos. Una implacable batería y riffs que repiten una y otra vez entre extrañas locuciones. Vibrantes momentos freak en un corte a hace subir la temperatura entre guiños stoner y solos punzantes. Toda una invitación al desenfreno y a los pogos.

En un escenario dark-folk «Who can say it’s night?» brota lentamente para ir torneandose hacia una propuesta de blues lisérrgico. Toda una coctelera de L.S.D. en cada acorde para flotar en mágicos espacios narcóticos.  Un gran tema ideal para el «viaje».

Entre toda la amalgama de estilos, también hay espacio para los sonidos exóticos. «My shadow kills» con los mágicos acordes del sitar entre pesados riffs stoner tiende un puente con la California hippie para teletrasportarnos a un entorno exótico de tintes trascendentales. Voces llenas de sentimiento habitan en una dualidad con numerosos ornamentos. Inclinándose a sonidos más propios del Mediterráneo vuelve a tender un nuevo puente entre las orillas del Mare Nostrum y sus culturas. En este escenario también tienen cabida pinceladas progresivas para enriquecer aún mas un corte que culmina en atmósferas de una exuberante psicodelia. 

La faceta más chamánica regresa en «The blind polifemo». Inquietantes ritmos ejecutados con dinamismo y con el blues en el ambiente entre acordes que se vuelven cada vez más contundentes, pero sin llegar a eclosionar. Aquí las guitarras ácidas no faltan a su habitual cita en otro serpenteante tema. 

Sacando a la luz su lado más tierno, con una voz casi a capella, «The plastic island» se deleita en delicados acordes en una evolución hacia un territorio más propio del hard progresivo. Una montaña rusa con acolchadas laderas mullidas en las que la hierba crece alta amortiguandonos cualquier caída. Con un interludio con efectos envolventes el tema cambia su aspecto como si de otra canción se tratar para ir adentrándose en atmósferas de psicodelia progresiva con aromas exóticos aportando aire fresco. Sus dulces melodías nos reconfortan para atraernos con toda su magia a una tela de araña de la que difícilmente podremos salir, haciéndonos participes de la narrativa. 

El álbum cierre con los pasajes de folk pastoral de «Meeting the mermaids». Con una ambientación nórdica y aires de melancolía consiguen fusionarlo con elementos orientales. Siempre bajo el silencio místico que fluye del agudo y delicado sonido del sitar entre percusiones ceremoniales. La guitarra colorea esta fiesta multicolor que sirve como epílogo a un sobresaliente trabajo.

https://www.facebook.com/slapguru/

https://www.facebook.com/sixteentimesmusic/

 

Reseña: MOTHERS OF THE LAND.- «Hunting grounds»

a0278634590_10Nacidos en 2.012, y con su alabado debut «TEMPLE WITHOUT WALLS» publicado en 2.016, el cuarteto instrumental austriaco MOTHERS OF THE LAND publica su segundo álbum «HUNTING GROUNDS». Disipando cualquier sombra de duda sobre si su debut fue solo una casualidad., el cuarteto de Viena corrobora toda la calidad que atesoran crean un trabajo cautivador y emocionante, arrastrándote en sus ondas de sonido y llevándote en el viaje junto a ellos a través de su mundo surrealista. Una travesía en la que sus guitarras flotantes prescinden de la palabra para contar sus historias, pero logrando practicar una oratoria ágil y atractiva, llena de virtuosismo y sensibilidad.  Un álbum rebosante de adrenalina pero también de dopamina, en el que su épicos pasajes instrumentales se adornan de múltiples ornamentos para crean un marco de gran belleza en unas canciones tejidas sobre una sólida base rítmica y con sus dos guitarristas derrochando técnica y sensibilidad. Rock vintage con mucha psicodelia, y logradas atmósferas progresivas pero con un alma heavy-rock con mucho peso en cada tema. «HUNTING GROUNDS» es el álbum perfecto para que aquellos que reniegan de los trabajos instrumentales tengan su oportunidad y en el que cualquier resquicio de monotonía desaparece, sin que se eche de menos la ausencia de voces. ¿Sería lo mismo si esta banda tuviera un cantante? La respuesta es incierta, pero con su exuberancia y elegancia son capaces de hacer olvidar que no tienen vocalista, simplemente no lo necesitan. Ya desde sus inicios mostraron la influencia que una banda como Wishbone Ash tiene en su sonido, ahora esa sensación es corroborada en esta versión contemporánea de la banda  liderada por Martin Turner. Al margen de esos bellos espacios de psicodelia progresiva, en cada canción aparecen esos tonos vintage que por momentos se alían con el sonido de Siena Root o incluso yendo más allá, de los mismísimos Purple. Un sonido aderezado con crujientes y afiladas guitarras herederas del heavy-rock de los años 80’s que hacen que el camino se bifurque para rencontrarse en una encrucijada sónica. Sus pasajes llenos de melancolía contrastan con la euforizante fuerza de sus riffs hirientes y de su poderosa base rítmica, que en un segundo plano, aporta una gran solidez a los temas. Pero si hay por lo que verdaderamente destacar este álbum, es por esas maravillosas espirales que sus dos guitarristas Georg Pluschkowitz y Jack Jindra nos ofrecen en cada canción, simplemente SUBLIMES!!!. Tras la escucha de «HUNTING GROUNDS» ardo en deseos de poder ver en directo a esta fantástica banda nacida en el corazón de Austria y que tras cuatro años de laborioso trabajo ha creado un magnífico álbum. 

Grabado y mezclado por Nino Del Carlo, masterizado por Lukas Wiltschko (LW Sonics) y con obras de arte del Dr. Knoche, Hunting Grounds es el segundo álbum de la banda, y está disponible vía StoneFree Records.

MOTHERS OF THE LAND se fundó en Viena en 2012 por Georg Pluschkowitz (bajísta de PASTOR) en la guitarra, Johannes «Jon» Zeininger en el bajo y Jakob Haug en la batería. Después de probar diferentes alineaciones, encontraron su constelación ideal en 2015 con Jack Jindra (Locracy) en la guitarra adicional. No mucho después, en junio de 2016, se lanzó su álbum debut debut «TEMPLE WITHOUT WALLS»  obteniendo un gran reconocimiento internacional, lo que resultó en fructíferas colaboraciones en todo el mundo. 

“Harvest” emerge con pausa desde un manantial de delicados acordes que fluyen entre ecos casi folk-progresivo. Tras la breve introducción el tema se embarca en una dinámica travesía a caballos de una composición propia del stoner instrumental, pero en la que ya vislumbramos las elegantes melodías herederas de Wishbone Ash. Cadente y evolutivo el corte va adquiriendo intensidad para situarnos en el centro del ruedo en el que la banda austriaca ejecuta sus mejores faenas.

Partiendo de un escenario más psicodélico “Hunting grounds”, el tema que da nombre al álbum se desangra en los lamentos de unas guitarras que juegan con los trastes antes de eclosionar en una bofetada de heavy-rock. Ritmos pegadizos y solos llenos de virtuosismo son una constante que vamos a encontrar en todo el álbum y que aquí brilla con luz propia. Sus momentos de fuerza majestuosos ceden ante el encanto de las bellas melodías estratificadas. Un intercambio de roles y protagonismo entre sus dos guitarristas que, desdoblándose, culminan en una orgía de fuzz y estruendosos ritmos. Todo un ardiente y seductor serpenteo en el que los desarrollos se superponen enredándose entre sí,  pero con un sonido cristalino. Infatigables los austriacos derrochan energía sin renunciar a la belleza de sus barrocos, pero atrayentes desarrollos demostrando la gran técnica que atesoran a las seis cuerdas. El tema tras su andadura heavy-rock culmina en espacios más progresivos.

Evocándome irremediablemente a “Rocking in a free world” de Neil Young, la introducción de “The beast”, con ese sonido fuerte que nos golpea es solo el preludio por un paseo por entornos psico-progresivos herederos de Wishbone Ash ornamentados con ecos más contemporáneos. Pasajes heavy-prog bajo tenebrosos bosques con sombras sabbhaticas.  Una plácido pero a la vez misterioso caminar entre luces y sombras conjugando distintas con gran acierto en incendiarios ritmos coloreados por un sinfín de riffs asesinos y crujientes. Amortiguando la fuerza de su poderoso bajo con delicadas armonías entre platillos chirriantes y poderosos tambores los elásticos riffs se estiran y encogen con gran habilidad. El resultado es uno de los temas más pesados del álbum.

Tras la eclosión del tema anterior, “Queen of the den” se deleita en pasajes llenos de mística. Los mejores pasajes heavy-psych afloran en una explosión de luz y frescura con atrayentes riffs. Siempre ofreciendo un buen argumento la banda va tomando distintas sendas en este paseo por la psicodelia más aromática. Un tema cristalino que no evita que encontremos un manto de sonidos difusos arropando las delicadas melodías. Toda una serpiente multicolor que ondula pero que no quita la vista de su presa. La banda aquí consigue crea un aura mágica de belleza sin igual para acaba disolviéndose en pausados y bucólicos acordes acústicos.

Construido sobre una armonía más sobria “Sanctuary” adopta tintes progresivos para transmitir una paz sensorial de lo mas gratificante. Delicados acordes ejecutados con una gran sensibilidad son asaltados por una explosión de riffs más propios del heavy-rock en una lucha de tú a tú. Estamos ante una banda de dualidades, si la primera es clara entre sus dos guitarristas, existen otras dualidades a destacar. Junto a la citada dupla de guitarras, encontramos un debate entre decantarse por un escenario pesado con sus solos asesinos o por la psicodelia apacible. Lo cierto es que los austriacos no parecen renunciar a nada, haciendo que consigan un resultado sobresaliente. Con momentos sinfónicos a mondo de respiro, dejan al descubierto bellos pasajes llenos de épica con la mirada puesta en el pasado. Balanceándose grácilmente sobre nubes algodonadas surcan la atmósfera surfeando con energía y vitalidad. El tema da un giro para salir de su espiral armónica y deleitarse en delicadas melodías sin perder su aroma vintage.   

El cierre llega con “Showdown», un arrollador tema con pegadizos riffs hard-rock. Por la vía directa, sin atajos van construyendo un clima de gran expectación que nos hace preguntarnos por donde irán ahora los tiros. La respuesta son esos ondulantes riffs en línea Siena Root con una subida de revoluciones. Ácidos pasajes ensoñadores se conjugan con una orgía psicotrópica bajo su contagioso ritmo. Los solos se suceden sin desfallecer creando siempre dos estratos sónicos que por momentos se fusionan en uno solo con gran habilidad. Bien ensamblado, el tema deja la suficiente libertad para que las guitarras vuelen buscando su propio destino. Todo un cóctel explosivo en el que cada detonación está perfectamente estudiada. Su sonido parece salir de un híbrido entre los Purple más brillantes y sus venerados Wishbone Ash. Una gran combinación que fusiona esas sangrías de riffs coloristas con buen heavy-rock de cuna ochentera con todo el virtuosísimo de esas guitarras asesinas.

https://www.facebook.com/mothersoftheland/

https://www.facebook.com/stonefree.co.at/

Reseña: TIA CARRERA.- «Tried and true»

a3931390647_10

«TRIED AND TRUE» representa de una manera deslumbrante la inquebrantable trayectoria de dos décadas de exploración de pesadez lisérgica del trío de Austin.  TIA CARRERA hace que cada una de sus actuaciones sean una experiencia única que probablemente jamás se repita en las mismas circunstancias y cualquiera de sus registros puede ser especial e irrepetible.  Sus ardientes bacanales psicodélicas logran arrollar  al oyente como una violenta ola embravecida en su muerte en la playa. Incendiarios y eufóricos, cada tema incluido en «TRIED AND TRUE» puede ofrecerte esa singular experiencia. Aturdidores pasajes sobre un poderosa base rítmica que parece estar programada para nunca cejar de golpearnos. Las espirales de sus solos infinitos persisten hasta la extenuación consiguiendo que cada músico entre en un auténtico trance  intentando hacernos participes del mismo. Siendo selectivos con el material que incluyen en cada uno de sus trabajos, de hecho, este es el octavo álbum de una banda cuya carrera prácticamente se extiende a lo largo de las dos últimas décadas. TIA CARRERA han acumulado una colección enorme y nunca publicada de material grabado, tanto actuaciones en vivo como pistas de estudio privadas, y los temas aquí incluidos, pertenecen a un nuevo viaje sonoro extraído de las grabaciones de su anterior álbum «COSMIC PRIESTESS». Nueve años han pasado desde que viera la luz y ahora han querido regresar con toda su fuerza. Sus galopantes cabalgatas sónicas suelen llevar la firma de Hendrix en sus genes, pero también la fusión con luna locura mas propia de The Melvins o los pesados riffs Sabbath tiene cabida en una banda que también reclama el trono de Earthless en la escena ácida y heavy-psych del momento. Una abrasadora liturgia psicotrópica en espirAles interminables que rezuman L.S.D. de gran pureza. 

El guitarrista / ingeniero Jason Morales y el baterista Erik Conn reclutaron a su viejo amigo Curt Christenson como miembro permanente, y su bien establecida magia de bajos envalentonó el sonido dinámico de la banda. y una comunión tácita como artistas. 

«TRIED AND TRUE» fue grabado y mezclado en el BBQ Shack (Austin, TX). Diseñado por Jason Morales y masterizado por Jerry Tubb en Terra Nova Mastering (Austin, TX). Las ilustraciones y diseño de Alexander von Weding con fotos de Drew Nesbitt y Charlie Morris. El álbum está disponible vía SmallStone Records

“Layback” no se anda con contemplaciones. Desde su inicio se sumerge en una espiral heavy-psych borbotea ante en plena línea Earthless. Toda una jam ácida con esos exuberantes tambores y los solos infinitos homenajeando a Hendrix. Una bacanal lisérgica con alma de blues y poderosos ritmos pesados que emanan de un bajo prodigioso y perturbador. Según va avanzando el tema se engrosa, dotando de una mayor contundencia a su sonido. Aturdidor y pomposo el desenfreno llega a coquetear con momentos doom.

Continuando con esa jam infinita a la que nos tienen acostumbrados los texanos, “Taos” nos acecha con tenebrosos momentos intoxicantes en las cuales la guitarra se desangra en una hemorragia caudalosa de solos que no tienen fin. Atascándose por momentos en ese calvario, todo se torna turbia paulatinamente.  Con todos esos giros, el tema fluye espontáneamente. 

Sustentados en una base más hard-rock, Swingin’ Wing galopa a las riendas de ese sonido heavy-psych entre briosos ritmos. Un corcel que se desboca entre esos ritmos explosivos y ondulantes para acabar en toda una orgía lisérgica con el espíritu de Hendrix sobrevolando al trío. Ecos de blues entre una estructura rítmica más stoner en la que todo se vuelve tortuosos y pesado. Como si se atascara por momentos, parece atravesar dificultades para avanzar en ese frenesí caótico.

Zen and the Art Of the Thunderstorm” alarga cada una de sus notas y riffs aportando un misticismo a un tema que se desarrolla entre el susurro y el zumbido de los incesantes efectos. Esas notas que se alargan hasta el infinito en línea Hendrix entre una neblina narcótica. Ácido y chirriante provoca un efecto adormecedor.

Catorce minutos a veces dan para poco y otras para mucho. “Tried and true” el tema que cierra el álbum, parece ser el escenario perfecto para tomarse las cosas con calma. Sin prisa para avanzar los desarrollos instrumentales se recrean en una parsimonia magnetizante. Con una poderosa y pesada base rítmica el trío se deleita en sus habituales espirales psicotrópicas. Sin darte cuenta, el tema acaba por absorberte, dejándonos atrapados en una nueva dimensión sensorial de la que la huida no resulta posible. Los interminables solos se retuercen exudando una sustancia narcótica en es entorno ácido. Con unos tambores que se re-arman para arrastrar el tema a una tortuosa senda más propia de los sonidos pesados del desierto. Nebuloso y turbio el corte se ensancha en cada riff tomando un aspecto voluminoso.   

https://www.facebook.com/tiacarreraofficial/

https://www.facebook.com/smallstonerecords/

Reseña.- KRYPTOGRAF.- «Kryptofraf

a0756918592_10

Parece que estos chicos van en serio, sin dejarse llevar por una simple moda. El éxito de los singles liberados previamente, auguran que el debut de los noruegos KRYPTOGRAF esté llamado a ser uno de los álbumes destacados de este año. Inspirados en el proto-metal de comienzos de los 70’s y teniendo a Black Sabbath como su Santo Grial, el cuarteto de Bergen nos presenta un variado cóctel de sonidos hard-rock añejos en los que el aroma psicodélico sobrevuela unos cuidados desarrollos progresivos. El hecho de que los registros vocales no recaigan en solo cantante, sino en tres, hace que el foco del oyente (especialmente en directo), se centre en la banda como conjunto, sin protagonismos personales. Sin tópicos, y sintiéndose libres para componer sus canciones, no tratan de ser una copia de nadie, sino que reflejan el espíritu del pasado para recrear temas con tonos vintage, pero siendo fieles a su propia personalidad. Podría parecer que estamos ante una nueva banda nórdica que practica retro-rock, pero en las entrañas de este debut hay mucho mas. Toda una invitación a la exploración de un sonido atemporal  que  si bien mama de clásicos como Sabbath, Pentagram o Boulbous Creation, por citar algunos, también tiene ofrece vobraciones de bandas contemporáneas como Kadavar, Witchcraft, Uncle Acid & THe Deadbeats o sus paisanos Motorpsycho, de los cuales parecen inspirarse para crear esas magnéticas atmósferas progresivas. Viviendo en la oscuridad en la mayoría de sus temas, no faltan los luminosos momentos auspiciados por unos tambores atronadores y unas guitarras difusas que se tornan afiladas y punzantes para que el oyente caiga atrapado en sus pegadizos temas. Esos riffs que serpentean como una anaconda cruzando el Amazonas, son una de sus señas de identidad de la banda,  para que nada resulte aburrido.  Un debut lleno de gratificantes sensaciones en este puente de ida y vuelta entre los gloriosos 70’s y el siglo XXI en toda una liturgia que juega tanto con espacios ocultistas como con melodiosos pasajes del folk-progresivo. Pero también encontramos atmósferas psicotrópicas más propias de un bosque repleto de hongo mágicos esparciendo sus emanaciones lisérgicas alcanzando nuestras neuronas para narcotizarnos entre sensuales y gratificantes pasajes.  Sin duda, estamos ante uno de los mejores debut de los últimos tiempos. Sólo tienes que dejarte llevar por esos temas crudos de puro rock and roll sin etiquetas que te cogen por la pechera para invitarte al baile con sus guitarras rugientes para entenderlo.

El mejor antídoto para que vayamos olvidando estos difíciles tiempos que nos ha tocar vivir, y pensar que….. ¡¡HAY ESPERANZA!!!

KRYPTOGRAF son : Vegard Strand (guitarra y voces), Odd Erlend Mikkelsen (guitarra y voces), Eirik Arntsen (batería y voces) y Eivind Standal Moen (bajo). La portada es obra del amigo de la banda Lars Bigum Kvernberg y está disponible vía Apollon Records.  

Sin contemplaciones, «The veil» no se anda con tonterías y va directo al grano.  Sus riffs hard retro enseguida enamoran al oyente. La voz en tonos Graveyard parece recordarnos que estos chicos son escandinavos. Entre las vibraciones del proto-metal de los 70’s y algunos de los sonidos de Kadavar, el tema nos arrolla sin remisión. Sus potentes tambores esos ritmos contagiosos, y sus solos afilados son una tentación de la que es difícil poder escapar. Un tema vintage de solidez a prueba de bombas que también es capaz de seducirnos con sus pegadizas melodías. 

Con una oscura introducción bajo un ambiente de misterioso «Omen», me evoca al sonido que Kadavar nos ofrecía en su último álbum. Oscuro, doomy, y algo progresivo la alargada sombra de Black Sabbath también está presente. Cadente y repitiendo el riff sobre el que está construido, el juego de voces con «falsetes» y sus rugientes riffs serpentean en primer plano custodiado por una estructura hard-progresiva. Entre las sombras, el tema avanza parsimonioso con una cierta épica subyacente para acabar enredándose en una espiral de solos bajo una atmósfera tenebrosa. a pesar de tener una estructura sencilla el corte se muestra de lo más efectivo. 

Inmersos en un escenario más psicodélico, y con brillantes solos de guitarra, «Seven» se deja llevar por los dictados del rock psico-progresivo de finales de los 70’s. El sonido arcaico de la guitarra y esos fornidos tambores se salpican de coros aromatizados en una nube psicotrópica. Armonías aromatizadas que parecen cambiar el tono de los pegadizos temas anteriores para ofrecernos una nueva faceta de la banda. Ecos chamánicos entre efectos y pedales que suponen un placentero viaje de LSD. Con una ambientación sinfónica para cubrir una bacanal lisérgica de grandes proporciones. Personalmente es el tema que mas me gusta de todo el álbum, y en el que dejan patente que el éxito de sus singles no ha sido una mera casualidad. Los apacibles pasajes toman influencias dispares para desarrollar un tema mágico en el que la mística se une con un caleidoscopio de solos ácidos en los que la dietilamida escapa en cada acorde. Siempre he dicho que en los temas de larga duración con los nueve minutos de éste, es donde se ve la calidad de una banda. Las bandas mediocres harían que esos nueve minutos se hicieran eternos, pero aquí, acabas pidiendo mas. 

«Crimson horizon» emana de extraños efectos antes de adentrarse en una selva proto-metal en pura línea Sabbath. Su Santo Grial como me decían en la entrevista que les hice hace un par de semanas. Sus reconocibles riffs se acompañan de una voces más melodiosas para engancharnos de inmediato al tema. Contundente y pesado pero perfectamente equilibrado, no faltan sus pinceladas lisergicas a pesar que el tema se desarrolla más sobre un escenario que acaba inclinándose a laderas heavy-rock bajo una parente sencillez. 

Una apertura con lánguidos acordes acústicos desata la furia en «Sleeper». De nuevo Kadavar en el horizonte bajo un corte de hard-progresivo con cuidadas melodías flotantes sobre una instrumentación más cruda y turbia. Un grandísimo trabajo de bajo lleva el tema en volandas entre coros angelicales en esa atmósfera gris y con sabor añejo. 

Instalados en los acordes acústicos, «Ocean» se recuesta en el folk-progresivo. Con multitud de arpegios y una ambientación sinfónica se apartan de los cánones del retro-rock ofreciendo una cara mucha más sobria y profunda. Delicadas armonías construyendo un tema de gran belleza con ciertas notas de melancolía.  

Tras el relax, nos despiertan en «New Colossus» con altas dosis de proto-metal. Con Pentagram en el punto de mira en esta ocasión, los riffs envolventes y reiterativos se van matizando en oscilaciones rítmicas de gran calado. Las voces pseudo-ocultistas aportan ese tono de oscuridad que la banda incorpora a casi todas sus canciones. Tras la explosión de oscuridad inicial, el corte va evolucionando a un espacio más progresivo en una línea que se acerca a Elder. Una gran combinación de hard rock primitivo y vintage con otras vibraciones más elaboradas sobrevolando la sencillez inicial de la canción. 

A modo de epílogo, «Infinite» en un minuto y medio, crea una atmósfera psicodélica con solos de guitarra y efectos para poner el cierre a un magnífico debut, que augura un gran futuro a la banda, El tiempo nos dirá…. 

Lee aquí la entrevista con  Vegard Strand (español)

https://denpafuzz.wordpress.com/2020/05/31/entrevista-a-kryptograf-y-premiere-de-su-nuevo-single-sleeper/

Lee aquí la entrevista con  Vegard Strand (english)

https://denpafuzz.wordpress.com/2020/05/31/interview-kryptograf-and-song-premiere-sleeper/

https://www.facebook.com/KryptografMusic/

https://www.facebook.com/bergenapollonrecords/