Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘The Eldorado spell’

Instalados en los sonidos retro de los 70’s el cuarteto noruego KRYPTOGRAF, se gradúa con su segundo álbum ‘EL DORADO SPELL’. Retomando su música donde lo dejaron en su primer álbum, nos ofrecen 10 canciones llenas de energía que gravitan en los sonidos hard & heavy-rock de los 70’s, aderezando éstos, con momentos de psicodelia y hechizantes pasajes progresivos. Sus abrasadores solos de guitarra, unidos al triplete de voces, hace que cada canción nos seduzca con ese sonido vintage más propio de bandas como Witchcraft o Graveyard. Sumidos en oscuras atmósferas, sus canciones revolotean en la órbita de los pioneros del proto-metal, pero también contienen momentos más propios de Uriah Heep, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, así como plácidas composiciones herederas del legado de Wishbone Ash que nos muestran un mundo irreal en el que la psicodelia también tiene cabida.  Con un tono característico, KRYPTOGRAF consigue que sus composiciones avancen guiadas por ritmos galopantes, guitarras profundas bajo una atmósfera retro muy apetecible. Evidentemente la piedra filosofal del sonido de los noruegos está en los omnipresentes Sabbath, a cuyo legado le incrustan esos momentos de flirteo con vibraciones folk, y por supuesto, un claro carácter progresivo, algo que les hace escapar de algunas propuestas demasiado estereotipadas. ‘THE ELDORADO SPELL’ es la confirmación de que KRYPTOGRAF tienen claro cual es su sonido, unas vibraciones retro altamente recuperadas por muchas bandas contemporáneas, pero no siempre con el acierto con el que estos chicos lo hacen.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand – Guitarra / Voz, Odd Erlend Mikkelsen – Guitarra / Voz, Eirik Arntsen – Batería / Voz, Eivind Standal Moen – Bajo

‘THE DORADO SPELL’ está disponible vía Apollon Records.

Como si de un viaje al corazón de los 70’s se tratara, ‘Asphodel’ con sus oscuros riffs proto-doom nos devuelve a las vibraciones del pasado. Su cadente ritmo y una melodía oscilante que avanza a trompicones va creando una canción oscura con momentos de sosiego, pero también con ganchos llenos de rafia y fuerza.

‘Cosmic suicide’ golpea con riffs más contundentes. Hard-rock crudo en una atmósfera vintage al más puro estilo 70’s. su implacable ritmo se colorea con melodías rabiosas y solos de guitarra insertados con mesura, sin estridencias. Aquí los noruegos no se andan con atajos y crean un tema que va directo al grano.

En tonos más sosegados y con una notable influencia Sabbath, ‘Lucifer’s hand’ se desarrolla en una oscura atmósfera en la que los tonos ocultistas afloran entre su base de rock clásico. Dinámico, y sustentado en un riff, la canción cabalga lentamente sobre brumosos paisajes, para verse asediada con embestidas más pesadas y turbias. Con estos elementos logran crear un clima inquietante.  

Con momentos más propios de URIAH HEEP, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, ‘Across the creek’ se erige en un bálsamo que contrasta con los cortes precedentes. Arpegios de guitarra acústica se suceden en algo menos de dos minutos que marcan el descanso del guerrero.

‘The Eldorado spell’, la canción que da nombre a este notable álbum nace de una introducción psicodélica antes de eclosionar en logrados momentos de hard-progresivo. A diferencia de las primeras canciones, aquí la banda parece inclinarse a un sonido en el que una sutil estructura de blues se fusiona en un sonido envolvente más propio de Wishbone Ash.  Ese carácter psico-progresivo se adorna con efectos, elementos de viento y unas inquietantes voces más propias de la narración de un relato de misterio. De esta manera, KRYPTOGRAF ensancha su espectro sonoro hacia un territorio más lisérgico y misterioso.

Con casi siete minutos, ‘’The spiral’ se erige como el tema más largo del álbum. Su apertura retro rock, sucumbe a los ecos proto-doomDe nuevo, el legado de Sabbath, aparece como un ave fénix 50 años después. Parsimonioso y oscurosu hipnótico ritmo nos sume en una espiral ocultista más propia de los albores de los años 70’s. todo un aliciente para esos viejos rockeros que mecían sus melenas al viento en el siglo pasado portando sus chupas de cuero y los pantalones de campana. El corte cambia su carácter en su parte central, para lanzarse a una espiral diabólica de heavy-rock lleno de gancho y un aura casi ceremonial. El tema vuelve al lugar en el que nació en su parte final, cerrando así el circulo, y a pesar de ser un tema sencillo, erigirse en uno de los más logrados del álbum.

‘When the witches’ juega con el fuzz y un ritmo impactante de puro proto-doom. Golpeando una y otra vez con sus plomizos riffs, las chamánicas voces aportan una estela lisérgica su contundente y pesada base rítmica. Constantes subidas y bajadas de intensidad nos sumen en un trance en el que los sonidos pesados nos aturden entre efectivas melodías. Nebulosos pasajes de blues psicodélico afloran entre la densidad de sus riffs, logrando un efecto fascinante para el oyente. A modo de ruptura, consiguen dotar de brillo y creatividad un corte que parecía lineal y que finalmente se torna mucho más versátil y atractivo.

‘Wormwood’ es un nuevo interludio acústico de poco más de minuto y medio a través de sinfónicos pasajes dotados de un cierto romanticismo.

El álbum cierra con ‘The well’. Una nueva canción que avanza lentamente con un aire misterioso y que rápidamente eclosiona en una espiral de riffs retro-rock tradicionalesAquí los ecos Wishbone Ash aparecen para desarrollar una nueva canción hard-progresiva con melodías balsámicas. Menos pesada que la mayoría de las canciones incluidas en el álbum, sus elementos florales aportan esas gotitas de psicodelia que aparecen en alguna de sus canciones. Conteniendo solos punzantes, los noruegos completan un álbum correcto, que corrobora que su álbum debut no fue obra de la casualidad.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: SLEEPWULF.- ‘Sunbeams Curl’

Desde el pico de la montaña hasta el valle profundo, el nuevo álbum de SLEEPWULF, ‘SUNBEAMS CURL’, es un viaje que gotea con los seductores sonidos de riffs vintage, rock psicodélico y buenas dosis de proto-doom. Conjurando los sonidos de bandas legendarias como Black Sabbath, PentagramJethro Tull o Wishbone Ash, pero también bebiendo de vibraciones más contemporáneas de formaciones como Kadavar o Witchraft, han convocado un álbum que rezuma sonidos difusos, cuentos sórdidos y un ocultismo seductor. Estos cuatro alquimistas de los sonidos de los 70’s, ahondan en las vibraciones nigromantes que mostraron en su alabado álbum debut, para hacer transitar sus canciones envueltas en densas neblinas que nos trasladan a otros tiempos.  Un álbum con un sonido orgánico y cálidas melodías vocales, que proporciona una gratificante escucha para cualquier amante de esos atemporales sonidos retro.  Si su primer álbum era de ciclos, este es de romperlos y sus consecuencias. ‘SUNBEAMS CURL’ transita por un hilo subyacente que lo conecta todo. Los suecos usan las palabras para manifestar la realidad; tanto en la conciencia individual, como en la colectiva. Esto se extiende a la carátula del álbum, con ópticas y códigos ocultos. Descifrarlos obtendrá sus propias recompensas. El álbum fue grabado en vivo en su propio estudio en el bosque en las afueras de Kristianstad (Suecia). Para capturar un sonido orgánico en vivo, todo se hizo en directo en una vieja máquina de cintas. El resultado es un álbum más pesado y dinámico, que se basa en todos los aspectos que ya nos mostraron en su debut. Sumérgete en los misteriosos bosques repletos de hongos psicodélicos para captar toda la esencia de un álbum llamado a consolidar al joven cuarteto, como una de las bandas emergentes de la escena pesada sueca. Para completar la lograda ejecución de sus canciones, muchas de ellas, se recuestan en un escenario progresivo, lo que hace que su sonido se suavice, sin perder su esencia pesada.

‘SUNBEAMS CURL’ está disponible vía Heavy Psych Sounds Records.

SLEEPWULF son:
Owen Robertson – Voz
Sebastian Ihme – Guitarra
Carl  Lindberg – Batería
Viktor Sjöström – Bajo

Esberg Fuzztival

‘Satan is the king’ abre el álbum por la misma senda ocultista por la que transcurría su fantástico álbum debut. Relatos de cuentos y leyendas entre golpes de proto-metal de nítido carácter 70’s. Difuso y nebuloso, el corte contiene elementos retro-rock entre sus pesados riffs. Un corte áspero que se suaviza con cálidas melodías vocales y solos de guitarra que se inclinan por los vestigios del pasado. Evocando a las huestes del proto-metal, el cuarteto nos ofrece un corte fascinante y lleno de gancho.

Instalados en esa atmosfera vintage ‘Green mad dead’ se muestra misterioso en su narrativa. Elevando la intensidad los golpes de hard-rock 70’s se amontonan entre ágiles melodías vocales. Con un ritmo cadente el tema ondula sin estridencias en ese entorno gris en el que los suecos desarrollan sus canciones. Como en muchas de sus canciones, se perciben pincelas progresivas que dotan de cuerpo a un relato nebuloso, que toma prestados algunos solos bluseros en su parte final.

Sumidos en ese espíritu 70’s, ‘Sex magic manifestation’ se desarrolla en una línea similar a los últimos trabajos de bandas como KADAVAR. Un innegable espíritu progresivo se une a una canción retro en la que los ecos de los 70’s aparecen como un cuento fantástico. La épica del hard-progresivo del siglo pasado aflora con naturalidad en una canción en la que los solos de guitarra no faltan a su cita. Piensa en Hällas y sus relatos de caballeros y doncellas y encontraras el espíritu del corte.

‘Stoned ape ’explora esos ancestrales espacios sonoros más propios del pasado. Un tono melancólico contrasta con el colorista sonido del órgano. Algunos estándares del retro rock de espíritu progresivo aparecen en un bello y susurrante tema. Optando siempre por un sonido amable y de fácil digestión, consiguen una narrativa fluida con momentos del tan venerado progg sueco.

Mas estruendoso, ‘Man under the mountain’ mantiene ese espíritu ocultista. Oscuros desarrollos y una épica innata, crean otro corte que ondula en sus armonías con un sonido denso y pesado. Esto no implica que SLEEPWULF sea una banda estruendosa, ya que siempre modula sus canciones con bellas y sugerentes melodías vocales. Marcando cada acorde, estos alquimistas del proto-metal crean un tema en el que los vestigios del pasado están muy presentes.  Nuevamente, su compacto sonido se va salpicado de ese solo de guitarra que siempre aparece para sacarnos de la monotonía con su apuesta por un entorno más psicodélicoAquí consiguen atrapar al oyente con riffs pegadizos y una dinámica rítmica con muchos atractivos.

‘Tyrand song’ se desenvuelve con destreza en esa alquimia retro en la que tan bien se desenvuelven SLEEPWUFF. La canción se construye sobre un riff al que aderezan con distintos elementos hard-rock bajo un nebuloso manto vintage. Apacible en su desarrollo, pero un groovy que funciona, los seductores ecos proto-doom, son insertados sin estridencias hasta la llegada de la guitarra en su faceta más lisérgica. Una excelsa línea de bajo nos atrapa en las fauces de su sencilla estructura.  

Embutidos en un tenebroso entorno, ‘Toad licker mushroom picker’ rezuma ocultismo en unas armonías herederas del legado de Sabbath. Difuso en su instrumentación, las apacibles melodías vocales le dotan de un espíritu arcaico con sabor a hard-rock en su vertiente más pesada.  No faltan los plácidos pasajes de psicodelia humeante produciendo un embriagador efecto para el oyente.

‘Bury me backwards’ cierra el álbum con un sonido más vitalista y progresivo. En esta ocasión más cercanos al legado de Jethro Tull, sus aterciopeladas melodías se cubren de estandartes y relatos del pasado. Su sonido analógico nos traslada a un escenario más propio de siglos pasados, Otro fascinante corte con suaves, pero a la vez pesados tonos bajo una narrativa de leyenda.

SLEEPWULF:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: JAIL JOB EVE.- ‘Wildfire’

Energía y pasión por rock clásico, hacen que JAIL JOB EVE nos ofrezca fantásticas canciones en las que los sonidos retro se enriquecen con distintas influencias estilísticas que van desde el blues, el soul, la psicodelia, hasta el rock progresivo. Con una descomunal fuerza de la naturaleza como son las cuerdas vocales su cantante Victoria, un cálido órgano vintage, y una guitarra asesina, construyen unas fascinantes fresca canciones. El quinteto de Osnabruek es uno de los estandartes del rock retro alemán, y la calidad de su nuevo álbum ‘WILDFIRE’ así lo corrobora. Tras haber seguido el trabajo de la banda en los últimos tiempos, me pregunto: ¿Por qué esta banda no tiene la repercusión que merece?, calidad no les falta. JAIL JOB EVE se sabe desenvolver a la perfección en las transitadas aguas del rock clásico, pero sabe hacerlo con la elegancia de los ganadores. Esa voz celestial a veces, que se convierte casi en demoníaca en los momentos más desgarradores, y la sólida y versátil base instrumental, son suficiente aval para pensar en tocar el Olympo del rock vintage. Si bandas como Blues Pills , con unos argumentos similares, conquistaron a la audiencia con su propuesta de heavy-rock stonerizado, ¿Qué necesitan JAIL JOB EVE para convencer?. Desde aquí, trataré de poner mi grano de arena para su legado musical llegue a una audiencia mayor, porque una banda que se maneja con solvencia con unos teclados más propios de Deep Purple, una voz quebrada y portentosa a semejanza de Janis Joplin, una base rítmica heredera de Led Zeppelin, y una guitarra ácida, más propia de cualquier discípulo de Hendrix, bien merece un reconocimiento. Sus canciones en vena Siena Root o con los ritmos y ganchos de Rival Sons, son todo un regalo para cualquier amante del rock clásico, ese rock de carretera y de garito humeante como los que tantas noches hemos pasado, es el entorno natural de una banda que sabe muy bien lo que se hace. ‘WILDFIRE’ es un álbum que te costaría ubicarlo temporalmente, ya que su rock de hoy es el mismo rock de ayer, y con bandas como JAIL JOB EVE, seguirá siendo el ROCK de siempre.

‘WILDFIRE’ está disponible vía MIG Music.

‘Down the rabbitt hole’ abre el álbum con un sonido vintage stonerizado, toda una constante en este nuevo trabajo. Envolviéndonos en una neblina psicodélica esa seductora voz a caballo entre el blues y lo lírico va describiendo un entorno sonoro completamente ensoñador. La canción contiene distintas influencias que van desde el rock progresivo y la psicodelia, hasta el rock clásico más ortodoxo. Los teclados y la guitarra realizan un logrado ejercicio instrumental para dotar al tema atrayentes matices sonoros.

Cambiando completamente la propuesta sonora, ‘Mid-flight’ gravita en una atmósfera retro en la que los ecos del blues y el soul rock nos dejan meridianamente clara cual es la esencia de la banda. Con un derroche de registros y de capacidad vocal, el tema cuenta con buenos ganchos de hard rock 70’s. Busca un híbrido entre Janis Joplin y Ellin Larson (Blues Pills) y encontrarás el espacio en el que se mueve su cantante, gran protagonista de la mayor parte de las canciones. Aquí el órgano os envuelve en una cortina de sonidos vintage entre ritmos oscilantes y pegadizos. Un corte con gran fuerza, patente en desgarradores momentos.

Por la senda del hard rock retro con muchos aditamentos soul ‘Hit me with a lightning’ ve a los alemanes llenos de fuerza, tanto en los desgarradores pasajes vocales como en una armonía sólida y contundente. La maquinaria alemana funciona a la perfección en estos momentos de blues-rock de tintes retro. Sus embestidas de fuerza no desmerecen de las de ninguna banda pesada a pesar de estar en un entorno de rock ortodoxo y clásico.

‘Wildfire’, el tema que da nombre al álbum, con sus mas de siete minutos, contrasta con otras canciones más directas e impactantes. Aquí, los ensoñadores paisajes sonoros impregnan de suave psicodelia. Rebosante de sensualidad, el tema tiene una cadencia que me evoca (salvando las distancias) al clásico de Blind Faith, ‘Can’t find my way home’. Solo a modo de referencia, aquí, la banda se recuesta en calmados pasajes con un aura lisérgica, sin perder su esencia vintage. En este escenario, no faltan los elementos progresivos aportados por ese cálido y balsámico órgano. Evolucionando en su intensidad, los ritmos, y una rica composición completan el tema más experimental de todo el álbum; un tema en el que no faltan momentos de oscuridad y de riffs pesados. Este es uno de los grandes avales de un álbum fascinante para los amantes de los sonidos ‘vintage’.

Con ritmos de tonos Funky y con una voz que se inclina por el soul, ‘Lost’ recorre un escenario netamente 70’s. Coros y estribillos pegadizos y ese característico sonido retro, hacen el resto en un corte colorista y lleno de frescura, que invita a la fiesta.

Con el órgano dirigiendo el camino a seguir, ‘Flying V’ es un ejercicio de blues lleno de sentimiento. Escogiendo el lado más colorista, adornan su armonía con incrustaciones preciosas del penetrante sonido del órgano. Como si fuerza a trompicones, el tema parece atascarse por momentos, para salir airoso y esplendoroso.  

Cambiando el tercio, ‘Keet it quiet’ es una balada sacada de manga para sorprendernos con su fuerza y lirismo. Con una instrumentación gruesa por momentos, el tema susurra suavemente al oyente con una seductora voz a la que se acosa con avalanchas de riffs pesados. Así rompen la calma, pero dotar a la canción de una épica monumental.

Los coloristas ritmos retro regresar con más fuerza que nunca en ‘No means no’. Rock de los 70’s con dosis de blues y de soul para salir de la monotonía. Sus cuidadas melodías vocales se complementan con una impactante base rítmica, y continuos rasgueos de guitarra. Aquí el órgano juega su papel en un segundo plano. Como en cada canción, los alemanes siguen insertando matices, que en esta ocasión llegan de la mano de unos solo ácidos que ponene la pausa en su arrollador desarrollo.

Los ecos del hard-progresivo aparecen con sutileza en ‘Neither man nor machine’. Otro tema poderos de rock con momentos desgarradores en los que el blues se une a una elegante fiesta vintage. Si la banda se maneja bien con cualquier registro, en temas como éste en los que el blues es el protagonista, alcanzan cotas muy elevadas de efectividad.

‘Riot’ se mueve entre pasajes Purplelianos, chamánica psicodelia y blues humeante. Con un tempo lento, el tema serpentea por un cauce lisérgico de blues pantanoso. Un magnético y sosegado corte con unas entrañas robustas. Un viaje en busca del legado de Janis Joplin, con elementos contemporáneos. ¡¡¡Desgarrador!!!

Jail Job Eve

MIG music

Reseña: GREEN LUNG.- ‘Black Harvest’

Dos años después de su alabado Lp debut, los británicos obsesionados con el horror folclórico han resurgido de sus catacumbas abigarradas armados con docenas de riffs recién tallados. ‘BLACK HARVEST’, la secuela de ‘WOODLAND RITES’, es una reinvención más colorida del sonido de la banda.‘Este nuevo álbum de GREEN LUNG viene cargado de ganchos que seducen al oyente con un arco iris de sonidos vintage. Temas enérgicos con aroma retro sobre una base hard-progresivo, heavy-rock y acertadas melodías vocales. ‘BLACK HARVEST’ es un álbum dinámico, retro y lleno de alicientes que rápidamente te atrapan en un viaje al final de los 70’s y a la época dorada del heavy-rock. En cuatro cortos años de existencia, GREEN LUNG ha surgido de la oscuridad del heavy underground del Reino Unido para convertirse en una verdadera banda de culto con seguidores devotos. El éxito y los elogios que recibió su álbum debut ‘WOODLAND RITES’, tienen ahora la confirmación de que no estábamos ante la ’flor de un día’, sino que nos encontramos ante una banda solvente y creativa, que no solo se queda en el binomio Sabbath-Purple, sino que explora los vestigios del hard-progresivo de los 70’s para enriquecer su sonido de puro heavy-rock. El gran trabajo melódico, la capacidad para arreglar las canciones, y la impactante producción, junto a la fuerza de sus impactantes riffs, hacen de ‘BLACK HARVEST’, un serio candidato a colmar las listas de mejores álbumes del año.  Hartos de apuestas repetitivas y de álbumes que suenan igual, los británicos no dudan en incorporar pasajes de órgano más propios de Atomic Rooster, para envolvernos en una atmósfera que no tiene reparos en coquetear con momentos folk. GREEN LUNG son pura energía, pero también son una banda fresca y auténtica, una banda que sabe componer canciones, y sabe presentárselas al oyente, para que este, caiga rendido a sus pies.

Grabado en Giant Wafer Studios en la zona rural de Gales central en el transcurso de dos semanas con el productor Wayne Adams, es un disco más expansivo y texturizado que cualquier cosa que la banda haya hecho antes, con una calidad cinematográfica y más atención. Todas las muestras se obtuvieron del campo local y de instrumentos encontrados en el estudio, incluida la inquietante voz de apertura de ‘The Harrowing’, que se grabó por capricho después de que la banda irrumpiera en la iglesia local (se puede escuchar el órgano crujiendo de fondo). El álbum fue grabado a finales de otoño, y la atmósfera estacional se filtró en una música, que huele a brumas, hojas caídas y la gloria derrumbada de los cementerios Magnificent Seven de Londres, la ciudad a la que la banda llama hogar.

Masterizado por John Davis en Metropolis (Led Zeppelin, Royal Blood), ‘BLACK HARVEST’ viene empaquetado en vidrieras del renombrado artista Richard Wells (, y está disponible en formatos de CD y vinilo plegable.

Ferozmente independiente, la banda rechazó un contrato con un sello importante y, en su lugar, optó por lanzar ‘BLACK HARVEST’ con el sello finlandés de culto Svart Records. Recientemente, encabezó la lista de álbumes de pedidos anticipados de Bandcamp«Es el último bastión de la industria de la música», dice Templar sobre el servicio ético de transmisión y venta de música, que ha sido un salvavidas para los artistas más pequeños durante el año pasado. “Hemos ganado más dinero con eso que con el anticipo que nos ofreció un sello importante”, agrega. “No estamos tratando de ser una gran banda de rock convencional; solo estamos tratando de hacer nuestras pequeñas cosas. Pero esa cosita se siente como si estuviera creciendo todo el tiempo «.

GREEN LUNG son:

Tom Templar (voz)
Scott Black (guitarra)
Joseph Ghast (bajo)
Matt Wiseman (batería)
John Wright (órgano)

Los británicos nos introducen a su nuevo trabajo con los cantos rituales de ‘The harrowing’ . con la voz, algunos efectos y el profundo sonido del órgano crean un breve corte de hard-rock vintage. Una pequeña locura a modo de apertura que inmediatamente nos enlaza con el siguiente tema.

Instalados en los ecos retro, ‘Old Godfs’ se muestra esplendoroso por una senda hard-progresiva. Rifss potentes y unas voces y coros completan un tema impactante y versátil en el que los británicos dan el do de pecho.  Sus espirales diabólicas y las melodías vocales nos llevan a un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado en el que el heavy-rock más impactante se enriquece con bellos desarrollos prog.

Balanceándose en una dualidad en la que el heavy-rock se fusiona con riffs stoner, ‘’Black harvest’ mantiene el sabor añejo entre densos y pesados riffs. Poniendo la nota de color con el sonido vintage de esos maravillosos teclados el tema avanza con fuerza. El sonido de la canción, sin duda puede grosso modo resultar familiar, pero GREEN LUNG dejan patente su clase para hacerlo atractivo y personal. Voces, cambios de ritmos, teclados pastorales y riffs pesados conforman un denso tapiz sonoro con olor a 70’s con el que rápidamente conectan con el oyente.  Solos virtuosos de puro heavy-rock clásico, buenas melodías, tambores explosivos y un bajo que cruje en cada nota crean una canción llena de gancho.

En una impostada bajada de revoluciones, ‘Reapers’ parte desde la calma, para despeñarse por un precipicio de riffs hard-prog. Rock de alto octanaje con cuidados pasajes en un frenesí sonoro que mira al pasado. Aquí el legado de Sabbath aparece entre coros con falsetes y un ritmo trepidante.  

En un álbum de estas características, no podían faltar pasajes acústicos que miran al folk. Así ‘Graveyard sun’, es una especie de balada pesada que combina esos elementos folk con oleadas de riffs pesados. Sus atmósferas ensoñadoras están impregnadas de una épica oscura y atrayente.

En un oscuro e inquietante entorno nebuloso, ‘Black Harvest’ se despeña entre riffs de puro heavy-rock por una senda contenida pero pesada en la que los elementos doom y progresivos afloran con natural.

‘Upon the altar’ vuelve a ofrecernos esos tonos de vocación proto-metal aderezados con la atmósfera vintage que preside el álbum. Conjugando elementos Sabbath, con tonos más propios de bandas como Kadavar, el corte ondula entre teclados y afiladas guitarras al ritmo de unos tambores poderosos. GREEN LUNG tienen devoción por el heavy-rock de los 80’s, y aquí lo dejan patente una vez más.

Los rugosos y difusos riffs de ‘You bear the mask’ nos embarcan en un vertiginoso tema en el que los elementos Stoner aparecen entre pasajes de hard-progresivo. Amortiguando su fuerza con buenas melodías vocales, los británicos saben bien donde está su objetivo. Golpear al oyente con un sonido poderoso y pesado, pero amortiguándolo con cuidadas melodías vocales, algo, que consiguen con acierto. Eso sí, los riffs de puro heavy-metal aparecen vigorosos como en cada una de sus canciones.

‘Doomsayer’ muestra la potencia de una banda que sabe muy bien a lo que juega. Hard & heavy rock a la vieja usanza. Potentes tambores, estribillos contagiosos y un espíritu vintage conforman un corte pesado con ganchos suficientes para caer rendido a sus pies. Con una poderosa base rítmica, las hordas de riffs empapados de fuzz nos impregnan de virutas stoner en otro potente e impactante tema, en el que la parte más pesada de la banda aflora sin complejos.

Cerrando el álbum nos sorprenden con un tema diferente a cualquiera que hayan compuesto antes. ‘Born To A Dying World’ nos acaricia con bellas melodías en una atmósfera vintage. Aquí la suave psicodelia se complementa con embestidas de riffs y épicos pasajes que por momentos la convierten en una balada himno. Una canción monumental solo al alcance de una banda que sabe como componer canciones impactantes. Una neblina cubre los devaneos de los solos de guitarra virtuosos en los momentos álgidos del tema. Porque, aunque en su conjunto estamos ante una especie de balada, la canción tiene embestidas de furia que la hace sencillamente sublime.

GREEN LUNG 

Svart Records

Reseña: JESS AND THE ANCIENT ONES.- ‘Vertigo’

Lo que comenzó en el disco anterior, ‘THE HORSE & OTHER WERIRD TALES’, se lleva más y más profundamente, hacia una conclusión sobre su cuarto álbum ‘VERTIGO’. Envueltos en una funda de la vieja escuela adornada con un tornado, las ocho pistas del álbum burbujean en un caldero hirviente de influencia de la cultura pop vintage y paranoia con tintes ocultistas. Posiblemente estemos ante uno de sus álbumes más asequibles para todos los públicos, si bien la vocación ocultista de la banda persiste, en ‘VERTIGO’ todo se presenta con mesura. Comandados por su gran sacerdotisa y cantante Jasmin Saarela los finlandeses nos presentan un álbum con sonidos retro en el que el poder protector del órgano vintage amortigua los sonidos de sus brillantes guitarras. Como si fuera un vodevil, las canciones prescinden de elementos artificiosos para ofrecernos el lado más poético y lírico hasta el momento. Sus melodías cabalgan a lomos de un dócil corcel entre ritmos oscilantes siempre guiados por la seductora voz de Jess. JESS AND THE ANCIENT ONES construyen sus canciones en la oscuridad, pero a diferencia de otras bandas ocultistas, consiguen que sus canciones sean divertidas y no transmitan esa tristeza que aplaca los ánimos del oyente. Sus composiciones melódicas, pegadizas y psicodélicas se adornan con un misticismo reconfortante en el que caben los tonos soul, blues y jazz de su vocalista gravitando en un apacible espacio sonoro en el que todo se desarrolla con calma y en el que no faltan momentos freak. Aún así, tenemos momentos en los que la banda ofrece su faceta más pesada, ofreciendo pasajes que hubieran firmado cualquier banda hard-progresiva de los 70’s. Sin duda, JESS AND THE ANCIENT ONES sigue labrando su carrera con un notable álbum en el que queda reflejado que son una gran banda. ‘VERTIGO’ es uno de esos álbumes en los que cada nueva escucha va a ofrecer al oyente un nuevo aliciente no percibido anteriormente, algo que prueba la calidad que esconden sus mágicos surcos. Un álbum construido sobre una atmósfera retro pero que no suena a ninguna banda del pasado, sino que suena a JESS AND THE ANCIENT ONES en estado puro.

‘VERTIGO’ está disponible vía Svart Records.

 El compositor y guitarrista Thomas Corpse nos comenta: “Para mí, este álbum suena como un caballo oscuro, un hermano del álbum anterior. Hay una extraña sensación siniestra que se cierne sobre todo el álbum, tal vez sea la sensación de nostalgia que surge de la letra «.

‘Burning of the velvet fires’. Abre el álbum marcado por la poderosa voz de Jasmin Saarela y sus cantos ceremoniales. Teclados y guitarras creando una atmósfera vintage en un corte con tintes de cabaret y la esencia lírica de la banda. Espacios progresivos que se salpican con locuciones y una neblina psicodélica crean un aterciopelado espacio sonoro en el que los ritos paganos se desarrollan con un espíritu de los 60’s. Las cuidadas melodías llenas de fuerza habitan entre ritmos oscilantes. Sonidos difusos y el órgano en un primer plano van creando un entorno poético de gran atractivo en el que la psicodelia aparece con mesura. Salpicando pasajes recitados con momentos en los que la intensidad se eleva arrastradas por armonías más pesadas.

De nuevo el órgano toma el protagonismo en ‘World paranormal’. Armonías con inclinación pop revolotean en una canción de gran frescura. Un ritmo sencillo se colorea con suaves acordes y una voz que se inclina por registros más desagarrados.  Alejados de las vibraciones más pesadas los coros y estribillos transitan en esa atmósfera retro bajo los dinámicos ritmos. El tema evoluciona en su intensidad entre guitarras más difusas y persistentes.

‘Taking board’ abre entre locuciones radiofónicas y el órgano pastoral. Instalados en una atmósfera freak, el relato ocultista es narrado por su particular sacerdotisa. Siempre usando los elementos líricos la banda aumenta la intensidad de su relato bajo el pragmático sonido del órgano. Constantes oscilaciones en la trama hacen que el hipnotismo del tema se vea afectado. Pinceladas progresivas colorean el tema dotándole de un aspecto más pesado. Nuevamente encontramos un brillante ejercicio vocal complementado por el tétrico sonido de su órgano en esta bacanal pagana. Aportando risas siniestras el tema se sumerge en ese espacio tenebroso con el que tan bien saber jugar JESS AND THE ANCIENT ONES.

El penetrante sonido del órgano pone ritmo a ‘Love zombi’. Buenos solos de guitarra se unen a esta fiesta en la que los ritmos funk parecen poner banda sonora a una divertida película de terror de serie B. Aquí la banda muestra toda su esencia con versátiles ritmos que danzan en la espeluznante narrativa de los finlandeses. Una cadencia freak de origen 60’s acompaña las armonías del tema para hacer resucitar a los muertos en una nueva danza pagana. Esta vez con un punto de vista festivo.

‘Summer tripping man’ repite la fórmula de las locuciones en su apertura. Los diabólicos tambores acompañan el penetrante sonido del órgano en otro tema que conjuga elementos progresivos con voces atractivas voces líricas. Lleno de dinamismo el tema se eleva con su sonido vintage invitando a la ceremonia de las tinieblas. A diferencia de otras bandas ocultistas, los finlandeses construyen temas divertidos sin renunciar a la oscuridad. Esto supone un soplo de aire fresco a un estilo que suele ejecutarse con los mismos tópicos y parámetros den la mayoría de las bandas.

Dando un pequeño giro, las guitarras retumban en la lejanía mientras las voces se ecualizan en ‘Born to kill’. Otro tema marcado por los acordes de ese vibrante órgano que en esta ocasión soporta un tema más rockero. El sonido se expande mostrando sus aristas bajo poderosos e insistentes tambores. La lucha entre guitarra y órgano se complementa con desgarradores pasajes vocales que toman elementos blues. Sin perder su espíritu vintage, los ecos psicodélicos se muestran más nítidamente. Los gritos de su vocalista imprimen más fuerza a un tema más salvaje.

 De nuevo las vibraciones freak de tintes vodevilescos aparecen en ‘What’s on your mind’. Afiladas guitarras y un ritmo más cadente son amortiguado por los teclados. Ondulando en su intensidad y con mil florituras en su composición la canción se muestra firme y contundente en su sonido. Desde una aparente sencillez, el tema contiene variedad de matices que hacen que su escucha sea bastante atractiva. Incluso con algún elemento sinfónico, la fuerza de la banda queda patente nuevamente en otro tema arrollador. Los estribillos se elevan majestuosos acompañados por una corte sinfónica más propia de una orquesta en una especie de ópera rock.

Poniendo el cierre de oro al álbum, ‘Strange earth illusion’ con sus once minutos, nos muestra a los finlandeses en su esplendor creativo. Con una apertura atmosférica en la que la psicodelia preside el sonido, el tema se muestra como una suite. Los tonos soul, blues y jazz de su vocalista gravitan en un apacible espacio sonoro en el que todo se desarrolla con calma. Con una introducción presidida por la guitarra la entrada del órgano en escena eleva la voz con desgarradores pasajes con los habituales tonos ocultistas. Intercalando locuciones y voces susurrantes el tema transita por un psicotrópico entorno de oscuridad. Sus pasajes progresivos llenos de riqueza compositiva aparecen elevando el tono de la canción. Siempre manteniendo los ecos hard-prog 70’s, el tema avanza hacia un destino indefinido. Dentro de sus desarrollos progresivos, no dudan en incorporar elementos sinfónicos con coros clásicos dotando al tema de una espiritualidad casi celestial. En el tema encontramos pasajes soul en los que la voz vuelve a hechizarnos envuelta en efluvios psicodélicos. Sin duda, el mejor tema de todo el álbum.

Jess and the Ancient Ones

Svart Records