Reseña: DEADPEACH.- ‘The cosmic haze and the human race’

DEADPEACH regresan casi una década después de la publicación de su último álbum ‘AURUM’, con su cuarto álbum ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, reflejando la evolución de su sonido y su brillante capacidad compositiva a lo largo de este periodo de silencio. Ciertamente me había olvidado como se las gasta el trio en esta fascinante combinación de géneros hábilmente mezclados, pero cuando recibí este álbum, mi mente recobró la memoria. Sus intrincadas melodías y el carácter psicotrópico de sus canciones, son adornadas con la contundencia de poderosos riffs empapados de fuzz narcótico, haciendo que sus canciones se conviertan en irresistibles. Así logran crear una bruma cósmica con la que atrapar al oyente en un viaje expansivo en el que las vibraciones heavy-psych copan el protagonismo. Pero si algo caracteriza al trio, es su habilidad para entrelazar sus melodías dotándolas de los elementos que esperarías de una banda Stoner. Cautivadores en su propuesta, DEADPEACH saben como conquistar al oyente, bien sea con su narcótica psicodelia, con sus riffs empapados en fuzz, o con crudas armonías mas propias de los pioneros de los 70’s. Si a estos elementos unimos la capacidad para construir estribillos que te atrapan en unos riffs que ponen a prueba tus cervicales, la fiesta está servida. Cada canción contribuye al tema general del álbum, creando una experiencia cohesiva e inmersiva para los fanáticos del género con canciones cuyas letras invitan a la reflexión. Estas embriagadoras pistas son fruto de unos músicos veteranos que ya en los 90’s mostraban al mundo su talento, y que ahora se reafirman con un álbum impactante en el que no faltan unas gotas de blues para darle carácter a sus narcóticas canciones. Chamánicos, crudos y con la capacidad para sorprenderte, el trio italiano no podía regresar de mejor forma. Su cantante y guitarrista Giovanni Giovannini nos da las claves:  «Nuestro objetivo es trascender los límites del tradicional ‘álbum de un solo riff’ y sumergir al oyente en una amplia gama de emociones musicales. Queríamos que el álbum te llevara a través de sonidos y atmósferas únicas, y crear meticulosamente cada pista para proporcionar una experiencia atractiva. y una experiencia estimulante”.

Iza la vela mayor y configura los controles para el corazón del sol; ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, te servirá como banda sonora, salvador y luz guía en 2024.

No se podía abrir un álbum de mejor manera que los italianos lo hacen con ‘Madras’. Hipnóticos pasajes heavy-psych nos van introduciendo en un humeante entorno arenoso. La rica línea de bajo y el magnetismo de los acordes líquidos de la guitarra van minando la consciencia del oyente para trasladarle a un mundo desértico custodiado por una hechizante atmosfera psicodélica. A mitad de la canción todo se violenta en una combinación de Stoner rock y crudo rock 70’s con estribillos pegadizos. Una pista turbia, pero rebosante de frescura a pesar de su aroma añejo.

Subiendo la dosis de dinamismo, ‘Motor Peach’ se sustenta en altas dosis de fuzz intoxicante y estribillo con carácter contagioso y un espíritu punk. Una pista sencilla a la par que borrosa, a la que DEADPEACH empaña con elementos diferenciadores que rompen el ritmo una y otra vez, algo que le dota de carácter al corte. Una pista con unos arreglos intricados pero efectivos.

Por la vía directa y sacando toda la fuerza de la banda ‘Man on the Hill (The Fisherman and the Farmer)’ avanza cadenciosa por un espacio arenoso y borroso con golpes de blues y un tono vintage. Las melodías vocales aportan todo el gancho a una pista oscilante. Es una canción sobre el deseo humano de alcanzar lo que actualmente está fuera de su alcance, y a menudo lo desea de inmediato cuando el esfuerzo de hoy es la cosecha del mañana. A veces, basta con permanecer en silencio, escuchar los huesos de los árboles y captar las profundas enseñanzas de la vida.


Prescindiendo de las voces, ‘Ouroboros’ transita por espacio psicodélico con una suave armonía repetitiva que bebe de la fuente del kraut-rock. La canción pone la calma bajo una colorista atmósfera hipnótica.  

Monday’ es otra canción que gravita en una órbita lisérgica y chamánica. En una atmósfera empapada de psicotrópicos. Con unos coros rituales y un ritmo suave, la pista avanza sumiendo al oyente en un trance sonoro sumamente apetecible. Heavy-psych en estado puro en una pista con pinceladas desérticas en sus surcos en un aparente viaje de peyote a través de las dunas. La parte final nos ofrece un sonido más pesado con una crudeza más propia de los 70’s y unos ganchos de guitarra de los que es difícil escapar. Prepárate para el headbanging final.

‘Rust’ es una invitación al ‘pogo’ con sus riffs desérticos al uso y una estructura que se contonea para llevarnos en volandas a una fiesta desenfrenada de Stoner ,hard rock fresco y divertido bajo un espíritu punk.

Poniendo el cierre al álbum ‘Loop (Set the Control to Mother Earth)’ emerge lentamente de un bosque lisérgico en una nebulosa atmósfera en la que todo se muestra borroso. Un paseo por campos rebosantes de hongos mágicos que esparcen su dietilamida impulsándonos a un rugoso espacio sonoro en el que el desert-rock pide su protagonismo. Si bien la pista mantiene el tono heavy-psych sus gruesos y repetitivos riffs ponen momentáneamente la pesadez a unos surcos en los que los sonidos expansivos nos sumen en un auténtico trance sonoro con influencias floydianas que construyen una suite psicodélica.  

Deadpeach

Reseña: GREENGOAT.- ‘A.I.’

El dúo madrileño GREENGOAT presenta su álbum ‘I.A.’, demostrando que son una banda con carácter, una banda capaz de tocar cosas diferentes, y de hacerlo con su propia personalidad. Haciendo buen uso de las progresiones de sus ritmos, la distorsión y el fuzz, crean unas atmósferas humeantes y misteriosas, en un entorno de oscuridad. Su stoner denso, y algunos momentos progresivos, se nutren con brillantes armonías y ritmos fuertes, además de unos cuidados arreglos melódicos. Esto hace que se muestren como una banda diferente y única. A través de secuencias inmersivas y paisajes oníricos, el dúo no deja de renunciar a los elementos de metal y sobre todo al doom, como argumento principal de su propuesta sonora. Tratando de transmitir al oyente su fuerza en vivo, estas canciones contienen secuencias que trasladarán a sus directo para conseguir una experiencia de autenticidad. La complicidad de la pareja hace que sus canciones fluyan con naturalidad a pesar la multitud de ramificaciones que cada una de estas contienen. Inspirándose principalmente en la ciencia y la tecnología, así como en la relación entre los humanos y estos elementos, GREENGOAT construyen un relato cohesionado que queda reflejado desde lo más profundo desde la primera canción de ‘I.A.’. El álbum cuenta una historia donde la IA toma conciencia con «The Seed», se encuentra con su creador en «AI», el creador reclama su control en «Human», pasa por el dilema de «Awake» hasta el desenlace de «Naraka I‘, una canción sobre la bestia interior y su poder.

GREENGOAT son Iván Flores (voz y guitarras) y Ruth Moya (batería). ‘A.I.’ está disponible vía Argonauta Records.

Una introducción ambiental bajo una oscura atmósfera psicodélica acompañada de una inquietante locución nos pone en el camino con ‘Void’.

La situación continúa en ‘The Seed’. Un corte de psycho-doom con riffs gruesos y tambores atronadores que se ejecuta a cámara lenta, como requiere el género. Su turbio y amenazador sonido, recorre lúgubres escenarios lisérgicos incorporando chamánicos pasajes vocales que acaban tornándose más virulentos sin perder la vocación psicotrópica presente en el corte. 

Con un sonido más desértico ‘AI’ nos empapa de fuzz intoxicante y un cadente ritmo que va evolucionado a un espacio Stoner-doom de manual. Aun así, GREENGOAT vuelve a impregnar la canción de elementos psicodélicos haciendo que esta, se muestre más atractiva y versátil.

El tosco sonido de ‘Human’ parece ser el reflejo de una curiosa excursión por la senda del metal y la distorsión, sobre una armonía nítidamente Stoner y bastantes influencias heavy-rock.  

‘Awake’ cruje como un edificio que resquebraja antes de colapsar. Platillos y riffs duros y llenos aristas se cruzan con una guitarra que pone el tono lisérgico. Voces casi chamánicas de vocación grunge, colorean una pista turbia con una fantástica melodía vocal haciendo que el corte brille con intensidad. Posiblemente esto sea un elemento diferenciador de otras bandas y sobre todo dúos, de características similares.

Dividida en dos partes ‘Naraka I’ entre como un elefante en una cacharrería con sus monolíticos riffs doom. Una pista que se desarrolla en un territorio de ortodoxia pesada y en la que los madrileños ponen una nota ocultista. Esto crea una pista borrosa y grandilocuente que hará las delicias de los fans acérrimos del género.

Complementando el corte anterior, ‘Naraka II’ exprime la fórmula con la que estos chicos crean sus canciones. Retumbando en alguna oscura caverna, los ecos del proto-doom afloran entre los golpes virulentos de una pista con un ritmo trepidante y una armonía que oscila constantemente.

‘Burn The End’ completa este prometedor álbum con un estilo similar al resto de canciones, siendo enriquecida con algunas melodías heavy-rock de manual. El fuzz no falta a su cita en otra canción fornida pero también psicodélica sobre la base doommy que tanto le gusta al dúo. 

Argonauta Records

Greengoat

Reseña: SLIFT.- ‘Ilion’

A pesar de que los meteorólogos de los informativos no nos avisaron, el huracán SLIFT regresa con su nuevo álbum ‘ILION’ mostrando al mundo que ellos no son una banda cualquiera. Un álbum arrollador que no desfallece en ninguna de sus perturbadoras canciones. Partiendo desde el punto en el que el trío lo dejó en su último álbum, este es un álbum construido a la manera de una historia homérica. Pero si ‘UMMON’ contaba una historia épica, esta nueva entrega, versa sobre las emociones y sentimientos humanos, representando la caída de la humanidad y el renacimiento de todas las cosas en el tiempo y el espacio. ’ILION’ lleva el nombre de la antigua palabra griega para la ciudad de Troya, un lugar que ha pasado a la historia por su pasado bélico, algo que de alguna manera queda reflejado en estas agresivas y aturdidoras canciones. Sin duda estamos ante un álbum feroz, con un sonido abrumador que sume al oyente en una turbadora bacanal de vibraciones heavy-psych, con un espíritu cósmico. Si bien SLIFT han ido en los últimos años labrándose una gran reputación en A la escena psicodélica, su música no es apta para todos los oídos. Abrumadores en el desarrollo de sus canciones, su compleja experimentación del espacio sideral requiere de una apertura mental y una voluntad para dejarse sorprender. Sus incursiones progresivas pueden no ser fáciles de asimilar, pero la excelencia de sus composiciones supone un reto para el oyente. ‘ILION’ es un disco monumental y complejo, que refleja la evolución de una banda que se aleja de lo convencional y que, sin ningún pudor, explora intrincados escenarios sonoros en los que lo progresivo se adorna de golpes de metal, enriqueciendo así su propuesta heavy-psych. Estos sonidos masivos nos llevan a un relato épico en el que todo puede suceder. Con una importante densidad melódica, SLIFT escudriñan todos los rincones del cosmos a través de una voluptuosas y oscuras canciones que no dejan espacio a la esperanza. Sin ningún génereo de dudas, para disfrutar al completo la experiencia narrativa de ‘ILION’. 75 minutos a través de ocho canciones en las que el trio desata su furia con guitarras monolíticas, acidas que guían unas canciones que te invitan a una odisea sónica de proporciones descomunales. Ellos son así, con SLIFT no hay medias tintas, o los amas o los odias.

‘ILLION’ está disponible vía Sub Pop.

‘Ilion’ la canción de apertura y que da nombre al álbum resume en sus once minutos la esencia de este segundo álbum del trio francés. Todo un torbellino de riffs ácidos que gravitan en una órbita sideral manteniendo un tono hipnótico y una atmósfera de oscuridad. Denso en su composición, las voces atormentadas aportan un carácter indómito y rabiosos. La guitarra extenuándose en los habituales solo imposibles, y el dinamismo de su base rítmica crean una espiral que nos arrolla con la fuerza habitual del trio. SLIFT son una banda de excesos y eso se plasma en un corte que es ejecutado a una velocidad sideral. Toda una seña de identidad de una banda psicodélica que gusta de los elementos siderales para hacer gravitar sus canciones. Pesados e inquietantes, los franceses toman la senda tortuosa para desarrollar esta impactante pista. La travesía espacial se frena en su segunda mitad llevándonos a deambular por un entorno ingravitatorio en el que lo espacial toma el protagonismo. Tras la pausa el corte eclosiona para ofrecer un final épico y pesado. La canción representa monumentos a dioses antiguos que se elevan hacia el cielo desde el polvoriento suelo del desierto de un planeta moribundo, azotado por feroces vientos. Se trata del pueblo condenado a vivir en esta tierra desolada. Y sobre los asesinos de este mundo, que lo abandonan por el espacio y la esperanza de un mundo nuevo, en una cruzada frenética que los llevará a la locura”

Las cosas no parecen cambiar mucho en ‘Nimh’. Otro corte frenético que nos lleva en volandas hacia un insondable y aterrador espacio sonoro en algún rincón de la Vía Láctea. Aquí la banda cuida la melodía entre voces aterradoras haciendo que su impactante fuerza sea amortiguada con pasajes más accesibles. Pero la aturdidora apuesta sonora de los franceses parece inclinarse por estos espacios en detrimento de los pasajes atmosféricos. Pero si escarbamos en sus entrañas, el frenesí sónico esconde bellos pasajes ocultos entre la bacanal sónica de la banda. SLIFT continúan sumiéndonos en las tinieblas en una nueva canción difícil de escuchar sin sentirse abrumado, pero ellos saben como poner la pausa a su estruendosa apuesta. Esto se traduce en ensoñadores pasajes adornados con coros celestiales que compensan la virulencia de sus riffs creando un espacio narcótico y meditativo que no tarda en romperse con esas voces aterradoras.


Con algunos golpes de metal ‘The Words That Have Never Been Heard’ se convierte en una pista con elaborados pasajes psico-progresivos que se contiene por momentos. Las cuidadas melodías nos sitúan en un escenario diferente a esas orgías psicotrópicas de las que tanto gustan los franceses. Pero sus momentos atmosféricos solo son el preludio de una nueva embestida. Porque estos chicos son así, su tendencia a abrumarnos aflora en cada una de las canciones por muy pausadas que estas sean. El corte supone un compás de espera ante una nueva bacanal, si bien en esta ocasión la cosa parece desollarse con más sosiego, lo que hace que SLIFT se centre más en ese relato para ofrecer un corte excelso y lleno de expectación sobre lo que pueda suceder en este entorno cósmico.

‘Confluence’ persiste en el relato de la pista anterior con enigmáticos pasajes de vocación cósmica en el que los desarrollos progresivos explorar los confines del espacio sideral con brillantes momentos de una psicodelia progresiva que sirve como banda sonora al relato de ciencia ficción del trio. En su segunda mitad la pista se torna turbia y virulenta son incisivos pasajes impulsados por una tormentosa base rítmica. SLIFT abre la marmita de los psicotrópicos dejando de su esencia vague por el espacio sideral.

‘ Weaver’s Weft’ a diferencia de las canciones precedentes, decide poner pausa a la ferocidad mostrando un espacio casi devocional. Lentos en su ejecución van creando ese entorno sonoro con el que atrapar al oyente. Voces que se alternan en una neblina psicotrópica van creando un corte inquietante y monumental que evoluciona a un estado de pesadez aterradora. Este equilibrio se manifiesta en la alternancia de delicados acolchados desarrollos enriquecidos por un buen trabajo de voces que acaban por dar cuerpo a otra pista inquietante y hermosa a la vez. La pista pasa por diferentes momentos haciendo que su fisonomía mute constantemente.

Tras la tempestad llega la calma con ‘Uruk’. Entre inquietantes pasajes con un aura misteriosa las voces etéreas van creando un relato oscuro sin un destino que podamos anticipar. Envuelta en efecto y con acordes que se repiten, el bajo va marcando el devenir de la canción. Elevando la intensidad hasta un espacio de pesadez más propia del post-metal o el doom consiguen atrapar al oyente en su peculiar jaula sónica. Ondulante en su ímpetu la pista en una montaña rusa de emociones.

SLIFT no son una banda que vaya directa, sino que se toman su tiempo para hacer sus canciones. La prueba de ello son los doce minutos de ‘The Story That Has Never Been Told’. Otra turbadora canción que nace de un sonido fuerte, pero que contiene delicados pasajes de psicodelia aromatizada nacida de algún remoto lugar en el cosmos. Empapada de efectos y voces etéreas en línea Yes, sus desarrollos progresivos son una vez mas evidentes. Hermosos y melancólicos momentos ejercen de bálsamo a la tormenta que generan en cada una de sus canciones. Con una parte central más sosegada, la pista retoma la senda de la complejidad en la parte final.

A modo de epílogo a esta odisea épica ‘Enter The Loop’ gravita en una órbita atmosférica más propia de otros mundos poniendo un inquietante broche final a un relato complejo no apto para todos los idos.

SLIFT 

Sub Pop Records

Reseña: HEBI KATANA.- ‘III’

Los Guerreros de élite del proto-doom japonés publicaban el pasado mes de diciembre su álbum ‘III’, y en el día de hoy hacemos justicia a uno de esos álbumes asesinos que te va a volar la cabeza. Porque los japoneses no hacen prisioneros y van directos al grano con su proto-doom vintage de fuerte inspiración 70’s. Retomando el sonido crudo, enérgico y pesado de aquellos pioneros, incorporan brillantes melodías vocales rebosantes de gancho para atrapar al oyente en una bacanal sónica impresionante. Stoner, proto-doom, heavy-rock, psicodelia pesada, blues…. Son muchos los argumentos del trio para conquistar a una audiencia que se convertirá en hordas de fieles seguidores como trabajos como este. Estamos ante un álbum pegadizo, de fácil escucha y con el que HEBI KATANA te va a conquistar. Creando un caos controlado, el speed rock se enriquece con pasajes oscuros y plomizos en pura vena Sabbath, pero también con ecos de Blue Cheer, The Skull, The Obssesed, o de sus compatriotas Church of Misery. Instalados en esas pesadas vibraciones vintage, las canciones de ‘III’ son un reconstituyente para salir de la depresión y elevar el ánimo para unirte a una fiesta desenfrenada de rock despiadado y primitivo. Un paso adelante de una banda que da un puñetazo en la mesa con una energía desbordante y salvaje, que derretirá los amplificadores. Chulesco por momentos, el álbum cuenta con melodías que no suelen ser habituales en este tipo de propuestas, lo que hace que este tercer capítulo se postule, presentando su candidatura para convertirse en un álbum de culto. Las bandas japonesas no suelen defraudar, y HEBI KATANA, los autoproclamados ‘Samurais del doom’ son el claro ejemplo de ello. ¿Estas preparado para una horda de riffs? Ha llegado el momento de la batalla y de poner a punto vuestros ‘tsurugis’.

HEBI KATANA son: Nobu (Guitarras y voces), Laven (bajo y voces) y Goblin (batería y teclados)
‘III’ fue grabado y mezclado por Ryuhi Inari en Void)))Lab, masterizado por Soichiro Nakamura en PEACE MUSIC, correspondiendo el arte de la portada a Doomolith. ‘III’ está disponible vía Unforgiven Blood Records

El álbum abre con los crujientes y crudos riffs de ‘Hallelujah Anyway’ Sin hacer prisioneros los japones se zambullen en el proto-metal de los 70’s con un acierto digno de mención. Tomando el testigo de los grandes del género estos chicos saben cómo incorporar cautivadoras melodías a su andanada de riffs pesados.

La embestida continúa con la diabólica ‘The Debtor’. Un corte cegador y pesado con ensoñadoras melodías más propias de una banda de finales de los 70’s. El legado de BUDGIE parece salir a la luz en una canción vibrante y bien construida de auténtico rock primitivo. Su flujo constante es alterado con pasajes melódicos y estribillos pegadizos, toda una garantía de éxito.

Con un nombre como ‘Depressed Blues’ y una banda como los japoneses podríamos intuir su contenido. Heavy-blues, pero sobre todo proto-doom oscuro y denso, en una combinación acertada que evoca sin rubor el legado de Sabbath con riffs lentos y oscuros y una energía desbordante.

‘No Sorrow’ sube la apuesta con un frenético torrente de riffs ortodoxo que conectan con el oyente. Una actitud vacilona y un espíritu punk nos sumen en un corte desenfrenado y que te invita al baile.  

El blues empapado en psicotrópicos es el argumento musical de ‘Pennsylvania Blood’ La hilarante línea de bajo ejecuta sus acordes con parsimonia mientras la guitarra exhuma acidez en cada solo para desatar la locura. Una canción ideal para ejecutar pogos desenfrenados.

‘The Hole’ mantiene los cánones del rock pesado de los 70’s dotándolo de buenas dosis de fuzz intoxicante. Estos chicos saben cómo dotar del groovy preciso para que sus canciones calen en el oyente sin fisuras. Nuevamente los ecos del pasado salen a la luz con una apuesta brillante en la que la melodía juega un papel primordial. Sin ella, no sería lo mismo ya que unos riffs vibrantes ejecutados a toda velocidad van transformándose en un monumento al doom y a la psicodelia pesada. Jugando con los tiempos y la intensidad, el corte arranca desenfrenado para súbitamente pararse y explorar pasajes psicodélicos de alto nivel. Su esencia proto-doom es amortiguada con pasajes chamánicos por un cantante, que, si bien no es el mejor del mundo, tiene la suficiente personalidad como para resultar efectivo.  Fuzz y un ritmo trepidante completan una fórmula efectiva, una fórmula con un resultado brillante en la que el rock ocultista es tocado con personalidad.

En ‘Darkest Priest’ los crudos riffs se adornan con ritmo colorista y un tono macarra muy propio del siglo pasado. Con guiños alternativos completan un corte poderoso y vacilón que activará tu sistema neuronal sin remisión.

El cierre nos llega con ‘Lost’, una canción a priori más pausada en la que HEBI HATANA baja las revoluciones para impregnarnos de psicodelia pesada en un ejercicio compositivo en el quelas cautivadoras melodías nos atrapan en un gratificante espacio sonoro. El lado más suave de los japoneses se plasma en una canción con momentos de belleza y una persistente neblina lisérgica. Así demuestran su versatilidad no encasillándose en tópicos de un género que para ellos tiene muchas ramificaciones, y todas muy sugerentes.  

Hebi Katana

Reseña: THE POLVOS.- ‘Floating’

Los psico-jammers cósmicos chilenos THE POLVOS regresan a la actualidad con su segundo álbum ‘FLOATING’. Han pasado casi cuatro años desde que nos sorprendieron con su magnífico debut ‘DARKNESS EMOTION’, elevando descaradamente su apuesta con esta nueva entrega. Porque ‘FLOATING’ es un álbum sólido, cautivador, rebosante de gratificantes texturas que son integradas maravillosas canciones de psicodelia espacial de alto nivel. Manteniendo sus genes heavy-psych intactos, la banda explora los confines del cosmos con cinco cautivadoras e hipnóticas canciones impulsadas por ritmos kraut. Unos sintetizadores que crean la perfecta atmósfera en la que expandir su sonido, y sobre todo un brillante trabajo de guitarras, hace posicionar a la banda en un lugar de privilegio dentro de la escena psico-espacial latinoamericana. Teniendo presente el legado espacial de bandas como Hawkwind, THE POLVOS, sin renunciar al legado cósmico de esas legendarias bandas del siglo pasado, miran al futuro sin rubor, incorporando vibraciones mas propias de bandas contemporáneas como King Buffalo, enriqueciendo así su creatividad. Este nuevo álbum es todo un viaje expansivo perfectamente diseñado en el que la banda de Concepción nos sume en un gratificante trance sensorial a través de los confines del cosmos infinito. Allí encuentran su espacio de confort para mostrar al mundo que son una banda a tener en cuenta en la escena heavy-psych contemporánea, pero también a no olvidarla como una de las bandas más frescas del rock espacial del siglo XXI. Sus travesías siderales se ven empapadas de hermosos pasajes instrumentales que a veces se impregnan de un apetecible tono exótico, algo sumamente acertado para colorear un sonido que es de todo, menos monótono, a pesar de su fuerte carácter hipnótico. Sin duda, un álbum para degustar y disfrutar de principio a fin en un ejercicio mental sumamente gratificante.

FLOATING’ está disponible vía Clostridium Récords, SurPop Récords y Smolder Brains Récords

El álbum abre con un cósmico ritmo galopante en ‘Into the space’. Recuperando el legado de HAWKWIND los chilenos crean una pista frenética, espacial, psicotrópica impulsada por un hipnótico ritmo de vocación kraut. Entre efectos y polvo sideral, la pista explora los confines del espacio en una tortuosa travesía en la que no faltan riffs gruesos y pesados.

‘Fire dance’, con su cadencioso y pesado ritmo de tambores es coloreado con impactantes solos ácidos, que definen el carácter de la banda. Envueltos en ese manto espacial, la psicodelia pesada se manifiesta con turbadores pasajes impregnados en sustancias lisérgicas. El corte parece transitar entre una senda futurista y el legado del space-rock de los 70’s.

En un tono más ceremonial, la magnética ‘Going down’ expande sus armonías y ritmos hipnóticos creando un espacio narcótico en el que expandir nuestra mente. Suavizando su propuesta sonora e incorporando acolchadas melodías vocales, los chilenos se acercan al sonido que bandas como King Buffalo han esparcido por el mundo. Con una magistral combinación de guitarras estratificadas el corte nos sume en un cautivador trance sensorial.

Por una senda heavy-psych ortodoxa ‘Acid waterfall’ emana lentamente en un génesis esplendoroso. Numerosos efectos, pausados acordes y una envolvente instrumentación van haciendo evolucionar una pista empapada en psicodelia pesada de alto nivel. Una magnífica canción llena de texturas y matices que reflejan la innegable calidad de la banda. Sus voces etéreas, la neblina atmosférica y el ritmo inquebrantable del corte, lo hace destacar por encima del resto de canciones del álbum. Aquí se conjuga el abanico estilístico que estos chicos imprimen a su psicodelia cósmica.

Poniendo el cierre a este brillante álbum ‘The Anubis death’ es otra canción psicodelia de fuerte carácter espacial, en la que THE POLVOS incorporan elementos orientales vistiendo su sonido de un tono exótico que encaja a la perfección en su propuesta. De nuevo, podemos apreciar el exhaustivo y fascinante trabajo de la dupla de guitarras que se retuercen en solo imposibles entre el hipnótico ritmo de unos tambores que clara vocación kraut. Al igual que el resto de canciones, el espíritu de Hawkwind es venerado con devoción.

The Polvos

Smolder Brains Records

SurPop Records

clostridiumrecords