Reseña: BLACK ELEPHANT.- ‘The Fall of the Gods’

THE FALL OF THE GODS’, el nuevo álbum de la banda italiana BLACK ELEPHANT continúa su exploración de la psicodelia pesada del siglo XXII corroborando (si todavía no estaba claro) que son una banda a considerar. Si en sus 14 años de existencia la banda se había manejado entre el Stoner nebulosos y el blues subyacentes en esta ocasión, sin renunciar a sus orígenes nos presentan un álbum contundente, pero sobre todo muy psicodélico.  Manteniendo su groove pesado y sus elementos stoner, la dinámica del álbum sin alejarse de la oscuridad sabbathica incide mas en un territorio de bandas como EARTHLESS, COLOUR HAZE, NAXATRAS o incluso ALL THEM WITCHES en una visión cósmico arenosa adornada con unas gotas de blues y un espíritu floydiano. Con canciones repletas de giros en su camino, ‘THE FALL OF THE GODS’ es un álbum corrosivo, pesado, meditativo, y hermoso a partes iguales. Sus monolíticos riffs y junto a su pulsante y contundente base rítmica noquean al oyente para sumirle en un placentero sueño cósmico impulsado por el fuzz y canciones perfectamente arregladas que se desarrollan con el legado de los 70’s siempre presente. Crudo y con riffs que te derretirán la cara, sus surcos contienen hermosos momentos heavy-psych principalmente instrumentales que consiguen convertirlo en un lanzamiento fuerte que gana con cada nueva escucha. Todo un regalo para los amantes de los sonidos psicodélicos que se olvidad de una pesadez inusitada.

El guitarrista, vocalista y líder de la banda Alessio Caravelli comenta: “El tema esta vez es la caída, de la decadencia al renacimiento… Después de los últimos años muy duros para todas las sociedades, entendimos que muchos principios y colosos han caído, exactamente como lo hicieron los dioses y las culturas antiguas como las civilizaciones maya y azteca. Esta ha sido también la inspiración para nuestro diseñador gráfico Farfante, quien dibujó a mano la portada y el arte del nuevo álbum con estos conceptos en mente”.

»THE FALL OF THE GODS’ está disponible vía Smallstone Records

BLACK ELEPHANT son: Alessio Caravelli (voz y guitarra), Massimiliano Giacosa (guitarra), Francesco Glielmi (bajo) y Simone Brunzu (batería).

Palpitando lentamente ‘Mother of the sun’ va tomando forma entre suaves y sugerentes pasajes psicodélicos hasta eclosionar en un territorio propiamente heavy-psych. Con una base sólida la pista va tornándose virulenta gracias a unos gruesos riffs y voces trascendentales que tratan de hacerse hueco entre la densidad sonora. Una epopeya de psicodelia pesada usada como introducción a un gran álbum.

‘Go’ con sus menos de dos minutos es una bacanal ácida impulsada por ritmos feroces y guitarras diabólicas. Toda una orgía sonora con una fuerza inquebrantable que te sumirá en una enorme espiral psicotrópica con la que no hacen concesiones.

Demostrando su versatilidad, ‘The fall of the Gods’ nos invita a viajar por espacios expandidos de cautivadora psicodelia. Un auténtico bálsamo sonoro que palpita en un génesis cósmico llevándonos a un viaje con destino incierto. Hipnótico y pausado el corte va mutando su intensidad para convertirse en una pista pesada y contundente a la vez que lisérgica. Fluyendo con solvencia y mostrando distintos grados de intensidad consiguen un cóctel de música pesada cósmica cósmico aderezado con pesados riffs Stoner y unos genes nacidos de un laboratorio de sustancias psicotrópicas.

Saliéndose levemente del guión la ecléctica y monumental ‘Vedova nera’ con un aspecto más intrigante y oscuro, no tarda en mostrar sus cartas. Golpes de post-metal, corrosivos pasajes heavy-psych y un cierto tono alternativo tejen otra descomunal canción. Giros constantes y inquebrantables paradas y arrancadas, forman el soporte para una pista nebulosa a la vez que pesada en la que se insertan coros y voces efectivos dejando patente la versatilidad y habilidad de estos chicos para crean fascinantes canciones. 

En poco más de un minuto ‘Se chiudo gli occhi’ se postula como una gigantesca y extraña pista Stoner-doom gracias construida con amenazantes y monumentales riffs.

‘Dissociale’ es otro ejercicio sonoro en el que rabiosas voces habitan en un turbulento y difuso espacio en el que los ecos punk aparecen entre monolíticos riffs Stoner-doom y tambores atronadores.

Tras la licencia tomada en las dos canciones anteriores ‘Cuore selvaggi’ nos sume en un intrigante espacio sonoro en el que los tonos floydianos van trayendo una luz cósmica. Con una atmósfera nebulosa y elementos más propios del rock de los 70’s la pista se desarrolla por un entorno psicodélico en el que encuentro bastantes elementos de la banda del fluido rosa mezclados con tonos bluseros. Siempre ofreciendo una narrativa cambiante BLACK ELEPHANT encienden la espita, para descargar su fuzz intoxicante creando un espacio difuso en el que el rock más crudo conviven con la siempre atractiva psicodelia de la banda. Con estos chicos nada es lo que parece, ¿o si?

‘Shadow’ se desarrolla entre enigmáticos bosques cubiertos de dietilamida provocando un efecto narcótico sumamente efectivo. Puras vibraciones heavy-psych de manual con oleadas de fuzz aletargante y múltiples efectos. El turbio sonido sirve como base para hacer que el oyente se suma en un sueño en el que liberar su mente dejándose llevar por los efluvios psicotrópicos de la canción.

Emulando a bandas punteras como COLOUR HAZE, ‘Jupiter’ es una pista suave que acaricia la sensibilidad del oyente proporcionando un gratificante efecto balsámico. Lenta, y silenciosa, sus acordes se envuelven nuevamente entre efectos volátiles creando un espacio de psicodelia cósmica. Aquí los ecos blues se insertan con sutileza entre sus hipnóticos y cautivadores pasajes. Ese carácter meditativo hace que la intensidad se mantenga en un nivel muy bajo. Relajante, hermosa oscura y liberadora a partes iguales. 

Como si se tratara de bandas como NAXATRAS ‘Mother of the sun pt. 2’ es otra magnífica oportunidad para disfrutar de la mejor psicodelia pesada de los italianos. Comandado por la guitarra y custodiado por una pulsante e hipnótica base rítmica, la pista vuelve a contener en su interior genes blues. Pero como en la gran parte de canciones del álbum, los elementos pesados tienen también un enorme protagonismo. La contundente línea de bajo va minando la capacidad sensorial del oyente hasta atraparle entre sus fauces y golpearle como solos de guitarra corrosivos y completamente psicodélicos.

Black Elephant.

Small Stone Records

Reseña: DEMONIO.- ‘Acid rain’

Como si de un acetato perdido en un sótano polvoriento ‘ACID RAIN’ evoca los sonidos más crudos y primitivos de la psicodelia pesada de los 70’s a través de siete canciones que no hacen prisioneros. Un descomunal artefacto sonoro que derretirá tu cara con la acidez de unas pistas nacidas de una marmita de LSD. Entre guitarras distorsionas, voces malignas y atmósferas humeantes, crean un brebaje sonoro que haría palidecer a la mas siniestra de las brujas. Con un groovy empapado en ácido lisérgico, los italianos DEMONIO golpean con fuerza nuevamente. Si en sus trabajos previos la banda incidía en pasajes Stoner-doom, en esta nueva entrega, escarban aún mas en el pasado para encontrar el elixir mágico que usaban aquellos pioneros del rock ácido de los 70’s y traerlo al Siglo XXI. Sus turbias e impactantes canciones son dotadas con un groovy que atrapa al oyente desde el primer momento en una espiral sónica en un ámbiente completamente psicotrópico. Una creación del ‘Maligno’ ideal para ir calentando motores para la noche de Halloween. Uno de esos álbumes no hecho para débiles, en el que los sonidos más diabólicos nos invitan a una bacanal heavy-psych con toda la esencia de los pioneros de los 70’s, intacta. Sus adictivas y sucias canciones son la banda sonora perfecta para disfrutar de una orgia de ritmos oscuros, pesados y sumamente psicodélicos. Este hipnótico, ácido y descomunal álbum es un chute de energía cruda que hará que tu cabeza explote.

DEMONIO son: Anthony (voces y guitarra), Paolo (bateria), Metteto (bajo).

Sin hacer prisioneros, ‘Dopelords’ contiene ese sonido ácido que tanto nos gusta. Un torbellino psicotrópico que aturdirá tus neuronas con una nebulosa atmósfera en tonos proto metal cósmico. Una bacanal lisérgica fortalecida con rugosos riffs intoxicantes. Envuelta en un ambiente vintage, la psicodelia más corrosiva nos noquea sin contemplaciones.

 En un tono más crudo ‘Hell’s house’ explota con riffs crujientes y una melodía que te engancha. Sus efluvios cósmicos y ese sonido primitivo son argumentos suficientes para sumirte en el agujero negro de los italianos. Un infierno sonoro en el que el proto-metal más picante penetra en nuestras terminaciones nerviosas par asestarnos un shock de puro rock ácido a la vieja usanza. La pista nos introduce en bosque repleto de hongos mágicos exhumando sus efluvios narcóticos para proporcionarnos un agradable sueño.

‘Satan’s haze’ borbotea ritmo de blues y hard rock vintage. Con un torrente rítmico los italianos crean otra canción salvaje a pesar de su tono contenido. La voz ácida envuelta en nebulosos cannábicas pone el tono ácido a otra pista corrosiva en la que el wah wah y los solos asesinos no faltan a su cita. La pista va evolucionando a ambiente mucho más lisérgico y somnífero introduciéndonos en un bosque en el que los efluvios de los hongos aturden nuestros sentidos para sumirnos en un narcótico escenario sonoro.

La psicodélica ‘No time no space’ ofrece un ambiente mas relajado en otra aventura lisérgica de tonos vintage. De la sencillez de su estructura DEMONIO consiguen crean una pista atractiva para el oyente haciendo que sus acordes floten al igual que nuestra mente.

Venerando al Hendrix más psicotrópico, ‘Jam for the blue sun’ nace de un pozo de en cuyas aguas se derramó unas buenas dosis de LSD. Incorporando elementos Stoner la jam fluye sin control por un mar de psicodelia ácida y corrosiva con un sonido turbio y penetrante sustentado en largos solos de guitarra. Toda una bacanal lisérgica que te llevará a la locura.

Y si el álbum no estuviera suficientemente provisto de acidez, la lluvia cae sobre nosotros en forma de proto-metal  y picante rock primitivo en ‘Acid rain’. Una pista con un ritmo contenido pero enérgico en el que un caleidoscopio sonoro invade nuestra conciencia para llevarnos al otro lado del espejo a través de ritmos pesados y guitarras turbias, así como algún guiño Stoner.

Los sonidos borrosos persisten en ‘Maha kali’, la canción que cierra el álbum. Sumidos en alguna gruta sinuoso DEMONIO explora los oscuros abismos con sus luminarias encendidas por la acidez de sus pesados y turbios riffs. Lenta en su desarrollo, la canción evoca mas fielmente el sonido de trabajos anteriores de la banda con una apuesta más gruesa a caballo entre el Stoner-doom y las vibraciones heavy-psych de alto postín.

Demonio

Reseña: BLUE HERON.- ‘Everything fades’

El año pasado los pilares del stoner rock de Alburquerque BLUE HERON nos mostraban sus cartas en el Split junto a HIGH DESERT QUEEN, ahora con su nuevo ‘EVERYTHING FADES nos muestran que su jugada era definitivamente ganadora. Con un sonido crudo, turbio y pesado, impulsado por el fuzz arenoso del desierto alternado con relajados pasajes meditativos envueltos en humo narcótico, BLUE HERON logran canciones monumentales.  Esa voz que a veces vomita las canciones en desgarradores pasajes, sus tambores explosivos y sus deflagraciones masivas, encuentran un espacio para la luz en melancólicos y meditativos pasajes. La fórmula de dotar sus canciones de crudo stoner-doom con apacibles melodías más propias de la psicodelia de los 70’s, atrapándolas entre riffs crujientes y poderosos, funciona a la perfección en el álbum. Sin perder el tono desértico en ningún momento, el blues de garito de dudosa reputación aparece en unos surcos rugosos, pesados, pero que saben encontrar el espacio para la calma. Un equilibrio que no siempre es fácil de conseguir, pero que estos chicos lo logran con pasmosa facilidad. El volumen masivo, saturando su pedazo de desierto con riffs rodantes y atronadores, tambores que golpean y se balancean, tonos profundos y vibrantes así voces que desgarran y rugen son ingredientes a los que es muy difícil escapar. Por eso, cuando escuches este álbum, algo activará tu circuito neuronal, ya que una losa de propulsión y pesadez de riffs quemados por el sol y lastimados por la arena, caerán sin remisión sobre ti. Este vasto espectro estilístico aplicado con destreza consigue crear canciones inventivas y llenas de emoción entre eclosiones voluptuosas y una voz que se desgarra en cada estrofa, así logran un álbum con mucho gancho.

‘EVERYTHING FADES’ está disponible vía Blues Funeral Recordings.

BLUE HERON son: Mike Chavez (Guitarras), Ricardo Sanchez (Batería), Steve Schmidlapp (Bajo) y Jadd Shickler (Voz)

‘Null Geodesic’ aflora de un humeante espacio invadido por lo chamánico. Una voz que parece vomitar las estrofas es custodiada por monolíticos riffs de vocación doom. Así crean una atmósfera terrorífica para desarrollar esta inquietante pista antes de su abrupto final.

Lentos tambores preceden los primeros acordes de ‘Everything Fades’. Un lento despertar que eclosiona voluptuoso en un espacio Stoner-doom en el que el blues más rudo se vislumbra entre sus surcos. Largos desarrollos de guitarra y un sonido grave son el sustento de esa voz aguardentosa que directamente nos traslada a algún garito de mala muerte en su Alburquerque natal en una noche de sábado. Con oscilaciones en su intensidad esas vibraciones Stoner se combinan con pasajes lisérgicos en los que la calma solo es el preludio de una nueva tempestad.

Desde un oscuro escenario ‘Swansong’ incide en desarrollarse en esa oscuridad de inclinación doom. Lentos riffs caminan tediosos en un lento peregrinar hacia un espacio en el que el rock, el blues lisérgico de los 70’s aparecen para sorprendernos. Esta combinación resulta de lo más estimulante. Si a eso unimos un estribillo que te atrapa, tenemos la tormenta perfecta. Una pista que contiene todos los ingredientes para el triunfo. Los pasajes vocales tiene la suficiente profundidad y fuerza, como para llevarte al ojo del huracán del sonido de la banda. Si bien estamos ante una canción Stoner-doom, los vestigios de los mas crudos ecos de los 70’s están muy presentes en sus surcos.

Palpitante en su apertura, ‘We Breathe Darkness’, nos sume en otro sueño narcótico entre pasajes melódicos embutidos en la melancolía y una base rítmica lenta y atronadora. Una desgarradora canción que respira entre tinieblas para ofrecernos su nostálgico y desgarrador relato. Con ciertos elementos más propios del metal sinfónico añadidos con sutileza, la pista vuelve a combinar su fuerza con calmados pasajes nacidos desde el dolor. A destacar el enorme trabajo de su batería creando el clima idóneo para el desarrollo de su historia.

En una línea completamente ortodoxa, ‘Dinosaur’ se retroalimenta de fuzz narcótico y ritmo poderoso. Una pista no apta para los débiles en la que sus sinuosos ritmos y ese zumbido continuo nos lleva a un espacio rockero mas propio de un club de moteros embutidos en trajes de cuero.

‘Trepidation’ flota entre tonos psicodélicos en una liviana atmósfera absolutamente expansiva.  Como un caleidoscopio sonoro cada nota para expandir esencias psicotrópicas sobre sus surcos. Meditativa y con buenos momentos de guitarra la pista se mantiene susurrante haciendo que nuestra mente viaje mas allá. Con sus casi tres minutos la canción me deja con ganas de más.

Con riffs que provocan estampidas, ‘Clearmountain’ es otra pista arenosa con melodías narcóticas y un sonido turbio. Sus reminiscencias del hard rock de los 70’s se sienten entre sus rocosos riffs. BLUE HERON sabe a la perfección como equilibrar su contundencia Stoner con buenas y cuidadas melodías. En esta ocasión el registro vocal adquiere un tono más amable, lo que hace que el ímpetu de la canción sea amortiguado para evitar desgracias personales. Otra canción en la que se aúnan elementos para conseguir un apetitoso bocado tan del gusto de los Stoner mas rudos, como de los rockeros de siempre y también de los amantes de la psicodelia.

Y si la fórmula te funciona, ¿porque no mantenerla? Así la susurrante apertura psicodélica de ‘Bellwether’ es solo el preludio de una nueva explosión de riffs monolíticos. Un vendaval sonoro que nos arrolla con la fuerza de una manada de búfalos. Pero ahí aparece las melodías vocales para poner el contrapunto y hacer el producto mucho mas apetecible y sugerente. Tambores tribales, zumbidos humeantes, ritmos endemoniados, y toda la fuerza que le podrías pedir a una banda Stoner, aparecen aquí para crear otra monumental y desgarradora canción.

El álbum cierra con la turbia y contundente ‘Flight of the Heron’ Una pista instrumental de algo menos de dos minutos en la que BLUE HERON parece soltar toda su rabia bajo un increíble trabajo de su batería. Un broche final sorprendente par aun álbum grandioso.

Blue Heron

Blues Funeral Recordings

Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: PSYCHLONA.- ‘Warped vision’

Con dos nuevos miembros en la banda, PSYCHLONA ha agregado una nueva dinámica a sus canciones sin perder su esencia y sonido característico. Ese veneno tan apetecible que sale de la mezcla de KYUSS y FU MANCHÚ, con dosis generosas de psicodelia británica de finales de los 60’s con el legado de PINK FLOYD y HAWKWIND como principal ingrediente, los británicos consiguen un álbum ideal para paladares gourmet. Porque esta sugerente fusión de estilos explotará en tus papilas gustativas haciendo que salives esperando la próxima canción. ‘WARPED VISION’, el cuarto álbum de los fuzzers británicos es un ejercicio ejemplar de veteranos experimentados que crean esta pequeña obra maestra. Las bases del álbum están establecidas por una pesadez centrada en los riffs y los estallidos combinados con una multitud de vibraciones relajadas. Lo que hace que el álbum rompa barreras y se aleje de estereotipos consiguiendo que cada estribillo llegue al corazón del oyente en ese a veces difícil equilibrio entre los riffs más rugosos y sus melodías almibaradas. Ocho con canciones con doble fondo en las que el fuzz cede parte de su protagonismo a una psicodelia pausada y aromatizada, en transiciones perfectamente diseñadas, en lo que es claramente el álbum más completo y emocionante de los rockeros psicodélicos del desierto hasta el momento. Con «WARPED VISION’, PSYCHLONA muestra una evolución sin renunciar a su esencia y con su nuevo álbum ha dado en el clavo y generosamente ofrece rondas para todos, ya que tanto los stoners mas ortodoxos como los que amamos la psicodelia, aquí tenemos nuestro trozo del pastel. ¡Salud y buen provecho!

«WARPED VISION’ fue grabado y mezclado por Andy Hawkins en The Nave Studios, Leeds (Reino Unido), masterizado por James Grover en Home Studio, Londres (Reino Unido) Correspondiendo el arte a Kyrre Bjurling y el diseño a Scott Frankling. El álbum está disponible a través de Magnetic Eye Records.

PSYCHLONA son: Phil Hey (guitarra, voz), Martin Wiseman (guitarra principal, coros), Ian ‘Izak’ Buxton (bajo) y Scott Frankling (batería).

Armando la canción desde la base rítmica ‘Jasmine’ muestra el poderoso sonido de los británicos a golpe de boogie rock stonerizado. Su crudo sonido y la pesadez de sus riffs, unidos a su habitual estela de fuzz difuso, logran construir una canción pesada y densa manteniendo su estilo intacto. Desde una armonía sencilla, la pista se eleva con riffs grandiosos en una constante montaña rusa impulsada por la distorsión.

En un tono más calmado ‘Let’s Go’ nos lleva a través de paisajes sonoros psicodélicos a un entorno sensorial propicio para expandir y mostrar toda su contundencia. Esa dualidad entre la psicodelia narcótica y la rugosidad de sus crujientes riffs es una fórmula que les viene funcionando a los británicos desde hace años, Una apuesta segura que es adornada con hechizantes melodías vocales, siempre en un entorno turbio y borroso. 

En ‘Smoke’ encontramos un giro en su propuesta sonora. Deleitándose en suaves armonías la banda ofrece su faceta más colorista y floral. Mirando a la psicodelia de finales de los 60’s, la pista se desarrolla en una atmósfera vintage empapada en psicodelia aromatizada. Los británicos se inclinan por almibaradas y cautivadoras melodías vocales para llevarnos a un espacio multicolor con su canción más suave y lisérgica. Un corte en el ue se pueden apreciar las reminiscencias de los primeros Pink Floyd y en la que los riffs pesados también tienen su espacio, aunque sea sin tanto protagonismo.

Con el fuzz como principal argumento ‘Cut Loose’ se muestra perezosa en su transitar por esos espacios arenosos y turbios en los que tan bien se mueven PSYCHLONA. Su hipnótico bajo ese tono borroso y sus crujientes riffs van dándose el relevo en el protagonismo de una pista de stoner psicodélico sin paliativos.

‘Topanga’ no reniega del espíritu de la banda para erigirse como una de las pistas más crudas y rugosas del álbum. Sus crujientes riffs y esa voz que trata de hacerse hueco entre su estela de fuzz parecen mirar al pasado de bandas como Sabbath con ese aura oscuro y tenebroso. Pero en una banda que sabe jugar con la melodía eso no es un problema para que el resultado final sea sorprendente y apetecible a partes iguales. Una pista que acaba por derretir tus neuronas a base de riffs repetitivos y aturdidores.

Ya desde su apertura ‘Kaleidoscope’ toma aspecto de un corte épico. El torrente de fuzz narcótico cohabita con esas atmósferas nebulosas que tan bien saben crear estos chicos. Desde el punto de partida la canción desciende en su parte central a un entorno mucho más psicodélico y espacial. Un balanceo constante que acaba por despegar para acabar por sus fueros.

Decantándose por su lado más psicodélico ‘Split’ borbotea lentamente en un ambiente lisérgico en el que todo sucede con calma. Nuevamente los británicos miran de reojo al legado floydiano para componer una hermosa canción que nos susurra con sus tonos balsámicos y aterciopelados. Un claro ejemplo de que PSYCHLONA no se encasilla en sus canciones Stoner y son capaces de crear maravillas como esta.

‘Magic Carpet’ pone el broche de oro a un sobresaliente trabajo con acordes de blues y jazz en otra canción pausada y rebosante de magia. Con un sonido claro cada nota brilla por si misma en la parte inicial. Pero ya sabemos que la cabra tira al monte y los británicos tardan solo un minuto en liberar sus rugosos riffs. Una pincelada de autoridad que no rompe el tono hechizante y cautivador de la pista. Un placido paseo por valle lleno de hermosas fragancias que solo se ve alterado por puntuales picos de intensidad. En su parte final la pista se desboca en una estampida de Stoner arenoso cumpliendo todos los cánones del género. Impactante y bella a partes iguales.  

f

Psychlona

Magnetic Eye Records