Reseña: ODDPLAY.- ‘Heritage’

Instalados en un sonido característico, ODDPLAY liberan su quinto álbum, ‘HERITAGE’. Refinando su estilo en una atractiva mezcla de difusos riffs Stoner y la psicodelia instrumental del nuevo milenio, nos ofrecen un viaje emocional. El dúo continúa exhibiendo su sacudida creativa para construir su álbum más maduro hasta el momento. Repleto de ásperos y crujientes riffs pesados, los búlgaros imprimen una narrativa cinematográfica a sus canciones; un relato en el que la psicodelia tiene un importante protagonismo. La dualidad de ese bajo portentoso y plomizo, con la elegancia estilística de sus pasajes de guitarra, hacen que sus canciones siempre ofrezcan una salida a la monotonía. Con muchos estándares del Stoner y de la psicodelia, pero también del heavy rock y la tradición búlgara, las canciones contienen un crisol de sonidos en una montaña rusa de emociones. Aportando un pegadizo groovy para que nada resulte monótono, los meandros del camino son solventados con destreza por un álbum con muchos atractivos para el oyente. Sus relajadas y elaboradas melodías y los constantes rasgueos de sus riff, hacen que lo anodino, desaparezca de su turbio relato, gracias a los flujos y reflujos que soportan sus canciones.


ODDPLAY son: Alexander Enev (guitarrista / productor / ingeniero de tono) y Itso Nickoloff (bajo).

‘Vices’ abre el álbum entre tonos enigmáticos que no tardan en sumirnos en una atmósfera inquietante y oscura. Ganchos de stoner rock con un sonido metálico y buenas dosis psicodélicas. Aquí el dúo incorpora algún elemento exótico que da brillo a la pesadez de sus inquietantes riffs.

Crujiente y nítidamente definido como un tema heavy-psych, ‘Jam of stone’ crea un entorno hipnótico en el que se desarrollan aterciopeladas melodías. Un magnífico trabajo de bajo complementa los devaneos de la guitarra. Con algunos cánones del Stoner instrumental presentes, la canción su muestra sólida y liviana a su vez,. Esto es obra de los constantes cambios en su desarrollo.

Mucho más pausada y con elementos del folclore búlgaro, así como pinceladas progresivas ‘Deboned lamb head’ nos presenta un paisaje más ensoñador y reconfortante. Suaves armonías custodiadas por un poderoso bajo se lanzan en una experimentación de gran eclecticismo. No faltan los golpes de metal para completar un corte versátil en su sonido.  

‘On the surface’ juega con elementos Stoner, post-metalcon un sonido seco y punzante. Una cortina difusa impregnada de gotitas de psicodelia en línea Colour Haze. El tema fluye entre solos psicotrópicos con paradas y arrancadas.

En un tono más colorista Thoughtless’ nos envuelven un su groovy entre ecos desert-rock y elementos psicodélicos. Solos afilados y un bajo que parece que se vaya a partir, construyen una narrativa más propia de la banda sonora cinematográfica. 

‘Blindfolded’ se desarrolla entre exóticas vibraciones psicodélicas con las paredes construidas por sólidos riffs pesados. Sus mágicos tonos describen un apacible escenario lisérgico.

Desde la pausa, ‘Borrow our time’ fluye lentamente para convertirse un balsámico temaque se debate entre la contundencia de los dictados Stoner y las vibraciones más psicotrópicas. Algunas pinceladas heavy-rock afloran entre monolíticos riffs creando dos escenarios paralelos que finalmente se decantan por la calma más envolvente.

Difuso y pesado ‘Tainted heritage’ nace con genes Stoner-doom antes de mostrar sus verdaderas entrañas. La dualidad de una fina guitarra y la contundencia de ese terrorífico bajo transmiten sensaciones inquietantes. Turbio por momentos, sus melodías de ensueño llenan de color otro corte oscuro y dual. 

El cristalino sonido de ‘Lady hawk’ nos devuelva la narrativa de banda sonora entre vibraciones de puro Stoner instrumental con las suficientes dosis de psicodelia como para atrapar al oyente en su oscilante relato.

Mas experimental que los temas anteriores ‘Organic sense’, con su magnético ritmose acaba despeñando por precipicios pesados para resurgir esplendoroso como una canción pausada y cálida con sus exóticos devaneos psicodélicos.

Para cerrar ‘Quell’ prescinde de reverberaciones pesadas y se deja llevar por la psicodelia instrumental más colorista y experimental. Con la sensación de que algo puede pasar, sus pausados desarrollos amagan con explorar en una descarga fuerza de las que nos tienen acostumbrados. Nuevamente el tema sirve de escaparate para dejar patente la maestría de su bajista, verdadero guía de este relato en el que la psicodelia pesada de los búlgaros nos vuelve a atrapar.

Oddplay

Reseña: ELECTRIC MOON meets TALEA JACTA.- ‘Sabotar’

‘SABOTAR’ es la conjunción intergaláctica de dos estrellas de la escena psicodélica espacial; por un lado, el gran planeta alemán ELECTRIC MOON, y por el otro un asteroide oculto en tierras portuguesas como el dúo TALEA JACTA, con Pedro Pestana, el mago de la guitarra de 10.000 RUSSOS, y Joao País Filipe a a la batería y percusiones. El acontecimiento galáctico sucedía el pasado 28 de septiembre de 2019 en el Club Sabotage de Lisboa, un lugar legendario que no ha sobrevivido al COVID. Aquí se refleja una actuación en tres largas jams sin nombre, que van de los 6 minutos ‘Part 1’, hasta los 20 minutos ‘Part. 3’ y en la que la libre creatividad de cinco músicos brillantes nos traslada a un insondable espacio en la galaxia, en el que rebrotan las vibraciones de la kosmiche music de los 70’s. Toda una orgía de efectos y pedales con momentos hipnóticos y aturdidores bajo los efectos de sustancias psicotrópicas. No, no necesitas tomar nada para sentir alteraciones en tu mente, ELECTRIC MOON y TALEA JACTA, unidos como una sola banda, te proporcionan el ’viaje’ con 40 minutos de locura, de anarquía. Con una doble batería y dos guitarras enloquecidas, van creando atmósferas misteriosas que acaban por atrapar al oyente como si de un agujero negro se tratara. tomándose con calma cada tema, lo van elaborando lentamente con largas introducciones, hasta llevarnos al punto que quieren. Sin duda, en esta grabación se percibe la complicidad de unos músicos que se entretienen, algo que se refleja con nitidez en ‘SABOTAR’, un nuevo viaje galáctico de ELECTRIC MOON, una banda acostumbrada a compartir escenario con músicos de otras formaciones.

ELECTRIC MOON son: Sula Bassana (guitarra, efectos), Komet Lulu (bajo, efectos), Pablo Carneval (Batería).

TALEA JACTA son: Pedro Pestana (guitarra, efectos), Joao Pais Filipe (Batería/Percusiones).

‘SABOTAR’ fue grabado como un archivo estéreo de la mesa de mezclas. Masterizado por Eroc y con arte de la portada de Komet Lulu, y está disponible vía Sulatron Records en vinilo  jaspeado de 180 gramos, CD en Digisleeve plegable. ¡LP y CD están limitados a 500 copias cada uno!

Dividido en tres jams, la primera ’Part. 1’, con 6 minutos nos introduce en el particular mundo de estos psiconautas. Efectos y guitarras se fusionan en un viaje espacial en el que la psicodelia trata de hipnotizar al oyente sumiéndole en una dimensión sensorial alejada de la razón. Fuertes ritmos contrapuestos dotan al corte de fuerza. Todo un viaje sideral hacia algún espacio remoto del cosmos reflejando la compenetración de los músicos de ambas bandas.

‘Part. 2’ es un espacio para la experimentación con extraños efectos y sonidos que acaban por envolvernos con una mayor pausa. Insondables atmósferas se abren ante nosotros bajo momentos minimalistas. Con la habitual pausa para hacer que arranque el tema, la primera parte nos introduce en un escenario lleno de misterio y oscuridad. Reflejando el vacío infinito del cosmos, la repetición de elementos marca la primera parte de una jam que lentamente va adquiriendo una mayor intensidad. Que duda cabe que no es sonido apto para todos los oídos y es necesaria una predisposición para sacarle todo el partido. Finalmente, el tema en su parte final transita por unos derroteros mas ortodoxos dentro de la psicodelia de tintes siderales.

La segunda parte del álbum la ocupan los 20 minutos de ‘Part. 3’. Envueltos en una orgía de efectos y pedales, los músicos crean un sonido masivo y atmosféricos que no encuentra la luz. Extraño y con un aura de misterio, los momentos instrumentales parecen recorrer un paraíso sensorial en el que la psicodelia plácida y reconfortante nos arrolla con delicados pasajes. Que duda cabe que ELECTRIC MOON son maestros en hacer evolucionar sus canciones, y aquí queda patente una vez más.  Con una propuesta más ortodoxa sin renunciar a las improvisaciones, hacen que las piezas encajen y que ambas bandas suenen al unísono para crear una banda sonora de ciencia ficción impregnada de sustancias psicotrópicas. Con elementos kraut herederos de la kosmiche music de mediados de los 70’s el legado de los pioneros se ve reflejado en momentos estelares que son ejecutados desde la calma. Así logran crear la atmósfera perfecta para lentamente sumir al oyente en un trance superlativo y magnético. Música cósmica en estado puro.

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Reseña: KANAAN,. ‘Earthbound’

KANAAN nos presentan un álbum que suena más pesado y rugoso a pesar de los muchos pasajes de psicodelia ensoñadora que esta nueva entrega contiene. Si algunas bandas hacen evolucionar su sonido desde la pesadez hacia otros momentos más elaborados y suaves, los noruegos parecen ir a contracorriente presentando su álbum más diabólico y contundente. No, no es que renuncien a su esencia, sino que construyen su relato dotándolo de mucha más fuerza y pesadez. KANAAN no son una banda que siga demasiados estereotipos, y sus incursiones en el free-jazz alcanzan una cota de autenticidad solo al alcance de unos pocos. Un verso libre que hace que estos chicos no tengan normas para componer sus composiciones, algo que queda fielmente reflejado con esos momentos en los que el jazz se une a la fiesta de sonidos pesados. Un caos controlado que resulta fascinante para el oyente. Muchos alicientes y estímulos contenidos en un álbum, que no resultará sencillo para todos los oídos, pero que guarda en sus surcos momentos fascinantes. Surgiendo de un océano de fuzz y tomando el legado de KYUSS, para dotarlo de mágicos pasajes en línea COLOUR HAZE y teniendo presente el sonido que Hawkwind nos presentó décadas atrás, crean un álbum exuberante, pesado, anárquico y experimental. ‘EARTHBOUND’ parece ser una muesca más en la experimentación más libre de los noruegos, un álbum que requiere varias escuchas para apreciar su verdadero potencial. Heterodoxos, pero sumamente efectivos, tenemos ante nosotros una hora intensa desconcertante y motivadora para cualquier amante de los sonidos poco convencionales. Esto puede parecer una contradicción, porque en sus surcos vamos a encontrar muchas referencias que resultan familiares, pero la forma de tratarlas y ensamblarlas resulta ciertamente sorprendente e inusual. ‘EARTHBOUND’ ofrece muchos giros y vueltas sorprendentes, pasajes hermosos y suaves y una maestría musical. Aunque nunca llamativo, todo el álbum es un escaparate de los tres músicos tremendamente talentosos mientras se abren camino a través de enormes riffs y ritmos atronadores.

Buscando perfeccionar su híbrido de heavy rock y influencias de jazz psicodélico, la banda se aisló en los estudios Athletic Sound de Halden, trabajando día y noche para lograr lo que se convirtió en ‘EARTHBOUND’, un salto cuántico para su sonido en términos de pura pesadez y extravagancia psicodélica en comparación con sus álbumes anteriores. ‘EARTHBOUND’ está disponible vía Jansen Records.

KANAAN son:

Ask Vatn Strøm – guitarras, percusión, oscilaciones
Ingvald André Vassbø – batería y percusión
Eskild Myrvoll – bajo, sintetizadores mellotron y guitarras


‘Prelude’ es la introducción atmosférica con la que KANAAN nos introduce en este álbum con pasajes envolventes de psicodelia creada a base especialmente de sintetizadores. Tras esa calma, ‘Return to the Tundraphere’ los riffs heavy-psych se muestran agresivos y plomizos. A la vez la guitarra serpentea en un espacio netamente lisérgico. El tema se muestra violento en sus riffs mientras la instrumentación general quiere mantenerse en un entorno psicodélico.

Siguiendo la estela de los pioneros del desert-rock, los ecos KYUSS afloran con fuerza entre su indudable espíritu psicodélico. Con algunos pasajes ambientales, el sonido de la banda se muestra poderoso y turbio. Aquí el legado de Colour Haze es bastante evidente, lo que no impide ofrecer momentos pausados en contraste con los arrebatos de stoner punzante y lleno de aristas. La fuerza de los tambores ayuda en esa travesía por entornos poco amistosos. Lo cierto es que estos 8 minutos duales contienen momentos realmente mágicos a diferencia de otros ciertamente turbulentos.

‘Pink riff’ es toda una huida hacia adelante impulsado por frenéticos ritmos que gravitan en un entorno kraut cósmico. Esto no significa que el tema no se muestre excelso en su pesado sonido. Efectos, riffs crujientes y turbios y sus diabólicos tambores crean un corte aturdidor en el que no faltan los solos hirientes.

Cambiando aparente el registro, ‘Bourbon’ refleja una experimentación más acorde a lo que KANAAN nos tienen acostumbrados. Siempre bajo poderoso ritmos, los elementos de fusión y de psicodelia espacial copan el protagonismo en detrimento de los golpes de pesadez de los temas previos. Fuzz narcótico y difuso revoloteando entre la tupida y variada instrumentación conforman un tema reconocible de psicodelia pesada, algo que estos chicos saben hacer a la perfección. El regreso de los pasajes de free-jazz dota a la canción de un brillo especial. Con ellos, salen de lo establecido para crear un corte innovador y lleno de matices, sin normas. Un claro ejemplo de que la psicodelia se expande en nuevas rutas sonoras llenas de alicientes para el oyente. La parte final del tema acoge nuevas embestidas de riffs turbios y cegadores.

Si la banda se maneja bien en el desconcierto, ‘Mirage’ es el resultado de una exploración más calmada de la psicodelia. Con la sensación de que cada músico se siente libre con su instrumento, la fusión consigue un entorno común en el que se ensamblan las distintas inquietudes de cada uno de ellos. Este insondable espacio psicodélico es el entorno en el que gravita un tema suave y reconfortante, a la vez que experimental.

En esta montaña rusa de emociones, ‘Mudbound’ cruje entre pasajes heavy-psych más propios de Colour Haze, algo a lo que siempre regresan en algún momento. Esa guitarra ácida, pero a su vez cálida y reconfortante, nos muestra un mundo de color. Aquí los elementos stoner conviven en armonía con mágicos paisajes psicodélicos llenos de belleza. Los incesantes y atronadores tambores impulsan las hordas de fuzz que nos acechan. Un espacio hostil que se amortigua con plácidos desarrollos instrumentales que consiguen expandir nuestra mente a un mundo sensorial lleno de alicientes y estímulos. A lo largo de doce minutos, consiguen crear un relato de otro mundo en el que la dualidad entre el silencio y las turbulencias se marida con gran acierto. Sin componer canciones facilonas, consiguen llamar la atención del oyente a un relato tormentoso, pero sumamente gratificante a pesar de su difuso sonido en alguno de sus pasajes.

‘Crash’ se muestra como una canción casi doom, Las distorsiones borrosas de su apertura y el lento despegar de la base rítmica consigue un efecto aturdidor para el oyente. Sin saber muy bien por donde va a transitar, el tema tarde en despegar. Un lento calentamiento de unos motores que parecen se van a quebrar y que nunca ponen la turbinas en pleno funcionamiento. El corte es como una especie de introducción inconclusa con pinceladas lisérgicas, pero con un innato carácter doom.  

Para cerrar KANAAN escogen ‘No star left unturned’, otro tema turbulento y experimental en el que emprenden una travesía por los confines del cosmos. Psicodelia espacial en vena Hawkwind en una espiral de efectos, sintetizadores y un ritmo trepidante con el que se diluyen en infinito sideral.

Kanaan – Band

Jansen Records 

Reseña: VESPERO.- ‘Songo’

Sin perder su esencia espacial, los rusos VESPERO, con más diez álbumes publicados y casi dos décadas de vida, continúan evolucionando en su sonido para crear un nuevo álbum mágico. En SONGO’ su nuevo álbum, no encontrarás riffs pesados, pero sin embargo, la mística de cada canción, consigue que el oyente se relaje, sintiéndose partícipe de esos mundos de color que cada acorde nos ofrece. Todo un viaje onírico al mundo de los sueños (no en vano ‘SONGO’ significa sueño en esperanto) en el que, sin complejos, ejecutan su música, ofreciendo al oyente variadas melodías entre la psicodelia con vocación espacial, el folk y un notable espíritu progresivo. Una de las claves del álbum es la capacidad para utilizar distintas vibraciones estilísticas en una misma canción, y conseguir que ésta, se muestre con un ‘todo’, cohesionada y creíble. Con una narrativa fluida, incorporan elementos de jazz y de fusión, para ofrecernos distintas fases en cada canción, desde los cantos celestiales que aporta Sonya Vlasova (vocalista invitada por primera vez en diez años), hasta los pasajes sinfónicos en los que los elementos de viento y especialmente el violín, recuperar tradicionales sonidos ancestrales. Con la particularidad de usar tanto el inglés, como esperanto, francés, búlgaro, estonio y gallego para nombrar sus canciones, VESPERO se convierte en una banda que trasciende las fronteras de la psicodelia espacial rusa, para abrirse al mundo. Cualquier amante de la psicodelia espacial y del rock progresivo, sabrá valorar la calidad de las canciones aquí contenidas.

VESPERO son:

Ivan Fedotov – batería y percusiones
Arkady Fedotov – bajo, sintetiador,ruidos, voces, grabación
Alexander Kuzovlev – guitarras, saz, mandolina
Alexey Klabukov – teclados y sintetizadores
Vitaly Borodin – violin, acordeón

Con la colaboración de : Alexey Esin, gusli, midi-saxo y Sonya Vlasova voces y coros.

Todas las canciones de VESPERO excepto ‘Myth of Uqbar’ (Esin/Vespero). Grabado por Alexey Klabukov y Alexander Kuzovlev en 2020 en VMS studio, (Astrakhan). Mezclado por Alexander Kuzovlev y masterizado por EROC, ‘SONGO‘ está disponible vía Tonzonen Records.



Como si entráramos en un particular mundo de los sueños, ‘Ne enlitiĝu ĉe la maro’ nos introduce en un particular Jardín del Edén entra bellas y suaves melodías. Con la voz de Sonya emulando los cantos de ninfas el tema nos susurra proporcionándonos un estado de confort y relajación con sus bellos pasajes.

‘Levedivo’ prosigue ese paseo relajante por ensoñadoras atmósferas con sutiles cantos en la lejanía. Aromas orientales, sintetizadores envolventes y unos tenues tambores van desarrollando otro corte ambiental, relajante y con un cierto tono onírico. Tonos celestiales que nos acarician con delicadeza creando un entorno gratificante. Efectos espaciales y algún pasaje progresivo acompaña una fascinante narrativa en la que no faltan ecos folk. Los seductores coros acaban por atraernos al mundo de los espectros. Rico en texturas el tema va mutando con sosiego guiado por el violín con final fascinante.

Con acordes de post-rock espacial ‘Le papillon ou moi’ gravita en un particular mundo sonoro con el que los rusos nos seducen. Elementos progresivos ejecutados desde la calma, van moldeando el tema bajo una narrativa de misterio. Sin darnos cuenta estamos sumidos en corte de rock progresivo con bastantes elementos sinfónicos. Sin sobresaltos las ondulaciones en el sonido se producen con pausa y precisión. Sin renunciar a los tonos cósmicos, el ritmo oscilante y los borboteos de guitarra y sintetizadores nos sumen en una espiral majestuosa. La parte final se vuelve más libre con si se recostaran en una especie de free-jazz cósmico con una cubierta clásica y con un aroma lisérgico. Nuevamente el violín pone el broche final a otro maravilloso corte.

Con el mágico violín como protagonista, los coloridos sonidos de ‘Cloudarias’ se recuestan en un entorno clásico para mantener el espíritu progresivo. Elegante, casi ceremonial, las texturas del tema lo hacen brillar en una atmósfera tenue de luz, pero con brotes de color. Los tonos folkloricos aparecen con los cantos celestiales, mientras la armonía parece mirar a siglos pasados.

Elementos de viento, efectos y una suave brisa nos introduce en ‘Soños do meu pelo’. Otro tema suave en el que la banda incorpora efectos espaciales sobre una base de música tradicional. La unión de lo ancestral y lo espacial se ejecuta con gran destreza. Silencioso, susurrante, la canción nos envuelve entre instrumentos clásicos de viento. Con una percusión vibrante y cadente, el tema va tornándose más luminoso. Los mas de siete minutos de duración permite a los rusos experimentar con vibraciones de fusión, que acoplan a su vocación espacial. El resultado es otro tema atmosférico, serpenteante y suave, pero lleno de matices y alteraciones estilísticas.  Oscilando entre estas, nos vemos sumidos en un espacio en el que los aromas orientales nos vitalizan. Una nueva evocación a los ancestros y sus formas sonoras. Con gran habilidad, acoplan una sólida base sinfónica para que adquiera tintes majestuosos.

Oscuro, acústico y lisérgico en su apertura, ‘Myth of Uqbar’ es una nueva fase en este viaje al mundo de los sueños que es‘SONGÔ’. Agradables y balsámicos pasajes ejecutados desde la pausa, nos van despertando de la fantasía sensorialSonidos que parecen acariciarnos como una suave brisa junto al mar de Oriente. Terapéutico para el oyente, el tema combina bellos pasajes de guitarra con envolventes efectos, creando un clima chamánico y liberador.

Cristalinos acordes de guitarra replicados, abren ‘Samaväya’. Con una inclinación al jazz, VESPERO nos ofrecen una experimentación más profunda que en temas anteriores. Subiendo la intensidad rítmica, con más guitarra y con constantes sintetizadores crean un corte vibrante sobre una base progresiva.  Pero al igual que el resto de las canciones del álbum acaba siendo seducida por los elementos clásicos. En su parte final se convierte en una bacanal de sonidos y ritmos que parecen ir completamente a su antojo,

‘Song of opaque’ nos devuelve al sonido más clásico de la banda. La atmósfera espacial es el escenario en el que va a desarrollarse. Sintetizadores, efectos y el vacío ante nosotros. Un nuevo sueño cósmico con inquietantes momentos de tonos narcóticos.

Para cerrar, ‘Stymphalian birds’ con sus mas de ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, permite una experimentación más profunda. Cósmico, envolvente, relajante, el tema parece flotar arrastrándonos a ese mundo onírico a modo de bálsamo sensorial.

Vespero

Tonzonen