Reseña: DESERT SMOKE.- ‘Desert Smoke’

Después de un periodo en el que la escena pesada y psicodélica portuguesa parecía algo aletargada, bandas como DESERT SMOKE nos recuerdan que el dormitar ha concluido. Ampliando los límites del Stoner y del rock psicodélico, la banda lisboeta nos invita a una experiencia inmersiva con su álbum homónimo. Compuesto por cuatro largas canciones en las que la banda explora escenarios sonoros heavy-psych en detrimento de la pesadez que ofrecieron en sus inicios, los portugueses presentan un álbum sobresaliente en el que se dejan llevar por estos efluvios lisérgicos impulsados por una tormenta de riffs empapados de psicodelia ácida. Creando auténticas espirales psicotrópicas con sus canciones, sus tonos meditativos siempre dejan espacio a momentos que nos recuerdan que estos chicos se saben mover bien en territorios más fangosos y plomizos. Una deriva en la que sus jams del desierto nos inducen al trance, los riffs arremolinados y los viajes sonoros que se construyen y expanden en tiempo real, suenan como algo propio y personal que la saca de alguna manera de su zona de confort para explorar nuevas vías para su sonido. Un álbum ambicioso y bien trabajado que a buen seguro les catapultará como una banda a tener en cuenta en la escena psicodélica pesada europea. Relájate y disfruta de este cautivador viaje a los confines mas recónditos de la mente ya que estos chicos te ayudarán a llegar más allá de donde nunca hubieras imaginado.  

En tonos meditativos, la hipnótica ‘Fuzzy txitxu’ invita al oyente a un trance sensorial a través de bellos y aletargantes acordes psicodélicos. Un espacio sonoro en el que la calma preside un ambiente impregnado en sustancias narcóticas. Con ocho minutos sin desperdicio, los portugueses exploran los confines de la psicodelia pesada a modo de introducción para eclosionar en una tormenta de riffs ácidos y pesados. Esos monolíticos riffs de vocación doom se entremezclan con acierto entre una espiral de guitarras corrosivas que llevan exóticos aromas impregnados en su papel secante en forma de notas. Todo acaba convirtiéndose en algo frenético y psicodélico, pero con el gancho suficiente como para noquearte.

‘Gravity absence’ frena el ímpetu del final de la canción anterior con otra psicodélica apertura. Fluyendo lentamente en una evolución letárgica, la suave lisergia de la banda nos sumerge en otro gratificante trance sonoro. El buen manejo de los sonidos expansivos de la primera parte de la pista contrasta con la metamorfosis de la segunda mitad. Allí, la furia hace acto de presencia en forma de amenazantes pasajes en los que la pesadez acaba con la calma. Un aterrador escenario en el que los ritmos cambiantes y los efectos crean una densa neblina lisérgica que acaba por cegar nuestros sentidos. Un hechizo impregnado en aromáticas esencias rebosantes de gran belleza y de fuerza.

Con casi doce minutos ‘Blind watcher’, la pista mas larga del álbum es un espacio ideal para la experimentación de esta emocionante propuesta psicodélica. A modo de jam, la parsimonia de los acordes de la guitarra y un magnético ritmo se van enriqueciendo con hermosos acordes en un particular Jardín del Edén. Un entorno hermoso y balsámico en el que dejar que nuestra se expanda olvidando lo terrenal para flotar entre bellas melodías ejecutadas bajo una cálida y acolchada atmósfera psicodélica. Una canción suave con la que demuestran la madurez como banda. Entre atmosféricos pasajes, la pista avanza lentamente haciendo disfrutar al oyente de esta cautivadora travesía. En esta ocasión la metamorfosis no resulta tan virulenta, y sin perder el tono, la espiral psicotrópica y la subida de intensidad solo se producen en un apoteósico preludio de un agonizante y hermoso final. Toda una belleza sonora de la que es difícil no sentirse seducido por sus encantos.

Empapada en psicodelia pesada ‘49th steam box’ se desarrolla con una dualidad sónica bien manejada. Un difuso entorno sonoro en la que la crudeza se manifiesta en gruesos riffs en contraste con los pasajes psicodélicos habituales en el álbum. Con sus particularidades, la canción se mantiene en el mismo espacio sonoro de las pistas anteriores. Mas y mejor psicodelia en detrimento de las riffs monolíticos , pero sin renunciar a la contundencia en otra pista pesada y psicotrópica a partes iguales.

Desert’Smoke

raging planet

Reseña: RAINBOWS ARE FREE.- ‘Silver and gold’

La banda de Oklahoma sigue sorprendiéndonos con su nuevo álbum ‘SILVER AND GOLD’. Nacidos al calor del proto-metal de los 70’s y de los sonidos pesados de los 90’s RAINBOWS ARE FREE no escatima esfuerzos para presentar a sus fans un álbum solvente en el que no parece haber límites para expandir su creatividad. Su oscura propuesta psico-progresiva lleva al oyente a una encrucijada en la que las vibraciones pesadas del siglo pasado siglo se encuentran con emocionantes paisajes sonoros psico-progresivos sin escatimar un ápice en la contundencia de sus riffs. La banda golpea al oyente con guitarras crujientes que estallan en leads explosivos que se apoyan en una sección rítmica enérgica, unida por un entramado de sintetizadores espaciales y atmósferas de guitarra. Con ‘SILVER AND GOLD’. encuentran su propia piedra filosofal para gozo de los que estamos saturados de apuestas que suenan igual. Esto no quiere decir que los riffs rompe-cuellos no estén presentes, pero si lo hacen insertados en unas cuidadas composiciones que acaban inclinándose por laderas psico-progresivas llevan de argumentos para caer rendido a su propuesta. Este fresco y emocionante álbum hará que te enganches a su hilo argumental con unas pistas complejas nacidas de la destreza de la guitarra y la composición de Richie Tarver, junto con los paisajes sonoros ambientales de Joey Powell en la guitarra rítmica y Josh Elam en el sintetizador espacial, y redondeados por el extremo atronador de Jason Smith en el bajo y Bobby Onspaugh en la batería. Sin duda ‘SILVER AND GOLD’ es uno de esos álbumes que te sorprenderá pero que también te sonara como algo familiar.

‘SILVER AND GOLD’ está disponible vía Ripple music.

RAINBOWS ARE FREE es
Brandon Kistler – Voz
Richie Tarver – Guitarra principal
Jason Smith – Bajo
Joey Powell – Guitarra rítmica
Bobby Onspaugh – Batería
Josh Elam – Sintetizadores

‘Your Girl’ palpita con su hipnótica línea de bajo y un ritmo dinámico y contagioso. Desarrollando la pista en una nebulosa atmósfera psicodélica su sonido guarda el equilibrio entre la pesadez y los espacios psico-progresivos de alto nivel.

Con un sonido más contundente ‘Runnin’ With A Friend Of The Devil’ se nutre de pasajes de sintetizadores consiguiendo que una pista pesada se convierta en todo un carrusel de vibraciones envolventes y cautivadoras. En un tono comedido la banda ofrece una canción llena de matices coloreando sus atractivas melodías. Equilibrando la canción con ecos del pasado RAINBOWS ARE FREE no tiene reparos en proseguir con su experimentación para lograr canciones consistentes

‘Solar Flare’ se recrea en un escenario sonoro mucho más suave. Sus delicados acordes psicodélicos son arropados con un espíritu progresivo que nos impulsa a un entorno más inquietante y misterioso en el que desarrollar sus melodías con turbadores pasajes de nítida vocación lisérgica. El resultado es una pista oscura y compleja  con buenos pasajes heavy-psych y un tono turbio y difuso.

Reflexionando sobre la sociedad actual ‘Sleep’ baja las revoluciones llevando al oyente a un mundo mágico en el que los acordes brotan sumiendo al oyente en un chamánico trance sensorial. Su lento pero penetrante ritmo cala profundamente en el oyente con un crescendo intenso sin perder su aura lisérgica. En la parte final la pista ofrece su lado más contundente con riffs plomizos y devaneos psicodélicos

‘Hide’ nos sitúa en un espacio oscuro en el que las vibraciones del rock gótico se entremezclan con elaborados cambios y una voz cruda y emotiva que te atrapa en su relato. En esta canción la banda plasma su amor por los ecos progresivos sin renunciar a su contundencia, haciéndolo sin estridencias, pero plasmando toda su fuerza intrínseca.

‘The Light’ se postula como una pista que va directa al grano. Su cadente pero efectivo ritmo sirve de hilo argumental de otra canción que navega por cambiantes aguas sonoras dejando patente una vez mas que estos chicos son especiales y únicos. Con un poderoso bajo y ocasionales pasajes en los que el órgano se asoma para tomar su momento de protagonismo, la pista funciona en un mundo de oscuridad en el que los elementos psicodélicos tienen su habitual espacio dentro de la pesada propuesta que RAINBOWS ARE FREE defienden.

En ‘Dirty’ todo se vuelve mas alocado y frenético. Una pista vibrante ejecutada a la velocidad de la luz invitándonos al desenfreno. El eclecticismo en su estado puro levantando los ánimos con un sonido denso, complejo y envolvente del que es difícil huir. Un torrente de vibraciones alternativas coloreadas con pesadez psicodelia y esos genes progresivos tan presentes en cada una de las canciones, que se trate de pista diferentes como esta.

‘Fadeaway’ incide en los pasajes trascendentales envueltos en psicodelia pesada y complejos desarrollos progresivos. Esta fórmula compleja nos lleva a disfrutar de una canción cautivadora en la que las estridencias brillan por su ausencia. La enredada pista cuenta con voces desgarradoras y una instrumentación tupida que va engrosando lentamente su sonido sin perder su esencia psico-progresiva.


Sin perder su propuesta atmosférica, la inquietante ‘The Gift’ cuenta con voces aterradoras y solos de guitarra de auténtico heavy-rock. En un entorno confuso la pista ofrece un sinfín de alicientes al oyente, desde momentos doom, desgarradores pasajes sludge con una contundencia descomunal, hasta pinceladas de ese rock psico-progresivo tan presente en todo el álbum.  

RAINBOWS ARE FREE:
Sitio web ⎪ Facebook ⎪ Bandcamp ⎪ Inst agram ⎪ Spotify

RIPPLE MUSIC:
Sitio web ⎪ Facebook ⎪ Bandcamp ⎪ Inst agram

Reseña: RED EYE.- ‘III’

La banda malagueña RED EYE da un puñetazo en la mesa con su tercer álbum ‘III’. Un soberbio álbum repleto de riffs megalíticos en el que exploran los designios del doom para enriquecerlo con un amplio espectro estilístico. Sus pesadas canciones ofrecen al oyente una espiral de riffs aplastantes con notables elementos psicodélicos y un aroma al rock más crudo de los 70’s. Venerando el doom tradicional, el sonido de la banda ha sufrido una mutación en su dinamismo, consiguiendo que este, sea más profundo y intenso. Sin renunciar a sus genes, RED EYE exploran amplios territorios sonoros para componer canciones que no te van a dejar indiferente. Estos chicos son el ejemplo de que en España también se puede hacer buenos álbumes de doom sin caer en convencionalismos, pero siendo fieles a un género que va en su ADN. El trio canaliza ese espíritu psicodélico y enigmático, utilizando la música como una fiel compañera que nos transporta a paisajes sonoros profundos y desconocidos. Su sonido evocador consigue cautívanos con una invitación a explorar los rincones más oscuros de la mente, sumergiéndose en un viaje transformador y que altera nuestros sentidos. Hábiles en manejarse en diferentes territorios sonoros, estos chicos dan un paso adelante en su carrera culminando un álbum soberbio en el que plasman todo su potencial.

‘III’ está disponible vía Discos Macarras.

RED EYE son: Pablo Terol Rosado (batería, percusión, sintetizadores, voces), Antonio Pérez Muriel (bajo, sintetizador) y Antonio Campos del Pino (guitarra, voces).

‘Ad infinitum’ es una breve e inquietante introducción atmosférica de algo menos de dos minutos para ponernos en órbita.

El lanzamiento se concreta con la tenebrosa ‘Sagittarius A’. Doom de manual con riffs monolíticos ejecutado a cámara lenta del que asoman atormentadas voces creando una atmósfera inquietante y lúgubre. Una sima con olor a azufre en la que la banda se cobija para desatar todo su poder.

‘See yourself’ persiste en ofrecer un entorno inquietante en el que desplegar todo su arsenal de riffs megalíticos. En esta ocasión adornando la canción con melodías mucho más amigables, los malagueños dulcifican su poderosa apuesta sonora, dotándola de un brillo especial a través de sus evocadoras sinfonías vocales.

Con una locución inicial la caótica ‘No morning after’ nos envuelve en una maraña de distorsiones y ruidos inconexos que van tomando forma gracias a un bajo que cruje hasta quebrarse. A partir de ahí el headbanging aturde nuestra cabeza con una fuerza sobrenatural. Con momentos de proto-metal 70’s RED EYE crean una canción dual que no renuncia a sus genes doom, pero que también a los sonidos más underground del pasado. Una fusión que resulta ser todo un acierto. 

‘Beyond’ mantiene el tipo con su crudo sonido y su dinámico ritmo. De nuevo, los sonidos primitivos son adoptados por el trio en una pista que rezuma rock auténtico. Ese rock honesto y salvaje que es acompañado de una buena dosis de humo cannabico para crear el ambiente perfecto. La pista cuenta con embestidas de rabia en su mutante deambular por la ruta de los sonidos más pesados. Una senda que bebe de una atmósfera presidida por la psicodelia fuliginosa.

Envuelta en una nebulosa psicotrópica ‘Stardust’ parece bajar las revoluciones para dejarse llevar por caminos más lisérgicos. Sin perder un ápice de fuerza RED EYE incorpora variados elementos que enriquecen su pesada apuesta. Entre tonos grunge su Stoner doom y un manto psicodélico nos sumen en un trance hipnótico con final incierto. Magnética y aturdidora, la pista socaba las neuronas del oyente con un ritmo implacable entre sus desvaríos de rabia con un cierto aroma vintage. Con su amplio abanico estilístico la canción destaca en un álbum con grandes temas.

‘Nebula’ palpita en un nuevo ataque de riffs abrumadores ejecutados con parsimonia. La crudeza del rock más primitivo se asoma en otra canción con sabor a rock salvaje. Los tonos Sabbathicos también están presentes en este nuevo aquelarre sonoro. Conjugando la rabia de los pioneros los malagueños consiguen otra canción aguerrida con la que derretir tu cara en una espiral que se torna cada vez más psicotrópica. Otro ejemplo de que estos chicos no se quedan anclados en el doom más tradicional.

Sin darnos cuenta llegamos a la última canción del álbum. ‘The nine billion names of God’ ofrece la versión más chamánica de RED EYE. Delicados acordes y dulces melodías vocales son acompañados de una instrumentación heavy-psych que acaba por susurrar al oyente sumiéndolo en un placentero sueño. Con pasajes progresivos RED EYE nos sorprende una vez más. Hábiles en manejarse en diferentes territorios sonoros, estos chicos dan un paso adelante en su carrera culminando un álbum soberbio en el que plasman todo su potencial, con una suave y hermosa canción psicodélica que contrasta con la bravura de gran parte de las pistas del álbum.  

RED EYE

Discos Macarras Records

Reseña: COSMIC MARAUDER.- ‘Mercury Haze’

A veces te encuentras con álbumes en los que es difícil describir su contenido sin confundir al lector. ‘MERCURY HAZE’, el nuevo álbum de la banda alemana COSMIC MARAUDER, es uno de ellos. Tras una primera escucha encontré ciertos detalles que me parecían interesantes. Entre momentos de stoner-doom y aparecía un espíritu indómito mas propio del hard-rock y el proto-metal 70’s, pero también verdaderas simas en las que la psicodelia pesada es interpretada con gran acierto. Sus crudas canciones contiene elementos de stoner rudo y ortodoxo, golpes de doom monolítico, pero también blues. Un blues escondidos entre unos surcos que destilan un sonido turbio, áspero, pero que también contiene melodías de ensueño y un carácter indómito. Lo sorprendente del caso es que esto sucede en cada una de las canciones. Sin artificios y creando su música con total honestidad COSMIC MARAUDER consiguen despertar la atención del oyente con canciones que siempre contiene elementos diferenciadores que las hacen atractivas. Sin destacar especialmente en ningún género, su familiar sonido se plasma en las pistas haciendo que estas cambien su fisonomía y su intensidad arrastrando al oyente al mundo particular de la banda. Pero en su conjunto, se trata de un trabajo que se dirige bien y que te ofrece momentos de intensidad gracias a unas desgarradoras canciones que a pesar de su ortodoxia , funcionan. Seguramente cualquiera de vosotros sacará sus propias conclusiones, pero lo innegable es que ‘MERCURY HAZE’ es un álbum interesante, in álbum que en cada escucha te a brindar una oportunidad para descubrir detalles que te pasaron inadvertidos en la escucha inicial.

Tras una ‘intro’ inicial,’Consume me’ despega entre furiosos riffs heavy-rock tratando de hacerse hueco en su densa y arenosa atmósfera. Su cadencioso ritmo y sus estribillos pegadizos y vacilones parecen invitarnos al desenfreno. Fuzz intoxicante y su asaz atractivo como para no resistirse a ser atrapado por el magnetismo y fuerza de sus momentos doom impregnado en sustancias psicotrópicas.

‘Midjoint Experience’ nos trae el rock crudo no acto para débiles. Con el blues corriendo por sus venas, la borrosa pista transita por un espacio de rock áspero con aroma del pasado y unas dosis de Stoner contemporáneo. Potente y con el suficiente gancho como para activar tus cervicales con sus riffs pero también es capaz de narcotizarnos con sus enigmáticos pasajes lisérgicos de la parte final. Una fusión con el doom que funciona con acierto.

En un ambiente más relajado y psicotrópico, los efluvios de los bellos acordes de ‘One in a kind’ nos invitan a un viaje introspectivo en el que expandir la mente gracias a cautivadores y lentos acordes de psicodelia pesada, asediada por las embestidas puntuales de golpes de doom tenebroso. En ese denso escenario, el blues aparece para poner algo de suavidad a la densidad de su sonido narcótico. Sus ahogados pasajes vocales se alternan con voces etéreas aportando su luz y sentimiento a otra desgarradora canción pesada. Finalmente y sucumbiendo al sosiego de la psicodelia extasiante, nos sumen en un gratificante sueño.

Por la senda mas ortodoxa ‘Out of this world’ eleva las revoluciones a ritmo de hard-rock festivo entre golpes de Stoner-doom. Canción rompe-cuellos más propia de un garito de carretera visitado por rudos melenudos con chupas de cuero y melenas al viento.

‘The depth’ nos sitúa en otro escenario diferente. La chamánica canción contiene magnéticos pasajes vocales en una atmósfera inquietante. Un nuevo ejemplo de la conjunción de elementos heavy-psych con golpes de doom amenazante y narcóticos susurros con alma de blues lisérgico.

Destilando Rock en estado puro ‘Midjoint Experience’ es un crisol de hard-rock, blues y psicodélica contemplativa. Una mas bien ligada con un resultado absolutamente apetitoso. Entre riffs desérticos y momentos psicodélicos los alemanes resuelven bien la partida.

La magia parece en ‘No way back’. Una hermosa balada llena de sensibilidad ejecutada desde el sosiego logrando transmitir un sinfín de sentimientos. Sus tonos hendrixianos se complementan con una pausada y penetrante instrumentación psicodélica. Con una parte central en la que la intensidad sube, la pista retoma la senda lisérgica con colchados pasajes llenos de magia y sosiego en nueve cautivadores minutos.

El álbum cierra el círculo con ‘Outro’. Un extraño epílogo de medio minuto sin demasiada trascendencia.

Cosmic Marauder

Reseña. HEAVY TRIP.- ‘Liquid planet’

Acercándonos a la recta final de año y pensando ya en las listas de los álbumes más destacados del 2024, llega ‘LIQUID PLANET’ para rompernos los esquemas y ponerlo todo patas arriba. Si con su impactante debut homónimo ‘HEAVY TRIP’ (reseña aquí) consiguieron enamorarme, en esta nueva entrega el power trio canadiense vuelve con sus intricados desarrollos psicodélicos en forma de cuatro jams ácidas de altísimo nivel para confirmar que aquello no fue obra de la casualidad. Esta nueva orgía psicotrópica hará que todo salte por los aires en tu cabeza, ya que la fuerza y exuberancia de sus composiciones, consigue atrapar al oyente en un auténtico agujero negro rebosante de impactantes vibraciones lisérgicas. Dejando fluir su creatividad de una forma absolutamente libre, estos tres tipos consiguen ofrecer al oyente un álbum excesivo que alterará tus neuronas para llevarte a un singular mundo en el que los sonidos más expansivos te atraparán en un desenfreno más propio de bandas como EARTHLESS o TIA CARRERA. Todo un torrente de sensaciones comandados por una guitarra extenuante y virtuosa y una base rítmica salida de una fabrica de vibraciones pesadas e impactantes que golpean con fuerza demostrando que la improvisación no conoce de esquemas preconcebidos. ‘LIQUID PLANET’ es un álbum de esos que te deja exhausto gracias a sus bacanales sonoras en forma de cuatro largas pistas con un nexo común, pero con una identidad propia. Reverenciando el legado de Hendrix, la velocidad con la que se toca cada nota, hace que este impetuoso trabajo consiga su objetivo, descolocar al oyente con una tormenta sónica de infinitas proporciones. Con pasajes arremolinados, los canadienses afilan sus garras en busca de algo musicalmente monstruoso, consiguiendo su propósito con una solvencia casi insultante. Puede que no todos estén preparados para la grandilocuencia e ímpetu de estos chicos, pero qué duda cabe de que el viaje que nos proponen merece la pena. En esta odisea sónica los tres músicos mantienen el nivel haciendo que cada instrumento brille con luz propia mostrándose solventes e impactantes.  Si cuando hace cuatro años describí su debut como un álbum adictivo, en esta ocasión dicha afirmación tiene absoluta vigencia, porque de nuevo HEAVY TRIP lo han vuelto a hacer en un trabajo sobresaliente de pura psicodelia pesada.

Sin contemplaciones los pesados riffs de ‘Liquid planet’ se precipitan como si de un torrente descontrolado nos invadiera. La fornida línea de bajo, esos tambores eufóricos y los solos de la guitarra consiguen sumirnos en un espacio sonoro alocado. Manteniendo algunos elementos tradicionales del Stoner, su psicodelia pesada se contonea entre cambios de ritmos y giros constantes. Su frenesí arrollador crea un descontrolado y alocado corte que fluye a lo largo de casi catorce minutos de rock ácido del máximo nivel. Impactante, pesado y sobre todo, absolutamente psicodélico.

‘Silversun’ con un tono heredero del rock pesado de los 70’s, índice en es exploración de las vibraciones más aturdidoras y ácidas. Tras su poderos apertura, la pista desciende a un escenario sonoro más oscuro y pesado en el que las cosas suceden con más pausa. Esto no significa que la banda ceda en su ímpetu, sino que se toma una pausa en su exploración abriendo vías paralelas que acaban por confluir en el mismo centro creativo. Estirando y encogiendo la goma, y con una estructura mutante que se repite van hilvanando otra pista arrolladora y vehemente.

En un espacio en el que el misterio se palpa, ‘Astronopnaut’ eclosiona en una estampida de ritmos poderosos impulsados por una guitarra que se vacía en solos infinitos e intricados desarrollos al alcance de pocos guitarristas. Ese virtuosismo es arropado por un ejercito de tambores atronadores y un bajo hipnótico y pulsante que golpea una y otra vez creando una sensación placenteramente aturdidora. La maraña sónica creada por la guitarra no parece tener fin en una de las pistas más frenéticas y doomies de este magnífico álbum.

Poco cambian las cosas en ‘Mudd red moon’. Otra canción nacida de la improvisación que se presenta como una nueva orgia sonora que muta constantemente en un endiablado transitar por los territorios más agrestes de la psicodelia pesada. Un frenesí de vibraciones ácidas teñidas de una pesadez aturdidora que no escatiman esfuerzos en su propósito. Si bien se percibe una mayor experimentación los genes de la banda siguen intactos en otra pista endiablada.

Heavy Trip