Reseña: RED EYE.- ‘III’

La banda malagueña RED EYE da un puñetazo en la mesa con su tercer álbum ‘III’. Un soberbio álbum repleto de riffs megalíticos en el que exploran los designios del doom para enriquecerlo con un amplio espectro estilístico. Sus pesadas canciones ofrecen al oyente una espiral de riffs aplastantes con notables elementos psicodélicos y un aroma al rock más crudo de los 70’s. Venerando el doom tradicional, el sonido de la banda ha sufrido una mutación en su dinamismo, consiguiendo que este, sea más profundo y intenso. Sin renunciar a sus genes, RED EYE exploran amplios territorios sonoros para componer canciones que no te van a dejar indiferente. Estos chicos son el ejemplo de que en España también se puede hacer buenos álbumes de doom sin caer en convencionalismos, pero siendo fieles a un género que va en su ADN. El trio canaliza ese espíritu psicodélico y enigmático, utilizando la música como una fiel compañera que nos transporta a paisajes sonoros profundos y desconocidos. Su sonido evocador consigue cautívanos con una invitación a explorar los rincones más oscuros de la mente, sumergiéndose en un viaje transformador y que altera nuestros sentidos. Hábiles en manejarse en diferentes territorios sonoros, estos chicos dan un paso adelante en su carrera culminando un álbum soberbio en el que plasman todo su potencial.

‘III’ está disponible vía Discos Macarras.

RED EYE son: Pablo Terol Rosado (batería, percusión, sintetizadores, voces), Antonio Pérez Muriel (bajo, sintetizador) y Antonio Campos del Pino (guitarra, voces).

‘Ad infinitum’ es una breve e inquietante introducción atmosférica de algo menos de dos minutos para ponernos en órbita.

El lanzamiento se concreta con la tenebrosa ‘Sagittarius A’. Doom de manual con riffs monolíticos ejecutado a cámara lenta del que asoman atormentadas voces creando una atmósfera inquietante y lúgubre. Una sima con olor a azufre en la que la banda se cobija para desatar todo su poder.

‘See yourself’ persiste en ofrecer un entorno inquietante en el que desplegar todo su arsenal de riffs megalíticos. En esta ocasión adornando la canción con melodías mucho más amigables, los malagueños dulcifican su poderosa apuesta sonora, dotándola de un brillo especial a través de sus evocadoras sinfonías vocales.

Con una locución inicial la caótica ‘No morning after’ nos envuelve en una maraña de distorsiones y ruidos inconexos que van tomando forma gracias a un bajo que cruje hasta quebrarse. A partir de ahí el headbanging aturde nuestra cabeza con una fuerza sobrenatural. Con momentos de proto-metal 70’s RED EYE crean una canción dual que no renuncia a sus genes doom, pero que también a los sonidos más underground del pasado. Una fusión que resulta ser todo un acierto. 

‘Beyond’ mantiene el tipo con su crudo sonido y su dinámico ritmo. De nuevo, los sonidos primitivos son adoptados por el trio en una pista que rezuma rock auténtico. Ese rock honesto y salvaje que es acompañado de una buena dosis de humo cannabico para crear el ambiente perfecto. La pista cuenta con embestidas de rabia en su mutante deambular por la ruta de los sonidos más pesados. Una senda que bebe de una atmósfera presidida por la psicodelia fuliginosa.

Envuelta en una nebulosa psicotrópica ‘Stardust’ parece bajar las revoluciones para dejarse llevar por caminos más lisérgicos. Sin perder un ápice de fuerza RED EYE incorpora variados elementos que enriquecen su pesada apuesta. Entre tonos grunge su Stoner doom y un manto psicodélico nos sumen en un trance hipnótico con final incierto. Magnética y aturdidora, la pista socaba las neuronas del oyente con un ritmo implacable entre sus desvaríos de rabia con un cierto aroma vintage. Con su amplio abanico estilístico la canción destaca en un álbum con grandes temas.

‘Nebula’ palpita en un nuevo ataque de riffs abrumadores ejecutados con parsimonia. La crudeza del rock más primitivo se asoma en otra canción con sabor a rock salvaje. Los tonos Sabbathicos también están presentes en este nuevo aquelarre sonoro. Conjugando la rabia de los pioneros los malagueños consiguen otra canción aguerrida con la que derretir tu cara en una espiral que se torna cada vez más psicotrópica. Otro ejemplo de que estos chicos no se quedan anclados en el doom más tradicional.

Sin darnos cuenta llegamos a la última canción del álbum. ‘The nine billion names of God’ ofrece la versión más chamánica de RED EYE. Delicados acordes y dulces melodías vocales son acompañados de una instrumentación heavy-psych que acaba por susurrar al oyente sumiéndolo en un placentero sueño. Con pasajes progresivos RED EYE nos sorprende una vez más. Hábiles en manejarse en diferentes territorios sonoros, estos chicos dan un paso adelante en su carrera culminando un álbum soberbio en el que plasman todo su potencial, con una suave y hermosa canción psicodélica que contrasta con la bravura de gran parte de las pistas del álbum.  

RED EYE

Discos Macarras Records

Reseña: COSMIC MARAUDER.- ‘Mercury Haze’

A veces te encuentras con álbumes en los que es difícil describir su contenido sin confundir al lector. ‘MERCURY HAZE’, el nuevo álbum de la banda alemana COSMIC MARAUDER, es uno de ellos. Tras una primera escucha encontré ciertos detalles que me parecían interesantes. Entre momentos de stoner-doom y aparecía un espíritu indómito mas propio del hard-rock y el proto-metal 70’s, pero también verdaderas simas en las que la psicodelia pesada es interpretada con gran acierto. Sus crudas canciones contiene elementos de stoner rudo y ortodoxo, golpes de doom monolítico, pero también blues. Un blues escondidos entre unos surcos que destilan un sonido turbio, áspero, pero que también contiene melodías de ensueño y un carácter indómito. Lo sorprendente del caso es que esto sucede en cada una de las canciones. Sin artificios y creando su música con total honestidad COSMIC MARAUDER consiguen despertar la atención del oyente con canciones que siempre contiene elementos diferenciadores que las hacen atractivas. Sin destacar especialmente en ningún género, su familiar sonido se plasma en las pistas haciendo que estas cambien su fisonomía y su intensidad arrastrando al oyente al mundo particular de la banda. Pero en su conjunto, se trata de un trabajo que se dirige bien y que te ofrece momentos de intensidad gracias a unas desgarradoras canciones que a pesar de su ortodoxia , funcionan. Seguramente cualquiera de vosotros sacará sus propias conclusiones, pero lo innegable es que ‘MERCURY HAZE’ es un álbum interesante, in álbum que en cada escucha te a brindar una oportunidad para descubrir detalles que te pasaron inadvertidos en la escucha inicial.

Tras una ‘intro’ inicial,’Consume me’ despega entre furiosos riffs heavy-rock tratando de hacerse hueco en su densa y arenosa atmósfera. Su cadencioso ritmo y sus estribillos pegadizos y vacilones parecen invitarnos al desenfreno. Fuzz intoxicante y su asaz atractivo como para no resistirse a ser atrapado por el magnetismo y fuerza de sus momentos doom impregnado en sustancias psicotrópicas.

‘Midjoint Experience’ nos trae el rock crudo no acto para débiles. Con el blues corriendo por sus venas, la borrosa pista transita por un espacio de rock áspero con aroma del pasado y unas dosis de Stoner contemporáneo. Potente y con el suficiente gancho como para activar tus cervicales con sus riffs pero también es capaz de narcotizarnos con sus enigmáticos pasajes lisérgicos de la parte final. Una fusión con el doom que funciona con acierto.

En un ambiente más relajado y psicotrópico, los efluvios de los bellos acordes de ‘One in a kind’ nos invitan a un viaje introspectivo en el que expandir la mente gracias a cautivadores y lentos acordes de psicodelia pesada, asediada por las embestidas puntuales de golpes de doom tenebroso. En ese denso escenario, el blues aparece para poner algo de suavidad a la densidad de su sonido narcótico. Sus ahogados pasajes vocales se alternan con voces etéreas aportando su luz y sentimiento a otra desgarradora canción pesada. Finalmente y sucumbiendo al sosiego de la psicodelia extasiante, nos sumen en un gratificante sueño.

Por la senda mas ortodoxa ‘Out of this world’ eleva las revoluciones a ritmo de hard-rock festivo entre golpes de Stoner-doom. Canción rompe-cuellos más propia de un garito de carretera visitado por rudos melenudos con chupas de cuero y melenas al viento.

‘The depth’ nos sitúa en otro escenario diferente. La chamánica canción contiene magnéticos pasajes vocales en una atmósfera inquietante. Un nuevo ejemplo de la conjunción de elementos heavy-psych con golpes de doom amenazante y narcóticos susurros con alma de blues lisérgico.

Destilando Rock en estado puro ‘Midjoint Experience’ es un crisol de hard-rock, blues y psicodélica contemplativa. Una mas bien ligada con un resultado absolutamente apetitoso. Entre riffs desérticos y momentos psicodélicos los alemanes resuelven bien la partida.

La magia parece en ‘No way back’. Una hermosa balada llena de sensibilidad ejecutada desde el sosiego logrando transmitir un sinfín de sentimientos. Sus tonos hendrixianos se complementan con una pausada y penetrante instrumentación psicodélica. Con una parte central en la que la intensidad sube, la pista retoma la senda lisérgica con colchados pasajes llenos de magia y sosiego en nueve cautivadores minutos.

El álbum cierra el círculo con ‘Outro’. Un extraño epílogo de medio minuto sin demasiada trascendencia.

Cosmic Marauder

Reseña. HEAVY TRIP.- ‘Liquid planet’

Acercándonos a la recta final de año y pensando ya en las listas de los álbumes más destacados del 2024, llega ‘LIQUID PLANET’ para rompernos los esquemas y ponerlo todo patas arriba. Si con su impactante debut homónimo ‘HEAVY TRIP’ (reseña aquí) consiguieron enamorarme, en esta nueva entrega el power trio canadiense vuelve con sus intricados desarrollos psicodélicos en forma de cuatro jams ácidas de altísimo nivel para confirmar que aquello no fue obra de la casualidad. Esta nueva orgía psicotrópica hará que todo salte por los aires en tu cabeza, ya que la fuerza y exuberancia de sus composiciones, consigue atrapar al oyente en un auténtico agujero negro rebosante de impactantes vibraciones lisérgicas. Dejando fluir su creatividad de una forma absolutamente libre, estos tres tipos consiguen ofrecer al oyente un álbum excesivo que alterará tus neuronas para llevarte a un singular mundo en el que los sonidos más expansivos te atraparán en un desenfreno más propio de bandas como EARTHLESS o TIA CARRERA. Todo un torrente de sensaciones comandados por una guitarra extenuante y virtuosa y una base rítmica salida de una fabrica de vibraciones pesadas e impactantes que golpean con fuerza demostrando que la improvisación no conoce de esquemas preconcebidos. ‘LIQUID PLANET’ es un álbum de esos que te deja exhausto gracias a sus bacanales sonoras en forma de cuatro largas pistas con un nexo común, pero con una identidad propia. Reverenciando el legado de Hendrix, la velocidad con la que se toca cada nota, hace que este impetuoso trabajo consiga su objetivo, descolocar al oyente con una tormenta sónica de infinitas proporciones. Con pasajes arremolinados, los canadienses afilan sus garras en busca de algo musicalmente monstruoso, consiguiendo su propósito con una solvencia casi insultante. Puede que no todos estén preparados para la grandilocuencia e ímpetu de estos chicos, pero qué duda cabe de que el viaje que nos proponen merece la pena. En esta odisea sónica los tres músicos mantienen el nivel haciendo que cada instrumento brille con luz propia mostrándose solventes e impactantes.  Si cuando hace cuatro años describí su debut como un álbum adictivo, en esta ocasión dicha afirmación tiene absoluta vigencia, porque de nuevo HEAVY TRIP lo han vuelto a hacer en un trabajo sobresaliente de pura psicodelia pesada.

Sin contemplaciones los pesados riffs de ‘Liquid planet’ se precipitan como si de un torrente descontrolado nos invadiera. La fornida línea de bajo, esos tambores eufóricos y los solos de la guitarra consiguen sumirnos en un espacio sonoro alocado. Manteniendo algunos elementos tradicionales del Stoner, su psicodelia pesada se contonea entre cambios de ritmos y giros constantes. Su frenesí arrollador crea un descontrolado y alocado corte que fluye a lo largo de casi catorce minutos de rock ácido del máximo nivel. Impactante, pesado y sobre todo, absolutamente psicodélico.

‘Silversun’ con un tono heredero del rock pesado de los 70’s, índice en es exploración de las vibraciones más aturdidoras y ácidas. Tras su poderos apertura, la pista desciende a un escenario sonoro más oscuro y pesado en el que las cosas suceden con más pausa. Esto no significa que la banda ceda en su ímpetu, sino que se toma una pausa en su exploración abriendo vías paralelas que acaban por confluir en el mismo centro creativo. Estirando y encogiendo la goma, y con una estructura mutante que se repite van hilvanando otra pista arrolladora y vehemente.

En un espacio en el que el misterio se palpa, ‘Astronopnaut’ eclosiona en una estampida de ritmos poderosos impulsados por una guitarra que se vacía en solos infinitos e intricados desarrollos al alcance de pocos guitarristas. Ese virtuosismo es arropado por un ejercito de tambores atronadores y un bajo hipnótico y pulsante que golpea una y otra vez creando una sensación placenteramente aturdidora. La maraña sónica creada por la guitarra no parece tener fin en una de las pistas más frenéticas y doomies de este magnífico álbum.

Poco cambian las cosas en ‘Mudd red moon’. Otra canción nacida de la improvisación que se presenta como una nueva orgia sonora que muta constantemente en un endiablado transitar por los territorios más agrestes de la psicodelia pesada. Un frenesí de vibraciones ácidas teñidas de una pesadez aturdidora que no escatiman esfuerzos en su propósito. Si bien se percibe una mayor experimentación los genes de la banda siguen intactos en otra pista endiablada.

Heavy Trip

Reseña: ELEPHANT TREE / LOWRIDER.- ‘The Long Forever’

El sello Blues Funeral Recordings auspicia un Split llamado a ocupar puestos de honor en las listas anuales de los mejores álbumes de este 2024. En él los británicos ELEPHANT TREE unen fuerzas con los pioneros de los sonidos arenosos suecos, LOWRIDER, y el resultado es esta maravilla llamada ‘THE LONG FOREVER’. El álbum toma su título del apodo que el cantante y guitarrista de ELEPHANT TREE,  Jack Townley, le dio al coma de varias semanas en el que estuvo por razones médicas después de un accidente de bicicleta casi fatal a principios de 2023. Soñando sin despertar y perdiendo todo sentido del tiempo mientras su mente intentaba procesar y hacer frente a la terrible experiencia, esa descripción lírica solo puede insinuar la enormidad de la experiencia de Jack. Y, sin embargo, el año que siguió manifestó una libertad musical en los respectivos enfoques de las bandas. «Este disco es un gran momento para nosotros, ya que marca nuestro regreso a la creación de nueva música después de mi accidente. Este proceso se trataba de volver a la habitación juntos, y la grabación fue solo una pequeña parte del viaje de esta canción fuera del éter «, comenta el propio Jack. En un encuentro coyuntural crítico, ambas bandas nos entregan sus primeras canciones en cuatro años, redefiniéndose en su identidad y mostrándonos la ruta que ahora emprende su sonido. El estrés, el trauma, el tiempo, la gravedad, el sonido, la alegría, la catarsis y la textura encuentran su lugar a lo largo de los 43 minutos del disco, pero lo que resuena es la estridencia con la que ELEPHANT TREE y LOWRIDER se encuentran en la convergencia de las líneas temporales y se complementan entre sí para hacer evolucionar las ideas de los oyentes sobre quiénes son. Al final, la perseverancia, la curación y la terquedad de la pasión son lo que hizo realidad ‘THE LONG FOREVER’, un álbum de escucha obligada para cualquier fan del género con el que resucitan la Santísima Trinidad del Stoner, la psicodelia pesada y el doom a través brumosas atmósferas de las que afloran voces etéreas con bellas melodías a modo de un canto de sirena entre la bruma de su densidad stoner. El álbum se divide en dos partes con un regalo final cada una de ellas, ya que tras las tres primeras canciones de LOWRIDER, la cuarta, ‘Through The Rift’, cuenta con la colaboración de ELEPHANT TREE, y lo mismo sucede en línea inversa al final del álbum con ‘Long Forever’, en la que son los suecos los que devuelven la jugada. Este es uno mas de los muchos atractivos de ‘THE LONG FOREVER’, un álbum superlativo que quedará en los anales de la historia del stoner por ser un trabajo crudo, expresivo, complejo, repleto de hermosas melodías y canciones con ganchos irresistibles.

THE LONG FOREVER’ está disponible vía Blues Funeral Recordings

LOWRIDER ocupa la primera parte del álbum y lo hace comenzando con la explosiva ‘And The Horse You Rode In On’. Con un arsenal de riffs empapados en fuzz arenoso la banda nos brinda evocadoras melodías vocales haciendo que la pista se muestre esplendorosa. Sus atronadores tambores arropan la pista tanto en los momentos más psicodélicos como en las andanadas de riffs difusos y pesados.

Tras el comienzo arrollador los meditativos acordes de psicodelia pesada nos introducen en ‘Caldera’, Aquí las cosas parecen desarrollarse con más pausa. Hasta que los tambores suenan a arrebato. Con una cautivadora atmosfera heavy-psych, LOWRIDER traspasan la frontera de la psicodelia para abrir el tarro de sus mejores esencias. Poniendo un perfecto contrapunto con las melodías vocales, los sonidos arenosos nos ciegan en un viaje sonoro de suma belleza. Impactante psicodelia pesada en estado puro en diez minutos llenos de magia.

‘Into The Grey’ repite la fórmula cautivándonos con esa cálida y susurrante voz entre nebulosos pasajes llenos de fuerza. Contoneándose suavemente su melodía llena de gancho nos ofrece un narcótico sueño, mientras su poderosa base rítmica golpea y golpea sin cesar. Entre momentos casi doom, y pasajes de guitarra de psicodelia aromatizada, la pista avanza firmemente acompañadas de sea exquisita vocación melódica. Con una belleza superlativa, los suecos ofrecen su mejor versión.

Teniendo en cuenta que se trata de un álbum colaborativo, las bandas han querido brindarnos la guinda del pastel con ‘Through The Rift’. Aquí, ELEPHANT TREE unen esfuerzos durante casi cuatro minutos aportando toda su maestría y buen hacer en esto de los sonidos Stoner. Bajo un tono épico, el grueso y denso sonido se va difumando para sucumbir a un espacio lisérgico de manual. Las voces etéreas aparecen como un canto de sirena entre la bruma. Suave en su armonía, la pista contiene unos hermosos desarrollos de guitarra que contrarrestan la fuerza y potencia de su base rítmica.  En este escenario borrosos la belleza melódica convive con la pesadez en un ejercicio de dos bandas que saben compenetrarse a la perfección como si de dos almas gemelas se tratara.  

Así llegamos a la cara B del álbum donde ELEPHANT TREE muestra sus mejores credenciales con canciones como la cósmica ‘Fucked In The Head’. Partiendo de una larga introducción atmosférica, los británicos traen la oscuridad con lentos e inquietantes riffs dejando vislumbrar su faceta doom en ese espacio custodiado por su narcótica psicodelia. Usando elementos cósmicos, la pista se convierte en un canto exotérico custodiado por una legión de fornidos y parsimoniosos riffs entre efectos y distorsiones psicotrópicas. Un turbador corte que define la experimentación sin límites de los británicos con pasajes casi drone.


El magnetismo y la capacidad para atrapar al oyente en su espiral lisérgica quedan patentes en ‘4 For 2’. Una canción 100% ELEPHANT TREE, en la que bellas y aterciopeladas voces shoegaze ponen la ternura a una pista turbia y densa, pero sobre todo psicodélica. Todo un trance sonoro que lleva al oyente a una catarsis sensorial de grandes proporciones.  ¿Eres capaz de resistirte a este hechizo? Yo no. La canción es un espectacular y monumental ejemplo de la capacidad compositiva de una de las mejores de la escena pesada psicodélica.

Si la cara A concluía con la portación de ELEPHANT TREE a la música de LOWRIDER, en ‘Long Forever’ son los suecos los que aportan su magia a los británicos. El resultado es otra fascinante canción pesada y borrosa de la que afloran melodías etéreas.  La Santísima Trinidad del Stoner el doom y la psicodelia se erige majestuosa como un pista sólida y con unas entrañas poderosas a las que dotan de la magia necesaria para que todo resulte irresistible para cualquier amante del género.

Lowrider

Elephant Tree

Blues Funeral Recordings

Reseña: SANTA PLANTA.- ‘From the trails of desire’

La banda madrileña publica su primer álbum ‘FROM THE TRAILS OF DESIRE’ tras la incursión en la escena pesada española con su EP debut de 2021. El trio refleja en este álbum la evolución que han tenido como músicos y como banda con canciones en las que los detallas se perciben más cuidados. Si en su primera entrega los lentos riffs Stoner-doom era su principal argumenta, aquí sus canciones exploran un territorio heavy-psych de manual. Creando canciones que se desarrollan en la oscuridad, sus atmósferas meditativas son una oportunidad para que el oyente se deje llevar expandiendo su mente a este humeante ritual psicotrópico. Esos lentos y pesados riffs que los vieron nacer dejan un espacio para desarrollar pasajes envolventes y cautivadores. Sus voces etéreas insertadas con habilidad en el momento justo hacen que las pistas adquieran una dimensión sensorial a la altura de los veteranos del género. Sin duda el álbum es el ejemplo de la evolución de una banda novel, una banda que cree en lo que hace y que trata de hacerlo mejor. Así ‘FROM THE TRAILS OF DESIRE’ se erige como un álbum solvente, un trabajo que hace de SANTA PLANTA una banda a tener en cuenta dentro de la escena nacional y europea. Su veneración por los sonidos ocultistas de bandas como ELECTRIC WIZARD o SLEEP, sigue latente en este viaje cósmico a las profundidades de la psyche. Sin demasiadas estridencias y sin renunciar a la autenticidad del género, SANTA PLANTA nos presentan un interesante álbum para los amantes del psycho-doom.

SANTA PLANTA son: Daniel Roldán-Cuartero García: Guitarra, Voz y Teclados
Lorena Zamora Blanco: Batería y Voz y Guillermo Marcos Feijóo: Bajo

La atmosférica ‘Seeds’ se desarrolla con lentos e inquietantes acordes que gravitan en una órbita psycho-doom de manual. Pesada y acolchada a partes iguales la pista se desarrolla en un entorno de oscuridad propio del género.

Con más de once minutos ‘Santa Planta’ se erige como la joya de la corona del álbum. Meditativa en su apertura, los efluvios heavy psych se suceden en una narrativa que se toma su tiempo para llegar al cenit. Envuelta en vibraciones psicodélicas la pista combina elementos Stoner-doom ofreciendo en espacio meditativo al oyente. Con hermosos y suaves desarrollos instrumentales la banda incorpora unas voces etéreas para completar el atractivo de una pista cautivadora que nos lleva más allá. Este ritual sonoro refleja la evolución de una banda que nacía siguiendo la ortodoxia y que ahora, en este segundo álbum explora vibraciones más psicodélicas. Con una melodía que parece mirar con nostalgia al pasado, los golpes doomies siguen presentes sin alterar el espíritu contemplativo de la canción.

‘Acid conclave’ parece seguir el camino por un entorno lisérgico dominado por la oscuridad en el que se brinda una salida para la expansión de la mente. Inquietante en su aspecto la pista golpea con una poderosa línea de bajo y sencillos elementos disonantes que corroboran la vocación doom de los madrileños. Este viaje astral se complementa con melodías vocales en un ritual en el que lo ocultista tiene un gran protagonismo.

No es muy habitual encontrarse con un interludio de cuatro minutos, pero ‘The dance (interludio)’ cumple su papel persistiendo en los pasajes psicodélicos como principal argumento. Sus delicados acordes de guitarra sobrevuelan una base rítmica contenida. Este lento transitar logra captar la atención del oyente para sumirlo en un trance sensorial en el que la belleza psicodelia aflora como las flores en primavera. La pista se presenta con algunas locuciones de carácter vintage.

A lo largo de sus más de diez minutos, ‘Waves’ se recrea en algunos estereotipos de la psicodelia pesada. Con una estructura que va de menos a mas en su intensidad, SANTA PLANTA crean otra bella canción psicodélica en la que no falta los elementos pesados. Un nuevo espacio para la introspección que se enriquece con hermosas melodías vocales y golpes de pesadez. En equilibrio se consigue con un desarrollo evolutivo, sin estridencias. Así consiguen un sonido cálido y cautivador para el oyente. La parte final nos brinda la oportunidad de dejarnos llevar entre cantos ensoñadores de su batería Lola. Un toque de sofisticación y magia para completar una canción ciertamente atractiva.

Las cosas se ponen más crudas y virulentas en ‘Ten thousand year plan’. Una pista con un sonido grueso y pesado que se delita de los elementos doom para solidificar su psicodelia pesada. Mucho más dinámica que el resto de las canciones, su rugosidad nos recuerda los orígenes de esta joven banda en su transición a territorios más psicotrópicos sin terminar de renunciar a su pesadez. El trabajo de la línea de bajo se consolida como un punto fuerte del corte. Aquí los riffs rompemuelles aparecen en forma de ganchos mientras las voces se tornan más desgarradoras. Así consiguen una pista monumental de puro Stoner-doom psicodélico.

Santa Planta