Reseña: MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN.- ‘MLAD’

Hoy me detengo en el sorprendente álbum debut de una banda descrita como uno de los secretos mejor guardados del heavy rock de Andalucía. Con el peculiar nombre de MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN, el trío gaditano plasma en sus canciones un enfoque contemporáneo del rock pesado con raíces psicodélicas: sin pulir, inmersivo y centrado en la cohesión en lugar del impacto, y con los genes andaluces muy marcados en su psicodelia pesada. Entre emocionales pasajes instrumentales heavy-psych con pinceladas progresivas y el stoner desértico con golpes doom, construyen canciones impactantes rebosantes de efluvios lisérgicos. En lugar de trabajar con estructuras fijas, el trio de la Sierra de Cádiz desarrolla su material mediante la repetición, la variación y el movimiento gradual, permitiendo que las canciones se desarrollen naturalmente con el tiempo. Emparejando la densidad con el hipnotismo, sus lentos ritmos son el espacio perfecto para crear cautivadoras atmosferas que son dinamitadas con los ecos de los desiertos más áridos y rocosos. Estas canciones contienen giros constantes adornados por unos cuidado arreglos armónicos haciendo que su música fluya por cambiantes arroyos sonoros. Pesados y meditativos a partes iguales, MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN ejecutan un sonido orgánico que brota libremente, sin ataduras, haciendo que todo resulte natural para el oyente. Con reminiscencias de bandas como VIAJE a 800, el trio se mueve en un escenario sonoro en el que los ecos floydianos se alternan con la espiritualidad de MY SLEEPING KARMA o la emoción de COLOUR HAZE o el legado de BLACK SABBATH sin renunciar a su ‘duende’ andaluz, aportando una naturalidad muy de agradecer. Cálidos, susurrantes, hipnóticos, pero a la vez explosivos, pesados y chamánicos, estos chicos son todo un descubrimiento. Su álbum debut ‘MLAD’ está diseñado para una experiencia auditiva completa, que recompensa la paciencia y las repetidas escuchas, y refleja una mentalidad donde el álbum sigue siendo importante como una forma completa y unificada.

La edición en vinilo está limitada a 200 copias en vinilo rosa transparente de gran grosor con salpicaduras moradas disponibles a través de Kozmik Artifactz

MIENTRAS LAS ABEJAS DUERMEN son: Manuel Perez – guitarra y voces ,Fernando Fernandez – bajo y Juan Manuel Roman – batería

l álbum abre con los hipnóticos pasajes de ‘Huellas Y Rumores’. Un ritmo lento y misterioso va dando forma a una canción heavy-psych de manual. Por una senda más propia de bandas como My Sleeping Karma, los acordes de una guitarra mágica nos sitúan en un mundo onírico de gran belleza. Con gruesos riffs Stoner inician la transición a un territorio mas fornido antes de retomar los momentos meditativos con los que hacer ‘viajar’ al oyente.   A los cinco minutos de transito celestial el corte vuelve a lo terrenal con distorsión y voces más alternativas. En estos momentos me viene a la mente otra banda andaluza legendaria como es Viaje a 800. ¿Será este su relevo? El sonido aturdidor se colorea de guitarras afiladas y voces enigmáticas en una bacanal sonora de tintes sabbathicos. Una magnifica carta de presentación de un álbum con muchos alicientes.

Impactado por la intensidad de la pista anterior ‘Cruz De Benalfil’ sirve de bálsamo floydiano a lo largo de sus escasos dos minutos de alternancia de guitarra acústica y eléctrica.

Con solo dos canciones, el álbum va por buen camino, mientras ‘Los Hijos Perdidos De Umrica’ índice en los pesados sonidos psicodélicos pero ahora en su lado más arenoso. Una estampida de riff cegadores nos nubla la mente y pone a prueba nuestras cervicales. En un regreso a los 90’s los gaditanos vuelven a evocarme a Viaje a 800.

‘Cruz Del Tajo’ es otro interludio de menos de dos minutos en el que los acordes orientales aparecen en un ritual meditativo de gran belleza. Una lástima que no tenga más duración.

En otro pequeño giro de guion sin salirse del hilo principal ‘El Camino Silencioso’ parece trasladarnos a grandes praderas del medio oeste. Con una introducción psicodélica con aromas a All Them Witches, los susurrantes acordes nos introducen en un entorno psicodélico con mucha esencia andaluza. La psicodelia fragante y sosegada nos seduce para elevarse por un territorio a caballo entre el desierto y su Andalucia natal. Ocho minutos que van engrosando su sonido sin perder su alma lisérgica alternando pasajes chamánicos de psicodelia pesada, y rudos momentos Stoner doom.

Con mas de once minutos, ‘La Ley Del Cuarto, Quien Es El 67’ se erige como la canción más larga del álbum. Una larga y lenta introducción atmosférica va dando forma lentamente a una pista chamánica en la que la esencia andaluza aflora con sutileza. Esas voces casi celestiales logran darle un punto emocional a sus momentos psicodélicos preparando la huida hacia adelante con estruendosos golpes de pesadez. Esta montaña rus de emociones es ejecutada con naturalidad haciendo que la pista resulte variada y cohesionada a partes iguales. La fórmula funciona en este viaje de Peyote por los áridos desiertos Stoner.  

 ‘Cruz De La Vinuela’ pone el cierre con seductores acordes acústicos más propios de una noche de luna llena en el porche de una cabaña. Emocional paseo psicodélico que se va diluyendo lentamente hasta su extinción final. Un epílogo perfecto para un sorprendente álbum de una sorprendente banda española.

Mientras las abejas duermen

Kozmik Artifactz

Álbum premiere y reseña: BIG MUFF BRIGADE.- ‘π’

Desde DenpaFuzz os presentamos en exclusiva ‘π’, el álbum debut de los Stoner-rockers de Euskadi, BIG MUFF BRIGADE.

Los miembros de CHIVO, Aitor Granadero (voz) , Joseba Martínez (bajo) y Mikel Becerra (guitarra) iniciaron este proyecto a principios del año 2023. A ellos, se les unieron David Fernández (guitarra) y Manu Forte (batería) unos meses después.

En tan solo tres meses, los cinco miembros encontraron tal nivel de complicidad que rápidamente compusieron su primer álbum de larga duración y comenzaron a realizar conciertos. Su sonido se basa en la parte más rockera del stoner, siempre acompañado de la potencia del riff sabático, baterías setenteras y voces al más puro estilo grunge venidas de Seattle. Así, estos chicarrones del norte nos muestran sus cartas haciendo gala de su amor por stoner-rock más ortodoxo y cegador. Pero lo hacen incorporando un amplio crisol de estilos con los que enriquecen unas canciones crudas, difusas y pesadas a la vez que luminosas. La banda compuso su primer álbum de larga duración “π” con el objetivo de reunir el mayor número de sub-estilos dentro del stoner-rock para ofrecer un álbum con diferentes colores. Ya sea doom, metal, blues o las variantes más rockeras y punk del stoner-rock están en este álbum. El mensaje del álbum trae una visión pesimista de la sociedad actual en la que el tiempo de atención no supera los 30 segundos de un reel de Instagram y se han perdido valores tradicionales como la amistad, la lealtad o el deseo de conocimiento. “π”, el nombre del álbum viene en alusión a ese catálogo de colores diferentes que la banda ha tratado de reunir en él. “π” es una cifra con infinidad de números, al igual que los diferentes subestilos dentro del stoner-rock. Lleva también consigo un homenaje al mítico pedal fuzz Big Muff PI de Electro-Harmonix, al que la banda siente especial admiración y que da nombre a la misma. El álbum (que tardó apenas tres meses en componerse gracias a tan alto nivel de complicidad entre los cinco miembros de la banda) ha sido producido por su guitarrista Mikel Becerra antes de entrar en el estudio con los medios propios de la banda para posteriormente ser grabado, mezclado y masterizado en los estudios Koba (Bilbao, España) por el productor Xanpe entre los meses de agosto y noviembre del 2023.

En estos momentos, la banda está cerrando las fechas de su “π Tour” para presentar su primer álbum “π” (disponible vía Argonauta Records),

‘Get Them Wrong’ abre las hostilidades con parsimoniosos riffs Stoner-doom de manual. Un minuto que sirve para desatar una estampida de sonidos arenosos aderezados por melodías vocales de neta vocación grunge. Entre medias, hordas de fuzz y vibraciones de inspiración 70’s. La canción es un termómetro que muestra la temperatura de este rugoso álbum.

Envuelta en una atmósfera de hard-rock setentero ‘Lost In A Canyon , la arenosarepite el mestizaje de estilos con un resultado ortodoxo y refrescante a partes iguales. Sustentada en un riff principal la pista se contonea sugerente gracias a sus giros inesperados en mitad de su relato y sobre todo a una voz que marca el tempo de la pista.

En un tono algo más psicodélico ‘Pierced By The Spear’ patea terrenos desérticos con paso sutil y comedido. Sus lentos y borrosos riffs iniciales se empapan de fuzz en una conjunción de Stoner al uso, doom y psicodelia borrosa. Con una marcada diferencia entre la primera mitad en la toda parece suceder a cámara lenta, su segunda parte cruje entre voces a caballo entre el grunge noventero y hard-blues de los 70’s. Lo cierto es que la pista funciona.

‘Dead Inside’ nos invita al desenfreno son su aroma hard-blues stonerizado. Una pista vibrante que huele a gasolina, a largas rectas solitarias y a garito de dudosa reputación. Sin duda una canción con gancho que fácilmente atrapará al oyente y que en su mitad nos ofrece un giro inesperado. El silencio y lo chamánico se apoderan de la escena con suaves pasajes impregnados en narcóticos sustancias. Aquí sale a la luz la faceta más psicodélica de la banda, en una pista que no reniega de nada.

Pero está claro que la cabra tira al monte, y ‘Let It Go’ es la prueba de ello. Fuzz arenoso y riffs con sabor a puro desierto iluminan una canción bañada por el castigador sol de las dunas.

La desenfrenada ‘Terre Haute’ es una banda sonora perfecta para tus noches mas canallas. En un tono vacilón las voces, los coros y la guitarra aparecen sugerentes entre un headbanging constante solo pausado a mitad de canción. Pon a prueba tus cervicales y sube el volumen.

Envuelta en fuzz ‘Seasonal Affective Disorder’ golpea con contundencia con sus monolíticos riffs Stoner-doom en un desgarrador relato. Equilibrando la fuerza con la melodía la pista palpita briosa bajo una base rítmica ruidosa y poderosa.

Big Muff Brigade

Argonauta Records

Grand Sounds Promotion

Reseña: BLUE HERON.- ‘Everything fades’

El año pasado los pilares del stoner rock de Alburquerque BLUE HERON nos mostraban sus cartas en el Split junto a HIGH DESERT QUEEN, ahora con su nuevo ‘EVERYTHING FADES nos muestran que su jugada era definitivamente ganadora. Con un sonido crudo, turbio y pesado, impulsado por el fuzz arenoso del desierto alternado con relajados pasajes meditativos envueltos en humo narcótico, BLUE HERON logran canciones monumentales.  Esa voz que a veces vomita las canciones en desgarradores pasajes, sus tambores explosivos y sus deflagraciones masivas, encuentran un espacio para la luz en melancólicos y meditativos pasajes. La fórmula de dotar sus canciones de crudo stoner-doom con apacibles melodías más propias de la psicodelia de los 70’s, atrapándolas entre riffs crujientes y poderosos, funciona a la perfección en el álbum. Sin perder el tono desértico en ningún momento, el blues de garito de dudosa reputación aparece en unos surcos rugosos, pesados, pero que saben encontrar el espacio para la calma. Un equilibrio que no siempre es fácil de conseguir, pero que estos chicos lo logran con pasmosa facilidad. El volumen masivo, saturando su pedazo de desierto con riffs rodantes y atronadores, tambores que golpean y se balancean, tonos profundos y vibrantes así voces que desgarran y rugen son ingredientes a los que es muy difícil escapar. Por eso, cuando escuches este álbum, algo activará tu circuito neuronal, ya que una losa de propulsión y pesadez de riffs quemados por el sol y lastimados por la arena, caerán sin remisión sobre ti. Este vasto espectro estilístico aplicado con destreza consigue crear canciones inventivas y llenas de emoción entre eclosiones voluptuosas y una voz que se desgarra en cada estrofa, así logran un álbum con mucho gancho.

‘EVERYTHING FADES’ está disponible vía Blues Funeral Recordings.

BLUE HERON son: Mike Chavez (Guitarras), Ricardo Sanchez (Batería), Steve Schmidlapp (Bajo) y Jadd Shickler (Voz)

‘Null Geodesic’ aflora de un humeante espacio invadido por lo chamánico. Una voz que parece vomitar las estrofas es custodiada por monolíticos riffs de vocación doom. Así crean una atmósfera terrorífica para desarrollar esta inquietante pista antes de su abrupto final.

Lentos tambores preceden los primeros acordes de ‘Everything Fades’. Un lento despertar que eclosiona voluptuoso en un espacio Stoner-doom en el que el blues más rudo se vislumbra entre sus surcos. Largos desarrollos de guitarra y un sonido grave son el sustento de esa voz aguardentosa que directamente nos traslada a algún garito de mala muerte en su Alburquerque natal en una noche de sábado. Con oscilaciones en su intensidad esas vibraciones Stoner se combinan con pasajes lisérgicos en los que la calma solo es el preludio de una nueva tempestad.

Desde un oscuro escenario ‘Swansong’ incide en desarrollarse en esa oscuridad de inclinación doom. Lentos riffs caminan tediosos en un lento peregrinar hacia un espacio en el que el rock, el blues lisérgico de los 70’s aparecen para sorprendernos. Esta combinación resulta de lo más estimulante. Si a eso unimos un estribillo que te atrapa, tenemos la tormenta perfecta. Una pista que contiene todos los ingredientes para el triunfo. Los pasajes vocales tiene la suficiente profundidad y fuerza, como para llevarte al ojo del huracán del sonido de la banda. Si bien estamos ante una canción Stoner-doom, los vestigios de los mas crudos ecos de los 70’s están muy presentes en sus surcos.

Palpitante en su apertura, ‘We Breathe Darkness’, nos sume en otro sueño narcótico entre pasajes melódicos embutidos en la melancolía y una base rítmica lenta y atronadora. Una desgarradora canción que respira entre tinieblas para ofrecernos su nostálgico y desgarrador relato. Con ciertos elementos más propios del metal sinfónico añadidos con sutileza, la pista vuelve a combinar su fuerza con calmados pasajes nacidos desde el dolor. A destacar el enorme trabajo de su batería creando el clima idóneo para el desarrollo de su historia.

En una línea completamente ortodoxa, ‘Dinosaur’ se retroalimenta de fuzz narcótico y ritmo poderoso. Una pista no apta para los débiles en la que sus sinuosos ritmos y ese zumbido continuo nos lleva a un espacio rockero mas propio de un club de moteros embutidos en trajes de cuero.

‘Trepidation’ flota entre tonos psicodélicos en una liviana atmósfera absolutamente expansiva.  Como un caleidoscopio sonoro cada nota para expandir esencias psicotrópicas sobre sus surcos. Meditativa y con buenos momentos de guitarra la pista se mantiene susurrante haciendo que nuestra mente viaje mas allá. Con sus casi tres minutos la canción me deja con ganas de más.

Con riffs que provocan estampidas, ‘Clearmountain’ es otra pista arenosa con melodías narcóticas y un sonido turbio. Sus reminiscencias del hard rock de los 70’s se sienten entre sus rocosos riffs. BLUE HERON sabe a la perfección como equilibrar su contundencia Stoner con buenas y cuidadas melodías. En esta ocasión el registro vocal adquiere un tono más amable, lo que hace que el ímpetu de la canción sea amortiguado para evitar desgracias personales. Otra canción en la que se aúnan elementos para conseguir un apetitoso bocado tan del gusto de los Stoner mas rudos, como de los rockeros de siempre y también de los amantes de la psicodelia.

Y si la fórmula te funciona, ¿porque no mantenerla? Así la susurrante apertura psicodélica de ‘Bellwether’ es solo el preludio de una nueva explosión de riffs monolíticos. Un vendaval sonoro que nos arrolla con la fuerza de una manada de búfalos. Pero ahí aparece las melodías vocales para poner el contrapunto y hacer el producto mucho mas apetecible y sugerente. Tambores tribales, zumbidos humeantes, ritmos endemoniados, y toda la fuerza que le podrías pedir a una banda Stoner, aparecen aquí para crear otra monumental y desgarradora canción.

El álbum cierra con la turbia y contundente ‘Flight of the Heron’ Una pista instrumental de algo menos de dos minutos en la que BLUE HERON parece soltar toda su rabia bajo un increíble trabajo de su batería. Un broche final sorprendente par aun álbum grandioso.

Blue Heron

Blues Funeral Recordings

Reseña: BLACK SNAKE MOAN.- ‘Lost in time’

“LOST IN TIME’, el tercer álbum de BLACK SNAKE MOAN, el proyecto de blues psicodélico folk del cantante, guitarrista y compositor italiano Marco Contestabile, entre reverberaciones lleva al oyente a un viaje interior, puntuado por ecos ancestrales, intensos y evocadores. Proyectando su viaje hacia la inmensidad del desierto, marcado por el día seco y soleado y la noche oscura y fría. Con vibraciones a caballo entre ALL THEM WITCHES y THE DOORS, sus psicodélicas y cálidas canciones nos sitúan en un espacio desértico en el que los ecos dark- folk tienen su espacio de protagonismo.  Sobre la curva vidriosa del reloj de arena que encierra los granos de los sueños, se desliza la serpiente que dicta el ritmo de la percepción del tiempo. La evolución cíclica de las estrellas, entre la luz y la oscuridad, el sol y la luna, crea un contacto fugaz entre la realidad y la imaginación, el flujo de nuevas visiones. La dimensión psicodélica de BLACK SNAKE MOAN, trae de vuelta en la primera parte del álbum una imaginería hipnótica, narradora de visiones nocturnas, dunas del desierto ardiendo en el horizonte, envueltas por el magma sónico resplandeciente, amalgamando blues, folk y rock psicodélico. Los largos paseos folk, incrustados con bordados orientales, son remolinos de ilusiones que nublan la mente, despertando la noche de los sentidos perdidos. La segunda parte, mientras sale el sol, trae luz y serenidad y abre la puerta al desierto indómito de los sueños, donde Todo nace y donde todo muere, reconectando el pasado con el presente. La naturaleza cíclica que dirige el camino de las canciones, la alternancia de la luz de la mañana y el atardecer, el renacimiento y la transformación; todo revela suavemente recuerdos de felicidad y reencuentro, dando gratitud a quienes se han ido antes que nosotros, a la verdad y las respuestas de nuestras vidas. La noche, deja un vínculo, una relación aún no cumplida. Será a la luz del día, cuando las líneas de pensamiento se vuelvan visibles nuevamente, que se sentirá la magia de la unión y la revelación. BLACK SNAKE MOAN funde el eco eterno de su tierra natal, la tierra de los antiguos cañones etruscos tallados en las rocas de toba, laberintos y complejos funerarios impregnados de misterio, el culto a la muerte y las creencias en la vida de otro mundo – a la espiritualidad de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, a los desiertos de los nativos americanos, aparentemente estáticos pero flotantes como espejismos. Un viaje en el tiempo y en el espacio, influenciado por el Delta Blues, el Pysch-Rock y el Folk-Western, compuesto por mini mantras, performances rituales que explotan en vivo en su dimensión chamánica.

‘LOST IN TIME’ está disponible vía Area Pirata Records y el sello estadounidense Echodelick Records, con dos ediciones y artworks diferentes.

‘Dirty ground’ palpita por espacios más propios del medio oeste por tonos mas propios de bandas como ALL THEM WITCHES. Blues y ecos retumbantes cabalgas a lomos de ritmo tribal entre cálidas melodías vocales y efluvios psicodélicos revoloteando en el ambiente.

Las vibraciones desérticas se mantienen en ‘Light the incense’. Una canción con un sonido difusos, ritmo cadente y guitarra reverberantes en dosificados pasajes con aroma al oeste americano. Su atractiva melodía vocal y sus sutiles ornamentos son suficiente para rendirse a sus encantos. Un sueño psicodélico que se desvanece en la naturaleza transitoria de las aspiraciones encerradas en una noche. El humo del incienso revela una nueva visión, celebrando la atemporalidad del mundo de los sueños y emanando la esencia de los deseos que se disuelven bajo el signo de la luna creciente.

El órgano vintage nos introduce en ‘Come on down’. Sonando grave sus zumbidos psicodélicos y ese ritmo inquebrantable miran hacia el pasado para encontrarnos con THE DOORS en un viaje de peyote en la noche del desolador desierto. La canción me recuerda a PHAMTOM DIVINE COMEDY, aquella banda misteriosa de la que se decía que su cantante era el mismo Jim Morrison. Aquel espíritu se plasma aquí con gran acierto.

‘Shade of the sun’ y sus tonos acústicos me trasladan a una noche calurosa en un porche de Oklahoma. El lugar en el que podríamos ver tocar su guitarra y cantar sus canciones a J.J. Cale o a Neil Young. Esa mirada atrás de BLACK SNAKE MOAN es algo que gratificará a aquellos viejos fans de los viejos sonidos del medio oeste. Melódica y susurrante su suave tono consigue penetrar en nuestros sentidos con la brisa de sus dulces melodías.

 ‘Sunrise’ rememora el blues y los sonidos campestres con aroma doorsiano y un tono oscuro a la ves que cálido. Sustentada en una sencilla melodía acústica la pista nos arrulla suavemente con su poder narcótico.

Entre los ecos psicodélicos británicos de los 60’ y los coloristas sonidos de la west-coast ‘Goin back’ con una sencilla melodía consigue erigirse como otra interesante canción con aromas campestres. La sencilla pista se recuesta en los tonos acústicos para, a través de los sueños, explora sus propios lugares de memoria de su tierra natal a la luz del sol de un nuevo día, abriendo la puerta al renacimiento de su propio espíritu.

Llevándonos nuevamente a un espacio en el que los desértico se nutre de suave psicodelia, ‘Put your flowers’ gravitan en una turbia atmósfera con su marcado sonido de órgano y un zumbido persistente que hace que los tonos borrosos predominen.

Con un título como ‘West coast song’ no es difícil adivinar el contenido de sus surcos. Una canción acústica que gravita entre acordes folk, y suaves ecos psicodélicos mas propios de la california de finales de los 60’s.

La balada ‘Cross the border’ pone el broche de oro al álbum con su calidez y oscuridad. Casi en modo loner-folk, los acordes acústicos de la guitarra acompañan bellas melodías vocales con una sutil instrumentación en segundo plano. Una hermosa canción que huele a sur y a flores.  

BLACK SNAKE MOAN

Echodelick Records

Area Pirata

Reseña: SLOMOSA.- ‘Tundra rock’

Han pasado cuatro años desde que el cuarteto de Bergen sorprendiera a la escena Stoner con su irreverente y logrado debut homónimo de 2020, pero por fin tenemos aquí su segundo álbum ‘TUNDRA ROCK’. Así definen SLOMOSA su sonido forjado a base de riffs stoner acelerados, estribillos grunge y una actitud irreverente que queda reflejada en canciones frescas e impactantes. Seguramente SLOMOSA sean una de las banda que mejor han sabido venerar a pioneros como KYUSS, aportando sus melodías masivas para forjarse su propio sonido. Porque cuando escuchas una canción de SLOMOSA la identificas con facilidad, ya que estos chicos logran reflejar sus natales paisajes nórdicos en sus canciones, gracias a una avalancha de distorsiones masivas que cae en valles cubiertos de melodías cautivadoras y ritmos que hacen tambalear las placas tectónicas. No es casualidad que la banda haya ofrecido conciertos como pocos en los últimos años a pesar de no tener un nuevo álbum que presentar. Pero algunas de las canciones aquí contenidas llevan mucho tiempo formando parte del repertorio de la banda en directo, por lo que el álbum es una sorpresa a medias. Una sorpresa que la banda ha ido dosificando en pequeñas dosis en forma de canciones. Porque en el fondo, TUNDRA ROCK’ es la evolución natural de su álbum debut, y refleja el lado más emocional del cuarteto, y el álbum que les consagra como una banda destacada de la escena stoner, erigiéndose como candidato a ocupar espacios de honor en las listas de fin de año. Si queremos buscar alguna novedad en este segundo álbum de los noruegos, podemos intuir una mayor oscuridad y un mayor enfoque melódico. Y en esto de las melodías son unos maestros, ya que consiguen convertir sus canciones en himonos coreados en cada uno de sus conciertos. Así, sin hacer mucho ruido y base de trabajo y buenas actuaciones en directo, SLOMOSA se han hecho un nombre en una escena en la que no es fácil destacar, pero ellos lo hacen y además nos avisan: ¡‘TUNDRA ROCK’ ha llegado para quedarse!

‘THUNDRA ROCK’ está disponible vía Stickman Records

SLOMOSA son: Benjamin Berdous (Guitarra, Voz), Marie Moe (Bajo, Voz), Tor Erik Bye ( Guitarra) y Jard Hole (Batería).

 ‘Afghansk rev’ sirve como introducción al álbum con una pista en la que los ecos del desierto se adornan con elementos psicodélicos.  Una calma en la que pausados acordes de guitarra son custodiados por gruesos riffs de nítida vocación stoner. Una sencilla armonía nos sitúa en un espacio meditativo en el que se recrea un espacio vacío y desolado.

Con ‘Rice’ los noruegos se recrean en elementos de puro desert-rock creando un sonido difuso en el que el fuzz domina el entorno. Las melodías vocales son cuidadas haciendo que la pista resulte atractiva para el oyente. Esos ganchos vocales que se balancean entre el legado de los 70’s y el rock de los 90’s consiguen que la canción amortigüe la fuerza de sus rugosos riffs. Esto no impide que aparezcan meditativos pasajes psicodélicos dotando la pista de una calma chamánica.

‘Cabin Fever’ es una pista que la banda viene tocando en directo desde hace años y que forma parte del repertorio más habitual como una de sus canciones más reconocibles.  Una canción ganadora que nace del sosiego pero que contiene una melodía pegadiza que rápidamente cautiva al oyente. Nutrida de elementos 90’s la frescura de sus voces contrasta con esos elementos propios del stoner más ortodoxo. Una pista a la que difícil resistirse y que se erige como abanderada de un álbum solvente y auténtico en el que SLOMOSA pone su granito de arena para salir de estereotipos sin renunciar a su esencia. Cautivadora.

Palpitando lentamente ‘Red thundra’ emerge de suaves acordes que se van cubriendo de fuzz narcótico y un tono nítidamente desértico. El intercambio de voces entre Benjamin y Marie aportan el tono melódico a una pista cruda y turbia en la que se palpa el latir del desierto en su versión ártica. El sonido de los noruegos definido a la perfección en esa combinación de Stoner nebuloso, psicodelia y carácter melódico.

‘Good mourning’ es un interludio acústico que nos introduce en una de las pistas mas destacadas de este ‘TUNDRA ROCK’: ‘Battling guns’. una canción que se balancea entre fuzz y melodías aterciopeladas rebosantes de frescura. La pista es una oda antibelicista inspirada en el conflicto palestino-israelí en los tiempos de juventud de Benjamin. La distorsión ronroneante y la voz aireada de Ben llevan la canción hacia una pregunta: “¿Qué harías?” Con un ritmo contagioso y una melodía impactante es difícil escapar a los encantos de una canción nebulosa y colorista a partes iguales.

Confrontando la frustración con la vida ’Monomann’ nos golpea con un bajo excelso y poderoso y riffs arrolladores. Stoner crudo y dinámico para gozo de los más fieles seguidores del género. Una canción rompe-cuellos que hará estragos en su directos ya que su crujiente sonido y esa línea de bajo hipnótica y machacona conseguirán que no puedas resistirte a su excelso poder de tracción.

Evocando las vibraciones del grunge de los 90’s ‘MJ’ nos arrolla con un groovy desértico y toneladas de fuzz humeante. Denso y espeso, el corte gravita vacilón en una larga recta en la que el acelerador se pisa a fondo. Sus coros y estribillos aportando versatilidad consiguen ofrecer al oyente otra canción en la que la melodía se fusiona fuertemente con la crudeza arenosa.

‘Dune’, la canción que pone el cierre al álbum entre ritmos tribales y riffs plomizos es un viaje a través de la tundra. Su crujiente sonido y el groovy ganador la erigen en otra canción que cautivará a los más fieles seguidores de la banda. Sus tonos exóticos en contraste con su turbio sonido se mestizan en este ritual el riff arenoso. La especialidad de una banda que sigue creciendo cada día que pasa. Toda una liturgia Stoner digna de convertirse en un himno que ponga a bailar a sus audiencias.

Slomosa

Stickman Records