Reseña: HOWARD.- ‘Event Horizon’

‘EVENT HORIZON’ es una de esas gratas sorpresas que uno se encuentra cada cierto tiempo. El tercer trabajo de los franceses HOWARD, viene cargado de sonidos vintage marcados por la profundidad de un órgano hammond diabólico, unas voces conmovedoras y la suficiente psicodelia como para no poder resistirse a zambullirte en sus surcos. Hard-progresivo más propio de los 70’s, empapado de fuzz, golpes de stoner y constantes cambios de registro. Con un sonido ampuloso, HOWARD nos sumen en un caleidoscopio sonoro más propio de otros tiempos, pero con los suficientes elementos contemporáneos como para no oler a naftalina. Toda una locura en un ejercicio creativo lleno de alicientes para el oyente. Efectos, atmósferas retro, y un túnel de psicodelia pesada que logrará hacer que tu cabeza explote en un orgasmo de emociones. Divertido y anguloso, ‘EVENT HORIZON’ es de esos álbumes que gana con nuevas escuchas, ofreciéndonos múltiples matices que habían pasado desapercibidos. Un álbum impactante que no se recrea en estereotipos del pasado, sino que abre su coctelera para ofrecernos su personal e intoxicante brebaje. Chamánico por momentos, desgarrador en otros, el álbum nos ofrece ocho canciones que completan un aquelarre reconfortante que se balancea entre la suavidad de sus melodías y sus ampulosos desarrollos instrumentales. Nuevamente la magistral voz con una cierta inclinación doorsiana, hace que cada canción brille como las estrellas, con su propia luz.

HOWARD son: JM Canoville (voz y guitarras), Raphaël Jeandenand (órgano, sintetizadores, bajo y theremin) y Tom Karren (batería, samplers, glockenspiel y flauta)

Emulando al Jim Morrison poeta, ‘Bankable sermon’ abre el álbum con chamánicos pasajes psico-progresivos antes de zambullirse en un entorno hard-prog. Buenas voces, fascinantes estribillos y un impactante órgano vintage, impulsan un corte vibrante que marca el devenir del álbum.

Bajando las revoluciones, ‘Seeds of love’ ofrece una cara más suave y amable. Aquí los sosegados pasajes vocales se adornan con pasajes progresivos que se acercan a los estándares del rock clásico, desde una mirada pausada.  A pesar de su espíritu sosegado el corte contiene momentos desgarradores en los que todo se revoluciona.

‘Need want get’ se deja seducir por una apuesta más ecléctica. Su oscura atmósfera se salpica con voces narrativas y constantes cambios de ritmo. Manteniendo una dualidad entre lo progresivo y lo alternativo, el corte contiene pasajes narrados que contrastan con alguna guitarra insertada con sutileza y un curioso trabajo de teclados. Un corte extraño que mantiene el ritmo en todo momento haciendo que todo resulte más cohesionado.

Evolucionando lentamente ‘Telescope’ parece susurrarnos con sus delicadas melodías. Un plácido espacio que se toma su tiempo para desplegar todos sus encantos con un sonido vintage de manual. Sus suaves pasajes son golpeados por ocasionales subidas de intensidad que no le hacen perder su carácter plácido y reconfortante.  Con el sonido del órgano arrestando los riffs a un entorno de pesadez la canción se muestra contenida y rica en matices hasta su desgarrador final.

 ‘I heart a sound’ chisporroteante efectos psicodélicos con una breve introducción que da paso a su verdadero propósito. Su sonido hard-progresivo del pasado siglo se adorna con elementos contemporáneos en una fusión sumamente apetecible. Rebosante de fuerza la voz y órgano se balancean mutando su forma de presentarse ante el oyente. Una dualidad en la que lo progresivo flirtea con elementos psicodélicos entre alguna embestida más pesada y un final explosivo y dinámico.

La vibra Morrisiana de las melodías de ‘The way’ es el reflejo de parte las canciones del álbum. Bellas y cálidas melodías arropadas por una sutil instrumentación creando un entorno atmosférico de gran belleza. Avanzando con sigilo el corte nos introduce un bosque psicodélico lleno de matices. En este placido y meditativo entorno, la guitarra se asoma al tema proporcionando brillantes momentos que contrastan con el protagonismo del órgano a la mayor parte de las canciones. Una canción con personalidad propia en la que HOWARD parece prescindir de los golpes de pesadez para crean un efecto balsámico sumamente gratificante para el oyente.

‘Heedless’ se precipita entre ritmos hipnótico y efectos por un espacio más turbulento en el que los ecos blues y la psicodelia cósmica se unen a la fiesta. Lleno de fuerza y dinamismo, el corte parece arrollarnos con toda su vitalidad.

Con una propuesta inspirada en el legado floydiano ‘Event horizon’ palpita creando un atmosférico espacio en el que HOWARD albergan los mejores momentos del álbum. La cautivadora voz y su pausada instrumentación son un argumento lo suficiente fascinante como para caer rendido a sus encantos.  Sin duda estos chicos parecen no ponerse barreras en su creatividad. Manteniendo ese carácter que hace que los temas graviten entre los momentos plácidos y suaves con la pesadez y fuerza de sus medidas embestidas pesadas. Brillantes riffs y fuertes ritmos complementan un corte sobrio y bien diseñado para seducir al oyente de mil formas diferentes. Aquí reside precisamente todo su encanto.

Howard – The Band

Reseña: MUTAUTU.- ‘Graveyard of giants’

‘GRAVEYARD OF GIANTS’, el segundo álbum de los retro-rockers finlandeses MUTAUTU presenta una mezcla de sonidos retro enraizados en las vibraciones de bandas como GRAVEYARD o THIN LIZZY con ciertos guiños a Neil Young en modo casi progresivo. Un verdadero plato gourmet, aderezado con sutileza con especias stoner, que consigue fusionar el hard-rock, el proto-doom de los 70’s en un auténtico manjar sonoro que hará las delicias de los paladares más exigentes. Una brillante mezcla que funciona auspiciado por una voz profunda y cautivadora. Sin inventar nada nuevo, MUTAUTU consiguen revitalizar unos sonidos añejos, con unas magníficas canciones creadas sobre sabrosas armonías de guitarra y una imprescindible atmósfera vintage. Usando con mesura elementos progresivos y con pinceladas de blues, el trio finlandés crea un álbum épico con una narrativa fantástica. Un bajo difuso, unas guitarras que chirrían entre riffs hard & heavy y una estructura armónica oscilante, son argumentos suficientes para sumergirse en unos surcos llenos de vida. Si a eso añades una magnífica voz y unas cautivadoras melodías, el éxito está garantizado. Su rock atemporal sirve para recordar que todavía se puede seguir escarbando en el infinito vergel de sonidos del siglo pasado, y hacerlo con solvencia y honestidad. Porque eso es precisamente lo transmite ‘GRAVEYARD OF GIANTS’, sonidos familiares, recreados con la personalidad de una banda nacía décadas después de que aquellos sonidos pesados conquistaran el mundo. Estamos ante un magnífico álbum que evoca los momentos en los que la música se tornó más oscura y densa, pero lo hace , desde la frescura y la serenidad. ‘GRAVEYARD OF GIANTS’ es un álbum que ningún fan del rock clásico de los 70’s debería perderse, porque si lo hace, se perderá un gran tesoro.

MUTUATU son:
Ismo – Guitarra y voces
Jyri – Bajo
Sampo – Batería

‘Ruins’ abre el álbum con un sonido a caballo entre Graveyard y Thin Lizzy. Un aroma retro se respira en una melodía juega con el hard-rock y el blues de los 70’s. Suave en su desarrollo, el tema nos ofrece una visión de vibraciones vintage en las que se aprecia la herencia de los sonidos nórdicos de los 70’s. Con algún elemento progresivo, la canción contiene buenos solos de guitarra que de inmediato fascinaran al oyente en un ambiente que a buen seguro te resultará familiar.

En un entorno más sosegado, ‘Lost shoes blues’ contiene humeantes pasajes psicodélicos sobre su estructura blues. Suave en su desarrollo, las cuidadas melodías parecen acariciar al oyente en un escenario presidido por la melancolía. Con algún riff difuso y una cálida línea de bajo consiguen que la canción resulte como un agradable bálsamo sonoro. Otra canción con un sonido atemporal que conjuga los ecos del rock clásico con algunos momentos stoner. Resulta muy atractivo el equilibrio entre el grosor del bajo con el wah wah de la guitarra en este oscuro corte.

‘Hear them coming’ se muestra más luminoso en un relato con nítidos elementos de hard-progresivo y buenas melodías que parecen mirar de reojo al legado de Neil Young. Una pincelada sutil, pero sumamente enriquecedora de un tema que explorar sin rubor los sonidos vintage desde la calma. Una banda sonora de relatos de cuentos y leyendas en el que las melodías vuelven a tratarse con esmero. Su dinámico ritmo oscila balanceándose entre esas vibraciones más propias del siglo pasado.

La oscuridad de los sonidos proto-doom de su apertura, aparece ejecutada con pausa en ‘Graveyard of giants’. Un contraste fascinante en un corte que nos susurra con una instrumentación fornida pero que nunca sobrepasa el límite. Si bien la canción se envuelve en un turbio sonido, con el trabajo melódico consiguen el equilibrio. Un apacible paseo por espacios de calma en el que aparecen figuras más dinámicas que no eclipse su verdadero espíritu. De nuevo, el buen trabajo melódico da un brillo especial a otra canción que en sus entrañas tiene algo de Thin Lizzy, aunque serían muchas las referencias que podríamos usar para definir este sonido tan familiar.

‘Home’ recoge una épica legendaria más propia de otros tiempos. En tonos progresivos, MUTAUTU parecen escribir un relato heroico que rememora grandes batallas de armeros y caballeros. Un cuento mágico ejecutado con maestría y un ritmo pausado, en una canción que parece mirar con añoranza a un pasado glorioso.

Cabalgando en melodías de rock clásico ‘Lonely boy’ avanza entre golpes de hard-rock contenido y efectivo. En un tono optimista, la canción parece soportarse en elementos del medio oeste en una combinación sumamente atractiva. Un riff principal que se repite una y otra vez acaba por convencer al oyente.

Cerrando el álbum ‘Queen of rats’, con una vibración Neil Young, nos ofrece fantásticas y pegadizas melodías que se mestizan con momentos mas propios de Rory Gallagher. Suave y con una belleza cautivadora, sus melodías seducen al oyente entre pasajes psicodélicos y guitarras brillantes. Uno de los temas más elaborados y experimentales, con una superposición de guitarras que crean un aturdidor espacio. Un magnifica forma de concluir un álbum mágico y lleno de belleza.

Mutautu

Reseña: HEAD.- ‘Satisfaction’

Canciones sencillas, pero con mucho groovy que van explorando desde el blues, la psicodelia y el puro hard-rock nacido en los 70’s. Rock en estado puro en todas sus versiones, ejecutado por la vía directa. Sin ornamentos superfluos, las nueve canciones respiran rock sin complejos. Sin andarse con rodeos, los canadienses HEAD, toman la vía rápida para llegar al oyente con su particular fiesta de rock and roll como en los viejos tiempos. Riffs, ardientes ritmos, y voces que evocan los momentos mas brillantes el hard-rock, son los ingredientes usados para seducir al oyente con toda su crudeza. Con cada instrumento cumpliendo a la perfección su rol, HEAD no se complican, y lleva a la máxima expresión aquello de ‘menos es más’. Un groovy que te engancha y que recuerda la banda sonora de los clubs nocturnos de los 70’s cada canción tiene su propia personalidad. Ganchos de guitarra irresistibles y la dualidad vocal ‘chico-chica’ son argumentos suficientes para caer en las fauces de ‘SATISFACTION’. Un álbum de alto octanaje que te lleva a empujones a la pista de baile evocando tus mejores momentos de juventud, cuando te rebelabas al mundo. Pero como no solo de rock vibrante vive HEAD, también nos ofrecen canciones aterciopeladas envueltas en un manto psicodélico con aroma cannabico. La dulzura y sensibilidad de la voz de Elyse nos traslada por momentos al verano del amor en las canciones más suaves y psicodélicas del álbum, lo que aporta alicientes a una buena escucha. En definitiva, ‘SATISFACTION’ es un álbum hecho en pleno siglo XXI, pero es un álbum en el que los sonidos vintage de los 70’s cobran una nueva dimensión. Bandas como HEAD, vuelven a corroborar que el rock de siempre sigue todavía muy vivo, por mucho que haya quien siga diciendo eso de…’ya no se hace música como la de antes’.

HEAD son: Hunter Raymond (batería y voces), Elyse Besler (bajo y voz) Michael Starnino (guitarra). ‘SATISFACTION’ está disponible vía Fuzzed and Buzzed.

‘Shudder’ nos traslada al corazón de los 70’s con su heavy-blues crudo y ácido. Con una buena combinación de voces, el sonido de la canción evoca momentos más propios de bandas como Graveyard o Witchcraft adornados con tonos soul. Una nueva revisión de los sonidos vintage del siglo pasado ejecutado con una mirada mucho más contemporánea.  Un tema directo que nos da la medida de lo que nos podemos encontrar en el resto del álbum.

Bajando la intensidad ‘Spell’ reposa en suaves pasajes psicodélicos auspiciados por una voz femenina llena de sentimiento. En un perfil bajo, el tema habita en una envolvente atmósfera adornada con algún buen solo de guitarra, sin perder su alma blues-soul entre una neblina de fuzz.

Runaway’ se precipita en un torrente de rock and roll con estribillos y coros pegadizos. Una vuelta a los 70’s en todo su esplendor. Guitarras chirriantes y voces con mucho gancho componen un tema dinámico que mantiene la esencia vintage.

En un tono más hendrixiano, el uso del wah wah en ‘Queen’ nos devuelve a mediados de los 70’s. Un sonido retro que bebe del blues y en el que encontramos elementos psicodélicos. Las cuidadas melodías vocales y un ritmo lo suficientemente dinámico hacen de ‘Queen’ otro corte ganador. Con un ritmo contundente, las guitarras ponen la nota de color con solos que se superponen haciendo cambiar la fisonomía de la canción para convertirla en luminosa y fresca.

Instalados en los sonidos del rock clásico, el blues aflora en cada nota con golpes de rabia en ‘Shake’. Otra canción con una estructura sencilla que se engrandece con la alternancia de voces de y coros, entre difusos riffs. Rock en estado puro en una invitación una fiesta vintage.

 
En un tono más toco y alternativo, ‘Strychine’, con fuerte ritmo y riffs ásperos soporta las veleidades blues y de puro rock and roll. Ondulante pero siempre ofreciendo momentos divertidos, los solos de guitarra se combinan con una narrativa de blues crudo y vitalista.

‘Out for blood’ golpea con toda su fuerza hard-rock combinando voces y coros e incorporando la acidez de una guitarra que se desangra en sus solos. El ritmo, más difuso en esta ocasión, no da tregua en otra canción rebosante de fuerza.

En contraste con el corte anterior, ‘Your money’ se desarrolla entre nebulosas lisérgicas y golpes de rock clásico. Con su sonido amortiguado, la canción presenta elevaciones de intensidad entre coros y estribillos manteniendo un perfil más bajo en su desarrollo.  En cualquier caso, la banda sigue fiel a su fórmula.

‘Hound dog’ desciende definitivamente hacia un sonido más pausado en el que el blues toma el protagonismo. Con un groovy pausado, la canción ofrece buenos solos de guitarra entre los habituales juegos vocales que encontramos en el resto de las canciones. La senda clásica del blues narcótico se transita para mostrar el lado más psicodélico y chamánico.

Head

Fuzzedandbuzzed

Reseña: CACHEMIRA.-‘Ambos mundos’

Tras el anuncio de la vuelta a la actividad CACHEMIRA, con la incorporación de la ex- Mothercrow, Claudia al bajo y voz, mi curiosidad por conocer como se acoplaba a la banda era máxima. El verano pasado tuve la oportunidad de ver a la banda en unos de los primeros conciertos que dieron con esta nueva formación en el festival francés Volcano Sessions, y quien me iba a decir entonces que una de mis fotos iba a ser la portada de ‘AMBOS MUNDOS’ (gracias, chicos). En aquel concierto las canciones todavía estaban en proceso ser arregladas, pero ahora que por fin ven la luz, se muestran esplendorosas. Porque ‘AMBOS MUNDOS’ es un álbum salvaje, ardiente y lleno de energía. Una energía que bebe del rock ácido de finales de los 60’s y que se refleja en ocho canciones superlativas de rock crudo y primitivo, envueltas en una inigualable atmósfera vintage. Sustentadas básicamente en el blues y en la psicodelia Hendrixiana, el aporte tanto a la voz como al bajo de Claudia, es fundamental, y a la postre, acaba enriqueciendo el sonido que vio nacer a CACHEMIRA dándole un plus de calidad. De todos es conocida la destreza de Gastón a las seis cuerdas, o la de Alex a las baquetas, pero ese torrente vocal es algo novedoso y sumamente gratificante. Canciones de alto octanaje que crean una bacanal psicotrópica con momentos en los que a base de blues desgarrador, atrapan al oyente. Ritmos coloristas y contagiosos, estribillos pegadizos, solos asesinos, ‘AMBOS MUNDOS’ es todo un catálogo de sonidos de los 70’s en su mejor versión. Cualquiera podría pensar que estamos ante una banda retro más, pero no, estos chicos nacieron en una década equivocada, pero sus genes musicales siguen viviendo el pasado, un pasado glorioso que se reactualiza con álbumes como este. Decir que ‘AMBOS MUNDOS’ estará entre los mejores discos del año, no es ninguna quimera, ya que la solidez y calidad de sus canciones, así como la versatilidad que cada una de ellas nos ofrece, lo hará merecedor de tal honor. Se admiten apuestas…. Como tantos otros álbumes publicados ultimamente, es un atractivo regalo que la pandemia nos ha traído, un periodo que dentro de unos años, recordaremos como sumamente productivo. Si te gustan JIMI HENDRIX, JANIS JOPLIN o bandas contemporáneas como BLUES PILLS o RADIO MOSCOW, ‘AMBOS MUNDOS’ es tu álbum. Una gratificante orgía sonora llena de ritmos trepidantes, momentos vocales conmovedores, acidez corrosiva, y las dosis justas de pesadez. Todo un torrente sonoro que se precipita llevando las aguas del rock más salvaje a través de meandros en los que la banda deja reposar su vigor para ofrecernos pasajes ácidos de psicodelia, de soul, de blues, bajo un cielo vintage. CACHEMIRA están de vuelta, y llegan en plena forma, con las alforjas cargadas de Rock en estado puro, sin aditivos. Ponte los pantalones campana, las flores en pelo y disfruta de esta fiesta vintage.

‘AMBOS MUNDOS’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

CACHEMIRA son:
Claudia González Diaz – bajo y voces
Gastón Lainé – guitarra y coros
Alejandro Carmona Blanco – batería y percusión

En ‘AMBOS MUNDOS’ han colaborado Alexandre Sánchez Miralles (Saturna) – Guitarra en los tracks 1,3, Camille Goellaen (Moundrag) Órgano, Colin Goellaen (Moundrag) Congas en el track 1 y LG Valeta (77 ́) – Guitarra española en el track 8

El álbum fue grabado y mezclado por Baptiste Gautier Lorenzo durante la primavera de 2021 en las afueras de Rennes, masterización de Claudio »Pisi» Gruer en Pisistudio y cuenta con una obra de arte de Matt Wilkins (Matt Sabbath) sobre una fotografía de Denpafuzz.

‘Don’t Look Back (To The Fire)’ nos introduce en el álbum a golpe de wah wah y el poder del acompañamiento del órgano vintage. Ecos del pasado y una vibración flower-power se apodera del tema inmediatamente. La voz de Claudia aporta un amplio arco iris a la canción. Una dualidad entre la dulzura y la garra, que hace que la canción oscile en su intensidad. Desprendiendo un inequívoco aroma a 70’s el tema ondula entre variopintos ritmos siempre con un único propósito. Blues, psicodelia y rudos riffs de puro hard-rock se unen a esta fiesta colorista llena de fuerza.

Los sonidos retro persisten en ‘Keep an Eye On Me’. Aquí el blues y soul parecen hacerse un hueco buscando el protagonismo de otra canción llena de fuerza. Impulsado por los fuertes tambores la canción deja aflorar solos asesinos y una robustez a prueba de bombas. Su ritmo contagioso y vertiginoso contrasta con esas melodías vocales que optan por una aparente pausa. El tema evoluciona hasta sumirnos en una bacanal diabólica de sonidos vintage, enriquecidos con pinceladas de ese órgano retro.

Los chicos de CACHEMIRA tienen devoción por los sonidos vintage nacidos a finales de los años 60’s en la soleada California, y eso queda patente en canciones como ‘Future’s sight’. La guitarra evocando a Hendrix en una pleitesía permanente, los ritmos coloristas que invitan al baile y la voz y potencia que Claudia aporta a la banda quedan una vez más patentes en esta canción. Pinceladas blues y un sonido ácido que penetra en las terminaciones sensoriales del oyente son armas suficientes para caer rendido a sus pies. Si a eso unes unos estribillos y coros sugerentes, así como esas pinceladas que aporta el órgano, la bacanal sónica está servida.

La desgarradora ‘Dirty roads’ nos insufla energía suficiente para bailar hasta el amanecer. La cadencia rítmica y sus tonos soul, blues y funk, son elementos suficientes para caer rendido a sus pies. Si vas a organizar una fiesta retro, aquí tienes la banda sonora perfecta, JANIS, HENDRIX y un espíritu indomable, son suficientes argumentos para el éxito. Una canción pegadiza que una vez que la escuches, no podrán sacártela de tu cabeza. Como guinda, el tema contiene algún destacable pasaje psicodélico.

 Con un título como ‘Mujer Vudú’ y tratándose de CACHEMIRA, el contenido de sus surcos parece evidente. Saca la bolsa de sustancias psicotrópicas y déjate llevar por esos pesados y contagiosos ritmos. Blues ácido cantado en español con la suficiente temperatura como para dejarte exhausto. Si al principio hablaba del aporte de Claudia a la banda, aquí queda patente este. Una voz poderosa voz y un bajo tremendo, dan solidez al clásico sonido ácido que vio nacer a los barceloneses. Un torbellino aturdidor que acaba convirtiéndose en otra auténtica orgía sónica llena de fuerza y garra.

‘Get Out (Date la Vuelta)’ nos arrolla con toda fuerza indómita.Ejecutada a un ritmo vertiginoso, el tema nos vence a las primeras de cambio. Blues desgarrado, hard-rock y psicodelia lisérgica son los ingredientes que se agitan en esta coctelera perturbadora. Su sonido ortodoxo de tintes retro, no es obstáculo para este torrente sonoro serpentee en mil meandros entre solos asesinos y tambores atronadores. Nuevamente creando la atmósfera vintage, las pinceladas del órgano parecen apaciguar la vibrante energía contenida en cada nota. Otro tema salvaje.

De nuevo la pleitesía a Hendrix está servida en ‘Coast to coast’, otra canción vibrante que contagia su ritmo haciendo que sea imposible permanecer en reposo. En esta ocasión, por la vía rápida, la banda liquida el corte en poco mas de dos minutos. Directos a la yugular.

Con el tema de cierre y que da nombre al álbum, rompen la dinámica de canciones cortas. ‘Ambos Mundos’ es la vía de escape de CACHEMIRA para dejar aflorar su creatividad sin ponerse ningún límite. Casi con una estructura de jam, los instrumentos juegan sus propias bazas independientes los unos de los otros. Heavy-psych en estado puro bajo ritmos tribales y fuertes dosis de psicotrópicos crean esta especie de suite en la que los repetitivos estribillos aportan un tono trascendental e incluso con una inclinación progresiva. Sorprendiendo al oyente con acordes de guitarra española y un cierto tono andaluz, la banda rompe las barreras para enriquecer su sonido clásico.  Estas vibraciones arrastran los coros a un entorno casi flamenco antes de la explosión psicodélica que sustenta el corte. Una canción diferente que a buen seguro pillará desprevenido a mas de un uno por el camino que toma su sonido.

·CACHEMIRA·

HEAVY PSYCH SOUNDS

Reseña: ELEKTRIC MISTRESS.- ‘Chapter 99 EP’

Los canadienses ELEKTRIC MISTRESS, presentan una auténtica explosión sónica con su nuevo EP ‘CHAPTER 99’. Ecos proto-metal, blues, psicodelia, riffs arenosos y un inequívoco aroma vintage, componen el conglomerado que nos traen estos cuatro rabiosos temas de rock crudo e impactante. Estamos ante un nuevo viaje de ida y vuelta a los 70’s en el que la banda deja patente que aman las vibraciones de los pioneros del rock de comienzos de esa época dorada, pero que también miran de reojo al rock del desierto más crudo y contundente. El groovy con el que desarrolla cada una de las cuatro bacanales, se enriquece con elementos psicodélicos y una voz desgarrada que sabe modularse lo suficiente, como caer rendido ante ella. Temas capaces de resucitar a un muerto e invitarle a una fiesta de rock arcaico y rudo en el que las chupas de cuero, los vaqueros raídos y las melenas, se mecen al viento. Capaz de provocar esguinces cervicales, la fuerza que contiene cada canción es algo completamente incuestionable. Las letras se inspiran en acontecimientos, personas, recuerdos, sentimientos o cierta energía ocultista. Contar con un segundo guitarrista ha aumentado la complejidad de la banda, aunque su evolución, se ha mantenido bastante estable en los últimos dos años. Han empezado a incorporar armonías de guitarra para complementar su estilo de stoner rock, pero siguen dejando espacio para ser únicos y creativos y resonar con los oyentes. ELEKTRIC MISTRESS no pretenden reinventar la rueda, sino que ofrecen un rock n’ roll directo para los buenos y malos momentos. ‘CHAPTER 69’ es un trabajo que te volará la cabeza y que conseguirá que digas:. ¡Quiero mas de esto!

ELEKTRIC MISTRESS son: Maxwell Poole (voz), Kyle Cantfell (guitarra), Jason Cantfell (guitarra), Kieran Richardson (bajo), Riley MacDonald (teclados) y
Valencia Canales (batería).


‘Magic dust’ nos sumerge en este EP a base de fornidos riffs proto-metal con una ambientación vintage gracias a ese impactante órgano retro. Desgarrador, el tema tiene el blues en sus venas, pero no solo eso, pinceladas psicodélicas y una vocación stoner se encuentran entre sus intoxicantes surcos. Qué duda cabe que la canción te abofetea con descaro entre sus ecos 70’s, Sus riffs difusos y pesados tienden el puente de ida y vuelta al siglo pasado y sus vibraciones más descaradas y crudas.  Toda una espiral sónica con la que la banda arrolla al oyente poniendo a prueba la consistencia de sus cervicales. Solo asesinos, unos tambores explosivos y voz quebradiza llena de rabia son los argumentos con los que ELEKTRIC MISTRESS nos zarandean.

Exhaustos del corte anterior, ‘Radio’ no baja la intensidad, sino todo lo contrario. Un frenesí sónico nos arrolla a toda velocidad con un órgano impactante y una estructura de hard-rock vibrante y contagioso que nos invita al baile. Toda una fiesta de vibraciones vintage ejecutada con herramientas nacidas del rock del desierto. Riffs turbios, melodías y estribillos pegadizos y una fantástico groovy nos llevan en volandas en este aquelarre de rock primitivo y pesado.  En esta vorágine sónica, la banda sabe cómo utilizar las armonías para que la canción no resulte anodina, sino todo lo contrario. Ese órgano asesino te derretirá la cara con toda seguridad, pero si no es así, sus turbios riffs te embadurnarán de vibraciones arenosas, por lo que no hay escapatoria posible. Por si fuera poco, algunos desarrollos de guitarra nos llevan a los momentos de más esplendor del heavy-rock.

‘Cocaine Johnny’ es otro corte de rock ácido y pesado que bebe del manantial del blues y el proto-metal setenteroGolpeando una y otra vez con impactantes riffs, la banda modula su armonía a ritmo de blues para conseguir un tema contagioso. Energía pura, sin refinar, que te entra en vena para hacer que tu cabeza explote. Instalados en esas vibraciones vintage, los canadienses no se andan con tonterías para mostrarnos un corte con grandes atractivos. Toda una explosión de pesadez que te va a volar la cabeza y en la que no faltan pasajes ácidos para que el resultado resulte más efectivo.  

Con solo cuatro temas formando parte del Ep, ELEKTRIC MISTRESS, no pierden el tiempo y van directos al grano. Así lo atestigua ‘Chapter 99’, el tema que pone cierre al Ep, y en el que los ecos blues se contonean entre golpes de proto-metal y arenosas vibraciones psicotrópicas.  El tema repite su armonía una y otra vez, pero lo hace dotándola de elementos lo suficientemente atractivos como para que el tema contenga interesantes matices sonoros. Su parte final se despeña por un precipicio rocoso de stoner-doom con un entorno psicodélico que hace que nada resulte impostado. Nuevamente las murallas de sonido creadas por sus riffs se colorean con ese magnético sonido de órgano y unas voces quebradas llenas de gancho.

ELEKTRIC MISTRESS son: Maxwell Poole (voz), Kyle Cantfell (guitarra), Jason Cantfell (guitarra), Kieran Richardson (bajo), Riley MacDonald (teclados) y
Valencia Canales (batería).

Elektric Mistress