Reseña: NAXATRAS.- ‘V’

El cuarteto griego mantiene su investigación sin fin en una senda progresiva y más cósmica si cabe que en su anterior álbum ‘IV’ (reseña aquí). Introduciendo más elementos de la kosmiche music, en su nuevo álbum ‘V’ la banda se ve seducida por vías que exploran sonidos del anatolian rock haciendo que sus canciones mantengan esos tonos orientales que ya habíamos encontrado con anterioridad en sus álbumes precedentes, incrementándolos incluso, Este nuevo álbum representa un nuevo avance en la expansión de su música haciendo que su sonido sea cada vez más progresivo y experimental. Sus hipnóticos toques de músicas del mundo se adornan con algún elemento electrónico y sus habituales riffs con sabor a metal.  Este nuevo capítulo se plasma en una narrativa conceptual que eleva sus canciones a un Olimpo digno de los dioses. Estas inmersivas canciones plasman la creatividad de la banda en un reino sonoro maravilloso, exótico, sideral, pero sobre todo, hermoso. La madurez que reflejan estas fascinantes canciones confirma a NAXATRAS como una banda que no se pone límites a su creatividad. La banda lleva tiempo acumulando fragmentos creativos que se plasman ahora en esta nueva entrega. ‘V’ refleja un enfoque maduro y una vocación por la complejidad haciendo que el oyente expanda su mente a un nuevo mundo en el que la claridad de su espíritu analógico surca los confines del cosmos a través de su carácter visionario para profundizar en las aguas del rock progresivo más experimental sin olvidarse de los elementos que les ha caracterizado durante sus años de carrera. Porque ahora la polifonía y su sonido estratificado en capas crean melodías de ensueño entrelazándolas con ritmos fascinantes en detrimento de los elementos Stoner con los que se presentaron al mundo en sus inicios. Estos visionarios de la psicodelia del siglo XXI no escatiman esfuerzos para brindar a sus fans canciones rebosantes de belleza y complejas estructuras sonoras que finalmente se plasman en canciones fáciles de escuchar. NAXATRAS logran su objetivo una vez más a través de canciones en las que la mística oriental aflora entre su futurista narrativa. Esto hace que la fusión de lo tradicional con lo innovador logre su propósito en este viaje a las Mil y Una Noches a través de atmósferas cósmicas.

La Ciudadela ilumina las puertas estrelladas
Dentro de sus antiguas cámaras, el Guardián del Espacio espera
La tierra secreta de Narahmon se despliega ante su mirada
El tiempo se detiene antes de que el espejo se rompa

NAXATRAS son:

John Delias (guitarra y voz),
John Vagenas (bajo y voz),
Kostas Charizanis (batería y percusión) y
Pantelis Kargas (teclados y sintetizadores) .

‘Celestial game’ sin atajos, la canción va directamente al lugar que los griegos desean desarrollándose en un volátil espacio psico-progresivo. Sus voces etéreas, así como su sutil instrumentación crean un espacio onírico en el que todo sucede con suavidad. La pista cuenta con algunos elementos tradicionales del rock progresivo, así como bellos pasajes de guitarra con un gratificante efecto balsámico. 

Situándonos en un entorno nítidamente sideral, ‘Spacekeeper’ aúna los elementos por los que tradicionalmente han sido conocidos los griegos, con una trasparente ambientación espacial de corte kraut mirando a los pioneros de la kosmiche music de los 70’s. Pero los griegos, no se quedan ahí, sino que adornan la pista con los habituales elementos exóticos que vienen utilizando desde sus inicios hasta conseguir un relato cada vez más progresivo a través de sosegados paisajes sonoros más propios de algún exótico lugar.

En  ‘Numenia’ encontramos esos elementos particulares que también saben manejar NAXATRAS. Impregnando esas bellas esencias en aromas orientales, a base de elementos progresivos van construyendo una canción mágica y exótica a partes iguales. El sonido que el cuarteto viene usando en los últimos tiempos, similar en esencia, al de bandas como King Buffalo, aflora esplendoroso en una canción con sabor al bazar árabe. » Numenia es un himno del rock anatolian, un canto pagano neo-psicodélico a la Diosa Luna «, dice la banda. Emergiendo como la luz de la luna a través del humo del templo, «Numenia» demuestra la maestría de los alquimistas griegos de la dinámica y la profundidad atmosférica. Fascinantes flautas orientales y cuerdas se entrelazan con percusiones tribales mientras el bajo de John Vagenas merodea por debajo con matices escalofriantes, su voz cristalina pinta visiones oníricas mientras la guitarra brilla en una suspensión etérea. Como aguas sagradas que se transforman bajo la luz de la luna, la canción se acelera en oleadas en cascada de furia psicodélica, instrumentos que se unen en espiral hasta que convergen en una liberación extática.

Bajo el influjo de elementos espaciales, ‘utopian Structures’ parece como una canción futurista en la que los teclados y sintetizadores toman el protagonismo en este particular relato de ciencia ficción. ¡Así parece surcar el cosmos en busca de nuevas rutas siderales para su hipnótico sónido! un sonido ahora mucho más progresivo.

Sin renunciar a su esencia ‘Breathing Fire’ alterna unos rizos más metálicos con melodías vocales que ya no esconden su carácter prog. El papel de los teclados y las voces hace que el sonido de los griegos adquiera una nueva dimensión. Aireada con fragancias exóticas la canción alterna tonos devocionales con momentos más mecánicos. Está distopía se resuelve con una legión defectos envolventes y un carácter místico. 

Nuevamente el motorik cósmico aparece en ‘Legion’. Manteniéndose carácter exótico las melodías vocales no se empapan con un tono espiritual y una instrumentación oscilante y sumamente futurista. No predominan los nosotros psicodélicos pero su esencia psicotrópica se plasma de una forma diferente mucho más cósmica. Como si estuvieran en el centro de la plaza de la medina estos chicos espían su Alma con cantos emocionales absolutamente cautivadores.

‘Sand Halo’ se siente impulsado por un pulsante motor de tintes espaciales. En esta ocasión con un influjo psicodélico más patente que en las pistas anteriores. No obstante los elementos progresivos siguen guiando las composiciones de Naxatras . Una trilogía en la que la psicodelia y lo exótico dejan paso a brillantes atmósferas progresivas. Sus plácidas melodías vocales nunca cruzan el umbral de la pesadez como lo hacía en el pasado pero no nos engañemos NAXATRAS tienen todavía mucho que aportar porque talento no les falta y así lo refleja en esta emocionante canción en la que la guitarra brilla majestuosa mientras la melodía nos susurra entre tonos floydianos .


Poniendo el cierre, la pausada ‘Citadel’ contiene un sin fin de elementos que la convierten en una canción hermosa y experimental. Una joya psico progresiva que nos narcotiza con sus bellas melodías y su carácter amable así como su cautivadora atmósfera, es un bálsamo para el oyente. Envuelta en un halo de melancolía la canción prescinde de las voces en un relatado gris en el que la composición se nutre de ornamentos que la hacen mostrarse radiante.  

Naxatras 

Reseña: THE THIRD MIND.- ‘Live mind’

Desde que recibí la promo del álbum estoy enganchado escuchando en bucle esta maravilla sonora inspirada en la psicodelia de finales de los 60’s y especialmente de los sonidos de la West Coast. En DenpaFuzz ya disfrutamos con su álbum ‘THE THIRD MIND’ (reseña aquí) publicado en 2020 pero ahora el gozo llega a extremos insospechados con este registro en vivo de la banda en su plenitud. Se trata de un álbum con versiones de canciones de blues psicodélico de artistas de los 60’s como Grateful Dead, Electric Flag, Jaynettes, Bonnie Dobson o Butterfield Blues Band. En un show de una hora de duración en el que no hay un solo minuto para desperdiciar, este supergrupo con reputados músicos, sabe como darle una vuelta a canciones que algunos hemos escuchado durante años formando parte de la banda sonora de nuestra vida y lo hacen con la elegancia y carisma de unos auténticos veteranos. No en vano el grupo nace de la mano de dos reputados músicos como Dave Alvin (ganador de un Grammy) y Victor Krummenacher (Camper Van Beethoven, Monks of Doom, Eyelids), acompañados de talentos de la talla de la vocalista Jesse Sykes (Jesse Sykes & The Sweet Hereaf), todo un portento vocal que consigue transmitir su magia a los oyentes con sensuales melodías vocales que aumentan la calidad de unas canciones ya de por sí maravillosas. Estas versiones se desarrollan en directo con un espíritu de jam haciendo que las mismas emprendan diferentes caminos en su improvisación, unas rutas sonoras en las que la elegancia y el sentimiento están siempre presentes para gozo de este tipo de música nacida hace ya cinco décadas, pero que mantiene su vigencia en los tiempos que vivimos. Probablemente algunos pensaran que estamos ante la música de siempre, pero cuando esa música se interpreta con maestría con la que la hacen estos chicos el resultado es impresionante. ¿Tienes alguna duda? compruébalo por ti mismo, dale al play y disfrutando de esta pequeña obra maestra del siglo XXI comparable a álbumes como ‘THE LIVE ADVENTURES DE MIKE BLOOMFIELD & AL KOOPER’, uno de los mejores álbumes en directo de la historia, y no, la comparación no es exagerada, créeme. Si te gusta el blues psicodélico y la improvisación, este es tu álbum.

‘Sally Go Round The Roses’ es una joya del blues psicodélico de nuestros tiempos. Imagínate a Jullie Driscol liderando una banda de blues ácido y sabrás de que te hablo. La canción se erige como un gancho para profundizar en el resto del álbum. Sensuales pasajes vocales, un suave grooovy contagioso y sugerentes melodías se adornan con unas buenas dosis de guitarras psicodélicas componiendo este elegante y sugerente coctel sonoro a la altura de los Dioses. En esta versión de la canción de los 60’s de Jaynettes, la magia escapa de la chistera para inundar nuestros corazones de sensibilidad a lo largo de trece minutos difíciles de superar. En su parte final aparecen elementos rítmicos más propios de músicos como Santana en una orgía final realmente increíble.

El listón quedaba alto con el tema de apertura pero ‘Doralee’ , la canción de su vocalista bajo el nombre de Jesse Sykes & The Sweet Hereafter corrobora el nivel del álbum. Folk oscuro rebosante de sensualidad envuelto en una atmósfera melancólica y sutiles matices, hacen que la pista adquiera una nueva dimensión en esta cautivadora versión.

La siguiente canción es una versión del clásico de los 60’s de ELECTRIC FLAG. ‘Groovin Is Easy’ evoca el Verano del Amor a través de sensuales y cautivadoras melodías que nos acarician con dulzura entre guitarras incisivas un cálido órgano vintage y un ritmo que penetra en el oyente. Partiendo desde la clama mas absoluta la pista eleva su tono tornándose más lisérgica y corrosiva. Es la magia de la improvisación en vivo, plasmada con absoluto acierto en esta ocasión.

Los reconocibles acordes acústicos de ‘Morning dew’ nos asaltan de inmediato. En un tono mas contenido a la versión que Jeff Beck hizo del tema de Bonnie Dobso, consiguen reconvertir este clásico intemporal en otra pieza de coleccionista. Una voz que no tiene nada que envidiar a grandes del folk como Joni Mitchel, o la misma Bonnie Dobson nos masajea con delicadeza entre brillantes solos de guitarra que vuelven a certificar el buen hacer de su guitarra. Elegante, susurrante y emanando sensibilidad, Jesse se las maneja a la perfección para adaptar la pista a su registro. tomándose las cosas con calma, y armando la canción con paciencia, nos regalan trece minutos para el recuerdo. Otra interpretación mágica que brilla a un alto nivel en una de las canciones más versionadas de la historia.  La banda mantiene la misma estructura de partir de la suavidad y lo delicado, para ir añadiendo cuerpo a sus canciones con esa guitarra asesina y sus palpitantes ritos de tonos vintage. Destables son los momentos de la parte central en el que la voz se queda sola ante el silencio mostrándose apacible y balsámica. ‘Morning dew’ es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, y sin duda, puedo decir que después de haberla escuchado en mil formas distintas, THE THIRD MIND han sabido captar por completo su esencia.

Nuevamente lo vuelve a hacer con otro clásico del blues de la Costa Oeste.  ‘East west’ la canción de THE BUTTERFIELD BLUES BAND de 1968 sufre una vuelta de tuerca en esta jam tan honrosa. Blues en estado puro en una atmósfera humeante con sabor a garito de luz tenue con una fuerza notable y una ejecución más incisiva. En ella encontramos los momentos mas alocados del álbum con una orgía de instrumentos y una contundencia que no habían mostrado en el resto de canciones. Arrolladora y purista.  Dieciséis minutos en los que el blues se une a la fórmula psicotrópica que con tanto acierto ejecutan. Tomando el formato de una jam ácida la improvisación hace acto de presencia sobre cadenciosos y efusivos ritmos. La larga duración del tema deja espacio al desarrollo de una bacanal de alucinógenos en la que los lisérgicos pasajes se adornan con el sonido de la armónica. Evidentemente estamos ante un tema de blues, y ese elemento no podía faltar aquí al ser una de las señas de identidad que dio gloria a Paul Butterfield en aquella aventura junto a Mike Bloomfield. Este pequeño giro no es un obstáculo para que mantengan el listón en una ejecución rítmica implacable a la que nada le frena. Manteniendo esa vocación west-coast, el corte fluye entre las aguas del blues que su funden con corrientes psicodélicas muy en la línea de Grateful Dead.

A continuación, es Karen Dalton la cantautora del Greenwich Villaga de los albores de los 60’s es la homenajeada con su canción ‘A Little bit of rain’. Folk y blues caminando de la mano entre bucólicos prados y el sol en el horizonte. Otro placentero viaje al Verano del Amor y a sus momentos más dulces adornado con unos brillantes arreglos de guitarra.

Enlazada desde la pista anterior, ‘Dark star’ la mítica canción de GRATEFUL DEAD, es la encargada de poner el broche de oro a este pequeño tesoro que es ‘LIVE MIND’. Durante todo el álbum he venido sintiendo ese espíritu indómito y lisérgico de GRATEFUL DEAD, una banda que en sus tiempos no tenía horarios en sus actuaciones en vivo, alargando estas hasta que su espontaneidad se resentía. Pues ese espíritu es capturado inmaculadamente en esta canción, así como en el resto del disco. Otro regalo para todos aquellos seguidores de la música psicodélica impulsada por el LSD en la California de los finales de los 60’s

The Third Mind

Reseña: SHREW.- ‘Shrew’

El debut de SHREW es un artefacto sonoro creado a la vieja usanza. Sus crudas canciones, se empapan en blues ácido en un viaje al momento en el que el L.S.D. habría la mente de unos jóvenes melenudos llenos de ilusión en la Costa de California allá por los finales de la década de los 60’s. Con el blues como argumento, las narcóticas y rugosas canciones de este impactante debut, se colorean de riffs corrosivos y atmósferas humeantes en un caleidoscopio sonoro con claro aroma vintage. La fantástica y cautivadora voz de Rosie Peterson alterna el protagonismo con la brillantez de los solos profundos de la guitarra de Max Siegfried, dos jóvenes y emergentes talentos de los que se hablará en poco tiempo. Absolutamente encantadoras, estas ocho pistas son un plato gourmet para cualquier amante del heavy-blues psicodélico a semejanza de los pioneros. Pero estos chicos no son unos impostores, ya que no se limitan a repetir el sonido legendario y maravillosos de esos avanzados, sino que hacen suyo ese sonido para acabar crear canciones completamente honestas. La banda de Portland irrumpe en la escena con un álbum debut impactante y auténtico en el que la psicodelia y el blues se nutren de elementos pesados con resultado sobresaliente que hará que tu cabeza explote entre visiones líquidas y trances chamánicos custodiados por un sonido inclemente y pesado. Una neblina arremolinada de riffs empapados de distorsión, ritmos hipnóticos y potencia cruda y sin filtros. SHREW es una fuerza de rock psicodélico/fuzz pesado que proviene de los rincones oscuros y empapados por la lluvia de Portland, Oregón. Impulsados ​​por los espíritus de Jimi Hendrix, Cream y Led Zeppelin, pero sin miedo a adentrarse en la locura de culto underground de Toad, Budgie y Dust, este cuarteto tiene la misión de doblar el tiempo y el sonido mismo.

SHREW son: Max Siegfried (Guitarra), Selina Cleary ( Bajo, coros), Rosie Peterson (Voces) y Shea Gegan (Batería).

El álbum abre sin contemplaciones con ‘Spiral’. Una pista que te va atrapando lentamente en un espacio nebuloso y golpes de proto-metal teñidos de blues. Un gratificante escenario lisérgico que se contonea entre armonías retro y que acaba sumiendo al oyente en un narcótico sueño. Solo en la segunda mitad de estos ocho impactantes minutos aparece la voz de Rosie Peterson gravitando en la senda del blues crudo y ácido de finales de los 60’s y mostrando todas sus artes de seducción y fuerza.  Susurrante por momentos la pista eleva su tono con desgarradores momentos de rabia.

‘Overtime’ se muestra más plomiza en ese ambiente retro mas propio de tugurio de mala muerte. Un garito de esos en los que el humo y olor a whisky se empapan de una carismática cantante de blues. Con verdaderos ganchos sonoros en forma de riffs, la banda contagia al oyente el ritmo intrínseco de la pista. Un groovy ganador.

Instalando en el blues pesado The Stray’ nos ofrece buenos momentos de guitarra con un wah wah irresistible. Una pista divertida a la vez que ácida y fornida que va elevando su intensidad entre primitivos sonidos y un aroma de blues penetrante.

«Disappearing Act» es una canción sobre la frustración que genera la monotonía de la vida. Se trata de esa sensación que se siente cuando estás harto de hacer lo que se espera de ti y de la urgencia de quemar tus puentes, hacer la maleta y marcharte. Una huida hacia adelante que la banda plasma en cautivadores y chamánicos pasajes envueltos en nebulosas narcóticas. Otro blues psicodélico de alto octanaje aletargante.

Si los de Portland son capaces se sumirnos en auténticos trances lisérgicos, también los son de llevarnos a lomos de encabritadas monturas en forma de riffs difusos como hacen en ‘The junipher tree’.

Por la vía directa ‘Memories fade’ invita al desenfreno a ritmo de blues pesado. Con un tempo cadente y pausado, la pista desciende a simas psicodélicas antes de elevarse a escarpadas y rugosas laderas, tras pasar por prados floridos y luminosos.

A ritmo de frenético rock and roll ‘Power room’ irrumpe con fuerza impulsada por unos diabólicos tambores y una guitarra hipnótica. El hechizo sonoro se completa con la letárgica voz. Una pista llena de ritmo y psicodelia pesada de aspecto polvoriento. Con una parte central chamánica con largos solos de guitarra recupera el ritmo en su parte final.

Entre ecos de blues pantanosos pasajes, ‘Untangled’ es otro trance sonoro con aroma a West Coast y sonidos ácidos. Calmada en su conjunto, la canción nos sorprende con seductoras melodías en un baile sensual bajo una atmósfera multicolor. Imágenes líquidas y el cautivador olor a blues van tejiendo una tela de araña psicodélica en una dualidad entre lo vintage, y los gruesos y graves sonidos del Stoner desértico. La guitarra ácida no falta a su cita para copar el protagonismo de otra canción sumamente psicotrópica y blusera interpretada con al alma.  

Shrew

Glory or Death Records

Reseña: PEDRO PETRO.- ‘Dreams Of San Francisco’

Chris Peters, el artífice de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, continúa dando rienda suelta a su creatividad con un nuevo proyecto llamado PEDRO PETRO. Su primer álbum ‘THE STREET OF SAN FRANCISCO’ nace inspirado en las series de detectives de los 70’s y sus directas y concisas canciones, navegan por espacios más propios del rock progresivo de los 70’s alineándose ocasionalmente con el Sonido de Canterbury. Este sonido algo diferente a sus producciones habituales fue el motivo de elegir un nuevo nombre para diferenciarlo del resto de proyectos como FUZZ SAGRADO. En esta ocasión incorporando elementos de viento y pasajes sinfónicos, el álbum hace habitar sus canciones en un entorno psico-progresivo instrumental que evoca las bandas sonoras de Serie B de la escena italiana, pero que también se encuentra arraigado en el ese inspirador rock progresivo de hace cinco décadas. Con canciones cortas que dejan la sensación de mostrarse tal cual, sin arreglos adicionales y con las aristas sin pulir, pero que recrean fielmente ese entorno vintage en el que los telefilmes eran visto por millones de personas. Si a esto le añades una base rítmica poderosa y difusa y fuertes pinceladas psicodélicas, más sus habituales solos de guitarra, el resultado es un álbum vintage de manual que nos proporciona una divertida escucha. Igualmente también afloran elementos del rock desértico haciendo que alguna de las pista alternen su sinfonismo con una atmósfera más difusa y áspera. Porque estamos ante música hecha por diversión, una sensación lúdica que el bueno de Chris consigue transmitir a sus oyentes.  

‘Chasing the dream’ recrea con acierto esa escena televisiva de tintes vintage con una sucesión de guitarras, teclados y ritmos oscilantes en una atmósfera con un nítido espíritu progresivo. Una especie de Serie B dentro de las composiciones de Peter en la que todavía se puede intuir su destreza con la guitarra mientras se adentra con el resto de los instrumentos en una espiral que va mutando y dejándose su espacio propio.

Los tonos sosegados de ‘Twin Peaks jubilation’ describen una estancia gira en la que la melancolía se presenta en una compleja instrumentación presidida por un órgano pastoral a semejanza de la escena italiana del género. Sin duda un regalo de rock progresivo setentero en su faceta instrumental en un coqueteo con el sonido Canterbury.

‘Instalado en ese ambiente progresivo ‘Ain’t no jivin’ aporta bellas incrustaciones psicodélicas entre sus pasajes sinfónicos. Impulsada por un bajo y un ritmo poderoso, la pista se recrea en solos de guitarra que nos llevan más allá. El final nos sugiere de una composición en su estado embrionario y de la que se podría sacar más partido con una duración mas larga.

La guitarra vuelve a brillar esplendorosa en ‘Mission shakedown’. Con un sonido más turbio y difuso los ecos desérticos aparecen en escena como si de una generator-fest se tratara. La vena Stoner hace acto de presencia en una pista gruesa y cegadora en la que no falta un cierto tono cósmico y algunos elementos exóticos.  

‘Buena vista’ combina elementos hipnóticos en una atmósfera de psicodelia vintage en la que la guitarra colorea la densa atmósfera progresiva en un deambular por magnéticos entornos siderales.

En modo ensoñadora, los sintetizadores van construyendo ‘Land oh hope’. Una pista que gravita livianamente en un entorno mágico y mas cercano a la electrónica progresiva.

Combinando elementos de hard-progresivo y psicodelia ácida ‘North beach refugee’ es un caleidoscopio multicolor con sabor añejo e imágenes en blanco y negro. Otra pista en la que la narrativa de banda sonora se fusiona con un carácter psico-progresivo y un tempo pausado.

‘Old Golden west’ se desarrolla entre excursiones controladas a la escena progresiva. Un sinfonismo que Chris enriquece con sus maravillosos solos de guitarra para crear una evocadora pista dual. Con dos visiones diferentes los instrumentos se entrelazan con sutileza hasta conseguir una hermosa y plácida canción.

Fuzz Sagrado & Surya Kris Peters

Reseña: GIN LADY.- ‘Before the Dawn of Time’

‘BEFORE THE DAWN OF TIME’, el nuevo álbum de los retro-rockers suecos GIN LADY llega para poner la belleza en nuestras vidas. Ofreciendo un sonido mas aterciopelado que en su álbumes anteriores, la banda nos presenta once canciones mágicas interpretadas con la delicadeza de una pluma cayendo al suelo. Esta música ensoñadora se zambulle en el legado del rock de los 70’s para brindar al oyente una banda sonora en la que sus delicadas melodías lograr seducirnos entre bucólicos escenarios sonoros. Desde cálidos momentos progresivos, gracias a la delicadeza de sus teclados, riffs profundos aflorando entre sus algodonosos ritmos ytodo aderezado con acogedoras voces y melodías, ‘BEFORE THE DAWN OF TIME’ alcanza altas cotas de elegancia sonora. Su música imaginativa, psicodélica y orgánica, retumba como un hechizo con el que conquistar plácidamente al oyente. GIN LADY sabe cómo usar sus bellas melodías para adornar unas canciones más sencillas y suaves que nunca. Psicodelia colorista nutrida de leves elementos folk, tonos progresivos y ciertas harmonías pop; piensa en MOODY BLUES o THE BEATLES, pero también en BOB DYLAN, TOM PETTY. Un soplo de aire fresco en el que los más hermosos sonidos vintage nos llevan por placenteros escenarios sonoros con la brisa campestre meciendo nuestra piel. Todo un viaje en el tiempo mientras trata temas pesados ​​como la destrucción ambiental, las fallas de comunicación y la incapacidad de la humanidad para encontrar un punto en común. Así, los suecos nos sugieren un vehículo de esperanza, que nos recuerda que el amor siempre encuentra un camino. GIN LADY, la banda originaria del norte de Suecia, ha ido labrándose poco a poco su propio espacio en la esfera del rock ofreciendo música conmovedora que entrelaza sus raíces de rock de los años 60 y 70 con melodías ajustadas, ritmos líquidos y cautivadoras armonías vocales a tres voces que demuestran la inconfundible química del cuarteto. A lo largo de una década de rock’n’roll y seis lanzamientos de estudio, la banda ha mostrado una progresión vertiginosa como compositores, lo que los ha convertido en los favoritos entre los conocedores del rock clásico en Europa y más allá a través de impresionantes actuaciones en vivo impulsadas por sus jams. 

Sobre el tema del álbum, la banda nos comenta: » Before The Dawn Of Time» es nuestra visión del mundo en el que vivimos hoy en día, tanto a mayor escala como a nivel individual. ¿Cuáles son las cosas importantes en la vida? ¿Qué podemos hacer como seres humanos para que sea un lugar mejor? Hay una oscuridad que se acerca o tal vez ya está aquí, como un velo, distorsiona la forma en que vemos las cosas. La letra habla de nuestra incapacidad para comunicarnos, la forma en que tratamos a nuestro entorno y la forma en que la naturaleza reacciona cuando la provocamos, los que necesitan pararse a las puertas y decir basta, el hecho de que el amor, la confianza en los demás y la esperanza es la única salida verdadera de este lío y que la distancia crece entre nuestras estrellas y galaxias.

GIN LADY son:
Anthon Johansson (bajo, voz, teclados),
Fredrik Normark (batería, percusión),
Johnny Stenberg (guitarra principal, voz),
Magnus Kärnebro (voz principal, guitarra).

La suave y melódica ‘The Paramount’ nos muestra el camino que recorrerán los suecos en su nuevo álbum. Una senda en el que el rock clásico se nutre de elementos progresivos adornados con pinceladas de folk psicodélico. Una canción colorista que te transmite buen rollo.

En un tono psicodélico ‘Mighty River’ es impulsada por un ritmo constante y pegadizo entre sus lánguidos teclados y voces aterciopeladas. Sin estridencias, GIN LADY componen una canción más áspera en la que los solos de guitarra adornan su hipnótico e incisivo ritmo.

Dejándose llevar por la psicodelia vintage, la elegante ‘Tingens sanna natur’ mantiene el tipo con acolchadas melodías y un tempo lento pero efectivo. Dulce en su esencia, los instrumentos son tocados con la pausa que requiere su dócil carácter.

Entre acordes acústicos y un acompañamiento de órgano ‘The Long Now’ reluce en sus tonos grises como una canción sencilla, sin artificios ni arreglos enrevesados.

Poco cambian las cosas en ‘Ways to Cross the Sky’. Bajo un cierto sinfonismo, el potente y cálido bajo va elevando la pista en su cadencioso transitar. Un ascenso que se traduce en composición más compleja en la que la languidez de sus voces contrasta con algún solo de guitarra memorable.

El rock retro es el espacio en el que se mueve ‘Turn Back’. Un corte más pesado gracias a sus armonías hard-progresivas acopladas entre dulces pasajes vocales llenos de sentimiento. Sus golpes de energía la convierten en una de las pistas más rockeras y contundentes de un álbum sosegado y hermoso. Ensoñadora en aspecto, la pista continúe unas entrañas firmes y poderosas. El órgano vintage vuelve a ser un elemento diferenciador de una canción que suena como si Moody Blues cabalgaran por el Medio Oeste americano.

Comandada por los teclados y un ritmo dicharachero, ‘Mulberry Bend’ resuena con sus riffs rugosos y un ritmo trepidante entre almibaradas melodías vocales. Rock vintage en estado puro. Otra canción fresca y colorista.

‘The Universe Vibrant Rings’ se recrea en una melodía que me recuerda a The Beatles, con brillantes arreglos que enriquecen sus suaves pasajes sinfónicos de aroma vintage.

Con un ritmo más vibrante ‘The Brain’ mantiene su esencia de rock 70’s mostrando que estos chicos no solo saben acariciarnos con sus mágicas melodías, sino que también su lado rockero siguen presente en sus composiciones.

Los tonos sureños de inspiración Allan Bross, aparecen radiantes en ‘Bliss on the Line’ Una pista con aroma a campo y a flores en la que la guitarra se adorna entre sus cálidos ritmos.


Ese ambiente de música americana se siente en ‘You’re a Big Star’. A caballo entre Tom Petty y Bob Dylan, parece nacida del corazón de los 70’s, demostrando una vez más el amor de los suecos por los amigables ecos retro de los 70’s. Ensoñadora y frágil en apariencia, la pista palpita derrochando optimismo. Un broche final sobresaliente para un trabajo hermoso y acogedor.

GIN LADY:
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