Reseña: THE KINGS OF FROG ISLAND.- ‘The King of Frog Island VII’

Los británicos THE KINGS OF THE FROG ISLAND son una de esas bandas que deberían tener un mayor reconocimiento por la calidad que atesora toda su discografía. En activo desde 2005, ahora nos presentan su sétimo álbum ‘VII’. Con un amplio abanico de influencias estilísticas, el rock del desierto heredero de bandas como Kyuss o Monster Magnet se enriquece con pasajes espaciales herederos de Hawkwind, oscuras atmósferas psicodélicas en línea Syd Barret, pinceladas de rock gótico con elementos post-punk. Un crisol de sonidos de los 70’s aparece en unas canciones de inclinación lisérgica, y en las que no faltan momentos chamánicos más propios de Jim Morrison en un viaje de peyote por el desierto.  Instalados en oscuros pasajes, su flujo rítmico constante es el impulso de unas canciones pesadas en las que el fuzz siempre está presente. Podríamos preguntarnos qué tiene de especial este álbum, Seguramente la respuesta es que cada uno de nosotros, al escucharlo, identificaríamos sus canciones con alguna de nuestras bandas favoritas. Eso precisamente es su mejor tesoro, componer algo que nos sea familiar y a la vez tenga su autenticidad y personalidad. Por sin duda, lo mejor es que lo escuches y decidas por ti mismo.

‘Beyond the void’ abre el álbum con sus sonidos difusos y una vibra Hawkwind claramente reconocible. Ecos desert-rock y una vocación espacial se conjugan con un espíritu alternativo y buenos pasajes de fuzz intoxicante. La canción nos lleva a un paisaje interestelar con la rena de las dunas cósmicas impregnado sus melodías post-pùnk de carácter gótico en línea de bandas como The Mission o Sister of Mercy.

Cambiando el carácter respecto al tema de apertura, los efluvios lisérgicos de los 60’s afloran en ‘All the King horses’. Un tema con acordes acústicos y el espíritu de Syd Barret revoloteando en sus melancólicas melodías. Un plácido y relajante paseo por atmósferas envolventes.

‘Blackened soul’ parece beber de la fuente de Lou Reed, para adaptar al sonido de los británicos. Otro tema psicodélico con elementos desérticos que navega entre el sonido de Colour Haze y el legado del neoyorkino en un viaje a las dunas desérticas.

Con un sonido más alternativo ‘Summer sun’ mantiene el nivel con una conjunción de melodías más propias de los 90’s y salpicaduras de psicodelia con atractivos coros pop.

Construyendo la canción con bellas y sencillas melodías ‘Dopamine’ nos transmite el bucolismo de finales de los 60’s y primeros 70’s con suaves pasajes que conjugan psicodelia con un cierto aroma desértico en un entorno narcótico lleno de lindeza.

‘Rain’ nos saca del letargo con solos de guitarra profundos y ritmos más pesados. Construyendo una cortina borrosa el tema conjuga el espíritu de Jim Morrison con la psicodelia de los nuevos tiempos. Un corte chamánico al que incorporan distintos ornamentos que lo hace lucir esplendoroso.

Retomando los sonidos góticos más propios de Bauhaus, ‘Empire’ es otro tema de oscura psicodelia con buenos ganchos de fuzz que nos sumen en un inquietante estado narcótico.

‘The silver arrow’ se nutre de buenas dosis de fuzz para golpear con ásperos y plomizos riffs, así como esas oscuras melodías omnipresentes en todo el álbum. Una de las canciones más pesadas de todo el álbum, que mantiene ese espíritu underground tan característico en los británicos. A pesar de su sólido sonido, la canción contiene buenos pasajes psicodélicos.

Cambiando radicalmente su apuesta sonora, ‘Five hours’ se muestra más pausado en su exploración de las vibraciones de rock clásico con un marcado carácter alternativo. Un tema fresco y fácil escucha.

Rompiendo la dinámica de canciones de corta duración ‘Superego’ con casi ocho minutos, y siendo el tema mas largo del álbum, nos devuelve a los oscuros pasajes de carácter gótico. Acordes susurrantes embutidos en esa atmósfera de suave psicodelia se van sucediendo en un tono melancólico y oscuro. Buenos pasajes de guitarras y un envoltorio de sonidos atmosféricos aportan el tono vintage a un corte dual, que nada entre las aguas del rock gótico y la psicodelia.

 The Kings Of Frog Island

Kozmik Artifactz

Reseña: CLYDE VON KLAUS.- ‘Moonbeams’

MOONBEAMS’ el nuevo álbum del texano CLYDE VON KLAUS, es un álbum de difícil clasificación. Ruidoso, crudo y diferente, es un viaje sonoro en el que dimensiones como tiempo y espacio, quedan difuminadas. Influenciado por el rock de los 70’s, las vibraciones desert-rock toman un matiz cósmico, en el que la psicodelia, los ecos proto-metal, el garage-rock y los pesados riffs Stoner, doom, incluso con sucios momentos sludge, adquieren un nuevo sentido. Un álbum extravagante que no tiene complejos en transitar por turbulentos ambientes hardcore, new wave, grunge y tantos otros. Un cóctel intoxicante, nebuloso y lisérgico en el que una magnética voz vomita atractivas melodías en unas canciones que cuentan historias de adicciones, pérdida, amor redención y venganza. Toda una oda a las esperanzas y horrores de los sueños y un álbum en el que encontrarás canciones con sonidos familiares, pero que tienen su propio ADN. Sin duda un trabajo sorprendente con muchos atractivos para sumergirte en él.

Todas las canciones escritas grabadas e interpretadas por Clyde Von Klaus en los estudios Pirate Eye en Hutto, Texas desde agosto hasta septiembre. 2021.

Mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound en Dallas Texas. Arte de portada por droned. eu. Fotos por CVK.

Con fuertes ritmos pesados ‘Ale of extractions’ trata de emerger de nebulosas lisérgicas con un marcado espíritu 70’s. Una estela de fuzz de inspiración HAWKWIND impulsa el corte a una confluencia astral con vibraciones desert-rock.  

Ruidoso y más alternativo, ‘Concede’ contiene apacibles melodías vocales entre la densidad de unos riffs que parecen querer coger el rebufo del tema anterior. Turbio, pesado, pero a su vez fascinante.

Envuelto en una extraña espiral en la que lo espacial se une a plomizas vibraciones The Harbor Unites the Deluded’ pone el punto psicodélico a este ecléctico álbum. Fuzz intoxicante con vertiginosos ritmos e incrustaciones estilísticas conforman un tema frenético y nebuloso.

Sin salir de ese espacio difuso,’ i’m so right’ persiste en la conjunción de voces melodiosas y ritmos potentes, en esta ocasión con armonías más contenidas y oscuras.

Con un acento Stoner ‘Detonation’ nos envuelve entre pesados riffs y con unos teclados vintage así como añejos solos ácidos. Ecos desert-rock combinados con vibraciones de los 70’s construyen un tema diferente sin perder la esencia del músico de Texas. Las melodías vocales juegan un papel fundamental en el corte.

En menos de tres minutos ‘Broken novelty’ pone la pausa con repetitivos acordes y un groovy que se acelera tomando elementos garage rock. De nuevo encontramos buenas melodías vocales que hacen cambiar el carácter de la canción.

‘Black eye’ nos devuelve a un entorno más pesado con el legado de Sabbath muy presente. Rabia y energía arropados por una oscura atmósfera y momentos Stoner.

Sucios ritmos garage con vocación punk aparecen en ‘Feel fell in’. Su rugoso sonido es coloreado con pinceladas psicodélicas insertadas entre sus oscilantes y turbios surcos.

Con una entrada terrorífico ‘No more words’ se despeña por un precipicio sludge con voces salidas de ultratumba el tema nos arrolla sin perder de vista el proto-metal 70’s. Ciertamente sorprendente la combinación y alternancia de voces y de carácter.

Para cerrar ‘Bring back to smile’ cambia la decoración con melodías poppies convirtiéndose en la canción más suave y floral del álbum.

Clyde Von Klaus – band page

Reseña: ELDOVAR.- ‘A Story of Darkness & Light’

¿Un álbum creado por los miembros de dos de los estandartes de la escena pesada undergroung? Nada puede salir mal. Eso es ELDOVAR, el resultado de la unión de KADAVAR y ELDER. Un proyecto que surge en Berlín durante el periodo del confinamiento y la imposibilidad de tocar en directo para unos músicos que disfrutan tocando ante el público. Reflejando esos oscuros momentos ELDOVAR se dejan llevar por sus instintos para crean un álbum diferente, pero en el que podemos encontrar elementos de ambas bandas. Como ya hemos comprobado en sus más recientes trabajos, la evolución del sonido de ambas formaciones se decanta por una senda progresiva, y ese parece ser el leit-motiv musical aquí. Las canciones de ‘A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ nacen de la tristeza y la melancolía. No había agenda y lo que se puede escuchar en el disco refleja la espontaneidad y el momento. Sin presiones de dentro ni de fuera, este disco se basa en la determinación de crear algo y dar rienda suelta a las ideas. Esto resultó en canciones que son emotivas e impactantes, ya que los sentimientos se transportan de manera auténtica. Sin elementos externos que les distraigas, ELDOVAR consiguen que el sonido fluya y se transforme en canciones intimistas y oscuras, con un sonido versátil y sorprendente. En el álbum se pueden reconocer el sonido de ambas bandas entrelazados por una causa común.

A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ fue grabado entre marzo y junio de 2021 en Robotor Studios (Berlín) y en él participan Tiger Bartelt, Lupus Lindemann y Simon Bouteloup de KADAVAR, así como Michael Risberg, Nick DiSalvo y Georg Edert de ELDER (menos el bajista Jack Donovan, a quien no se le permitió viajar desde Estados Unidos)  El álbum está disponible vía Robotor Records.

Con una apertura en la que los acordes borboteantes no introducen en un espacio gris en el que la melancolía aflora, ‘From Deep Within’ nos muestra de alguna manera, que es lo que vamos a encontrar en el resto del álbum. La canción se desarrolla entre suaves pasajes progresivos y cálidas voces. Arropado por un manto lánguido, el tema da un pequeño giro con riffs mas reconocibles engrosando su sonido. Largos solos de guitarra y gruesos desarrollos van haciendo mutar el tema a un escenario más propio del hard-progresivo. Instalados en esa atmósfera oscura, inquietantes pasajes crean una tensión entre briosos tambores. Todo parece desbocarse hacia un precipicio gran velocidad. La tragedia se masca. Un nuevo giro nos devuelve a un espacio de relajación en el que bellas melodías parecen evocar el pasado de los grandes dinosaurios del género de los 70’s. Si en la primera parte, el sonido de KADAVAR parece estar más presente, los ecos de ELDER afloran en la parte final con coros superpuestos y una atmósfera nebulosa.  

‘In The Way’ abre con acordes acústicos de guitarra, mientras la voz de Lupus crea un espacio balsámico lleno de bucolismo.  Desde la sencillez, los elementos sinfónicos crean una atmósfera apacible y ensoñadora. Suave en sus melodías, la canción parece poner algo de luz a un álbum oscuro en su conjunto. Las voces superpuestas elevan el tema a un espacio volátil. Ahí de nuevo, los elementos progresivos aparecen con fuerza. El tema cambia su fisonomía pare seguir la senda hard-rock, con algunos elementos prog.

Uno de los adelantos que la banda nos ofreció como presentación del álbum fue el sencillo ‘El Matador’. Una canción que versa sobre el baile del torero con el toro en la arena. Desde el momento en que se convierten en uno en el movimiento y llenos de dedicación se olvidan de todo a su alrededor. Y aun así termina quitando la vida porque la fama y el honor significan más para él que el amor y cariño de su frente y porque siempre ha sido así. Por eso el toro sabe lo que el destino le tiene preparado. En delicados tonos floydianos, el tema refleja la tragedia de la muerte en el coso. Sutiles coros celestiales de la propia esposa de Lupus aparecen en un tema que se inclina por los acordes acústicos y que refleja la tragedia.

‘Rebirth Of The Twins’ es un corte envolvente y atmosférico que parece describir esos duros momentos del confinamiento. Tres minutos instrumentales a modo de interludio o introducción para la siguiente canción sin muchos más alicientes. 

Enlazado desde el tema anterior, ‘Raspletin’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con efectos envolventes y una calmada instrumentación. Borboteos, efectos y contenidos tambores crean un espacio lisérgico sin darnos pistas de a donde nos dirigimos. En ese entorno psicotrópicos de tintes casi espaciales, las guitarras aparecen con largos solos ácidos. El tema se diluye en el infinito sideral, esta vez sin voces. El tema más espacial del álbum nos deposita en un insondable espacio en el que el vacío el rey.

‘Blood Moon Night’ se convierte en el tema más largo del álbum con sus mas de 11 minutos. En esta ocasión los músicos se dejan llevar por pasajes hard-progresivos con riffs más pesados. Un sonido que por momentos parece ser más reconocible y que no difiere del ofrecido por KADAVAR en su último álbum. Con muchas reminiscencias del progresivo de los 70’s, el tema ofrece pausadas melodías. Intercambio de voces genuinas, y una atmósfera casi sinfónica, van construyendo una canción con reminiscencias sutiles de Pink Floyd en alguno de sus pasajes. Tras la calma inicial, el tema explota por una inquietante senda Stoner para frenarse en seco y dejar paso a unos tambores que sirven de preludio a densos y pesados pasajes de tintes monumentales. Desesperación y tragedia son percibidas en unos inquietantes desarrollos llenos de fuerza. Una contundencia que consigue ser equilibrada con momentos de calma. Envuelto en esa atmósfera oscura, el corte pasa por distintos estados reflejando que cada acorde fluye con naturalidad.

Para cerrar el álbum, ‘Cherry Trees’ parece optar por la suavidad con aterciopeladas melodías vocales. Una balada rebosante de belleza y melancolía que es toda una mirada hacia el interior con una repetición de acordes adornados con elementos atmosféricos para poner el broche final a un álbum sorprendente y melancólico.

KADAVAR 

Elder 

Robotor Records

Reseña: WEEDPECKER.- ‘IV: The Stream Of Forgotten Thoughts’

Mucho más maduros que en sus anteriores trabajos, WEEDPEACKER parecen emprender un nuevo camino en su sonido. Con complejos temas psico-progresivos, la banda se acerca a los dictados de bandas como MOTORPSYCHO sin renunciar a su esencia psicodélica. Creando temas ricos en matices y con mil giros en su desarrollo, prescinden de la pesadez para experimentar con armonías más elaboradas y sabrosas en matices. Si en el conjunto del álbum, sus canciones reflejan una mayor complejidad, cabe destacar que los solos de guitarra siempre aparecen cuando menos te lo esperas para dar brillo a cada canción. Repleto de elementos progresivos las canciones se notan pulidas, cuidando los detalles, lo que hace que se conviertan en fascinantes. Si bien la complejidad que presenta este nuevo trabajo hace que todo sea más monumental, cada tema nos ofrece algún gancho con el que atrapar al oyente. Esta claro que la banda no quiere hacer álbumes que suenen igual, y en cada nueva entrega, WEEDPEACKER se superan. ‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ es un gratificante viaje a un mundo alucinante en el que los sonidos se arremolinan con una frescura no vista hasta ahora. Con momentos mas propios de Hendrix, y una cierta influencia del sonido de los 70’s, los polacos se aseguran no tocar un acorde fuera de lugar, sino que cada nota tiene sentido en este mundo sensorial en el que sus canciones nos sumergen. Como el buen vino, este álbum gana con el tiempo, y cada nueva escucha te descubre mas matices escondidos en cada tema, lo que hace de su escucha una experiencia sumamente gratificante y sorprendente. Otra banda mas que se suma a la experimentación de nuevas rutas en su sonido prescindiendo de riffs pesados sin más, para coquetear con sonidos más experimentales y elaborados. Solo queda esperar las sensaciones que puede crear en los fans mas ortodoxos de los sonidos pesados, aunque desde aquí les sugiero que abran su mente como antes lo han hecho con bandas como ELDER por citar solo alguna.

WEEDPECKER son:

Piotr Dobry (guitarras, voces, teclados), Dominik Stachyra (bajo), Tomasz Walczak (bateria), Piotr Sadza (teclados. Con la colaboración de Barczi Kanada (guitarras adicionales y voces) y Aleksandra Dobra (coros).

‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ fue grabado entre 2020 y 2021 en Nebula Studi y Studio Wieloslad y en su propio local. Producido, mezclado por Barczi Kanada, masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio. Arte de portada obra de MAciej Kamuda Art. el álbum está disponible vía Stickman Records.

Con un sonido más propio de bandas como MOTORPSYCHO, ‘No hearbeat’ nos introduce en un álbum en el que los polacos suenan diferentes a sus trabajos previos. Ecos del hard-progresivo de los 70’s aparecen con melodías herederas del sonido de YES. Unos implacables tambores y múltiples cambios de ritmos van construyendo un corte sólido y ´versátil en el que los riffs stoner habitan en una atmósfera psico-progresiva. Guitarras en capas se superponen en ese ambiente psicodélico ofreciendo la mejor versión de la banda. Coloreando el tema con efectos envolventes, las suaves melodías amortiguan una experimentación sonora que nos devuelve de alguna manera al pasado, pero que mantiene la innovación de los sonidos del siglo XXI.

En un ambiente mucho más calmado, ‘Fire far away’ nos susurra con sus aterciopeladas melodías. Bellos pasajes de guitarras ensoñadoras nos trasladan a un mundo de color en el que los sonidos flotan. Un cierto aire sinfónico se entremezcla con la apuesta psico-progresiva de los polacos con un resultado ciertamente brillante. Un tema nebuloso, sinfónico, y bastante psicodélico que sirve de bálsamo a la complejidad de sus canciones.

‘The stream of forgotten thoughts’ se desarrolla en un suave escenario en el que los ecos progresivos parecen adquirir un mayor protagonismo. Cuidando la melodía, y sin renunciar a los efectos psicotrópicos crean un relato que gravita en algodonados pasajes con angelicales voces.   Su cadente ritmo se salpica de variadas armonías para crear un entorno balsámico y ensoñador en el que la banda parece rendir un tributo a la madre naturaleza. Haciendo serpentear sus melodías la dupla de guitarras y pedales sucumbe a una apuesta sonora sumamente gratificante para el oyente. Una canción psicodélica pero relajante y ensoñadora.

Sin salir de ese entorno en el que los sonidos de los sonidos progresivos de los 70’s se muestran ante nosotros ofreciendo su lado más pausado, ‘The trip’ es un nuevo episodio de este nuevo camino que parece definitivamente haber tomado WEEDPECKER. Sinfónico y balsámico, el tema contiene buenos pasajes de guitarra que nos proporcionan ese efecto balsámico que aplaca nuestros sentidos para ofrecernos un mundo colorista. Los ecos de los 70’s aparecen con mesura entre acordes de blues insertados con sutileza y gran acierto.

‘Big brain monsters’ nos saca de ese sueño mágico en el que nos han sumido los cortes anteriores para golpearnos con riffs hendrixianos entre ritmos más pesados. El lado ácido aflora con solos asesinos y tambores estruendosos. Aunque el tema cambia respecto a los cortes anteriores, en él se mantiene algunos elementos de esta nueva etapa. Hard-rock y una atmósfera lisérgica, crean otro fascinante corte en el que el sonido se engrosa sin perder el alma psicotrópica.

Creando un paisaje de ensueño, ‘Endless extensions of good vibrations’ no tarda en elevarse entre luminosas melodías progresivas. Conteniendo su fuerza, el tema tiene en sus entrañas bellos pasajes de guitarras que se superponen junto a aterciopeladas melodías vocales. De nuevo con YES en el horizonte, la banda conjuga elementos del pasado para reformarlos con ornamentos contemporáneos. Giros constantes hacen que la canción se precipite por la senda abierta por MOTORPSYCHO. Dulce de aspecto, las entrañas esconden intrincados pasajes que reflejan la creatividad de una banda que parece no tener límites.

‘Unusual perceptions’ contiene sugerentes y aterciopelados pasajes que reflejan elementos progresivos en una especie de soft rock lleno de elegancia. Como si se vistieran de etiqueta, las aromáticas fragancias despiden elementos de jazz en su apertura. Pero WEEDPECKER no se queda solo ahí, los polacos no se olvidan de los riffs pesados, pero usándolos con sutileza, crean una canción balsámica con una amplia gama de bellas texturas sonoras.

Para cerrar el álbum, tenemos un corte enérgico como ‘Symbiotic nova’. Nuevamente el sonido de MOTORPSYCHO me viene a la cabeza. El peculiar registro vocal y los coros flotantes amortiguan una canción con una apertura poderosa que no tarda en frenar su ímpetu para introducirnos en una atmósfera lisérgica.  Todo un gratificante viaje sonoro con ricas texturas sonoras y un talante sinfónico insertado en sus genes psicodélicos. Es posible que cualquiera que escuche este tema de forma independiente le sea difícil identificar a WEEDPECKER como autor del mismo. Aun así, las embestidas de sus ácidas guitarras aflorando entre la tupida instrumentación nos recuerdan que estos chicos no tienen fin en su evolución compositiva.

Weedpecker

Stickman Records

Reseña: FUZZY LIGHTS.- ‘Burials’

Ocho años de silencio discográfico preceden ‘BURIALS’, el cuarto álbum de los británicos FUZZY LIGHTS.  Seguramente su álbum mas reflexivo y ambicioso, y en el que, sin renunciar a sus raíces folk, amplían su horizonte sonoro creando canciones más complejas y ricas en matices. Así, consiguen que la energía fluya a través de sus bellas canciones, y que esta energía, empape al oyente de múltiples sensaciones. Una banda marcada por el registro vocal de su cantante Rachel, que excavando en el legado de Sandy Denny, nos ofrece un repertorio de bellas melodías con sabor a miel. Pero FUZZY LIGHTS es una banda sólida, y solo cuenta con esa virtuosa cantante, sino que se trata de banda capaz de golpear con riffs difusos y desarrollar canciones más propias de FAIRPORT CONVENTION como si fuera una banda pesada del siglo XXI. Desarrollos progresivos bien construidos, un sonido cristalino resultado de una magnífica producción, y esas inmersiones en agus psicotrópicas de sus guitarras, hacen que cada canción, nos ofrezca algo diferente. Si bien la mayoría guardan una estructura en la que parten de la suavidad psico-folk, para mutar violentamente a un escenario psico-progresivo en el que difusas cortinas sónicas envuelven sus fascinantes y seductoras melodías. De esta manera, consiguen equilibrar cada canción convirtiéndola en algo sumamente atrayente para el oyente. Eso no significa que por momentos nos encontremos orgías sónicas más propias de la improvisación, ue acaban siendo pulidas para ofrecer un resultado fascinante. Han pasado unos meses desde que tengo en la carpeta de pendientes esta reseña, pero un álbum como ‘BURIALS’ bien merece ser difundido, por la calidad de sus canciones, y porque estamos ante el regreso de una banda que algunos habían dado por perdida.

FUZZY LIGHTS son: Xavier Watkins  (guitarra), Rachel Watkins (voz, violín), Mark Blay (batería), Daniel Carney (bajo), Chris Rogers (guitarra)

La cálida línea de bajo y la hechizante voz de Raquel abren ‘Maiden’s call’. Un tema que parece mirar al pasado en su estructura musical. Una mágica y sensual melodía vocal y una instrumentación que mira hacia el folk progresivo de los 70’s. Inevitable acordarse de Sanddy Denny y esas bandas británicas que miraban a la música tradicional aportando la nueva energía de la psicodelia y el rock progresivo. Bucólicos violines, una sutil guitarra y un bajo protector, van tejiendo una canción llena de belleza. Con momentos de intensidad y buenos solos de guitarra, el corte se eleva majestuoso con un sonido cristalino y gratificante. Percibiendo cada acorde cada instrumento, todo se va tornando más turbio y veloz en un final diabólico y apoteósico. Una canción llena de belleza, que invita a seguir explorando este álbum maravilloso en el que la psicodelia, el rock progresivo y el folk se unen en una causa común.  La canción está inspirada en la experiencia personal de su cantante Rachel y el episodio de un aborto espontáneo que tuvo.

‘Songbird’ parte con el ímpetu de unos tambores vivaces arrastrándola gracias a dupla de guitarra y bajo a un espacio psicotrópico menos complaciente. Oscuro, turbio y misterio, el tema nos sume en un entorno aturdidor del que afloran cantos mas propios de un ritual. En una especie de híbrido entre el ocult-rock y el folk, habitando un inquietante escenario psicodélico. La sensualidad vocal en contraste con su difuso sonido acaba por llevarnos a lomos de sus briosos tambores a una encrucijada diabólica que nada tiene que ver con la dulzura de la canción de apertura. La canción nos ofrece una experiencia turbadora a lo largo de seis intensos minutos de experimentación.

Retomando el folk y la música tradicional, ‘The graveyard song’ nos susurra con pausados acordes acústicos y una voz empapada en miel. Relajante y reconfortante, la canción va incorporando instrumentos para salir de ese espacio casi minimalista.  De nuevo los redobles de tambores van marcando el devenir del tema. Con el tradicional sonido del violín crean una corte que describe la melancolía. Le tema sale de estado catártico con exóticas sonoridades mas propias del África Sahariana, y unos riffs mucho más pesados. Nuevamente el caos parece apoderarse del tema con una sucesión de sonidos anárquicos que crean una atmósfera turbulenta sin perder su vocación folclórica. Toda una tormenta psicotrópica más propia de una banda Avant-garde

En un tono mucho más sobrio, ‘Haraldasker’ nos narcotiza con acordes de blues y un tono jazzy. Un escenario completamente distinto se abre ante nosotros entre sutiles pincelas psicodélicas. Una calma gratificante que amansa nuestros sentidos sumiéndonos en un placentero estado sensorial. Bellas melodías, que se enriquecen con la magia salida de ese hechizante violín. 

«Under the Waves» retoma los elementos folk, para insertarlos en una tupida pesada instrumentación progresiva. Aquí la banda, saca todo su arsenal de música pesada sin renunciar a sus raíces folk. La conjunción de estos elementos y estilos resulta completamente fascinante. La canción está inspirada en los arrecifes de coral para abordar la crisis del cambio climático.

Siguiendo una línea similar, ‘Sirens’ ofrece turbios pasajes que serpentean elevando su intensidad para rápidamente frenarse en su impulso y retomar un tiempo medio. Con la sensación de que algo va a pasar, las descargas de intensidad toman ahora unos tintes casi post-rock. Lo cierto es que percibo vibraciones psicodélicas, progresivas y del rock clásico en un tema oscilante y cambiante.

Inspirada en un cuento clásico, ‘The gathering storm’ nace de un entorno de plácida psicodelia con ciertos tonos hipnóticos, antes de mutar lentamente su sonido.  Nacida como un grito de guerra para quienes defendieron los derechos de las mujeres y continuar la lucha contra cualquier prejuicio de nuestro tiempo, la canción mantiene la tensión sin llegar a explotar como el resto de los temas del álbum. Menos oscilante y más difuso, el tema fluye entre vibraciones folk y una ambientación de suave psicodelia.  

Fuzzy Lights