Reseña: THE SLOW AND EASY.- ‘Hand me down’

SLOW AND EASY, la banda canadiense de blues psicodélico está de regreso con un EP que hace un viaje a lo surrealista lleno de distorsión, voces sensuales y texturas instrumentales inmersivas. Sustentando sus canciones en la pasión y la garra de su cantante Kel Bennet, la banda aplica a sus canciones la fórmula de ’menos es mas’. Porque estas sencillas pero fascinantes cinco pistas, se sustentan en el blues ácido de comienzos de los albores de los 70’s. Ese sonido que popularizaron luminarias como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Free… y que en el nuevo milenio es rescatado por bandas como Blues Pills o incluso Lucifer, en sus momentos más calmados. Desarrollándose en un escenario retro, las canciones fluyen entre bellos y sensuales pasajes vocales y una difusa instrumentación empapada en humo cannabico. Sus conmovedores ritmos y su fantástico groovy hace que desde el primer riff cautiven a oyente en una fiesta de sonidos vintage enriquecida con fuzz y riffs stoner, dotándolos de una fuerza descomunal. Un EP que te invita al baile pero que también produce un gratificante efecto balsámico con emocionantes y suaves pasajes llenos de sentimiento. Sin duda un trabajo honesto, sencillo, y con un magnetismo, al que no podrás resistirte.


THE SLOW AND EASY  son: Kel Bennett (Voz/ Teclados), Liam Deak (Guitarra),
Tarun Dawar (Bajo) y Nick Roussel (Batería).

HAND ME DOWN’ fue producido por THE SLOW AND EASY , grabado por Steve Chahley en Palace Sound en asociación con Fuzzed and Buzzed. Mezclado por Steve Chahley, masterizado por Rubén Ghose.

A golpe de hard blues stonerizado ‘Baby (Don’t Let Me Down)’ enseña su poder desde sus primeros riffs. La voz sensual y cautivadora aporta el tono vintage a una canción que toma elementos contemporáneos para engrosar su sonido retro de inclinación 70’s. Divertidos ritmos retro nos invitan al baile desenfrenado en la segunda mitad de un corte que evoluciona a un especial escenario en el que el heavy-rock se fusiona con el blues y las vibraciones Stoner contemporáneas. Piensa en una fusión de BLUES PILLS y LUCIFER. La canción versa sobre alguien que trata de volver con un amante que no sirve para nada en tus tiempos oscuros 

Con atractivos pasajes armónicos ‘Alhambra’ se desarrolla en un tono más suave y un ritmo cadente, pero efectivo. Con una nebulosa de guitarras que beben de la fuente del blues y el boogie rock de los 70’s el corte avanza con buenos ganchos sonoros entre humeantes atmósferas sonoros. Usando por momentos Slide guitarra, los tonos sureños se unen a una pista dinámica y con entrañas fornidas. La piste trata sobre una experiencia visceral en motocicleta

‘Middle’ reposa su sonido en suaves pasajes de blues psicodélico representando un escapismo poético entremezclado con sentimientos de anticipación». Con una atractiva combinación de un ritmo de swing contagioso las voces seductoras crean un paisaje etéreo que mantiene al oyente fascinado. Una pista lenta y comedida con un fascinante poder cautivador.

Romantizando la fuga con tu amante en un tren a través de la tierra de ninguna parteDown the Line’ con delicados acordes acústicos pone el lado melancólico al Ep con la sensualidad de una magnífica cantante a flor de piel. Susurrante, la pista describe un escenario bucólico rebosante de dulzura y belleza. Los medios tiempos van llevando la canción en sus brazos hasta la explosión final en la que todo se vuelve más enérgico y virulento con unos solos de guitarra asesinos.

La tortuosa y enérgica ‘Safer Place’ nos cuenta a ritmo de heavy-blues, la historia de una mujer mayor seduciendo a un chico joven. Con un registro vocal que me recuerda por momentos a Patti Smith, el lamento melancólico gravita entre fuertes ritmos y una instrumentación cruda y difusa. La pista eclosiona en una bacanal de solo lisérgicos creando un entorno sonoro corrosivo y sumamente ácido.

The Slow and Easy 

Reseña: FUZZ FORWARD.- ‘Parasites’

Los barceloneses FUZZ FORWARD liberan ‘PARASITES’ Seis años después de que viera la luz su álbum debut ‘OUT OF NOWHERE’. Un periodo en el que la banda no ha estado quieta, realizando numerosos conciertos y publicando su EP acústico ‘REVOLVE’. Si en el Ep se alejaban de los estándares del stoner tradicional, ahora con este nuevo álbum la banda evoluciona alejándose de convencionalismos. Con varios cambios de formación hasta convertirse en el trio actual, su evolución musical continúa apostando por los sonidos alternativos de los 90’s sin desdeñar esos crujientes riffs stoner, para centrarse más en el lado melódico de sus canciones, con lo que logran enriquecerlas marcadamente. Así cada una de ellas contiene diversos elementos que las hacen frescas y con gancho. Una transgresión que se traduce en un notable y por otro lado, arriesgado trabajo que conjuga diferentes estilos. Siempre resulta valiente esta fórmula, aún a riesgo de no contentar a nadie, ni a los fans mas ortodoxos del Stoner, ni a los del grunge ni a los del hard rock, pero sin duda, puede ser un plato de buen gusto para todos.  Salvando esas barreras de sonidos ya ejecutados una y mil veces, FUZZ FORWARD logran ofrecer al oyente canciones dinámicas con muchos y variados alicientes en sus surcos. El álbum presenta otro cambio importante, ya que, en esta ocasión, no han autoproducido ni mezclado el álbum ya que dicha tarea ha corrido a cargo del experimentado Dani Salat, lo cual, a la postre queda refleja en un sonido fresco y limpio.

El disco ‘PARASITES’ es editado por los sellos:  Glory Or Death Records, Discos Macarras, Violence In The Veins, Hombre Montaña  y  Demons Records.

Dejando patente toda su potencia, ‘Shout To Forget’ arranca con golpes de fuzz intoxicante y un nítido espíritu desértico que se envuelve en las habituales melodías grunge de los barceloneses. El resultado es un rugoso corte, contundente y desgarrador

‘Intoxicate’ no baja el listón. En una línea similar al tema de apertura, sus cuidadas melodías aportan la suavidad suficiente como para compensar sus crujientes riffs sin caer en la ñoñería. Reflejando una mayor complejidad de sus melodías consiguen un corte cohesionado y cautivador.

Sin duda, a pesar de que los genes de FUZZ FORWARD están definidos, en este nuevo álbum los detalles son cuidados con esmero como refleja la delicada ‘Fade Away’, donde la apacible melodía vocal se nutre de momentos más dinámicos sin caer en la estridencia. Un corte de nítidos genes grunge y pasajes acolchados.

‘You Never Learn’ rompe los esquemas con estribillos contagiosos y una neblina psicodélica que aflora en un ir y venir sumamente atractivo. Ese dinamismo en sus canciones hace que nada resulte aburrido en este nuevo trabajo, ya que el trio enriquece sus canciones con una dinámica que funciona.

En una bajada de intensidad, la melancólica ‘She Comes’ refleja el lado más sosegado de una banda que tiene las cosas claras. Melódica y apacible, la canción reposa en suaves pasajes de guitarra con unos acertados a la vez que fascinantes arreglos.

En un tono más divertido y dicharachero ‘S.O.S.’ se sitúa en un punto medio de intensidad en el conjunto del álbum. Los ecos de la música americana y el hard rock afloran en esta pista de ritmo y melodías contagiosas. El corte está custodiado por una instrumentación contúndete gracias un logrado trabajo de bajo.

Las hostilidades parecen desatarse en ‘Set me free’. Otra canción a caballo entre el grunge y el Stoner con unas entrañas poderosas y pesadas en contraste con la aptitud de los pasajes vocales. El corte gira su sonido completamente en la parte final explorando un entorno más sofisticado con una instrumentación asequible y reconfortante para el oyente.   

‘Hand It Over’ se desboca con crudos riffs de puro Stoner rock para ir avanzando por una senda desértica con incrustaciones de versátiles elementos sonoros que van desde el hard rock hasta el grunge en una fusión que resulta absolutamente convincente.

Por si le faltaba algo al álbum en ‘Dead Friends’ al margen de los sonidos alternativos de los 90s encontramos unas gotitas de psicodelia en un tema en el que destacan las voces y los coros. Una fiesta de rock en estado puro que te pone en la rampa para danzar, pero también te susurra cautivándote. El tema pasa por distintas fases tanto estilísticas como de intensidad.

Con una fuerte línea de bajo ‘These Flowers’ nace de un ortodoxo sonido arenoso, para transformarse en una pista de innegable espíritu alternativo. Estribillos contagiosos y un ritmo colorista hacen el resto para que la piste funcione.

Fuzz Forward

Discos Macarras Records

Glory or Death Records

Violence In The Veins 

Hombre Montaña

Demons Records

Reseña: GREENGOAT.- ‘A.I.’

El dúo madrileño GREENGOAT presenta su álbum ‘I.A.’, demostrando que son una banda con carácter, una banda capaz de tocar cosas diferentes, y de hacerlo con su propia personalidad. Haciendo buen uso de las progresiones de sus ritmos, la distorsión y el fuzz, crean unas atmósferas humeantes y misteriosas, en un entorno de oscuridad. Su stoner denso, y algunos momentos progresivos, se nutren con brillantes armonías y ritmos fuertes, además de unos cuidados arreglos melódicos. Esto hace que se muestren como una banda diferente y única. A través de secuencias inmersivas y paisajes oníricos, el dúo no deja de renunciar a los elementos de metal y sobre todo al doom, como argumento principal de su propuesta sonora. Tratando de transmitir al oyente su fuerza en vivo, estas canciones contienen secuencias que trasladarán a sus directo para conseguir una experiencia de autenticidad. La complicidad de la pareja hace que sus canciones fluyan con naturalidad a pesar la multitud de ramificaciones que cada una de estas contienen. Inspirándose principalmente en la ciencia y la tecnología, así como en la relación entre los humanos y estos elementos, GREENGOAT construyen un relato cohesionado que queda reflejado desde lo más profundo desde la primera canción de ‘I.A.’. El álbum cuenta una historia donde la IA toma conciencia con «The Seed», se encuentra con su creador en «AI», el creador reclama su control en «Human», pasa por el dilema de «Awake» hasta el desenlace de «Naraka I‘, una canción sobre la bestia interior y su poder.

GREENGOAT son Iván Flores (voz y guitarras) y Ruth Moya (batería). ‘A.I.’ está disponible vía Argonauta Records.

Una introducción ambiental bajo una oscura atmósfera psicodélica acompañada de una inquietante locución nos pone en el camino con ‘Void’.

La situación continúa en ‘The Seed’. Un corte de psycho-doom con riffs gruesos y tambores atronadores que se ejecuta a cámara lenta, como requiere el género. Su turbio y amenazador sonido, recorre lúgubres escenarios lisérgicos incorporando chamánicos pasajes vocales que acaban tornándose más virulentos sin perder la vocación psicotrópica presente en el corte. 

Con un sonido más desértico ‘AI’ nos empapa de fuzz intoxicante y un cadente ritmo que va evolucionado a un espacio Stoner-doom de manual. Aun así, GREENGOAT vuelve a impregnar la canción de elementos psicodélicos haciendo que esta, se muestre más atractiva y versátil.

El tosco sonido de ‘Human’ parece ser el reflejo de una curiosa excursión por la senda del metal y la distorsión, sobre una armonía nítidamente Stoner y bastantes influencias heavy-rock.  

‘Awake’ cruje como un edificio que resquebraja antes de colapsar. Platillos y riffs duros y llenos aristas se cruzan con una guitarra que pone el tono lisérgico. Voces casi chamánicas de vocación grunge, colorean una pista turbia con una fantástica melodía vocal haciendo que el corte brille con intensidad. Posiblemente esto sea un elemento diferenciador de otras bandas y sobre todo dúos, de características similares.

Dividida en dos partes ‘Naraka I’ entre como un elefante en una cacharrería con sus monolíticos riffs doom. Una pista que se desarrolla en un territorio de ortodoxia pesada y en la que los madrileños ponen una nota ocultista. Esto crea una pista borrosa y grandilocuente que hará las delicias de los fans acérrimos del género.

Complementando el corte anterior, ‘Naraka II’ exprime la fórmula con la que estos chicos crean sus canciones. Retumbando en alguna oscura caverna, los ecos del proto-doom afloran entre los golpes virulentos de una pista con un ritmo trepidante y una armonía que oscila constantemente.

‘Burn The End’ completa este prometedor álbum con un estilo similar al resto de canciones, siendo enriquecida con algunas melodías heavy-rock de manual. El fuzz no falta a su cita en otra canción fornida pero también psicodélica sobre la base doommy que tanto le gusta al dúo. 

Argonauta Records

Greengoat

Reseña: CRACKED MACHINE.- ‘Wormwood’

Sin perder la esencia mostrada en sus primeros álbumes, CRACKED MACHINE se adentra en las profundidades de los espacios psico-progresivos y el post-rock en su álbum más complejo hasta ahora. ‘WORMWOOD’, el cuarto álbum de los británicos avanza en el sonido de una banda que no necesita cantante para transmitir el amplio abanico de sensaciones que contienen sus canciones. El argumento del álbum parece bastante actual… es decir, ¡la perdición de la humanidad, causada por nuestra propia locura! El título del álbum proviene de las numerosas referencias en todas las culturas del mundo al ajenjo (tanto la planta como la estrella) y sus vínculos con la locura y el fin del mundo. Con una mayor complejidad compositiva en los desarrollos atmosféricos, la banda nos sitúa en un espacio ya visto con anterioridad, pero consiguiendo dar una vuelta de tuerca a sus vibraciones lisérgicas con elementos mas propios del post-rock. Las inspiradas canciones muestran imágenes de locura con melodías que nos enseñan un horizonte nuevo en la evolución de una banda que hasta ahora nos había ofrecido gratísimas sensaciones. A su relato cinematográfico CRACKED MACHINE incorporan sintetizadores haciendo que sus canciones se inclinen a un espacio expansivo con el que hacer partícipe al oyente de su particular relato musical. Instalados en transmitir un sinfín de emociones, el trio ejecuta sus canciones con una solidez destacable. Bebiendo a partes iguales de la fuente del post-rock, como del manantial de rock del desierto, la psicodelia de los británicos adquiere una personalidad propia mediante esos impactantes desarrollos progresivos. A veces puede resultar complicado llegar al oyente con este tipo de vibraciones, pero estos chicos saben como llamar la atención de una audiencia que no se conforma con sonidos convencionales. Algo muy de agradecer y que aporta muchos alicientes para el público más exquisito que no se queda con la apuesta sonora que utilizan multitud de bandas pesadas y psicodélicas.

‘WORMWOOD’ estará disponible en formato físico a través del sello Kozmik Artifactz

‘Into The Chronosphere’ nos muestra las cartas de los británicos a las primeras de cambio. Fuertes desarrollos instrumentales empapados en psicodelia son enriquecidos con un tono hipnótico y complejos desarrollos progresivos, algo que veremos en mas canciones del álbum. Sustentados en una potente base rítmica, la guitarra se encarga de llevarnos por diferentes espacios sonoros sin perder jamás el rumbo.

En la segunda pista ‘Song Of Artemis’ bajan las revoluciones para llevarnos a un mundo mágico en el que todo parece suceder desde la calma. En la pista, los elementos post-rock se alternan con complejos pasajes instrumentales que evolucionan constantemente sin dejar de lado un relato que se soporta en la melancolía. La pista contiene bellos pasajes de guitarra custodiados por un cálido sonido de bajo que amortigua la intensidad con destreza. En este crisol sonoro encontramos también referencia al sonido del desierto.

‘The Glowing Sea’ nos trae un sonido más difuso y oscuro sin renunciar al magnetismo de sus composiciones. La vocación cósmica del corte se manifiesta con la incorporación de unos sintetizadores envolventes aportando el tono sideral a una canción que parece gravitar en alguna remota galaxia del cosmos.

Las cosas cambian de alguna manera en Eigenstate’. En esta ocasión los británicos optan por poner algo mas de músculo sin salirse del guion establecido. Palpitante y progresivo el corte se muestra poderoso e imponente. Sus oscuros pasajes van alternando la fuerza con el misterio en un relato que funciona.  

‘Return To Antares’ escarba en las vibraciones psicodélicas mediante la repetición de su melodía. La combinación de bajo y guitarra logra un efecto narcótico que acaba por atraparnos en un entorno a caballo entre lo inquietante y lo hermoso. Una dualidad que se refleja en la complejidad de una pista que bebe también de la fuente del post-rock para crear su propio y cautivador brebaje sonoro.

Con una nueva bajada de intensidad, ‘Burning Mountain’ mantiene la tensión con suaves pasajes instrumentales a los que incorporan ese tono progresivo tan presente en este nuevo álbum. Con una aparente sensación de simplicidad, una escucha intensa nos hará descubrir un mundo sonoro lleno de matices.  

‘Desert Haze’ se desarrolla entre inquietantes riffs atmosféricos creando una atmósfera de misterio. En este espacio el sonido de la banda se aparta de la placidez para sumirnos en un agujero de gusano con el que surcar el insondable espacio sideral. Ese carácter cósmico se manifiesta en la pista con una mayor nitidez que el resto de las composiciones. Todo un relato de ciencia ficción con un carácter cinematográfico.

Como cierre, ‘Wormwood’ la canción que da nombre al álbum, explora territorios heavy-psych con algunos rugosos momentos stoner y una nítida vocación espacial. Una impactante travesía sideral en busca de nuevos espacios en los que expandir su sonido. Toda una evolución de una banda que mantiene su espíritu indómito en busca de nuevas rutas.

Cracked Machine

Kozmik Artifactz

Reseña: SLIFT.- ‘Ilion’

A pesar de que los meteorólogos de los informativos no nos avisaron, el huracán SLIFT regresa con su nuevo álbum ‘ILION’ mostrando al mundo que ellos no son una banda cualquiera. Un álbum arrollador que no desfallece en ninguna de sus perturbadoras canciones. Partiendo desde el punto en el que el trío lo dejó en su último álbum, este es un álbum construido a la manera de una historia homérica. Pero si ‘UMMON’ contaba una historia épica, esta nueva entrega, versa sobre las emociones y sentimientos humanos, representando la caída de la humanidad y el renacimiento de todas las cosas en el tiempo y el espacio. ’ILION’ lleva el nombre de la antigua palabra griega para la ciudad de Troya, un lugar que ha pasado a la historia por su pasado bélico, algo que de alguna manera queda reflejado en estas agresivas y aturdidoras canciones. Sin duda estamos ante un álbum feroz, con un sonido abrumador que sume al oyente en una turbadora bacanal de vibraciones heavy-psych, con un espíritu cósmico. Si bien SLIFT han ido en los últimos años labrándose una gran reputación en A la escena psicodélica, su música no es apta para todos los oídos. Abrumadores en el desarrollo de sus canciones, su compleja experimentación del espacio sideral requiere de una apertura mental y una voluntad para dejarse sorprender. Sus incursiones progresivas pueden no ser fáciles de asimilar, pero la excelencia de sus composiciones supone un reto para el oyente. ‘ILION’ es un disco monumental y complejo, que refleja la evolución de una banda que se aleja de lo convencional y que, sin ningún pudor, explora intrincados escenarios sonoros en los que lo progresivo se adorna de golpes de metal, enriqueciendo así su propuesta heavy-psych. Estos sonidos masivos nos llevan a un relato épico en el que todo puede suceder. Con una importante densidad melódica, SLIFT escudriñan todos los rincones del cosmos a través de una voluptuosas y oscuras canciones que no dejan espacio a la esperanza. Sin ningún génereo de dudas, para disfrutar al completo la experiencia narrativa de ‘ILION’. 75 minutos a través de ocho canciones en las que el trio desata su furia con guitarras monolíticas, acidas que guían unas canciones que te invitan a una odisea sónica de proporciones descomunales. Ellos son así, con SLIFT no hay medias tintas, o los amas o los odias.

‘ILLION’ está disponible vía Sub Pop.

‘Ilion’ la canción de apertura y que da nombre al álbum resume en sus once minutos la esencia de este segundo álbum del trio francés. Todo un torbellino de riffs ácidos que gravitan en una órbita sideral manteniendo un tono hipnótico y una atmósfera de oscuridad. Denso en su composición, las voces atormentadas aportan un carácter indómito y rabiosos. La guitarra extenuándose en los habituales solo imposibles, y el dinamismo de su base rítmica crean una espiral que nos arrolla con la fuerza habitual del trio. SLIFT son una banda de excesos y eso se plasma en un corte que es ejecutado a una velocidad sideral. Toda una seña de identidad de una banda psicodélica que gusta de los elementos siderales para hacer gravitar sus canciones. Pesados e inquietantes, los franceses toman la senda tortuosa para desarrollar esta impactante pista. La travesía espacial se frena en su segunda mitad llevándonos a deambular por un entorno ingravitatorio en el que lo espacial toma el protagonismo. Tras la pausa el corte eclosiona para ofrecer un final épico y pesado. La canción representa monumentos a dioses antiguos que se elevan hacia el cielo desde el polvoriento suelo del desierto de un planeta moribundo, azotado por feroces vientos. Se trata del pueblo condenado a vivir en esta tierra desolada. Y sobre los asesinos de este mundo, que lo abandonan por el espacio y la esperanza de un mundo nuevo, en una cruzada frenética que los llevará a la locura”

Las cosas no parecen cambiar mucho en ‘Nimh’. Otro corte frenético que nos lleva en volandas hacia un insondable y aterrador espacio sonoro en algún rincón de la Vía Láctea. Aquí la banda cuida la melodía entre voces aterradoras haciendo que su impactante fuerza sea amortiguada con pasajes más accesibles. Pero la aturdidora apuesta sonora de los franceses parece inclinarse por estos espacios en detrimento de los pasajes atmosféricos. Pero si escarbamos en sus entrañas, el frenesí sónico esconde bellos pasajes ocultos entre la bacanal sónica de la banda. SLIFT continúan sumiéndonos en las tinieblas en una nueva canción difícil de escuchar sin sentirse abrumado, pero ellos saben como poner la pausa a su estruendosa apuesta. Esto se traduce en ensoñadores pasajes adornados con coros celestiales que compensan la virulencia de sus riffs creando un espacio narcótico y meditativo que no tarda en romperse con esas voces aterradoras.


Con algunos golpes de metal ‘The Words That Have Never Been Heard’ se convierte en una pista con elaborados pasajes psico-progresivos que se contiene por momentos. Las cuidadas melodías nos sitúan en un escenario diferente a esas orgías psicotrópicas de las que tanto gustan los franceses. Pero sus momentos atmosféricos solo son el preludio de una nueva embestida. Porque estos chicos son así, su tendencia a abrumarnos aflora en cada una de las canciones por muy pausadas que estas sean. El corte supone un compás de espera ante una nueva bacanal, si bien en esta ocasión la cosa parece desollarse con más sosiego, lo que hace que SLIFT se centre más en ese relato para ofrecer un corte excelso y lleno de expectación sobre lo que pueda suceder en este entorno cósmico.

‘Confluence’ persiste en el relato de la pista anterior con enigmáticos pasajes de vocación cósmica en el que los desarrollos progresivos explorar los confines del espacio sideral con brillantes momentos de una psicodelia progresiva que sirve como banda sonora al relato de ciencia ficción del trio. En su segunda mitad la pista se torna turbia y virulenta son incisivos pasajes impulsados por una tormentosa base rítmica. SLIFT abre la marmita de los psicotrópicos dejando de su esencia vague por el espacio sideral.

‘ Weaver’s Weft’ a diferencia de las canciones precedentes, decide poner pausa a la ferocidad mostrando un espacio casi devocional. Lentos en su ejecución van creando ese entorno sonoro con el que atrapar al oyente. Voces que se alternan en una neblina psicotrópica van creando un corte inquietante y monumental que evoluciona a un estado de pesadez aterradora. Este equilibrio se manifiesta en la alternancia de delicados acolchados desarrollos enriquecidos por un buen trabajo de voces que acaban por dar cuerpo a otra pista inquietante y hermosa a la vez. La pista pasa por diferentes momentos haciendo que su fisonomía mute constantemente.

Tras la tempestad llega la calma con ‘Uruk’. Entre inquietantes pasajes con un aura misteriosa las voces etéreas van creando un relato oscuro sin un destino que podamos anticipar. Envuelta en efecto y con acordes que se repiten, el bajo va marcando el devenir de la canción. Elevando la intensidad hasta un espacio de pesadez más propia del post-metal o el doom consiguen atrapar al oyente en su peculiar jaula sónica. Ondulante en su ímpetu la pista en una montaña rusa de emociones.

SLIFT no son una banda que vaya directa, sino que se toman su tiempo para hacer sus canciones. La prueba de ello son los doce minutos de ‘The Story That Has Never Been Told’. Otra turbadora canción que nace de un sonido fuerte, pero que contiene delicados pasajes de psicodelia aromatizada nacida de algún remoto lugar en el cosmos. Empapada de efectos y voces etéreas en línea Yes, sus desarrollos progresivos son una vez mas evidentes. Hermosos y melancólicos momentos ejercen de bálsamo a la tormenta que generan en cada una de sus canciones. Con una parte central más sosegada, la pista retoma la senda de la complejidad en la parte final.

A modo de epílogo a esta odisea épica ‘Enter The Loop’ gravita en una órbita atmosférica más propia de otros mundos poniendo un inquietante broche final a un relato complejo no apto para todos los idos.

SLIFT 

Sub Pop Records