Reseña: DATCHA MANDALA.- ‘Koda’

Con si fuera el comienzo de un nuevo capítulo en el sonido de la banda francesa, su nuevo y tercer álbum con su álbum ‘KODA’, DATCHA MANDALA emprende nuevas rutas sonoras que se alejan de alguna manera de lo que nos habían mostrado en capítulos anteriores. Esas vibraciones vintage en las que el blues, la psicodelia y los elementos orientales mutan a un espacio más versátil en el que tiene cobijo los pesados ritmos Stoner, el pop británico, los vibrantes sonidos alternativos e incluso las incursiones progresivas y el soft-rock. Sustentando sus canciones en unas estructuras sencillas, las mismas, se enriquecen con un sobresaliente trabajo en las voces. Siempre con alternancia y coros subyacentes, las melodías marcan el devenir de cada pista. Impregnando sus composiciones de una cierta modernidad en contraste con el espíritu retro de su anterior álbum, ‘KODA’ se postula como un giro hacia una nueva etapa. DÁTCHA MANDALA nos ofrecen un álbum profundo, robusto, maduro y poderoso, con una consistencia inigualable hasta el momento. Puede este nuevo punto de partida haga que algunos de sus fieles no sean capaz de asimilar este viraje musical, pero también es la oportunidad de encontrar nuevos adeptos a su causa. Por esto, ‘KODA’ se convierte en un reto sobre el público dictará su veredicto, lo que no significa que sus canciones no sean completamente disfrutables, que lo son, ya que ellas la contundencia, las guitarras chirriantes y los ritmos pesados, existen y siempre consiguen sorprender a un oyente. Este sorprendente y ecléctico trabajo incide en la consolidación de la banda y en su propósito. Porque sus riffs siguen inspirándose en la efervescencia musical de los años setenta, pero sobre todo en el dinamismo de las escenas actuales del rock y el metal. ¿Puede esto significar que debemos eliminar la etiqueta de ‘banda vintage’?. Solo el tiempo nos dará la respuesta.

DÄTCHA MANDALA son: Nicolas Sauvey – voz y bajo | Jérémy Saigne – guitarra y coros | Jean-Baptiste Mallet – batería y coros.

‘KODA’ está disponible vía Discos Macarras, DM Prod y Take It Easy,

Con un sonido turbio y poderoso ‘She Said’ gravita entre ecos de hard-rock y un enfoque heavy-progresivo. La dulce voz dulce a la vez que firme. Su sencilla estructura se complementa con variados elementos que van desde el pop-rock al Stoner más rugoso.

Con un sonido noventero y con coros y melodías cautivadoras, ‘Koda’ aúna momentos de dulzura con un espíritu pesado. Su potente sonido y unos cuidados arreglos hacen de la canción una candidata a convertirse en un himno. Una pista fresca y dinámica que refleja en cambio de rumbo de los franceses.

Con un giro inesperado, ‘The Wanderer’ mira al pop-rock de finales de siglo entre voces y coros pegadizos. La pista va evolucionando a un sonido mas pesado sin perder su aura volátil y almidonada.

Es evidente que este álbum no hay momentos para la monotonía. Así Om Namah Shivaya’ es coloreado con pinceladas de blues, de soul y de hard rock contundente y áspero.

A modo de vibrante interludio ‘Syndrome of Laborious Optimism’ con algo menos de un minuto, es un verso suelto dentro del álbum y sirve de lucimiento para su batería.  

‘Wild Fire’ se sustenta en un sonido vintage, y una cortina nublosa bajo un ritmo implacable. Los coros y voces amortiguan una pista suave en la que las melodías vocales juegan un papel protagonista. Pero también en la canción encontramos acertados solos de guitarra incorporando un sonido más pesado.

Enfundados en un entorno a caballo entre el soft-rock y un universo más alternativo, ‘Love Myself’ controla sus tiempos e intensidad para mostrarse como una pista luminosa y fresca.

La agresividad de la banda aflora en ‘Thousand Pieces’. Una pista pesada y con un espíritu indómito ejecutado con una actitud punk. Otro giro de guion de una banda que no se amedrenta ante ningún estilo y que aquí parece seguir los paso de RATM.

Haciendo un guiño a los Stones en el título, ‘It’s not only rock’n’roll (and we don’t like it)’, gravita en un entorno en el que el stoner se nutre de ecos alternativos bañados con pequeñas dosis de metal. Otra curiosa canción que acaba por funcionar.  

En ‘KODA’ también hay espacio para la ternura. Muestra de ello ‘ Julietta’. Una balada semiacuática con un derroche vocal que transmite un torrente de sentimientos aderezado con unas gotas de soul. Una pista hermosa y dulce.  

Si en el resto de canciones hemos encontrado momentos de pesadez. ‘Homeland’ para erigirse en tema con fuerza y garra. Su lento pero pesado ritmo y el buen dominio de las melodías vocales la convierten en un torpedo a la línea de flotación del oyente. No te resistirás.

Dätcha Mandala

Discos Macarras Records

Take It Easy Agency

Reseña: STONERHEAD.- ‘Running high’

Casi 6 años después de su debut, los alemanes STONERHEAD presentan su esperado segundo álbum ‘RUNNING HIGH’. Seis canciones irresistibles y rebosantes de energía que gravitan entre los poderosos riffs Stoner y el crudo sonido comienzo de los 70’s de bandas como STEPPENWOLF, con la que no puedo quitarme de la cabeza, la vibra de su cantante, Phil, similar al registro de John Kay. Porque si bien STONERHEAD son una banda Stoner, su música bebe de la fuente inagotable del hard-rock más primitivo y salvaje. Si a eso unes sus paisajes sonoros psicodélicos, exploraciones doom, y un poco de blues, la pócima infalible está lista. Un sonido auténtico ejecutado de una forma honesta y con unos resultados inmejorables. ‘RUNNING HIGH’ nos trae un caleidoscopio de emociones envueltas en canciones pesadas con un gran poder de atrapar al oyente en un sonido narcótico, crudo, amortiguado con buenas voces y melodías sorprendentes. A pesar de algunos cambios de formación, la banda ha mantenido su energía y creatividad originales reforzando su sonido con la incorporación de un segundo guitarrista. Teniendo como punto fuerte una capacidad camaleónica para conjugar diferentes elementos, el cuarteto no ciñe a un guion y explora distintos géneros, y todos con gran acierto.  Con canciones que fluyen ágilmente STONERHEAD son capaces de introducirnos en bosques empapados de dietilamida, pero también se defienden a la perfección majando solos épicos y pesados. Esto, junto al carisma de sus voces, hacen que sean un plato muy apetecible de degustar para cualquier amante de los sonidos pesados psicodélicos.

STONERHEAD son:

Voz, guitarra –  Phil
Guitarra – Christian
Voz, bajo – Anna
Batería – Igor

Sin contemplaciones Someone Please’ nos inunda con sus crudos ritmos hard rock setentero envuelto en una presencia Stoner. Con un riff que te taladra la cabeza la pista oscila constantemente proporcionando al oyente la energía suficiente para el desenfreno. La contundente apertura remite con un groovy vacilón que invita a la fiesta.  Usando las voces y coros con acierto, convierten la pista en un puente que une el Stoner más áspero con los sonidos primitivos de comienzos de los 70’s.

Las cosas parecen calmarse con ‘Obsession’. Partiendo de un plácido escenario psicodélico el corte se eleva poderoso en un frenesí más propio de bandas como STEPPENWOLF en versión desértica. Manteniendo un cierto tono chamánico, sus poderosos riffs golpean una y otra vez en una alternancia en la que caben momentos de narcótica psicodélica. 

Instalados en ese sueño narcótico ‘Super Mario’ abre con una hipnótica línea de bajo para introducirnos en un escenario puramente heavy-psych. Nuevamente me vienen a la cabeza momentos más propios de Steppenwolf aderezados con pasajes lisérgicos más propios de cualquier banda desértica. Esto es uno de los grandes atractivos de este álbum. Seguramente estemos ante la pista más psicodélica del álbum y en sus ocho minutos los alemanes consiguen sumirnos en un sueño narcótico presidido por una atmósfera inquietante. La pista nos ofrece brillantes solos de guitarra ácida entre su aura psicotrópica.

Las aguas vuelven al cauce arenoso con ‘Need Some Time’. Otra canción que pondrá a prueba tus cervicales con esos riffs potentes y empapados de fuzz. Pero STONERHEAD no son una banda aburrida, y en cada una de sus canciones insertan valles psicodélicos en los que la magia aflora. Un constate ir y venir que jamás da pistas de adonde nos llevará. La crudeza en su máxima expresión en una pista llena de garra en la que el blues y hard-rock más arcaico se unen a la particular fiesta de los alemanes.  El tema se encabrita en su parte final en una huida hacia un rocoso barranco sonoro.

‘Running Low’ mantiene el nivel a golpe de hard-rock stonerizado y una vibra vacilona y macarra. La contundente pista golpe con insistencia con sus riffs mientras las desgarradas melodías vocales vomitan toda la garra de la banda. Este sonido crudo se adorna con un tempo oscilante consiguiendo que la pista funcione.

El álbum cierra con su pista más larga. Los diez minutos de ‘Tweaky Mind’ son un espacio para el desarrollo de las inquietudes psicodélicas de los alemanes. Partiendo de una pausada introducción la voz de su bajista Anna nos empapa de blues chamánico. Una seductora de forma de llevarnos a las entrañas del sonido de la banda. Lentamente la pista engrosa su sonido manteniendo su esencia lisérgica a base de riffs lentos y pesados que elevan el tono. Así la voz aumenta su intensidad hasta que un crescendo monumental desata las hostilidades. Todo un torbellino se cierne sobre el oyente envuelto en una nebulosa narcótica y un sonido que se enturbia por momentos. Su ritmo incesante impulsa el corte a un escenario sonoro más doom, en el que su pesado ritmo se moldea con elementos psicodélicos puliendo de alguna forma su crudeza.

Stonerhead

Reseña: ROBOT GOD.- ‘Portal whitin’

‘PORTAL WITHIN’, el nuevo álbum de los australianos ROBOT GOD representa un hito importante en su carrera. Si ya caí rendido a sus álbumes previos, (SILVER BUDDHA DREAMING (reseña aquí), VALLEY OF PRIMORDIA (reseña aquí) o WORLDS COLLIDE (reseña aquí), ahora me vuelven a conquistar con otro álbum soberbio, mostrando su evolución como banda y su compromiso continuo de traspasar los límites de su género. Con una combinación única de melodías intrincadas, ROBOT GOD explora elementos del rock y metal psicodélico sustentado en vobraciones stoner de energía electrizante. Con cuatro largas canciones en la que la psicodelia pesada roza altas cotas de brillantez, el trio sabe como conquistar al oyente con su fascinante manejo de elementos Stoner y blues, incorporados a sus sensacionales desarrollos lisérgicos.  Pista sólidas y pesadas en las que los desarrollos psicotrópicos se enredan en auténticas orgías heavy-psych a las que resulta difícil resistirse. Haciendo que todo fluya con soltura, cada pista contiene giros que hacen que su intensidad oscile en una narrativa fluida. Sus atmósferas nebulosas se nutren de un aroma 70’s en el que caben los eco Hendrix, Pink Floyd y los eternos Sabbath, haciendo que resulten irresistibles. Construyendo monumentales paredes de sonido ROBOT GOD no se limitan en su creatividad, consiguiendo que sus canciones llenas de fuerza graviten sobre dunas arenosas así como por dunas cósmicas. Pero la melodía también tiene un papel importante, haciendo que aspereza de sus canciones se suavice. En esta ocasión con menos presencia de blues, las cuatro pistas oscilan en un escenario sonoro repleto de matices, así crean un caleidoscopio musical en el que todo puede suceder.  Prepárate para el futuro, conviértete en un creyente y deja que ROBOT GOD te muestre el camino a la tierra prometida, y verás de qué se trata todo este revuelo.

‘PORTAL WITHIN’ está disponible vía Kozmik Artifactz.

ROBOT GOD son:

Matt Allen – Bajo, Voz
Raff Iacurto – Guitarra, Voz
Tim Pritchard – Batería

‘Long Way Round’ se desarrolla en un escenario arenoso invadido por atmosféricos pasajes heavy psych en tonos meditativos. Con ritmo firme y contundente los pasajes de guitarra nos envuelven en un trance lisérgico que aumenta lentamente su poder psicotrópico. Estratificando su sonido en dos planos diferentes, la contundente base rítmica golpea con fuerza creando un entorno difuso. En esa nebulosa narcótica la guitarra nos ofrece bellos acordes rebosantes de magnetismo. Volviendo cada vez la alocado, el corte explora con brillantes la psicodelia pesada de nuestros tiempos. Pero ya sabemos como se las gastan los australianos, y si, la pista se desboca en una estampida arenosa más propia de una manada de bisontes. En esa parte central, la pista muta su aspecto y nos ofrece rugosos y cegadores empapados de fuzz. En una nueva conversión el giro se produce hacia el sonido proto-acido de los 70’s. Desprendiendo un aroma vintage entre sus tormentas arenosas, la pista sucumbe a una bacanal ácida de grandes proporciones. Impresionantes ROBOT GOD una vez más.

Sumidos en una oscura atmósfera los riffs de vocación doom aparecen en ‘Illusion of Order’ para preparar un nuevo viaje a las entrañas de la psicodelia pesada de los australianos. Contundentes y pesados ROBOT GOD crean una canción con un sonido turbio al que incorporar voces duales retomando los ecos del rock de los 70’s. las atrayentes melodías vocales gravitan entre un torrente de pesadez empapado en psicodelia. Una canción densa y plomiza, pero con el suficiente gancho como para atrapar al fan mas aguerrido.

El tarro de los psicotrópicos se destapa en ‘Portal Within’. En una nebulosa atmósfera los cautivadores acordes de la guitarra impregnados en esta ocasión de unas gotitas de blues, van dando forma a una magnífica canción. Con una cálida y acogedora línea bajo custodiando la escena, los pasajes meditativos nos sitúan al otro lado del espejo. Allí nos espera un mundo rebosante de lisérgicas sensaciones. Largos desarrollos de guitarra con ritmo pausado y acompasado van mostrándonos la capacidad de estos chicos para componer una música psicodelia de muchos kilates. Balsámico y cautivador, el corte prescinde de las voces para crear un momento a las vibraciones heavy-psych del momento. Trece minutos de ‘viaje’ un viaje sensorial que conseguirá expandir tu mente haciendo que un torrente de sensaciones se apodere de tu mente. Sus balsámicos pasajes no están exentos de la contundencia habitual de la banda, si bien es cierto, que los riffs Stoner se muestran más comedidos dejando vía libre a que esa mágica guitarra se exprese. Solo por esta canción ya merece la pena este magnífico álbum.

Sin darnos cuenta, estamos ante la canción que cierra el álbum. ‘Nazare’ es otro torrente de sensaciones y estilos perfectamente ensamblados. Desde su apertura acústica la pista va coloreando de belleza un entorno desértico. La soledad de las arenas como marco para la creatividad y la hermosura. Con pasajes casi progresivos, la pista toma cuerpo y eclosiona en una deflagración controlada hacia un espacio de mayor contundencia sonora. Su melodía repetitiva y su fantástico groovy impulsan la escena a un territorio más tortuoso. El implacable ritmo de la batería explota con contundencia mientras la guitarra vuelve a ofrecernos magistrales solos psicodélicos. No es hasta la parte central cuando salen a la luz desgarradores pasajes vocales que indicen en el carácter retro de una pista con aspecto moderno. En su segunda mitad la canción transita por esos habituales territorios en los que la psicodelia pesada y el stoner conviven en armonía confundiendo sus siluetas.

Robot God

Kozmik Artifactz

Reseña: NO MAN’S VALLEY.- ‘Chrononaut Cocktailbar’

El nuevo álbum de la banda holandesa Psych Rock / Alternative Rock viene con doble título y doble arte en una sola portada. De esta forma, NO MAN’S VALLEY dejan patente el contraste entre su espíritu post-punk mas propio de bandas como NICK CAVE & THE SEED y la psicodelia de formaciones como THE DOORS. Dividido en dos caras completamente distintas, y con canciones escritas por separado en la época pandémica, la banda nos presenta en la primera mitad del álbum canciones más propias del rock gótico de los ochenta en un ambiente oscuro y melancólico en el que se siente la tristeza. Canciones cortas guiadas por una cálida y cautivadora voz con la que logran transmitir el desasosiego. Mientras, la otra cara del álbum viene ocupada por una pista monumental de dieciocho minutos que se sumerge en un espacio completamente psicodélico en el que los ecos chamánicos se manifiestan con brillantez. Así, NO MAN’S VALLEY encuentran la paz consigo mismos en un álbum dual sin estridencias. Como la propia banda comenta, aquí se reflejan los dos lobos que hay en la banda: a un lobo le gusta escribir canciones con estructura y melodía sólidas, mientras que al otro lobo le gusta volverse completamente loco cuando se trata de creatividad psico-progresiva.

‘CHRONONAUT COCKTAILBAR / FLIGHT OF THE SLOTHS’ está disponible vía Tonzonen.

A modo de breve introducción ‘Chrononaut Cocktailbar’  se desarrolla entre ecos post-punk en una atmósfera oscura y melancólica.

Love’ combina ese espíritu gótico del post-punk con momentos de neo-psicodelia guiado por una cálida voz y un predominio de los teclados bajo un ritmo sencillo. Enturbiando su atmósfera la pista baja las revoluciones antes de retomar el punto donde nació. La melodía de los teclados resulta hipnotizante.

Con una mirada a los sonidos del siglo pasado Creepoid Blues’ es un blues suave empapado de chamánica psicodelia. Una especie de vodevil doorsiano que se desarrolla en un entorno sombrío presidido por la calma. Me viene a la cabeza el recuerdo del glorioso álbum debut de PHAMTON DIVINE COMEDY al escuchar su sonido y su vibra blusera.

‘Seeing Things’ no sale de ese entorno oscuro y melancólico. Pausado y con cálidos pasajes envueltos en ligeras nebulosas psicodélicas continúa en el punto donde lo dejo la pista anterior. El carisma de la voz recitando sus desgarradores versos junto a sutil instrumentación lo hace un corte relajante e introspectivo. Con sosegadas melodías salidas de la guitarra la pista adquiere unos tonos vintage en ese marco triste.

En un tono algo más progresivo en ‘Shapeshifter’ las cosas no cambian demasiado. Incorporando coros y voces oscilantes, su instrumentación transita por un espacio suave y psicodélico que enriquece su alma post-punk.

En un viaje a finales de los 80’s ‘Orange Juice’ mantiene la atmósfera lúgubre acompañada de un ritmo contenido y melodías cautivadoras. Su sencilla estructura es suficiente para mostrarse atractiva para el oyente.

El plato fuerte del álbum llega en la cara B. En los dieciocho minutos de ‘Flight of the Sloths’ encontramos a la banda en un ambiente completamente psicodélico en contraste con las pistas anteriores. Aquí el otro lado de la banda aparece para ofrecernos la psicodelia más compleja de los holandeses. Una suave apertura acústica con un aroma vintage nos pone en el camino de un pista compleja y llena de alicientes. Tomándose su tiempo la combinación de susurrantes pasajes nos va llevando un espacio sonoro en el que la psicodelia se manifiesta con un espíritu misterioso. Sin darnos pistas de la dirección que tomará, cultivadores acordes de guitarra acolchado registros vocales ejercen de bálsamo hasta llevarnos a un letárgico entorno en el que relajar nuestros sentidos. Ese espíritu chamánico impulsa el corte a un mundo lisérgico lleno de belleza. La desesperanza se nutre de pasajes ácidos en los que la psicodelia de NO MAN’S VALLEY adopta formas cambiantes con momentos intensos que contrastan con la calma generalizada del corte. Hermosa y oscura la canción acaba por cautivarnos con sus pausados y hermosos pasajes. Un lamento constante preside una pista sólida y absorbente que te llevará al otro lado.

No Man’s Valley

Tonzonen

Reseña: TAROT.- ‘GLIMPSE OF THE DAWN’

Desenfunda tu chupa de cuero y disfruta del heavy rock y de los sonidos hard-progresivos de los 70’s y 80’s porque el nuevo álbum de los australianos TAROT se acaba de presentar al mundo. Un álbum descomunal en el que los pesados sonidos vintage se agrandan con golpes de Stoner rock y unas melodías de ensueño. Canciones hechas para ser hits y ser tocadas como himnos en grandes estadios llenos de rudos melenudos con chupas de cuero. Han pasado ocho años desde que TAROT publicaron su último álbum ‘REFLECTIONS’ y el mundo necesitaba ya sus canciones, pero la espera ha merecido la pena porque ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ es un álbum superlativo. Piensa en bandas como RAINBOW, URIAH HEEP, DEEP PURPLE o formaciones contemporáneas como HÄLLAS, añádele unas dosis de elementos progresivos, golpes de Stoner de nuestros tiempos y unas melodías y coros perfectamente diseñadas y encontrarás la fórmula mágica de los australianos. Una poción mágica que hace las veces de reconstituyente de una escena necesitada de propuestas así. Este álbum es la culminación de cinco años de escritura y ensayo y representa a la banda en su forma más refinada hasta la fecha. ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ presenta siete temas nuevos de la magia mítica del rock de antes, ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador. El álbum se grabó en varios estudios en la Tasmania natal de la banda, comenzando con el seguimiento de la batería a cargo de Joe Haley en Crawlspace Productions. A partir de ahí, la banda se retiró a su propio Heavy Chains Studio y Riff Cabin para completar el seguimiento, pero fueron las sesiones cara a cara con Haley las que le dieron al álbum su sensación natural y en vivo. Este enfoque, que alguna vez fue un estándar de la industria pero que ahora se está convirtiendo en una rareza, encontró que el Tarot simplemente abría algunas cervezas, dejaba que la cinta rodara y dejaba que los resultados ocurrieran como fuesen. Con ese fin, TAROT dejó deliberadamente espacios abiertos para permitir la improvisación. Muchas de las secciones de guitarra solista del álbum se escribieron sobre la marcha en el estudio y posteriormente se conservaron, lo que permitió «atrapar un rayo en una botella». Este enfoque quizás se ejemplifique mejor en la canción principal, que inicia el álbum a lo grande con alegres teclados Hammond y intercambios vocales entre el miembro fundador Will Spectre, el guitarrista Felix Russell y el teclista Dave Harrington-George. De hecho, la colaboración define este fantástico álbum. Mientras que Spectre anteriormente asumía la carga de escribir canciones, el álbum presenta contribuciones de todos los miembros, lo que hace que este ambiente comunitario y abierto suponga otro retroceso a las bandas en las que se inspiró. La cercanía de los cinco miembros permitió un libre intercambio de ideas, afinando así cada faceta del álbum. Ayudó a expandir aún más el sonido de Tarot, que a menudo está impulsado por el clásico órgano Hammond B3, cuerdas y coro de mellotron y varios sintetizadores analógicos. Los miembros de TAROT pensaron mucho en la interacción entre las partes de Harrington-George y sus líneas de guitarra, produciendo en última instancia un álbum con igual amplitud y profundidad. 

‘GLIMPSE OF THE DAWN’ está disponible vía Cruz del Sur Music.

‘Glimpse of the dawn’ viene marcado por un cautivador sonido de órgano retro, describiendo los mejores momentos del género en el siglo pasado. Unos ecos vintage llenos de magia con ganchos imposibles de rechazar.  Su pegadiza armonía se enrique con diferentes elementos para crear una pista impactante digna de ser un auténtico hit.

Pocas cosas cambien en ‘The winding road’. En esta ocasión con una vibra Rainbow las voces y coros navegas en un mar de brillantes solos de guitarra y un ritmo que te atrapa. Un heavy-rock clásico que se va tornando más progresivo según avanza. Estos chicos saben como cautivar al oyente dando lo mejor de si mismos.

Pero los australianos, aparte de tocar heavy rock con gran maestría, no reniegan de otras vibraciones más pausadas y progresivas. En ‘Leshy’s warning’ nos sumergen en un gratificante escenario progresivo digno del más exigente de los fans. Acolchadas melodías acústicas van introduciendo un corte épico más digno de un relato de cuentos y leyendas en el que los elementos folk dan un brillo especial. Sus sinfónicos pasajes salpicados de hechizando sonido de flauta hacen el resto.

Con un riff familiar en pura línea DIO, ‘Echoes trough time’ nos devuelve al corazón de los 80’s. Evocando momentos de pabellones repletos de rockeros de pelo largo y entre humo y sudor, la pista camina camina altiva como si de un himno se tratara.

Con acordes acústicos y una ambientación sinfónica en su apertura, ‘The harrier’ es un breve interludio de dos minutos con pasajes de sintetizadores y teclados cautivadores. Una pequeña pausa antes de continuar con esta joya.

De nuevo abriendo con un teclado más propio de URIAH HEEP o DEEP PURPLEThe vagabound return’ prosigue este relato en el que la fantasía y el hard & heavy de finales de los 70’s nos envuelven en un relato que no duda en tomar elementos del Arena-rock. Con ese registro peculiar que tan familiar puede sonarnos, la pista cabalga a lomos de plácidas melodías vocales y una instrumentación guiada por ese mágico órgano vintage. Rock de antes ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador.

‘Dreamer in the dark’ mantiene el nivel, con golpes de heavy-rock melódico, adornados con ensoñadores pasajes psico-progresivos. Sus elegantes desarrollos de guitarra se acompañan de una sencilla instrumentación lo suficiente bella como para no resultar anodina.

El capítulo final llega con Heavy Weighs The Crown’, y los australianos echan el resto para componer otra canción sin fisuras que refleja la esencia de TAROT en su máxima expresión. Los ecos del hard-progresivo regresan esplendorosos sin que podamos resistirnos a su encanto y pureza. Una de las pistas más elaboradas del álbum.

Tarot – Australia

Cruz Del Sur Music