Crónica: HOFLARM 2026

De nuevo en la pequeña localidad alemana de Marienthal para asistir a una nueva edición de HOFLARM, mi octavo festival del verano. HOFLARM se ha convertido para mí en una cita ineludible en el mes agosto. Este festival rural con la presencia de alrededor de un millar de personas es un espacio perfecto para disfrutar de un fin de semana especial viendo a tus bandas favoritas. Son muchos los conocidos y amigos con los que allí me encuentro cada año y eso hace que mi llegada a Marienthal sea especial. Su acogedor entorno, las buenas vibraciones que flotan en el ambiente  y la calidad de las bandas que tocan sobre su humilde escenario hacen de él un festival completamente recomendable. El miércoles a mi llegada pude comprobar que había una mayor afluencia de gente en la zona de acampada a comparación de años anteriores. Posiblemente el acontecimiento del eclipse hizo que más gente de la habitual llegará a HOFLARM en la jornada previa al inicio del festival. A las 7,30 de la tarde todo el mundo estaba mirando al oeste donde el sol se encaminaba a su ocaso con las gafas protectoras para disfrutar de este inusual acontecimiento. Grupos de gente se concentraban sentados en el prado junto a la carretera de entrada contemplando como la magia hacia acto de presencia. Tras el final del eclipse todo el mundo comentaba la belleza de ese momento. Los campamentos se llevaban de gente que iba llegando durante toda la tarde generando una estampa de cordialidad. Muchos habituales y conocidos formando un grupo entrañable donde reinaba el buen rollo. La calurosa tarde se había convertido en una noche fresca y para remate el cielo se llenaba de estrellas fugaces, no en vano es la época de Las Lágrimas de San Lorenzo y Hoflarm, alejado de la luminosidad de las ciudades, permitía ver con nitidez ese hermoso cielo estrellado. Sin duda una forma perfecta para iniciar un festival tan acogedor y familiar como este. El festival había colgado el cartel de sold-out lo que se notaba en el gran ambiente que se respiraba en unas zonas de acampada donde las tiendas se fusionaban unas con otras en los distintos campamentos. La organización mantenía el misterio sobre la banda que sustituiría en la noche del sábado a DEAD MEADOW, no desvelándose la incógnita hasta el momento de su actuación. En cuanto l resto, pocas novedades respecto años pasados, aunque sí noté una mayor cantidad de puestos de merch así como una espacio de tatuajes que se encontró todo el fin de semana abarrotado de gente, coloreándose su cuerpo con nuevas imágenes. Noté algún cambio en la iluminación del escenario, pero no en ese humo constante que difumina las imágenes de los músicos resultando por momentos imperceptibles, no me canso de decirlo, pero el humo está bien si lo utilizadas con una iluminación apropiada y contenidamente, pero es una batalla perdida ya que sucede en la mayoría de festivales, y me consta que es un fastidio para las bandas y para el público. Algú dia cambiará esto (espero). Por lo demás HOFLARM sigue permitiendo el que ls botellas y vasos de vidrio estén en el recinto, y ciertamente, nunca vi un cristal roto, lo que dice mucho de un público que va con sus ceniceros portátiles, y que no deja desperdicios, algo sencillamente admirable, así si. Sin duda HOFLARM es un festival en ascenso, y aunque tiene posibilidades de expansión, no creo que no haga, seguirá manteniendo su esencia.

Día 1 (Jueves)

Con un sol abrasador SHARK abrían el festival con sus texturas post-rock y post-metal. Solo los más valientes se acercaban frente al escenario mientras la mayor parte de audiencia se refugiaba bajo los árboles o las sombrillas. Las pistolas de agua miraban el sofocante calor mientras la banda lo daba todo . Riffs potentes melodías monumentales en show que precedía fuertes emociones en la primera jornada del festival.

MOTHER BEAR, el trio de Dortmud, tomaba el relevo tras unos minutos de descanso en el cambio del backline. Nunca los había con anterioridad, pero de inmediato mostraron sus cartas. Riffs densos ejecutados con lentitud como mandan los cajones del Doom más ortodoxo. Un narcótico paseo por la oscuridad con melodías vocales empapadas en melancolía transmitían un desasosiego que aletargaba a una audiencia superada por la severa climatología. Desde el lateral la manguera hacia acto de presencia para refrescar a la gente. Su presencia fue un reclamo para acercarse al escenario donde la sinfonía Doom seguía su ritual.

La tarde iba de la misma onda y KARDEATHIAN tomaban el revelo a golpe riffs gruesos. Contundentes y con el alma doom el trio levantaba los ánimos del público. Esta joven banda empieza despegar y engrasar su maquinaria, y seguramente en un futuro los vemos en mas escenarios.

En una onda setentera, MEPHISTOFELES se presentaban en Hoflarm. Pude charlar con los argentinos antes de su show y venían exhaustos desde Basilea. Únicamente podían tocar y regresar de inmediato a Basilea a coger un avión hacia Cagliari, si siguiente show. A pesar de la fatiga sus canciones proto-metal de la vieja escuela conquistaban a un auditorio que desataba su espíritu Sabbathicos para agitar sus melenas con las canciones de la banda. Sin artificios sus riffs y sus oscuras melodías se hacían las dueños de los tarde.

Solo en un un par de ocasiones habían podido ver a CASTLE RAT y ahora era una perfecta ocasión para comprobar su evolución y su impactante puesta en escena. Lo cierto es que estos chicos tienen claro claro su propósito y su heavy metal de la vieja escuela junto con su performance es una apuesta siempre bien recibida por el público. Ese todo de cuentos guerreros con sus mascaras, espadas y distintas teatralización es resultaron efectivas. El auditorio disfrutaba de su teatralización con las espadas y las interpretaciones que la banda efectuaba. Sin duda una propuesta colorista en la que no faltaba una historia dramática más propia de un relato de leyendas del pasado. Asesinatos, pócimas y resurrecciones fueron el hilo conductor de un show atractivo para la audiencia.

KYLESA cerraba la jornada con su reconocible sludge sucio y pesado. Sus riffs insuflaban energía a un público muy muy ardiente. La banda sabía hacer un papel que ha hecho tantas veces que no les resulta difícil. En mi segunda vez del verano con ellos, en esta ocasión vi todo si show, pero definitivamente, no son una banda que me emocioné tanto como al público de HOFLARM.

Entrada la noche hubo momentos de dj’s con música de los 70’s y para mí llegó el momento de la retirada.

Día 2 (viernes)

Bajo las sombrillas, pero Judith no faltó a la cita con su clase Yoga bajo un sol abrasador. Unos cuantos valientes estiraban sus músculos para afrontar la dura jornada que nos esperaba. Otros aprovechaban para ir al lago-piscina que se encuentra cerca del festival. Un paseo de media hora para darse un refrescante baño, aunque su efecto sea efímero y a su vuelta el sudor invadiera sus cuerpos.

VOID & THE NOTHINGNESS abrían la jornada con el recinto ardiendo y con la gente refugiada bajo sombrillas y árboles. Las cremas protectoras, sombreros y vaporizadores de agua en sus más variadas formas eran imprescindibles a las 4 de la tarde con más de 35 grados. La gente me decía que yo tenía que estar acostumbrado por ser español, pero mi respuesta era tajante, no me gusta el calor y por eso dejo Madrid en verano para ir a un clima más suave como debería ser en Alemania, pero aquí, me encuentro con lo mismo. Si nos ponemos a pensar en lo duro que es a veces un festival con las condiciones climatológicas adversas, las horas de actividad son parar, no vendríamos, pero nuestro amor por la música hace que sigamos aquí, sufriendo, jajajaja. La banda tocaba un Doom melancólico y denso que no animaba el sopor ambiental.

El dúo THE HEBRIDIAN SHEEP se mostraba denso y espeso en el comienzo de su actuación, para poco a poco ir sintiéndose más fluido. A su vez la sombra iba cubriendo más partes del recinto y con ella, la gente se iba acercando al frente del escenario. Una conjunción perfecta regada con la manguera de Andrés a la que la gente se acercaba.

SUCK eran un enérgico y joven cuarteto que se manejaban bien en territorios punk, ejerciendo como una chinchetas para los más osados. Fue el momento perfecto para ir a comer algoven el backstage. Desde allí escuchaba a la banda y me sorprendía con algún momento de rock vintage con mucho gancho.

MEATBODIES me sorprendían gratamente en Krach am Bach hace dos semanas, y en Hoflarm corroboraron que son una magnífica banda. Sin encasillarse, los californianos se desenvuelven con destreza, tanto en cautivadoras aguas psicodélicas, como en cataratas de stoner rock, pero también trabsitan por los senderos del rock vintage en una revisión garagera sumamente atractiva. Uno de los descubrimientos del año.

El sol se había escondido tras la colina pero el bochorno persistía. Era el comentario generalizado. Así lo comentaba con Lupus, hacía tiempo que no nos veíamos y pudimos charlar distendidamente., incluso está mejorando su español, algo sobre lo que nos reíamos por el vínculo que tiene con España donde irá en unos días. Va preparado para el calor.

Han pasado unos años desde la última vez que vi a BLUES PILLS en concierto. Ahora me quitaba la espina sin tener claro que banda me encontraría. Con una formación completamente diferente a la de mi última vez, lo que me encontré es a la misma banda llena de energía que provocó que visitará mi primer festival hace mucho tiempo. La banda abría con su clásico ‘High Class woman’ con una Ellin esplendorosa como siempre, todo un animal de escenario que sabe como meterse al público en el bolsillo. Su portentosa voz la acompaña con esos bailes continuos que hace que la audiencia se venga arriba. No dudó en saltar desde el escenario para cantar y bailar entre el público y generar el delirio del recinto, toda su atención estaba puesta en ella. A pesar de que la formación actual solo cuenta con Zach y Ellin ,las dos jóvenes chicas de bajo y guitarra dan la talla. El concierto concluía con ‘Devil’s Man’, su canción más exitosa y todo un estandarte de la banda.

A continuación de los suecos KADAVAR se hacía dueños del escenario con sus armas de siempre. Si bien la banda ha evolucionado en su sonido con la incorporación de su nuevo miembro a los teclados, siguen manteniendo su esencia haciendo que sus audiencias disfruten de sus conciertos. El otrora trio llegó a estar en el escenario con cinco miembros ya que incorporaron una segunda guitarra en un par de canciones. Con opiniones encontradas entre el público la banda ofreció un potente concierto. Fue una especie de vuelta al pasado ver compartiendo escenario a los alemanes con Blues Pills, con los que los vi compartiendo gira en varias ocasiones años atrás, y aunque ambas bandas no son las mismas que en sus inicios, siguen conservando si esencia y su gancho.

DRAUGVEIL era la banda que cerraba la noche, pero para mi, tras KADAVAR, llegó el momento de la retirada.

Día 3 (sábado)

La jornada se iniciaba con una nueva sesión de yoga, está vez, con Judith sobre el escenario impartiendo la clase ante un bbuemeo mayor de personas que en la jornada anterior. Sin darme cuenta llegaba la hora de

SCOTT HEPPLE & THE MIDNIGHT SUN, los británicos ponían la miel a la tarde con sus melodías sesenteras. Era la tercera vez que veía al trio en las últimas semanas y tras sacarles unas fotos aproveche para comer algo.

MANNEQUIN DEATH SQUAD era un trio bullicioso que se balanceaba entre el punk y las melodías alternativas de los 90’s. Los australianos intercambiaban la batería y la guitarra a mitad de su show sin que su propuesta sonora se resintiera. Fueron bien recibidos por auditorio numeroso ya que el cielo está encapotado y el sol cegador de las jornada previo estaba escondido tras las nubes . Un respiro necesario tras los dos sofocantes días previos.

Los polacos DOPELORD tomaban el relevo con su arma más mortífera, la distorsión . Sus riffs Doom atronaban en Hoflarm a fuego lento, su cocción parssimoniosa lograba la sustancia deseada, un sonido grueso, pesado y muy psicodélico con el que aletargaban a un auditorio que meneaban sus cuellos al son de DOPELORD.

Durante la pausa me tope con los chicos de ELDER una vez más. Este verano hemos coincidido en 5 festivales en muy poco tiempo y siempre tenemos momentos divertidos, ya después de HOFLARM nuestros destinos irán por caminos diferentes. Venían de tocar de Palp y comentábamos sobre el calor extremo que habían sufrido tocando en la tarde en lo alto de las montañas. Afortunadamente la tarde se presentaba más benévola y ya no sufríamos el extremo calor un día mas.

TEEN MORTAGE era otro dúo que aparecia en el escenario con ‘Greens onions’ como introducción, pero de inmediato todo se torno salvaje. Envueltos en un manto de Fuzz, y un espíritu punk, desataban los pogos frente al escenario.

Era solo el aperitivo para la descarga de CONAN. El trio británico tiene un amplio ejercito de seguidores y en Hoflarm lo dejaron patente una vez más. A pesar de que vi su concierto completo, no encontré una rendija en la que cobijarme, la música que hacen estos chicos no me apasiona, pero si te gustan los sonidos sucios, pesados estos chicos saben cómo darte tu ración de distorsión y volumen. Esos ecos salidos de cualquier alcantarilla inmunda de derritieran la cara.

Tras el anuncio de cancelación de DEAD MEADOW, la organización había mantenido en secreto que banda les sustituiría, y la audiencia estaba expectante por saber cuál era la sorpresa, que no era otra que ELDER. La organización mantuvo la incógnita hasta que sonando una canción de RUSH, la banda hacía acto de presenta sobre el escenario, donde Nick saludaba al público con su habitual humor, con un ‘Hola Hoflarm, somos RUSH’, recibiendo una gran ovación. Sin duda, teniendo en cuenta que no iba a hacer variar los planes de un público que había provocado el sold-out, me pareció finalmente un acierto. Una vez más la banda afincada en Berlín volvió a dar la talla con otro concierto con un sonido descomunal ante un público que había sido arrollado por la apisonadora CONAN . Puedes que sonarán algo más espesos que en ocasiones anteriores, pero la banda tiene la maquinaria bien engrasada.

Llegaba el final del festival y MIDNIGHT eran los encargados de poner el cierre. No tenía muchas esperanzas de que me gustarán, pero me quedé para comprobarlo. El metal no es mi fuerte pero siempre estoy dispuesto a dejarme sorprender. El cansancio hacia mella y mi, por lo que seguramente no era un buen momento para introducirme en la banda.

La presente edición de HOFLARM ha sido para mí un ejercicio de supervivencia, ya que el cóctel de temperaturas extremas, tres días de festival y el cansancio acumulado durante todas estás semanas mermaron mis energías, pero el ambiente, la multitud de amigos y conocidos, siempre hace, que visitar Marienthal sea una vez más una experiencia maravillosa , insuflándome la vitalidad necesaria para disfrutar enormemente de este fantástico festival que congrega a un millar de miembros la familia del stoner y la musica psicodélica alemana. Gracias a todos!

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