Crónica: FREAK VALLEY FESTIVAL (Dia 1)

2.000 kilómetros conduciendo puede parecer una locura para ir a un festival, pero este año mi aventura festivalera va a ser larga y FREAK VALLEY bien merece ese esfuerzo ya que es uno de los festivales más importantes de la escena europea y un lugar donde cualquiera se siente como en casa. Partiendo el domingo desde Madrid hice mi primera parada en el encantador pueblo francés de Rocamadour (si alguna vez tenéis la oportunidad, pasar por allí). Con otra noche en la frontera con Luxemburgo llegaba a Recklinghausen donde haría una nueva parada para ver la actuación de FUZZ SAGRADO en Backyard Club antes de dirigirme con todo el tiempo del mundo en la mañana del miércoles hacia el festival. A mi llegada pude comprobar que todo estaba en orden, incluso con la previsión de lluvia, la organización estaba esparciendo sobre el prado del recinto virutas de madera para evitar que el barro enturbiar el fin de semana (y funcionó). Tras saludar al personal que iba encontrando en el recinto y que estaba terminando con últimos preparativos para que todo estuviera perfecto para recibir a ls alrededor de 3000 personas que cada año lo visitan, me dirigí a montar mi tienda en el camp-site. Allí me recibieron numerosos amigos invitándome a instalarme junto a ellos y a compartir sus guisos conmigo, así da gusto llegar. Procedí obtener una pulsera con la acreditación para las fotos (gracias, Chris una vez más), y entre en el recinto donde todo estaba listo. Seguramente mis palabras se repitan año tras año, pero el cuidado de la organización y las facilidades para que todo el mundo se sienta bien, son dignas de mención. Largas colas en la recarga de pulseras, algo que supongo será inevitable, ya que en todo el recinto no se funciona ni con tarjeta ni con dinero. El chip que va en la pulsera se pude recargar con 50 o 100 euros, y al acabar el festival puedes recuperar el saldo no gastado, una forma fácil para todos. Numerosos puestos de merch, siempre abarrotados con gente comprando su recuerdo o el material de su banda favorita. Todo un bullicioso espacio que siempre es interesante visitar. Al acceder a la zona del backstage pase por el escenario donde estaban como siempre Bastian y Robin, perpetuamente preparados para cualquier incidencia, unos tipos geniales. Y que decir de Volker, la voz del festival, con el que siempre las cosas son geniales. Siempre es placer volver a encontrarme con toda esta gente maravillosa y con todos los habituales de un festival que todo el mundo debería conocer. Este año los visuales y proyecciones a cargo de Dave Guerrero (Dwavehed) y de Wizardfight liquid light & melting eye visión fueron nuevamente espectaculares (siempre que me encuentro trabajando con ellos lo son. Hay festivales que no cuidan ese importante detalle, pero ver a tu banda favorita con esos montajes, es una experiencia sensacional. Enhorabuena, chicos, ¡sois la bomba! El festival brilló a gran altura a pesar de la numerosa lluvia que nos cayó, especialmente en las dos primeras jornadas, pero un buen chubasquero y muchas ganas de diversión es un antídoto infalible para superar esa adversa climatología. Me pasé todo el festival con las botas de agua, ya que si en el recinto no había demasiado barro, en el foso de fotógrafos el primer día no había maderitas en el suelo, eso unido a que caía justo allí la cortina de agua del techo del escenario, aquello era una zona de guerra. Son muchos festivales los que coincido con los mismos compañeros de foso, Falk, Mike, Irina David, Volkhard, y todos los demás. Un placer siempre compartir foso con vosotros, incluso este año tuvimos menos problemas (a excepción de barro compartido) ya que el personal de seguridad se mostró muy amable facilitándonos el trabajo. Gracias. El festival tuvo un momento especial en recuerdo al tristemente fallecido Ralf Stötzel, miembro del equipo y un tipo querido por todos, como corroboraban las múltiples fotos suyas que había por el backstage, y su imagen en algunos momentos en las pantallas del escenario. Que l vida te sea leve allá donde estés, pero seguro que el cariño y la música de FREAK VALLEY te acompañará.

AFTERMOVIE

Día 1 (Jueves)

Los encargados de dar el pistoletazo de salida al festival eran los polacos SUNNATA, una banda que había visto hace unos años en Desertfest Amberes y que sé cómo se las gastan. Tras el habitual saludo inicial de Volker, el cuarteto aportaba la oscuridad a Freak Valley poniendo su particular banda sonora al encapotado y amenazador cielo alemán. Con el público entrando lentamente los primeros headbanging cubrían las primeras filas frente al escenario. Potentes y ensoñadores, aportaban su personal visión a base de riffs plomizos bajo una atmósfera quimérica y lúgubre. Buen sonido para empezar y una luminotecnia ideal para iniciar la jornada con el ritual ocultista del cuarteto.

La climatología había decidido que los australianos CHILD tocaran bajo una lluvia que goleó con fuerza durante casi todo su concierto. Pero el elemento climatológico no iba a ser un impedimento para que nos obsequiaran con su magia lisérgica interpretando blues en el primer concierto de su gira europea. El trio comenzaba sin dejarse nada, con una inusitada tendencia doom los riffs de Mathias atronaban el valle en un show que se iba tornando más psicodélico. Pesados y con sus habituales largas canciones, ofrecían su perfil más contundente alternando con esos pasajes psicodélicos que te penetran el alma. Su música era recibida con gran agrado por una audiencia que gozaba con sus canciones. En pocas fechas me los volveré a encontrar, lo cual siempre es un placer.

BROWN SPIRITS resultaron ser una grata propuesta. Desatando la locura psicodélica embutida en hipnóticos ritmos kraut se mostraron como una banda fresca y solvente. Su potente sonido penetraba en los cuerpos de la audiencia en una invitación al baile. Literalmente desataron la tormenta, al final de su show un enorme aguacero cayó sobre la audiencia del Freak Valley con la misma virulencia que la banda había ejecutado su actuación.

La lluvia parecía remitir mientras la tormenta en el escenario adquiría una mayor virulencia con RATSALAD. Todo un torbellino que desataba la locura con una actitud punk. La audiencia se repartía entre los puestos de comida, y con largas colas en la recarga de pulseras y los puestos de merch. Otros liberaban toda su energía con las canciones de los irreverentes australianos. Un espíritu indomable que desataba el caos con una actuación explosiva llena de bailes y guitarras al viento impulsada por su actitud punk.

Un gran arco iris sobre el recinto de Freak Valley me hacía tener esperanza de que la lluvia nos daría una necesaria tregua. Con el Sol queriendo asomar tímidamente entre las nubes llegaba el turno de STONED JESÚS. De nuevo me topaba con el trio ucraniano, una banda que visto en numerosas ocasiones en los últimos tiempos. Su propuesta es clara y objetiva, riffs monolíticos de puro stoner-doom, con un fuerte aroma psicodélico. En esta ocasión la cosa no fue diferente, aunque acabe con la sensación de que su show se inclinó más hacia esa psicodelia con desgarradores relatos que tan bien saben construir mientras interpretaban alguno sde sus clásicos como ‘I’m the mountain’ ante el delirio del público. Una vez más, dando el nivel.

Ya había caído la noche y la temperatura ambiental había bajo ostensiblemente. Los chubasqueros eran sustituidos por las sudaderas, excepto en el escenario, donde los británicos PIGX7, ofrecían una actuación a l altura de la que nos tienen acostumbrados. Esa bizarra presencia de su cantante poseído moviéndose sin parar por el escenario desataba l locura entre l audiencia. Teniendo en cuenta que no son una banda que me entusiasmen demasiado, alterné su sonido de alcantarilla inmunda por una visita al puesto de merch. Allí el personal se agolpaba en busca de su recuerdo del festival. Una variada y numerosa oferta de distintas prendas y todas sugerentes. Su cantante como es habitual surfeó con su micrófono sobre las cabezas de un público que no cesaba en sus pogos.

A continuación, ZERRE, en el segundo escenario embestían con los sonidos más metálicos y acelerados de la noche. Pero siempre hay una parte de la audiencia encantada con bandas así, no me encuentro entre ellos, aun así, hice un intento de acercarme al escenario, pero la multitud me lo impedía, así que aproveché para guardar fuerzas para la llegada de COLTAINE, mientras la banda con su cantante gritón desparramaba sus sucios y vertiginosos riffs con golpes de sludge y trash-metal . Insisto, no son para mí. La primera jornada llegaba a su final y COLTAINE se disponían a llevarnos a su personal mundo mágico lleno de espiritualidad. La mística oscura afloraba con cautivadoras canciones impregnadas por la sensual voz de su cantante Julia Frasch, perfectamente custodiada por los hermanos Berg. Era la tercera vez que venía en directo a la banda y la sensación de que son una banda en vertiginoso crecimiento quedaba corroborada con una actuación emotiva, en la que la dulzura de sus hermosas melodías convivía con la contundencia de sus riffs oscuros y sumamente pesados. Ese equilibrio y esa capacidad para alternar sensuales pasajes vocales con voces guturales unido a la contundencia de su sonido hace de COLTAINE una banda a tener muy en cuenta para el futuro (y no porque su presente sea dudoso), porque la capacidad para mostrarse como unos veteranos hace de ellos una banda poderosa y solvente. Fue el ocaso perfecto a una jornada tormentosa y lluviosa que no se vio empañada por el elemento climático gracias a la calidad de las bandas que tocaron. Los chicos de la Selva Negra transmitían A la esencia de su lugar de origen, un espacio en el que encuentro en estos momentos mientras escribo esta crónica escuchando el agua del rio que está junto a mi tienda de campaña, un sitio especial, mágico como COLTAINE. La peor parte, el camino arriba de la colina envuelto en barro hacia la zona de acampada donde no sabía como me iba a encontrar mi campamento.  No demasiado mal teniendo en cuenta la cantidad de agua que había caído durante todo el día.

Todas las fotos:

DenpaFuzz

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